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Médula ósea: ¿Qué es? Anatomía, función, fisiología y mucho más

En reiteradas ocasiones hemos oido hablar de médula o de transplante de médula sin saber a qué se refieren exactamente, pues una cosa es la Médula Espinal y otra muy diferente es la Médula Ósea, donde se fabrican los componentes de la sangre. En este artículo podrás su diferencia y la importancia que tiene para el organismo la Médula Ósea.

Qué es la Médula Ósea

Se tata de un un tejido esponjoso que se halla a lo interno de ciertos huesos del organismo como el esternón, los huesos del cráneo o las crestas ilíacas (hueso de la cadera). Comunmente se le conoce como el tuétano del hueso. Allí se generan todas las células que conforman la sangre. Las nuevas células se pueden clasificar en dos grandes conjuntos o líneas: linfoide y nieloide. Podemos definirla como la fábrica de células sanguíneas.

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En ocasiones se le confunde con la médula espinal, aunque no pesentan relación alguna, pues sus funciones son absolutamente diferentes. La médula espinal se ubica en la columna vertebral y transporta los impulsos nerviosos del cerebro a todo el cuerpo y recíprocamente.

Por su parte, en la médula ósea se forman las células sanguíneas, las cuales empiezan como células madre que se transforman en glóbulos rojos, blancos y plaquetas y luego  éstos ingresan a la sangre.

Funciones de los componentes de la sangre

  • Las plaquetas crean un taponamiento que contribuyen a parar la sangre en el sitio de una herida.
  • Los glóbulos rojos trasladan oxígeno a los órganos y otras estructuras del organismo. Si la afluencia de glóbulos rojos es menor de lo normal, esto constituye una afección conocida como anemia, la que puede ocasionar cansancio o falta de aliento y hacer que la piel se observe pálida.
  • Los glóbulos blancosenfrentan las infecciones en el organismo. Existen varios tipos de glóbulos blancos como Neutrofilos y macrófagos que son células que consumen gérmenes; o los linfocitos que pueden ser células B, T o células citolíticas naturales, a las cuales se les denomina NK, abreviatura de “natural killer” en inglés.
  • El plasma es la porción líquida de la sangre. Es esencialmente agua. Igualmente incluye ciertas vitaminas, minerales, proteínas, hormonas y otros elementos químicos naturales.

La médula ósea logra ser trasplantada, al sacarse de un hueso de donante vivo, por lo general de la cadera, a través de una punción y aspiración; y fusionarser en el sistema circulatorio del receptor, siempre y cuando exista compatibilidad del sistema HLA (compatibilidad donante-receptor). Las células madre fusionadas se alojarán en la médula ósea de los huesos del receptor. A esto se le denomina trasplante de médula ósea.

A los fines de reducir los probables impactos secundarios, los galenos procuran implantar las células madre más coincidentes con las del paciente. Cada persona posee un grupo diferente de proteínas conocidas como antígenos, del conjunto leucocitario humano A (HLA) en lo externo de las células. Dicho grupo de proteínas, llamado tipo HLA, se determina a través de un análisis específico de sangre.

Al ser mayor el número de antígenos HLA compatibles, mayor será la probabilidad de que el cuerpo del receptor admita las células madre del donante. Es más factible que sean compatibles los HLA del paciente con los de parientes cercanos, principalmente con los HLA de hermanos, que con los HLA de personas no familiares. No obstante, sólo 1 de cada 4 pacientes presenta un pariente compatible. Los demás han de acudir a registros de donantes de médula ósea. (ver:nervio espinal)

La médula ósea posee células inmaduras nombradas células madre hematopoyéticas que conforman la sangre. Éstas se reparten para producir más células que darán lugar a todas las células de la sangre, y se convierten en una de las tres clases de células sanguíneas: los glóbulos rojos que llevan oxígeno al organismo, los  blancos que nos protegen de las infecciones o las plaquetas que contribuyen a que cuagule la sangre.

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Anatomía

La médula ósea posee un volumen de 30-50 ml/Kg de peso corporal.

Consta de dos compartimentos primordiales:

  • Hematopoyético
  • Vascular

El compartimento se halla conformado por células hematopoyéticas (elemento funcional) como las células del estroma (elemento de apoyo). Las células hematopoyéticas son inquilinos transitorios de la médula y una vez que maduran salen a los senos y luego entran a la sangre periférica a través del compartimento vascular.

Algunas características

  • Inervación por fibras mielínicas y amielínicas, las cuales se considera que controlan el tono vascular arterial.
  • Las fibras amielínicas finalizan en los sitios hematopoyético
  • s.
  • Existe una relación célula-célula entre las células nerviosas parasimpáticas y los factores que le dan forma a los senos medulares: Complejo neurorreticular.

Arquitectura de la médula hematopoyéctica

  • Las células endoteliales constituyen la barrera primordial y controlan la entrada-salida de sustancias y partículas de los sitios hematopoyéticos. Reflejan el antígeno vW, colágeno IV, laminina, también VCAM-1 y E-selectina.
  • Células reticulares adventicias, condensan fibras reticulares que conjuntamente con las prolongaciones citoplasmáticas estructuran una red en la que reposan las células hematopoyéticas.
  • Evolucionan por lipogénesis de células semejantes a fibroblastos. Revelan leptina, osteocalcina y cantidades copiosas de prolactina, impulsando la hematopoyesis e influenciando en la osteogenesis.

Los Macrófagos y linfocitos

  • Porción del microambiente de la médula ósea mediante la generaciónde elementos de desarrollo como IL-3, MIP-1α e interrelaciones célula-célula con progenitores en evolución. • Macrofagos perisinusoidales y centrales.

Microambiente de la Médula Ósea

Concepto de nicho celular

El concepto de nicho ecológico de un organismo está definido como el sitio donde habita, lo que hace y como es su relación con el entorno; transformándose en una organización compleja y movible que emite y percibe señales mediante mediadores celulares y acelulares. Al quebrantar este ambiente los resultados para el organismo pueden ser catastróficos (Nillson, 2001).

El nicho celular de esta manera es determinado por cada compartimento anatómico y definido, el cual suministra los indicios requeridos, en forma de moléculas segregadas y de superficie a las células, para que se aplique una regulación en la tasa de aumento, definición del destino de las células hijas de células madre, y el resguardo de éstas desde la expiración celular. Es fundamental considerar que, si bien cantidades de componentes de nicho se mantienen, casi no es posible que todos los nichos incorporen obligatoriamente todos los componentes enumerados. No obstante, es posible que los nichos pueden acoplar una elección de estas probables vías para la intercomunicación, adecuando concretamente ciertas funciones características de ese nicho, que podrían ser para suministrar apoyo estructural, soporte trófico, comunicación topográfica y/o señales fisiológicas.

Aunque no todos los nichos incluyen los elementos requeridos, es evidente que desde la sumatoria de los factores concurrentes y dinámicos que suceden en la el ensamblaje de diferentes controles, convierten a estas células en las más funcionales del sistema; y verificando de esata manera la necesidad de la información a lo interno del nicho para el sostenimiento de la función celular y la definición de la tasa de auto renovación.

Los elementos existentes pueden proceder tanto local (de 1 a 2 diámetros celulares) o pueden mantenerse dispersos por todo el sitio para orientarse a los diversos destinos celulares.

Nicho de células madre

En 1961 luego de la comprobación de Till sobre células madre hematopoyéticas, la conceptualización de nicho de células madre se consolidó y se define como “el sitio especial de la localización y la regulación de células” si bien las implicaciones continúan siendo polémicas por su importancia en pacientes que sufren enfermedades asociadas (Till JE & McCulloch EA et al 1961). Este concepto de nicho de células madre fue reformulado más tarde por Schofield en 1978; su proposición expone características fundamentales de nicho de células madre que se detallan seguidamente:

  • Un sitio definido anatómicamente, (Schofield R.1978)
  • Un lugar donde las células madre podrían sostenerse y reproducirse,(Dexter et al, 1977)
  • Un lugar en el que se inhibe la diferenciación, (Lord BI, et al 1972)
  • Un espacio limitado que también limita el número de células madre. (Xie T, et al 1998)
  • Lugar donde la reversión a un fenotipo de células madre podría ser inducida en un tipo de célula mente más maduro; la cual constituye la concepción más controvertida.

Además de estas particularidades, Schofield plantea que las células habitan en cuatro compartimentos fijos o nichos que le proporcionan su sostenimiento hasta alcanzar a ser células madre definitivas. (Schofield, R.1978)

Función de la médula ósea

Su misión es generar células sanguíneas y mandarlas por el flujo sanguíneo para que transiten por todo el cuerpo. Allí se produce la hematopoyesis. La médula ósea labora como una “fábrica” que genera todas las células que se hallan en la misma médula ósea y en el torrente sanguíneo. Esta fábrica es dependiente de las células progenitoras pluripotenciales; término que se refiere a la condición de una célula para transformarse en diversos tipos de células.

Al momento del nacimiento la médula ósea es roja. Paulatinamente con el crecimiento  la médula ósea roja se va transformando en médula ósea amarilla. En adultos, cerca del 50% de la médula ósea es roja y la otra parte amarilla.

La médula ósea posee dos tipos de células “stem”: mesenquemiales y hematopoyéticas. El procedimiento de la creación de las diversas células de la sangre, desde las células progenitoras pluripotentes es conocido como hematopoyesis. Las células hematopoyéticas pluripotentes pueden transformarse en cualquier tipo de célula del sistema sanguíneo. Se pasan a cada línea celular específica por la influencia de elementos tisulares y hormonales. Estas células, una vez distinguidas y maduras son las células que observamos en el flujo sanguíneo (hematíes, leucocitos, plaquetas).

El tejido conectivo, los vasos sanguíneos y los vasos linfáticos proceden del mesénquima (tejido embrionario). La hematopoyesis es el procedimiento de creación y evolución de las células de la sangre en la médula ósea.

Las células eritroides o hematíes (glóbulos rojos) son las encargados de trasladar el oxígeno de los pulmones a todas las células del cuerpo. Son leucocitos (glóbulos blancos), específicamente linfocitos, los más impotantes del sistema inmune, y las células mieloides clasificadas en neutrófilos, monocitos, eosinófilos y basófilos. Los leucocitos enfrentan la infección combatiendo y eliminando las bacterias, y participan también en los procedimientos inmunes. Las plaquetas, que estan implicadas en la coagulación de la sangre, son segmentos del citoplasma de los megacariocitos (células pioneras que se hallan en la médula ósea).

Cabe destacar que las plaquetas o trombocitos evitan la hemorragia creando coágulos (trombos) cuando padecemos alguna herida.

La mayor parte de las hematíes y plaquetas, leucocitos se crean en la médula ósea roja en tanto que la médula amarilla forma unos cuantos. El ciclo de generación de todas estas células es constante por cuanto presentan un lapso de existencia corto y después expiran. Una médula ósea en condiciones normales genera todas las células que el organismo requiere, pero la elaboración puede incrementarse si en necesario.

De esta manera la generación de hematíes se incrementa cuando el organismo requiere requiere más oxígeno del habitual, igualmente aumenta la generación de plaquetas después de una hemorragia y la de los leucocitos si se hace presente una infección a la cual hay que atacar.

Se debe tener en cuenta que los hematíes poseen un promedio de una vida de 120 días y las plaquetas de 8 a 10 días. Ciertos leucocitos presentan una vida muy reducida y existen tan sólo horas, en tanto que otros pueden sobrevivir largos años.

Importancia del sistema circulatorio

Alcanza a todos los órganos y estructuras de nuestro organismo. Los hematíes usan el torrente sanguíneo para trasladar el oxígeno a todas las células. El oxígeno es necesario para que todas las células operen perfectamente.

Hemoglobina (Hb). Es una proteína que se halla a lo interno de los hematíes. Es la que les proporciona la pigmentación roja característica a esas células. La misión de la hemoglobina es tomar el oxígeno en los pulmones, trasladarlo a través de los hematíes y librarlo en los tejidos que lo requieran como el corazón, el cerebro y los músculos. La hemoglobina igualmente desecha el dióxido de carbono, que es un residuo de las células, y lo traslada nuevamente a los pulmones para ser exhalado.

Hierro. Es un nutriente vital del organismo. Se asocia con una proteína para conformar la hemoglobina de los hematíes, por tanto es elemental para la eritropoyesis. El cuerpo acopia hierro en el hígado, el bazo y la médula ósea.

La manera de almacenaje del hierro se identifica como ferritina y puede calcularse mediante un examen de sangre. La mayor parte del hierro que se requiere a diario procede del que se reutiliza de los hematíes que ya tienen cierto tiempo.

Hay que tomar en cuenta que el organismo no presenta una forma dinámica para expulsar el hierro no usado, o sea, se gasta poco hierro del organismo de manera fisiólogica.

Hematíes. La generación de hematíes (eritrocitos o glóbulos rojos) se le denomina eritropoyesis. Una célula madre dura 7 días en transformarse en un hematíe maduro. La vida promedio de un hematíe es de 120 días, por lo cual debe permanentemente renovados.

La eritropoyesis se incita por déficits de oxígeno (hipoxia) en los tejidos. Esta falla de oxígeno motiva al riñón para que genere una hormona denominada eritropoyetina (EPO), que a su vez motiva a la médula ósea para que fabrique hematíes.

La eritropoyetina ingresa en la corriente sanguínea y transita por todo el cuerpo. Todas las células del organiosmo hacen contacto con la eritropoyetina, sin embargo sólo las células rojas de la médula ósea se incitan. Los nuevos hematíes producidos ingresan en el fluido sanguíneo, incrementando el potencial de transporte de oxígeno de la sangre. Si los tejidos del cuerpo poseen la cantidad de oxígeno adecuado le informan al riñón que haga más lenta la segregación de eritropoyetina.

Este “feed-back” garantiza que la cantidad de hematíes se mantenga invariable y que permanentemente haya la cantidad de oxígeno adecuada para cubrir los requerimientos de nuestro cuerpo. Al paso que los hematíes se avejentan se convierten en menos dinámicos y más débiles. Los más ancianos son exterminados o fagocitados por los leucocitos (macrófagos) en un procedimiento dnominado fagocitosis, y el contenido de esas células se libra en el torrente sanguíneo.

El hierro que proviene de la hemoglobina de las células deterioradas es trasladado por el fluido sanguíneo; bien  a la médula ósea para elaborar jóvenes hematíes o al hígado u otros tejidos para acumularse. Por lo general, algo menor al 1% de los hematíes es sustituido diariamente. La cantidad de hematíes que se elabora todos los días, en una persona sana, es cerca de 200 billones.

Leucocitos. La médula ósea fabrica abundantes tipos de leucocitos que son imprescindibles para que funcione un sistema inmune de manera normal. Los leucocitos igualmente evitan las infecciones y las combaten. Existen cinco agrupaciones de células blancas o leucocitos:

  • Linfocitos. Se elaboran en la médula ósea. Genran anticuerpos contra las infecciones ocasionadas por virus que ingresan a nuestro organismo mediante mucosas como la boca, nariz o por heridas. Los linfocitos identifican las sustancias foráneas que se introducen en el cuerpo y mandan señales a otras células para que combatan a esas sustancias. La cantidad de linfocitos se incrementa en respuesta a estas incursiones. Existen dos tipos de linfocitos: B y T.
  • Monocitos. Los monocitos igualmente se fabrican en la médula ósea. Los monocitos maduros presentan una vida promedio en la sangre de escasamente 3 a 8 horas, aunque después se viajan a los tejidos adonde maduran y se transforman en pronunciadas células nombradas macrófagos, los cuales pueden vivir en los tejidos por períodos prolongados de tiempo. Allí se encargan de ingerir y exterminar bacterias, ciertos hongos, células ya fallecidas y sustancias raras al cuerpo.
  • Granulocitos. Este es la denominación ordinaria que se asigna a tres tipos de leucocitos: neutrófilos, eosinófilos y basófilos. La evolución de un granulocito generalmente dura 2 semanas aunque este tiempo disminuye cuando se requieren, como es el caso una infección bacteriana. La médula además acopia una extensa provisionamiento de granulocitos maduros.
  • Por cada granulocito en tránsito existen de 50 a 100 aguardando en la médula ósea para ser librados en la corriente circulatoria. Es por esto que la mitad de los granulocitos de la sangre pueden estar preparados para combatir una infección en en un tiempo menor a 7 horas después de haber revelado la misma. Si un granulocito emigra de la sangre ya no se devuelve. Puede subsistir en los tejidos de 4 a 5 días, aunque sólo perdura unas escasas horas en el torrente sanguíneo.
  • Neutrófilos. Son los granulocitos más cuantiosos. Combaten y exterminan  bacterias y virus.
  • Eosinófilos. Se encuentran comprometidos en la batalla contra numerosas infecciones parasitarias, frente a las larvas de gusanos parásitos y otros microorganismos. Igualmente se incluyen en ciertas reacciones alérgicas.
  • Basófilos. Son los granulocitos menos comunes. Reaccionan a varios alérgenos librando histamina y otras sustancias, ñlas cuales ocasionan irritación e hinchazón de los tejidos lesionados. Nuestro cuerpo identifica la irritación/inflamación y aumenta (ensancha) los vasos sanguíneos produciendo que el líquido deje el sistema snguíneo e ingrese en los tejidos a los fines de disolver la sustancia irritante. Esta interacción se veen en la fiebre del heno, en ciertos tipos de asma y en urticarias; su forma más peligroso es el shock anafiláctico.

Plaquetas. Se fabrican igualmente en la médula ósea. El procedimiento de elaboración se denomina trombocitopoyesis. Las

plaquetas son elementales en la coagulación de la sangre y en la conformación de coágulos que paran la hemorragia. La pérdida súbita de sangre desencadena la dinámica de las plaquetas en el sitio de la afección. En ese lugar las plaquetas se congregan y emanan una sustancia que contribuye a la conformación del coágulo de fibrina, la cual posee una organización filiforme e implanta una especie de malla que abarca hematíes y plaquetas, dándole forma al cóagulo.

La deficiencia de plaquetas (plaquetopenia o trombocitopenia) produce petequias (reducidas hemorragias bajo la piel) y se sangra con mayor facilidad. Si la cantidad de plaquetas es muy reducido, la sangre no coagula adecuadamente en las lesiones abiertas y hay el peligro de hemorragia interna.

Cabe destacar que una médula ósea sana elabora de 150.000 a 450.000 plaquetas por microlitro de sangre; proporción de sangre parecida a la cabeza de un alfiler

Función imunológica

Posee la función inmunológica de fabricar células blancas (leucocitos) desde una célula madre denominada Hemocitoblasto; los leucocitos o glóbulos blancos generados de esta célula madre se clasifican en Granulares o Polimorfonucleares (Neutrófilos, Basófilos, Eosinófilos) y los Agranulares ( Monocitos o Macrófagos y los Linfocitos B y T ).

En el sistema Inmunológico los Neutrófilos y Monocitos presentan una función de suma importancia en la defensa (Fagocitosis y Macrofagocitosis), en tanto que los Linfocitos B y T se dedican de manera exclusiva a la síntesis de Inmunoglobulinas (anticuerpos) y lisis de Noxas biológicas (linfocitos B), y síntesis de anticuerpos y lisis de las propias células eucariotas del organismo, infectadas por Virus (Linfocitos T).

Conforman la 2ª línea de defensa la Respuesta Semiespecífica o Respuesta Inflamatoria y la 3ª línea de defensa la Respuesta Áltamente específica o Respuesta Inmune.

Características de la Médula Ósea

Clasificación de la Médula Ósea de acuerdo a su composición y distribución

La médula ósea presenta variación en su composición celular y labor que cumpla en el organismo.

Existe un tipo de Médula Ósea donde se encuentran adipocitos (grasa) en su totalidad y la cual va a ejercer la función de almacen energético fundamentalmente; en este caso se habla de la Médula Ósea Amarilla.

Características de la Médula Ósea Amarilla

  • Reemplaza a la Médula Ósea Roja desde los 5 años de edad.
  • Generalmente en el adulto se halla en un 50%
  • Va a estar ubicada en la diáfisis de los huesos largos
  • Es hematopoyéticamente inactiva

 Por su parte la Médula Ósea Roja se ocupa de la fabricación de células de procedencia hematopoyético que se responsabilizarán de la defensa y de la inmunidad en el cuerpo, y en la cual se hallan las células madres multipotentes mieloides.

Características de la Médula Ósea Roja

Se localiza principalmente en los huesos planos

  • Esternón
  • Clávícula
  • Pelvis
  • Cráneo
  • Vértebras
  • Costillas

Es hematopoyeticamente activa.

Enfermedades de la Médula Ósea

Las patologías de la médula ósea suceden porque hay cierta dificultad en uno de los tipos de células descritas. Por ejemplo, en la leucemia (cáncer en sangre), los glóbulos blancos no operan de manera defectuosa.

Los orígenes de estas dificultades son de múltiple naturaleza e implican elementos  genéticos como ambientales. Para constatar si hay cierto tipo de patología en la médula, habitualmente se realizan pruebas de sangre así como de la propia médula. La terapia se aplica de acuerdo al tipo de enfermedad y al rango de gravedad de la misma, pero comprende tanto fármacos como transfusiones de sangre o trasplante de médula.

Como se ha señalado, la médula ósea es un tejido esponjoso que se localiza en a lo interno de ciertos huesos, como los del muslo o la cadera. Contiene células madres que pueden evolucionar y transformarse en cualquier tipo de célula sanguínea. Las células madre fabricadas por la médula se convierten en glóbulos rojos que trasladan oxígeno; en glóbulos blancos que conforman el sistema inmune y operan contra las infecciones, y en plaquetas que taponan las heridas coagulando la sangre.

Enfermedades más comunes de la médula ósea

Leucemia

Es un tipo de cáncer que se desarrolla en los glóbulos blancos de la sangre, por ello igualmente se le conoce como cáncer de glóbulos blancos. Como todo cáncer, la patología se genera porque se fabrican abundantes células de manera incontrolable.

Los glóbulos blancos, que pueden ser granulocitos o linfocitos, evolucionan en la médula ósea partiendo de células madre. El problema que sucede en la leucemia es que las células madres no son aptas para madurar hasta transformarse en glóbulos blancos, permanecen en un paso intermedio llamado células de leucemia, las cuales no se deterioran, por lo cual siguen desarrollándose y multiplicándose de manera incontrolable, llenando el espacio de los glóbulos rojos y las plaquetas. Por ello estas células no ejercen la función de los glóbulos blancos y, también, impiden la correcta operación de las demás células sanguíneas.

Los síntomas básicos que padecen los pacientes con leucemia son el surgimiento de moretones y/o sangrado con cualquier contusión y la percepción continuada de estar cansado o debilitado.

Adicionalmente, pueden padecer los siguientes síntomas:

  • Dificultad para respirar.
  • Palidez
  • Petequias (manchas planas bajo la piel, provocadas por hemorragias).
  • Dolor o sensación de saciedad bajo las costillas, en el costado izquierdo.

La predicción de esta patología es favorable de acuerdo a la menor cantidad de células madre que se hayan convertido en células leucémicas, por lo tanto, es vital asistir al médico si se experimentan algunos de los síntomas para realizar un diagnóstico temprano.

El tratamiento se aplica de acuerdo al tipo de leucemia, la edad y las particularidades del paciente. Entre las terapias probables se hallan las siguientes:

  • Quimioterapia
  • Terapia dirigida (molecularmente).
  • Radioterapia
  • Trasplante de células madre o de médula ósea.

Síndromes mielodisplásicos 

Los síndromes mielodisplásticos (SMD) abarcan una serie de patologías que lesionan la médula ósea y la sangre. La dificultad básicade estos síndromes es que la médula ósea a lo largo del tiempo va generando un número menor de células sanguíneas, logrando inclusive detenerla fabricación completamente.

Loas personas que sufren SMD pueden sufrir de:

  • Anemia, por los reducidos niveles de glóbulos rojos.
  • Infecciones, por cuanto se incrementan las posibilidades por los restringidos rangos de glóbulos blancos.
  • Hemorragias, ocasionadas también por los disminuidos niveles de plaquetas.

Hay diferentes tipos de SMD; algunos son ligeros y pueden tratarse con facilidad, en tanto que otros son graves e inclusive pueden desencadenar en un tipo de leucemia llamada leucemia mielógena aguda.

La mayor parte de los sujetos que padecen esta patología sobrepasan los 60 años, no obstante puede surgir en cualquier momento. Ciertos elementos pueden acrecentar la posibilidad de padecer esa enfermedad, como el exponerse a químicos industriales o radiación. En ciertos casos, el SMD es generado por la terapia de quimioterapia que la persona llevaba para tratar otra patología.

Los síntomas van de acuerdo a la gravedad que haya tomado la enfermedad. Es habitual que al comienzo de la patología no se manifiesten síntomas y aun así se diagnostique la enfermedad, porque se detectan problemas en un análisis rutinario. Por esto es muy vital realizarse chequeos periodicamente.

Los síntomas globales son parecidos a los de la leucemia incluyendo el cansancio, dificultad para respirar, palidez, facilidad para contagiarse de infecciones y para el sangrado. La terapia habitualmente se inicia con medicamentos y quimioterapia, no obstante en muchos casos es requerida una transfusión de sangre o trasplante de médula.

Trastornos mieloproliferativos

Se trata de un conjunto heterogéneo de patologías caracterizadas por la generación desproporcionada de uno o diversos tipos de células sanguíneas (glóbulos rojos, blancos o plaquetas).

Los pacientes que padecen este tipo de alteración presentan una mayor posibilidad de padecer trombos y hemorragias. También, pueden terminar desencadenando una leucemia aguda por la enfermedad subyacente y el mismo tratamiento.

Los síntomas y signos que pueden padecer las personas que presentan estos quebrantos son los que a continuación se señalan:

  • Cansancio y debilidad.
  • Pérdida de peso, saciedad precoz o incluso anorexia, sobre todo si sufren leucemia mielógena crónica o metaplasia mieloide agnógena.
  • Surgimiento de moretones, hemorragias o trombos con facilidad.
  • Inflamación y dolor articular.
  • Priapismo, tinnitus o estupor de leucostasis.
  • Petequas y/o esquimosis (coloración morada).
  • Bazo y/o hígado palpable.
  • Dermatosis neutrofílica febril aguda o síndrome de Sweet (fiebre y afecciones dolorosas en tronco, brazos, piernas y rostro).

Anemia aplásica

Es una patología extraña de la sangre que puede lograr ser muy grave. Se particulariza porque la médula ósea no es capaz de producir la cantidad adecuada de células sanguíneas.

Esta enfermedad surge porque las células madre de la médula ósea están afectadas. Hay diversos elementos que pueden dañar las células madres; también estas condiciones pueden ser hereditarias o adquiridas, no obstante, en numerosos casos se desconoce la causa.

Entre las causas adquiridas podemos mencionar:

  • Intoxicación con sustancias nocivas como pesticidas, arsénico o benceno.
  • Recibir radioterapia o quimioterapia.
  • Tomar ciertos medicamentos.
  • Padecer ciertas infecciones como hepatitis, virus de Epstein-Barr o VIH.
  • Padecer una enfermedad autoinmune.
  • Estar embarazada.

Se trata de un trastorno gradual, por tanto los síntomas van empeorando con el paso del tiempo. Inicialmente, las personas diagnosticadas con anemia aplástica padecen cansancio, debilidad, mareos y dificultades para respirar. En casos más serios pueden presentar problemas de corazón como arritmia o insuficiencia cardíaca. También, pueden padecer infecciones y sangrados de manera periódica.

El diagnóstico de esa patología se determina conforme a la historia personal y familiar del individuo; un análisis médico y ciertas pruebas médicas como examen de sangre. La terapia debe ser individualizada, pero en general, habitualmente incluye transfusiones de sangre, trasplantes de médula y/o medicamentos.

Anemia por deficiencia de hierro

Sucede cuando los rangos de glóbulos rojos son muy reducidos o no funcionan bien. Este forma de anemia es la más frecuente y se identifica porque las células de nuestro organismo no reciben la cantidad requerida de hierro mediante la sangre.

El organismo usa el hierro para producir hemoglobina, la cual es una proteína que se ocupa de trasladar oxígeno por el torrente sanguíneo. Sin esta proteína los órganos, músculos y tejidos no perciben la cantidad de oxígeno necesario; eso les obstaculiza quemar los alimentos para obtener energía y, por ende, no pueden operar de forma eficaz. Resumiendo podemos decir que la ausencia de hierro en sangre genera que músculos y órganos no operen adecuadamente.

Muchos individuos que padecen anemia ni siquiera advierte que presentan algún problema. Las mujeres poseen mayor riesgo de manifestar este tipo de anemia, por la pérdida de sangre en la menstruación o el embarazo.

Esta patología igualmente puede presentarse porque la persona no consume hierro suficiente en su dieta o por ciertas enfermedades intestinales que ocasionan dificultades para asimilar el hierro. La terapia se establece de acuerdo al porqué ha sido producida la anemia, pero habitualmente incluyen un cambio de dieta y complementos de hierro.

Neoplasia de células plasmáticas

Se trata de enfermedades que se identifican porque la médula ósea produce abundantes células de ese tipo. Las células plasmáticas evolucionan desde linfocitos B, que han madurado partiendo de células madres.

Cuando algún agente exterior (como virus o bacterias) ingresan en el organismo, los linfocitos habitualmente se transforman en células plasmáticas, por cuanto éstas producen anticuerpos para combatir las infecciones. La dificultad para las personas que padecen alguno de estos desórdenes es que sus células plasmáticas se encuentran lesionadas y se fraccionan de forma desproporcionada. Éstas células plasmáticas afectadas se llaman células de mieloma.

Adicionalmente, las células de mieloma producen una proteína inservible para el cuerpo, por cuanto no reacciona contra las infecciones, la proteína M. La elevada densidad de estas proteínas produce que se engrose la sangre. Igualmente, como no sirven nuestro cuerpo permanentemente las desecha, por lo que pueden ocasionar dificultades en los riñones.

La generación permanente de células plasmáticas provoca que se conformen tumores los cuales pueden ser benignos o desarrollar un cáncer.

Dentro de los neoplasmas se señalan las siguientes afecciones:

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  • Gammapatía monoclonal de significado incierto (GMSI). Esta enfermedad es ligera, pues las células anormales simbolizan escasamente el 10% de las células sanguíneas y habitualmente desarrollan cáncer. En la mayor parte de los casos, los pacientes son asintomáticos, si bien existen casos más serios en los que pueden padecer afecciones cardíacas, renales o nerviosas. En esta patología las células anomarles (mielomas) se acopian en el mismo lugar, por lo que conforman un único tumor llamado plasmocitoma, de los cuales hay dos tipos:
    • Plasmocitoma de hueso. El tumor se forma en torno a un hueso. Los pacientes no perciben otros síntomas sino los debidos al propio tumor, tales como fragilidad en los huesos y dolor focalizado, si bien en ciertas ocasiones puede empeorarse con el paso del tiempo, pudiendo desarrollarse un mieloma múltiple.
    • Plasmocitoma extramedular. En este caso, el tumor se ubica en algún tejido blando como garganta, amígdala o senos paranasales. Los síntomas sufridos por los pacientes con esta forma de plasmocitoma, responden al sitio exacto donde se ubique el tumor. Por ejemplo, un plasmocitoma en la garganta puede gwenerar dificultades al ingerir.
  • Mieloma múltiple. Se trata de la forma más grave de neoplasma, por cuanto la proliferación desproporcionada de mielomas genera múltiples tumores que pueden lesionar la médula ósea, haciendo que genere menor cantidad de células sanguíneas (glóbulos rojos, blancos o plaquetas). En ciertas ocasiones, no seperciben síntomas al comienzo de la enfermedad, por lo que es altamente aconsejable aplicarse exámenes de sangre y orina, de manera regular y asistir al médico si se padece alguno de los siguientes síntomas:
    • Dolor en los huesos.
    • Fragilidad ósea.
    • Fiebre sin causa conocida o infecciones frecuentes.
    • Presencia de hematomas y sangrado con facilidad.
    • Dificultades para respirar.
    • Debilidad en las extremidades.
    • Sentimiento de cansancio extremo y continuo.

Si los tumores se forman en los huesos pueden ocasionar hipercalcemia , o sea, exceso de calcio en la sangre. Este padecimiento puede producir serios dificultades como náuseas y vómitos, sed, micción frecuente, estreñimiento, cansancio, pérdida de apetito, debilidad muscular y confusión o dificultades para concentrarse.

Tipos de médula ósea

Existen cuatro tipos de médula ósea:

  • Médula ósea roja. Ocupa el tejido esponjoso de los huesos planos, como el esternón, las vértebras, la pelvis y las costillas. Se le atribuye la función hematopoyética.
  • Médula ósea amarilla. Es tejido adiposo y se localiza en los canales medulares de los huesos largos.
  • Médula gelatinosa o gelatiniforme. Llamada de esta manera así denominada por su semi-transparencia y consistencia; se halla rara vez en el hombre, y solamente en el adulto. Se presenta en las aréolas de los huesos anchos que forman parte en del cráneo y el rostro.
  • Médula gris. Es extremadamente extraña en el hombre por cuanto surge luego de los 50 años; se la halla básicamente en los roedores.

La médula ósea roja, a la que alude frecuentemente el término de médula ósea, es el sitio donde se genera la sangre (hematopoyesis), por cuanto abarca las células madre que producen los tres tipos de células sanguíneas conocidos: leucocitos, hematíes y plaquetas.

La médula ósea es trasplantable, por cuanto puede ser extraída de un hueso de donante vivo, por lo general del esternón o de la cadera, a través de una punción y aspiración, y fundirse al sistema circulatorio del receptor siempre y cuando haya compatibilidad del sistema HLA (compatibilidad de órganos entre donante y receptor). Las células madre transfundidas se alojarán en la médula ósea de los huesos del receptor; proceso llamado trasplante de médula ósea.

Estos procedimientoas están resultando de mucha utilidad en la exploración y en los tratamientos de rehabilitación del sistema nervioso central, por el tipo de células (pluripotenciales) que la constituyen; siendo de las líneas celulares más usadas en estos campos.

Ubicación de la médula ósea

Como hemos dicho, la médula ósea es el tejido esponjoso que se localiza al interior de los huesos como la cadera y el femur. Contiene células madre. En la anemia aplásica, la médula ósea no fabrica glóbulos rojos, en tanto que en las enfermedades mieloproliferativas, elabora exceso glóbulos blancos.

Se le llama “la médula” a lo que se halla dentro, en lo más profundo. Inclusive, existen países donde se emplean expresiones como “hasta la médula” para aludir algo que ha calado muy hondo. No obstante, cuando se habla de médula ósea ¿A qué se refiere exactamente? ¿Y dónde está localizada? Con frecuencia se oye que hay trasplantes de médula ósea y muchas personas no tienen idea de qué se trata. Para comenzar hay que determinar la diferencia entre médula ósea y la médula espinal.

La médula espinal es forma parte del sistema nervioso y traslada los impulsos nerviosos desdecerebro a la periferia y viceversa; en tanto que la médula ósea conforma, con otros elementos, sistema hematopoyético, y se ocupa de generar diversas líneas celulares.

Dónde está situada la médula ósea

Se localiza en los huesos largos que comprenden las extremidades, así como en los huesos planos, vértebras y costillas. De tal manera que no es un órgano que se ubica en un solo sitio, como sucede con los riñones o el corazón.

Está constituida por un tejido esponjoso muy maleable, colmado de células madre con preciadas funciones que nos sostienen con vida, por cuanto permanentemente restituyen miles de células que se avejentan y son exterminadas a diario en nuestra sangre.

Donación de médula ósea

¿En qué consiste la donación de médula ósea?

Se efectúa extrayendo, con una jeringa, una reducida cantidad de sangre medular de la zona posterior del hueso de la cadera. Esta extracción se lleva a cabo bajo anestesia general o epidural, en un hospital especializado.

La adquisición de células madre de sangre periférica requiere suministrar de 4 a 5 inyecciones subcutáneas de sustancias llamadas factores de crecimiento hematopoyético, que logran que las células madre de la médula ósea vayan a la sangre. Esta donación no necesita anestesia y se realiza en un centro especializado.

¿Presenta riesgo la donación?

La donación de médula ósea presenta solo el riesgo de la anestesia. Después de la extracción puede haber un leve dolor residual en el área de punción que desvanece a los pocos días de donación.

En la donación de progenitores de sangre periférica el efecto relevante secundario es el dolor general en huesos y músculos (parecido al de la gripe) que pueden generar los elementos de crecimiento hematopoyético, y que desvanece en algunos días. El riesgo que se desprende de obtener progenitores es casi nulo.

Compromiso moral

Ser donante de progenitores hematopoyéticos comprende un compromiso moral que debe ser pensado antes de declararsae como donante, del cual se espera que no cambie de idea sabiendo que está en juego la vida de otra persona.

¿La donación está retribuida?

El donante no percibe compensación económica alguna por la donación. La principal retribución es la complacencia personal de haber salvado una vida o, por lo menos, haberlo procurado.

Procedimiento para la donación de Médula Ósea

Existen dos formas de ceder médula ósea, por aféresis o por punción, si bien el método más utilizado (70% de los casos) es la aferésis o concesión de sangre periférica. Después de hacer contacto con el donante que tiene mayor compatibilidad con el paciente oncológico, y antes de comenzar cualquiera de esos procedimientos, se le aplican al donante una serie de exámenes.

Según el Dr. José Luis Vicario, encargado de Histocompatibilidad en el Centro de Transfusión de la Comunidad de Madrid, las pruebas son las mismas que se aplican para cualquier operación quirúrgica, para evidenciar que no existe riesgo para el donante de progenitores hematopoyéticos (PH). Igualmente se hacen exámenes adicionales para el donante, encuadradas fundamentalmente en “definir estatus de infecciones que puedan afectar al receptor (paciente)”. Y agrega “no se suelen hacer otras pruebas, a no ser que exista causa directa o indirecta de patologías ocultas”.

Donación por aféresis o por punción, en qué consisten

A continuación se explican en qué radican la aféresis o donación de sangre periférica y la punción, y cuáles son los criterios para decidirse por uno u otro procedimiento.

  • Aféresis o donación de sangre periférica. Posibilita sacar de manera selectiva las células madre existentes en la sangre, y regresar el resto de la sangre al donante. Entre cuatro a cinco días previos a la donación se le suministra al donante un medicamento que se llamado factor de crecimiento hematopoyético –a través de inyecciones subcutáneas–, que produce que las células madre de la médula ósea se dirijan a la corriente sanguínea.Al quinto día se efectúa la donación en un hospital donde un profesional pone una aguja a cada brazo del donante. Con una de ellas se saca la sangre que se pone transita mediante unos dispositivos reconocidos como separadores celulares, responsables de recoger las células madre, en tanto que el resto de la sangre se regresa al donante por la aguja incrustada en la vena de la otra extremidad.
  • Punción o extracción de sangre medular de las crestas ilíacas (porción posterior superior de la pelvis). Acá se suministra al donante anestesia general o epidural, y se requiere que sea hospitalizado por 24 horas.

El producto que se logra luego de la donación se suministra al receptor como si se tratara de una transfusión de sangre frecuente, y las células madre permanecen en la médula ósea de los huesos del paciente, generando células de la sangre sanas que relevan a las enfermas.

Con cuanto a el porqué se usa uno u otro procedimiento, el Dr. Vicario asegura que la decisión se fundamenta en “criterios médicos en función de la patología del paciente. En general, los trasplantes de médula que se realizan a pacientes con enfermedades tumorales suelen realizarse a través del procedimiento de sangre periférica”. En el producto clínico del trasplante participan las células madre de forma fundamental, pero igualmente el sistema inmune del donante, que es capaz de eliminar células hematopoyéticas (malignas, o no) del receptor. El empleo de médula ósea por punción en las crestas ilíacas se usa para casos donde no se busca respuesta antireceptor sustancial.

¿Puede donarla un diabético?

En la médula ósea se elaboran las células del torrente sanguíneo y del sistema inmunitario, por ello la donación de médula es, en numerosos casos, la promesa frente a la leucemia. En este sitio del cuerpo albergan las Células madre, igualmente llamadas progenitores hematopoyéticos, aptas para fabricar todas las células de la sangre: góbulos blancos, glóbulos rojos y plaquetas.

Así un transplante de médula ósea posibilita la sanación de algunas patologías procedentes de la generación anómala de algunas células procedentes de las células madres, al reemplazar estas células deficinetes por otras sanas descendiente de un paciente sano pero, ¿Todo el mundo puede ser donante de médula ósea?

No, según argumentan en la Fundación Josep Carreras contra la Leucemia, la donación de progenitores hematopoyéticos está legalmente contraindicada en personas con ciertas enfermedades. Entre ellas se encuentran enfermedades cardiovasculares, pulmonares, hepáticas o hematológicas, algún elemento de riesgo de SIDA, patologías tumorales malignas o diabetes mellitus entre otras, si bien la lista es más extensa.

También, de forma transitoria, no pueden ser donantes mujeres embarazadas y aquellas personas sometidas a tratamientos anticoagulantes.

Asimismo, de no padecer alguna de esas enfermedades o dificultades físicas, los donantes deben ser absolutamente compatibles, de forma que cuando las células del donante alcancen al paciente receptor, el cuerpo de este último no las repela, sino que al ser tan semejantes, puedan cohexistir por el resto de vida. Este rebote puede ser de dos tipos: rechazo de células transplantadas por parte del receptor o rechazo del receptor por parte de las células transplantadas en lo que se reconoce como Enfermedad Injerto Contra Huesped.

La compatibilidad entre familiares es lo más corriente pero inclusive así resulta muy complejo. Por eso desde la Fundación Josep Carreras contra la Leucemia distinguen la importancia de los “donantes voluntarios no familiares que sean compatibles”, o sea, voluntarios anónimos preparados a donar médula ósea para sanar pacientes con leucemia.

Trasplante de médula ósea

Es un tratamiento para ciertos tipos de cáncer. Por ejemplo, se podría aplicar un trasplante a pacientes con leucemia, mieloma múltiple, o ciertos tipos de linfoma. Los galenos igualmente abordan varias enfermedades de la sangre con trasplantes de células madre.

Anteriormente, los pacientes que requerían un trasplante de células madre percibían un “trasplante de médula ósea” porque las células madre se conseguían de la médula ósea. Actualmente, las células madre por lo general se logran de la sangre, y no a través de la médula ósea. Por ese motivo, ahora para referirse a esos transplantes frecuentemente se habla de trasplantes de células madre.

¿Por qué son importantes las células madre y la Médula Ósea?

Una parte de los huesos llamada “médula ósea” fabrica células sanguíneas. La médula ósea es el tejido blando y esponjoso que se halla a lo interno de los huesos. Comprende células llamadas células madre “hematopoyéticas”, las cuales pueden convertirse en otros tipos diversos de células. Tienen la particularidad de convertirse en más células de la médula ósea o pueden transformarse en cualquier tipo de células sanguíneas.

Ciertos tipos de cáncer y otras patologías impiden que las células madre hematopoyéticas se evolucionen con normalidad. Si no son normales no podrán generar célula sanguínea alguna. Un trasplante de células madre suministra células madre nuevas, las cuales pueden generar células sanguíneas nuevas y sanas.

Tipos de trasplantes de células madre

Seguidamente se estudian los tipos básicos de trasplantes de células madre y otras opciones.

  • Trasplante autólogo. Los galenos lo denominan Autotrasplante. También se denomina quimioterapia de dosis alta con rescate autólogo de células madre. Se trata de un Autotrasplante por cuanto el paciente percibe sus mismas células madre luego de que los médicos tratan el cáncer. En principio el equipo médico saca las células madre de la sangre y las congela. Luego se suministra una quimioterapia fuerte, y extrañamente radioterapia. Después el equipo de asistencia médica descongela las células madre y las reintroduce en la sangre mediante un tubo que se incrusta en una vena.

Se tarda casi 24 horas para que las células madre alcancen la médula ósea. Posteriormente comienzan a crecer, reproducirse y contribuyen con la médula a fabricar células sanguíneas sanas otra vez.

  • Trasplante alogénico. Los galenos lo nombran Alotrasplante, donde el paciente percibe las células madre de otra persona. Es determinante hallar alguien que posea una médula ósea compatible con la del paciente. Esto es debido a que existen ciertas proteínas en los glóbulos blancos que se llaman antígenos leucocitarios humanos (human leukocyte antigens, HLA). El donante ideal tiene proteínas de HLA lo más parecidas a las del paciente.

Las proteínas compatibles provocan que una patología grave que se llama enfermedad injerto contra huésped (graft-versus-host-disease, GVHD) sea menos posible. En la GVHD, las células sanas del trasplante arremeten contra las demás células. El donante que tiene mejor compactibilidad puede ser un familiar cercano como hermano o una hermana. No obstante, otro familiar o voluntario igualmente podrían ser compatibles.

Una vez que se halla un donante el paciente se le aplica quimioterapia con radioterapia o sin eslla. Luego de esto el paciente consigue las células madre de la otra persona mediante un tubo que se inyecta en una vena. Las células de un Alotrasplante por lo general no se congelan. Por ello los doctores pueden suministrar al paciente las células lo más pronto posible posteriormente a la quimioterapia o radioterapia.

Existen 2 tipos de ALOtrasplantes. El más adecuado tipo de trasplante para cada paciente esta sujeto a la edad, la salud y el tipo de enfermedad que se esté tratando.

ALOtrasplantes:

  • Ablativo, donde se emplea quimioterapia en altas dosis.
  • Intensidad reducida, se usan dosis más reducidas de quimioterapia.

Si el grupo de atención médica no puede hallar un donante adulto compatible, existen otras opciones. Existen exploraciones en curso para definir el tipo de trasplante que opera mejor para diferentes tipos de pacientes.

  • Trasplante de sangre de cordón umbilical. Es una opción si no se encuentra un donante compatible. Los centros de cáncer alrededor del mundo utilizan la sangre de cordón.
  • Trasplante de padres/hijos y de haplotipo no compatible. Estos tipos de trasplantes se utilizan con más ferecuencia. La compatibilidad está determinada en 50 %, en vez de casi un 100 %. El donante puede ser un pariente muy cercano como el padre, la madre, un hijo, un hermano o una hermana.

Elección de un trasplante

El médico sugerirá un AUTOtrasplante o un ALOtrasplante apoyándose básicamente en la patología del paciente. Otros elementos comprenden la salud de la médula ósea y la edad o el estado de salud general. Por ejemplo, si tiene cáncer u otra enfermedad en la médula ósea, posiblemente le aplicarán un ALOtrasplante. En esta condición, los médicos no sugieren emplear sus propias células madre.

La elección de un trasplante es compleja. Requerirá el apoyo de un doctor especializado en trasplantes. Por ello es factible que deba visitar un centro médico especializado, donde se realicen numerosos trasplantes de células madre. Es probable que su donante igualmente deba acudir. En el centro se entrevistará con un especialista en trasplante y le aplicarán estudios y pruebas. Previo a un trasplante, igualmente debe analizar los elementos que no son médicos. Esto contempla:

  • Quién cuidará a lo largo del tratamiento.
  • Tiempo que estará sin trabajar y sus compromisos familiares.
  • Si el seguro paga cubre el trasplante.
  • Quién lo puede trasladar a las consultas del trasplante.

Su grupo médico le contribuirá a hallar respuestas a estas interrogantes.

Cómo funciona un trasplante

La siguiente información le orienta sobre las partes básicas de AUTOtrasplantes y ALOtrasplantes. El equipo de atención médica por lo general sigue los pasos ordenadamente. No obstante, en ocasiones ciertos pasos ocurren con anticipación, como el acopio de células madre. Pregunte a su doctor qué esperar antes, durante y después de un trasplante.

Tiempo del AUTOtrasplante

Parte 1: Recolección de células madre

Un doctor inyecta un tubo fino llamado “catéter para trasplante” en una vena grande. El tubo se mantiene allí durante el trasplante y luego de la aplicación de éste. El equipo médico sacará las células madre mediante ese tubo, y suministrará quimioterapia y otros fármacos mediante el tubo.

Le aplicarán inyecciones de una medicina para incrementar la cantidad de glóbulos blancos, los cuales contribuyen con el cuerpo en combatir las infecciones.

El equipo de atención médica saca las células madre, por lo general de la sangre.

Tiempo: 1 a 2 semanas

Lugar de ejecución: clínica u hospital. No es requerido que se quede en el hospital por la noche.

Parte 2: Tratamiento para el trasplante

  • Percibe dosis elevadas de quimioterapia, y extrañamente radioterapia.
  • Duración: de 5 a 10 días
  • Lugar de ejecución: clínica u hospital. En numerosos centros de trasplante los pacientes deben mantenerse en el hospital a lo largo del trasplante, habitualmente cerca de tres semanas. En unos centros los pacientes perciben el tratamiento en la clínica y pueden acudir todos los días.

Parte 3: reposición de las células madre

  • Los galenos lo denominan “transfusión de células madre”. El grupo médico vuelve a insertar las células madre en la sangre mediante el catéter para trasplante.
  • Tiempo de duración: cada infusión habitualmente tarda menos de 30 minutos. Puede aplicarse más de 1 infusión.
  • Lugar: clínica u hospital.

Parte 4: Recuperación

  • Ingiere antibióticos y otros medicamentos. Se le aplican transfusiones de sangre mediante el catéter para trasplantes, si es requerido. El equipo médico contribuye con cualquier consecuencia secundaria del trasplante.
  • Tiempo: cerca de dos semanas
  • Lugar: clínica u hospital. Puede mantenerse en el hospital o ausentarse.

Tiempo del ALOtrasplante

Parte 1: Extracción de células madre del donante

  • El equipo médico suministra inyecciones al donante para incrementar los glóbulos blancos en la sangre, si las células se consiguen de la sangre. Ciertos donantes ceden médula ósea en el quirófano a lo largo de un proceso que tarda varias horas.
  • Tiempo: Cambia de acuerdo a la forma como se extraigan las células madre.
  • Lugar: clínica u hospital.

Parte 2: Tratamiento para el trasplante

  • Se le suministra quimioterapia con radiación o sin ella.
  • Tiempo: de 5 a 7 días
  • Lugar: La mayoría de los ALOtrasplantes se efectúan en el hospital.

Parte 3: Obtención de las células del donante

  • Los galenos lo denominan “transfusión de células madre”. El grupo médico introduce las células madre del donante en el torrente sanguíneo del paciente mediante el catéter para trasplante. Tarda menos de 1 hora. El catéter para trasplante se conserva allí hasta luego del tratamiento.
  • Tiempo: 1 día
  • Lugar: clínica u hospital.

Parte 4: Recuperación

  • Se le suministra antibióticos y otros medicamentos. Esto comprende fármacos para evitar la enfermedad injerto contra huésped. Se le aplican al paciente transfusiones de sangre mediante el catéter, si es requerido. El grupo médico se encarga de los efectos colaterales del trasplante.
  • Luego del trasplante, los pacientes acuden a la clínica con frecuencia inicialmente, y luego con más esporádicamente a medida que pasa el tiempo.

Duración variable:

  • Para un trasplante ablativo, los pacientes habitualmente permanecen en el hospital durante 4 semanas en total.
  • Para un trasplante de intensidad reducida, los pacientes se mantienen en el hospital o acuden a la clínica todos los días, cerca de 1 semana.

Hitos de un trasplante exitoso

La expresión “trasplante exitoso” pueden tener diferentes significados para usted, su familiares y su doctor. Seguidamente, se señalan dos formas de calcular el éxito de un trasplante.

Los recuentos sanguíneos vuelven a sus niveles seguros. El “recuento sanguíneo” se refiere a la cantidad de glóbulos rojos, glóbulos blancos y plaquetas en el torrente sanguíneo. En un trasplante, estos valores se encuentran muy reducidos entre la primera y la segunda semana. Esto implica riesgos:

  • Infección por una cantidad reducida de glóbulos blancos, los cuales combaten las infecciones.
  • Sangrado por a una cantidad disminuida de plaquetas, que paran las hemorragias.
  • Cansancio a consecuencia de a un número inferior de glóbulos rojos, que trasladan oxígeno.

Los médicos reducen estos riesgos al aplicar transfusiones de sangre y plaquetas luego de un trasplante. Igualmente se les suministra antibióticos para impedir infecciones. Cuando las células madre nuevas se reproducen, pueden fabricar más células sanguíneas, por lo que los recuentos sanguíneos aumentan. Esta es una de las formas de conocer si un trasplante es exitoso.

Controla el cáncer. Los galenos aplican trasplantes de células madre a los fines de sanar la enfermedad. Esto puede ser factible para ciertos casos de cáncer, como unos tipos de leucemia y linfoma. Para otros convalecientes la remisión es el mejor de los resultados. Remisión quiere decir que el paciente no presenta ningún signo ni síntoma de cáncer. Luego de un trasplante, debe asesorarse con su médico a los fines de aplicarse pruebas para detectar cualquier signo de cáncer o alteración del trasplante.

Trasplante de Médula Ósea en niños

Al razonar sobre un trasplante de médula ósea, no nos imaginamos que numerosas veces, es un niño quien lo requiere; pues entre los más pequeños también sucede presentan cierto tipo de cáncer como la leucemia, linfoma o mieloma; enfermedades como anemia, talasemia o síndrome de inmunodeficiencia; o porque un tratamiento de quimioterapia daño su médula ósea.

A nivel mundial ya se han aplicado más de un millón de trasplantes en niños y adultos. Gracias al trabajo tesonero de hospitales y asociaciones, existen 22 millones de donantes voluntarios y 500000 unidades de sangre de cordón umbilical a disposición. Y es que el trabajo de divulgación y concienciación de la sociedad sobre los trasplantes de médula es determinante para poder contribuir con los enfermos que los requieran.

Cómo explicar a un niño en 7 pasos qué es un trasplante de médula ósea

  1. Si la médula ósea no funciona adecuadamente hay que cambiarla por otra que tenga capacidad de fabricar células sanas.
  2. Lo primero que se debe hacer es una terapia con quimioterapia para exterminar las celas que no funcionan.
  3. Los doctores han de buscar células sanas similares a las tuyas, bien sea entre tus familiares, en los bancos de donantes o inclusive pueden ser células sanas de cordón umbilical. Las células se recopilan con una máquina especializada para poder aplicar el trasplante.
  4. Igualmente se pueden sacar las propias células con una máquina, se desechan las que se encuentran enfermas y se vuelven a meter solamente las buenas. Es un proceso parecido a la una trasfusión de sangre.
  5. A lo largo del tiempo que demore el tratamiento, se debe estar apartado para evitar infecciones, mantener una adecuada higiene y continuar comiendo muy bien para fortalecerse.
  6. Cuando la médula vuelve a funcionar bien, se acaba el aislamiento y…¡podemos regresar a casa!
  7. Luego únicamente habrá que regresar periódicamente al hospital para realizar algunos chequeos y tomar los medicamentos que prescriba el médico.

Autotransplante de Médula Ósea

¿Qué es un autotrasplante de células madre/médula ósea?

Es un procesdimiento que reemplaza las células madre deterioradas de la médula ósea por células sanas aportadas por el propio paciente con antelación. Vale destacar que el prefijo “auto” significa “personal” o “de sí mismo”. Se recopilan células madre de la sangre y/o la médula ósea del propio paciente y se utilizan en el trasplante.

Las células madre se fabrican en el área esponjosa de los huesos reconocida como médula. Dichas células evolucionan y se transforman en todos los tipos de células sanguíneas del organismo. En un autotrasplante de células madre/médula ósea, las células madre trasplantadas se desarrollan y se transforman en células sanguíneas normales que contribuyen en enfrentar enfermedades.

¿Qué es lo que se persigue con los autotrasplantes de células madre/médula ósea?

Los trasplantes se utilizan para abordar diferentes tipos de cáncer de sangre y otros trastornos, abarcando:

  • Ciertos tipos de leucemia linfoblástica aguda
  • Linfoma de Hodgkin
  • Linfoma no Hodgkin
  • Leucemia promielocítica aguda
  • Varios tumores sólidos como el neuroblastoma

¿Qué sucede antes de un autotrasplante de células madre/médula ósea?

Los doctores definen si el paciente puede soportar o no al trasplante:

  • Se aplican al paciente estudios para revelar patologías infecciosas, igual a los de las personas que hacen donación de sangre.
  • Un análisis médico evidencia si el convaleciente podrá soportar el proceso de recolección.
  • Se recogen las células madre:
    • Se sacan células madre de la sangre y/o la médula ósea del paciente, y se congelan.
    • Si se va a utilizar médula ósea, los médicos acostumbran inyectar una aguja en un hueso (generalmente de la pelvis) para obtenerla.
  • Otra metodología utiliza células madre sanguíneas que transitan por el organismo. Este método logra células madre de una vena del paciente a través de un método parecido a una donación de sangre.

Previamente al trasplante de células, el paciente recibe tratamiento para extirpar las células anormales e inctrementar las posibilidades de eficiencia del trasplante. El paciente puede percibir quimioterapia, radioterapia o las dos. Paralelamente a que estas terapias eliminan células cancerosas, exterminan igualmente cantidades de células sanguíneas sanas.

  • Quimioterapia (“quimio”). Usa fármacos potentes para aniquilar células del cáncer o evitar que crezcan (se dividan) y produzcan más células cancerosas.
    • La quimio podrá introducirse en el torrente sanguíneo para que pueda transitar por el organismo.
    • Ciertos tipos de quimio se pueden suministrar por vía oral.
    • El tratamiento de combinación emplea más de un tipo de quimio a la vez.
  • Terapia de ablación (también llamada terapia mieloablativa). Emplea quimio en altas dosis para aniquilar células de la médula ósea tanto sanas como cancerosas, permitiendo más espacio para el desarrollo de las células trasplantadas. La dosis se puede canjear de acuerdo a la capacidad de su hijo de tolerar ese tratamiento invasivo. Un “mini trasplante” utiliza dosis de quimio y/o radiación más reducidas y con menor toxicidad.
  • Emplea rayos X de elevados niveles de energía u otros tipos de radiación para extirpar las células cancerosas o parar su desarrollo.

¿Cómo se realizan los autotrasplantes de células madre/médula ósea?

Al haber culminado el tratamiento de quimio y/o radioterapia, se trasplantan las células madre sanas del paciente al flujo sanguíneo:

  • El proceso es parecido a una transfusión de sangre.
  • Las células se trasportan mediante la sangre hasta alcanzar la médula y empiezan a hacer desarrollar células sanas nuevas.

¿Qué problemas pueden presentar los autotrasplantes de células madre/médula ósea?

Los pacientes perciben sus propias células madre, por lo que no existe riesgo de que el sistema inmunitario se manifieste en contra de las células trasplantadas como si fuesen extrañas y las agreda o rechace (Enfermedad de Injerto contra Huésped).

Entre los problemas que pueden suceder se contemplan:

  • En ocasiones al recoger células madre igualmente se toman células cancerosas, lo que puede hacer que el cáncer vuelva a aparecer.
  • Es frecuente que sucedan infecciones porque existen menos glóbulos blancos para enfrentarlas.
  • La reducida cantidad de glóbulos rojos puede ocasionar anemia.
  • Los limitados rangos de plaquetas pueden producir dificultades de coagulación de la sangre y sangrados serios.
  • Puede surgir una GVHD si el cuerpo de su hijo no admite las células nuevas (rechazo).

¿Cuáles son los índices de supervivencia en casos de autotrasplante de células madre/médula ósea?

La supervivencia en niños luego de un autotrasplante de células madre/médula ósea está sujeta a:

  • Qué tipo de cáncer presente el niño
  • Qué tan bien haya respondido el niño a la terapia anterior
  • Qué tan lejos se haya expandido el cáncer, si se hubiera propagado a otras zonas del organismo.

En un estudio actual los niños con leucemia promielocítica aguda mantuvieron un rango de supervivencia general a cinco años de 82% después de un autotrasplante de células madre.

Los pacientes con tumores sólidos que padecieron una recidiva o propagación y que poseen una proteína de nombre KIR en las células inmunitarias que enfrentan el cáncer (células citolíticas naturales) poseen un índice de supervivencia del 70% después de un autotrasplante de células madre.

Aspirado de médula ósea

En ocasiones los doctores requieren analizar el crecimiento y la función de las células que produce la médula ósea. Para ello pueden ordenar una aspiración y/o una biopsia de médula ósea para conseguir una muestra de médula ósea. El producto de la aspiración y/o la biopsia de médula ósea contribuyen con los médicos para diagnosticar las afecciones siguientes :

  • Cánceres en la sangre, incluyendo la leucemia, el linfoma o el mieloma múltiple
  • Fiebre de origen desconocido
  • Trastornos de células madre
  • Enfermedades genéticas extrañas

Los médicos igualmente emplean estos métodos para detallar un cáncer en la sangre, determinar el subtipo y clasificar el estudio del cáncer. Estos procesos igualmente se usan para definir si la terapia está funcionando, y para vigilar los efectos secundarios de la quimioterapia.

¿En qué consiste una aspiración y biopsia de médula ósea?

La aspiración es un procedimiento que succiona una porción del líquido que se halla en la médula ósea.

Una biopsia de médula ósea extrae una muestra reducida y sólida de la médula ósea.

En ambos procesos los doctores con frecuencia extraen la médula ósea del hueso de la pelvis, que se halla en la zona lumbar, contigua a la cadera. Ambos procedimientos habitualmente se realizan paralelamente, a lo que se le llama “examen de la médula ósea”. Su doctor determinará si usted requiere realizarse uno o ambos métodos.

¿Quién realiza la biopsia de médula ósea y estudia la muestra?

Un oncólogo, un hematólogo u otro especialista por lo general aplica la aspiración y la biopsia de médula ósea. Luego del procedimiento, un patólogo estudia las células de la médula ósea extraídas, mediante un microscopio. El patólogo hace una síntesis de los resultados, posteriormente, en un informe de patología para el oncólogo o hematólogo.

Prepararse para una aspiración y biopsia de médula ósea

Una vez que programe la cita para su ejecución, obtendrá una explicación pormenorizada sobre cómo prepararse. Ordinariamente no se aplican restricciones sobre a lo que puede comer o beber antes del examen, pero asegúrese de ello con antelación con el equipo médico. Es probable que no pueda ingerir ciertos fármacos como anticoagulantes, antes del proceso. Notifique al doctor o especialista sobre los medicamentos que esté tomando para el momento, y pregúntele si puede ingerirlos el día del procedimiento.Médula ósea

Igualmente se le solicitará que revise y suscriba un formulario donde expresa  que usted entiende los riesgos y autoriza el proceso refrido. Dialogue con su médico sobre cualquier inquietud que presente sobre la aspiración o biopsia de la médula ósea.

Durante el procedimiento

Los métodos de aspiración y biopsia pueden efectuarse  en un hospital, una clínica o un consultorio médico. Cuando se efectúan al mismo tiempo, ambos procedimientos tardan 30 minutos aproximadamente.

Por cuanto a Ud. Se le colocará anestesia local para obstaculizar la conciencia del dolor, notifique al doctor si ha tenido una reacción alérgica a alguna anestesia en particular. Un doctor le puede suministrar un tipo de anestesia compuesta por analgésicos y sedantes para que usted se mantenga despierto pero no presente dolor alguno. Esta sedación consciente regularmente le posibilita hablar y responder a lo largo del procedimiento. No obstante, la mayor parte de las personas se recuerdan muy poco, o nada del procedimiento en absoluto.

Si la aspiración o la biopsia se ejecuta en la región del hueso pélvico, se le solicitará que se acueste de cúbito dorsal o de costado en una mesa de auscultación o una cama de hospital. La piel que rodea el área de la aspiración/biopsia se aseará debidamente con una solución antiséptica. Una anestesia local se inyectará después con una aguja pequeña mediante la piel, en el tejido que se halla al lado del hueso. Sentirá un breve escozor antes de que se duerma el lugar.

Si ambos procedimientos son requeridos, por lo general se ejecuta la aspiración de médula ósea inicialmente. El especialista que desarrolla el procedimiento penetra una aguja hueca en la zona dormida y la empuja con suavidad dentro del hueso. Posteriormente aparta la parte central de la aguja hueca, acopla una jeringa a la aguja y extrae la porción líquida de la médula ósea.

Es probable que perciba un dolor intenso, sordo y penetrante a lo largo de algunos segundos, parecido a un dolor de muelas. Sujetar una almohada con firmeza o empuñar la mano de alguien lo ayude a soportar el dolor. Una vez que se retire la aguja, el dolor se desvanecerá.

Para la biopsia de médula ósea, se penetra una aguja más grande en la misma zona y se orienta hasta el hueso. El especialista que efectúa el procedimiento gira la aguja hasta extraer una porción de tejido. Es probable que perciba dolor y presión cuando la aguja se gire en el hueso. El doctor retirará después la aguja completamente y tapará la zona ejerciendo presión para impedir el sangrado.

Después del procedimiento

Podrá retirarse a su casa al poco tiempo de haberse realizado el procedimiento. No obstante, si le pusieron anestesia, el equipo médico puede solicitarle que se mantenga acostado por espacio de unos 20 minutos, hasta que los efectos se disipen. Igualmente requerirá que lo trasladen a su casa, de manera que tome las previsiones respectivas antes del procedimiento.

Al encontrarse en casa, conserve el área circundante del recubrimiento de presión aseada y seca. Converse con el doctor cuándo puede retirar el recubrimiento, y no se duche ni se bañe hasta ese momento. De seguro observará algo de sangrado en el recubrimiento, lo que es totalmente normal.

Puede tapar la herida con un vendaje hasta que esté totalmente sana. Puede que perciba molestias en la zona de la inyección a lo largo de varios días, sobre todo al doblarse hacia adelante. Ciertas personas igualmente podrían percibir dolor detrás de la pierna. Es normal que presente leves moretones, los cuales pueden surgir varios días luego del procedimiento.

Notifique al galeno si presenta alguno de los problemas siguientes posteriormente al procedimiento:

  • Fiebre de 38 °C o más
  • Sangrado indetenible
  • Segragación inusual o dolor agudo en el sitio de la inyección
  • Cualquier otro signo o síntoma de infección.

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