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Sistema Nervioso Parasimpático: ¿Qué es?, funciones y más

Definitivamente los nervios rigen nuestras vidas y muchas personas lo desconocen, otras no lo tienen presente; y para algunas que si saben de su importancia, le dejan su cuidado a la suerte. En realidad pocos ciudadanos se preocupan de la salud de su sistema nervioso, pero han advertido de lo valioso que son para la existencia. Y es que mientras más se indaga sobre el organismo, más convencimiento se tiene de que poseemos la máquina más perfecta que se haya podido inventar.

Es difícil imaginarse que hay funciones y procedimientos a lo interno de nuestro organismo, en los cuales no tenemos ningún tipo de incidencia, se realizan sin que intervenga nuestra voluntad, es decir, de manera automática e inconsciente. Sin embargo, dichos procedimientos son vitales para nuestras vidas.

Así tenemos las funciones de la digestión, el metabolismo, el balance hidroelectrolítico, la frecuencia cardíaca, la temperatura corporal, el peso, la sudoración, la micción, la defecación, etc. Le invitamos a que se adentre en este maravilloso mundo de los nervios  para que se explique lo que sucede en su cuerpo.

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Sistema Nervioso Parasimpático ¿Qué es?

Como sabemos, percibimos mediante los cinco sentidos – tacto, la vista, el olfato, el gusto y el oído- todo el medio circundante, cada uno de los cuales está controlado tanto por los propios Órganos Sensoriales, como por la conexión de los éstos con el Sistema Nervioso, el que se conecta a la vez con el cerebro, que se encarga de analizar los datos que recibe de éste y nos aporta información del entorno.

Semejante a un circuito eléctrico o a un medio de comunicación que envía diferentes mensajes provenientes de diversas partes de nuestro organismo.

El Sistema Nervioso es determinante para nuestro organismo, ya que permite, no solo la percepción, sino que actúa además como mecanismo de coordinación, control y funcionamiento de nuestros órganos vitales, trabajando en este caso de forma automática.

Dependiendo de las funciones del Sistema Nervioso  que se esté desarrollando se halla divido en dos grandes grupos, de acuerdo a su utilidad y cómo está “efectuándose”:

Sistema Nervioso Somático: comprende todas las acciones voluntarias que efectuamos en nuestra interacción con el entorno; desde las órdenes que conducen a movilizar el cuerpo, hasta el control de las diferentes percepciones sensoriales.

Sistema Nervioso Autónomo o Visceral: Como lo expresa su nombre, el funcionamiento se efectúa sin que intervenga la voluntad de la persona, es decir de manera automática; encargándose este sistema de vigilar el funcionamiento de los diferentes órganos vitales, por lo que no tenemos control ni incidencia ninguna de sus funciones.

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La mínimo unidad del Sistema Nervioso la constituyen las Neuronas, que son células especiales que se encargan de hacer enlace entre distintas partes del sistema mediante la emisión de Señales Eléctricas, como también de la transmisión de Señales Químicas, las que distribuyen por todo el organismo. Las más reconocidas son las Neuronas Cerebrales.

Son cuantiosos los estímulos que activan nuestras reacciones de alarma. El estrés y las amenazas potenciales nos perturban y causan un accionar del organismo, lo cual supone un gasto de gran cantidad de energía.

No obstante, pasado ese período de alerta, es preciso parar ese gasto energético serenándonos, distendiendo nuestros sistemas corporales y tornando al estado normal.

Esos procedimientos involuntarios, que se realizan a nivel fisiológico de forma inconsciente, son realizados por el Sistema Nervioso Parasimpático, para regularizar o controlar funciones básicas internas

Este Sistema es el responsable de vigilar todos los actos y funciones involuntarias, y forma parte del Sistema Nervioso Autónomo (SNA). Dichas terminaciones nerviosas tienen ramales en los nervios craneales, del nervio facial, del nervio vago, del motor ocular, y de los nervios pélvicos en el plexo sacro.

Parasimpático, subdivisión del Sistema Nervioso Autónomo

Al referirnos al sistema parasimpático hablamos de un circuito nervioso que cubre los diferentes sistemas del organismo, a partir del tronco del Encéfalo y recorriendo la Médula Espinal.

En este circuito hallamos que las neuronas no enlazan directamente cerebro y órgano objetivo, pues hay conexiones que se interceptan a lo largo de la cadena de ganglios autónomos. La unión entre neuronas, a nivel pre y posganglionar, se presenta de acuerdo a la emisión de acetilcolina.

Junto a los Sistemas Nervioso Simpático y Entérico, el Parasimpático es una de las divisiones del Sistema Nervioso Autónomo (SNA) o Neurovegetativo, el cual maneja y controla los procesos inconscientes e indispensables para el sostenimiento de la vida, como el ritmo respiratorio o el latir del corazón.

El Sistema Nervioso Parasimpático (SNP) es el encargado de controlar todos los actos y funciones involuntarias. Estas fibras nerviosas tienen bifurcaciones en la zona de los nervios craneales, del nervio vago, del nervio facial, del motor ocular y de los nervios pélvicos en el plexo sacro.

Está ubicado en el cerebro y la parte baja de la Médula Espinal. El (SNP) tiene dos prototipos de neuronas, preganglionares y postganglionares.

Anatomía del Sistema Nervioso Parasimpático

Las células nerviosas que pertenecen a este sistema se hallan en el tronco encefálico y los fragmentos sacros de la médula espinal, y su anatomía presenta las siguientes características se detalla a continuación (Snell; 1997):

– Las células del Tronco Encefálico conforman núcleos de los pares craneales III, VII, IX y XI. Las neuronas preganglionares del III par craneal se establecen en el núcleo de Edinger-Westphal, las del VII o facial en el núcleo salival más alto y núcleo lacrimal; las del IX o glosofaríngeo se asientan en el núcleo dorsal del vago.

Los axones (fibras preganglionares) de las referidas células nerviosas o núcleos son mielínicos y proceden del encéfalo, adentro de los pares craneales respectivos (Snell; 1997), (Cervera et al; 1994), (Ropper et al; 2005):

  • Las fibras preganglionares del núcleo de Edinger Westphal recorren el nervio oculomotor y llegan al ganglio ciliar de la órbita, con el que se unen intercelularmente para alcanzar el músculo ciliar y el esfínter de la pupila.
  • Las fibras preganglionares del núcleo salival de arriba ingresan al nervio facial, conforman el nervio petroso superficial superior y alcanzan el ganglio esfenopalatino para terminar haciendo contacto con la glándula lacrimal. Otras fibras del nervio facial finalizarán en las glándulas sublingual y submaxilar.
  • Las fibras preganglionares procedentes del núcleo motor dorsal del vago ingresan en el nervio vago y culminan en los ganglios que se encuentran en las paredes de vísceras torácicas y abdominales.

Las células nerviosas de fragmentos sacros medulares se hallan en la sustancia gris o células del asta lateral del segundo, tercero y cuarto fragmento sacro de la médula espinal. Salen por las raíces delanteras de los nervios espinales o cervicales respectivos y abandonan los nervios sacros conformando los nervios esplácnicos pelvianos.

Las fibras eferentes craneosacras son preganglionares y, mediante los nervios sacros, hacen unión intercelular con los ganglios ubicados próximos a las vísceras con las cuales hacen contacto, la vejiga, como el colon y otros órganos pélvicos.

Desde estas vísceras emergen las fibras aferentes mielínicas y se trasladan hacia los ganglios sensitivos de los nervios craneales o a los ganglios de las raíces traseras de los nervios sacros. De allí van al sistema nervioso central para integrar el arco reflejo local o se conducen a centros superiores como el hipotálamo (Snell; 1997)

¿Cómo es su estructura?

Partes

Los componentes del Sistema Nervioso Parasimpático (SNP) son los nervios que se originan en el encéfalo y los nervios que brotan de la médula espinal en el nivel sacro.

Región craneal

En esta zona se hallan conexiones con varias regiones; a nivel de Hipotálamo (donde sobresale la existencia de los nervios supraóptico-hipofisario, paraventricular-hipofisario y tubero-hipofisario); del mesencéfalo (hallamos el ganglio ciliar, donde nacen conexiones nerviosas que generan el movimiento y adecuación del ojo a la luz, logrando constreñir el iris gracias a él); y romboencéfalo (se ubican en él numerosos pares craneales).

En esta zona del Sistema Nervioso Parasimpático sobresalen la concurrencia e intervención de numerosas fibras nerviosas de vital importancia.

Por ejemplo, mediante el Nervio Vago el Sistema llega al corazón, al tubo digestivo y a los pulmones, generando diversas actuaciones. También, el nervio glosofaríngeo se logra hallar en esta zona, propiciando la deglución.

Los nervios del rostro igualmente participan en este Sistema, transportando datos que facilitan la reproducción de saliva y mucosa en la boca, y en los ojos las lágrimas, secreciones éstas que cumplen cada una su función específica, y que son de gran importancia para el organismo.

Región sacra

En la parte de abajo de la Médula Espinal hallamos las vértebras sacras, encontrándose en adultos unidas en una única estructura ósea. En esta zona, encontramos una de las escasas conexiones del Sistema Nervioso Parasimpático que no está presente en el nivel intracraneal.

En el sacro hallamos ganglios que llegan y actúan en el sistema urogenital, lo que resulta lógico considerando el tramo de la médula en la que está situado.

Imágenes del Sistema Nervioso Parasimpático…

Función del Sistema Nervioso Parasimpático

La función del sistema nervioso parasimpático (SNP) es de mantener un estado corporal de tranquilidad y sosiego, o un estado de descanso luego de haber realizado algún trabajo, o cuando efectuamos el proceso de la digestión. Se trata de devolverle la tranquilidad al organismo y de recuperar las energías perdidas.

Igualmente, regulariza el aparato cardiovascular, el gastrointestinal, el respiratorio  y el estrés cuando el cuerpo incrementa los niveles del éste, en ese momento el Sistema Nervioso Parasimpático (SNP) se pone en funcionamiento para conseguir relajarlo o minimizarlo.

Las tareas del Sistema Nervioso Parasimpático (SNP) están en contraste con las del Sistema Nervioso Simpático (SNS), es decir,  son absolutamente opuestas:

     Parasimpático                                             Simpático

  • Contraer la pupila                                        Dilata la pupila
  • Estimular la salivación                                Inhibe la salivación
  • Contraer los bronquios                               Relaja los bronquios
  • Reducir el latido cardiaco                          Acelera el pulso cardíaco
  • Estimular la actividad digestiva               Inhibe la acción digestiva
  • Contraer la Vejiga                                        Relaja la vejiga
  • Relajar el recto                                             Contrae el recto
  • Disminuir el ritmo cardíaco                       Aumenta el ritmo cardíaco
  • Aumenta las fuerzas                                    Disminuye las fuerzas
  • Estimula las glándulas suprarrenales     Inhibe las glándulas suprarrenales

Adicionalmente,  posee  otras numerosas funciones que involucran diversos órganos o zonas de nuestro cuerpo, que también están relacionados con esa sensación de relajación.

  • Aparato cardiovascular:En estado de tranquilidad se origina un descenso de la tensión arterial y un incremento de la circulación de la sangre. Por ello se reducen los latidos por segundo y la presión que aplica la sangre sobre las arterias, manando por ello con más lentitud.
  • Aparato gastrointestinal: El sistema parasimpático facilita el funcionamiento idóneo de la digestión. En situaciones
  • de tensión o  convulsión toda la energía en reserva se usa para abocarse a las exigencias del entorno. Sin embargo, en situaciones de sosiego, toda esa energía se emplea para los procedimientos de desintegración de alimentos en el aparato gastorintestinal. Esta operación facilita que el cuerpo posea provisión para enfrentar actividades que precisen de superiores esfuerzos. Por otra parte, se incrementa la salivación, y la producción de enzimas y ácidos gastrointestinales.
  • Aparato genitourinario:Distensión de esfínteres, reducción del detrusor (músculo de la vejiga) y aumento de la producción de orina.
  • Aparato respiratorio:El Sistema Nervioso Parasimpático ocasiona en los bronquios basoconstriccón. Facilita aminorar el ingreso de oxígeno, favoreciendo que la energía del cuerpo se halle dentro de los niveles normales.
  • Aparato visual:Cuando estamos alterados requerimos percibir toda la información factible del entorno o sobre un estímulo particular, por lo que la pupila se ensancha. En cambio, cuando permanecemos relajados, la pupila se encoge porque no se requiere obtener demasiada información del medio, lo que también se denomina miosis.
  • Aparato sexual:el Sistema Parasimpático, está implicado en la excitación sexual, o sea en la erección tanto del pene como del clítoris.

En conclusión, el Sistema Nervioso Parasimpático facilita el reposo, favoreciéndonos en el ahorro de energía, y los procesos digestivos.

También, debido a su función anabólica, el Sistema Nervioso Parasimpático tiene una participación fundamental en el sostenimiento de la salud mental y física. Ayuda al cuerpo a tranquilizarse y tornar al estado de sosiego, después de una perturbación o una manifestación de estrés, en el cuál sube la presión arterial, se ensanchan las pupilas y se desvía la energía de otros procedimientos corporales para huir o luchar.

Video del Sistema Nervioso Parasimpático…

Enfermedades del Sistema Nervioso Parasimpático

¿Qué dificultades se pueden presentar por un funcionamiento inadecuado del Sistema Nervioso Autónomo?

El Sistema Nervioso Autónomo se divide en dos ramificaciones: Simpática y Parasimpática. Las complicaciones en este Sistema o en alguna de sus partes dan lugar a diversas enfermedades, entre las que se señalan:

  • Dolores de cabeza, incorporando merma de la memoria y problemas para hablar.
  • Afectaciones en corazón y arterias.
  • Alteración del Sistema Respiratorio
  • Fibromialgia, o dolor muscular crónico, de origen desconocido.
  • Disfunción Eréctil
  • Esclerosis Múltiple, padecimiento degenerativo del sistema nervioso. Perturba principalmente la mielina y se presenta con parálisis en los miembros inferiores; hormigueo y reducción de la sensibilidad, etc.
  • Atrofia Multisistémica, trastorno degenerativo  con características parecidas al Parkinson.
  • Disautonomía familiar, padecimiento hereditario, degenerativo, con los síntomas de sudoración excesiva e indiferencia al dolor.
  • Diabetes, sin embargo, no es una enfermedad exclusiva del Sistema Nervioso Autónomo, por cuanto se trata de una deficiencia en la reproducción de insulina. Aunque, la diabetes puede dañar los nervios simpático, parasimpático, sensorial y motor.

Relación y diferencia entre los sistemas nerviosos parasimpático y simpático

Sistema Nervioso Simpático 

  • Su función principal es la de mover la respuesta
  • del cuerpo en circunstancias de estrés.
  • Ocasiona la dilatación de las pupilas.
  • Incrementa la frecuencia cardiaca, por ello
  • genera el incremento en la presión arterial.
  • Motiva las glándulas suprarrenales y constriñe
  • los esfínteres.

Sistema Nervioso Parasimpático

  • Tiene la función principal de vigilar los actos
  • y funciones inconscientes del organismo.
  • Estimula la reducción de las pupilas.
  • Reduce el ritmo cardíaco, por lo tanto,
  • ocasiona una caída en la presión arterial.
  • Incrementa la circulación de oxígeno a órganos no
  • vitales y afloja el esfínter.

Como trabaja el sistema nervioso simpático

Similar a otras partes del sistema nervioso, el Sistema Nervioso Simpático maniobra mediante una serie de neuronas conectadas que habitualmente se asumen como parte del sistema nervioso periférico (SNP), sin embargo, hay muchas que se hallan en el Sistema Nervioso Central (SNC).

Las neuronas simpáticas de la médula espinal (que integra el SNC) entran en contacto con las neuronas simpáticas periféricas mediante una serie de ganglios simpáticos.

Al interior de los ganglios, las neuronas simpáticas de la médula espinal se unen a las neuronas simpáticas periféricas mediante sinapsis químicas.

Por ello las neuronas simpáticas de la médula espinal se les designa neuronas presinápticas (o preganglionares), mientras que las neuronas simpáticas periféricas se les llama neuronas postsinápticas (o postganglionares).

En las sinapsis al interior de los ganglios simpáticos, las neuronas simpáticas preganglionares expelen  acetilcolina, un mensajero químico que se acopla, y activa los receptores de acetilcolina nicotínicos en las neuronas posganglionares.

En contestación a este estímulo, las neuronas posganglionares sueltan especialmente noradrenalina (norepinefrina).

La movilización prolongada provoca la liberación de adrenalina de la médula suprarrenal. Una vez liberada, la noradrenalina y la adrenalina juntan los receptores adrenérgicos en los tejidos periféricos.

El enlace a receptores adrenérgicos ocasiona los efectos observados a lo largo de la respuesta de lucha o huida. Estos incluyen ensanchamiento de la pupila, incremento de la sudoración, aceleración de la frecuencia cardíaca y aumento de la presión arterial

Los nervios simpáticos se nacen dentro de la columna vertebral, por el centro de la médula espinal en la columna celular intermediolateral (o cuerno lateral), empezando en el primer fragmento torácico de la médula espinal, y se cree que se amplía al segundo o tercer segmentos lumbares.

En vista de que sus células empiezan en las regiones torácica y lumbar de la médula espinal, se considera que el Sistema Nervioso Central tiene un egreso toracolumbar. Los axones de esos nervios proceden de la médula espinal en las ramificaciones ventrales (rami) de los nervios espinales y después se apartan como “ramitas blancas” que quedan conectadas a dos ganglios de cadena que se prolongan contigua a la columna vertebral, a la derecha y a la izquierda.

Esos ganglios prolongados además se conocen como ganglios paravertebrales o troncos simpáticos. En estos centros se forman conexiones (sinapsis neuronal) que luego reparten los nervios a los importantes órganos, glándulas y otras zonas del cuerpo.

¿Qué es el sistema nervioso autónomo?

Durante nuestra vida efectuamos gran cantidad de actividades. Hablamos, corremos, saltamos. Estas acciones son factores que hacemos de forma voluntaria. Sin embargo, también realizamos numerosas cantidades de cosas sin ni siquiera estar conscientes, muchas de ellas nos mantienen con vida, y con la factibilidad de hacer aquellas voluntarias; como el revisión del ritmo cardíaco y respiratorio, la aceleración o desaceleración de los sistemas fisiológicos o la digestión.

A nivel neurológico, estos dos tipos de actuaciones son realizados por dos sistemas bien diferenciados, efectuándose las acciones conscientes por el Sistema Nervioso Somático y las inconscientes por el Sistema Nervioso Autónomo.

Definición del Sistema Nervioso Autónomo

El Sistema Nervioso Autónomo o nervioso vegetativo, es una de las divisiones en que se ha dividido el sistema nervioso a nivel funcional. Este sistema se ocupa de enlazar las neuronas del Sistema Nervioso Central con las del resto de los sistemas corporales y órganos, integrando tanto el Sistema Nervioso Central como el periférico.

Su función primordial es la vigilancia de los procedimientos internos del organismo, o sea, de las vísceras, estando los procesos manejados por este sistema, extraños a nuestra voluntad.

Las conexiones con los diferentes órganos principales de este sistema son motoras y sensitivas, existiendo aferencias y eferencias.

Hablamos de un sistema que despacha datos desde las zonas del Encéfalo llegando a los órganos, ocasionando en ellos una reacción particular mientras que simultáneamente capta de nuevo información de su estado y la remite al encéfalo, donde podrá ser manejada e interpretada, y proceder en consecuencia. A pesar de ello, en el Sistema Nervioso Autónomo prevalece la existencia de diferencias, o sea, que mayoritariamente su tarea es la de enviar señales en dirección a los órganos.

Las neuronas del Sistema Nervioso Autónomo que enlazan con los diferentes órganos del cuerpo lo realizan, mayormente, mediante los ganglios, existiendo neuronas pre y postganglionares.

El comportamiento de la neurona preganglionar es debido siempre a la labor de la acetilcolina, sin embargo, en la neurona que interactúa entre el ganglio y el órgano objetivo, la hormona librada se modificará de acuerdo al subsistema (acetilcolina en Sistema Nervioso Parasimpático y Noradrenalina  y Noradrenalina en el Sistema Nervioso Simpático).

Anatomía del Sistema Nervioso Autónomo

Se divide en dos sistemas, el simpático (SNS) y el parasimpático (SNPS), habiendo en ambos lados fibras nerviosas aferentes y eferentes repartidasa lo largo del Sistema Nervioso Central y del Sistema Nervioso Periférico. La mayor parte de las vísceras son controladas por SNS y SNPS de forma opuesta.

El SNS es el más amplio. Los ganglios raquídeos simpáticos se ubican a nivel paravertebral. Interviene produciendo que los órganos del cuerpo tengan la energía requerida para enfrentar situaciones que presuman peligro o situación de apuro o conflictiva. Sus principales neurotransmisores son la acetilcolina y noradrenalina.

En el SNPS los ganglios parasimpáticos se ubican cerca de las vísceras. Se ocupa de acumular y conservar la energía. Su primordial neurotransmisor es la acetilcolina.

Los enviones aferentes van a partir de los receptores viscerales, ya sean barorreceptores, quimiorreceptores u osmorreceptores, hasta el SNC, emergiendo luego por vías eferentes dirigidos los órganos efectores viscerales.

Estas vías eferentes la conforman dos tipos de neuronas: preganglionares y postganglionares. Los cuerpos neuronales de las preganglionares se encuentran en la columna gris lateral de la médula espinal, y en los focos motores de los nervios craneales III, VII, IX y X. Sus axones hacen uniones con una o varias neuronas postganglionares, creando de esta manera los ganglios autónomos (Snell; 1997).

Las uniones intercelulares entre la fibra nerviosa preganglionar y la postganglionar se realizan en los ganglios autónomos. Los ganglios simpáticos se encuentran a nivel paravertebral y los parasimpáticos próximos a las vísceras (Snell; 1997).

El grupo de fibras aferentes, eferentes, y los ganglios conforman los plexos nerviosos autónomos en el abdomen, tórax, y pelvis. Los ramales de estos plexos actúan sobre las vísceras.

En el primer caso se hallan los plexos pulmonar, cardíaco y esofágico. El segundo se relaciona con la aorta y sus ramificaciones, como el mesentérico superior, plexo celíaco, inferior y aórtico y en el tercero o pélvico se hallan los plexos hipogástrico mayor e inferior (Snell; 1997).

Imágenes del Sistema Nervioso Autónomo…

Función principal

Es uno de los sistemas más trascendentales para mantenernos con vida, debido básicamente a la función que desarrolla.

La función principal de este sistema es la vigilancia de los procesos inconscientes e involuntarios, como la circulación, la respiración,  sanguínea o la digestión. Se ocupa de conservar en forma y activados los procedimientos propios de las vísceras, Paralelamente permite la detección y el control de problemas internos.

También nos prepara para hacer frente a situaciones concretas mediadas por el entorno, como la secreción de saliva o enzimas digestivas ante la visión de alimentos, la activación ante posibles amenazas o la desactivación y regeneración del sistema a través del reposo.

La importancia del Sistema Nervioso Autónomo es vital en vista de que controla funciones como la respiración, la digestión, la circulación sanguínea o la excreción.

¿Qué controla el Sistema Nervioso Autónomo?

Es parte del sistema nervioso que se ocupa de controlar el adecuado funcionamiento visceral de manera inconsciente. Este sistema hace contacto con la mayoría de órganos y sistemas corporales, a excepción de músculos y articulaciones que operan el movimiento voluntario.

Específicamente, este Sistema domina la musculatura lisa de las vísceras y de varios órganos como los pulmones o el corazón. Igualmente, toma parte en la síntesis y expulsión de la mayoría de las secreciones hacia el exterior del organismo, e interviene en las glándulas endocrinas; así como en los procedimientos metabólicos y reflejos.

Algunos de los órganos y sistemas en los cuales interviene este Sistema son los siguientes:

Visión. El Sistema Nervioso Autónomo regula la apertura de la pupila y la adaptación para enfocar la mirada, enlazando con los músculos del iris y del ojo en su conjunto. Es decir, que este sistema regula el sentido de la vista.

Corazón y vasos sanguíneos. La presión sanguínea y los latidos del corazón son elementos esenciales para el ser humano, que se conducen y regulan de forma inconsciente. De esta manera es el Sistema Nervioso Vegetativo el que se encarga de regular esos factores capitales que nos conservan con vida en cada segundo.

Pulmones. Aunque controlamos la respiración hasta cierto punto, el respirar de forma constante no es un acto voluntario; así como generalmente tampoco lo es el ritmo con el que requerimos inhalar. De esta forma la respiración, igualmente, se encuentra parcialmente intervenida por el Sistema Nervioso Autónomo.

Tubo digestivo. Mediante la alimentación el ser humano consigue adquirir diversos nutrientes que requiere el organismo para seguir funcionando. Aunque la conducta de comer es controlada de manera consciente; el proceso mediante el cual el tubo digestivo convierte el alimento y absorbe los elementos necesarios no lo es.

La mayoría de las acciones que el organismo realiza en el proceso de la digestión es involuntario, y regulado por el Sistema Nervioso Autónomo.

Genitales. Podríamos decir que al acto sexual en sí se efectúa de forma consciente, sin embargo, el grupo de elementos y manifestaciones fisiológicas que posibilitan su realización son controlados principalmente por el sistema autónomo, que rige los procedimientos de la erección y la eyaculación. Adicionalmente, estos procesos se perturban cuando se hacen presentes elementos como la ansiedad o el miedo, situaciones vinculadas con algunos estados fisiológicos.

Secreción de enzimas y residuos. La orina, las heces, el sudor y las lágrimas son algunas sustancias que el organismo expulsa. Su secreción se realiza gracias al funcionamiento del Sistema Nervioso Autónomo, aunque puede alterarse en parte también debido a éste. Igual ocurre con la producción de enzimas digestivas y salivales.

Estructura del Sistema Nervioso Autónomo

Dentro del Sistema Nervioso Autónomo encontramos una serie de subdivisiones de importancia vital, que desarrollan funciones diferentes. Particularmente sobresalen el Sistema Nervioso Simpático y el parasimpático, que efectúan funciones contrapuestas a objeto de posibilitar la presencia del equilibrio en las actividades del organismo. Igualmente, se puede hallar un tercer sistema, el Sistema Nervioso Entérico, que se ocupa especialmente de la regulación del tracto digestivo.

Sistema Nervioso Simpático

Al ser una de las divisiones del Sistema Nervioso Autónomo, el sistema simpático se ocupa de disponer al organismo para la actividad, posibilitando la respuesta de lucha o huida ante incentivos amenazadores. Con ese fin genera la aceleración de ciertos sistemas del organismo e inhabilita el funcionamiento de otros, lo que ocasiona un gran gasto de energía en ese proceso.

La tarea de esta parte del Sistema Nervioso Autónomo es adecuar al organismo para reaccionar de forma rápida ante escenarios de riesgo, minimizando la prioridad a determinados procedimientos biológicos, y otorgándosela a aquellos que nos permiten reaccionar con agilidad.

Es por ello que su función es de carácter ancestral, lo que no quiere decir que es menos útil; se adecúa a las situaciones de la vida moderna, y puede ser impulsado por ideas relativamente abstractas, como la convicción de que no estaremos a la hora en una reunión importante.

Sistema Nervioso Parasimpático

Este ramal del Sistema Nervioso Autónomo es la que se ocupa de retornar a un estado de reposo después de un período de excesivo gasto energético. Se dedica a regular y desacelerar el organismo, facilitando recobrar energía, y paralelamente permite la marcha de diversos sistemas.

Es decir, se ocupa de la regeneración del organismo, aunque igualmente intercede en la generación del orgasmo; lo que no pareciera estar vinculado con las demás funciones con las que distribuye la raíz biológica.

¿Qué importancia tiene el Sistema Nervioso Autónomo en la ejecución de los reflejos?

El Sistema Nervioso Autónomo funciona también mediante reflejos viscerales, o sea, señales sensoriales que se introducen en los ganglios autónomos, la médula espinal, el tallo cerebral o el hipotálamo; y consiguen generar respuestas reflejas adecuadas que son retornadas a los órganos para vigilar su actividad.

Video del Sistema Nervioso Autónomo…

Enfermedades por alteraciones en el Sistema Nervioso Autónomo

Como se ha dicho el Sistema Nervioso Autónomo es la parte del sistema nervioso que rige las acciones involuntarias, tales como el ensanchamiento o el estrechamiento de los vasos sanguíneos, o los latidos cardíacos. Cuando ocurre algo malo en este sistema, puede causar dificultades graves, entre ellas:

  • Desorden con la presión arterial
  • Complicaciones cardíacas
  • Dificultad para la respiración y la deglución
  • Disfunción eréctil en hombres

Las perturbaciones del Sistema Nervioso Autónomo podrían presentarse aisladas o como consecuencias de otras patologías, tales como el alcoholismo, diabetes o la enfermedad de Parkinson.

Las dificultades pueden perturbar parte del sistema, como en los Síndrome de Dolor Regional Complejo, o en todo el sistema. Algunas tipologías son transitorias, pero muchos se agravan con el transcurrir del tiempo. Cuando perturban la respiración o la función cardiaca, estas alteraciones pueden ser riesgosas para la vida.

Ciertos trastornos del Sistema Nervioso Autónomo suelen mejorar una vez que se trata la patología subyacente. Sin embargo, comúnmente no existe una cura. En dichos casos, el tratamiento solo persigue aliviar los síntomas.

¿El sistema nervioso autónomo controla los movimientos voluntarios?

Definitivamente no. El sistema nervioso vegetativo o autónomo, llamado igualmente neurovegetativo, normaliza y coordina las funciones que son automáticas, involuntarias e inconscientes; de manera que no incide en los movimientos regidos por la voluntad.

¿Qué es el Sistema Nervioso Periférico?

El Sistema Nervioso Periférico (SNP) es la rama del sistema nervioso conformado por los nervios que se hallan fuera del Sistema Nervioso Central (SNC). Los nervios son manojos de fibras neuronales (axones) que se congregan para trasladar datos desde y hacia el SNC.

Anatomía del Sistema Nervioso Periférico (SNP)

El Sistema Nervioso Periférico está conformado por los nervios periféricos que transitan el cuerpo, y se divide en:

Sistema Nervioso Somático

Es la parte del Sistema Nervioso Periférico que se encarga de transmitir la información sensorial y motora que sale o entra al Sistema Nervioso Central. El nombre del Sistema Nervioso Somático procede del término griego soma, que expresa “cuerpo”; y es el responsable de transferir tanto información sensorial, como el movimiento voluntario que se genera de esa información luego de ser evaluada por el cerebro.

El sistema está compuesto por los nervios de los receptores sensoriales del cuerpo, por unos ramales de nervios aferentes que transportan datos de los receptores somáticos al SNC y unas fibras eferentes que trasladan los impulsos nerviosos del SNC a las demás partes del cuerpo.

Las dos tipologías principales de neuronas que se hallan en el SNS se denominan:

  • Neuronas sensoriales (o neuronas aferentes): transportan información de los nervios al Sistema Nervioso Central. Son las que permiten acumular la información sensorial y remitirla al cerebro y a la médula espinal.
  • Neuronas motoras (o neuronas eferentes): Trasladan datos del cerebro y la médula espinal hacia fibras musculares del cuerpo en general. Estas neuronas motoras nos disponen a tomar medidas físicas como consecuencia de estímulos en el medio ambiente.

Sistema Nervioso Autónomo (SNA)

El sistema autónomo es la zona del Sistema Nervioso Periférico garante de regular las funciones involuntarias del cuerpo, como el flujo sanguíneo, la digestión, la respiración y los latidos cardíacos. Es decir, es el sistema autónomo el que fiscaliza los factores del cuerpo que por lo general no están bajo control voluntario.

Este sistema ocasiona que dichas funciones se lleven a cabo sin necesidad de razonar o de que sucedan de manera consciente.

El Sistema Nervioso Autónomo se divide en dos ramas: Sistema Nervioso Simpático y Sistema Nervioso Parasimpático.

Nervios del Sistema Nervioso Periférico (SNP)

Los nervios que forman parte del SNP son en realidad axones o manojo de axones de las células neuronales. En ciertos casos estos nervios son bastante pequeños, aunque ciertos haces nerviosos son tan grandes que el ojo humano los logra ver.

Existen 12 pares de nervios craneales, que emergen del cráneo mediante algunas aberturas craneales. Se cuentan 31 pares de nervios espinales, cada uno reconocido por su relación con la vértebra desde donde el nervio brota del canal vertebral.

Nervios Craneales

Son 12 pares de nervios craneales que cruzan por los pequeños agujeros en la base del cráneo. Los mismo son responsables de trasmitir información y enlazar el cerebro con diversas partes del cuerpo (órganos sensoriales, motores; músculos, órganos, etc.)

Los nervios craneales tienen una característica muy particular que los hace especiales y únicos. Se trata de que provienen directamente del cerebro sin cruzar por la médula espinal. O sea, están situados en la zona baja del cerebro donde traspasan agujeros en la base del cráneo para alcanzar a su destino.

Lo novedoso y extraño a la vez es que estos nervios no solo van a zonas como la cabeza, sino que también se diseminan a otras áreas, como el cuello o la zona torácica (nervio vago).

Cada nervio craneal se encuentra en pareja, y se ubica a ambos lados del cráneo, tanto hemisferio derecho como izquierdo. A esos doce nervios se les ha asignado los números romanos I-XII.

La numeración de los nervios craneales se basa en el orden en que surgen del cerebro y la función que realizan.

12 pares de nervios craneales de acuerdo a su posición, los cuales brotan:

  • Sobre el tallo cerebral son el par I y el par II
  • Desde el mesencéfalo se encuentran el par III y IV
  • Desde la plataforma(o puente de Varolius) existen los nervios craneales V, VI, VII y VIII.
  • Desde el bulbo raquídeo los pares craneales IX, X, XI y XII.

12 pares de nervios craneales de acuerdo a su función:

  • Función sensitiva: compuesta por los pares craneales I, II, VI y VIII.
  • Relacionada a la movilidad ocular y los párpados: pares craneales III, IV y VI.
  • Asociada con la activación del músculo del cuello y la lengua: nervios craneales XI y XII.
  • Función mixta: pares craneales V, VII, IX y X.
  • Como fibras parasimpáticas: III, VII, IX y X.

Función de los 12 nervios craneales

I- Olfatorio. De los 12 pares de nervios craneales éste es el primero. Se trata de un nervio sensorial, que se ocupa de transmitir estímulos olfativos desde la fosa nasal hasta el cerebro. Su verdadero origen se da por las células del bulbo olfatorio. Es el más corto de todos los pares craneales. Se trata pues de el nervio que rige el olfato.

II- Óptico. De los 12 pares craneales este es el que se encuentra en segundo lugar. Es garante de trasladar los estímulos visuales del ojo al cerebro. Está formado por axones de las células ganglionares de la retina, que transportan datos de los fotorreceptores al cerebro, adonde luego se incorporará e interpretará. Parte del Diencéfalo.

III- Oculomotor. Conocido también como el nervio motor ocular común. Es el tercero de los 12 craneales, el cual controla el movimiento ocular, y es además encargado del tamaño de la pupila. Nace en el mesencéfalo.

IV- Troclear. Tiene un motor y funciones somáticas que se encuentran enlazadas con el músculo oblicuo superior del globo ocular, logrando hacer que los ojos se muevan y roten. Su núcleo igualmente nace en el mesencéfalo y en el nervio motor ocular. De los 12 pares de nervios craneales es el cuarto.

V- Trigémino. Es el más grande de todos los nervios craneales. Es mixto por el tipo de función que cumple (sensible, sensorial y motor); además, es el quinto de los 12 pares de nervios craneales. Su función es trasladar información sensible al rostro, para el proceso de masticación. Las fibras sensoriales comunican sensaciones de tacto, dolor y temperatura desde la zona frontal de la cabeza, incluyendo la boca y además, desde las Meninges.

VI- Abducente. Conocido igualmente como el nervio craneal del motor ocular externo. Es el sexto de los 12 pares de nervios craneales. Es encargado de transferir los estímulos motores al músculo recto externo del ojo; ello hace que el ojo se mueva hacia el lado contrario al que tenemos en la nariz.

VII- Facial o Intermedio. Es un nervio craneal mixto por cuanto se compone de diversas fibras nerviosas que efectúan funciones diferentes, como ordenar los  músculos del rostro para producir expresiones o muecas faciales, e igualmente mandar señales a las glándulas salivales y lagrimales. Asimismo, recoge datos de sabor mediante la lengua. Es el séptimo de los pares de nervios craneales.

VIII- Vestíbulo-Coclear o auditivo. Se conoce como el nervio auditivo y vestibular, por lo que forma de esta manera el vestibulococlear. Es un nervio craneal sensorial, encargado del equilibrio y la orientación en el espacio y la función auditiva. Es el 8vo. de los 12 pares craneales. Rige todo lo que tiene que ver con la audición.

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IX- Glosofaríngeo. Su campo de influencia es la lengua y la faringe. Acumula los datos de las papilas gustativas (lengua) y los datos sensoriales de la faringe. Lleva disposiciones a la glándula salival y ciertos músculos del cuello que contribuyen a tragar. Igualmente, vigila la presión sanguínea. Es el noveno par craneal.

X-Vago. Conocido igualmente como neumogástrico. Parte del bulbo raquídeo y proporciona nervios a la laringe, la tráquea, los bronquios, la faringe, el esófago, el corazón, el estómago y el hígado. Al igual que el nervio N° 9, interviene en al acto de tragar, pero además en la emisión y transferencia de señales a nuestro sistema autónomo, para colaborar a dosificar la activación y vigilar los niveles de estrés, o emitir señales directamente al sistema simpático. Es el número 10 de los 12 pares de nervios craneales.

XI-Accesorio. Se le llama nervio espinal, y es el número once de la lista. Administra los movimientos de la cabeza y los hombros a través de la provisión de los músculos esternocleidomastoideo y trapecio, en las zonas (anterior y posterior) del cuello. El nervio espinal igualmente facilita mover  la cabeza hacia atrás. Por ello se podría decir que intercede en los movimientos de la cabeza y los hombros.

XII-Hipogloso. Es el último par de los nervios craneales. Es un nervio motor que interviene en los músculos de la lengua, la deglución y el habla, tal como el vago y el glosofaríngeo. De alguna manera este nervio está relacionado con el gusto.

Nervios Espinales

De todos los fragmentos de la médula espinal brota un nervio espinal y se denominan correspondientemente dependiendo de la región donde surja, y atraviesa los huesos en las vértebras espinales.

Son 31 pares de nervios espinales:

  • 8 nervios cervicales (C1-C8)que nacen de la columna cervical; existen 8 nervios cervicales, pero tan solo siete vértebras cervicales.
  • 12 nervios torácicos (T1-T12)que emergen de la columna torácica.
  • 5 nervios lumbares (L1-L5)que se originan en la columna lumbar, es decir, desde la zona baja de la espalda.
  • 5 nervios sacros (S1-S5)que brotan del hueso sacro, la placa ósea en la base de la columna vertebral.
  • 1 nervio coccígeoque surge del hueso coccígeo o cóccix.

Cada uno de los nervios espinales se une a la médula espinal mediante dos raíces: una sensorial dorsal (aferente) y una raíz motora ventral (eferente). Las fibras de la raíz sensorial trasladan enviones sensoriales a la médula espinal: temperatura, tacto, dolor; y sentido de posición (propiocepción) desde articulaciones, tendones, y la superficie del cuerpo.

A partir del nervio espinal, los axones atraviesan una rama dorsal y ventral, que después conforman nervios periféricos, suministrando inervación sensorial y motora a todo el organismo.

Imágenes del Sistema Nervioso Periférico…

Importancia del Sistema Nervioso Periférico

El sistema nervioso en general cumple tareas particulares y de gran importancia para el organismo, que le garantiza a nuestro cuerpo captar lo que nos circunda mediante los cinco sentidos (vista, olfato, gusto, tacto y oído), inspeccionados por los órganos sensoriales.

El Sistema Nervioso Periférico, el cual forma parte del sistema nervioso, está compuesto por las raíces nerviosas, llamadas igualmente nervios periféricos, que van hacia la médula espinal.

El sistema nervioso es el que integra la recepción de los estímulos del medio ambiente para generar el respectivo funcionamiento y razonamiento. Desde el punto de vista anatómico se encuentra dividido en Sistema Nervioso Central (cerebro) y Sistema Nervioso Periférico (médula espinal y nervios periféricos).

El Sistema Nervioso Periférico posee tres funciones de importancia vital para el organismo: integrar, coordinar y regular los órganos del cuerpo, utilizando respuestas inconscientes.

Vale destacar que ciertas obras científicas sostienen que el Sistema Nervioso Autónomo es una subdivisión del Sistema Nervioso Periférico, sin embargo, esta afirmación está equivocada.

Y es que la explicación es bastante sencilla: A lo largo de su recorrido, numerosas neuronas del Sistema Nervioso Autónomo logran cruzar el Sistema Nervioso Central y el periférico, lo que ocurre igualmente con el Sistema Nervioso Somático.

La división entre el Sistema Nervioso Central y el periférico, únicamente responde a objetivos anatómicos.

Enfermedades del Sistema Nervioso Periférico

Se entiende por nervios periféricos lo que se hallan fuera del cerebro y de la médula espinal. Tal como la estática en las líneas telefónicas, los perturbaciones en los nervios periféricos desfiguran o impiden que se reciban los mensajes entre el cerebro y el resto del cuerpo.

Hay más de 100 tipologías de perturbaciones en los nervios periféricos. Estas afectan desde uno o a numerosos nervios. Algunas se producen como resultado de otros padecimientos, como los problemas neurológicos de las personas que sufren de diabetes.

Otras, como el Síndrome de Guillain-Barré, suceden luego de una infección viral. Algunas más se presentan como el resultado del aplastamiento de un nervio, como el Síndrome del Túnel del Carpo  o el Síndrome De La Salida Torácica.

En ciertos casos, como el Síndrome de Dolor Regional Complejo  o las lesiones del Plexo Braquial, la dificultad comienza desde una lesión. Existen personas que nacen con alteraciones en los nervios periféricos.

Los síntomas habitualmente comienzan de manera gradual, y luego se van agravando. Entre estos se señalan:

  • Sensibilidad al tacto
  • Ardor u hormigueo
  • Debilidad muscular
  • Entumecimiento
  • Dolor

El tratamiento persigue abordar cualquier dificultad subyacente, aliviar el dolor y controlar las síntomas.

Videos del Sistema Nervioso Periférico…

El sistema nervioso periférico en la embriología

El sistema nervioso está compuesto de complejas redes de neuronas que transfieren la información desde receptores sensitivos hasta el Sistema Nervioso Central; la compilan, integran, procesan y almacenan, y la retornan en impulsos motores a los diversos órganos efectores del cuerpo.

El Sistema Nervioso Periférico y sus rutas centrales habitualmente se separan en dos sistemas. El Sistema Nervioso Somático se ocupa de transferir las sensaciones conscientes y de inervar en los músculos voluntarios del cuerpo.

El Sistema Nervioso Autónomo es rigurosamente motor y fiscaliza el grueso de las actividades viscerales del cuerpo, que son inconscientes. El SNA comprende a su vez dos divisiones: El sistema parasimpático, que por lo general suscita actividades viscerales que caracterizan a los fases de calma y relajación; y el sistema simpático, que inspecciona las actividades involuntarias que se presentan en condiciones estresante como las del tipo huida y ataque.

Las neuronas provienen de 3 tejidos embrionarios: del neuroepitelio que reviste el canal neural; de la cresta neural, y, en el caso de ganglios de ciertos pares craneales, de zonas especializadas del ectodermo de la cabeza y el cuello, denominados placodas ectodérmicas.

Los ganglios periféricos poscraneales se crean a desde las células de la cresta neural que se movilizan. Los ganglios raquídeos que son sensitivos, se concentran contiguos a la médula espinal para formarse con cada par de nervios de diferentes receptores, del organismo hasta el SNC.

La cadena de ganglios simpáticos que también rodean a la medula espinal, y los ganglios prevertebrales que se crean adyacente a las ramas de la vena aorta abdominal, contienen las neuronas periféricas de las vías simpáticas, que consta de dos neuronas. Finalmente, los ganglios parasimpáticos incluidos en las paredes de los órganos viscerales, alojan a las neuronas periféricas del sistema parasimpático, integrado igualmente por dos neuronas.

Mientras se crean los ganglios, los axones motores somáticos empiezan a desarrollarse desde las columnas basales o ventrales de la medula espinal, conformando un par de raíces ventrales a nivel de cada somita. A estas fibras motoras somáticas se anexan luego las fibras motoras autómatas que salen de las columnas celulares intermediolaterales.

Las fibras motoras somáticas se desarrollan hasta entrar en los miotomos, y llegan de esta manera esos nervios a hacer contacto con los músculos voluntarios. Por el contrario, las fibras autónomas finalizan en los ganglios autónomos, donde establecen uniones intercelulares con las neuronas autónomas periféricas que inervan los órganos respectivos.

¿Qué es el sistema nervioso periférico aferente?

Esta última parte del sistema nervioso, llamado Sistema Nervioso Periférico, es donde se hallan las vías aferentes y eferentes, que se refieren a los canales de entrada y salida del sistema nervioso central, respectivamente.

La función principal del Sistema Nervioso Periférico es enlazar el Sistema Nervioso Central con las extremidades (brazos y piernas) y órganos, facilitando la transferencia de datos partiendo de receptores periféricos hasta el Sistema Nervioso Central (vías aferentes) y saliendo del Sistema Nervioso Central hasta los órganos efectores (vías eferentes).

De esta manera, por las vías aferentes transita todos los datos que ingresan mediante las neuronas sensoriales, o sea, las que convierten la información que recopilan los sentidos y las transforma en impulsos nerviosos.

En cambio, las vías eferentes son las responsables de distribuir los impulsos eléctricos que están designados a activar (o desactivar) ciertas glándulas y conjuntos musculares.

De esta manera, si nos circunscribimos a un croquis aclaratorio escueto sobre lo que es una aferencia y una eferencia, podríamos decir que la primera proporciona información al Sistema Nervioso Central sobre lo que sucede en el resto del cuerpo, y en los datos acerca del entorno que éste recibe; mientras que las neuronas eferentes se dedican a “transmitir las órdenes” y comenzar el movimiento.

De igual forma, el término aferencia se aplica para denominar a la información que recorre las vías del sistema nervioso periférico, mientras que el término eferencia se emplea para aludir a la salida (o output) de información que viaja desde el Sistema Nervioso Central hasta las fibras musculares y glándulas comisionadas de librar todo tipo de sustancias y hormonas.

La diferencia entre lo aferente y lo eferente es de mucha utilidad para comprender cómo captamos y procedemos sobre el entorno, pero igualmente, puede resultar sumamente problemática por cuanto es factible enredar ambos términos y emplearlos para denominar lo contrario de lo que se desea expresar.

Las vías aferentes y eferentes hacen imaginar un funcionamiento jerarquizado del sistema nervioso: unos grupos neuronales notifican sobre lo que sucede en el resto del cuerpo y transfieren órdenes para accionar planes, estrategias y protocolos de procedimientos; mientras que otros ejecutan la toma de decisiones y emiten órdenes que otras efectuarán.

No obstante, el funcionamiento de nuestro sistema nervioso no es tan sencillo como se podía pensar, interpretando esta visión esquemática de los recorridos que efectúa la información nerviosa por todas las dimensiones de nuestro cuerpo, por dos razones básicas.

La primera es que las neuronas aferentes y eferentes no se circunscriben a transmitir información de forma pasiva: también logran que ésta se transforme. Lo que aborda a la médula espinal, a las glándulas y a los músculos es una lluvia de datos, cuya disposición depende, mayormente, de cómo ha hallado todas las neuronas por las que ha transitado.

Sistema Nervioso Periférico Motor

Este sistema se subdivide en autónomo (involuntario) y somático (voluntario). El primero está compuesto por nervios motores que fiscalizan el músculo cardíaco, las glándulas y el músculo liso de las vísceras, y los vasos sanguíneos.

El sistema periférico motor somático (voluntario) inspecciona los músculos esqueléticos, es decir, aquellos que pueden accionarse a voluntad.

Un  contraste entre los dos sistemas es que el somático únicamente logra provocar o no a un efector, pero no inhibirlo, en tanto que el autónomo lo puede estimular o suspenderlo.

En el sistema somático la información procede por lo general de receptores que inspeccionan cambios ambientales, en tanto que el autónomo percibe estímulos procedentes del exterior y del interior del cuerpo. Las respuestas estimuladas por el somático habitualmente son voluntarias, en cambio las que produce el autónomo, no.

El Sistema Nervioso Autónomo tiene dos componentes: el Sistema Nervioso Autónomo Simpático y el Sistema Nervioso Parasimpático. Desde el punto de vista funcional los dos sistemas son antagónicos. La división simpática dispone al cuerpo para la acción. Las señales físicas del miedo, por ejemplo, son consecuencia de la descarga incrementada de las neuronas simpáticas.

Parte de ellas producen que los vasos sanguíneos de la piel y del tubo intestinal se constriñan; lo que incrementa la vuelta de la sangre al corazón, subiendo la presión sanguínea y facilitando que más sangre sea bombeada a los músculos. El corazón palpita más aceleradamente y la tasa respiratoria se incrementa.

Se agrandan las pupilas. Los músculos que están adheridos a folículos pilosos, se contraen; lo que posiblemente sea una herencia que nos dejaron nuestros antepasados con pelaje, que aparentaban mayor tamaño y más ferocidad con los pelos erguidos.

El movimiento rítmico de los intestinos se paraliza y los esfínteres, que son los músculos ubicados en los extremos del intestino y en la abertura de la vejiga, se relajan.

Estas reacciones inhabilitan operaciones digestivas, sin embargo, pueden ocasionar defecaciones o micciones involuntarias. La estimulación simpática produce liberación de adrenalina a través de la glándula adrenal que, unida con otras hormonas, origina la emanación de significativas cantidades de glucosa por el hígado, en el torrente sanguíneo.

Dicha glucosa es la fuente secundaria de energía para los músculos. Como consecuencia de estas acciones, el organismo se dispone para luchar o huir. En tanto que el parasimpático convierte en más lenta la frecuencia cardíaca, aumenta los procesos digestivos e incita la secreción de las glándulas salivales y estomacales. El organismo se encuentra en una etapa de tranquilidad.

El sistema nervioso periférico y los plexos

Los nervios periféricos son la parte del sistema nervioso que salen o entran a la médula espinal. Cada nervio raquídeo está compuesto por una parte sensitiva y otra motora. En cuanto a los nervios de la región torácica, cada uno al salir de la columna vertebral se prolonga por el espacio intercostal sin realizar conexiones con otros nervios contiguos.

A nivel lumbar, cervical, braquial y sacro, se conforman uniones entre nervios contiguos denominadas plexos, por ello existen plexo cervical, braquial, lumbar y sacro.

Plexo Cervical está compuesto por los 4 primeros nervios cervicales. Cada nervio, exceptuando el primero, se divide en ramales ascendentes y descendentes, que unidas entre sí construyen tres asas superpuestas.

Pares craneales. Las ramas sensitivas regulan la sensibilidad de la piel del cuello, las ramas motoras normalizan los músculos del cuello (hioideos, prevertebrales, trapecio y esternocleidomastoideo) para girar la cabeza y el hombro; una rama importante de este plexo es el nervio frénico (C3-C4-C5), factor fundamental del diafragma.

Plexo Braquial. Está conformado por los nervios procedentes desde la cervical C5 hasta la primera vértebra torácica T1. Su función más importante es la de controlar los movimientos de los miembros superiores: hombro, brazo, antebrazo y mano.

Los principales ramales son los nervios radial, músculo cutáneo, axilar, mediano y el cubital.

Plexo Lumbar. Está compuesto por las ramas anteriores de los 4 primeros nervios de la zona lumbar. Las ramas principales motoras  son el nervio femoral o crural y el obturador interno, quienes regulan la musculatura de la zona anterior e interna de la articulación coxofemoral, los cuales generan los movimientos de flexión y aducción de la cadera.

En la parte sensitiva, se hallan los nervios ilioipogástrico, ilioinguinal, y genitofemoral que guían la sensibilidad de la región abdominal inferior e inguinal; el nervio cutáneo femoral lateral hace contacto con la zona antero externa del muslo.

Plexo Sacro. Está constituido por las ramas anteriores de los nervios 4 y 5 lumbares, y por los 4 primeros sacros. Los ramales fundamentales motores son el nervio ciático (para la inervación de la musculatura de  la zona posterior del muslo, de la cadera, de la pierna, y del pie), y el nervio pudendo (para el control de los esfínteres anal y vesical).

El sistema nervioso periférico y la médula espinal

El Sistema Nervioso Periférico es un grupo de nervios y ganglios que controlan las funciones motoras y sensoriales. Transfiere datos partiendo del cerebro y la médula espinal hacia todo el organismo.

El Sistema Nervioso Humano posee dos grandes divisiones: el Sistema Nervioso Central y Sistema Nervioso Periférico. El central comprende el cerebro y la Médula Espinal, mientras que el segundo es el que se encuentra fuera de éste. Incluso, en anatomía el término “periférico” tiene un significado opuesto a “central”.

El Sistema Nervioso Periférico lo componen todos los nervios que se ramifican partiendo del cerebro y la médula espinal hasta diversas partes del cuerpo. Contiene los nervios espinales, periféricos craneales, y las uniones neuromusculares.

Vale destacar que los nervios tienen apariencia de cordones contentivos de una sustancia blanca, los cuales se ramifican en axones y/o dendritas. Éstos transfieren información sensorial y motora saliendo del cerebro hacia la periferia y en sentido contrario.

Por otro lado, los ganglios están conformados por grupos de neuronas, y se hallan fuera del Encéfalo y de la médula espinal.

La función primordial del Sistema Nervioso Periférico es enlazar el Sistema Nervioso Central con los órganos, extremidades y la piel. Esto contribuye a que el cerebro y la médula espinal puedan captar y enviar información a otras zonas del cuerpo. De esta manera posibilita que podamos responder a estímulos del ambiente.

En el Sistema Nervioso Periférico los datos se transfieren por manojos de fibras nerviosas o axones. En determinados casos esos nervios son extremadamente pequeños, sin embargo, en otros alcanza dimensiones que el ojo humano puede captar.

Relación que tiene el Sistema Nervioso Periférico con el trastorno del sueño

El sueño es un proceso neurológico complejo, de importancia vital para la homeostasis y la supervivencia, el cual ocupa un tercio de la vida del ser humano. Sin embargo, su función no es transparente del todo, y los mecanismos asociados con su actividad reparadora no son entendidos en su totalidad.

El comienzo y la duración del sueño están delimitados en gran medida por el momento en el cual la persona se dispone a dormir, y por el nivel de actividad previa. Asimismo, el ciclo sueño-vigilia se halla influenciado por las señales procedentes del medio ambiente.

El sueño es un proceso dinámico “reconfortante” de la actividad cerebral.  El núcleo supraquiasmático situado en el hipotálamo es el encargado del sueño como ciclo vital.

La Fibromialgia es un conjunto de síntomas y perturbaciones músculo-esqueléticas, que se identifica con fatiga extrema, dolor perseverante, rigidez de grado variable en músculos, tendones y el tejido blando circundante.

Estas perturbaciones van acompañadas de un amplio abanico de síntomas de naturaleza psicofisiológica como dificultades  o perturbaciones del sueño, rigidez matutina, dolores de cabeza y dificultades con el pensamiento y la memoria.

El Sistema Nervioso Periférico y el arco reflejo

El arco reflejo es una vía de canalización de impulsos hacia y desde el Sistema Nervioso Central (el encéfalo y la médula espinal). La modalidad más común de arco reflejo es el arco de 3 neuronas, el cual consta de una neurona aferente o sensitiva, una interneurona y otra neurona eferente o motora.

Las neuronas aferentes guían impulsos al Sistema Nervioso Central desde receptores sensitivos del Sistema Nervioso Periférico; las neuronas eferentes llevan impulsos partiendo del Sistema Nervioso Central a los efectores (tejido muscular o tejido glandular); las interneuronas transportan impulsos partiendo de las neuronas aferentes hasta las neuronas motoras.

En su forma más sencilla, el arco reflejo está compuesto de una neurona aferente y otra eferente, en lo que se denomina arco de dos neuronas. En esencia, un arco reflejo es un canal de conducción del impulso nervioso partiendo de los receptores, al Sistema Nervioso Central y luego a los efectores.

Sistema Nervioso Periférico en animales vertebrados mamíferos

Está formado primordialmente por nervios, los cuales son un conjunto de axones organizados en paquetes que se ocupan de transferir los datos, además tienen vasos asociados que conservan vivo el nervio.

Desde el punto de vista funcional se puede dividir el sistema nervioso periférico en dos partes a saber:

  • Sistema nervioso somático:compuesto por un grupo de receptores que perciben unos datos que transporta a la corteza cerebral, quien la procesa y envía una respuesta consciente y voluntaria a través de fibras eferentes, a los músculos esqueléticos, u órganos efectores.
  • Sistema nervioso autónomo o vegetativo:conformado por otro grupo de receptores que enlazan con estructuras cerebrales no corticales (involuntarias) y que transita por vías nerviosas eferentes hacia músculos y glándulas.

Anatomía

Nervios craneales: surgen del tronco encefálico y se conectan con estructuras encefálicas.

I nervio olfatorio: sale de los bulbos olfatorios y se dirige a la zona de la nariz para percibir información olfatoria.

II Nervio óptico: inervan los receptores oculares y obtienen información visual.

III (oculomotor), IV (troclear) y VI (Abducens): van mayormente a los músculos que circundan el ojo y facilitan sus movimientos. El oculomotor se ocupa además de la contracción de la pupila.

V (trigémino): posibilita la movilidad de ciertos músculos de la cabeza, ejemplo el masetero.

VII nervio facial: responsable del movimiento de los músculos del rostro y hace contacto con otras estructuras como las partes anteriores de la laringe, los lacrimales y glándulas salivares.

VIII nervio vestibulocloclear: hace inervación en el oído y en las estructuras de la audición y el equilibrio.

IX Nervio glosofaríngeo: percibe datos sensitivos del último tercio de la lengua y proporciona el procedimiento de deglución en la faringe.

X Nervio vago: uno de los más largos e importantes de todo el organismo. Posibilitan ramificaciones para el cuello, tórax, la faringe, laringe, y abdomen. Controlan y hacen inervación en estructuras cardíacas, contribuyendo con el control parasimpático (disminuye la actividad del corazón).

Nervios espinales: por poco se nivelan con el número de vertebras de la columna vertebral. Están aglomerados en una sucesión de ganglios espinales paralelamente a la columna, y de los que salen nervios que hacen inervación en otras estructuras:

▪ Cervicales: inervan estructuras del cuello.

– Plexo braquial: ramillete de nervios que parten del engrosamiento cervical de la médula. Se reparten entre las vértebras cervicales y primeras torácicas y aportan ramificación a los miembros anteriores.

▪ Torácicos: llegan al tórax y las estructuras que se hallan en él.

Nervios intercostales: hacen inervación en los músculos intercostales.

▪ Lumbares: llegan a las estructuras del abdomen.

– Plexo lumbosacro: grupo de nervios que salen del engrosamiento lumbosacro de la médula espinal, el más importante junto a otros en el ciático, que viaja por la cara latero caudal del muslo.

▪ Sacro caudales: hacen inervación en las estructuras de las zonas pélvicas y caudales, y salen de la cola de caballo o cauda equina.

Respuestas nerviosas

Complejas: son voluntarios y conscientes, se revelan en la corteza cerebral.

Simples: son automáticas, involuntarias, no conscientes, y comprenden los actos reflejos. Una parte del Sistema Nervioso Central es competente para dar una respuesta inconsciente, sin embargo, por lo general, esa respuesta puede alcanzar a la esquelética normalmente, a nivel de la médula espinal.

Arco reflejo: ante un provocación potencial que logre causar daño, como el acercamiento del fuego; la médula espinal emite un respuesta de emergencia la cual es el reflejo de retirada.

La impresión es capturada por receptores que viajan al Sistema Nervioso Central, y a nivel espinal a centros no corticales, de allí hace sinapsis con un músculo esquelético.

Diferencia entre el sistema nervioso autónomo y somático

Como se ha referido el sistema nervioso humano se divide en dos secciones primordiales: el Sistema Nervioso Central y el Sistema Nervioso Periférico. El sistema nervioso central ( SNC) se compone de cerebro y médula espinal. El periférico SNP, contempla todos los nervios que no forman parte del SNC.

El SNP puede dividirse a la vez en sensorial, el cual transfiere los datos de la sensibilidad; y motor, quien manda impulsos que salen del SNC hacia los músculos. La sesión motora puede también fraccionarse En Sistema Nervioso Motor Somático y Sistema Nervioso Motor Autónomo.

Función general del Sistema Nervioso Autónomo

El Sistema Nervioso Autónomo controla las acciones que no se encuentran controladas por el consciente. Dichas funciones involuntarias comprenden el sudor, la digestión, regulación del flujo de sangre, y entre otras.

El Sistema Nervioso Autónomo labora en colaboración con el Sistema Nervioso Somático. Esto se ilustra cuando se usa el Sistema Nervioso Somático para tomar parte en una actividad física voluntaria, como correr.

Al comenzar a correr, el Sistema Nervioso Autónomo entra en funcionamiento para apresurar el ritmo cardíaco y la respiración, incrementar el flujo sanguíneo a los músculos y liberar las glándulas sudoríparas.

Función general del Sistema Nervioso Somático

El Sistema Nervioso Somático controla los movimientos de los músculos que se encuentran controlados de manera consciente, tales como los músculos esqueléticos.

En este sentido, un movimiento muscular voluntario por pequeño que sea, es regulado por el Sistema Nervioso Somático. Cuando decides sobre una actividad, el cerebro manda la señal a tu Sistema Nervioso Somático para ejecutar el movimiento.

Los movimientos musculares voluntarios comprenden acciones sencillas como mover un pulgar hacia arriba o movimientos más complejos, como nadar o correr.

Diferencia entre el sistema nervioso periférico y el central

El Sistema Nervioso Central está compuesto por el encéfalo y la médula espinal. La diferencia entre éste y el Sistema Nervioso Periférico es que el último no se encuentra protegido por huesos o por el muro hematoencefálico. Por lo tanto el SNP se halla más propenso a daños y dificultades.

El Sistema Nervioso Periférico coordina y controla los órganos internos a través de respuestas inconscientes.

Importancia del Sistema Nervioso Central (SNC)

Este sistema es de importancia capital para el ser humano, en especial sobre sus efectos en la manera de tratar el dolor, la flexibilidad o la fuerza. Mediante el Sistema Nervioso Central se obtiene buena parte de los datos que el organismo obtiene de los nervios, y el SNC es el que decide cuál será la respuesta para la referida información.

Ejemplo de ello podría ser que los nociceptores se accionan cuando una persona se corta una mano; éstos llegan al SNC y es en esa estructura donde se resuelve lo que se hará con la información, por lo general se crea un ouput como dolor.

El cerebro persigue una salida a través del dolor, en su propósito de proteger el cuerpo humano, como una advertencia de que algo no se encuentra marchando bien.

Importancia del Sistema Nervioso Periférico (SNP)

Este sistema desempeña funciones motoras y sensitivas; estos nervios a la vez se dividen en corporales que transportan los datos a los músculos hendidos, y en autónomos que trasladan la información al músculo liso, cardiaco, y glándulas.

La flexibilidad o la rigidez

Mediante últimas investigaciones se demostró que la flexibilidad o la rigidez se hallan reguladas por el SNC. Cuando existe exceso de flexibilidad se genera una amenaza de daño, y el SNC para evitarlo manda información para que el músculo en cuestión endurezca.

Al estirar y obtener flexibilidad realmente se está dilatando el músculo, igualmente se le envía información al cerebro.

Cuidados del Sistema Nervioso

Todas las partes de nuestro cuerpo requieren de cuidado, y el sistema nervioso no es la excepción, pues también se puede cuidar. Al hacerlo, estaremos previniendo enfermedades y padecimientos, o por lo menos estaremos atrasándolas durante un buen tiempo. A continuación algunos consejos:

Autoestima

Este factor es esencial para mantener a buen cuidado el sistema nervioso, por cuanto ser conscientes de lo que podemos hacer y de nuestras capacidades, nos ayuda a controlar los nervios. No se debe cometer el error de perder los nervios en todo nuestros actos, por ello, tener una adecuada autoestima es muy saludable.

Valores personales

Atesorar valores personales definidos ayuda a gozar de una mejor salud mental, lo que sin duda intervendrá de forma altamente positiva, para mantener nuestro sistema nervioso saludable.

Hábitos saludables. Conservar hábitos saludables es recomendable para cuidar el sistema nervioso; por ejemplo, si nos mantenemos activos, advertiremos que nos sentimos mejor, y por consiguiente, más alegres y satisfechos con nuestras vidas.

Ejemplo de ello es el deporte el cual actúa como relajante, un excelente aditivo para el descanso de nuestro sistema nervioso. Igualmente, la dieta es de gran importancia en este sentido, ya que estar bien, comer bien y sentirnos bien con nosotros mismos, es un trío que marcha siempre unido. Además, nuestro sistema nervioso, podrá ejecutar bien todas las funciones y se envejecerá más pausadamente.

Estrés fuera. Definitivamente, el gran enemigo del sistema nervioso es el estrés; por ello debemos hacer todo lo posible para que desaparezca lo más pronto posible, una vez que se haga presente en nuestro organismo. Existen diferentes formas para lograrlo, pero entre éstas una de las mejores es utilizando la meditación o bien practicar algún deporte. Se debe encontrar la actividad que mejor nos relaje, a la cual le dedicaremos de 15 a 20 minutos diariamente.

Dormir y descansar. El sueño como el descanso son vitales para nuestro cerebro y organismo en general, y por ende lo es para preservar nuestro sistema nervioso. Se aconseja dormir 8 horas al día, aunque las personas que padecen de fibromialgia o fatiga crónica es posible necesitan más horas para completar su descanso. Estas deben dormir la cantidad de horas que el cuerpo les exija.

Infusiones relajantes. Existen infusiones relajantes que concilian el sueño e impulsan el descanso; son particularmente recomendables para optimar la salud de nuestro sistema nervioso. Infusiones como la Valeriana o la manzanilla no solo nos contribuirán con su líquido para limpiar el organismo, sino que además facilitarán descansar de mejor forma.

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