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Sistema circulatorio: definición, características, importancia, anatomía, fisiología y mucho más

Posiblemente la estructura más compleja del universo sea el cuerpo humano, aunque muchas personas considerarán un tanto exagerada esta aseveración, pero si nos detenemos a reflexionar cómo se forma y funciona nuestro cuerpo lo podemos evidenciar. Nuestro organismo lo componen células que conforman tejidos especiales, los cuales a su vez forman órganos; y grupos de éstos, de similar naturaleza y función, estructuran los diversos aparatos o sistemas que conforman el cuerpo humano. Podemos asegurar entonces que somos los dueños de la máquina jamás inventada, pero la más especializada que pueda existir. El sistema circulatorio es parte de esa maravillosa máquina, el cual te invitamos a conocer.

Definición del Sistema Circulatorio

El aparato o sistema circulatorio es una estructura conformada por el corazón, los vasos sanguíneos (arterias, las venas y los capilares) y la sangre; el cual es un sistema de transporte que tiene como función distribuir nutrientes, oxígeno, desechos, anticuerpos, electrolitos, entre otras sustancias, a través de la sangre, por todos los órganos y tejidos del cuerpo. Igualmente, controla el pH corporal y la temperatura del cuerpo.

Se deduce entonces que el sistema circulatorio es ese “mar rojo interno” que poseemos los seres vivos, el cual recorre todo nuestro cuerpo, trasladando sustancias y desechos, mediante su líquido (sangre).

Así, el sistema circulatorio asiste a todos los órganos del cuerpo. Los pulmones particularmente se benefician, por cuanto el sistema circulatorio opera como transporte de oxígeno que éstos remiten a los tejidos, y en sentido contrario, del dióxido de carbono que esos tejidos expiden a los pulmones.

Características del sistema circulatorio

El sistema circulatorio está compuesto principalmente de sangre, el corazón y una malla de vasos sanguíneos. Las funciones principales de este sistema son: intercambio de gases, distribución de nutrientes y hormonas, y eliminación de residuos. El corazón impulsa sangre por todo el organismo, la cual es trasladada por los vasos sanguíneos a los órganos y tejidos requeridos.

El intercambio de gases implica la distribución de oxígeno por todo el cuerpo y eliminar el residuo de anhídrido carbónico. El oxígeno corresponderá ser suministrado a todas las células en funcionamiento del cuerpo a objeto de que logren metabolizar, o llevar a cabo sus actividades y funciones. La sangre traslada igualmente nutrientes y anticuerpos a los fines de que el sistema inmune del cuerpo se mantenga saludable y receptivo.

Importancia del sistema circulatorio

El aparato o sistema circulatorio es el medio para distribuir nutrientes y de oxígeno al interior de algunos organismos pluricelulares. Además, también se ocupa de llevar los desechos que se producen en los distintos procesos metabólicos, procurando que los mismos vayan a órganos encargados de recogerlos y eliminarlos.

Tanto en seres humanos como en animales, el aparato circulatorio se conforma de corazón, sangre y vasos sanguíneos y. Primeramente el corazón opera como una bomba que propulsa de forma regular la sangre, produciendo que esta transite por todo el cuerpo mediante los vasos, cargando en su recorrido con diferentes elementos.

Hay una gran dificultad de salud en nuestra sociedad relacionada con el sistema circulatorio. Efectivamente, los mensajes que nos bombardean desde el medio ambiente son en extremo perniciosos, a al momento de mantener hábitos que sean provechosos para nuestro organismo.

El consumo  desproporcionado de alimentos, unido al estrés y sedentarismo producen que cada vez sea más dificultoso tener un ritmo de vida de acuerdo a nuestros requerimientos. Por ello se hace preciso tener una posición firme, al momento de mantener hábitos que sean beneficiosos; de lo contrario, aparecerían patologías que en ciertos casos serían improbables de subsanar.

Hay muchas afecciones asociadas al sistema circulatorio que son importantes tener presente. Dentro de las más comunes se encuentra el endurecimiento de los vasos sanguíneos por aglomeración de grasa.

Asimismo, hay enfermedades que se asocian con la capacidad del corazón para hacer su trabajo de bombear sangre. La conformación de coágulos en una zona del torrente sanguíneo también ocasiona un problema, sobre todo si éstos se despegan y se trasportan hasta algún órgano en determinado.

Conservar hábitos saludables es sumamente importante, para evitar todas esas patologías del aparato circulatorio; sobre todo porque en ocasiones advertimos estos problemas cuando éstos ya se encuentran presentes y ocasionan secuelas dificultosas de tratar; en ciertos casos también nos pueden conducir a la muerte.

Lo aconsejable siempre es conservar una dieta adecuada y realizar ejercicio de regularmente. Asimismo, es muy importante impedir escenarios de estrés; además de los angustiosos que pueden resultar en el plano psicológico. Estas condiciones desatan otras contrariedades que inciden en la salud cardiovascular, como la obesidad, por ejemplo.

Anatomía del sistema circulatorio

El sistema o aparato circulatorio es la estructura anatómica conformada por el sistema cardiovascular que transporta y hace circular la sangre; y por el sistema linfático que lleva la linfa directamente hacia el corazón.

En el ser humano, el sistema cardiovascular está estructurado por el corazón, los vasos sanguíneos (arterias, venas y capilares), la sangre, y el sistema linfático que se compone de ganglios, vasos linfáticos, órganos linfáticos (el bazo y el timo), la médula ósea, tejidos linfáticos (como la amígdala y las placas de Peyer) y la linfa.

  • La sangre es un tejido conjuntivo fluido, con una matriz gelatinosa líquida. Es una constitución compleja de color característico rojo. Dentro de los componentes de la sangre se debe señalar, primeramente, que tiene un estado sólido (elementos formes, que contemplan leucocitos (glóbulos blancos), eritrocitos (glóbulos rojos), plaquetas; y una fase líquida, constituida por el plasma sanguíneo.
  • La linfaes un líquido transparente que transita por los vasos linfáticos y por lo general no tiene pigmentos. Se origina después del exceso de líquido que brota de los capilares sanguíneos, al espacio intercelular, y es recolectada por los capilares linfáticos, que desaguan hacia vasos linfáticos de mayor diámetro hasta convergir en conductos que drenan hacia las venas subclavias.

Como se ha señalado, la tarea primordial del sistema circulatorio es la de transmitir nutrientes (aminoácidos, electrolitos y linfa), hormonas, gases, células sanguíneas, etc.; a las células del cuerpo; acumular los desechos metabólicos que se eliminarán después por los riñones, a través de la orina; y por el aire expelido en los pulmones, rico en dióxido de carbono (CO2). Además, protege el cuerpo de infecciones y contribuye a equilibrar la temperatura y el pH para poder conservar la homeostasis.

En vertebrados evolucionados homeotermos (temperatura interna constante), como los mamíferos incluyendo al ser humano; la circulación es doble y completa (la sangre oxigenada no se mezcla con la no oxigenada, gracias a las cuatro cámaras del corazón, dos aurícolas y dos ventrículos) que no se unen entre sí, y no admiten la mezcla de sangre.

Circulación Sanguínea

A partir del corazón la sangre recorre dos circuitos o ciclos en la circulación sanguínea doble.

  • Circulación mayor, sistémica o general. El viaje de la sangre se inicia en el ventrículo izquierdo, cargada de oxígeno, y se prolonga por la arteria aorta y ramas arteriales llegando al sistema capilar, donde se conforman las venas que contienen sangre deficiente en oxígeno. Desaguan en una de las dos venas cavas (superior o inferior) que avenan en la aurícula derecha del corazón.
  • Circulación menor, pulmonar o central. La sangre escasa de oxígeno sale del ventrículo derecho del corazón por la arteria pulmonar que se divide en sendos troncos para cada uno de los pulmones. En los capilares alveolares pulmonares la sangre se oxigena mediante el proceso de hematosis y retoma su curso por las cuatro venas pulmonares por donde fluye la sangre rica en oxígeno, en la aurícula izquierda del corazón.

Realmente no son dos circuitos sino uno, porque la sangre aunque sale del corazón y vuelve a él, lo realiza por cavidades diferente. El auténtico circuito se cierra cuando la sangre transita de la aurícula izquierda al ventrículo izquierdo. Esto da un la explicación de que se descubriera primero la circulación pulmonar que la circulación general.

El circuito completo es:

  • ventrículo izquierdo
  • arteria aorta
  • arterias y capilares sistémicos
  • venas cavas
  • aurícula derecha
  • ventrículo derecho
  • arteria pulmonar
  • arterias y capilares pulmonares
  • venas pulmonares
  • aurícula izquierda
  • ventrículo izquierdo , donde comenzó el circuito

Al descubrirse la circulación aún no se podían identificar los capilares, por ello se creía que la sangre se absorbía en los tejidos.

Es importante destacar que la sangre venosa, aunque es poco oxigenada y rica en dióxido de carbono, mantiene aún 75 por ciento del oxígeno que existe en la sangre arterial, y escasamente un 8% más de carbónico.

La circulación portal es un subtipo de la circulación general producido en venas provenientes de un sistema capilar, que formar de nuevo capilares en el hígado, al finalizar su trayecto.

Existen dos sistemas porta en el cuerpo humano:

  • Sistema porta hepático: Las venas producidas en los capilares del tracto digestivo a partir del estómago hasta el recto, que llevan los productos de la digestión, se convierten de nuevo en capilares en los sinusoides hepáticos del hígado, para conformar de nuevo venas que desaguan en la circulación sistémica mediante las venas suprahepáticas a la vena cava inferior.
  • Sistema porta hipofisario: La arteria hipofisaria superior proveniente de la carótida interna, se bifurca en una primera red de capilares ubicados en la eminencia media. A partir de estos capilares se componen las venas hipofisarias que bajan por el tallo hipofisario y producen una segunda red de capilares en la adenohipófisis que desaguan en la vena yugular interna.

Los órganos más importantes del sistema cardiovascular humano son la sangre, el corazón y los vasos sanguíneos. Este sistema contiene la circulación pulmonar, ciclo cruzando los pulmones, adonde se oxigena la sangre y la circulación sistémica del resto del cuerpo para proporcionar sangre oxigenada.

La cantidad de litros de sangre de un adulto promedio es de  4,7 a 5,7 aproximadamente; lo que representa  casi el 7% total de su peso corporal. La sangre está compuesta de glóbulos rojos, plasma, glóbulos blancos y plaquetas.

Asimismo, el  sistema digestivo opera con el sistema circulatorio para suministrar los nutrientes que el sistema requiere a fin de conservar el bombeo del corazón.

El sistema circulatorio pulmonar es la porción del sistema cardiovascular donde la sangre escasa de oxígeno se bombea desde el corazón, mediante la arteria pulmonar, a los pulmones y se regresa oxigenada al corazón, mediante la vena pulmonar. Sin el oxígeno de la sangre superior y vena cava inferior, ingresa en la aurícula derecha del corazón y mana por la válvula tricúspide (válvula atrio ventricular derecha) en el ventrículo derecho, a partir del cual se bombea a lo largo de la válvula semilunar pulmonar en la arteria pulmonar, a los pulmones.

El canje de gases se origina en los pulmones, a través del cual se expide CO2 de la sangre, y el oxígeno se succiona. La vena pulmonar regresa la sangre oxigenada a la aurícula izquierda.

La circulación sistémica es el viaje de la sangre a todas las partes del cuerpo, a excepción de los pulmones. Es la parte del sistema cardiovascular que traslada la sangre oxigenada desde el corazón, mediante la aorta, a partir del ventrículo izquierdo adonde la sangre se ha acumulado anteriormente desde la circulación pulmonar, con el resto del organismo, y reintegra sangre con escasez de oxígeno, de vuelta al corazón. En términos de distancia, la circulación sistémica es más lenta en el transporte de sangre a cada parte del cuerpo, que la circulación pulmonar.

Fisiología del Aparato Circulatorio

El sistema circulatorio conforma el grupo de “vías” que comunican las diferentes células del organismo. Por este sistema de caminos y autopistas, el ser humano está en capacidad de repartir los nutrientes, originados en la digestión, y el oxígeno de la respiración a cada célula. Además de contribuir, también descarta aquellos productos nocivos que resultan del metabolismo: urea y dióxido de carbono, entre otros.

Las diferentes vías son canales con el nombre de vasos sanguíneos y son de tres tipos: arterias, venas y capitales. El líquido que circula por su interior es la sangre. Para que la sangre se reparta en todo el sistema de vasos sanguíneos requiere de una bomba que ejecute una fuerza de impulso, como lo es el corazón.

Debido a ello el sistema circulatorio también se le conoce como sistema cardiovascular: kardio (corazón) y vasculum (vaso pequeño).

La Sangre

Tejido líquido encapsulado en los vasos sanguíneos. El nivel de sangre que tiene un individuo va de acuerdo su altura y peso. Es así como una persona que pesa 75 kg tiene 6 litros de sangre, aproximadamente.

La sangre está compuesta por elementos celulares que ocupan el 45% del volumen total; ellos son los glóbulos rojos, glóbulos blancos y las plaquetas o trombocitos. El otro 55% lo conforma el plasma y está integrado por 91% agua, y 9% de elementos sólidos. De estos últimos, 3/4 partes son proteínas solubles, cantidades de estas se implican en el traslado de otras moléculas, en impedir que la sangre se solidifique, y en funciones de defensa contra elementos patógenos extraños. También existen sustancias inorgánicas como el calcio, u orgánicas como glucosa o aminoácidos.

Células sanguíneas

En la sangre existen tres tipos de celulas: glóbulos rojos, glóbulos blancos y plaquetas.

Glóbulos rojos

También llamados eritrocitos, son células sin núcleo y de cualquier orgánulo citoplasmático. Posee una forma particular de disco con una concavidad central.

Son los que otorgan el color rojo típico de la sangre, por contener un pigmento llamado hemoglobina, la cual se encarga de trasladar el oxígeno desde los pulmones a las células del cuerpo, y el dióxido de carbono en el camino inverso para ser liberado.

De forma constante se está produciendo comunidades de glóbulos rojos en la médula ósea roja, en tanto que se disuelven cuando “envejecen” en el hígado y el vaso.

Glóbulos blancos o leucocitos

Son incoloros, se hallan en menor cantidad que los eritrocitos. Se ocupan de resguardar el organismo de infecciones de microorganismos patógenos como virus o bacterias.

Existen varios tipos de glóbulos blancos en la sangre. Cada uno de ellos desarrolla una función concreta. Unos fagocitan (atraen para devorar) las bacterias, otros reducen las reacciones alérgicas, e igualmente se localizan aquellos que toman parte en los procesos inflamatorios. Hay un tipo particular de glóbulos blancos, son los linfocitos, generadores de anticuerpos.

En las áreas de infección habitualmente aparece un líquido algo denso llamado pus. Éste es la evidencia de la guerra entre los patógenos y leucocitos; de hecho está compuesto básicamente por los microbios y leucocitos muertos luego del combate.

Plaquetas o trombocitos 

Desempeñan dos funciones de suma importancia. Primeramente, son los encargados de “taponear” el vaso sanguíneo cuando ha sufrido una rotura para impedir la pérdida de sangre. Por otro lado, libran sustancias que propician la coagulación de la sangre, la cual es su solidificación en una masa semi viscosa, para ayudar a impedir una pérdida de sangre en las lesiones o hemorragias.

Grupos sanguíneos

Se debe considerar que el ser humano tiene cuatro tipos de sangre, básicamente. Se les denomina O, A, B y AB, clasificación asignada de acuerdo a unas moléculas que figuran en la superficie celular de los glóbulos rojos, llamadas antígenos sanguíneos. De esta manera el grupo sanguíneo AB posee los antígenos A y B, el grupo A contiene los antígenos A, el grupo B los antígenos B, y el grupo O donde no se evidencia ningún antígeno sanguíneo.

En el plasma de la sangre hay unas moléculas llamadas anticuerpos, que son las encargadas de identificar esas moléculas diferentes a las del propio individuo y, después del reconocimiento, generan una respuesta de rechazo. Esto ocurre cuando un anticuerpo identifica un patógeno, por ejemplo. Pero, igualmente sucede en las transfusiones de sangre con el rechazo de un individuo a otro.

El plasma de cualquier ser humano presenta los anticuerpos frente a los antígenos sanguíneos que no posee. Por ejemplo,  si una persona del grupo sanguíneo A (tiene antígenos A, pero no B) presenta en su plasma anticuerpos contra B. Por esto no se pueden efectuar transfusiones de sangre, de una persona grupo B (tiene antígenos B) a otra con grupo A. Los anticuerpos de esta última la rechazarían.

Los individuos con grupo sanguíneo AB, al tener los dos antígenos, no dispondrán de ningún anticuerpo contra los mismos. Por ello pueden recibir sangre de los otros grupos sanguíneos. En atención a esto al grupo AB se le asume como receptor universal.

Por otro pate, la sangre del grupo O por no tener antígenos no va a manifestar ninguna respuesta de rebote. De allí que la sangre con grupo O se suele usar en transfusiones que se le hacen a personas con otros grupos sanguíneos. La persona con este grupo de sangre recibe el nombre de donante universal.

Además de estos antígenos, se ha demostrado que en la sangre de algunos individuos hay otro antígeno, el factor Rh, que en otros no figura. El 85% de los individuos que presentan este factor son Rh positivos, el otro 15% son Rh negativos.

Las transfusiones de sangre del negativo al positivo se pueden realizar, sin embargo, del positivo al individuo negativo, éste identifica al factor Rh+ como una molécula extraña como un patógeno. En la primera transfusión, al parecer, no hay “tiempo suficiente” para que se manifieste una respuesta de rebote. No obstante, si hay una segunda transfusión entre los mismos factores, sí se producirá.

Los vasos sanguíneos

El ser humano tiene tres tipos de vasos sanguíneos: venas, arterias y capilares.

Arterias, venas y capilares

Arterias y venas

Las arterias son conductos que transportan la sangre partiendo del corazón a los tejidos y órganos, en tanto que las venas la regresan.

Capilares

Los capilares son los enlaces entre los otros vasos sanguíneos, y el lugar de canje gaseoso, al tener una pared muy fina que facilita la propagación de los gases oxígeno y dióxido de carbono, y de los nutrientes y productos desechables.

Arterias más importantes

Las arterias más importantes son en primera instancia la aorta, que parte del ventrículo izquierdo del corazón para repartir la sangre por todo el cuerpo; luego encontramos las arterias carótidas y vertebrales que irrigan el cerebro; y por último la arteria femoral, localizada en el muslo.

Venas más importantes

En este grupo resaltan la vena yugular del cuello que transporta la sangre proveniente de la cabeza; la vena cava superior que reúne y encausa toda la sangre a través de las venas del cuello, la cabeza, brazos y parte superior del tórax, transportándola a la aurícula derecha del corazón, y la vena cava inferior, que acopia toda la sangre de la zona inferior del cuerpo.

El corazón

Órgano muscular de tamaño parecido a un puño cerrado. Se sitúa en el tórax, entre los pulmones, exactamente un poco desplazado a la derecha del esternón.

El bombeo de sangre, la misión del corazón

La función principal del corazón es bombear la sangre, conferirle la velocidad necesaria para poder viajar por todos los vasos sanguíneos que recorren el organismo; y, de esta manera, siempre esté oxigenado y nutrido.

El corazón, dividido en cuatro cavidades

Es un órgano tetracameral, o sea, está compartido en cuatro cavidades: aurícula derecha, ventrículo derecho, aurícula izquierda y ventrículo izquierdo. Se tiende a pensar que el corazón es doble por no haber algún elemento que comunique el lado derecho con el izquierdo. No obstante, adentro de cada lado si existe un paso entre una aurícula y su ventrículo respectivo.

Los pasos se encuentran controlados por válvulas para la apertura y el cierre. La válvula mitral dosifica el paso aurícula y ventrículo izquierdo; la válvula tricúspide la aurícula y salida de sangre hacia las arterias; los ventrículos está controlados por las válvulas sigmoideas.

Los latidos del corazón

Las aurículas son cavidades que reúnen la sangre, en tanto que los ventrículos “liberan” la sangre del corazón después de una contracción muscular. La irrigación del corazón de sangre, y el correspondiente vacío constituyen lo que denominamos latidos del corazón. Un latido posee dos momentos, sístole y diástole. La sístole es la contracción del corazón para que emerja la sangre, y la diástole es la relajación para que ingrese. De esta manera en la sístole los ventrículos se astringen causando una alta presión hasta que las válvulas sigmoideas se abren, y la sangre emerge “disparada” por las arterias.

En la diástole, la sangre ingresa en las dos aurículas mediante las venas respectivas, en tanto que los ventrículos se aflojan y reponen del extenuante trabajo anterior. Al llenarse las aurículas de sangre, las válvulas que controlan el paso entre las aurículas y las venas se trancan. Posteriormente se habilita el paso entre las aurículas y los ventrículos; la sangre se dirige hacia estos últimos donde se someterá a una nueva contracción en la subsiguiente sístole.

La circulación sanguínea

Es un ciclo que se reproduce una y otra vez con una finalidad: conservar una sangre con oxígeno y nutrida que llegue a los tejidos y órganos de forma permanente.

En los capitales se producía el canje gaseoso, de tal manera que se entregaba oxígeno a los tejidos y órganos, y a la vez se reunía de éstos el dióxido de carbono y los materiales de desecho. Surge de esta manera una sangre no oxigenada que alcanza las venas. Parecido a una autopista, venas pequeñas que tienen orígenes diferentes (brazos, piernas, abdomen,  cabeza, etc.) se van aglomerando en venas mayores, hasta estructurar una carretera con dos ramas principales: la vena cava superior e inferior.

Estas venas, que convierten sangre no oxigenada, alcanzan la aurícula derecha. Luego la sangre transita al ventrículo derecho, de allí es bombeada a los pulmones mediante la arteria pulmonar, la cual se bifurca en capitales en los pulmones para dar lugar a la cesión del dióxido de carbono y la absorción del oxígeno. Así la sangre se ha enriquecido ya que es oxigenada.

Las venas pulmonares recopilan esta sangre y la transportan a la aurícula izquierda, de allí transita al ventrículo izquierdo. Por último, mediante la arteria aorta, la sangre deja el corazón para repartir oxígeno por todo el organismo. Al estar distribuido el oxígeno a tejidos y órganos, surge nuevamente una sangre no oxigenada, en condiciones de iniciar nuevamente  el regreso al corazón.

Se evidencia, por tanto, que la circulación de la sangre es doble, o sea, hay dos recorridos: una circulación pulmonar que transporta sangre no oxigenada a los pulmones y retorna sangre oxigenada al corazón; y una circulación general que acopia sangre no oxigenada del cuerpo y le retorna como sangre oxigenada. Claro está que el punto de enlace de estos trayectos es el corazón.

Esquema del Sistema Circulatorio

  1. Vena cava superior lleva al corazón la sangre escasa de oxígeno proveniente de las venas de la parte superior del cuerpo.
  2. En la Arteria pulmonar entra la sangre con poco oxígeno bombeada desde el corazón y la transporta a los pulmones
  3. La Vena cava inferior lleva al corazón la sangre de escaso oxígeno, que viene de las venas de la parte inferior del cuerpo.
  4. Las Venas guían la sangre con pobreza de oxígeno hacia las venas cavas, con dirección al corazón.
  5. Los Capilares son vasos más finos, en cuyas tenues paredes se llevan a cabo intercambios entre la sangre y los tejidos.
  6. La Arteria Aorta es la principal del organismo: acoge la sangre rica en oxígeno impulsada por el corazón, y la reparte por sus ramificaciones para que alcance a todos los sectores del cuerpo
  7. Las Venas pulmonares guían al corazón la sangre que se ha oxigenado en los pulmones
  8. El Corazón es el motor principal del sistema circulatorio: con sus latidos bombea de forma intermitente a las arterias, la sangre que después de viajar por todo el organismo, regresa al órgano mediante las venas.
  9. Las Arterias transportan la sangre oxigenada proveniente del corazón, a los diversos tejidos.

Árbol vascular

El corazón impulsa la sangre oxigenada, a la aorta; arteria esta de gran tamaño con diversas ramas que, como las formadas en la copa de un árbol, se bifurcan repetidas veces, y originan otras cada vez más delgadas, las arteriolas, que al final se transforman en delgadísimos conductos, los capilares, cuyas paredes, formadas por solamente una capa de células, son tan delgadas que posibilitan los intercambios entre la sangre y los tejidos.

Seguidamente los capilares se convierten en vénulas, y éstas se articulan entre sí conformando venas cada vez de mayor grosor, las cuales transportan la sangre escasa de oxígeno y llena de residuos, en dirección al corazón.

Como funciona el Sistema Circulatorio

Es una estructura anatómica conformada por el aparato cardiovascular que guía y hace circular la sangre.
El sistema cardiovascular en el ser humano, está integrado por el corazón, los vasos sanguíneos y la sangre. A su vez, el sistema linfático está integrado por los vasos linfáticos, los ganglios, los órganos linfáticos (el bazo y el timo), la médula ósea y los tejidos linfáticos.

Como se ha señalado, la sangre es un tejido fluido conjuntivo y especializado, de  constitución compleja y y de un particular color rojo. Tiene un estado sólido que involucra los glóbulos blancos, los rojos y las plaquetas, y una fase líquida, compuesta por el plasma.

Aparato circulatorio

Su función principal es la de llevar alimentos, hormonas, gases y células sanguíneas a las células del cuerpo. Asimismo, recopila los desechos metabólicos que se eliminarán luego por los riñones mediante la orina, y por el aire exhalado a través de los pulmones, el cual tiene un alto contenido de dióxido de carbono (CO2). También, protege al cuerpo de infecciones y contribuye a equilibrar la temperatura corporal.

Funcionamiento

El corazón como todo el aparato circulatorio conforman una red con capacidad para bombear sangre a todos los tejidos del cuerpo. Dicha sangre en cada latido traslada nutrientes y oxígeno a todas las células. Diariamente transitan por nuestro cuerpo una cantidad superior a 7 mil litros de sangre, a una alta velocidad, mediante numerosos vasos sanguíneos que se ramifican para conseguir el enlace de las células con los órganos y diversas estructuras del cuerpo. Se deduce entonces que el aparato cardiovascular es de importancia capital para nuestro cuerpo.

¿En qué consiste?

Está conformado por uno de los órganos vitales del cuerpo humano: el corazón. También lo integran los vasos sanguíneos (venas, arterias y capilares). El organismo está compuesto de dos aparatos circulatorios, encargados de la circulación pulmonar y la circulación sistémica respectivamente. La primera se refiere a un circuito breve del corazón a los pulmones -y viceversa-; en tanto que la sistémica es la que se ocupa de bombear sangre desde el corazón a todas las demás tejidos del organismo.

Como se ha dicho, el corazón impulsa la sangre a todo el organismo a través de sus latidos (late de 60 a 100 veces por minuto).

El propio cuerpo humano remite la información requerida de cuánta sangre impulsar, de acuerdo a las necesidades y circunstancias de cada persona. Mientras estamos dormidos el bombeo es mucho menor que cuando desarrollamos algún tipo de actividad o sencillamente despiertos.

Cuatro cámaras circundan por paredes musculares el corazón, que se localiza entre los pulmones y, escasamente a la mitad izquierda de la concavidad torácica. El terminal inferior del corazón está bifurcado por dos cámaras: ventrículos derecho e izquierdo, cuya principal función es bombear la sangre del corazón. Asimismo, el terminal superior del corazón se halla compartido por otras dos cámaras: aurícula derecha e izquierda, las cuales tienen como función principal recibir la sangre que ingresa al órgano.

Por su parte las arterias se ocupan de trasladar sangre fuera del corazón ya que son los vasos sanguíneos más gruesos, que portan paredes musculares dotadas de contracción para conservar firme el movimiento de tránsito de la sangre. En la circulación sistémica la sangre con abundante oxígeno es expulsada del corazón a la aorta. Otra arteria de mayores proporciones del cuerpo es la pulmonar, con capacidad para trasladar sangre baja en oxígeno. Las arterias están compuestas por paredes de tres planos: adventicia -plano exterior, medio -plano central- y endotelio -plano interior-.

Mientras se alejan del corazón, las arterias se bifurcan en arteriolas, más pequeñas y flexibles. Asimismo, tenemos las venas, las cuales son vasos sanguíneos que transportan la sangre de regreso al corazón. Aunque no son tan fuertes como las arterias, tienen válvulas que evitan el regreso de la sangre hacia atrás. Tienen los mismos planos que las arterias, pero más finos y de menor flexibilidad.

Las dos venas de mayor tamaño del organismo son la vena cava superior -situada por encima del corazón-, y la vena cava inferior -localizada por debajo del corazón-. Lo que enlaza las venas con las arterias son los capilares que, aun siendo muy pequeños (casi diminutos), son una de las partes principales del aparato circulatorio. Mediante ellos se lleva oxígeno y diferentes nutrientes a las células.

Igual que los otros aparatos de cuerpo, el circulatorio se mantiene en permanente actividad. Proporciona el oxígeno y los alimentos necesarios para el organismo, laborando coordinadamente con el aparato respiratorio. Además, el aparato circulatorio traslada desechos y dióxido de carbono fuera del organismo.

Latidos del corazón

Un ciclo cardíaco es cuando el corazón realiza un latido completo, compuesto por dos etapas importantes: sístole y diástole. La primer fase se presenta cuando los ventrículos se constriñen, expidiendo sangre a la circulación pulmonar y sistémica, en tanto que la segunda etapa sucede cuando los ventrículos se relajan y admiten la sangre procedente de las aurículas.

Igual que los diversos órganos del organismo, el corazón y por ende el aparato circulatorio, pueden presentar diversas perturbaciones que habitualmente son muy comunes.

Estas patologías se clasifican en dos categorías: congénitas, dificultades presentadas al momento de nacer, y las adquiridas, que se adquieren y desarrollan a través de los años. Entre los trastornos más frecuentes se señalan: Anomalías congénitas del corazón: Arritmias, Miocardiopatías; Enfermedad de la arteria coronaria: Hipercolesterolemia (colesterol alto), Hipertensión (Presión sanguínea alta); Cardiopatía reumática. R

Para evitar la aparición de estas enfermedades, se sugiere una alimentación balanceada y ejercicio físico de manera regular, además de controles médicos periódicos y mantener un peso equilibrado. Estas recomendaciones evitarán inconvenientes a largo plazo, como la hipertensión o la cardiopatía.

Procesos del sistema circulatorio

El cuerpo humano es transitado interiormente por un líquido rojizo y espeso que llamamos sangre, el cual viaja de la punta de los pies a la cabeza. Ese trayecto lo hace la sangre mediante un sistema de verdaderas “tuberías”, de diferente diámetro, que se conectan por todo el cuerpo.

El impulso que requiere la sangre para circular se lo da un motor localizado muy cerca del centro del pecho: el corazón, el cual es una bomba que opera permanentemente sin parar. Estos elementos, unidos a otros que contribuyen con la labor sanguínea, conforman el Sistema o Aparato circulatorio.

El sistema o aparato circulatorio es el responsable de transportar las sustancias nutritivas y el oxígeno por todo el cuerpo, llevándolas en la sangre, para que al final, dichas sustancias ingresen a las células.
Además, tiene la tarea de transportar algunas sustancias de desecho desde las células hasta los riñones o pulmones, con el fin ser eliminadas del organismo.

La Sangre

Es una compleja mezcla de elementos sólidos, que nadan en un líquido amarillento y transparente, llamado plasma. Esa parte sólida
es roja y está compuesta por glóbulos rojos, glóbulos blancos y plaquetas.

El Corazón

Es una máquina perfecta del cuerpo humano. Tiene el tamaño parecido al de un puño; es hueco y posee figura de pera. Es un músculo cardíaco, ubicado en medio del tórax; funciona como una bomba: Reúne la sangre del organismo escasa de oxígeno, y la impulsa a los pulmones adonde se oxigena y libera los desechos metabólicos (dióxido de carbono). Ya esta sangre oxigenada será repartida del corazón hacia todos los órganos del cuerpo.

Las Aurículas y los Ventrículos

Las aurículas y los ventrículos trabajan en equipo. La sangre deficiente de oxígeno ingresa a la aurícula derecha mediante las venas cavas superior e inferior, proveniente de los diversos tejidos del cuerpo.
Cuando se llena la aurícula derecha, la válvula tricúspide se abre, y la sangre se dirige al ventrículo derecho; al éste llenarse envía la sangre a los pulmones mediante la arteria pulmonar, para que se oxigene.

La sangre ya oxigenada corre por las venas pulmonares en dirección a la aurícula izquierda. Al ésta llenarse la válvula mitral se abre, y la sangre se dirige al ventrículo izquierdo, el cual impulsa la sangre por la válvula aórtica para distribuir la sangre oxigenada por todo el organismo.

Arterias

Son los vasos sanguíneos que parten del corazón y transportan la sangre a los diferentes órganos. Todas las arterias, a excepción de la pulmonar y sus ramificaciones, trasladan sangre oxigenada. Las arterias más pequeñas se reconocen como arteriolas que se ramifican de nuevo en los capilares, y éstos al pegarse de nuevo conforman las venas.

Las paredes de las arterias son bastante elásticas y están constituidas por tres capas. Estas paredes se ensanchan cuando el corazón impulsa la sangre; de allí se origine la medida de la presión arterial como medio de diagnóstico. Las arterias en contraste con las venas, se ubican profundamente en los huesos o por debajo de los músculos.

Venas

Anatómicamente una vena es un vaso sanguíneo que guía la sangre de los capilares al corazón. El organismo posee más venas que arterias y su ubicación exacta cambia mucho de acuerdo a las personas.

Se disponen más de manera superficial que las arterias, prácticamente bajo la piel, en las venas superficiales.

Partes del Sistema Circulatorio

Primeramente es pertinente destacar que el aparato circulatorio está conformado por el sistema cardiovascular y el linfático.

Sistema Cardiovascular

  • Corazón. Es el músculo más importante del organismo. Se encuentra presente en todos los animales que poseen aparato circulatorio. Su principal función  es la de impulsar la sangre.
  • Vasos sanguíneos. Son arterias, capilares y venas. Su tarea principal es de ofrecer el medio mediante el cual la sangre es trasladada, una vez que es bombeada de manera constante por el corazón. Alcanzan todas las partes del cuerpo.
  • Sangre
  • Líquido trasladado por los vasos sanguíneos. Es un tejido de color rojo, pigmentación obtenida gracias al alto contenido de glóbulos rojos. Su tarea principal es la de contener los nutrientes que el aparato circulatorio debe repartir.

Sistema linfático

  • Vasos linfáticos. Son canales que se enlazan con una vena o arteria. Su principal función es la de trasladar la linfa.
  • Ganglios. Los ganglios linfáticos también se les conocen como linfonodos. Son estructuras de figura similar al de un riñón pequeño, que se localizan en el transcurso del sistema linfático. Su función básica es la de avalar el enlace entre antígenos y linfocitos, esenciales para el sistema inmunitario.
  • Bazo. Es un órgano linfático cuya importancia reside en renovar de manera permanente los glóbulos rojos.
  • Linfa. Líquido que transporta los vasos linfáticos. Está compuesto por glóbulos blancos y su función primordial es la de interrelacionarse con la sangre y transportar alimentos.
  • Timo. Órgano linfático cuya función es generar linfocitos T; que es un tipo de glóbulo blanco imprescindible.
  • Médula ósea
  • Tejido que localiza en el interior de los huesos. Su tarea básica es la de generar sangre.
  • Amígdala
  • Piezas conocidas por encontrarse ubicadas exactamente atrás de la boca, junto a la garganta. Tiene la función de proteger el organismo de gérmenes y bacterias.
  • Placas de Peyer
  • También conocidas como nódulos linfáticos o ganglios; se encuentran presentes en las mucosas del organismo, ofreciéndoles inmunidad. Por ello se hallan con facilidad en el recorrido de los intestinos, región copiosa en agentes contaminantes sumamente peligrosos.

Tipos de sistemas circulatorios

Sistema Circulatorio Cerrado. En esta modalidad la sangre se traslada solamente mediante los vasos sanguíneos y no emigra de ellos. Es propio de anélidos, moluscos cefalópodos y vertebrados.

Sistema Circulatorio Abierto. Se encuentra más en los organismos invertebrados, por cuanto la sangre, en dicho caso, no se transporta únicamente mediante los vasos sanguíneos, sino que además realiza su transporte también por las células. Dicho sistema lo presentan artrópodos y moluscos no cefalópodos.

Órganos del Sistema Circulatorio

Fundamentalmente lo componen diferentes órganos del sistema circulatorio, cada uno de los cuales cumple una función determinada a objeto de garantizar la operatividad de todo el circuito.

Es evidente que la transferencia de alimentos y oxígeno a cada órgano y tejido de nuestro organismo es determinante para su funcionamiento en un todo.

El corazón

Está formado por tres capas, siendo la más externa de ella el precardio, luego la intermedia llamada miocardio, y la más interna denominada endocardio.

Es un órgano ubicado en el tórax, que tiene de base el músculo diafragma; conforma la estructura más importante del sistema circulatorio, ya que procede como bomba que propulsa la sangre por todo el organismo, posibilitando que el oxígeno y los alimentos puedan alcanzar los diferentes órganos y tejidos.

El corazón empieza a latir antes del nacimiento, incluso desde la cuarta semana de vida intrauterina, a partir de ese instante late de forma continua unas 80 a 100 veces por minuto, en el transcurso de la vida, y hasta momentos antes de la muerte. Se calcula que diariamente nuestro corazón late aproximadamente 100.000 veces, con ello impulsa unos 8.000 litros de sangre.

Estructura del corazón

Lo conforman especialmente fibras musculares cocidas como músculo cardíaco, el cual posee un tipo particular que solo se halla en el corazón; estas fibras forman el miocardio. En el exterior el corazón está revestido de una membrana que lo aparta de las otras estructuras del tórax; hablamos pues del pericardio.

En el interior está recubierto por una capa llamada endocardio que tiene como finalidad ofrecer una superficie lisa para impedir la turbulencia y formación de coágulos de sangre. El corazón igualmente requiere recibir oxígeno y alimentos por lo que posee su propio sistema circulatorio compuesto por las arterias coronarias.

Para poder efectuar su función de bomba, su interior contiene cuatro cavidades y un complicado sistema de válvulas, que restringen el sentido del fluir de la sangre. Ésta llega al corazón mediante las venas y sale de él por las arterias.

¿Cómo funciona el corazón?

Consta de un tipo particular de sistema nervioso, que es el garante que opere de forma normal. Lo que incita las contracciones del corazón nace en un tejido llamado nodo sinusal, que es una especie de marcapasos natural ubicado en la aurícula derecha. Al activarse dispara un impulso eléctrico que recorre las aurículas, logrando que éstas se constriñan, por lo que la sangre transita a los ventrículos; para que ello pueda suceder el impulso eléctrico es parado por fracciones de segundos en un segundo nodo denominado auriculoventricular antes de seguir a los ventrículos.

La sangre procedente de todo el cuerpo entra a la porción derecha del corazón, concretamente a la aurícula derecha, mediante las venas cavas superior e inferior. Al estar allí se bombea al ventrículo derecho de donde transita hacia los pulmones mediante la arteria pulmonar. Una vez en los pulmones la sangre es liberada del dióxido de carbono que carga de los tejidos y se oxigena de nuevo, para ser retornada al corazón mediante las venas pulmonares que entran a la aurícula izquierda; partiendo de allí la sangre cruza al ventrículo izquierdo que la bombea a la arteria aorta para ser repartida a todo el cuerpo.

Todo este proceso se desarrolla en dos etapas: la sangre que entra a las aurículas transita a los ventrículos durante la fase de relajación o diástole; después las válvulas dispuestas entre cada aurícula y el ventrículo respectivo se trancan y el ventrículo se constriñe, con lo que la sangre cruza a las arterias, fenómeno identificado como sístole.

Este proceso se desarrolla continuamente, produciendo el gasto cardiaco, o volumen de sangre que fluye del corazón, a la vez cada impulso de sangre que entra a las arterias es capaz de relajarla originando el pulso…

Válvulas cardíacas

Las válvulas que regulan el flujo de sangre a través del corazón son cuatro:

  • La válvula tricúspide regula el líquido sanguíneo entre la aurícula derecha y el ventrículo derecho.
  • La válvula pulmonar regula el fluir de la sangre del ventrículo derecho hacia las arterias pulmonares, quienes trasladan la sangre a los pulmones para que se oxigene.
  • La válvula mitral posibilita que la sangre enriquecida con oxígeno procedente de los pulmones cruce de la aurícula izquierda hacia el ventrículo izquierdo.
  • La válvula aórtica facilita que la sangre oxigenada transite del ventrículo izquierdo hacia la aorta, la arteria mayor del organismo, que cual traslada sangre al resto del cuerpo.

Linfa

Es el líquido que transita por los vasos linfáticos. Es ligeramente amarillento con una constitución parecida al plasma sanguíneo. La linfa, en unión de los vasos y ganglios linfáticos, conforma el sistema linfático, una parte vital del sistema inmune.

Formación y composición

La linfa se conforma por el fluir del exceso de líquido que mana de los vasos sanguíneos al espacio intersticial e intercelular. Dicho exceso es reunido por los capilares linfáticos, los cuales son unos vasos más pequeños que drenan a vasos cada vez grandes para al final desembocar en conductos que vuelcan en las venas subclavias.

La circulación linfática no tiene un órgano que bombee como el corazón en la circulación sanguínea. La dinámica de la linfa se origina de manera más lenta al ser impulsada por las pulsaciones de las arterias próximas, movimientos musculares y de las extremidades.

Es un líquido pobre en proteínas, pero con abundantes lípidos que no tiene glóbulos rojos. Entre las importantes sustancias que se encuentran en la linfa tenemos:

Proteínas plasmáticas

  • Lípidos, principalmente ácidos grasos de cadena larga que son absorbidos desde el intestino
  • Fibrinógeno
  • Linfocitos
  • Restos celulares
  • Desechos metabólicos
  • Gérmenes
  • Células cancerosas

Además de los linfocitos que alcanzan el 99% de las células que se encuentran en la linfa, podemos hallar otros leucocitos como macrófagos y granulocitos. Estas células, de mucha importancia en el sistema inmune, se constituyen partiendo de las células linfoides de la médula ósea.

La cantidad de linfa en el organismo es varía dependiendo mayormente de la cantidad de sangre. Se considera que un adulto promedio puede tener entre 2 y 2,4 litros de linfa.

Funciones

Tiene dos funciones principales; una función inmunitaria y una metabólica.

Los linfocitos presumen el 99% de las células de la linfa y se encuentran en gran cantidad, en la red de tejido conectivo que existe a lo interno de los ganglios linfáticos. Dicha red cumple funciones de malla que cuela la linfa, y allí los linfocitos tienen más facilidad para hacer contacto y acabar bacterias, virus, células cancerosas y sustancias que puedan presumir un peligro para el cuerpo, los ganglios linfáticos y la linfa, por ello forman parte del sistema inmune.

Arterias

Son los vasos que transportan la sangre del corazón a los capilares del organismo. Nacen de un ventrículo; sus paredes son sumamente resistentes y flexibles. Etimología: el término “arteria” procede del griego ἀρτηρία, «tubo, conducción (que enlaza)».

Es decir la arteria es un vaso que transporta sangre del corazón hacia otros tejidos y órganos. Forman parte del sistema circulatorio, que aporta oxígeno y alimentos a cada célula del organismo. La sangre de las arterias contiene una elevada cantidad de oxígeno, y viaja del corazón hacia todos los tejidos del organismo, y la hemoglobina se oxigena en los glóbulos rojos.

La fórmula resultante de la hemoglobina oxigenada aporta a la sangre arterial un color rojo brillante. Las arterias son parte del ala eferente del sistema circulatorio.

Funciones

La función principal de las arterias es trasladar sangre oxigenada a órganos y células del cuerpo. Por ello la sangre arterial posee un color rojo brillante y fluye a partir del corazón.

Tipos de arterias

El sistema circulatorio comienza en el corazón desde el cual se presentan las segmentaciones arteriales en arterias, arteriolas, capilares, vénulas y venas. La sangre parte del corazón mediante las arterias, transita en arteriolas gradualmente menores; entra en los capilares de paredes finas, desagua en las vénulas gradualmente más grandes, y al final retorna al corazón mediante las venas.

Las arterias pequeñas y arteriolas tienen más tejido muscular liso para regular la presión de cambio del drenaje sanguíneo. Esta variación de presión es una consecuencia directa del bombeo del corazón. En la fase diastólica la presión arterial es inferior por el período de pausa del corazón. En la presión sanguínea sistólica el corazón se contrae, y fuerza la sangre a salir por las arterias, para posteriormente incrementar la presión.

Para los tipos de arterias se conforman en dos divisiones arteriales: pulmonar y sistémica. Las arterias pulmonares son las únicas que transportan sangre no oxígenada, en tanto que la división sistémica lleva sangre con oxígeno.

División pulmonar

Tiene las arterias pulmonares y es más corta que la división sistémica. Las arterias pulmonares trasladan sangre del corazón a los pulmones, donde se transforma en sangre oxigenada, que retorna al corazón por las venas pulmonares.

División sistémica

Contiene la arteria aorta y todas sus ramificaciones. Desde el corazón la sangre oxigenada se impulsa en la aorta, que es la arteria mayor del  organismo. Las arterias coronarias de la aorta proveen de sangre oxigenada al corazón. La aorta sigue produciendo las arterias braquiocéfalica, la arteria carótida común izquierda, y la arteria subclavia izquierda que transportan sangre a la cabeza y los brazos.

Entrando al abdomen, la aorta remite ramas al hígado, bazo, al estómago, riñones, intestino y otros órganos internos. Específicamente debajo del ombligo, la aorta se fracciona en las arterias ilíacas, que producen varias ramas más antes de alcanzar las piernas, como las arterias femorales.

Estructura

Las arterias son tuberías huecas que trasladan líquido o sangre de un sitio a otro. Las paredes de las arterias están compuestas de tres capas: túnica intima, túnica media y túnica adventicia, las cuales se disponen una arriba de otra como las capas de la cebolla.

  • Túnica íntima. Capa más interna que entra en contacto directo con la sangre que mana por la arteria. Es una membrana flexible que contiene células lisas endoteliales. El hueco mediante el cual la sangre mana se llama lumen. Se trata de un epitelio escamoso sencillo circundado por una membrana basal con tejido conectivo de fibras elásticas.
  • Está conformado por tres capas. Una fina capa de células endoteliales interior, la cual proporciona una superficie lisa ausente de fricción que hace que la sangre fluya desenvueltamente por la arteria. Alrededor de las células endoteliales hay una capa delgada de tejido conectivo, que después es cubierta por una fina red de fibras elásticas que contribuyen a apoyar la íntima de túnica, y unirlo a la siguiente capa.
  • Túnica Media. Capa media que se conforma de músculo liso y fibras elásticas. Es la capa más gruesa. No solamente proporciona soporte para el recipiente, sino que además varía el diámetro del vaso para controlar el flujo sanguíneo y la presión arterial.
  • Túnica adventicia. Es la capa exterior y más fuerte de arterias y venas que consta de tejido conectivo, colágeno y fibras elásticas. El tejido conectivo en esta capa es bastante denso en el sitio donde se halla junto a los medios de tránsito de la túnica, pero se transforma en tejido fino conectivo laxo próximo a la periferia del vaso.

Las Venas

El sistema circulatorio es una compleja red a través de la cual la sangre  limpia y colmada de alimentos transite nuestro cuerpo nutriendo cada órgano, en tanto que la sangre sin oxígeno y sucia, de alguna manera, es trasladada para ser de nuevo purificada. En todo este proceso las venas, arterias y capilares cumplen un rol de suma importancia, contribuyendo a que todo el engranaje labore de forma segura para avalar nuestro bienestar.

Pero ¿Cuál es la función de las venas?

La función de las venas en el sistema circulatorio es de vital importancia, ya que se ocupan de trasportar la sangre a partir de los órganos y tejidos al atrio izquierdo del corazón.

El órgano cardíaco es el responsable de bombear sangre oxigenada y enriquecida de alimentos por todo nuestro cuerpo, proceso que se realiza a través las arterias. Cuando la sangre enriquecida con nutrientes es guiada mediante las arterias, ella va oxigenando y alimentando los capilares y, paralelamente, todos los desechos procedentes de los tejidos caen a las venas, responsables de repartirlos a los diferentes órganos para su eliminación.

Las venas trasladan la sangre que ya ha sido utilizada por los tejidos y órganos, por lo que ha quedado sin oxígeno; por esta razón la misma es más gruesa ya que está cargada de dióxido de carbono y desechos a consecuencia del proceso de combustión de los alimentos.

Las venas son responsables asimismo de repartir la sangre llena de desechos, a cada uno de los órganos responsables de su expulsión:

  • Los pulmones, responsables de eliminar el dióxido de carbono.
  • Los riñones, eliminarán calcio, potasio, sodio, magnesio, urea, amonio y bicarbonato.
  • El hígado que mediante la bilis, logrará descartar desechos como la bilirrubina restante.

Este proceso es vital para nuestra salud, por cuanto es de suma importancia que la sangre enriquecida con oxígeno transite de manera adecuada por nuestras arterias, como que la ésta sea guiada por las venas a esos órganos responsables de su limpieza. El perfecto equilibrio de esta labor avala nuestro bienestar.

Capilares

Son vasos de diámetro más pequeño, similares al del eritrocito (7-8 micrones). La superficie almacenada de los capilares de todo el organismo es cerca de 700 m2, y se encuentran revestidos de células endoteliales descansadas en una fina membrana basal conformada básicamente por colágeno de tipo IV.

Función

En los capilares se efectúa el canje rápido de sustancias difusibles (Ej. Alcohol) entre la sangre y el tejido extravascular, debido al flujo lento, la extensa superficie establecida y el insuficiente grosor de la pared (una sola célula). Sus paredes posibilitan la propagación de los alimentos celulares como proteínas hidratos de carbono, grasas, vitaminas, sales minerales y agua; asimismo se destila oxígeno de la hemoglobina que contiene los glóbulos rojos, y se succiona el dióxido de carbono de la respiración celular.

Estos vasos sanguíneos se vuelven cada vez más delgados progresivamente cuando se van ramificando en el organismo. Conformados por una sola capa de células, la endotelial, esta red, debido a su extrema delgadez, posibilita la operación de intercambio gaseoso entre la sangre y los tejidos, o entre la sangre y el aire que ha penetrado en los pulmones.

En la puerta de estos pequeños tejidos existen unas franjas que se extienden o contraen para posibilitar o impedir el tránsito de la sangre. En todo el organismo se considera que hay más de 60 mil kilómetros de ellos, siendo el punto más alejado del recorrido que realiza la sangre, y el sitio de abastecimiento de todos los tejidos y órganos, por cuanto cada una de las células del organismo se encuentra a menos de 0,2 milímetro de un capilar.

Clasificación

  • Continuos. Los capilares del pulmón, piel, músculo, corazón, y sistema nervioso central son de tipo continuo. Esto posibilita que la filtración de esos capilares esté controlada por el tránsito mediante y entre las células endoteliales. La constricción de los enlaces suministra la base estructural para la impermeabilidad parcial en las moléculas mayores como las proteínas plasmáticas.
  • Fenestrados. Los capilares con endotelio fenestrado (con agujeros) se hallan en las glándulas endócrinas, glomérulos renales, y en ciertos vasos del tracto gastrointestinal. Estos facilitan un transporte más expedito de moléculas mayores, y líquidos.
  • Sinusoides. Los capilares sinusoides, en contraste, admiten el paso de células cruzando sus paredes.

Enfermedades del sistema circulatorio

Al ir al médico por cierto problema de salud uno de las evaluaciones más alarmante es que nos pueden dar es que estemos padeciendo de alguna enfermedad del sistema circulatorio.

No porque todas sean graves, sino porque las relacionamos con frecuencia con órganos irremplazables e irremediables de nuestro cuerpo, como es el corazón. Aunque el corazón es uno de los factibles órganos comprometidos, las patologías de ese tipo no solo recaen sobre el músculo cardiaco. Por ello antes de alarmarse más de lo requerido es aconsejable saber al detalle los diversos elementos que componen el sistema circulatorio del organismo.

Causas de las enfermedades del sistema circulatorio

El sospechoso principal cuando se pretende buscar un causante para las patologías del sistema circulatorio, que han surgido recientemente, son los malos hábitos. Entre ellos, no es preciso brindarle mayor atención al tabaco y el alcohol, ya que su efecto nocivo sobre la salud es bien conocido.

Suficiente con decir que una persona que fume regularmente posee una posibilidad seis veces mayor de tener un ataque al corazón. Igualmente, abusar de las bebidas alcohólicas también tiene sus consecuencias. El alcohol opera como un vasodilatador; o sea, relaja los músculos de las paredes arteriales produciendo que el volumen del sistema circulatorio sea mayor que el usual, lo que en genera un estrés adicional sobre el corazón.

Otro de las contrariedades habituales es la mala alimentación. Una dieta desbalanceada puede ocasionar el incremento del colesterol en sangre. Frecuentemente oímos tratar sobre el colesterol en publicidad, pero no sabemos al detalle por qué este tipo de ácido graso es perjudicial para la salud.

En principio debemos saber que existe el colesterol bueno y el colesterol malo. El primero se reconoce como colesterol HDL y es beneficioso ya que se ocupa de conservar y remediar el interior de las membranas arteriales. En contraste el colesterol LDL (llamado colesterol malo) se deposita en esas mismas paredes arteriales (endotelio) conformando masas que pueden alcanzar a taponar el vaso sanguíneo.

Esto puede generar trombos con posibilidades de tener resultados graves sobre la salud.

La alimentación puede generar otros efectos perjudiciales, pues no solo la grasa en cantidades desmedidas en nociva. Por ejemplo, excederse en el consumo de bebidas cafeinadas (café y refrescos) puede incrementar la tensión arterial, produciendo, lo que en términos médicos se reconoce como hipertensión.

Las personas con hipertensión son más propensas a sufrir otras enfermedades asociadas con el sistema circulatorio, por lo que a efectos prácticos se trata de un factor de riesgo nada insignificante. En el caso de que se mantenga una dieta verdaderamente desorganizada, también podemos encontrar carencias vitamínicas o de minerales que pueden perturbar el sistema circulatorio. Por ejemplo, una deficiencia de vitamina D está enlazada al aumento desproporcionado de la tensión arterial, lo que a su vez ocasiona un impacto perjudicial sobre la salud del corazón.

No es el único caso; la lista sería extensa para señalarla, pero podemos mencionar los siguientes problemas: la deficiencia de magnesio ocasiona hipertensión y arterioesclerosis; los bajos niveles de calcio se relacionan con ritmos cardiacos anómalos; la falta de potasio en el organismo puede desencadenar en debilitamiento del músculo cardiaco, e interrupción súbita del ritmo normal; y la ausencia de vitamina B, está vinculada con un riesgo superior de fallo cardiaco.

Es pertinente recordar que no son los únicos problemas que pueden presentarse. Lo importante es consumir balanceadamente en la medida de lo posible, no excederse con alimentos hipercalóricos que causen propensión a la obesidad, y ajustarse a las sugerencias médicas, sin oponerse cuando se hayan revelado síntomas de cierto problema.

Por su parte, el sedentarismo está vinculado de manera estrecha con la dieta que se sigue. Es otra de las causas importantes que pueden ayudar al surgimiento de dificultades cardiovasculares. No ejercitarse favorece la conformación de grasas pardas en cantidades excesivas. Estas masas de lípidos no hacen el mismo trabajo que las grasas blancas (acumular y liberar energía), y por ello puede ser muy dificultoso desprenderse de ellas.

Además, del estrés agregado que puede ocasionar el sobrepeso, no se pueden dejar de lado otros problemas colaterales que son resultado directo e indiscutible de no hacer esfuerzos físicos. El más significativo es la falta de fortalecimiento general del sistema circulatorio.

Recordemos que la mayor parte de los elementos del aparato circulatorio están conformados por músculos, los que han de ejercitarse para que estén en forma. La ausencia de ejercicio puede ocasionar dolores indefinidos en las venas, dolores reflejados en los brazos (especialmente el derecho), incapacidad del corazón para efectuar su trabajo, y fatiga inexplicable. Además, en caso de que haya que realizar un esfuerzo concreto, se pueden padecer daños en los nervios cardíacos, lo que se convierte en un largo periodo de convalecencia donde una simple risotada puede colocar el corazón por encima de las palpitaciones normales.

En conclusión es muy recomendable realizar ejercicios. Es conveniente optimar la resistencia aeróbica por cuanto a nuestro corazón le confiere más fuerza, y también es aconsejable efectuar ejercicios de intensidad que optimicen el bienestar general al posibilitar que el corazón ejecute menor trabajo del habitual (menos pulsaciones por minuto por efectuar el mismo bombeo de sangre).

Cualquier ejercitación debe desarrollarse bajo la inspección de profesionales que avalen la adaptación correcta como para personas que hayan estado en el sedentarismo absoluto. De esta manera se impiden sobresaltos y situaciones no deseables como la de insuficiencia cardiaca, que puede manifestarse por un entrenamiento desproporcionado.

Principales enfermedades del sistema circulatorio

Es posible que alguien haya regresado de una consulta médica con un diagnóstico que ocasione preocupación porque se ve afectado el sistema circulatorio, para lo cual el paciente requiere información a los fines de conocer la peligrosidad y el alcance de la dificultad.

En esta sección se pretende abordar, de forma sucinta, las principales enfermedades cardiovasculares, de manera que tenga la información necesaria para serenarse y comenzar a aplicar los cambios que ha de aplicar en tu vida a manera de enfrentar la enfermedad y reducir sus riesgos.

Aneurisma

Es una pequeña concavidad abultada que surge en las arterias del organismo. No es particular de alguna zona en concreto y puede brotar de forma espontánea, en sitios muy diferentes y alejados como el corazón, el cerebro o los pulmones.

Su principal riesgo es que puede reventar al acrecentar su tamaño excesivamente. Esto puede ocasionar hemorragias importantes en las que es requerida una intervención quirúrgica a la mayor brevedad posible.

Es una enfermedad grave que se puede manifestar a manera de fatiga, merma del equilibrio, dificultades del habla, visión doble y dificultades de percepción cuando el aneurisma todavía se encuentra intacto, y en casos más severos, de las mismas complicaciones cuando se rompe.

Existe algunos tipos de Aneurisma como el Aneurisma de la Aorta Abdominal.

La hipertensión, el consumo de alcohol, la diabetes, la obesidad y la deficiencia de cobre son los importantes causantes, no obstante, existen enfermedades de ese tipo de procedencia hereditaria.

Aterosclerosis

Literalmente se relaciona con “el endurecimiento de la materia grasosa.” Las dietas subidas en grasa pueden estimular la aparición de placas de grasa que cubran los vasos sanguíneos. Estas zonas grasosas pueden calcificarse y solidificarse acarreando la arteriosclerosis, o sea el endurecimiento de las arterias. Si los vasos sanguíneos se tornan menos elásticos, la presión arterial se incrementa y puede generar apoplejías y daño a los riñones y el corazón.

Infarto de miocardio (MI)

Un infarto al miocardio es la interrupción del flujo de sangre, resultando la expiración del tejido muscular.  Esto es conocido como un “ataque al corazón.”  El bloqueo sucede en una de las arterias del músculo cardíaco, o sea, una arteria coronaria. De acuerdo a la cantidad del tejido que sucumbe, la víctima de un infarto al miocardio puede sobrevivir y someterse a rehabilitación cardiaca, fortificando el músculo cardíaco que quede vivo; o puede morir si es excesivo el tejido muscular destruido.

Prolapso mitral, estenosis, regurgitación

La sangre mana mediante cuatro cámaras en el corazón, apartadas por válvulas de un solo sentido. Una válvula principal separa las cámaras superior e inferior en la zona izquierda del corazón. La parte izquierda es particularmente importante debido a que la sangre recientemente oxigenada procedente de los pulmones, se reparte fuera del corazón a todo el cuerpo. La válvula izquierda, llamada atrioventricular por las cámaras que divide, también llamada válvula mitral, porque tiene la figura de una gorra invertida del Obispo, una mitra.

Si los doblez de esta válvula se desgarran por la enfermedad, el proceso se define como prolapso, o sea “una caída hacia adelante”. Esto se manifiesta en escapes y flujo atrasado llamado “regurgitación” o vomitar.

En ocasiones una válvula se halla irregularmente constreñida ocasionando un obstáculo parcial que constriñe el flujo. Estenosis significa “estrechamiento”.

Angina de pecho

Literalmente “dolor en el pecho.”  Sin embargo, este es un tipo de dolor particular relacionado con el corazón, y se diferencia como “trituración, como tornillo de banco”, y habitualmente se presenta con falta de aire, fatiga y náuseas. Dolor de angina revela que no se abastece adecuadamente de sangre el músculo del corazón, potr lo que éste “protestando y pidiendo más”.  Las personas con historia de angina a menudo consumen pastillas de nitroglicerina para calmar el dolor con el incremento del flujo de sangre al músculo del corazón.

Arritmia / disritmia 

Periodicidades cardíacas y ritmos anormales poseen nombres particulares como taquicardia ventricular, fibrilación, pero genéricamente se definen como arritmias o disritmias, que indican “sin ritmo” y “ritmo anormal.”  Hay distinciones tenues entre los dos términos, pero a con frecuencia se utilizan indistintamente.

Isquemia. En ocasiones el músculo del corazón no recibe la irrigación de sangre necesaria, o más delicado todavía, el oxígeno que la sangre transporta es escaso para mantener el músculo que posee una tasa metabólica muy alta, y requerimiento de oxígeno. Generalmente, el paciente siente dolor de angina de pecho y puede pensar que están presentando un ataque al corazón.

Accidente cerebrovascular

Conocido igualmente como ictus, se relaciona con dolencias de diferentes tipos. Por una parte se encuentran los ictus isquémicos o infartos cerebrales que se presentan cuando, súbitamente, cesa la irrigación de sangre al cerebro. Los ictus hemorrágicos o derrames cerebrales ocurren cuando un vaso que transita el cerebro se desgarra produciendo una hemorragia encefálica.

Estos problemas tienen mayor ocurrencia entre personas mayores, y son más propensos a sufrir el problema los que presentan una presión arterial elevada o que no ejercitan deporte de ninguna naturaleza.

Entre los síntomas que posibilitan determinar que se está ante un accidente cerebrovascular está la merma de la fuerza en los miembros superiores o/e inferiores, dificultad para el habla, la pérdida de la compresión, la disminución del equilibrio o de la coordinación, los mareos y la pérdida de visión. entre otros.

Infarto agudo de miocardio o ataque al corazón

En el episodio de un infarto agudo al miocardio el corazón se paraliza. Con frecuencia la causa de esa detención se encuentra en cierto problema en las arterias coronarias que las circundan, bien sea por colesterol alto o por hipertensión.

Esta afección necesita una actuación inmediata. Si hay un bloqueo en el corazón que imposibilita el correcto funcionamiento del mismo se debe reorientar por una vía alternativa el flujo vascular de manera que se impida la expiración del tejido cardíaco.

Sucede más en hombres desde los cuarenta años, principalmente si se hallan bajo altos índices de estrés y exteriorizan niveles de obesidad. Haber presentado antecedentes de problemas del corazón o variaciones del ritmo cardíaco incrementa el riesgo de sufrir un evento de esa naturaleza.

Vale señalar que el ataque al corazón constituye una causa de muerte súbita de las más frecuentes que hay, pero con una desfibrilación oportuna se puede invertir el episodio, lo que no sucede con diferentes enfermedades de menor frecuencia.

Insuficiencia cardíaca congestiva

Es una patología  por la cual el corazón no es capaz de efectuar el suministro de oxígeno requerido para el idóneo funcionamiento del organismo. Esto posee consecuencias muy diversas en el organismo, pero una de las más significativas es la fatiga.

Esta insuficiencia habitualmente surge al traer otras dificultades del corazón, sin embargo, no es extraño que surja de manera espontánea. La imposibilidad de bombear sangre se puede deber a que el corazón se encuentra duro y a la sangre se le dificulta entrar a las cavidades, o porque el músculo cardíaco es incapaz de impulsar la sangre perfectamente.

 
 

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