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Lupus eritematoso: ¿Qué es? Causas, síntomas, tratamiento y mucho más

Quién iría a pensar que la naturaleza, siendo tan sabia, podría equivocarse en un momento determinado. Y es que el Lupus es precisamente eso, una equivocación del sistema inmunológico, la cual se presenta cuando las células de éste, atacan células sanas del propio organismo, sabiendo que su función es exterminar las invasoras. En este artículo podrás documentarte sobre las características del Lupus eritematoso.

¿Qué es el Lupus Eritematoso?

El lupus es una patología reumática, crónica y sistémica, o sea, puede intervenir cualquier tejido o sistema: en las articulaciones y músculos, puede deteriorar  piel, pulmón, riñón y casi todos los órganos. Una de las cualidades de esta enfermedad es que es muy heterogénea.

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Es extraño hallar dos pacientes con iguales síntomas y con el mismo tipo de Lupus. Eso, en ocasiones, dificulta que se diagnostique. El desarrollo de la enfermedad se manifiesta en fases de brotes, y en episodios donde los efectos de la enfermedad disminuyen. Igualmente, existen lupus muy graves y otros no tan peligrosos, como los que se revelan y están circunscritos a lesiones en la piel.

Generalmente, cuando un individuo está diagnosticado con lupus, las células del sistema inmune arremeten contra las propias células del organismoinduciendo que se causen hinchazones y se deterioren los tejidos. El lupus opera generando anticuerpos que sobreestimulan los linfocitos B (células que crean anticuerpos).

Esta enfermedad afecta especialmente a las mujeres, y en la fase de su vida en la que es más fértil (20 a 40 años). Sin embargo, se han presentado casos en niños y ancianos. Actualmente, el lupus impacta cerca de 40.000 personas solamente en España, de acuerdo a los registros de la Sociedad Española de Reumatología.

Últimamente se ha revelado un incremento de la incidencia, y los especialistas lo imputan a una mayor supervivencia de los pacientes, así como a un mayor conocimiento de la patología y de las técnicas de laboratorio, que posibilitan que se descubran los casos más leves y precoces.

Tipos de Lupus Eritematoso

Existen tres tipos de Lupus Eritematoso:

  • Lupus eritematoso discoide (LED): Enfermedad crónica y recidivante identificada por manchas esféricas rojas, de márgenes bien determinados en la piel.
  • El lupus eritematoso cutáneo subagudo, que produce llagas en las zonas del cuerpo, que se mantienen expuestas a la luz solar.
  • Lupus eritematoso sistémico(LES): patología autoinmune con eventos de inflamación en articulaciones, tendones y otros tejidos conectivos, y diversos órganos.

Causas del Lupus Eritematoso

Sus causas no son conocidas con certeza. No obstante, como se trata de una enfermedad autoinmune, existen diferentes elementos de los cuales se tiene conocimiento, que pueden intervenir e inducir lupus. El más conocido es el desequilibrio en el sistema inmunológico, que es el responsable de ejercer la defensa del organismo, ante posibles infecciones, entre diversas funciones.

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Otras de las razones que se mencionan corresponden a la genética. Se ha demostrado que, por ejemplo en gemelos, si uno de los hermanos presenta la patología, el lupus tiende a surgir con más frecuencia en el otro. No obstante, todavía no se conocen qué genes concretamente son causantes de esta enfermedad.

Los factores ambientales asimismo, podrían influir en esta patología. Se cree que, por ejemplo, la exposición al sol igualmente podría ser un elemento potenciador de la enfermedad.  Muchas personas con lupus presentan fotosensibilidad a los rayos ultravioletas. Ciertos medicamentos también pueden desarrollar un brote de esa patología.

También las hormonas, concretamente los estrógenos femeninos, pueden estar relacionadas con la enfermedad. Ciertamente, se ha evidenciado que las píldoras anticonceptivas pueden precipitar su aparición, en mujeres genéticamente predispuestas. Asimismo, los brotes de lupus habitualmente son más frecuentes en mujeres en estado de fertilidad.

Diagnóstico

El Lupus puede ser dificultoso para revelarlo porque manifiesta muchos síntomas que pueden surgir pausadamente a lo largo de varios años.

Las personas con lupus regularmente presentan síntomas y signos que no son específicos de éste. Estos abarcan: fatiga, pérdida de peso fiebre, coágulos de sangre y pérdida de cabello. Las mujeres embarazadas pueden padecer abortos fortuitos.

Para diagnosticar Lupus se necesitan 4 o más de los siguientes 11 criterios, ya sea de manera seriada o simultáneamente a lo largo de cualquier intervalo:

  • Rash malar: irritación con figura de mariposa en las mejillas.
  • Rash discoide: brote de color rojo con áreas ovaladas o redondos en relieve.
  • Fotosensibilidad: erupción en la piel que se ha expuesto al sol de forma permanente.
  • Ulceras en la boca: ulceración en la boca o nariz regularmente indoloras, que se mantienen por algunos días o inclusive más de un mes.
  • Artritis: dolencia e hinchazón que permanece por ciertas semanas, en dos o más articulaciones.
  • Afección pulmonar o del corazón: hinchazón del tejido que envuelve los pulmones(pleuritis) o el corazón (pericarditis), el cual puede producir dolencia en el pecho al inspirar hondamente.
  • Afectación renal: sangre o proteína en la orina, o exámenes que indican una función renal deficiente.
  • Problema neurológico: derrames cerebrales, convulsiones o psicosis.
  • Exámenes de sangre alterados: deficiente cantidad de glóbulos rojos (anemia), blancos o plaquetas.
  • Anticuerpos antinucleares positivos: reconocidos como ANA, se encuentran presentes en casi todas las personas con lupus.
  • Trastornos inmunológicos: anticuerpos antiADN, antiSm o exámenes de sangre para detectar sífilis con resultado falso positivo (lo que quiere decir que en realidad, no presenta esa infección).

Síntomas

Por referirse a una patología multisistémica impacta a varios órganos. Presenta, por una parte, síntomas generales: pérdida de peso sin razón aparente, agotamiento, fiebre por largos períodos que no se debe a alguna infección y alteraciones de la temperatura.

La fiebre es un síntoma de mucha importancia porque puede ser producto de la propia enfermedad o a una infección que cohabita con el lupus. Es esencial establecer la fuente para atenderlo de forma apropiada.

Se pueden organizar los síntomas en:

Síntomas articulares y musculares

Se hallan dentro de las revelaciones clínicas más comunes. El 90 % de los pacientes con lupus sufren dolencia e hinchazón en las articulaciones (artritis) de muñecas, codos, manos, rodillas, y pies con más incidencia. Asimismo, es probable que se presente rigidez articular en las primeras horas del día. La artritis puede ser migratoria o eventual.

Estos síntomas habitualmente se producen al comienzo de la enfermedad y a lo largo de su desarrollo.

Síntomas dermatológicos

La afección más reconocida, aunque no la más común, es la llamada “eritema en alas de mariposa”, que radica en una irritación y enrojecimiento en la piel del rostro, las mejillas y la nariz. Estos síntomas surgen en el 80 % de los pacientes y muchos de ellos se agravan al exponerse al sol.

Asimismo, es común la caída del cabello cuando la patología se encuentra activa. Por otro parte, los enfermos de lupus muestran hipersensibilidad a los rayos ultravioletas. Si se exponen sin defensa la enfermedad puede reavivarse.

Síntomas cardíacos y pulmonares

Cerca de un 25 % de los pacientes pueden sufrir afecciones asociadas con el corazón. Esto es debido a que el manto que reviste el corazón (pericardio) se inflama por la patología.

Esta hinchazón también se desarrolla en las membranas que recubren los pulmones (pleura), si bien acá la incidencia aumenta al 50 por ciento de los casos. Como resultado se produce pericarditis y pleuritis. Las dos presentan síntomas similares: fiebre y dolor torácico. En otros casos, el lupus impacta los pulmones o las válvulas del corazón originando insuficiencia cardiorrespiratoria.

Síntomas en el riñón

El lupus eritematoso incide en los dos riñones a la vez. La afección más común es la hinchazón (nefritis), que en ocasiones imposibilita que el riñón deseche apropiadamente los residuos del cuerpo y estos se almacenan en la sangre.

Por esta inflamación, cantidades de veces, el riñón se ve imposibilitado de asimilar y conservar proteínas. Con lo que se desecha por la orina y se desarrolla una inflamación en el rostro y en las piernas. Estas afecciones pueden presentarse hasta en un 45 % de los pacientes.

Síntomas neurológicos

Estos suelen ser los más graves y diversos. Los pacientes con lupus pueden presentar trastornos psiquiátricos, dolores de cabeza, estados de confusión, impactación en los nervios periféricos y convulsiones, entre muchos otros.

Se manifiestan con dolores de cabeza, depresión o situaciones de hiperactividad. Son síntomas muy comunes en la población en general y pueden ser ocasionados por una hinchazón cerebral asociada al lupus o por otras muchas situaciones.

Igualmente, es probable que la depresión no se desate por la patología, sino porque el paciente se deprime al saberse víctima de esa enfermedad, de raíz desconocida y que puede impactar varios órganos de su organismo.

Síntomas del aparato digestivo

Son los menos comunes. Dentro de estos se señalan vómitos, diarrea, alteraciones hepáticas, pancreatitis, peritonitis, etc.

Síntomas hematológicos

En el lupus se puede presentar una reducción de la cantidad de todos los tipos de células sanguíneas. De esta manera, la leucopenia, o sea el descenso de glóbulos blancos, puede ser muy habitual. La anemia también surge con periodicidad en la evolución de la enfermedad.

Síntomas iniciales

Debido a que el lupus puede impactar a numerosos órganos diferentes, pueden manifestarse una extensa diversidad de síntomas; estos se retiran y vuelven, y puede que salgan síntomas distintos a lo largo del curso de la patología.

Los síntomas de lupus más frecuentes, que son iguales para hombres y mujeres, son: 

  • Agotamiento extremo (cansancio)
  • Cefalea
  • Dolor o hinchazón en las articulaciones
  • Fiebre
  • Anemia (déficit de glóbulos rojos)
  • Hinchazón (edema) de pies, piernas, manos y/o en torno a de los ojos
  • Dolencia de pecho al inspirar hondamente (pleuresía)
  • Irritación cutánea en figura de alas de mariposa en las mejillas y nariz
  • Sensibilidad al sol o la luz (fotosensibilidad)
  • Merma de cabello
  • Dificultades en la coagulación de la sangre
  • Alteración del color en los dedos de las manos, los cuales se tornan blancos y/o morados con el frío (fenómeno de Raynaud)
  • Ulceraciones en boca o nariz

Diversos síntomas del lupus se hacen presentes en otras enfermedades. Efectivamente, el lupus se reconoce como el “gran imitador” porque los síntomas se asemejan a los de patologías como artritis reumatoide, diabetes, problemas de la tiroides, enfermedad de Lyme, trastornos de la sangre, fibromialgia, y varias enfermedades del corazón, pulmones, músculos y huesos.

Usted puede cumplir un rol importante en colaborar con su médico a manipular su enfermedad de la mejor manera. Oiga a su organismo, haga preguntas y permanezca implicado/a en su atención.

Lupus eritematoso en el embarazo

Hay certidumbres encontradas en relación a si el embarazo constituye un riesgo superior de reactivación o empeoramiento del LES. No obstante, ya sea imputable al embarazo o a una reanimación lúpica per se, el quebranto de la condición clínica es sencillo de evidenciar en pacientes embarazadas con LES, a lo largo del embarazo y el puerperio.

En pacientes con LES el presagio para la madre y el feto puede ser desfavorable por 3 condiciones que se presentan habitualmente:

  1. Riesgo superior de aborto. La presencia de aborto puede ser incluso de un 40 por ciento, especialmente en las que presentan anticuerpos antifosfolípidos.
  2. Peligro mayor de fallecimiento fetal tardío y parto prematuro. Por el surgimiento de HTA o empeoramiento de la misma, proteinuria y deterioro de la función renal, lo que revelaría reanimación del LES o una preeclampsia agregada.
  3. Lupus eritematoso neonatal. Radica en un rash temporal del recién nacido, obstrucción cardíaca total perdurable o alteraciones hemáticas.

El síntoma más frecuente es el rash, que puede adoptar diferentes formas. Se propaga por toda la piel, no esencialmente en el rostro, surge días o semanas luego del nacimiento, especialmente luego de exponerse al sol, y habitualmente se desvanece entre los 4 y 6 meses, una vez que se ha suprimido la inmunoglobulina de la madre.

Le sigue en el orden de frecuencia las alteraciones hemáticas, producto de la trombocitopenia y la anemia básicamente, las cuales se solucionan con terapia. Es pertinente mencionar que la más extraña anomalía, pero la más grave a la vez, es el bloqueo cardíaco completo, que en numerosos casos necesita de marcapasos, inclusive una cierta cantidad de estos niños fallece.

La esperanza de vida de los recién nacidos con bloqueo AV completo es del 70 por ciento, a los 3 años. Puede suceder, además, la miocardiopatía fetal, y fallecimiento intrauterino. En un feto con posibilidades de nacer, pero con daño de la función cardíaca, la conducta a seguir es la interrupción del embarazo.

El lupus neonatal no es parecido al del adulto, ya que no presentan artritis, fiebre, enfermedad renal ni cerebral. Es un síndrome anormal que acontece únicamente en hijos de madres con anticuerpos a los antígenos Ro/SS-A y/o La/SS-B.

Un tercio de las embarazadas con LES posee uno de estos anticuerpos, y los hijos de esas madres son perjudicados, en un 25 %, por lupus cutáneo, y en un 3 %, por bloqueo cardíaco completo.

Los anticuerpos de peligro para el embarazo, y por tanto, que se deben contemplar por su potente efecto nocivo sobre la gestación, son los antifosfolípidos (inhibidor o anticoagulante lúpico y anticardiolipinas) y anti-Ro y anti-La.2

Igualmente, las contraindicaciones concretas para el embarazo en pacientes con LES son las siguientes:

  • La presencia de deterioro renal en los cuatro meses previos, con creatinina mayor a 1,5 mg o estar en terapia de diálisis.
  • El incremento sostenido de la presión arterial, principalmente la diastólica.
  • La terapia con medicamentos citotóxicos.
  • La presencia de miocarditis, endocarditis y/o hipertensión pulmonar.

En estas pacientes se recomienda la ligadura de las trompas, y la atención de una paciente embarazada con LES debe estar a cargo de un reumatólogo y un obstetra, con experiencia en embarazos de alto riesgo.

Es de suma importancia valorar los fundamentos preconcepcionales pues la paciente debe estar oportunamente informada. Los mejores resultados perinatales se logran cuando una paciente queda embarazada, cuando los síntomas y signos de su enfermedad han desaparecido.

Previo al embarazo se deben analizar la existencia de anticuerpos de riesgo, así como conservar los valores siguientes: la creatinina debe estar con valores < 1,5 mg/Dl, clearence > 65 mL/min, proteinuria de 24 h < 2,5gr, y conservar igualmente la presión arterial en el rango normal.

A lo largo del embarazo y el parto no se indica la terapia con prednisona como tratamiento profiláctico para LES inerte. La supervisión clínica y de laboratorio es necesaria para la búsqueda de arrebatos lúpicos.

Las señales seguras de actividad lúpica a lo largo del embarazo son los rangos en ascenso de anticuerpos anti-DNA, la hipocomplementemia (principalmente de la vía alterna), el sedimento urinario activo, la artritis verdadera, y el eritema, las úlceras y las adenopatías.

El tratamiento es parecido al prescrito para pacientes no embarazadas, en la eventualidad de presentar reanimación de la enfermedad, y se opta por el uso de prednisona, por cuanto es metabolizada en la placenta, y no se transmite al feto en cantidades importantes.

El paracetamol es el analgésico y antirreumático de preferido en el embarazo, sin embargo, de ser requerido se puede utilizar aspirina e indometacina. De igual manera, la única droga citotóxica apta para ser usada en el embarazo es la azatioprina, si bien hay reservas para su empleo, por cuanto podría complicar la fertilidad futura de un feto del sexo femenino.

El instante de la interrupción del embarazo en pacientes con LES está sujeto a la severidad de la enfermedad de base, y de la presencia de compromiso renal o hipertensión.

Si no están presentes estas complicaciones la paciente puede conducir su embarazo a término, y si ha sido atendida con glucocorticoides a lo largo de más de 1 mes en el último año, debe recibir hidrocrotisona de 100 mg, cada 6 horas en el parto, para evitar una crisis addisoniana. La vía de parto es definida de acuerdo a criterios obstétricos habituales.

Las pacientes con síndrome antifos-folípido (SAAF) secundario y sin trayectoria de tromboembolismo son atendidas con 100 mg de aspirina al día, pero en las que presentan antecedentes de episodios trombóticos y SAAF debe utilizarse heparina subcutánea más aspirina en pequeñas dosis.

El tratamiento comienza una vez se confirme la viabilidad del embarazo por ultrasonografía, y se deben efectuar también pruebas para la identificación de los anticuerpos anti Ro/SS-A y anti La/SS-B, por cuanto son marcadores de riesgo de lupus neonatal.8,10

El bloqueo cardíaco completo puede determinarse en la auscultación rutinaria de los latidos cardíacos fetales, y monitorización electrónica de la frecuencia cardíaca fetal.

En esos casos es requerido efectuar una ecocardiografía fetal, examen este que develará una separación atrioventricular para, de esta manera, ratificar el diagnóstico de bloqueo AV completo, y posibilitar la pesquisa de cierta anomalía estructural del corazón, que puede relacionarse hasta en un 15 % de los casos.

En estos, el perfil biofísico fetal y el estudio de flujometría, Doppler fetal, pueden resultar de mucha utilidad. La mayor parte de estos casos se solucionan a través de cesárea electiva.

Igualmente, no se pueden desatender las medidas posparto. En pacientes con LES y SAAF secundario, con elevados valores de anticardiolipinas o antecedentes de trombosis, se debe conservar el tratamiento antitrombogénico por 3 meses luego del parto.

Está excluido el empleo de anticonceptivos orales (ACO) en estas pacientes, y hay diferencias sobre la utilización de dispositivos intrauterinos (DIU), por cuanto presentan mayor riesgo de infección. La planificación familiar y los métodos de barrera son una decisión de ellas.

La lactancia está autorizada siempre y cuando la madre no se encuentre bajo fármacos que puedan perjudicar al neonato. La exclusiva droga autorizada es la prednisona, por no más de 30 mg/día.

Luego de todo lo argumentado, podemos llegar a la conclusión de que las mujeres con LES pueden enfrentar con una gran posibilidad de éxito su maternidad, principalmente cuando se ejecuta una adecuada valoración y asesoría preconcepcional, se planea la gestación para el momento más adecuado y se realiza un apropiado monitoreo a lo largo del embarazo y el puerperio.

Lupus eritematoso en niños

El lupus eritematoso sistémico (SLE, siglas en inglés) es una patología autoinmune, o sea que el sistema inmune, por fallas, arremete contra el tejido del propio organismo. Esto ocasiona hinchazón en la piel, los pulmones, el sistema nervioso, los riñones y otros órganos.

Este tipo de lupus pocas veces se evidencia en las personas antes de los 10 años de edad. Es frecuente entre mujeres y ciertos grupos étnicos, como los hispanos, americanos nativos, afroamericanos, asiáticos del sur y sureste.

El lupus eritematoso sistémico incide en niños de la misma forma como afecta a los adultos. La diferencia primordial es que el cuidado de los infantes es distinto del de los adultos, por cuanto el tratamiento puede tener un gran impacto en el desarrollo físico y psicológico de un menor.

¿Cuáles son los síntomas del lupus eritematoso sistémico en niños?

Los padres de niños con lupus eritematoso sistémico habitualmente buscan al doctor en presencia de los siguientes síntomas:

  • Fiebre
  • Fatiga
  • Pérdida de peso
  • Pérdida de cabello
  • Dolor de estómago
  • Erupciones en la cara o parte superior del cuerpo
  • Cefalea
  • Formación de moretones con facilidad
  • Dolencia en las articulaciones
  • Ataques o psicosis
  • Merma en el rendimiento escolar
  • Síntomas de ansiedad o depresión

¿Qué ocasiona el lupus eritematoso sistémico?

No se saben las causas concretas del lupus eritematoso sistémico. Regularmente, los pacientes que presentan lupus nacen con los elementos genéticos que le preparan para desencadenar la enfermedad.

A pesar de ello, no todos los pacientes con ese tipo de genética producen lupus – existe cierto desencadenante en el medio ambiente que hace que empiece la reacción del sistema inmune que genera el lupus. Los posibles desencadenantes son:

  • El virus Epstein-Bar
  • Exposiciones a la luz solar
  • Reacción a algún medicamento o droga
  • Exponerse al humo del cigarrillo
  • Las hormonas durante la pubertad

¿Cómo se diagnostica el lupus eritematoso sistémico?

Se diagnostica si suceden cuatro o más de los subsiguientes síntomas, o bien a lo largo de un periodo de tiempo o paralelamente, sin ninguna explicación evidente:

  • Erupción roja en los cachetes y en el puente de la nariz (surge en cerca de un tercio de los episodios)
  • Un sarpullido con figura de un disco con bultos, con probable cicatrización de brotes previos
  • Irritación debido a exposición al sol
  • Ulceraciones en la boca o la nariz
  • Artritis en dos o más articulaciones
  • Líquido en torno al corazón o pulmones
  • Dificultades en los riñones
  • Ataques o psicosis
  • Déficit de glóbulos rojos (anemia), plaquetas, linfocitos o leucocitos
  • Exámenes alterados para cualquiera de los anticuerpos del sistema inmune
  • Elevado conteo en laboratorio de anticuerpos antinucleares (ANA,  siglas en inglés), que es un tipo de célula del sistema inmune que arremete contra el núcleo de las células

El galeno considerará otros elementos previamente al diagnóstico, como historial familiar, edad y por cuanto tiempo el paciente ha estado presentando síntomas.

¿Cómo se trata el lupus eritematoso sistémico en niños?

No existe cura alguna para el lupus eritematoso sistémico, pero una terapia apropiada puede contribuir en gran forma. El objetivo primordial del tratamiento es calmar los síntomas y evitar que el sistema inmune embista los tejidos vitales antes de que suceda un daño permanente.

Cuando se medica a los infantes, esto requiere el cuidado de un grupo de especialistas que abarquen fisioterapeutas, reumatólogos pediátricos, enfermeras y consejeros que puedan suministrar el tratamiento requerido para garantizar la salud física y psicológica del niño.

El tratamiento puede ser necesario para contribuir a que el niño o adolescente acepte el hecho de que tiene una enfermedad, y a permanecer motivado para ir a las citas con su doctor, realizarse exámenes de sangre de forma habitual, y tomar sus medicinas.

Los fármacos varían, de acuerdo a la severidad de los síntomas del paciente. Los medicamentos comprenden:

  • Corticoesteroides (prednisona) para regular la hinchazón;
  • Hidroxicloroquina (Plaquenil), un medicamento para la malaria que se emplea para controlar los brotes de la patología;
  • Inmunosupresores como la azatioprina (Imuran), micofenolato mofetil (Cellcept), metotrexato, ciclofosfamida (Cytoxan), y rituximab (Rituxan);
  • Fármacos para calmar las dolencias como el iboprufeno o naproxeno;
  • Agregados de calcio y vitamina D para evitar la osteoporosis (que es un probable efecto secundario del empleo prolongado de los corticoesteroides).

¿Qué pasa luego del tratamiento del lupus eritematoso sistémico?

La prednisona es uno de las terapias más efectivas para regular la hinchazón en el lupus. Pueden presentarse graves efectos secundarios, como un sistema inmune alterado, incremento de peso, estrías, elevada presión sanguínea, osteoporosis, depresión, diabetes, glaucoma, y cataratas.

Estas patologías pueden constituir un gran choque en el aspecto del niño, su estabilidad psicológica, y su desarrollo normal. Por este motivo es determinante que el paciente acuda a ver a su doctor de forma habitual, para realizar un monitoreo de esos efectos secundarios.

La hidroxicloroquina puede, en exceptuados casos, ocasionar perjuicios perdurables en la retina. Todos los niños que ingieran esta medicina deben hacerse un rastreo habitual con su oculista.

Con la terapia apropiada, los niños que sufren de lupus eritematoso sistémico pueden continuar yendo a su escuela, pueden disfrutar con sus amigos, realizar ejercicios, e incorporarse a las actividades familiares.

¿Cuál es el pronóstico a largo plazo para niños que presentan lupus eritematoso sistémico?

Los infantes que reciben la terapia apropiada para el lupus eritematoso sistémico regularmente consiguen un resultado favorable. La tasa de supervivencia es cercana a un 100% a los cinco años luego del tratamiento, y 85% a los 10 años.

Los niños con lupus eritematoso sistémico pueden presentar un riesgo superior de tener aterosclerosis rápido (obstrucción en las arterias) y enfermedades del corazón al alcanzar la edad adulta.

Otras dificultades que pueden perjudicar el tratamiento son:

  • No tomar las medicinas o seguir el tratamiento
  • Dificultades con el sistema nervioso
  • Otras infecciones
  • Patologías de los riñones
  • Problema para conseguir el tratamiento apropiado

¿Se puede prevenir el lupus eritematoso sistémico?

En vista de que no se comprenden totalmente las causas del lupus eritematoso sistémico, se desconoce cómo evitarlo. Los brotes de la enfermedad se pueden disminuir de la siguiente manera:

  • Evitarla exposición al sol
  • Ponerse crema de bloqueo solar y ropa para resguardarse cuando se sale fuera de casa;
  • Dormir y descansar lo suficiente; y garantizar la administración de los fármacos que te han recetado

Lupus Eritematoso en hombres

El lupus eritematoso sistémico (LES) es un apatología autoinmune que afecta nueve veces más a mujeres que a hombres.

En una investigación que llevó a cabo la firma Molina JF y colaboradores, divulgaron un estudio que abarcó a 107 hombres con LES en una cohorte de 1316 pacientes, de tres poblaciones latinoamericanas (2 colombianas y 1 mexicana), hallando que el diagnóstico se hizo, en promedio, a los 26 años en los hombres y a los 28 en mujeres, y se demoró seis meses en ellos y ocho en ellas.

A lo largo del desarrollo de la enfermedad los hombres presentaron más trombosis, anticuerpos anti-DNA y mayor periodicidad de nefritis, y las mujeres presentaron más el fenómeno de Raynaud.

Se ha comprobado igualmente, que el LES en varones se identifica por la mayor incidencia de serositis, injuria renal severa y un desfavorable pronóstico.

Ciertos hombres luchan con la idea de que esta enfermedad es mayoritariamente diagnosticada en mujeres, cuando de hecho el diagnóstico no tiene relación con la masculinidad y no se debe asumir de esa forma.

¿Qué es lupus para la mayoría de hombres?

Si bien no existen dos casos de lupus iguales, la mayoría del tiempo la enfermedad evoluciona, y es peligrosa de la misma forma, tanto en el hombre como en la mujer. Si usted tiene LES asegúrese de ver a su doctor con regularidad y de tomar su medicina a en el horario prescrito.

Si no tiene declarada la enfermedad, pero presenta algunas de los síntomas siguientes, debe tomar las medidas pertinentes:

  • Dolor en el pecho al inspirar hondo.
  • Merma de sensación, hormigueo en brazos y piernas
  • Tobillos hinchados
  • Convulsiones
  • Visión borrosa
  • Orina espumosa, sangre en la orina, dificultad para orinar
  • Fiebre
  • Pérdida repentina de apetito
  • Úlceras en la boca
  • Dolor o alteración del color en los dedos cuando están fríos
  • Dolor en las articulaciones y en los músculos

Luego de haber sido diagnosticado observarás algunos cambios en tus habilidades físicas, y en tu aspecto.

Dolencia y agotamiento por lupus puede ocasionarte frustración por tus limitaciones, probablemente debes reducir el trabajo físico extenuante, como levantar cosas pesadas. Puede ser difícil el luchar con los efectos secundarios que la medicina para el lupus te ocasiona, tales como pérdida del cabello e incremento de peso.

La depresión, el agotamiento y el dolor de lupus puede igualmente obstaculizar tu relación sexual, aunque la enfermedad probablemente no afecte tu habilidad para engendrar.

El hombre tradicionalmente debe que vivir bajo la perspectiva de ser un proveedor fuerte y capaz. Por causas del lupus existe agotamiento y otros dificultades físicas – no necesariamente visibles para los demás- las personas injustamente puede clasificar a estos hombres como enfermizos o perezosos.

El no poder laborar en horario completo por razón de la enfermedad puede ser fundamentalmente dificultoso. Es significativo conformar una red de ayuda para apoyarte a lidiar con estos problemas.

Tratamiento
La terapia de la enfermedad no está sujeta a un solo tratamiento. Es muy diferente de acuerdo al órgano al que afecte. Los corticoides se asumen como el tratamiento elemental puesto que todos los pacientes en algún momento u otro los requieren.

En afecciones menores como la artritis, la pleuropericarditis o las manifestaciones epidérmicas habitualmente se utilizan antiinflamatorios no esteroideos (AINE) conjuntamente con los corticoides.

Si los tejidos dañados son el corazón, el sistema nervioso central, el pulmón o el riñón, la terapia debe ser mucho más agresiva y se fundamenta en corticoides en dosis elevadas, la cual se complementa con tratamientos inmunosupresores.

Si la patología presenta sintomatologías de agotamiento, fiebre o afecciones cutáneas, el tratamiento será menos fuerte y basado en corticoides tópicos y/o antipalúdicos.

La nutrición ha de ser completa, sana y balanceada. No existe algún alimento nocivo para afectarlo.

Por otra parte, si la patología impacta el riñón y sobre todo, cuando existe hipertensión arterial, los enfermos deben entender que es contraindicado consumir alimentos salados o muy condimentados.

De acuerdo a las características particulares, a los pacientes lúpicos regularmente se les recomienda protegerse de manera extrema si deben exponerse a la luz solar, principalmente las personas que presentan dificultades cutáneas, ser precavidos ante infecciones, estar solventes con las vacunaciones específicas, así como observar cuidados específicos a lo largo del embarazo.

Fisioterapia

Se debe recordar que el lupus eritematoso sistémico (LES) es una perturbación crónica inflamatoria del tejido conjuntivo.
Su etiología no se conoce aún, e impacta especialmente a mujeres jóvenes y niños.

La patología puede abarcar áreas tan extensas como riñones, articulaciones, superficies serosas y paredes vasculares. El 98 por ciento de los pacientes con LES resultan positivos en una prueba de ANA, lo que exige ratificar el diagnóstico mediante cierto test de anticuerpo anti-DNA de cadena doble.

Esta enfermedad es evidente cuando el paciente presenta erupción cutánea eritematosa, fiebre, dolencia pleural intermitentepoliartritis, leucopenia e hiperglobulinemia con anticuerpos anti-DNA de cadena doble o vestigios de enfermedad renal.

La esperanza de vida de la patología ha aumentado significativamente, en las últimas dos décadas, de esta manera se estima que, una vez controlada la etapa aguda inicial, a largo plazo habitualmente ha de ser positivo el pronóstico. La supervivencia a los 10 años es del 95 por ciento, en los países desarrollados.

Las muestras articulares serán poliartralgias difusas y cambiantes, con escasa erosión articular, impidiendo la necesidad de usar ortesis correctoras. A ras epidérmico sobresale un sarpullido rugoso a nivel del rostro en figura de mariposa, encima del puente nasal y mejillas, sin afectar el globo ocular.

Las mialgias y las impotencias de la musculatura son habituales en la mayor parte de los pacientes. La enfermedad se desarrollará en brotes más o menos periódicos y de acuerdo al tratamiento indicado.

La fisioterapia resulta imprescindible en esta enfermedad como en todas esas patologías que conforman el conjunto de artropatías inflamatorias. Se debe considerar que estamos ante una enfermedad crónica, donde la fisioterapia no procura curar la enfermedad, pero sí conservar la mejor calidad de vida que se le pueda brindar a los pacientes.

Se tendrá que observar una serie de precauciones para atender a este tipo de enfermos. Las sesiones de terapia no deben ser prolongadas, por cuanto se corre el riesgo de inducir una nueva hinchazón articular y debilitar muscularmente al paciente.

La cinesiterapia se efectuará de manera pausada y siempre acatando la norma de no producir dolor. Si se ejecuta cierto tipo de cinesiterapia resistida, esta será de una intensidad ligera, para impedir la sobrecarga de las articulaciones.

La fisioterapia persigue como objetivos primordiales en el lupus, disminuir el dolor, el edema y la hinchazón a lo largo de los episodios de brotes. Para esto se pueden emplear AINES. Principalmente resultará de utilidad la aspirina, sobre todo en esos pacientes que presenten una predisposición a la trombosis como patología adicional.

El empleo de ultrasonidos es probable, pero en todo momento bajo su aplicación pulsátil y jamás en la fase de brote. Está descartado el empleo de calor focal o cualquier modalidad de termoterapia por conducción, en vista de la posible existencia de vasculitis relacionada a la enfermedad.

Resulta esencial evitar la rigidez articular y la atrofia muscular presente. Para esto podemos usar diferentes técnicas de cinesiterapia, siempre acatando los parámetros ya señalados.

Los métodos de fortalecimiento muscular que involucren una desestabilización, como las extensas diagonales de la facilitación neuromuscular propioceptiva, pueden terminar contraproducentes por el peligro de inducir una afección articular y liberar un nuevo brote inflamatorio.

Conservar la operación respiratoria puede ser un elemento de suma importancia, cuando el impacto sistémico del lupus llega al sistema respiratorio. La fisioterapia, en este escenario, comprenderá tanto la prevención como la terapia de todas las dificultades que puedan aparecer.

Se persigue instruir al paciente sobre la respiración abdominodiafragmática, sin dejar de lado los ejercicios costales. Cuando el drenaje de segregaciones respiratorias se torna necesario, se abordará con las técnicas concretas.

La estimulación del paciente será un elemento relevante, procurando mostrar al paciente, no solamente las restricciones de su enfermedad, sino también todas esas actividades que aún puede ejecutar. Fundamentalmente, será requerido cuando la patología impacte a individuos jóvenes, que ven restringida su calidad de vida muy pronto, como en todas las patologías crónicas.

Los fisioterapeutas, tienen el deber moral de cuidar a todos los pacientes como si su restablecimiento operacional fuera a ser ideal, a pesar de saber que el Lupus Eritematoso Sistémico, como la mayor parte de las enfermedades reumáticas, solamente tienen el destino de volverse crónica.

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Tratamiento nutricional

Una alimentación balanceada es primordial para atender el lupus, ya que puede reducir las probabilidades de los brotes de la enfermedad.

A pesar de ello, no se equivoque al asumir que una alimentación sana podría meramente sanar el lupus, ya que los investigadores aún no tienen una idea certera sobre la causa de este. En este instante, es significativo resguardar su organismo de cualquier complicación agregada.

Alimentarse de forma saludable disminuye la inflamación

En un organismo saludable, la hinchazón es una buena señal, pues manifiesta que los glóbulos blancos están laborando fuerte para desechar los antígenos. No obstante, el lupus puede incrementar la periodicidad de la hinchazón, e impactar de manera nociva su salud y vida cotidiana. Usted puede disminuir su peligro de hinchazón al ingerir alimentos como:

  • Grasas omega-3 de origen animal:se consigue frecuentemente en pescados como el salmón silvestre de Alaska, o en complementos como el aceite de kril.
  • Ajo: identificado, a través de los años, por sus cualidades medicinales, el ajo es afamado por poseer alicina, la cual genera ácido sulfónico al digerirse; el cual enfrenta los radicales libres que pueden ocasionar hinchazón.
  • Té:presenta antioxidantes antiinflamatorios que impulsan una mejorada función inmune y salud cardiaca. El mejor té que puede adquirir es el té Matcha de Japón, o el té de tulsi.
  • Vegetales de hojas verde oscuro: la col rizada, espinacas, col berza y acelga, poseen antioxidantes, flavonoides, carotenoides y vitamina C que pueden resguardarlo del deterioro celular.
  • Grasas saturadas:en contraste con la creencia popular, las grasas saturadas son favorables para usted. Pueden contribuir a reducir los rangos de colesterol, para un sistema cardiovascular más saludable, ofrecerle buen combustible para su cerebro y suscitar la absorción apropiada de los minerales.

Alimentos que hay que evitar

Así como los alimentos saludables pueden reducir las posibilidades de lupus, los alimentos nocivos pueden incrementarlas. Entre estos hallamos:

  • Grasas trans: son grasas perjudiciales de la comida chatarra y alimentos procesados, que pueden acrecentar el peligro de enfermedades cardiovasculares, lo cual posibilita que el lupus sea aún más agresivo. Sustituya estos alimentos por carne saludable, como el pollo orgánico de pastoreo y el salmón silvestre de Alaska.
  • Alfalfa: el germinado de alfalfa tiene un aminoácido nombrado L-canavanina, que incita su sistema inmune, lo cual puede ocasionar más arremetidas.
  • Sal: reducir su consumo puede contribuir en bajar la presión sanguínea elevada y resguardar sus riñones de un probable perjuicio mayor.
  • Alcohol: consumir alcohol en tanto toma sus medicinas, podría ser perjudicial para usted. Los AINEs  conjuntamente con el alcohol pueden ocasionar úlceras estomacales, de manera que se aconseja altamente que lo obvie.
  • Café: tomar café (u otras bebidas con cafeína) puede agravar los síntomas en el estómago, principalmente si el lupus ha afectado esa zona.

No olvide fortificar también sus huesos

Las investigaciones han confirmado que el lupus reproduce cinco veces el peligro de osteoporosis en las mujeres, lo que constituye sin duda, una cantidad considerable. La osteoporosis es una dificultad donde se reduce la densidad ósea; lo cual acrecienta el peligro de una fractura esquelética a una edad prolongada.

Tal como el lupus, la osteoporosis no presenta cura alguna, de tal manera que es mejor evitar esta enfermedad, en vez de atenderla, principalmente en el caso de las mujeres.

La osteoporosis puede ser producto de un ataque de lupus en los huesos o podría ser ocasionada por los fármacos que aminoran los huesos para regular los síntomas. De cualquier manera, es fundamental custodiar adecuadamente la estructura esquelética para garantizar el movimiento físico apropiado. Se sugiere ingerir complementos de calcio o alimentos ricos en calcio para atacar el inicio de la osteoporosis.

No obstante, se debe considerar que tener mucho calcio en el organismo puede producir depósitos, lo cual puede resultar fatal. Debería ingerir complementos de vitamina D y K2 que le posibilitarán la absorción apropiada del calcio en el organismo.

Efectos secundarios de los medicamentos

El lupus puede ser letal, principalmente si acomete los órganos vitales como el corazón, el cerebro o los pulmones. Si esto ocurre, es sensato que deba ingerir medicinas para regular los síntomas prontamente, si bien requiere conocer los efectos secundarios que producirán.

Los medicamentos pueden aminorar su sistema inmune, lo cual posibilita la entrada de más infecciones de fuentes exteriores. Ciertos medicamentos, inclusive, pueden perjudicar de manera directa su organismo, y generar enfermedades como la osteoporosis cuando se ingieren durante un tiempo considerable.

Pueden consumirse complementos para neutralizar esos efectos secundarios, si bien no debe complicar más la situación. Al comer alimentos nutritivos y realizar una cantidad apropiada de ejercicios, puede resguardarse a sí mismo de esos efectos secundarios.

Dieta

Perder peso, manifestar agotamiento y fiebre, son algunos de los síntomas iniciales.

El Lupus Eritematoso Sistémico es una enfermedad que necesita de un tratamiento especial, por lo que debe conocerse las particularidades generales de la dieta para el lupus.

La terapia principal del lupus radica en esteroides y cortisona, y es de suma importancia que el tratamiento farmacológico sea efectuado por el paciente de manera rigurosa, a pesar de ciertos síntomas como incremento de peso o inflamación.

Dieta para el lupus: objetivo, mejorar la calidad de vida

Una dieta balanceada es un elemento clave de la terapia contra el lupus, por cuanto suministra energía para las actividades diarias de los enfermos.

Lo primero que se debe considerar es que ciertos medicamentos para el lupus incrementan el apetito. De allí la típica ganancia de peso a lo largo de la enfermedad.

Igualmente, los almacenes de grasa acrecientan y se puede manifestar estreñimiento, así como diarrea y reflujo, que impiden en algunos casos disfrutar de los alimentos.

Asimismo, los glucocorticoides interceptan la absorción de nutrientes primordiales como: Potasio, zinc, calcio, vitamina C, vitamina D y vitamina B6.

Nutrientes esenciales. Los nutrientes fundamentales que debe ingerir el paciente con lupus son: Vitamina E, vitamina D, hierro, ácido fólico, calcio, selenio, sodio limitado, omega 3 carbohidratos integrales y proteínas bajas en grasa.

Alimentos para el lupus. Los alimentos que se deben incorporar en la dieta para el lupus son: Leche, atún, yogur descremado, pechuga de pollo sin piel, salmón, frijoles, pan integral, avena y arroz integral.

Igualmente se sugiere un vaso de jugo de naranja, en vista de que evita la formación de piedras en los riñones.

El especialista encargado del diagnóstico de lupus es un reumatólogo. Los síntomas generales del lupus son la pérdida de peso, cansancio y fiebre. En algunos casos la personas con lupus manifiestan alergias o pigmentaciones en la piel, llagas en la boca, náuseas, hinchazón de articulaciones, cefalea, resequedad y cambios en su estado de ánimo.

Tratamiento natural para el Lupus Eritematoso

Como se ha señalado, el lupus es una enfermedad autoinmune donde los órganos del sistema inmunológico de nuestro cuerpo se torna hiperactivo, deteriorando los tejidos sanos, en vista de que el sistema inmune se convierte en incapaz de identificar los tejidos sanos de los enfermos.

Aún los médicos presentan numerosas vacilaciones en relación a cuáles son los orígenes de esta enfermedad, si bien la mayor parte de los especialistas optan por señalar como responsables a las condiciones climáticas y la herencia genética.

Igualmente, experimentar elevados niveles de estrés, ser fumador, ingerir ciertas medicinas, por ejemplo, antibióticos fuertes; podría desencadenar en lupus. Se ha hallado también que las mujeres poseen una mayor propensión a sufrir esta enfermedad que los hombres.

Hay diferentes tipos de lupus con diversos síntomas, algunos de ellos son: hinchazón, dolor articular, así como deterioros en la piel, riñones, hígado, pulmones,  e incluso en el corazón.

El lupus es una enfermedad crónica, y no siempre es sencillo convivir con ella. Es significativo el control médico periódico y efectuar los tratamientos prescritos, que regularmente son basados en antiinflamatorios y corticoides.

Sin embargo, para cooperar con nuestra calidad de vida, sobrellevar los latosos síntomas y fortificar el sistema inmunológico, la medicina alternativa constantemente se encuentra allí presente, y por ello a continuación se presentan ciertos remedios caseros para el lupus.

En ciertas patologías es probable pasar de la medicina química o farmacéutica a la medicina alternativa, de manera progresiva, no obstante, en el caso de patologías como el lupus se recomienda efectuar los dos tratamientos de paralelamente, por cuanto es una enfermedad riesgosa que puede conllevar a complicaciones serias.

Llevar una vida saludable

Seguir un estilo de vida y una alimentación sana es primordial para poder tolerar esta enfermedad de la mejor forma posible. Evitar exponerse a escenarios de estrés, descansar lo suficiente y no exhibirse a los rayos solares ultravioletas, es transcendental para quienes padecen de lupus.

Ejecutar ejercicios, no fumar ni ingerir bebidas alcohólicas, disminuir el consumo de carnes rojas, ingerir alimentos ricos en fibras, evadir los alimentos con elevados contenidos de grasas saturadas y colesterol; son algunas de las recomendaciones que se deben respetar al pie de la letra.

Se sugiere comer muchas frutas y verduras crudas, o cocidas al vapor, así como la ingesta de carnes blancas como pollo o pescado; sobre todo los pescados grasos como el salmón o las sardinas. el

Beber suficiente agua es igualmente fundamental para las personas que sufren de lupus; no olviden que uno de los órganos que se pueden ver afectados implicados son los riñones, por lo que el líquido es necesario para purificarlos y preservar su buena operatividad.

Los individuos que sufren lupus deben estar igualmente atentos a ciertos alimentos, de los que se puede manifestar sensibilidad, como el trigo, el tomate, alfalfa, el chocolate, berenjenas, pimientos y alimentos que pueden tener elevados contenidos de Omega -6, como el girasol, maíz, cártamo, y ciertos aceites o grasas animales.

Estos alimentos pueden generar alergias, sarpullidos o incrementar la hinchazón.

Tratamiento a base de hierbas

Las hierbas medicinales presentan gran utilidad en los episodios de lupus, por cuanto contribuyen a calmar los síntomas que ocasiona esta enfermedad. Se deben elegir hierbas pulmonares, relajantes, anti reumáticas, diuréticas, antiinflamatorias, anticatarrales, demulcentes, expectorantes y tónicos renales.

Las hierbas pueden ser ingeridas en forma de infusión, o hacer con ellas tinturas, ya que de esa forma será más fácil ingerirlas mezcladas y potenciar sus cualidades.

No es aconsejable empezar con todas las hierbas paralelamente, por cuanto sería muy violento para el organismo; lo mejor es iniciar con pocas hierbas, acometiendo los síntomas que tenemos más presentes, o los que más nos incomodan y luego ir añadiendo otras.

Si le parece puedes acudir a un terapeuta naturista y consultarle sobre su enfermedad, y detallarle sobre los síntomas que más le impactan para planear una terapia consensuada, que vaya añadiendo gradualmente hierbas, en base a los resultados que se van obteniendo con ellas.

Otros tratamientos naturales

Hay una generosa cantidad de tratamientos naturales, que si bien no enfrentan el origen de la enfermedad, pueden contribuir a soportar los síntomas que el lupus causa.

Por ejemplo, masajes, auriculoterapia o acupuntura para calmar los dolores articulares y disminuir la inflamación; meditación, yoga o relajación, para disminuir los niveles de estrés; y terapias estéticas naturales para tratar las afecciones epidérmicas.

Tratamiento farmacológico

La cometida terapéutica del lupus debe ser multidisciplinaria. No existe una terapia estandarizada, ya que es necesario evaluar el tipo y la peligrosidad de los síntomas que manifiesta el paciente.

El primer paso será el de impedir los probables elementos desencadenantes de la enfermedad, como pueden ser el calor, ciertos medicamentos o la luz del sol.

De allí que sea significativo incitar la fotoprotección, porque se ha comprobado que los pacientes que usan regularmente bloqueadores solares tienen menos afección renal, trombocitopenia, hospitalizaciones y necesidad de medicamentos inmunodepresores que aquellos que no los usan.

Si el paciente se encuentra en brote es significativo que mantenga reposo, duerma las horas suficientes y evada escenarios que puedan agotarle física o psicológicamente.

En cuanto a la terapia farmacológica habitualmente se utilizan los siguientes medicamentos:

Antinflamatorios no esteroideos (AINE). Las manifestaciones articulares y las serositis (pleuritis y pericarditis) regularmente responden a ese tratamiento.

Antipalúdicos. Los más utilizados son la cloroquina y la hidroxicloroquina. Son ventajosos para el tratamiento del LES y del lupus cutáneo, tanto en forma crónica como en subaguda. Su comienzo de acción es pausado y los efectos terapéuticos no se evidencia hasta las 3 o 4 semanas de comenzado el tratamiento.

El efecto secundario desfavorable más reconocido es la retinopatía tóxica, por lo que se debe realizar una exploración oftalmológica periódicamente para advertirla.

Glucocorticoides. Estarían prescritos en individuos con enfermedad cutaneoarticular, que no hayan reaccionado a AINE y antipalúdicos y en las manifestaciones sistémicas peligrosas (nefropatía, anemia hemolítica, vasculitis, etc.).

En vista de las implicaciones relacionadas a largo plazo, en casos de enfermedad crónica, es recomendable suministrar los glucocorticoides, junto a otros inmunodepresores para poder reducir la dosis.

Inmunodepresores

  • Es el tratamiento seleccionado en los episodios de nefropatía lúpica grave. Se suministra en bolos endovenosos.
  • Se proporciona por vía oral, en condiciones donde la ciclofosfamida esté suprimida o no haya logrado efecto. Se soporta mejor y puede ser usada a lo largo del embarazo. La toxicidad más significativa es de tipo hematológico.
  • Su prescripción principal es en los casos de afección articular peligrosa,  que no ha reaccionado a otros tratamientos.
  • Micofenolato de mofetilo. Se comenzó a emplear desde 1997 en la nefritis lúpica grave, o reacia a otros tratamientos.

Complicaciones

Ciertas personas que presentan lupus (lupus eritematoso sistémico o SLE, siglas en inglés) pueden evidenciar complicaciones en sus órganos interiores, como el corazón, el hígado o los pulmones.

Cómo vivir con lupus

Buena parte de las personas con lupus son aptas para continuar con sus actividades cotidianas. Usted puede advertir que requiere disminuir su nivel de actividad, buscar ayuda para el cuidado de los niños o variar la manera en que trabaja, debido al agotamiento, la dolencia articular u otros síntomas. Usted puede necesitar dejar de hacer sus actividades habituales completamente.

Un gran número de individuos con lupus pueden presentar una esperanza de vida casi normal. Esto está sujeto a la severidad de su patología, de si están implicados órganos vitales (como los riñones) y el nivel de gravedad que hayan alcanzado esos órganos. El lupus regularmente no causa perjuicios ni deformidad articular, lo cual puede suceder en personas que presentan artritis reumatoidea, otra patología autoinmunitaria.

Las medicinas que se emplean para atender el lupus de moderado a grave, presentan efectos secundarios. Puede ser dificultoso definir qué dificultades forman parte del curso normal de la enfermedad, y qué problemas se atribuyen a los efectos de los fármacos, que se usan para regular la enfermedad.

Hasta hace algunas décadas, no se entendía con exactitud el lupus. Los individuos que presentaban lupus fallecían más jóvenes, por lo general a consecuencia de dificultades con los órganos vitales. Actualmente, la enfermedad puede atenderse con mayor eficiencia, la esperanza de vida se ha incrementado notablemente.

Anticoncepción, embarazo y lupus

En ocasiones se utilizan hormonas como el estrógeno y la prolactina, para la terapia hormonal, la anticoncepción y como parte de los tratamientos de fertilidad. Los estudios no son coincidentes en cuanto a si tomar hormonas incrementa el peligro de lupus o de exaltación de los síntomas del lupus.

Si está pensando ingerir hormonas, notifíquele a su médico sobre los riesgos y beneficios de ese tratamiento.

El lupus habitualmente no afecta la aptitud de una mujer para concebir un hijo.

No obstante, si está en curso una exacerbación del lupus o se encuentra tomando medicinas corticosteroides, es probable que presente ciclos menstruales anormales, lo cual puede entorpecer la planificación de un embarazo.

No está demostrado si las mujeres presentan más exaltaciones del lupus a lo largo del embarazo. Pero al parecer existe un riesgo superior para el feto en evolución. Los peligros se reducen si la mujer impide quedar embarazada, a lo largo un período de actividad dinámica del lupus.

Por ello, es una excelente idea que las mujeres que presentan lupus, usen un método anticonceptivo eficiente, cuando el lupus esté en movimiento. Si está proyectando tener un hijo o ya se encuentra embarazada, es muy significativo que su doctor y usted conversen acerca de cómo el lupus puede impactar el embarazo.

Problemas renales

Los problemas de los riñones impactan a numerosas personas que presentan lupus. Estos problemas regularmente no provocan síntomas, pero ciertas personas pueden advertir que presentan inflamación en las piernas o en los tobillos, por retención de líquido que no se le había presentado previamente.

La primera señal de dificultades renales acostumbra ser un resultado irregular en un examen de orina, como proteínas, sangre o glóbulos blancos en la orina, o cilindros granulares o de glóbulos rojos (conglomerados de glóbulos rojos o células renales).

En ciertos casos, las dificultades renales son tan severas que los riñones dejan de operar correctamente o fallan completamente. De acuerdo a la gravedad del perjuicio renal, la terapia puede contener fármacos fuertes para regular el lupus, la diálisis renal o un trasplante de hígado.

Problemas cardíacos

Los problemas cardíacos ocasionados por el lupus abarcan:

  • Hinchazón del manto que rodea el corazón (peridarditis). Este es la dificultad cardíaca más frecuente asociada con el lupus.
  • La dureza de las arterias que riegan el tejido muscular cardíaco con sangre. Los individuos con lupus corren un riesgo mayor de presentar depósitos de placa en las arterias (aterosclerosis) que pueden inducir enfermedad en las arterias coronarias. Asimismo, presentan una posibilidad superior de que se les conformen depósitos de placa a una edad menor que las personas que no presentan lupus.
  • Enfermedades de las válvulas cardíacas. Un reducido grupo de personas que tienen lupus pueden presentar válvulas cardíacas levemente engrandecidas, lo cual las convierte en susceptibles a infecciones de las válvulas averiadas (endocarditis), coágulos de sangre o insuficiencia cardíaca. Ciertas personas que presentan válvulas cardíacas afectadas podrían requerir cirugía para suplantar las válvulas.
  • Hinchazón del músculo cardíaco (miocarditis), lo cual es poco frecuente, pero puede inducir dificultades con el latido cardíaco o el músculo cardíaco. La miocarditis puede producir serios problemas cardíacos, como miocardiopatía dilatada e insuficiencia cardíaca. Con estas dificultades, el corazón se le dificulta bombear sangre eficientemente como debería.

Problemas pulmonares

Cerca de 1 de cada 3 personas que tienen lupus evidencia una hinchazón del tejido que rodea los pulmones. En algunos casos, esto no induce ningún síntoma. En otras oportunidades, produce problemas respiratorios, tos o dolor en el pecho que se agrava al inspirar hondamente (pleuritis).

Numerosas personas con lupus manifiestan dolor en el pecho cuando respiran. Si este dolor no es ocasionado por la pleuritis, habitualmente es producido por la hinchazón del músculo, el cartílago o los ligamentos del pecho, o por la inflamación de las coyunturas que enlazan las costillas al esternón (articulaciones costocondrales). En estos episodios, los pulmones podrían no ser afectados.

Entre las dificultades pulmonares menos frecuentes con el lupus se mencionan fiebre, tos y la inflamación del tejido pulmonar (neumonitis lúpica aguda). Ciertas personas con lupus generan un anticuerpo que hace que su sangre se coagule con más facilidad (anticuerpo antifosfolipídico).

Estos individuos pueden presentar un peligro de coágulos en los pulmones , llamados también émbolos pulmonares. Una complicación poco habitual es la aglomeración de líquido en los pulmones (edema pulmonar), inducida por las dificultades cardíacos o pulmonares.

Problemas sanguíneos

Los inconvenientes sanguíneos son frecuentes en personas que presentan lupus, pero no todo el tiempo motivan síntomas visibles. Estos inconvenientes, que en algunos casos son peligrosos e inclusive potencialmente letales, abarcan:

  • Alteración en los glóbulos rojos, los cuales trasladan el oxígeno; en los glóbulos blancos, los cuales enfrentan infecciones; y en las plaquetas, las cuales contribuyen con la coagulación de la sangre.
  • Anemia originada por el exterminio de glóbulos rojos (anemia hemolítica), bajo conteo de glóbulos blancos (leucopenia) o bajo recuento de plaquetas (trombocitopenia). La anemia puede ser originada tanto por el lupus como por las medicinas usadas para tratarlo.
  • Variación en los órganos asociados a la circulación, como el bazo o los ganglios linfáticos.
  • Generación de anticuerpos que acometen contra algunos elementos de coagulación de la sangre, logrando que la sangre se coagule fácilmente. Estos anticuerpos se generan en 1 de cada 3 personas que presentan lupus. Pueden ocasionar una afección conocida como síndrome de anticuerpos antifosfolipídicos, que puede inducir complicaciones de coagulación sanguínea leves o severas.

Problemas del sistema nervioso

Los problemas neurológicos (del sistema nervioso) relacionados con el lupus abarcan:

  • Merma ligera de memoria, problemas para concentrarse y fallas de comprensión y juicio.
  • Cefaleas frecuentes que habitualmente se relacionan con estrés y la tensión. Las migrañas (jaquecas) suceden en numerosas personas que presentan lupus.
  • Inconvenientes del sistema nervioso que inducen alteraciones de la vista, mareos, impotencia muscular en la cara, brazos o piernas, o la merma de la sensación de temperatura o de dolor en los pies, las manos, los brazos o las piernas (neuropatía periférica o craneal).
  • Convulsiones. Pueden ser producidas por dificultades de presión arterial, infecciones o hinchazón en los vasos sanguíneos del cerebro.
  • Ataques cerebrales, que pueden ir de ligeros a fuertes.

Problemas de salud mental

El estrés físico y emocional de soportar una enfermedad crónica puede hacer que sea dificultoso conservar una buena salud mental.

  • Numerosas personas con lupus se tornan ansiosas, deprimidas o las dos cosas.
  • En ciertos individuos que tienen lupus se manifiesta psicosis, perturbación mental y de comportamiento, donde una persona puede presentar delirios (creencias ilusorias pero que se conservan con firmeza) o alucinaciones (percepciones ficticias) o ambas cosas. Puede ser originada por la enfermedad o por fármacos como tranquilizantes, corticosteroides o analgésicos opioides.
  • Puede manifestarse una conducta maníaca, abarcando niveles asombrosamente elevados de energía y actividad, problemas para dormir e irritación, como consecuencia de la terapia del lupus con corticosteroides. No acostumbra ser grave, y cesa una vez que se para el fármaco.

Problemas del aparato digestivo

Las inconvenientes del aparato digestivo no son frecuentes con el lupus pero pueden comprender:

  • Dolor abdominal, comúnmente acompañado de náuseas y vómitos.
  • Distensión del hígado.
  • Hinchazón del páncreas (pancreatitis).
  • Inflamación del saco que envuelve los intestinos (peritonitis).
  • Indigestión.
  • Problemas para tragar.
  • Boca seca.

Prevención

En vista de que el lupus puede surgir sin previo aviso, es dificultoso establecer si se puede evitar totalmente su aparición en una persona a lo largo de su vida.

Lo más recomendable es reducir la posibilidad de desencadenar lupus al ocuparse en conservar su cuerpo saludable mediante actividades físicas, y seguir una alimentación sana enfocada en una nutrición balanceada. Igualmente, sería muy favorable contribuir con su mente. Estos son ciertos puntos que podría poner en práctica:

  • Mantenga una alimentación saludable

Solamente con ingerir los alimentos apropiados, puede evitar la hinchazón, la cual es uno de las señales básicas del lupus. Una nutrición saludable igualmente impulsa el funcionamiento apropiado de los órganos, y la salud global del organismo, lo cual asimismo puede reponer su estado de ánimo general.

Considere que, si el objetivo es comer de manera saludable, lo más adecuado es cerciorarse de adquirir sus alimentos con los proveedores autorizados de productos orgánicos.

De esta manera, puede asegurar que lo que consume no esté compuesto por sustancias químicas nocivas, como pesticidas o antibióticos.

  • Haga ejercicio

El ejercicio habitual puede contribuir a adquirir resistencia, regular su peso y reponer su estado de ánimo. Converse con su doctor sobre los ejercicios que puede efectuar, por cuanto los órganos implicados con lupus podrían impedir que realice algunos movimientos físicos.

Ingiera suplementos

Esta es una excelente manera de agregarle a su alimentación valor nutricional e inclusive puede contribuir a reducir la hinchazón en todo su organismo. Ciertos suplementos, como el aceite de kril, poseen nutrientes que pueden recobrar su salud cardiovascular mediante su consumo habitual.

La Prevención de los ataques si ya padece Lupus

Si ha sido diagnosticado con lupus, existen varias medidas que puede seguir para impedir que se agudice. Iguales consejos que aplican para las personas que no presentan lupus operan en este caso, aunque existen ciertos puntos adicionales, como:

  • Resguardarse del sol

Los rayos ultravioletas de la luz solar son un desencadenante bien reconocido del lupus, así que, su preferencia será impedir la exposición al sol. Ahora bien, si requiere salir de casa lo mejor es taparse con algunas vestimentas y atuendos como playeras de manga larga y un sombrero. Igualmente, puede utilizar un bloqueador solar para mayor resguardo.

  • Usar técnicas de liberación emocional (EFT)

El lupus puede decaerle el ánimo, lo que podría influir negativamente en el éxito de su terapia y en su bienestar global. Es significativo efectuar las metodologías positivas y que confirmen su confianza, como las técnicas de EFT para conservar el ánimo.

Las EFT operan al emplear presión en puntos meridianos determinados, en su cabeza y pecho, en tanto expresa afirmaciones positivas. El concepto es análogo a la acupuntura, aunque sin el empleo de agujas.

  • Calcio

El lupus puede ablandar los huesos por el agotamiento y la falta de actividad que produce en el organismo. Consumir fármacos igualmente puede debilitar los huesos, como efecto secundario de la terapia del lupus.

Para contrarrestar esto, ingiera alimentos ricos en calcio, como la leche cruda de animales nutridos con pasto, la cual le posibilita lograr los beneficios de la leche, como lo proyectó la naturaleza, sin sustancias químicas añadidas y nocivas. Igualmente se sugiere ingerir un complemento de calcio, en unión a las vitaminas D3 y K2.

Malos hábitos que se deben evitar

  • Fumar incrementa el riesgo de patologías cardiovasculares, las cuales pueden agravar los síntomas del lupus y ocasionar nuevas complicaciones.
  • Alcohol: Disminuye la efectividad de los fármacos y puede impedir que duerma debidamente durante la noche.
  • Alfalfa: Se ha señalado que el consumo de alfalfa incrementa las arremetidas de lupus, por el aminoácido L-canavanina que contiene. Lo aconsejable es no ingerir este alimento de ninguna manera.

Colabore estrechamente con su doctor

En tanto que los consejos indicados acá le pueden contribuir a reducir la posibilidad de manifestar impactos de lupus, lo mejor es asesorarse regularmente con su doctor para producir un plan consensuado que pueda llevar.

Las revisiones periódicas igualmente son de gran importancia para que pueda revelarse cualquier cambio, sin importar qué tan insignificante sea, y se pueda proceder prontamente.

Si todo marcha bien, hay la probabilidad de que el lupus entre en remisión.

Epidemiología del lupus eritematoso sistémico

Características de la incidencia del Lupus en la población.

El Género: Para nadie representa una sorpresa que el Lupus sea nombrado como la “enfermedad femenina”. Esta caracterización es acertada si se toma en cuenta que, en términos generales, el Lupus arremete a 1 hombre por cada 9 mujeres; o sea, del total de pacientes con Lupus, el 10% corresponde a hombres y el 90% a mujeres. Pero ¿Por qué sucede esto?

Las investigaciones médicas todavía no han ofrecido una respuesta clara, ya que no se ha logrado definir una causa específica de la enfermedad.

La Edad: Regularmente, el Lupus acomete a individuos en edad reproductiva (de 15 a 45 años). Lo anterior no quiere decir que el Lupus no se presenta en edades menores o mayores a este rango. Por el contrario, en un 15% del total de pacientes, el Lupus puede surgir en personas menores de 18 años que serán diagnosticadas luego con la enfermedad.

A la vez, un 15% de pacientes manifiesta la enfermedad en forma tardía, luego de los 55 años. La edad promedio de surgimiento de la enfermedad, en individuos mayores, es a los 59 años, pero el diagnóstico regularmente es a los 62 años.

El Género y la Edad: Concluyendo podemos decir que en el segmento de la infancia a la pubertad, una media de 1 hombre desarrollará la enfermedad del Lupus por cada 3 mujeres.

En adolescentes y adultos (de 15 a 45 años), el Lupus surge en 1 hombre por cada 10 a 15 mujeres. Es más, 8 de cada 10 nuevos casos de Lupus tienen lugar en mujeres en este lapso de edad. Luego de los 50 años, cerca de 1 hombre desarrollará Lupus por cada 8 mujeres.

Tipos de Lupus: Sin profundizar en los distintos tipos de Lupus, podemos señalar lo siguiente: El Lupus Neonatal se presenta en aproximadamente 5% de recién nacidos de madres con Lupus, sin embargo, no es un Lupus propiamente dicho, y regularmente es una anormalidad pasajera que habitualmente no dura más de 6 meses.

El Lupus Eritematoso Inducido por Medicamentos, se manifiesta en aproximadamente 10% del total de personas con Lupus, y son los hombres los más expuestos a sufrirlo (excepción a la regla general).

El Lupus Eritematoso Discoide o Cutáneo, surge en cerca de un 10% a 15% del total de casos con Lupus. Adicionalmente, cerca de un 10% de pacientes que sufren de Lupus Discoide, puede finalizar con un Lupus Sistémico.

Para finalizar, el Lupus Eritematoso Sistémico desafortunadamente es el más frecuente y peligroso de todos los tipos de Lupus. Impacta aproximadamente de un 75% a 85% de personas con Lupus.

Uno de los países de Latinoamérica donde más presencia tiene el Lupus es en Chile, donde tiene las características siguientes: Del total de enfermos con Lupus, un 93,26% corresponde a mujeres, y un 6,74% a hombres.

Un 83,15% del total de pacientes manifiesta el Lupus Eritematoso Sistémico. Un 72,91% de personas con Lupus en Chile tiene entre 15 y 45 años de edad. Un 86% de los hombres con Lupus en Chile estarían en ese segmento, y un 72% de mujeres.

Los Síntomas del Lupus y la Salud Bucal

Esta patología no ayuda a las dos situaciones principales de salud bucal: la caries y la enfermedad periodontal. De acuerdo a un artículo de la revista Europea de Dermatología, las llagas bucales o las afecciones bucales pueden presentarse entre el 9 y el 45 por ciento de las personas que padecen la enfermedad.

Las úlceras o afecciones pueden ser agudas o crónicas por naturaleza y pueden surgir como análogas a otros tipos de lesiones bucales.

El diagnóstico primario puede necesitar de una biopsia, y de la labor de un reumatólogo para establecer si las lesiones son ocasionadas por lupus o no. Cuando la enfermedad implica las glándulas salivales, el paciente puede desencadenar una boca seca, que podría necesitar atención con fluoruro. El tratamiento para las lesiones bucales es paliativo y habitualmente abarca los esteroides tópicos.

Tratamientos disponibles

La terapia de la enfermedad cambia de acuerdo a los órganos impactados y la severidad de la complicación. Los tratamientos pueden comprender: medicamentos antipalúdicos, esteroides y medicamentos para el dolor. Igualmente, será preciso realizar cambios de estilo de vida, y en el manejo del estrés.

Igualmente, existen ciertos medicamentos experimentales como Rituximab que perturban el sistema inmune para disminuir los efectos de la patología. No obstante, tal como todas las enfermedades autoinmunes, no tiene cura.

Existe solamente el manejo de la enfermedad a largo plazo. Si usted padece o sospecha que presenta lupus, usted debe comunicarlo a su higienista dental, y a su dentista en el próximo reconocimiento.

CAUSA DESCONOCIDA.

Lupus eritematoso túmido (LET)

Se trata de una variante poco frecuente del lupus eritematoso cutáneo crónico, que se manifiesta con mayor incidencia en mujeres.

La edad de surgimiento promedio es de 42 años, y desde el punto de vista clínico se identifica por evidenciar placas eritematoedematosas en regiones expuestas, que pueden desvanecerse de manera espontánea sin dejar huellas.

El lupus eritematoso túmido ha sido identificado como una entidad diferente del lupus cutáneo crónico. Médicamente se caracteriza por mostrar placas parecidas a la urticaria.

Estas afecciones se ubican en regiones expuestas a la luz solar, y se caracterizan por ser duras, únicas y con una área rojiza o violácea. En contraste con la variedad discoide, el lupus túmido muy pocas veces evoluciona a enfermedad sistémica.

Las evidencias epidérmicas no específicas comprenden un elevado número de revelaciones que pueden estar asociadas a otras enfermedades. Entre ellas se señalan la tromboflebitis, el fenómeno de Raynaud, la telangiectasia periungueal, la lívedo racemosa y la vasculopatía oclusiva acral.

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