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El olfato: ¿qué es? Importancia, función, partes, localización y mucho más

El olfato es el sentido con el cual tenemos la capacidad de percibir y distinguir olores. El olfato está ubicado en la nariz, que es además, donde residen los quimiorreceptores que responden a las sustancias químicas que se encuentran presentes en el aire. (Ver La Vista)

El olfato

Los quimiorreceptores son los que permiten muchas de las funciones del olfato, como por ejemplo, entre los animales, el olfato sirve para atraer la hembra para el momento de la reproducción y los insectos lo utilizan para encontrar alimentos.

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En lo que se refiere a otros animales, los machos “marcan” su territorio con la orina para dar aviso a otros machos de su presencia y también hay especies que, cuando desconocen el camino lo señalan de la misma forma para no extraviarse, especialmente los perros.

¿Qué es el olfato?

El ser humano cuenta con 5 sentidos y el olfato es uno de ellos y como se menciona anteriormente, es el sentido por el cual podemos percibir olores.

El olfato

La nariz

El olfato se encuentra en la nariz, la cual cuenta con dos agujeros largos llamados orificios nasales, separados por el tabique nasal. El sentido del olfato lo encontramos en la parte superior de las fosas nasales, justamente en una membrana amarillenta que se conoce con el nombre de pituitaria amarilla o región olfatoria.

Allí se encuentran los receptores olfativos, que se localizan en unas células epiteliales especiales, éstas se extienden con fibras nerviosas que se extienden hasta la corteza cerebral.

La pituitaria sólo reaccionará a los olores si las sustancias se encuentran en estado gaseoso y la mucosa olfatoria tiene que estar húmeda.

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Cuando se respira, las sustancias químicas volátiles penetran la cavidad nasal, inmediatamente se ponen en contacto con la mucosa olfatoria estimulando las terminaciones del nervio olfativo que tiene la función de transmitir este mensaje al cerebro y éste traducirlo en una sustancia olorosa.

El olfatoTambién podemos destacar que el olfato tiende a disminuir si el estímulo es continuado es decir, que si percibimos un olor determinado por tiempo indefinido, la sensación olfativa va disminuyendo poco a poco hasta, incluso desaparecer; sin embargo, al producirse olores diferentes, el olfato los percibirá sin problemas.

Según estudios, el ser humano puede llegar a percibir más de 5.000 olores diferentes. Algunas investigaciones afirman que hay siete olores primarios: alcanfor, almizcle, flores, menta, éter, avinagrado y podrido.

Hay un olfato del que el ser humano a veces expresa poseer, que consiste en la capacidad de percibir situaciones o la intuición que se posee para los negocios o en lo que a las relaciones personales se refiere. (Ver Sistema Nervioso Autónomo)

Importancia del olfato

El Sentido del Olfato se encarga de permitirnos percibir Aromas y Olores, que además, nos sirven para recordar sensaciones, momentos y hasta personas.

Como hemos mencionado, el olfato actúa a través de la Nariz, órgano por el cual percibimos las distintas sustancias Volátiles o Livianas, generalmente encontradas en una concentración muy baja o aquellas que se perciben fácilmente se dispersan una gran cantidad de partículas, como lo es en los Perfumes y Fragancias que se rocían mediante la utilización de un Vaporizador.El olfato

Las sustancias que transportan las partículas que producen olor, penetran en la nariz a través de las Fosas Nasales dentro de las cuales se encuentra una gran cantidad de pelos que actúan como filtros para rechazar las partículas que pudieran ser perjudiciales al Sistema Respiratorio (las cuales son eliminadas en su mayoría mediante Mucosa Nasal y otras por medio del Estornudo, siendo acumuladas para luego recurrir a la necesidad de un pañuelo como ayuda y soplar fuertemente por la nariz.

Los olores percibidos generan una respuesta en nuestro cerebro, lo que puede resultar, por ejemplo, la sensación de apetito, ante olores de alimentos bien cocinados, la ganas de vomitar ante un olor desagradable o bien, a sentirnos bien y relajados, ante un aroma u olor agradable, como ocurre con las fragancias de origen floral, aunque estas respuestas son subjetivas y dependen de las experiencias del sujeto.

En conclusión, percibimos los olores, cuando las partículas de olor penetran las fosas nasales, las células receptoras dirigen los impulsos al bulbo olfatorio, el cual está en el interior del cerebro y envía las señales, pare que el cerbero las interprete. (Ver Células Ependimarias)

Función del olfato

El olfatoLa nariz consta de dos cavidades denominadas fosas nasales. Cada fosa nasal se divide en dos partes. La anterior, cubierta por la membrana epitelio olfativo; y la posterior, recubierta por la mucosa nasal.

El sentido del olfato se encarga de captar los olores, luego los  convierte en impulsos nerviosos y transmitirlos al cerebro para que los interprete.

Las partículas que se desprenden de los cuerpos que producen olores, entran por la nariz, se sitúan en la mucosa del interior y se convierten, gracias a una reacción química, en impulsos eléctricos que viajan a través del nervio olfatorio y llegan al cerebro. Luego el cerebro reconoce la sustancia que olemos.

Debemos destacar, que unos cuerpos desprenden partículas con más olor que otros. Cuanto más cerca estemos de la fuente de olor, más partículas hay en el aire. (Ver Nervio Espinal)

Partes que componen el olfato

El olfato

Partes de la nariz

  • La nariz: está compuesta por dos cavidades denominadas fosas nasales y separadas entre sí por un tabique nasal.
  • En su interior se encuentra una mucosa denominada membrana pituitaria, donde están las células olfatorias.
  • Ramificaciones nerviosas: son los nervios que transmiten los impulsos de las células olfatorias al bulbo olfatorio.
  • Bulbo olfatorio: se localiza en el extremo anterior del Sistema Nervioso Central, y está formado por una membrana que recoge los impulsos de las células olfatorias.
  • Nervio olfatorio: es el que transmite los impulsos olfatorios hasta la corteza cerebral. Está localizado en la pared opuesta al tabique nasal.
  • Pituitaria amarilla: es la mucosa que recubre la superficie superior de las fosas nasales y contiene las células olfatorias.

Localización del olfato

El olfatoEl olfato se encuentra en la nariz. En el epitelio olfativo se encuentra, la pituitaria amarilla, que consiste en un grupo de células nerviosas con pelos microscópicos llamados cilios. En estos se encuentran los receptores sensibles a las moléculas del olor.

La nariz está dividida en dos partes, separadas por el denominado tabique nasal, las cuales tienen dos agujeros de salida que se conocen con el nombre de narinas. La nariz termina en unas aberturas que comunican con la faringe.

Los cornetes consisten en unos huesos esponjosos que se encuentran en las paredes laterales de las fosas nasales. Cada cornete tiene en su parte inferior, unos espacios denominados meatos, que son los que comunican la nariz con los senos paranasales. Son tres, generalmente y ayudan a realizar las principales funciones de la nariz: humectar, calentar, limpiar y dirigir el aire que respiramos hacia el interior de los pulmones.

Los cornetes, huesos recubiertos, al igual que todas las paredes de las fosas nasales,  por una membrana llamada Pituitaria que en su parte inferior está cubierta por numerosos vasos sanguíneos, por lo que se le denomina Pituitaria roja. La Pituitaria roja está formada por unas glándulas que segregan una mucosa que tiene la función de calentar y humedecer el aire que, pasa a través de los cornetes, hacia los pulmones.

La parte superior de las fosas nasales, está cubierta por una membrana que se conoce con el nombre de Pituitaria amarilla y tiene numerosas ramificaciones de células olfativas bipolares que son las que perciben las sensaciones olorosas y las dirigen al bulbo olfativo. Esta parte superior es la que realmente percibe los olores.El olfato

La nariz está formada por huesos, cartílagos duros y cartílagos blandos. Los huesos duros son los que forman la parte superior y los laterales del puente, los cartílagos son los que forman los laterales de las fosas nasales y el propio tabique nasal.

Las paredes nasales están cubiertas por mucosas, segregadas por la membrana Pituitaria, cuya función principal es el acondicionamiento del aire inhalado. Por otro lado, la mucosa es la que atrapa y quita el polvo y los gérmenes del aire cuando se entran en la nariz.

Hay aproximadamente veinte tipos diferentes de receptores, cada receptor tiene una función determinada con una clase específica de moléculas de olor. Estas células establecen una sinapsis con las neuronas de los bulbos olfatorios, que mandarán las señales al cerebro.

Se sabe que en el hombre, el sentido del olfato está menos desarrollado que en muchos animales, quizás porque a diferencia de los animales, el olfato no es utilizado para buscar alimento, hallar pareja o protegerse del enemigo.

El área de la nariz en los seres humanos, que además es sensible al olor, consta de unos pocos centímetros cuadrados, a diferencia de algunos animales, el perro por ejemplo, que recubre la membrana glucosa nasal por completo.

El olfatoNo obstante, el olfato en los seres humanos, es el más sensible de todos nuestros sentidos pues bastan apenas unas cuantas moléculas de materia, para estimular las células olfativas.

Los elementos del olfato del hombre se encuentran situados en la parte superior de las fosas nasales, donde la pituitaria amarilla cubre el cornete superior y se comunica con el bulbo olfatorio.

Las partículas productoras de olores penetran por la parte superior de las cavidades o fosas nasales y, después que se disuelven en la pituitaria amarilla, que es una membrana húmeda, actúan químicamente sobre los receptores olfativos. Los impulsos nerviosos que son el resultado de la activación de los receptores son dirigidos hacia el bulbo olfatorio y de ahí a la corteza cerebral para la formación de la sensación.

A través del acto de olfatear, la corriente de aire es dirigida hacia la región olfatoria superior de la cavidad, lo que facilita la llegada de un mayor número de partículas olorosas hasta los receptores olfativos.

Las sensaciones olfatorias se relacionan de tal manera con las sensaciones del gusto, debido a que ambas, son producidas por el mismo estímulo químico. En realidad, hay gran cantidad de  alimentos que son más apreciados por el olor, que por el sabor.

El olfato también participa en el inicio del proceso de la digestión. Es decir, cuando los diferentes olores llegan al centro olfatorio del cerebro, éste envía al estómago los estímulos necesarios para que se inicie la producción de jugos gástricos; en este proceso participa también el sentido de la visión, de tal forma que ante la presencia de la comida se comienza a formar saliva en la boca, lo que determina la digestión de los carbohidratos.El olfato

De los cinco sentidos y sus órganos, es el olfato el que se distingue porque reacciona con mayor rapidez en lo que se refiere a la adaptación del estímulo. Esto se debe a que, cuando las células olfatorias reciben un continuo estímulo de un determinado olor, dejan de transmitirlo al cerebro. Esta capacidad para dejar de percibir un olor no puede ser considerada una limitación en el ser humano, puesto que sus adaptaciones no dependen tanto del olfato.

Existen cuerpos odoríficos, que son los que poseen olor y cuerpos que no lo poseen que se denominan inodoros. El sentido del olfato facilita apreciar el olor de los cuerpos. (Ver Nervio femorocutáneo)

Fisiología del olfato

El olfato

Fisiología del olfato

El sentido del olfato, así como el sentido del gusto pertenece a los llamados sentidos químicos debido a que sus receptores, conocidos como quimiorreceptores, son estimulados por las sustancias químicas presentes en el aire, también denominadas odorantes o moléculas odoríferas y las moléculas que encontramos en los alimentos, las denominadas moléculas gustativas, que una vez disueltas en el moco o la saliva los estimulan.

Cuando percibimos estas sustancias químicas por el sentido del olfato es lo que se denomina olores y por el sentido del gusto son sabores.

Los estímulos químicos presentes en el medio ambiente pueden ser captados por tres diferentes sistemas: el sistema olfatorio, el vomeronasal y el trigeminal.

El olfato

Sistema vomeronasal

El sistema olfatorio es el que percibe las moléculas odoríferas que se transmiten por el aire. Para el ser humano los olores constituyen una vasta información sobre el medio ambiente, los alimentos, animales y otras personas que tienen trascendencia sobre su conducta alimenticia y social. Los animales macrosmáticos, que quiere decir que tienen el olfato muy desarrollado, cumple funciones de determinar el alimento, localizar a sus depredadores o a sus presas y encontrar su pareja durante la vida sexual y reproductiva. En los microsmáticos, como en el ser humano, el olfato está menos desarrollado pero aun así es capaz de distinguir miles de olores, aunque sea olores con poca concentración.

El sistema vomeronasal está capacitado para detectar sustancias químicas o feromonas que son producidas por miembros de una misma especie en lo que se refiere a sus funciones reproductivas y de preservación.

El sistema trigeminal es el sistema químico que actúa como  defensa que nos alerta y protege ante la exposición a irritantes presentes en el ambiente. (Ver Nervio iliohipogástrico)

Anatomía del olfato

Para que el sistema olfativo pueda desarrollar su función de percepción y procesamiento de olores, necesita unas células especializadas en determinar las moléculas odoríferas que se encuentran presentes en el aire.

Estas células, generalmente, se encuentran ubicadas en las cavidades nasales de los animales vertebrados. En los humanos, están ubicadas en la nariz. Este es el sistema más antiguo, filogenéticamente hablando y más sencillo que los demás sentidos.

El sistema está compuesto por las fosas nasales, la mucosa nasal o pituitaria, el bulbo olfatorio, la amígdala y la palecorteza, en donde se encuentra el cortex olfativo, encargado de la percepción cortical del olor.

El medio ambiente, está lleno de partículas de químicos volátiles que se derivan de compuestos que emiten vapor o gases.

El olfato

Anatomía del olfato

Dichas partículas pueden ser percibidas por los receptores sensoriales de la mucosa nasal y se disuelven en agua para ser expulsadas del organismo en forma de mucosa. Estas partículas a la nariz, a través del aire, el cual se dirige hacia los pulmones, previamente calentado por la porción de la mucosa nasal roja, en la cual hay una gran cantidad de pequeños vasos sanguíneos que cumplen con esta función; las moléculas odoríferas se dirigen hacia la porción amarilla de la mucosa, donde se encuentran tres tipos de células responsables de la transducción de la señal de olor.

  • Células olfativas: son células bipolares que se encargan de la percepción y la captación de las moléculas odoríferas. Para tal función, utilizan unas prolongaciones finísimas llamadas cilios, de los cuales hay entre 15 y 30 por cada célula, aproximadamente. Los cilios sobresalen ligeramente de la mucosa y usan proteínas sensibles a características determinadas de un tipo de molécula, lo que es lo mismo decir que cada célula del olfato se especializa solo en un tipo de molécula. Las proteínas perciben dicha molécula y la fijan a los cilios, lo cual facilita que se pueda producir un potencial de acción que se dirija al bulbo olfatorio.
  • Células de sostén: la función de estas células, es la de mantener fijas a las células olfativas.
  • Células basales: Estas células son las que reemplazan las células olfativas muertas, dividiéndose de tiempo en tiempo.El olfato

Las células olfativas se encargan de la transducción del estímulo sensorial a eléctrico, y lo envían en un haz de axones hacia el bulbo olfatorio. Dichas señales se dirigen hacia unos cuerpos denominados glomérulos, que son los que reúnen la información sensorial, la cual es dirigida al encéfalo por las células mitrales presentes en el bulbo olfatorio.

Son aproximadamente 15000 axones de células olfativas las que pueden converger en un solo glomérulo, que integra esa información.

Las células mitrales son las que se encargan de enviar la señal compuesta por los glomérulos hacia la corteza olfativa primaria, a través de sus axones y a esto es lo que se denomina tracto olfativo.

Un grupo de células que se encuentran abundantemente en el tracto, forman el núcleo olfatorio anterior, cuya función se cree es reforzar la sinapsis eléctrica en el tracto, luego, este tracto se divide en una región medial y una lateral. La región medial, que trae axones del núcleo anterior, los cuales se dirigen al bulbo olfatorio del lado opuesto, pasando por la comisura anterior.

La región lateral contiene axones que alcanzan hasta núcleos de la amígdala y hasta la corteza entorrinal y corteza olfativa primaria. Esto indica que la información sensorial del olfato no requiere pasar por el tálamo primero, lo cual es un aspecto único de este sentido.

La corteza olfativa envía sinapsis hacia núcleos en el septum, la amígdala, el tálamo y el hipotálamo, lo que se cree que esté relacionado con la ingesta de comida y la actividad sexual en el cuerpo, pero no es algo que haya podido ser comprobado aún. (Ver Nervio motor ocular Común)

El olfato estructura.

El olfato

Estructura

El olfato, está estructuralmente formado por dos cavidades que se encuentran ubicadas en la nariz, que se les conoce como fosas nasales o cornetes y que están comunicadas a través de las ventanas de la nariz, que son los dos orificios por los cuales penetran los olores que el aire que respiramos lleva en si.

En medio de las fosas nasales se encuentra un cartílago que las separa, las fosas nasales cuentan con un vello que las protege del polvo que flota en el aire.

También se encuentran cubiertas por una membrana mucosa cuya parte inferior recibe el nombre de pituitaria roja y en su parte superior el de la pituitaria amarilla.

La pituitaria roja calienta y filtra el aire que se respira. En la pituitaria amarilla se hallan las terminaciones nerviosas que son estimuladas con los distintos olores y envían esas sensaciones al cerebro.

Relación entre el olfato y el gusto

El olfato y el gusto son de los cinco sentidos, quizás, los que están más relacionados entre sí. Las papilas gustativas de la mucosa orofaríngea, que son las que se encargan del sentido del gusto y el nervio olfatorio es el que determina los olores. Ambas sensaciones son transmitidas al cerebro para reconocer los sabores.

Los sentidos del olfato y el gusto componen un sentido químico común o sentido trigeminal, que implica la activación de múltiples terminaciones nerviosas a diferentes niveles especialmente las localizadas en las mucosas nasales, orofaringe, etc.

Tanto el sentido del gusto como del olfato son sistemas quimiosensibles, que se denominan así porque son los estímulos químicos los que activan a sus receptores.

El olfato

Relación entre el olfato y el gusto

El olfato y el gusto están estrechamente relacionados, pues las papilas gustativas de la mucosa orofaríngea son las que se encargan del sentido del gusto y el nervio olfatorio que identifica los olores. Ambas sensaciones son transmitidas al cerebro para reconocer los sabores. Sin embargo, existen algunos sabores que pueden identificarse sin que intervenga el olfato como por ejemplo, el sabor salado, el amargo, el dulce o el agrio, otros más complejos que surgen de las combinaciones de los primarios requieren ambos sentidos, olfato y gusto, para identificarlos.

Debido a la estrecha relación de estos dos sentidos, su disfunción puede repercutir enormemente en la calidad de vida de los pacientes o peor aún, ser el inicio de una enfermedad sistémica o neurológica grave.

Es bien sabido, que la repercusión más importante para las personas con trastornos del olfato es la injerencia en el sentido del gusto.

Entre el gusto y el olfato existe una acción sinérgica que nos permite identificar el sabor y además, cualquier alteración en el gusto o en la olfacción tendrá como consecuencia una alteración en la percepción de los sabores.

La incapacidad para apreciar los distintos sabores de las comidas y bebidas es tan importante, o más, que la propia alteración de la olfacción.

Es bien sabido que los trastornos del olfato y del gusto rara vez se conviertan en una amenaza para la vida de la persona, lo que si pueden afectar enormemente es la calidad de vida de los pacientes como el simple hecho de disfrutar de la comida, la bebida, los aromas, etc.

También pueden interferir en la capacidad de percibir sustancias químicas y gases potencialmente nocivos, lo que si podría tener consecuencias graves.

Este vídeo nos presenta la relación que hay entre el gusto y el olfato, las consecuencias como resultado de la influencia de uno sobre el otro, especialmente los cambios en el sentido del gusto, debido a trastornos del olfato.

Enfermedades que afectan el olfato

Para que el sentido del olfato funcione correctamente es necesario que las sustancias que producen algún olor o aroma se presenten en estado gaseoso y que la pituitaria esté húmeda. Para todo ello, es muy importante que la membrana está sana.

Hay una serie de enfermedades que afectan el sentido del olfato y las más comunes son:

Hiposmia: es un trastorno del sentido del olfato que consiste en la reducción parcial de la capacidad de percibir olores.

El olfato

Rinitis alérgica

Anosmia: es la pérdida del sentido del olfato de manera temporal o crónica de la capacidad para distinguir olores.

Rinitis: enfermedad que consiste en una inflamación de la mucosa nasal, existen varios tipos de rinitis entre los cuales podemos distinguir las alergias, el estornudo constante y la congestión nasal.

Sinusitis: es la inflamación de los senos paranasales por una infección u otro problema y que producen inflamación de los mismos, algunos de sus síntomas son fuertes dolores de cabeza y fluido constante de secreciones purulentas.

Pólipos nasales: pueden crecer en cualquier lugar en el revestimiento de la nariz o los senos paranasales. Generalmente  crecen donde los senos paranasales se abren en la cavidad nasal. Dicho crecimiento se debe a la inflamación e irritación prolongadas en la nariz a raíz de alergias, asma o infección, para los cuales se necesita una extracción quirúrgica cuando estos obstruyen o producen dolor.

La parosmia: es un cambio en la captación normal de los olores, es decir, cuando se distorsiona el olor de algo familiar, o cuando algo que normalmente le agradaba de repente se vuelve desagradable.

La fantosmia: es la sensación de percibir un olor que en realidad no está presente.

Otras enfermedades que producen trastornos en el olfato pueden ser el envejecimiento, el fumar, las lesiones en la cabeza, las alteraciones hormonales, los problemas dentales, varios medicamentos, incluyendo algunos antibióticos y antihistamínicos comunes, los trastornos que afectan al sistema nervioso, tales como la enfermedad de Parkinson o la enfermedad de Alzheimer, entre otros.

El olfato

Pólipos nasales

El sentido del olfato nos permite disfrutar aromas de sus comidas preferidas o la fragancia de las flores. El sentido del olfato también actúa como un sistema de alerta, que le avisa si hay señales de peligro, como una fuga de gas, alimentos que se han echado a perder o un incendio.

La pérdida del sentido del olfato, aunque sea muy pequeña, puede tener un efecto negativo en su calidad de vida y en algunos casos, puede ser una señal de otros problemas de salud más serios.

Según algunos estudios, en los Estados Unidos, entre el uno y el dos por ciento de la población presentan problemas con el sentido del olfato. También se conoce que el sentido del olfato se puede ir deteriorando con el envejecimiento.

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En los hombres se hacen más presente estos trastornos que en las mujeres. Según la investigación, casi una cuarta parte de los hombres entre 60 y 69 años tenía un trastorno del olfato, mientras que alrededor del 11 por ciento de las mujeres de esa edad reportó un problema. (Ver Nervios intercostales)

A continuación la explicación breve, de las enfermedades del olfato, con una revisión de lo que conforma el sentido del olfato, sus partes orgánicas y por supuesto las enfermedades.

¿Cómo se diagnostican los trastornos del olfato y cuál es el tratamiento?

El médico especialista en Otorrinolaringología, es decir, que se dedica a los trastornos de nariz, oído, garganta, cabeza y cuello, es el encargado de diagnosticar los trastornos del olfato.

El olfato

Otorrinolaringólogo

Para el doctor realizar una evaluación precisa de un trastorno del olfato realizará un examen físico de los oídos, nariz y garganta; una revisión de la historia médica, en la que se incluirá la exposición a sustancias químicas tóxicas o posibles lesiones; y una prueba del olfato administrada por un profesional de la salud.

El diagnóstico realizado por un médico y el correcto tratamiento aplicado para el trastorno a tratar, son herramientas importantes para mantener un buen el olfato.

Son muchas las personas que recuperan la capacidad para oler cuando se mejoran de la enfermedad que causó la pérdida del olfato. Mientras que hay otras personas que pueden recuperar el sentido del olfato de forma espontánea, sin ninguna razón evidente. En algunos casos,  el trastorno del olfato no puede ser tratado con éxito, por lo que se hace necesario la ayuda psicológica para la recuperación.

El siguiente vídeo nos presenta una consulta médica con un otorrinolaringólogo, al presentar síntomas de pérdidad del olfato.

Acciones que pueden dañar el olfato

El olfatoAlgunas veces, la pérdida del olfato es causada por afecciones que impiden la llegada del aire a los receptores olfativos, que se encuentran en la parte alta de la nariz, sin embargo hay factores externos que también pueden dañar el sentido del olfato:

  1. Comida grasosa. Es decir, que una dieta alta en grasas puede causar el aumento de la inflamación de la mucosa olfativa y esto ocasiona la disminución de las neuronas sensoriales olfativas.
  2. Medicamentos. Institutos Nacionales de Salud señalan que algunos fármacos pueden cambiar o reducir la capacidad para percibir olores.
  3. Exposición a solventes. Los especialistas aseguran que utilizar constantemente insecticidas o disolventes pueden dañar el sentido del olfato.
  4. Radioterapia. La exposición constante a los rayos x, como ocurre en el tratamiento para combatir el cáncer, es un factor de perjuicio para el olfato.
  5. Uso de drogas. La exposición a la cocaína y el crack daña el sentido del olfato y la nariz.

Existen tratamientos que sirven para recuperar el sentido del olfato como por ejemplo el cambio de medicamentos, cirugía para corregir obstrucciones, así como una dieta balanceada y la práctica de ejercicio.

Pérdida del olfato por gripe

Cuando se padece un resfriado común y las alergias nasales, como la fiebre del heno también conocida como rinitis alérgica es muy normal que se presente la pérdida temporal del sentido del olfato. Puede igualmente ocurrir después de una enfermedad viral.El olfato

El sentido del olfato también aumenta o disminuye su capacidad para percibir los sabores.

La nariz recibe las moléculas que se desprenden de los objetos. Dichas moléculas entran en la nariz debido a la aspiración que se realiza al respirar. Cuando existe un resfriado, la inflamación de ese órgano impide que las moléculas ingresen adecuadamente a la zona olfatoria perdiendo así este sentido.

Este proceso también afecta directamente a otro sentido: el gusto. ya que es bien sabido, que el apetito se genera en el ser humano a través del olfato. (Ver Nervio Ilioinguinal)

¿Cómo recuperar el olfato tras el resfriado?

Existen una serie de remedios caseros muy populares para recuperar el olfato después de haber padecido un resfriado, a continuación cinco de ellos.

  1. Remedio para recuperar el sentido del olfato (anosmia): Calentar 1 cucharada de aceite de ricino y colocar 1 gota en cada una de las fosas nasales. Aplicar dos veces al día, una vez por la mañana y una vez por la noche antes de irse a dormir. Siga realizando este remedio hasta que el sentido del olfato sea restaurado.
  2. Remedio para recuperar el sentido del olfato (anosmia): Picar de 2 a 3 dientes de ajo crudos en trozos pequeños.  Verter en 1 taza de agua y dejar cocer a fuego lento durante 5 a 10 minutos. Colar la mezcla y consumirla.  Continuar haciendo de 2 a 3 veces al día Este remedio promueve el sentido del olor.
  3. El olfato

    Remedios

    Remedio para recuperar el sentido del olfato (anosmia): Masticar un trozo de raíz de jengibre, previamente lavada y picada, durante varios minutos. Además, puede añadir 1 cucharadita de polvo de jengibre en la comida.  Este remedio, al igual que el anterior, ayuda a activar el sentido del olfato y también del gusto.

  4. Remedio para recuperar el sentido del olfato (anosmia): Hervir 3 litros de agua.  Una vez llegue al punto de ebullición, verter un par de gotas de aceite esencial de menta o de eucalipto.  Usar una toalla para cubrir la cabeza y respirar el vapor por unos minutos.  Repetir este remedio al menos dos veces al día.  Éste resulta ideal en caso que se esté experimentando una pérdida olfativa debido a una congestión nasal.
  5. Remedio para recuperar el sentido del olfato (anosmia): Mezclar 1 cucharadita de pimienta de cayena con suficiente miel hasta formar una pasta y consumir.  También se debe incluir pimienta de cayena en la alimentación diaria.

A continuación, en el vídeo, una serie de remedios caseros, que se han comprobado como efectivos, que se utilizan para recuperar el sentido del gusto y del olfato, después de haber sufrido una fuerte gripe.

Cuidados del olfato

Aunque no es un tema cotidiano, el olfato esta propenso a muchas enfermedades.El olfato

Para cuidar el sentido del olfato hay que tener gran cuidado a la temperatura de los alimentos, no deben ser ni muy calientes, ni muy fríos, pues cualquiera de las dos temperaturas, pueden irritar las papilas gustativas.

También hay que tener especial cuidado con las sustancias u olores fuertes especialmente de origen químico, pues ellos pueden dañar el olfato.

No se debe introducir objetos duros o sucios a las fosas nasales puesto que puede causar infección en la mucosa nasal.

La pérdida del sentido del olfato como hemos mencionado anteriormente, puede afectar también al sentido del gusto pero el agregar alimentos altamente condimentados a la dieta puede estimular las sensaciones gustativas.

Y por último, se debe respirar siempre por la nariz, no por la boca.

Un resumen de todo lo que no debes hacer para tener en buen estado el sentido del olfato, encontrarás en el siguiente vídeo.

Higiene del olfato

El olfato

Higiene del olfato

Las principales recomendaciones referentes a la higiene del olfato, son especialmente para proteger las ramificaciones nerviosas olfatorias y todas redundan en una sola: limpieza del órgano nasal.

Otras recomendaciones pueden ser:

  • Evitar los resfríos y catarros, pues disminuyen el sentido del olfato.
  • Respirar por la nariz y no por la boca.
  • Sonarse la nariz con suavidad.
  • Usar siempre pañuelo limpio y mejor si son desechables.
  • No introducir los dedos en la nariz.
  • Taparse la nariz con pañuelo cuando se tose.

El olfato durante el embarazo

Durante el embarazo, hay un incremento en la producción de estrógenos, los que puede resultar en alteraciones en el sentido del olfato de la embarazada, sobre todo a lo largo del primer trimestre de gestación.

El olfato

El olfato durante el embarazo

Puede ocurrir que olores que antes le agradaban, pueden llegar a provocarle nauseas e incluso el vómito. Una vez que se ha producido la concepción, el cuerpo de la mujer empieza a prepararse para albergar el embrión. Las hormonas comienzan a producir una serie de cambios físicos y emocionales en la mujer. El olfato también estará sujeto a los efectos que producen las hormonas.

Se conoce como hiperosmia, que consiste es un trastorno que supone el aumento exagerado de la sensibilidad hacia los olores y se refiere al cambio del sentido del olfato, que se producen durante el primer trimestre del embarazo.

Por tal razón, es muy común que las embarazadas cambien de perfume durante el embarazo o dejen de comer o comprar ciertos alimentos que antes les apasionaban. Pero, estos cambios olfativos, desaparecerán después de los primeros meses de embarazo, aunque hayan algunos casos en los cuales, culminado el embarazo y el parto, los olores que han sido alguna vez desagradables, siguen siéndolo.

El siguiente vídeo nos presenta dos testimonios de dos mujeres sobre los síntomas que se produjeron en ellas, a través del olfato, durante el embarazo.

El olfato en el bebé

El sentido del olfato tiene que ver con las emociones del bebé y ejerce un papel fundamental en el apego entre madre e hijo.

El olfato

séptima semana de embarazo

La nariz del bebé empieza a formarse alrededor de las 7 semanas de gestación. Sus fosas nasales aparecen apenas unas semanas después. Para las 10 semanas de embarazo, se han formado los receptores que el bebé usará para detectar olores.

Un bebé empieza a usar el sentido del olfato desde el útero y se va familiarizando, lentamente con el olor del líquido amniótico cuando lo respira y traga. Eso es útil y necesario, porque el olor se parece al de la leche materna que necesitará en cuanto nazca.

El líquido amniótico también lleva el aroma y sabores de la comida que consume la madre, así que el olor de todo aquello que ingiere la embarazada, lo está compartiendo con el bebé.

El sentido del olfato de un bebé recién nacido es muy sensible. Un bebé puede reconocer a la madre por su aroma, así como también reconocerá la leche materna. Dichos olores están relacionados directamente con sus necesidades básicas de alimentación y confort.

El sentido del olfato se procesa en la parte del cerebro en el que se procesa también la memoria, por lo que el bebé hace asociaciones mentales entre aromas en particular y las experiencias que ha tenido al olerlos.

Esto es lo que ocasiona, que incluso años después, un aroma puede disparar un recuerdo en la memoria del bebé y recordarle un momento o sentimiento en particular de su pasado.

Al mes el bebé se empieza a acostumbrar a diferentes olores, pero no puede percibir olores fuertes, pues este podría influir en su sentido del gusto, lo que generaría que el bebé perdiera el apetito.El olfato

A los 3 meses el bebé se vuelve más consciente de la gente que lo rodea en general. El sentido del olfato le servirá para distinguir entre las personas que conoce y los extraños e incluso, si se siente asustado o amenazado por el olor de una persona, llorará o pateará.

A los 6 meses el bebé, utilizará el gusto y el olfato para decidir si la comida que se le ofrece, le gusta o no. Si le gusta el aroma que viene de la cocina, podría reaccionar sonriendo o haciendo ruidos.

Para los 10 meses el bebé podría mostrar menos entusiasmo en probar diferentes alimentos. Su sentido del olfato le ayuda a diferenciar lo que le gusta de lo que no.

Los olores con los que el bebé está familiarizado, especialmente el de la mamá y el papá, actúan como tranquilizantes para el bebé.

Los aromas tales como los aceites esenciales de aromaterapia, también podrían servir para tranquilizar al bebé. Una investigación concluyó, que un bebé con cólico, podría ser calmado con un suave masaje con aceite de lavanda, aunque los resultados no pudieron comprobar si tanto el aceite como el masaje en conjunto calmaron al bebé o uno de los dos.

El sentido del olfato del bebé seguirá en desarrollo hasta los 8 años de edad, más o menos.

El Médico Pediatra Juan Fernando Gómez, especializado en Puericultura, nos habla muy brevemente, sobre los cuidados que hay que tener en cuanto a los olosres que estimulen el olfato del bebé.

El olfato como órgano quimiorreceptor

El olfatoEl olfato como órgano quimiorreceptor en el ser humano es uno de los receptores que perciben las sustancias químicas del medio externo son los epitelios olfatorios, que están ubicados en la parte superior de la cavidad nasal.

Las sustancias químicas actúan como estímulos y producen respuestas en el organismo. Estos estímulos son percibidos por órganos específicos que envían señales nerviosas las cuales son dirigidas hasta los centros nerviosos en donde son convertidas en sensaciones.

Unos de los quimiorreceptores del ser humano son las fosas nasales, que es el órgano del sentido del olfato.

¿El olfato puede detectar las señales químicas gaseosas?El olfato

El olfato u olfacción es el sentido encargado de detectar y procesar los olores.

Es un quimiorreceptor en el que las partículas aromáticas u odoríferas desprendidas de los cuerpos volátiles, actúan como estimulante y que ingresan por el epitelio olfatorio ubicado en la nariz y son procesadas por el sistema olfativo.

El olfato es el sentido más fuerte y desarrollado que posee el ser humano al nacer.

Las sustancias odorantes son compuestos químicos volátiles transportados por el aire. Los objetos olorosos liberan a la atmósfera pequeñas moléculas que percibimos al inspirar. (Ver Nervios raquídeos cervicales)

El olfato en los animales

El uso del sentido del olfato en los animales es básicamente, para orientarse, alimentarse, aparearse y defenderse. En el mundo animal son muchos los casos de “olfatos excepcionales”.

Entre los vertebrados, podemos destacar el oso polar, que es uno de los mamíferos con mejor olfato. Cuando está de cacería, puede localizar focas hasta a mil metros de distancia.

Entre los invertebrados debemos señalar la increíble sensibilidad de los insectos. Hay especies de mariposas que disponen de antenas con las que pueden captar el olor de sus parejas a unos 20 kilómetros de distancia.

El olfato

Elefante africano

El animal que tiene el olfato más desarrollado es el elefante africano, con 1984 genes de receptores olfativos, los elefantes tienen 5 veces más genes de receptores olfativos que los humanos, y el doble de genes del olfato que los perros.

El secreto del extraordinario olfato del elefante podría estar en la trompa. Según los investigadores, la trompa actúa como una mano, así que los elefantes usan el olfato para buscar en el mundo exterior.

Las moscas también se considera que tienen un excelente olfato, aunque no en la nariz, lo tienen en sus patas.

El tiburón tiene el sentido del olfato muy desarrollado, estos pueden oler partículas de sangre  a cientos de metros de distancias.

 

El olfato de los leones no es tan importante para los leones como los sentidos de la visión y oído para localizar las presas.

El olfato de los gatos, al igual que en los leones, para localización de su presa y su alimentación, le son de más utilidad los sentidos de la vista y el oído, sin embargo el olfato es muy útil, como parte de su sistema de comunicación.

El olfato de los perros

En los perros varía la cantidad de células olfativas entre unos 150 o 300 millones de células olfativas, dependiendo de la raza, frente a los 5 millones que tenemos los humanos.

El olfato

Perros que pueden detectar el Cáncer

Cuando nacen, el olfato es el que ayuda a los cachorros a encontrar a su madre. Los perros se identifican, a través del olfato, ante los otros perros, es como una presentación con toda información.

En los perros, el olfato es el sentido que tienen más desarrollado. Tiene una anatomía muy particular que le proporciona una sensibilidad especial que los capacita para encontrar a los sobrevivientes de un terremoto enterrados bajo doce metros de escombros o percibir enfermedades tales como el cáncer o la diabetes. Los perros que llegaran a perder el olfato, estarían perdidos, así como las personas que dependieran de ellos.

El olfato de la serpiente

La nariz es el órgano principal del olfato en la mayoría de vertebrados, sin embargo, todos presentan otro órgano capaz de captar moléculas en el aire y enviar información sobre ellas al cerebro, este órgano es el conocido como órgano de Jacobson.

El órgano de Jacobson, también llamado vomeronasal se encuentra ubicado entre el paladar y el cerebro, tras el hueso vómer, del que recibe su nombre.

El olfato

Órgano de Jacobson

El órgano de Jacobson aparece de forma temprana en la evolución, los Urodelos presentan ya una cavidad nasal y en Anuros ya aparece un esbozo del órgano tras el epitelio olfativo.

Urodelos y Anuros, componen el grupo de los anfibios, por lo que se confirma que la necesidad de reconocer sustancias en el aire, el olfato, apareció durante la colonización del medio terrestre. En todos los vertebrados terrestres se localiza entre la nariz y la boca.

Los reptiles son los vertebrados con el órgano vomeronasal más desarrollado y los que menos desarrollado tienen el olfato.

Las serpientes usan su lengua bífida para percibir moléculas del aire que introducen en el órgano vomeronasal con la lengua, esta es la forma que tienen para recibir información tales como si hay presas y dónde se encuentran.

Experimentos han demostrado que aún extirpando la lengua a una serpiente, a través del órgano vomeronasal, puede seguir percibiendo las moléculas del aire, que le suministrarán la información suficiente para captar su presa.

En el siguiente vídeo se podrá apreciar más especies de animales y lo importante del sentido del olfato para ellos.

Algunas curiosidades sobre el sentido del olfato

El sentido del olfato nos capacita para percibir y también apreciar el olor de los cuerpos. Sin embargo, no todos los cuerpos presentan este olor.

Los cuerpos odoríferos, son los cuerpos que emiten olor y los podemos diferenciar de los inodoros, que son los cuerpos que no emiten olor.

El olfato

Curiosidades sobre el sentido del olfato

Para que un cuerpo emita olor es necesario que se produzcan en él, pequeñas partículas volátiles, que como ya hemos visto, son las que penetran en nuestro sistema olfatorio, a través de las fosas nasales. Por lo tanto, debemos resumir que, cuantas más partículas emita el cuerpo más intenso será el olor.

Otras curiosidades que podemos agregar sobre el olfato son:

El olfato nunca se detiene, incluso cuando dormimos, el olfato está alerta, percibiendo los olores que flotan en nuestro medio ambiente.

Casi el 80% del sabor se da a través del olfato. Es muy cierto que con el sentido del gusto puedes saber si es dulce, salado, agrio o ácido, que a través de las papilas gustativas se determinarán esos sabores, pero el sabor en sí lo da el olfato.

Si pruebas algún alimento con la nariz congestionada, el sentido del gusto podrá percibir, sólo los sabores amargo, ácido, salado o dulce pero nada más, pero no habrá otras sensaciones de estímulo como las que hay cuando disfrutas de una buena comida o bebida y tienes el olfato en perfecto estado.

El olfatoTodos los seres humanos poseemos una huella olfativa, a excepción de los gemelos idénticos, que desprenden el mismo olor.

Los olores corporales, aunque no lo parezca, son muy importantes, en lo que se refiere a la búsqueda de pareja y en las relaciones familiares, muy especialmente, en las interacciones entre la madre y el hijo.

También es sabido que el olfato se pierde con la edad, como el resto de sentidos. En un estudio realizado con personas sanas a las que se pone una batería de olores comunes, se obtuvieron los siguientes resultados:

Las personas que están entre 20 y 40 años logran percibir alrededor del 50 al 75% de los olores, mientras que el porcentaje de las que están entre 50 y 70 años disminuye al 30-45%.

La pérdida de sensibilidad olfatoria no debe ser algo que genere gran preocupación, aunque se cree que puede disminuir la calidad de vida, la sensación de placer y el disfrute de la comida.

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  • juan montero arrieta julio 10, 2018, 6:17 pm Reply

    esta muy bien y completo.