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Meniscos de la rodilla: ¿Qué son? Anatomía, operación, lesiones y más

Los meniscos de las rodillas son aquellas estructuras que se ubican en las articulación, siendo estas las que poseen una forma similar a una semiluna y es catalogada por la fácil lesión que se puede presentar.

¿Qué son los meniscos de las rodilla?

Los meniscos pertenecen a la categoría de los fibrocartílagos ya que es denominado como un tejido conectivo, siendo este encontrado en ciertos ligamentos que componen al cuerpo del ser humano, al mismo tiempo que se puede localizar en la estructura de la trompa de Eustaquio, es decir, en la parte interna del oído de las personas.

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Continuando con la descripción de los meniscos, mencionamos con que estos tienen la forma muy parecida a la mitad de una luna, por lo cual también es conocido popularmente bajo el nombre de la lunita y estos se logran ubicar en la mayoría de las zonas de las superficies de las articulaciones que componen a la anatomía del cuerpo humano.

Con respecto a los meniscos de las rodillas se destaca que estos se dividen en dos, siendo los meniscos ubicados en la parte interna de la rodilla y otro en la zona externa del mismo, ambos son conocidos como el menisco medial y el menisco lateral respectivamente.

Este grupo de meniscos que se encuentran en la estructura de las rodillas se pueden destacar que están conectados en la zona superior del hueso de la pantorrilla o también denominada como la tibia, por lo cual los meniscos están tocando una parte del hueso que compone al muslo o al fémur.

Como dato curioso que se obtiene de los meniscos de las rodillas es que a pesar del tamaño tan pequeño que posee este conjunto, cumplen con un importante papel en esta articulación, al mismo tiempo que es muy accesible a las lesiones, a pesar de esto, en la actualidad existen diversas recetas médicas y otros mecanismos que ayudan a la mejoría o en tal caso a la sustitución de los meniscos para continuar con el buen funcionamiento de las rodillas.

Anatomía

Como se ha mencionado anteriormente, los meniscos de la rodilla y de cualquier articulación del cuerpo son aquellos que pertenecen a la categoría de los fibrocartílagos al mismo tiempo que son denominados como estructuras acelulares, es decir, los meniscos de las rodillas no poseen la presencia de las células en su composición química, a pesar de esto, en la anatomía que se le dedica a los meniscos encontramos con la presencia de proteínas, proteoglicanos y finalmente agua, siendo este el que abarca un aproximado del 75% de la composición del menisco.

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La abundante presencia del agua en la composición de los meniscos de las rodillas son una pieza fundamental para cumplir con el trabajo, es decir, para reducir las cargas y el peso que se ejecuten hacia las rodillas, por lo tanto, la combinación de todos los elementos que componen a la anatomía de los meniscos generan como resultado final un fibrocartílago resistente, con características de poros en sus tejidos mientras que este es potenciado al mismo tiempo por las fibras de su composición, causando que los meniscos resulten ser un sostén muy firme y sólido.

El menisco externo

El menisco externo también es reconocido bajo el nombre del menisco lateral, siendo este caracterizado por ser el que tiene una forma mucho mas cerrada si es comparado con el menisco interno de la rodilla, por lo tanto, su forma tiene similitud con una “C” o en tal caso también es semejante con la letra “O”.

Este menisco lateral es el que se encarga de abarcar un total del 50% de la superficie de la tibia si es considerada en su lado lateral, siendo este el principal ayudante al momento de brindar la movilidad a la rodilla, el cual cumple con la función de generar una movilidad de 1 centímetro aproximadamente, por otro lado, otra de las principales funciones que cumple la presencia del menisco lateral se encuentra con que este es el capaz de hacer que la rodilla pueda moverse hacia delante, a pesar de esto, al momento de presentarse una extensión este se detiene.

Con respecto al tamaño del menisco lateral, mencionamos que este mide entre los 32,4 y los 35,7 milímetros de longitud, mientras que el ancho del mismo es de un aproximado de los 26,6 y los 29,3 milímetros, siendo este caracterizado por ser un poco más pequeño si es comparado con el menisco interno de la rodilla, a pesar de esto, el menisco lateral es el que más espacio abarca en la anatomía.

El tamaño de los meniscos laterales no es la única variable que cambia dependiendo de la persona, también se menciona con que la forma, el grosor del mismo junto a la movilidad son otras de las características que se observa en constante cambios.

Para finalizar, se obtiene como dato curioso del menisco lateral o también reconocido bajo el nombre del menisco externo que este es menos propenso a sufrir lesiones si es comparado con su hermano, el menisco interno.

El menisco interno

El menisco interno es también denominado como el menisco medial y este tiene una forma muy parecida a la letra “C” ya que este menisco es el más abierto de la rodilla, por lo tanto, este menisco medial es catalogado como el más grande con respecto al otro menisco externo.

Este es el que se encarga de abarcar una total del 30% de la meseta tibial de la zona media. Con respecto a la ubicación del menisco tomando en cuenta a la rodilla derecha de las personas, mencionamos con que este se logra ubicar en la parte izquierda de la rodilla, mientras que en la rodilla de la pierna izquierda se encuentra del otro lado, es decir, en la zona derecha del mismo.

Con respecto al tamaño que posee el menisco interno o también denominado como el menisco medial, destacamos con que este posee una longitud ubicada entre los 40,5 y los 45,5 milímetros de largo, mientras que de ancho es de 27 milímetros en total, siendo este el más grande con respecto al otro menisco que se ubica dentro de la composición de las rodillas.

En la estructura del menisco interno mencionamos con que este tiene como característica principal la presencia de un gran cuerno en la parte posterior del mismo, por lo tanto, es el menisco que más casos de lesiones tiene a comparación del menisco lateral y el que menor cantidad de problemas otorgaría al momento de estar lesionado ya que solo genera una movilidad aproximada de los 0,5 centímetros de la rodilla, a pesar de esto, aún se presentan los graves síntomas de una movilidad anormal en la rodilla de la persona si el menisco interno se encuentra lesionado, esto es causado ya que son los principales factores que ayudan a la persona al momento de hacer un movimiento en sus piernas, haciendo énfasis en ambas rodillas.

¿Cuál es su función?

La presencia de los meniscos en algunas de las articulaciones del cuerpos resultan fundamental para el movimiento de dicha articulación, a pesar de esto, si tomamos en cuenta al grupo de meniscos que se ubican en la anatomía de la rodilla de los seres humanos observamos con que se presenta una serie de distintas funciones y actividades con las que trabajan los meniscos.

En el primer lugar mencionamos con que los meniscos de las rodillas son una especie de almohadilla ya que estos absorben el peso de un aproximado de 20% de las ondas de choque que se generan mientras que alguna persona camina o corre.

Por otra parte, encontramos que los meniscos cumplen con la función de ser una transmisión de cargas corporales ya que, diversos estudios realizados para esta articulación y todas sus composiciones junto a estructuras lograron demostrar que los meniscos trabajan con alrededor de un 50% de las fuerzas que se ejecutan durante la compresión y la extensión de la rodilla, mientras que durante el momento de la compresión en flexión de la rodilla se observa que los meniscos logran trabajar con un aproximado de los 85 hasta 90% del peso.

Entre otras de las funciones que trabajan los meniscos destacamos que se encuentra que los meniscos influyen al momento de la lubricación que se ejerce sobre la rodilla, por lo tanto, genera una buena movilidad, esto se debe a que en la composición de dichos meniscos se encuentra una abundante presencia de agua, al mismo tiempo que la forma que poseen son otra característica de lubricación.

Y por último pero no menos importante, mencionamos que la presencia de los meniscos en la articulación de la rodilla son sumamente fundamentales ya que estos ayudan a proteger al cartílago articular y evitar que este presente un gran desgaste en su composición, por lo tanto, la extracción de dichos meniscos podrían aumentar la probabilidad de originar una enfermedad que afecte directamente las superficies cartilaginosas. (Ver artículo: Enfermedades del nervio óptico)

Operación de los meniscos

La operación que se ejecuta para los meniscos se lleva a cabo cuando una persona presenta el desgarro en esta zona, por lo que genera los síntomas que perjudicarían la vida cotidiana de la persona, tal como lo puede ser el dolor crónico en esta zona, al caminar e incluso en el peor de las escenas se observa que la víctima no podría caminar, por lo que tras la realización de la operación mediante el empleo de la técnica de la artroscopía, es decir, la intervención quirúrgica que en la cual se utiliza una pequeña cámara para visualizar la articulación que será intervenida.

En el campo de la medicina, la operación de los meniscos presenta tres distintos casos, los cuales son:

  • El primer caso es cuando la persona presenta un pequeño desgarro en la zona que rodea a los meniscos, por lo que la intervención médica que se llevará a cabo será elaborar diversas perforaciones en la parte de la rodilla que se encuentra desgarrada, en este caso serán los meniscos, con el fin de que la abundante presencia de los vasos sanguíneos en esta zona sean los encargados de comenzar con el sistema que sanará al desgarro.
  • En el segundo caso en el cual se lleva a cabo la operación de los meniscos encontramos que este proceso se ejecuta cuando el paciente presenta desgarros o síntomas parecidos que generan el dolor crónico en las rodillas al momento de caminar, solo que en este caso la persona tiene el desgarro en la zona de los meniscos internos, siendo esta parte de la rodilla que no posee una buena abundancia de vasos sanguíneos, por lo tanto, la técnica que se emplea en este ejemplo será extraer la zona del menisco que tiene el desgarro.
  • Para finalizar, destacamos con que el tercer caso es el más grave de todos ya que es el método de intervención quirúrgica que se lleva a cabo con el fin de extraer por completo el menisco que se encuentra afectado, siendo esta técnica empleada cuando la situación lo favorece ya que entre las consecuencias de esta operación se podría presentar el temprano desarrollo de la artritis.

¿Cómo es la recuperación postoperatoria?

Como toda operación, la recuperación tras la intervención quirúrgica la persona deberá de mostrarse paciente durante este período de tiempo ya que se verá limitado a realizar algunas actividades que anteriormente las podía completar con total éxito. Tomando en cuenta la recuperación postoperatoria de los meniscos de las rodillas se menciona que el paciente deberá de tener alguna persona que se preocupe de las necesidades que exija, a continuación se mencionarán algunos consejos para los pacientes de esta operación.

El uso frecuente de la aplicación de las bolsas de hielo sobre la articulación de la rodilla resultan una herramienta fundamental para el paciente ya que esto le brindará apoyo para poder evitar inflamación y disminuir la cantidad de la incomodidad que pueda presentar la persona. La piel deberá de estar cubierta por un paño mientras se aplica el frío, al mismo tiempo que estas deberán de estar presente en un aproximado de 20 a 30 minutos al menos una vez cada hora o cuando sea necesario.

Por otra parte, destacamos que la persona tendrá que mantener la pierna en un sitio alto o simplemente en una altura más alta que la del cuerpo ya que de este manera se evitarán problemas futuros durante la recuperación postoperatoria, tal como lo podría ser la inflamación. Al mismo tiempo, mantener la pierna afectada en un sitio alto hará que la persona sienta menos dolor.

Para finalizar con alguno de los consejos recomendados para los pacientes de una reciente intervención quirúrgica que implicó la manipulación de sus meniscos de la rodilla, encontramos que esta persona deberá de realizar algunos ejercicios muy leves con el fin de que el cuerpo se comience a preparar para la terapia física que se llevará a cabo tras la finalización de la recuperación, a su vez, el ejercicio más frecuente es el de mover los tobillos hacia arriba y hacia abajo, siendo este una herramienta fundamental ya que al ejecutar este movimiento la circulación de la sangre en su pierna seguirá trabajando normalmente y de esta manera también se evitará el origen de los coágulos sanguíneos en la zona de la pierna.

Rehabilitación

La rehabilitación tras la finalización de toda operación involucra a un corto o largo intervalo de tiempo en el cual el paciente deberá de tener un absoluto reposo, las semanas o los meses que la persona tendrá que tener el descanso dependerá de la gravedad del problema e incluso de la zona que ha sido intervenida.

Por lo tanto, tomando como ejemplo el caso de la operación de los meniscos de la rodilla mencionamos que este llega a ser un proceso largo ya que se muestran diversas variables que afectan el tiempo de rehabilitación y por lo tanto, el paciente deberá de mostrarse constante con respecto a las terapias que realizará y cumplir con el tiempo del reposo otorgado, a la vez que se verá limitado a llevar a cabo algunas tareas y actividades para evitar el esfuerzo de la rodilla afectada.

Entre una de las características principales que son fundamentales para la rehabilitación de una persona que ha sido operada de los meniscos recientemente se encuentra con que esta tendrá que acudir a un centro para comenzar con las diversas terapias físicas que ayudarán a volver al funcionamiento normal de la pierna junto a la rodilla, siendo esta un paso esencial si el paciente desea recuperarse lo más pronto posible.

Por otra parte, destacamos que la persona tendrá que tomar un reposo absoluto durante la cantidad de tiempo que el doctor le haya citado, entre los casos más comunes se observa un reposo de algunos meses, incluyendo la realización de las terapias.

Para finalizar, la persona que ha sido intervenida por un grupo de médicos especialistas en cirugías de las articulaciones de la rodilla tendrá que visitar al médico cada cierto tiempo que sea especificado con el fin de que el profesional observe la mejoría y los cambios que sucedan con el pasar del proceso de la rehabilitación, todo esto podría depender de la gravedad del asunto que ha sido tratado con el paciente ya que se han presentado casos muy leves al mismo tiempo que hay ejemplos de personas que han sufrido una lesión muy fuerte que ha perjudicado algunos de los meniscos de las rodillas. (Ver artículo: Enfermedades del sistema nervioso periférico)

Lesiones de los meniscos de la rodilla

Los meniscos que se ubican dentro de la anatomía de las rodillas de los seres humanos son catalogados como estructuras muy propensas a todo tipo de lesiones, siendo la personas que se dedican a practicar algún deporte tal como el fútbol o el baloncesto los más afectados por esta lesión. Alguna de las lesiones más comunes que se presentan en los meniscos de las rodillas son los famosos desgarres y dependiendo de la gravedad del problema podría afectar el movimiento de la rodilla al momento de caminar o correr.

A pesar de que los meniscos de las rodillas tienen un porcentaje muy alto a presentar problemas en las personas, gracias a los avances tecnológicos que se han llevado a cabo en campo de la medicina, se ha encontrado el método adecuado para llevar a cabo la operación que dependerá del caso que se presente en la persona. En la actualidad, emplear el método del uso de una pequeña cámara para conseguir una buena visualización interna de la rodilla del paciente es el más adecuado para las cirugías de este caso, siendo este denominado bajo del nombre de la artroscopía.

Rotura

La rotura de los meniscos son un tipo de lesión que han sido catalogadas como las lesiones más frecuentes que se logran presentar en la rodilla de las personas, a pesar de esto, esta lesión es muy común que aparezca en los individuos que se dediquen a la práctica de algún tipo de deporte, por lo tanto, mencionamos con que también se han registrado muchos casos de la rotura de los meniscos de la rodilla en las personas de la tercera edad.

Cabe destacar que este tipo de lesión que perjudica a los meniscos de los seres humanos pueden ser clasificadas en dos partes, siendo la primera las lesiones de origen traumático y la otra restante las de origen degenerativo.

Las lesiones de la rotura de los meniscos de las rodillas que son denominadas como de origen traumático son aquellas que se presentan durante la primera etapa de vida de una persona, por lo que la articulación deberá ser trabajada estrictamente.

Seguido a esto, la rotura de los meniscos en la anatomía de la rodilla de los seres humanos que poseen el origen degenerativo son aquel grupo de individuos que son muy propensos a sufrir este tipo de problemas cuando la edad de la persona se encuentra en una parte muy madura, esto es conocido como una causa natural ya que la articulación ha trabajado durante muchos años y con el paso del tiempo se va degenerando y desgastando poco a poco.

Entre las causas más comunes que hacen originar a la rotura de los meniscos de la rodilla se encuentra que esto se presenta cuando una persona realiza una flexión muy exagerada para la rodilla o en tal caso, cuando el individuo tiene un accidente durante su vida cotidiana y se genera una torcedura en esta articulación, por lo que llevaría al menisco que se desgarre dependiendo de la zona y del mal movimiento.

Entre los datos curiosos que se obtiene sobre las causas, las personas que practican ski o se dedican a jugar fútbol diariamente pertenecen a un grupo de porcentaje muy elevado que los hace propenso a sufrir este tipo de lesión de los meniscos. No está demás mencionar que los individuos de la tercera edad también son otro conjunto de afectados y por lo tanto se considera como una causa natural ya que la rodilla está mucho más desgastada si es comparada con el de una persona joven.

Síntomas de la rotura

Los síntomas que se presentan en la lesión de la rodilla, haciendo énfasis en la rotura de los meniscos llegan a ser variados y estos dependen de la gravedad del problema, entre los más frecuentes mencionamos que la persona sentirá un dolor en la parte de la cara interna o externa de la articulación, siendo este un síntoma que varía ya que puede ser alguno de los dos meniscos de la rodilla que se posea la lesión.

A su vez, entre otro de los síntomas frecuentes se menciona que dicha articulación siempre se inflamará, esto es causado ya que al momento de la rotura se derrama el liquido sinovial por toda la rodilla.

Por otra parte, las características de los síntomas que se varían dependiendo de la gravedad del problema que se presenta en la anatomía de la articulación de la rodilla, mencionamos que si se presenta el caso de un accidente muy grave la persona podría presentar una gran dificultad al momento de caminar, de agacharse o simplemente levantar la rodilla ya que se presenta la inflamación.

Seguido a esto, la víctima también podría sentirse limitado cuando desea extender o flexionar esta rodilla ya que sentiría un dolor muy crónico, por lo que la persona que presenta la rotura de alguno de los meniscos en su rodilla mostrará síntomas de una reducción con respecto a la movilidad de la pierna afectada.

En resumen, la persona que es víctima de la rotura de alguno de los meniscos de la rodilla siempre presentará los síntomas típicos de la inflamación en dicha articulación, siendo este limitado a realizar algunas actividades que antes del accidente las podía llevar a cabo tranquilamente, a su vez, sentirá un dolor leve o intenso en alguno de los laterales de la rodilla ya que en estas partes se encuentra localizado ambos meniscos, por lo tanto, dependiendo de la gravedad del problema la persona no podrá caminar, agacharse en incluso flexiones un poco la articulación. (Ver artículo: Corteza auditiva)

Tratamiento

El tratamiento que se aplica para le recuperación de la lesión de la rotura de los meniscos de las rodillas se logra dividir en dos partes, la primera es denominada como el tratamiento conservador y la segunda opción es considerado como el tratamiento quirúrgico.

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Cabe destacar que antes de tomar la decisión final con respecto al tipo del tratamiento que se aplicará al paciente, la persona tendrá que visitar al médico especialista en esta zona del cuerpo, siendo este el encargado de decidir el método que se llevará a cabo, tomando en cuenta la gravedad del problema que presente el paciente.

El tratamiento denominado como el tratamiento quirúrgico se trata principalmente de una intervención médica que se realiza en la rodilla del paciente con el fin de extraer la zona del menisco o dependiendo del caso, el menisco completo que se encuentra afectado por la lesión, todo esto empleando el método conocido como la artroscopia el cual se basa en la utilización de una pequeña cámara que se conecta dentro de la articulación del paciente con el objetivo principal de obtener una mejor visualización y reconocer cuál es el menisco que será tratado.

El tratamiento quirúrgico solamente es empleado cuando el paciente presenta un problema muy grave en sus meniscos o en tal caso, cuando dicha lesión también afecta a otra estructura de la anatomía de la rodilla.

Por otra parte se encuentra el tratamiento conservador el cual es el método que se emplea cuando el paciente sufre un accidente leve en sus meniscos y básicamente se trata de disminuir la escala del dolor de la persona y eliminar la inflamación de la articulación, por lo tanto, el paciente deberá de acudir al médico como primer paso para que el profesional pueda estudiar y diagnosticar el problema, posterior a esto el médico encargado le citará un reposo total a la persona que presenta la lesión en los meniscos de la rodilla.

En la mayoría de los casos se aplicará el frío sobre la articulación y luego un vendaje para evitar la movilidad para disminuir la inflamación, como paso final se someterá al paciente a las terapias para recuperar la fuerza en los músculos y mejorar las características de la rodilla.

Inflamación de los meniscos

Generalmente cuando alguno de los dos meniscos que se ubican dentro de la composición de la rodilla se encuentra inflamado la principal causa es que se ha presentado algún tipo de lesión que se vinculen con esta estructura, por lo tanto, se genera la inflamación tanto del menisco afectado como de la rodilla de la persona.

Por otra parte, se menciona con que los meniscos solamente se inflaman cuando estos están desgarrados, rotos o tomando en cuenta al resto de los casos, destacamos con que también las personas de la tercera edad podrían sufrir de esta inflamación.

En la actualidad, se logra confundir la inflamación causada por los meniscos junto a la inflamación que ha sido causada por alguna otra lesión de la rodilla, por lo tanto para lograr diferenciar ambos dolores que se presentan mencionamos que tomando en cuenta el caso de la lesión de los meniscos la rodilla de la persona presenta problemas o atascamiento al momento de realizar un movimiento común, tal como la flexión o extensión de esta articulación, por otra parte para poder diagnosticar una inflamación causada por los meniscos que están afectados la persona deberá de tomar en cuenta el sitio de donde proviene el dicho dolor ya que si el punto de origen concuerda con los laterales de la rodilla se dice que son los meniscos que están afectados.

Para finalizar, entre los datos que hacen saber a la persona que la inflamación es proveniente de los meniscos y no de otra estructura que compone a la articulación de la rodilla es que en la mayoría de los casos cuando se presenta un accidente, un fuerte golpe o un movimiento mal hecho, los meniscos por lo general sueltan un sonido muy parecido a un chasquido o simplemente a un crujido, siendo este el sonido que se produce cuando se desgarra o se rompe a su vez, sentirá un dolor en el interior de la rodilla o en los laterales de la misma. Cabe destacar que se toma en cuenta que las personas muy adultas algunas veces no escucharían el chasquido ya que la lesión puede ser causada por el desgaste de los meniscos de la rodilla.

Síntomas de ruptura

Los síntomas que se presentan ante una lesión de tipo de ruptura de alguno de los meniscos que se ubican en las rodillas de los seres humanos en la mayoría de los ejemplos que han sido registrado siempre se encuentra una variedad de síntomas y dolores, siendo estas características totalmente dependientes del tipo del accidente que tuvo la persona, al mismo tiempo de la gravedad de la lesión y finalmente si está afectó a otra de las estructuras que componen a la articulación de la rodilla.

A pesar de esto, generalmente se presentan algunos síntomas que son muy frecuentes cuando un paciente sufre de una lesión de ruptura en alguno de los meniscos de la persona.

Entre los síntomas que se presentan en la mayoría de los casos de las personas que sufren de una lesión en los meniscos de la rodilla se menciona que la persona afectada observará que posee una inestabilidad con respecto a su articulación al momento de caminar.

Básicamente notará un comportamiento anormal en la rodilla que posee la lesión ya que esta no trabajará de la misma forma ya que la persona tendrá la sensación de que la rodilla se mueve hacia los lados o simplemente siente que no es capaz de aguantar el peso del cuerpo del paciente, por otra parte, se hará notar la típica inflamación que limita la movilidad de la articulación durante los momentos que la persona desea flexionar o extender dicha rodilla.

A pesar de esto, también se presenta una serie de características de síntomas que dependen de la gravedad de la lesión que posee la persona tal como la producción del sonido de un chasquido muy fuerte que tiene como punto de origen dicha articulación  siendo estos los que se generan mientras que el paciente está llevando a cabo alguna actividad física común tal como lo es el caminar o agacharse.

Por otra parte, al presentarse un grave accidente que ha perjudicado mucho a los meniscos de la rodilla del sujeto, aparece el síntoma que hace trancar o bloquear la rodilla cuando esta va a elaborar un movimiento como la flexión, por lo tanto, no se podrá extender por completo y con total normalidad dicha articulación ya que los meniscos se encuentran lesionados. (Ver artículo: Nervios espinales o cervicales)

¿Cómo se pueden desinflamar?

Para recuperar la movilidad normal y desinflamar la rodilla que posee la lesión en alguno de sus meniscos que componen a dicha articulación se debe de llevar a cabo una serie de pasos que con el tiempo y la constancia se logrará erradicar el dolor y desaparecerá la inflamación en esta zona.

Cabe destacar que no todos los casos de los accidentes que generan la inflamación en los meniscos y en la rodilla de los seres humanos son totalmente iguales, por lo tanto, en algunos ejemplos se presentarán síntomas y causas sumamente distintas que necesitarán de otro tipo de cuidados para volver a trabajar con la rodilla como se hacia antes de la lesión.

Tomando en cuenta a la mayoría de los casos que han sido registrados con respecto a la inflamación de los meniscos junto a la articulación de la rodilla mencionamos que la persona deberá de colocar hielo sobre la zona afectada al menos una vez cada dos o una hora dependiendo de la gravedad del problema, todo esto envuelto en un paño para evitar dañar la piel.

Por otra parte se menciona que el paciente tendrá que tomar un reposo absoluto con el fin de liberar las actividades y la presión sobre la rodilla, por lo tanto deberá de tener descanso y mantener la rodilla quieta en un solo lugar par evitar los movimientos y que se presenten otros problemas que afecten alguna de las otras estructuras que se ubican dentro de la articulación.

Para finalizar, la rodilla del paciente deberá de estar en un nivel un poco más alto que el resto del cuerpo cuando la persona está acostada ya que así la sangre conducirá normalmente por la pierna.

Tratamiento

El tratamiento para la rehabilitación tras sufrir una lesión en alguno de los conjuntos de los meniscos de las rodillas siempre depende de que tan grave sea el problema que presente el paciente ya que generalmente si es de mucha gravedad se tendrá que ocurrir al tratamiento de la intervención quirúrgica lo más pronto posible, a su vez, si se presenta un problema leve en la persona el doctor recitará que este tome un reposo durante los meses que sean lo adecuado para la mejoría del mismo.

Luego del descanso se tendrá que someter al paciente a las terapias que le otorgarán la movilidad normal y la fuerza a la pierna para que esta continúe trabajando con total normalidad y el paciente siga con su rutina diaria.

Con respecto al tratamiento de la operación que se ejecuta ante la presencia de un fuerte problema con respecto a los meniscos de una persona se menciona que esta acción solamente se lleva a cabo cuando es una lesión muy fuerte en esta estructura o cuando se presenta el caso de que el menisco haya afectado otras zonas de la articulación de la rodilla, por lo tanto, como primer paso el paciente deberá de visitar al médico especialista en esta parte del cuerpo para diagnosticar cuáles de los dos meniscos son los que presentan el problema y que tan grave es.

Tomando en cuenta a la cirugía que se emplea mencionamos con que esta es realizada bajo el método de la artroscopia de la rodilla y es la más frecuente y preferida ante los médicos profesionales.

Por otra parte, destacamos con que también existe el tratamiento adecuado para los pacientes que presentan una lesión leve, siendo este el que se encarga de erradicar los dolores y desaparecer la inflamación de la articulación.

Este tipo de tratamiento es uno de los más cómodos para el mejoramiento de la rodilla ya que se trata principalmente de tomar el reposo que haya dictado el doctor encargado del paciente para luego comenzar con las terapias que ayudarán al paciente a recuperar la fuerza en la articulación y en toda la pierna en general, por lo tanto, se muestra que la persona estará limitada a la elaboración de algunas actividades cotidiana que antes realizaba con total normalidad.

Con respecto a los consejos que otorgan los médicos se encuentra el empleo del hielo, vendas y que el paciente tenga otro individuo que cuide de él y lo ayude con hacer algunas tareas fundamentales para la recuperación.

Ejercicios

Los ejercicios como herramienta para la recuperación de la fuerza y de la movilidad de la pierna tras sufrir una lesión reciente en alguno de los meniscos de las rodillas resultan ser una pieza fundamental durante esta etapa ya que de esta manera el paciente podrá comenzar a elaborar los movimientos que se veían limitados durante la presencia de la lesión, por lo tanto, diversos médicos especialistas en esta área de la salud de los seres humanos han determinado y analizado un grupo de ejercicios que otorgan los mejores beneficios para las personas que han sufrido de una lesión a nivel de los meniscos que se ubican en la articulación de la rodilla.

El primer ejercicio que es recomendado por los médicos se menciona al de la flexión y la extensión de los dos tobillos de las personas, siendo este un movimiento muy sencillo y que no requiere de mucha presión para la rodilla, por lo tanto, entre los beneficios que otorga la elaboración de este ejercicios se encuentra que de esta manera se trabajan algunos músculos que están conectados con la articulación de la rodilla al mismo tiempo que brinda apoyo a la circulación de la sangre en toda la pierna afectada, por lo que de esta manera se evitará la presencia y el origen de obstáculos que podrían perjudicar a la rodilla.

Por otra parte, uno de los ejercicios que han sido catalogados como un excelente movimiento para recuperar la movilidad normal de la pierna afectada al mismo tiempo que gana fuerza se encuentra a la extensión de la rodilla sentado, el cual no es recomendado para las personas que aún tienen la presencia del dolor o simplemente no puede flexionar y estirar la rodilla en su totalidad.

Este ejercicio debe elaborarse lento ya que así se aumenta la presión y el trabajo que se ejecuta sobre el músculo del cuádriceps, por lo tanto, se ganará fuerza en esta zona y se comenzará a familiarizar con los movimientos normales en la articulación. (Ver artículo: Nervios raquídeos cervicales)

Tratamiento natural

El tratamiento natural es otra de las soluciones que se encuentra para la recuperación de un menisco lesionado, siendo este una opción fundamental que las personas afectadas deciden tomar como guía para evitar la cirugía. Este tratamiento básicamente cuenta con la rehabilitación y eliminación de los dolores y la inflamación que se presenta por la aparición de un desgarro leve en los meniscos, a pesar de esto, se han registrado casos de pacientes que han tomado el tratamiento natural como primera opción y les ha resultado eficaz.

El tratamiento natural cumple el empleo del manejo de la temperatura en la articulación para bajar la inflamación y el dolor que se presente en la articulación, es decir, se encuentra la presencia de la utilización de las compresas frías al mismo tiempo de las compresas calientes, por otra parte en algunos casos se destaca con el uso de la electricidad a un nivel muy bajo, siendo este último mencionado una herramienta que también resulta fundamental.

Por otra parte, dentro del tratamiento natural también se encuentra con el manejo de los ejercicios en una terapia, siendo estos como una alternativa excelente para volver a recuperar la normalidad con respecto a la movilidad de la pierna afectada.

Síntomas de daño

Los síntomas que se presentan al momento de sufrir algún daño por parte de los meniscos de las rodillas se menciona con que generalmente la rodilla afectada siempre se inflama al mismo momento que provoca un dolor crónico en esta articulación, por lo tanto, la persona podría determinar que ha sufrido un daño en alguno de estas estructuras que se ubican dentro de la anatomía de la rodilla.

Seguido a esto, se destaca con que la persona sentirá que la rodilla le falla en algún momento que se encuentre elaborando la acción de caminar ya que el menisco no está trabajando de forma común y corriente.

Cabe destacar que el dolor que pueda sentir el paciente siempre dependerá de que tan grave ha sido la lesión ya que si el accidente que ha sufrido la persona fue muy fuerte, se producirá un chasquido proveniente de la rodilla, luego no podría flexionar o estirar la rodilla con total normalidad ya que ésta estaría bloqueada o simplemente la persona afectada sentirá un dolor incómodo al momento de elaborar estos movimientos.

¿Cómo fortalecer los meniscos de la rodilla?

Muchas personas se preguntan que cosas se pueden hacer para poder mejorar el rendimiento de la rodilla junto a su salud y al mismo tiempo fortalecerla, por lo tanto, la única forma que se puede lograr esto de forma natural se menciona al empleo de una rutina de ejercicios que hagan énfasis en someter presión en esta articulación y formar masa muscular con el fin de fortalecer todas las estructuras que componen a la anatomía de la rodilla, otorgando como beneficio principal un menor índice de probabilidades de sufrir una grave lesión en esta parte del cuerpo.

Entre los ejercicios que los médicos siempre recomiendan para fortalecer todos los componentes de la rodilla se encuentra la elaboración de ciertas repeticiones de sentadillas, siendo este un ejercicio sumamente fácil de realizar y muy beneficioso para la salud de la articulación, seguido a esto se encuentra que la persona debería de comenzar la acción de trotar solo que haciendo la excepción de levantar un poco más las piernas, esto con el fin de exigir lo más que se pueda los músculos y las articulaciones.

Cabe destacar que para fortalecer las rodillas el simple hecho de realizar uno o dos ejercicios cada alto intervalo de tiempo no funcionaría ya que no se somete la presión indicada para fortalecer dicha articulación, la persona deberá de ser constante en sus ejercicios y tener una rutina adecuada. (Ver artículo: Enfermedades del sistema nervioso central)

¿Por qué duelen?

La presencia del dolor en los meniscos de las rodillas aparece solamente cuando esta estructura sufre alguna lesión originada por un mal movimiento de la articulación o un accidente que se vincule con la caída de la persona, por lo tanto, los meniscos se observan afectados principalmente por este accidente y producen un sonido de un crujido siendo este el significado del origen de un desgarre en esta zona de la rodilla.

En la mayoría de los casos que se presenta un accidente que haga énfasis en dañar alguno de los meniscos aparece un dolor crónico o leve en la rodilla de la persona que se encuentra afectada, esto es causado por un desgarre en los meniscos los cuales cumplen con la función principal de ser una especie de almohadilla que soporta un porcentaje alto del peso corporal de la persona que cae sobre la articulación, por lo tanto, tras presentarse una lesión o una ruptura en alguno de los meniscos estos no funcionan con total normalidad y se produce un choque y roce entre el fémur y el hueso de la tibia.

Ligamentos y meniscos de la rodilla

Los ligamentos que se ubican en la anatomía de la rodilla se clasifican en cuatro, siendo los ligamentos cruzados, anterior y posterior, los externo junto al interno y finalmente se menciona a los ligamentos laterales, estos cumplen con la función principal de generar la estabilidad en la articulación al mismo tiempo de enviar cargas desde el fémur hasta la tibia y el peroné. Los ligamentos son unas herramientas fundamentales para el correcto movimiento de la rodilla, si surge un problema en estos se debería de tratar lo más pronto posible para evitar que afecte a otros componentes.

Con respecto a la comparación que se presenta entre los ligamentos y los meniscos de las rodillas mencionamos que ambos son muy propensos a sufrir de una lesión y generan severos problemas con respecto al movimiento que se emplea en la articulación, al mismo tiempo se presenta una serie de dolores fuertes. Cabe destacar que uno de las lesionas más frecuentes que se vinculan con los ligamentos de las rodillas se menciona a la lesión del ligamento cruzado anterior, mientras que en los meniscos se destaca al desgarro o la ruptura del alguno.

¿Los meniscos de la rodilla pueden regenerarse?

Tras la elaboración de diversas investigaciones que se han vinculado con el crecimiento de los meniscos se ha llegado a la conclusión que tras presentarse una lesión que afecte gravemente o de forma leve esta estructura los meniscos siempre tratan de curarse por voluntad propia, por lo tanto, se menciona que los meniscos sin son capaces de regenerarse solo que si estos no son intervenidos por algún otro agente extraño para ellos.

Por otra parte, se han elaborado estudios sobre los meniscos que poseen algunos animales con rodillas, tales como los conejos, gatos, ovejas y finalizando con los perros, siendo estos los que poseen una regeneración propia tras la extracción o la extirpación de estos componentes en la anatomía de los cuerpos de estos animales.

Durante el proceso de la investigación se ha obtenido como conclusión final que alguno de estos animales logran regenerar sus meniscos por voluntad propia solo que la característica del tiempo de la regeneración varía dependiendo del animal y de la capacidad celular que este posea con respecto a sus rodillas.

¿Cómo regenerarlos?

En la actualidad se menciona que para regenerar los meniscos se debe tener un reposo absoluto y eliminar las cargas para la rodilla ya que de esta manera la presencia de las células regenerativas en la composición anatómica de los meniscos logran trabajar con total tranquilidad, por lo tanto, aumentaría la velocidad en la que se puede regenerar los meniscos.

Todo este proceso se vincula con que tras presentarse una lesión, algunas células migratorias que se ubican en la zona roja de los meniscos, comenzaban a viajar hacia la zona blanca, por lo que durante una lesión la cantidad de las células migratorias se ven aumentadas para agilizar la recuperación del mismo y de esta manera volver a la total normalidad de la articulación.

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