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Herpes en la pierna: causas, síntomas, tratamiento y más

El herpes en la pierna no siempre es diagnosticado por los especialistas, por no relacionar los síntomas con esta afección, pero si se pone de manifiesto en muchas personas. La neuralgia del herpes y el dolor que produce en la pierna izquierda, es por lo general uno de los efectos secundarios que presenta.

Causas del Herpes en la pierna

El virus del herpes humano 3 (HHV 3) también se conoce como virus varicela-zoster. Un niño que ha padecido varicela, la cual es producida por la actividad del virus del herpes humano 3, presenta más posibilidades de enfermarse.

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El paciente que padece herpes zóster suele contagiarse en los primeros años de vida. Los primeros síntomas que se presentan son erupciones rojizas en la piel, a lo que se le conoce como varicela y que, en cierta forma, constituye la forma inicial de infección del virus varicela-zóster.

Después de haber sanado de la varicela, el virus queda dentro del organismo, como  escondido por años en los ganglios de los nervios dorsales del paciente. Cuando este virus se reactiva, es entonces que aparece el herpes zóster.

Sin embargo, hay dos causas primordiales por las cuales el virus latente de la varicela brota y se pone de manifiesto en forma de herpes zóster que son:

  • Los trastornos funcionales de la inmunidad, específicamente los que se producen por el deterioro que ocasiona la edad. Por supuesto, se presentan casos en adultos jóvenes y sin otras enfermedades, pero que presentan otras circunstancias debilitantes, como la mala alimentación, el estrés, etc., donde puede ponerse de manifiesto, pero es necesario realizar el estudio pertinente, para excluir otros procesos.
  • La alteración patológica del sistema inmune, que se produce por la administración de medicamentos tales como los corticoides, de quimioterapia, para tumores o infecciones como el VIH.

También se cree que la transmisión del virus se produzca por vía respiratoria, pues se sabe que la varicela es una enfermedad contagiosa en extremo, tanto que el paciente puede contagiar a otras personas desde un día antes, hasta cinco días después de la aparición de las ampollas.

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Aun, algunos bebés cuyas madres sufrieron varicela durante el embarazo, les han aparecido herpes zóster durante los dos primeros años de vida.

Así mismo, los niños que padecieron varicela durante los meses antes de cumplir su primer año de vida, presentan más posibilidades de sufrir esta enfermedad.

Otro aspecto importante que se ha observado, es que algunos fármacos, como algunos de los que se utilizan en el tratamiento de enfermedades reumáticas, como la artrosis, podrían ser factores para la aparición del herpes. (Ver artículo: Herpes en las manos)

Síntomas 

En los adultos el herpes en la pierna puede producir mucho dolor y hasta puede dejar un efecto secundario como consecuencia, que es lo que se conoce como la neuralgia postherpética, que consiste en un dolor fijo o intermitente, que puede ocasionar una gran disminución de la sensibilidad del nervio afectado.

Entre los principales síntomas del herpes en la pierna podemos señalar los siguientes:

La formación de ampollas muy dolorosas a lo largo del recorrido de algún nervio. Por lo general, afecta sólo a un lado del cuerpo. Estas ampollas pueden tener un crecimiento constante, durante tres-cinco días, hasta terminar siendo ampollas de gran tamaño. Este, de por sí, es el principal síntoma del herpes zóster.

Después de la aparición de las ampollas, entonces viene la etapa costrosa, que además de ser la fase final de la lesión cutánea, es la fase en la que las ampollas se secan y se va formando una costra en cada una de ellas y es cuando el riesgo de infección de las lesiones es mucho menor.

Antes de que las ampollas aparecen, podrían ocasionar algunos trastornos gastrointestinales, malestar general, fiebre y dolor de cabeza. Después es cuando aparece el dolor en el nervio afectado, que antecede en 2-3 días a la aparición de las ampollas.

Una particularidad de esta afección, es que el dolor puede manifestarse hasta 2-3 días antes de que se hagan visibles las ampollas. Eso ocurre debido a la inflamación de los ganglios, que es precisamente, el lugar donde se encontraba en estado latente.

Como se menciona anteriormente, la neuralgia postherpética, puede ocurrirle hasta a un 50% de las personas que pasan de 50 años y produce un dolor constante, aunque hay casos en que es intermitente, en el nervio afectado, aún después de un año de haber concluido la afección del herpes.

El dolor que produce el herpes de pierna, puede ser más fuerte en las noches y hasta se puede ver influenciado con los cambios bruscos de temperatura.

Ese dolor puede llegar a ser tan fuerte, que puede ser motivo para que la persona pierda la sensibilidad del nervio y la capacidad de apoyar la pierna.

Esta es una de las consecuencias más frecuentes de la infección por herpes zóster, especialmente, cuando no se aplica tratamiento con antivirales y cuando la afección es oftálmica. A pesar de que se cree que en los inmunodeprimidos, esta afección sería más común, no es así.

Si por el contrario, el virus se establece en los nervios craneales, puede llegar a perjudicar los párpados y hasta la visión. Puede producirse una queratitis que puede terminar en un glaucoma o iridocilitis grave.

En algunos casos, lo que se afecta es el nervio mandibular, aunque no es muy común. Ello produce ampollas en el paladar, amígdalas, suelo de la boca y hasta en la lengua, motivo por el cual, se daña el sentido del gusto.

De la misma manera que el herpes simple, el herpes zóster puede afectar el sistema nervioso central y ocasionar meningitis, lo que producirá fiebre, dolor de cabeza y rigidez de la nuca. También puede ser factor de parálisis motora como secuela de la infección de la médula espinal. (Ver artículo de Causas del Herpes zóster)

Herpes en la pierna en los niños

El herpes zóster por lo general, afecta severamente a las personas de avanzada edad, mientras que no es común en los niños o adolescentes. En caso de que en un niño o adolescente aparezca el herpes zóster, es muy posible que no se trate de una caso grave y hasta puede ser que se sane pronto y solo, aunque no por ello, deja de ser muy contagioso.

En la mayoría de los casos, los primeros síntomas que se manifiestan son una especie de hormigueo y picazón, con dolor en el área en donde comenzarán a aparecer las ampollas. Por lo general, se aparece como una franja de piel irritada y con granos, en este caso en alguna zona de la pierna.

Aunque bien es sabido, que el herpes zóster puede desarrollarse en cualquier parte del cuerpo, además del tórax, también en la cara y cerca de los ojos.

Los granos se transforman en pequeñas úlceras llenas de pus, que se revientan y se secan, formándose costras, en aproximadamente 7 o 10 días, que es la señal de que la curación del herpes ha comenzado. Dichas costras desaparecerán entre 2 y 4 semanas, después de que aparezca el sarpullido.

Otros de los síntomas que pueden presentar los niños y adultos con herpes zóster, son fiebre, dolor de cabeza, fatiga y dolor muscular generalizado. Resultando que los adultos, mientras más edad tengan, más peligroso pueden ser los síntomas.

Por lo general, la mayoría de los casos de herpes en la pierna, de la misma manera como aparece, desaparece y no generan otros problemas. Sobre todo en los niños y los adolescentes, el herpes zóster, rara vez, pasa a complicaciones que pueden ser graves.

En el siguiente vídeo te presentamos el herpes simple labial, que el que más afecta a la población infantil.

Herpes en el muslo

El herpes es una afección infecciosa inflamatoria de tipo viral, que tiene la particularidad de la aparición de heridas cutáneas, que están formadas por pequeñas ampollas, que se juntan por lo general en forma de racimo y que están rodeada por un borde rojo.

Además de que aparece en repetidas ocasiones en distintas áreas del cuerpo, además de los muslos, tales como los labios, mejillas, nalgas, vulva, pene o muslos, principalmente.

Aunque en la actualidad no existe una cura definitiva, se pueden disminuir los síntomas y hasta se puede lograr que el proceso de curación de las lesiones, se lleve a cabo más rápido, hasta que vuelve a aparecer, pues como ya hemos dicho, el herpes puede ser una afección reiterativa en muchas personas.

Tratamiento del herpes en la pierna

El tratamiento sistémico del herpes zóster reduce el tiempo de cicatrización, calma el dolor y evita otros trastornos agudos o crónicos, cuando se aplica en las primeras 72 horas de la aparición de los primeros síntomas.

Este tratamiento está creado principalmente para personas que pasan de los 50 años y en aquellos que, sin importar la edad, presentan aparición del herpes en la cabeza y el cuello, principalmente para quienes presentan herpes zóster oftálmico.

Antivirales

Los medicamentos que han sido investigados y aceptados en Europa para tratar el herpes zóster son aciclovir, valaciclovir, famciclovir y brivudina.

La brivudina tiene una mayor efectividad antivaricela zóster que el aciclovir y derivados y puede administrarse sólo una vez al día por una semana, en comparación con la dosificación múltiple de estos últimos. La brivudina es un medicamento no nefrotóxico que no debe ser administrado en inmunodeprimidos, o en pacientes en tratamiento con 5-fluouracilo.

El tratamiento del herpes en la pierna, que intenta reducir el dolor, debe administrarse junto con analgésicos y agentes neuroactivos, como la amitriptilina, la gabapentina, etc.

Mientras que se ha sabido que los corticoides no son tan efectivos en el tratamiento de la neuralgia postherpética, por lo que, con algunos tratamientos tópicos como capsaicina, parches de lidocaína, etc…, se aminora la magnitud y duración del dolor.

En otro orden de ideas, si se piensa que un niño pudiera estar contagiado con un herpes zóster, es recomendable acudir inmediatamente al especialista.

La infección que produce un herpes en un niño es más fácil de diseminar, pues, si aparece en la boca o en la cara, con sus manitos puede hacerlo llegar a los ojos y convertirse en un herpes oftálmico.

Si un niño presenta las defensas bajas y es contagiado de herpes en la pierna, debe ser sometido inmediatamente a atención médica, para no correr el riesgo de que se complique con otras enfermedades.

Los fármacos antivirales pueden lograr que un caso de herpes zóster se cure más rápido y disminuir el peligro de complicaciones. Pero no siempre, todas las personas o niños que padecen de un herpes, tienen la necesidad de tomar los antivirales.

Hay pacientes que para calmar el dolor, solo tienen que utilizar cremas que han sido prescritas por el especialista, además de sprays o parches, que sirven de anestésico para la piel. Si el niño presenta mucha picazón, es probable que el especialista le prescriba antihistamínicos.

Crema de tratamiento para herpes, miel de Manuka, orgánica y actuación rápida

Es importante que el área en donde se está desarrollando el herpes, se mantenga limpia, para lo cual sólo se necesita lavar el área, suavemente sin frotar, con agua y jabón, si el jabón es antiséptico mejor.

También se puede recurrir a la aplicación de pañitos fríos y húmedos, sobre las úlceras varias veces al día para calmar el dolor y la picazón.

¿Cómo evitar el contagio del herpes?

Las personas que padecen el herpes zóster lo pueden contagiar fácilmente. Si un niño lo contrae, se le debe cubrir permanentemente, el área del sarpullido.

Deberá ser aislado, para mantenerlo alejado, especialmente si convive con alguna mujer embarazada o bebés recién nacidos, alguien que sepa que su sistema inmunológico está débil y también de cualquier persona que no haya tenido varicela, ni se haya vacunado para ese momento.

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Deberá guardar reposo y por lo tanto, si está en edad escolar, no podrá asistir a su colegio o guardería durante un tiempo. (Ver: ¿El herpes zóster es contagioso?)

Remedios caseros del herpes en la pierna

El extracto de Própolis, el té de árbol o una solución de bicarbonato de sodio, son considerados remedios caseros y naturales, que pueden ser de gran utilidad en el tratamiento del herpes en la pierna.

Estos remedios presentan una solución para el que padece de herpes en la pierna, en los labios, genitales o en otras áreas del cuerpo, ya que contribuyen con la cicatrización de las lesiones y calman el malestar, el ardor y dolor.

Entre los remedios caseros más efectivos para lidiar con los molestos síntomas del herpes en la pierna, vamos a señalar algunos que podrán ser de mucha utilidad:

Extracto de propóleo para curar las heridas

Extracto de propóleo

El extracto de propóleo es un magnífico remedio natural, que contribuye a la cicatrización de las lesiones producidas por el herpes en la pierna, ya que posee propiedades antivirales y reparadoras, por lo que va a reducir la duración del herpes y hacer que la cicatrización de la piel sea más rápida y fácil.

Además de lo antes expuesto, el extracto de propóleo se consigue con facilidad, en las farmacias o en los expendios de productos naturales y la única contraindicación que presenta es que no deben usarlo personas que sepan que pueden presentar una reacción alérgica al propóleo.

La aplicación del extracto de propóleo consiste en colocar solo 3 o 4 gotas sobre las ampollas, 3 veces al día.

Té de zarzaparrilla

La zarzaparrilla es una planta medicinal que tiene características antiinflamatorias y cicatrizantes, que disminuyen la inflamación y acelera la cicatrización de las lesiones del herpes.

Té de zarzaparrilla

El té de zarzaparrilla sirve para que no haya inflamación de las lesiones del herpes y para contribuir en la cicatrización de las mismas. El té de zarzaparrilla se puede tomar 3 veces al día, o se puede poner sobre las ampollas del herpes, 2 a 3 veces al día.

Para preparar este té solo vas a necesitar 2 ingredientes:

20 gramos de hojas secas de Zarzaparrilla

1 Taza de agua hirviendo.

Método de preparación:

Se ponen las hojas de Zarzaparrilla en el agua hirviendo, se tapan y se dejan enfriar un poquito. Se cuela cuando se vaya a tomar o antes de utilizar, para lavar las zonas donde hay lesiones del herpes.

Bicarbonato de sodio

Bicarbonato de sodio

El bicarbonato de sodio, presenta una serie de propiedades antisépticas,  por lo que se considera un tratamiento muy efectivo para tratar y aliviar los síntomas del herpes en la pierna, pues se ha descubierto que al aplicarlo calma la picazón y el dolor que producen las llagas rápidamente.

Se disuelve un poco de bicarbonato en agua pura, se humedece un algodón en esta solución y se aplica sobre las ampollas, este procedimiento acelerará el proceso para que las ampollas que supuran, se sequen y aliviará el malestar. Se recomienda no tocar el agua con bicarbonato, con el algodón que ya fue pasado por la zona afectada, para no contaminarla.

Té de hierba mora para secar y cicatrizar

Este té se hace con las hojas de la hierba mora, a las que también se les conoce como tomatillo del diablo, el cual es una magnifica opción casera para combatir el herpes en la pierna y la culebrilla.

Hierba mora

Los ingredientes para preparar este remedio casero y natural son:

5 hojas de hierba mora picadas

1 taza de agua.

Método de preparación:

Se ponen los ingredientes en una olla hasta que lleguen a punto de ebullición, por lo menos unos 10 minutos. Se deja que enfríe y se aplica el té específicamente sobre las ampollas con una gasa u algodón.

Otra alternativa es utilizar las propias hojas hervidas como un cataplasma, colocándolas directamente sobre las ampollas por unos 5 a 10 minutos.

Esta preparación va contribuir a que las ampollas se sequen y a que cicatricen más rápido, además de proporcionar alivio a la incomodidad que causa el herpes, debido a que la hierba mora posee propiedades analgésicas y antiinflamatórias.

Té negro para reducir la picazón y el ardor

Té negro para reducir la picazón y el ardor

Las bolsas de té negro son muy útiles y prácticas, se pueden colocar  sobre las áreas con herpes 2 a 3 veces por día.  Esto contribuye a calmar el dolor, la incomodidad y la picazón causadas por la enfermedad. Para hacer este remedio casero y natural se necesita:

2 bolsas de té negro

1/2 Litro de agua.

Método de preparación:

Se ponen los sobres en una cacerola con el 1/2 Lt de agua y dejar llegar a punto de ebullición por unos minutos. En cuanto la temperatura sea tibia, se pueden colocar los sobres sobre las ampollas causadas por el herpes.

El té negro es una planta medicinal que presenta características antiinflamatorias y antivirales naturales, que van a contribuir a disminuir la comezón y el ardor, ayudando a la rápida cicatrización de las heridas.

Gel de aloe vera

Gel de aloe vera

El aloe vera o sábila es una planta por demás medicinal, que presenta una serie de propiedades curativas, anti-inflamatorias y cicatrizantes. No necesita preparación alguna. Con solo extraer el gel que está en el interior de la planta y aplicarlo sobre las ampollas, sirve para calmar la picazón y el enrojecimiento inmediatamente.

Este remedio se debe repetir varias veces al día, para que las ampollas comiencen a secarse y desaparecer. Se da el caso de que si no hay una mata de sábila en el hogar, se puede recurrir a un gel comercial, que sea lo más puro posible.

Té de flores de caléndula para aliviar la incomodidad y la picazón

La Caléndula es una planta medicinal con características antiinflamatorias, antisépticas y cicatrizantes, la cual contribuye en la higiene, desinfección y cicatrización de las lesiones causadas por el herpes, además de disminuir la inflamación.

Té de flores de caléndula para aliviar la incomodidad y la picazón

Para la aplicación se remojan gasas o pedazos de algodón en el té de Flores de Caléndula, 3 veces al día y dejándolo por lo menos durante unos 10 minutos. Este té servirá para reducir la incomodidad y la picazón causada por el herpes y la manera de preparar esta solución es:

2 cdtas. de Flores secas de Caléndula

150 ml de agua hirviendo.

Método de preparación:

Se agregan las flores secas de caléndula al agua hirviendo, se tapa y se deja en reposo por 10 minutos a 15 minutos. Transcurridos los 10 o 15 minutos, se cuela el té, luego se moja una gasa o un pedazo de algodón y se aplica sobre las ampollas, dejando actuar durante 10 minutos aproximadamente.

Jarabe de Bardana para sanar las heridas

La Bardana es una planta medicinal que sirve para el tratamiento de diferentes trastornos en la piel, incluyendo el herpes en la pierna, debido a que tiene acción antibacteriana, inflamatoria y calmante, lo que facilita la cicatrización de las lesiones causadas por el herpes, evitando su inflamación.

Jarabe de Bardana para sanar las heridas

El jarabe casero de Bardana se puede ser tomar al menos 3 veces por día, ayudando así a curar y sanar las heridas causadas por el herpes. Para preparar este jarabe se necesita de:

1 cda. de Bardana

1 taza de miel

1 taza de agua hirviendo.

Método de preparación:

Se pone en una cacerola la Bardana con la taza de agua hirviendo, se mantiene así durante 15 minutos. Transcurridos los 15 minutos, se cuela el preparado y se le agrega la miel, revolviendo hasta que quede bien integrado todo y sea una mezcla homogénea.

Sal de Epsom

Sal de Epsom

Un remedio casero y natural que se recomienda es la sal de Epsom, a lo que también se le denomina como sulfato de magnesio o sulfato magnésico.

El remedio consiste en agregar sal de Epsom al agua de baño, el cual sirve para calmar la picazón y el dolor causado por el herpes. Se llena la bañera con agua caliente y se agrega un poco de sal de Epsom, se sumerge la persona que padece el herpes y se deja que repose dentro de este agua durante 10-15 minutos. Las ampollas comenzarán a secarse poco a poco.

Otra alternativa es que se puede enjuagar con una solución de agua y sal de Epsom justo después de tomar una ducha normal.

Aceite de árbol de té

Árbol de té

El aceite de árbol de té es un remedio que es muy efectivo para curar los síntomas del herpes; sus propiedades son anti-bacterianas, anti-inflamatorias, anti-sépticas, las cuales al estar unidas, pueden detener el avance de cualquier infección en la piel.

Para que este remedio casero y natural sea efectivo se colocan unas gotas de aceite de árbol de té a un poco de agua y se hacen gárgaras, si se trata de eliminar ampollas en la boca. En caso de que las ampollas sean en otra zona del cuerpo, se aplica el aceite en la parte afectada con la ayuda de un algodón.

Hierba Melisa

Té de Melissa

La melisa es uno de los remedios naturales más efectivos para el herpes en la pierna, debido a su contenido de flavonoides, ácidos fenólicos y ácido rosmarínico que contribuyen a que las ampollas se sequen más rápido. Se prepara un té de melisa y se deja reposar durante unos minutos.

Después de unos minutos se agarra un algodón y se moja en el té y se aplica específicamente sobre las ampollas, para que penetre muy bien.

En los expendios naturistas se puede encontrar bálsamo de melisa en forma de cremas y ungüentos, que sirven para ser aplicados de la misma manera.

Otra opción es añadir 2-3 ml de tintura de melisa en agua, que se integre bien y beber esta mezcla tres veces al día.

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