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Herpes en las manos: causas, síntomas, tratamiento y más

Herpes en las manos es un sarpullido irritante que duele mucho, causado por una infección aguda con el virus varicela zóster, que produce la varicela.

La palabra herpes proviene del griego herpein (ἕρπειν), que significa «reptar» o «arrastrar» y a su vez aluden a la forma de serpiente, de las lesiones cutáneas ocasionadas por algunos de estos agentes infecciosos microscópicos.

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El virus del herpes simple es un elemento infeccioso común de piel, genitales y la mucosa oral y faringea en los seres humanos. También puede ocasionar úlcera corneales y queratitis.

Causas del Herpes en las manos

Una de las principales causas para la aparición del herpes en las manos, es el haber sufrido varicela durante la infancia, ya que el virus se queda inactivo, como escondido en ciertos nervios del cuerpo. La culebrilla o zóster se produce cuando el virus se reactiva en estos nervios aun cuando han pasado muchos años de haber padecido la varicela.

Lo que no está claro y es desconocido hasta ahora, es la razón por la cual el virus se activa.

Si por el contrario, un adulto o un niño, se expone al virus del herpes zóster y hasta la fecha no había padecido varicela o no se ha aplicado la vacuna contra esta enfermedad, se puede desarrollar un caso grave de varicela en lugar de zóster.

El herpes zóster resulta contagioso, por medio del contacto directo en un individuo que no haya padecido varicela y por lo tanto, no presenta inmunidad alguna. El herpes zóster puede afectar a personas de cualquier edad, pero muy especialmente, a las personas de 60 años que padecieron varicela antes de un año de edad y por supuesto los que tienen las defensas bajas. (Ver artículo de ¿Cómo se contagia el herpes?)

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Síntomas del herpes en las manos

Los primeros síntomas de que va a aparecer un herpes en las manos es la sensación de un desagradable hormigueo, seguido de un ardor en el área y mucho dolor, aunque aún no se hacen presente los signos externos que muestren que se trata de un herpes que va a aparecer. El dolor y el ardor pueden llegar a ser intensos.

herpes en las manos

Nevus melanocíticos de manos

Empiezan a aparecer manchas en la piel, e inmediatamente unas ampollas que se parecen mucho a la varicela inicial. Las ampollas se rompen y en su lugar se forman pequeñas llagas que empiezan a secarse y formar costras, las cuales se caen en dos a tres semanas.

Existen otra serie de síntomas que pueden aparecer con la aparición de un herpes:

  • Dolor abdominal
  • Escalofríos
  • Dificultad para mover algunos de los músculos en la cara
  • Caída del párpado o como se le conoce también ptosis palpebral
  • Fiebre
  • Sensación de malestar general
  • Lesiones genitales
  • Dolor de cabeza
  • Hipoacusia
  • Dolor articular
  • Pérdida del movimiento del ojo (oftalmoplejía)
  • Inflamación de los ganglios linfáticos
  • Anomalías en el sentido del gusto
  • Problemas de visión (Ver artículo de Síntomas del herpes zóster interno)

Tratamiento para el herpes en las manos

Para el herpes zóster no hay un medicamento específico que lo cure, de hecho, desaparece solo en un tiempo aproximado de 14 días, para lo que si hay medicamentos es para aliviar el dolor y la picazón que el herpes produce.

Aciclovir, para ayudar a disminuir el dolor y las complicaciones

El especialista puede prescribir un fármaco antiviral llamado aciclovir, para ayudar a disminuir el dolor y las complicaciones, al igual que acorta el curso de la enfermedad. El desciclovir, famciclovir, valaciclovir y penciclovir son muy parecidos al aciclovir y también se pueden emplear.

Es recomendable comenzar los medicamentos, a más tardar, a 24 horas de comenzar a sentir el dolor o el ardor y, si es posible, antes de que surjan las ampollas.

También los fármacos antiinflamatorios fuertes llamados corticosteroides, como la prednisona, pueden emplearse para disminuir la inflamación y el riesgo de dolor continuo. Aunque estos fármacos no le sirven a todos los pacientes.

Sin embargo hay una gran variedad de medicinas que se también se pueden utilizar si no se consiguen las mencionadas anteriormente:

  • Antihistamínicos para aliviar la picazón, la cual viene en presentación para ser administrados por vía oral o en crema para ser aplicados en la piel
  • Analgésicos para los dolores.
  • Zostrix, una crema que contiene capsaicina , el cual es un extracto del ají picante, que ayuda a prevenir la neuralgia posherpética.

Se pueden recurrir también a la aplicación de compresas húmedas y frías para reducir el dolor. Los baños calmantes y lociones, como los baños de avena coloidal, baños de fécula o la loción de calamina también contribuyen a aliviar la picazón y la molestia.

Sin embargo, a las personas que presentan cuadros febriles, se les recomienda guardar reposo en cama hasta que ceda la fiebre.

Es muy importante la higiene de la piel y no reutilizar artículos contaminados, es decir, hay que desecharlos. Mientras que, los artículos no desechables deben ser esterilizados, en agua hirviendo o deben desinfectarse antes de reutilizarse.

Es probable que la persona que presente el herpes deba ser aislada, mientras las ampollas estén supurando, para que no infecte a otros, particularmente, hay que tener especial cuidado con las mujeres embarazadas. (Ver artículo: herpes en la boca)

Pronóstico del herpes en las manos

Síntomas de la neuralgia postherpética

El herpes zóster, por lo general, desaparece en dos o tres semanas y en muy contadas ocasiones reaparece, pues no es común. Si el virus afecta los nervios que controlan el movimiento es decir, los nervios motores, puede haber síntomas de debilidad o parálisis temporal o permanente.

En algunas ocasiones, el dolor en la zona donde ocurrió el zóster puede durar de meses a años. Este dolor, llamado neuralgia posherpética, puede ser extremadamente intenso. Son los adultos en edad avanzada quienes están en mayor riesgo de sufrir esta complicación.

¿El herpes en las manos es contagioso?

Sí, es el herpes en las manos es contagioso y puede ser transmitido por medio del contacto directo con las secreciones que salen de las ampollas de una persona enferma.

También por medio del aire, pues solo basta que una persona enferma con varicela respire cerca de alguien que en su infancia haya padecido varicela, para que el herpes zóster se desarrolle.

El herpes zóster es como el acelerador del virus de la varicela que se pone de manifiesto en este caso en las manos, especialmente, cuando las defensas del sistema inmune, están bajas.

Herpes en las manos de los niños

El herpes en los niños es un tipo de infección que se caracteriza por ser muy común, además de contagiosa. También es sabido se queda latente en el organismo para siempre, lo que hace más fácil ser contagiado con el virus que produce el herpes.

El herpes es un tipo de afección además de infecciosa, viral, que ocasiona la aparición de ampollas o úlceras en la piel. La manifestación de esta enfermedad es cierta cantidad de ampollas pequeñas que parecen envueltas por un círculo rojo.

Es originada por el virus herpes simplex, o virus herpes hominis, de tipo 1 (VHS – 1), que puede perjudicar la cara, los labios y la parte superior del cuerpo; o de tipo 2 (VHS – 2), que se presenta particularmente en los genitales.

El primero de estos virus mencionados, es el que se desarrolla más en niños, aunque también se han presentado casos del segundo tipo. En el herpes de tipo 1, el más común, además de ser quizás también el más molesto, es el labial.

Hay otra variedad de virus que se conoce con el nombre de herpes zóster o culebrilla y también le dicen fuego de San Antonio, que resulta como consecuencia del virus varicela, que queda latente en las personas desde que la padecen.

El herpes zóster perjudica las células nerviosas de la piel y se pone de manifiesto con la aparición de llagas en un área determinada del cuerpo, causando ardor o dolor punzante y hormigueo o picazón.El herpes no se cura definitivamente, lo que hay es una variedad de tratamientos para que las ampollas se sanen con mayor rapidez. Al sanar las ampollas, el virus queda latente en el organismo, específicamente en los ganglios nerviosos, hasta que se vuelve a activar. (Ver artículo de Causas del herpes zóster en niños)

Síntomas y aparición del herpes en niños

Si es la primera vez que se desarrolla el herpes en un niño, es existe la posibilidad de que el herpes ocasione un estado febril e inflamación en los ganglios linfáticos en el niño.

De acuerdo a lo que detalla Healthy Children, de la Asociación Estadounidense de Pediatras, en los recién nacidos, el virus del herpes ser más complicado en los recién nacidos, pues los bebés podrían presentar enfermedades del cerebro, pulmones e hígado, así como ampollas en la piel y ojos. En los casos más extremos, puede incluso, ser causa de muerte del bebé.

El herpes zóster, tiene la particularidad de que se presenta de la misma manera que el herpes simple, pero solo al principio. Cuando aparecen las ampollas, estas suelen ser más dolorosas, quizás sea esta una de las diferencias más notables, con el herpes simple. Sin contar que, este tipo de herpes también puede presentar dolor abdominal, fiebre, escalofríos, dolores articulares y de cabeza.

Lo cierto es que los dos tipos de herpes, son igualmente contagiosos, por lo que, el contacto del líquido que sale de las ampollas con un área del cuerpo que no tiene herpes, puede ocasionar su aparición también en ese lugar. Por lo que es recomendable tomar las previsiones del caso.

Causas del herpes en niños

Contagio directo: por besos o contactos con áreas afectadas

La principal causa es la ocasionada por el contacto con los adultos, debido a que entre el 70% y el 90% de ellos son portadores del virus. No obstante, existen otras formas de contagio:

  • Durante el parto: puede suceder si en la madre, para el momento del paro, tiene activada la infección.
  • Contagio directo: por besos o contactos con áreas afectadas. El herpes es una infección por demás contagiosa.
  • Contagio indirecto: a través de toallas, vasos, juguetes o cualquier otra cosa que haya estado en contacto con alguna persona que estuviese infectado.
  • Transmisión sexual: esta es la manera de contagio para la infección genital del herpes.
  • Reaparición del virus latente: a veces esto sucede como consecuencia a un resfriado, calor, fiebre, fatiga, estrés o exposición a la luz solar. (Ver artículo de Causas del herpes zóster período de contagio)

¿Cómo se cura el herpes en niños?

Cuando se trata de recién nacidos, se hospitaliza el niño y en la sala de cuidados intensivos, se comienza el tratamiento, para tener un mayor control sobre cualquier complicación que se pueda presentar.

Como ya se ha mencionado, el herpes no tiene cura definitiva. Sin embargo, el resto de las afecciones relacionadas con la aparición del herpes, pueden ser tratadas en casa, con la utilización de los antivirales que son los que aceleran el proceso de que las ampollas sequen, al punto de crear costra, para que al caerse, el bebé se recupera y se termina con el peligro del contagio a terceros.

Sin embargo, también hay una serie de remedios naturales, que se pueden preparar en casa para tratarlo.

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Es de suma importancia, que se tengan presente algunos aspectos durante el cuidado de un niño con herpes:

  • Proporcionarle mucho líquido para evitar la deshidratación.
  • No darle alimentos irritantes, que puedan hacer que las ampollas se revienten.
  • Controlar los cuadros febriles  que se presenten, los ganglios inflamados u otra molestia. Se recomienda estar en contacto con el pediatra del niño.

¿Cómo se cura herpes en niños?

Como ya se ha dicho, el herpes no se cura. Lo único que se puede hacer es, acelerar el tratamiento.

Prevención del herpes en niños

En lo que se refiere a la prevención del herpes en niños, la mejor recomendación es que no se permita a personas que presentan la posibilidad de estar a punto de tener un herpes, estar cerca del niño.

De igual manera, se recomienda, si el niño está en edad escolar y presenta los síntomas, no llevarlo al colegio, para evitar el contagio de otros niños.

En cuanto a los jóvenes y adultos sexualmente activos, se recomienda el uso de preservativos de látex, pero la más indicada sería, la inhibición sexual para prevenir cualquier enfermedad de transmisión sexual, no solo el herpes.

Posibles complicaciones de padecer el virus de herpes simple (VHS-1)

Como es bien sabido, hay dos tipos de virus del herpes simple: virus del herpes simple de tipo 1 (VHS-1) y virus del herpes simple de tipo 2 (VHS-2).

Las infecciones que estos dos tipos de virus, ocasionan, duran toda la vida.

Se cree que en todo el mundo hay 3700 millones de personas menores de 50 años (67%), infectadas por virus del herpes simple de tipo 1 (VHS-1).

La mayoría de las infecciones a causa de herpes, son las que se contraen por vía oral y genital, son asintomáticas.

Virus del herpes simple de tipo 1 (VHS-1) y virus del herpes simple de tipo 2 (VHS-2).

Los síntomas del herpes incluyen vesículas o ampollas dolorosas en el lugar infectado.

Las infecciones que se producen por el virus de herpes simple son particularmente contagiosas cuando son sintomáticas, sin embargo, se pueden transmitir aun cuando la persona no presente síntomas.

Casos graves

En personas inmunodeprimidas, es decir, los que tienen una infección avanzada por el VIH, el virus del herpes simple de tipo 1, puede ocasionar que surjan síntomas más graves y recurrencias más frecuentes.

Aunque en casos más extremos, la infección por el virus del herpes simple de tipo 1, puede producir también complicaciones más severas, como encefalitis o queratitis (infección ocular).

Herpes neonatal

El herpes neonatal es el que pudo haber sido adquirido por el bebé en el momento de nacer, por haber sido expuesto al virus del herpes simple en las vías genitales. Aunque es una patología rara, con una frecuencia que se calcula de 10 casos por 100 000 nacidos, pero puede ser la causa de discapacidad neurológica persistente, e incluso la muerte.

El peligro de que el bebé contraiga herpes neonatal es mayor cuando la madre ha sido contagiada en la primera infección al final del embarazo. Por el contrario, las mujeres con herpes genital contraído antes del embarazo presentan menos peligro de transmitir el virus a sus hijos.

Efectos psicosociales

Los síntomas frecuentes y repetidos del virus del herpes simple pueden ser molestos y llevar a cierto señalamiento social y al sufrimiento psicológico. En lo que se refiere al herpes genital, esos factores pueden presentar un efecto relevante, en cuanto a la calidad de vida y las relaciones sexuales.

No obstante, con el tiempo la generalidad de las personas que padecen cualquiera de los dos tipos de herpes, aprenden a sobrellevar la infección.

Remedios caseros para Herpes en las manos

Existe una gran variedad de elementos y plantas que preparados y a veces hasta combinados con otros, son remedios muy eficaces para combatir el herpes.

Bicarbonato de sodio

Remedios caseros para Herpes en las manos Bicarbonato de sodio

El bicarbonato de sodio, debido a sus propiedades antisépticas,  resulta un tratamiento muy efectivo para tratar y aliviar los síntomas del herpes sobre la piel, pues se ha descubierto que al aplicarlo alivia la picazón y el dolor que producen las llagas rápidamente.

Se diluye un poco de bicarbonato en agua pura, y con un algodón humedecido en esta solución se aplica sobre las ampollas, lo cual acelerará el proceso para que las ampollas que supuran, se sequen y calmará el malestar. Es recomendable, no tocar el agua con bicarbonato, con el algodón que ya fue pasado por la zona afectada, para no contaminarla.

Equinácea

La equinácea es una planta medicinal que posee grandes características anti-virales. Se le conoce además, como una planta que sirve para mejorar el sistema inmunológico, algo que influye directamente en la intensidad y duración de los síntomas del herpes.

Todas las partes de esta planta, es decir las flores, las hojas y las raíces, se pueden emplear para tratar el herpes, ya sea mediante una infusión preparada en casa, o por medio de los suplementos naturales en forma de cápsulas y jarabes.

Aceite de oliva

Remedios caseros para Herpes en las manos aceite de oliva

El aceite de oliva es el indicado para hidratar y nutrir la piel por la gran cantidad de compuestos antioxidantes que contiene. Para ser utilizado como remedio para el herpes se toma una taza de aceite de oliva, se calienta y se le agrega un poco de aceite de lavanda y cera de abeja; se deja que la mezcla se enfríe y se aplica sobre el área de las ampollas varias veces al día. En poco tiempo se comenzará a notar alivio de la picazón y el enrojecimiento.

Bolsa de hielo

De todos los remedios caseros, este resulta el más sencillo que se puede aplicar para tratar el herpes en casa. El hielo ayuda a calmar el dolor, la picazón, la inflamación de las ampollas y el enrojecimiento del área afectada.

Coloca cierta cantidad de hielo partido en una bolsa de plástico, cubre la bolsa con una tela gruesa y colócala sobre las llagas durante 10-15 minutos. Este procedimiento se debe repetir varias veces en un día.

Remedios caseros para Herpes en las manos Gel de aloe vera

Gel de aloe vera

El aloe vera o sábila presenta una serie de propiedades curativas, anti-inflamatorias y cicatrizantes. No necesita preparación alguna. Simplemente se extrae el gel de la planta y se aplica sobre las ampollas, sirve para calmar la picazón y el enrojecimiento inmediatamente.

Este remedio se debe repetir varias veces al día para que las ampollas comiencen a secarse y desaparecer. En caso de no tener una planta en tu hogar se puede recurrir a un gel comercial, que sea lo más puro posible.

Jabón y agua caliente

En algunos casos, con tan solo limpiar el área de las ampollas con agua tibia y jabón, es más que suficiente para calmar el dolor y la picazón, además de que se evita cualquier tipo de contaminación.

Sin embargo, luego de lavar la zona, se debe secar muy bien y recordar que nunca se debe compartir toalla ni los artículos de aseo personal con otras personas.

Remedios caseros para herpes en las manos. Aceite de árbol de té

Aceite de árbol de té

El aceite de árbol de té es un remedio que resulta muy efectivo para curar los síntomas del herpes; sus propiedades son anti-bacterianas, anti-inflamatorias, anti-sépticas, que unidas pueden detener el avance de cualquier infección en la piel. Se ponen unas gotas de aceite de árbol de té a un poco de agua y se hacen gárgaras, si se trata de eliminar ampollas en la boca. En caso de que las ampollas sean en otra zona del cuerpo, se aplica el aceite en la parte afectada con la ayuda de un algodón.

Maicena

La maicena es muy útil ya que sirve para absorber el exceso de humedad de la piel, lo que también lleva a reducir la irritación y la picazón en las ampollas que produce el herpes en las manos.

Para secar estas ampollas ocasionadas por el herpes, se agarra una bola de algodón húmeda, sumergida en la maicena y se procede a frotar ligeramente sobre las llagas.

Nota: Para que no se produzca la contaminación, no se debe utilizar dos veces la misma bola de algodón en la maicena.

Raíz de regaliz

La raíz de regaliz posee una serie de propiedades terapéuticas, en particular, el contenido de ácido glicirrético, las cuales son muy efectivas en el tratamiento del herpes en las manos.

El ácido glicirrético, frena el desarrollo celular del virus herpes simple, lo que da como resultado, que se disminuye el número de brotes y sus síntomas relacionados.

Es común utilizar el extracto, las cremas o geles de raíz de regaliz para aplicarlo sobre las lesiones, pero también es recomendable consumirlo en forma de cápsulas.

Nota: existe una contraindicación para las personas que sufren de problemas cardíacos y las mujeres embarazadas, ya que su uso excesivo puede causar hipertensión y disminución del potasio.

Remedios caseros para herpes en las manos. Sal de Epsom

Sal de Epsom

Otro remedio casero que se recomienda es la sal de Epsom, también conocido como sulfato de magnesio o sulfato magnésico.

El remedio consiste en agregar sal de Epsom al agua de baño, el cual sirve para aliviar la picazón y el dolor causado por el herpes. Se llena la bañera con agua caliente y se agrega un poco de sal de Epsom, se sumerge la persona que padece el herpes y se deja que repose dentro de este agua durante 10-15 minutos. Las llagas comenzarán a secarse poco a poco.

Otra opción es que se puede enjuagar con una solución de agua y sal de Epsom justo después de tomar una ducha normal.

Café negro

El café negro presenta un gran potencial para evitar la proliferación de las ampollas, sobre todo si se trata de ampollas en la boca.

Se prepara una taza de café fuerte y se deja que se enfríe un poco; enseguida se comienza a tomar pequeños sorbos, sin tragarlo por lo menos unos segundos, para mantener el café dentro de la boca. En cada sorbo que vayas bebiendo, se debe tratar de mojar también los labios.

Otra alternativa si no se desea consumir el café, es que se puede aplicar sobre las ampollas con ayuda de un algodón. Para que los resultados de este remedio sean mejores, es conveniente repetir el proceso dos veces al día.

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