Presión arterial: ¿Qué es? Fisiología, tipos clasificación y mucho más

La presión arterial (PA) o también conocida como presión sanguínea o presión venosa es el empuje que desempeña la sangre contra la pared de las arterias. Esta presión es indispensable para que circule la sangre por los vasos sanguíneos y aporte el oxígeno y los nutrientes a todos los órganos del cuerpo para que puedan funcionar correctamente.

Presión arterial

Indice De Contenido

¿Qué es la Presión arterial?

La presión arterial es la que de alguna manera es la responsable de que el oxígeno y los nutrientes necesarios, lleguen a nuestro organismo.

Presión arterial
Sistema vascular

Como es bien sabido, la sangre circula por el cuerpo humano, por medio de los vasos sanguíneos, bien conocidos como arterias y venas. Dicha sangre que circula continuamente por los vasos aplica presión sobre las paredes vasculares. Esa presión se determina por la intensidad de bombeo del corazón y la elasticidad de los vasos.

La presión ocurre de la siguiente manera: el corazón se contrae y se vuelve a expandir, es decir se encoge y se ensancha, en un aproximado medio de 60-80 veces por minuto. Con esa acción, el corazón bombea la sangre a presión hacia las arterias para que estas a su vez, aporten el oxígeno y nutrientes a los órganos corporales. Los vasos sanguíneos se van dividiendo, cada vez más y más hasta que se transforman en vasos sanguíneos capilares. Este sistema de ramificación de vasos, ofrece más o menos resistencia al torrente sanguíneo, si tiene la presión suficiente.

La presión llega al máximo valor, junto con el latido cardiaco, que es cuando se contrae el corazón. Esta presión se conoce como presión arterial sistólica.

Por lo que ese momento en el que corazón se contrae se le conoce como sístole. La presión arterial alcanza su mínimo valor, en el justo momento en el que se va a producir el otro latido, es decir, cuando se relaja el músculo cardiaco. Esto es lo que conocemos como presión arterial diastólica. Por lo que ese momento en la que el corazón se relaja y la presión arterial alcanza su mínimo valor, se denomina diástole.

Presión arterial
Presión arterial sistólica y diastólica

La presión arterial es medida en mmHg (milímetro de mercurio). Lo primero que se asienta es el valor sistólico y después el diastólico.

Un ejemplo de ello sería: 120/80 mmHg, quiere decir, que la presión arterial sistólica es de 120 mmHg y la presión arterial distólica de 80 mmHg.1 mmHg es la presión ejercida por 1 milímetro (mm) de mercurio (Hg). Convertido: 1 mmHg = 0,00133 bar. (Ver Partes del corazón)

Características de la presión arterial

Por lo general, se asocia muy estrechamente a la presión arterial con la mortalidad cardiovascular, pero a pesar de ello, no se tiene mucha información sobre sus características en los pacientes dislipémicos.

Presión arterial
Hipercolesterolemia y dislipemia

Un estudio fue realizado con la finalidad de conocer las características de la presión arterial en una población dislipémica a la que se le prestó asistencia médica,  en atención primaria y las causas que se relacionan con el mal control de la presión arterial.

En dicho estudio se analizó a individuos ≥ 18 años de ambos sexos con diagnósticos de dislipemia o como podemos decir: hipercolesterolemia, hipertrigliceridemia, dislipemia mixta o bajas concentraciones de colesterol unido a lipoproteínas de alta densidad en 17 comunidades autónomas de España.

El método que se utilizó fue, medir la presión arterial empleando normas estandarizadas y se consideró bien controlada cuando era < 140/90 mmHg (< 130/80 mmHg en pacientes con diabetes, nefropatía o enfermedad cardiovascular).

Los resultados obtenidos después de analizar a 7.054 pacientes en edades comprendidas entre 61,3 ± 11,2 años; de los cuales el 50,8% eran varones. Los valores medios de presión arterial sistólica/diastólica fueron de 134,6 ± 14,2/79,8 ± 8,9 mmHg, con diferencias significativas (p < 0,001) entre hipertensos (140,8 ± 14,6/82,8 ± 9,0 mmHg) y normotensos (128,5 ± 10,7/76,9 ± 7,7 mmHg).

Se encontró que había un buen control de la presión arterial en el 47,4% (intervalo de confianza [IC] del 95%, 46,3-48,5) del total de los pacientes, en el 29,3% de los hipertensos y en el 12,8% de los hipertensos diabéticos. El intervalo de confianza consiste en la inestabilidad entre el valor que se obtiene en un estudio y el valor real de la población, es decir la medida real.

Presión arterial
Enfermedad cardiovascular

Por otro lado, el mal control de la presión arterial, se relacionó con el incremento del riesgo cardiovascular (odds ratio [OR] = 2,89), el mal control del colesterol junto a lipoproteínas de baja densidad (cLDL) (OR = 1,43) y los elevados índices de masa corporal (OR = 1,06) y la edad (OR = 1,02).

Las conclusiones a las que se llegaron con este estudio fueron, que  menos de la mitad de los dislipémicos españoles a quienes se les brindó la asistencia primaria, se les encontró la presión arterial controlada.

El riesgo principal con el que un mal control de la presión arterial se relaciona es, en general, con el incremento del riesgo cardiovascular y el mal control del cLDL (lipoproteínas de baja densidad) o mejor conocido como colesterol.  (Ver Glóbulos rojos)

Fisiología de la presión arterial

El desgaste cardíaco y la resistencia periférica total, son los que al verse alterados,  producen alteraciones en el nivel normal de la presión arterial. Es decir, que la regulación de la presión arterial depende de la acción de los sistemas reguladores sobre el gasto cardíaco y la resistencia periférica total.

La regulación de la presión arterial es un proceso complicado, que está identificado por la acción del sistema nervioso autónomo y los centros de regulación cardiovascular del sistema nervioso central (SNC), los factores vasodilatadores y vasoconstrictores, así como el riñón.

 Presión arterial
Fisiología de la presión arterial

Los sistemas humorales tienen participación, al igual que el sistema nervioso simpático (SNS) en la regulación del diámetro de las arterias musculares, lo que los hace responsables de las alteraciones de la resistencia periférica. Por lo tanto, el Sistema nervioso simpático (SNS) así como los sistemas humorales están vinculados en la regulación del crecimiento de los diferentes tipos de células de la pared arterial, que influyen grandemente sobre la resistencia periférica.

El riñón también tiene participación en la regulación de la presión arterial, pero a largo plazo, a través del control de la volemia (lo cual consiste en el volumen total de sangre circulante de un individuo humano o de otra especie) y por tanto del gasto cardíaco, mediante la regulación de la excreción de iones y agua.

Cabe destacar, que el Sistema Nervioso Simpático y muchos agentes humorales vasoactivos también están vinculados en la regulación de la función renal, por lo que los hace responsables indirectos, de la acción del riñón en la regulación de la presión arterial. (Ver Vena Cava)

Regulación nerviosa

Presión arterial
Regulación nerviosa

La regulación nerviosa (RN), consiste, en la reorganización y rectificación rápida de las alteraciones, que se producen en la presión arterial, para mantenerla en los niveles apropiados, para que permitan el paso del fluido a través de todos los tejidos y órganos.

La (RN), tiene como característica principal, la celeridad en la respuesta, la cual se produce en pocos segundos; por medio de mecanismos reflejos que tienen sus receptores en diferentes zonas del sistema cardiovascular; los datos recogidos son llevados al centro de regulación cardiovascular que se encuentra en el bulbo y la protuberancia, que es lugar donde se activa una respuesta, que por medio de las vías eferentes del sistema nervioso autónomo, tiende a minimizar la alteración que se produce en la presión alta. (Ver Aneurisma)

Tipos de presión arterial

La presión arterial o la presenta dos factores fundamentales que nos facilitan el poder descubrir el tipo de tensión arterial tiene la persona a quien se le está midiendo.

Los factores que determinan el tipo de presión, consiste, en el momento en que se mide la presión. Si es tomada durante la fase de contracción del corazón y corresponde al valor más alto, la presión es en sistólica.

Presión arterial
Tipos de presión arterial

Si es tomada durante la fase de relajación de la acción de bombeo del corazón, entonces la presión es diastólica.

De tal manera, que la presión arterial se determina como la presión sistólica sobre la presión diastólica. Estas mediciones son las que facilitan, el acceso del tratamiento a aplicar a cada paciente según el tipo de presión que presente.

La forma de medir la tensión y la presión es por medio de una máquina o un aparato llamado esfigmomanómetro para la medición manual de la presión arterial o un esfigmomanómetro digital.

Después de que se realiza la medición, hay que saber cuáles son los valores normales para poder valorar en qué tipo se encuentra el paciente en ese momento.

Los valores que se consideran dentro de la normlidad, de la presión arterial, oscilan entre 90/60 y 130/80 mmHg. (Ver Eosinófilos)

Presión arterial alta o hipertensión

La presión arterial alta o tensión alta, también denominada como hipertensión, se determina cuando la sangre de un paciente está presionando fuertemente contra las paredes de las arterias.

Presión arterial
Presión arterial alta o hipertensión

La hipertensión arterial puede resultar una situación peligrosa que además, está estrechamente relacionada con los ataques al corazón, las arritmias cardíacas, la insuficiencia cardíaca, accidentes cerebrovasculares, enfermedades renales y otros trastornos. Por lo general, la hipertensión es clasificada según el factor que la origina.

La presión arterial alta que no es producida por algún factor conocido se llama hipertensión primaria o esencial, se cree que entre el 90 y el 95% de los casos de presión arterial alta son primarios.

Si la presión arterial elevada es producida por una causa o por otra enfermedad o condición, se le denomina hipertensión secundaria. Podríamos citar como  ejemplo, la hipertensión renovascular cuyo factor de riesgo es una enfermedad renal.

También hay la hipertensión que es producida por estrés, ésta suele ocurrir, cuando el paciente asiste a consulta con el médico, o simplemente cuando va a lugares tales como, ambulatorios, hospitales, etc., también, si el paciente es sometido a pruebas de sangre, radiografías, etc., a esta alteración de la presión se le conoce como la hipertensión de bata blanca.(Ver Ventrículo derecho)

Presión arterial baja o hipotensión

La tensión o presión arterial baja, también conocida como hipotensión, se puede detectar, cuando la sangre del paciente no ejerce mucha presión en las paredes de las arterias, motivo por el cual, los valores de la presión arterial, salen bajos, en el rango antes comentado.

A la hipotensión también hay que prestarle atención, ya que además que produce debilidad, otro síntoma que se puede presentar es el mareo y hasta desvanecimiento, que podrían llevar al paciente hasta el desmayo y la inconsciencia.

Presión arterial
Síntomas de la hipotensión

La presión arterial baja, puede causar además, que falte el oxígeno en algunas partes del cuerpo, debido a que la sangre no llega bien a todas ellas para aportar nutrientes y oxígeno.

Al igual como con la hipertensión, existe la hipotensión primaria o esencial, que es la que no es producida por alguna enfermedad, sino que es la afección principal. Mientras que, la hipotensión secundaria, sí es producida por una enfermedad subyacente, como consecuencia de reacciones a los medicamentos, tales como los diuréticos, o por simples contracturas musculares, entre otros problemas.

Hay ocasiones en la que la realización de algunas pruebas médicas también puede producirse hipotensión, especialmente en las extracciones de sangre, debido a que, cuando se extraer sangre, la presión en la arterias es menor y es fácil marearse o incluso desmayarse. Por tal razón, si se tiene conocimiento de esta condición, hay que advertir a la enfermera o médico antes de que empiece con la extracción y así poder evitar este problema. (Ver Válvula tricúspide)

Presión arterial media

La presión arterial media consiste en una medida de la presión promedio de las arterias. El cálculo para determinar la presión arterial media, de una persona, se basa en interpretaciones de presión sanguínea. Este valor tiene que ser adecuadamente alto para proveer sangre a todos los capilares de todos los tejidos del cuerpo, un proceso conocido como perfusión.

Se denomina perfusión o perfusión tisular al acceso de un fluido, por medio del sistema circulatorio o el sistema linfático, a un órgano o un tejido.

Presión arterial
Presión arterial media

La presión arterial media se puede determinar por la mayoría de las máquinas automáticas, que se utilizan para medir la presión sanguínea en las clínicas y hospitales.

La máquina que sirve para medir la presión sistólica como la diastólica, también puede calcular la presión arterial media. Los especialistas y hasta las personas del común pueden calcular la misma por su propia cuenta, también.

Existen muchos factores que pueden afectar la presión arterial media, en los que podemos incluir, el gasto cardíaco, el volumen sanguíneo y la resistencia periférica total. Cada vez que los vasos sanguíneos se dilatan y se contraen, o si se cierran o bloquean parcialmente, la presión sanguínea varía, lo que influirá en la presión arterial media directamente.

Con el fin de introducir en los órganos vitales y suministrar al cuerpo la sangre que requiere, la presión arterial media, debe ser por lo menos de 60. Un valor normal de la presión arterial media, por lo general está entre 70 y 110.

Clasificación de la presión arterial

La Sociedad Europea de Hipertensión (SEH), la Sociedad Europea de Cardiología (SEC) y las Guías Latinoamericanas de Hipertensión Arterial, realizaron una clasificación para determinar los tipos de presión arterial, como podemos observar en la tabla que se muestra a continuación:

Clasificación de presión arterial

Clasificación

Presión arterial sistólica (mmHg)

Presión arterial diastólica  (mmHg)
Óptima

Menos de 120

Menos de 80

Normal

120-129 70-80

Pre hipertensión

120-139

80-89

Hipertensión grado 1

140-159

90-99

Hipertensión grado 2

160-179

100-110

Hipertensión grado 3

Más de 180

Más de 110

Hipertensión sistólica aislada Más de 140

Menos de 90

Cuando mides la presión arterial sistólica y la presión arterial diastólica en dicha medición, resulta de una clasificación diferente, hay que tomar la que se más elevada.

El “Séptimo Informe del Joint Nacional Comité on Prevención, Detección, Evaluación y Tratamiento de la Hipertensión Arterial” ofrece una nueva clasificación de la Hipertensión Arterial (HTA), con nuevos valores, por supuesto, lo que significa una nueva manera de prevenir y manejar la Hipertensión Arterial (HTA).

 Nueva clasificación de la hipertensión arterial

Clasificación

     

Presión arterial sistólica

(mmHg)

 

Presión arterial diastólica

(mmHg)

Normal

Menos de 120

Menos de 80

Pre Hipertenso

120-139

80-89

Hipertensión estadio 1

140-159

90-99

Hipertensión estadio 2

Más de 160

Más de 100

El corazón bombea, continuamente, sangre hacia el interior de la aorta, la presión que se ejerce, en el interior de la aorta es muy elevada; tanto que llega a alcanzar en promedio 100mm de Hg. Además, como el bombeo del corazón es pulsátil, la presión arterial oscila entre la presión sistólica, de 120mm de Hg. y la presión diastólica, de 80mm de Hg.

Para el momento en que la sangre transita a través del sistema circulatorio, la presión desciende gradualmente, hasta casi 0mm de Hg al final de la vena cava, en la aurícula derecha. La presión sanguínea se refiere a la intensidad por unidad de superficie realizada por la sangre en un vaso sanguíneo. (Ver Vena Porta)

Presión arterial
Hipertensión Arterial

Factores de riesgo de la Hipertensión Arterial

Uno de los factores de riesgo, más comunes, para el incremento de la presión arterial es la edad. En el hombre comienza a partir de 45 años, en la mujer después de los 55. En los EEUU, el censo indica que más de la mitad de individuos que pasan de 60 años, tienen presión arterial alta.

En los adultos mayores, la hipertensión sistólica aislada es la más frecuente, cuando se refiere a la presión arterial. Se presenta cuando solamente el número de la presión arterial sistólica (el número de arriba) es alto.

Es elevado el índice de personas de más de 60 años con presión arterial alta que además es sistólica. Sin embargo, la presión arterial alta no tiene que ser una característica que va con las del envejecimiento, se pueden tomar previsiones para evitarlo.

Presión arterial y la raza y el grupo étnico

La presión arterial alta, puede presentarse en cualquiera y de cualquier raza, sin embargo, se presenta más frecuentemente en personas mayores, descendientes africanos, es decir personas de piel negra, que en adultos blancos o lo que es lo mismo decir, personas de raza blanca o en adultos hispanos.

Tomando como ejemplo a los descendientes de los africanos tenemos que:

Presión arterial
Factores de riesgo de la Hipertensión Arterial
  • Son propensos a presentar hipertensión más temprano en la vida.
  • Con frecuencia, presentan una hipertensión grave.
  • Tienen menos probabilidades que los blancos, hispanos y los estadounidenses de origen hispano de lograr los niveles normales de control con el tratamiento para la presión arterial alta.
  • Tienden a tener más enfermedades vasculares, tales como, la enfermedad coronaria, los accidentes cerebrovasculares y la insuficiencia renal, enfermedades que suelen ser la consecuencia de la hipertensión.

Obesidad

Otro de los factores de riesgo para sufrir hipertensión es el sobrepeso o la obesidad, lo que indica que su peso corporal es mucho mayor del que es apropiado para una estatura determinada.

Presión arterial
Obesidad o sobrepeso

Sexo

Así como también el sexo o género de las personas adultas, pues según estudios se ha determinado que las mujeres son menos propensas a la presión arterial alta que los hombres.

Ahora bien, cuando las mujeres pasan de 60 años corren el mismo riesgo que los hombres de sufrir de hipertensión.

Los hábitos poco saludables

Hay algunas costumbres o hábitos que, además de ser perjudiciales para la salud, aumentan los riesgos de padecer hipertensión.

Entre algunos de estos hábitos podemos destacar:

  • El consumo en exceso de sal
  • El consumo de alcohol en exceso
  • Baja presencia de potasio en la alimentación
  • Poca o ninguna actividad física
  • Fumar

Otros factores de riesgo

Además de los ya mencionados, existen otros factores de riesgos que debemos tomar en cuenta, como por ejemplo los antecedentes familiares de hipertensión, aumentan el riesgo de una persona de sufrir esta enfermedad.

El estrés continuo puede hacer que una persona sea propensa para sufrir hipertensión.

Si se sufre prehipertensión aumenta la probabilidad de sufrir presión arterial alta más adelante.

La prehipertensión se trata, de presentar una presión arterial, que al momento de medirla, presenta el siguiente resultado: de presión sistólica estén entre 120 y 139, con números de presión diastólica entre 80 y 89 mmHg (un intervalo de 120-139/80-89). (Ver Basófilos)

Factores de riesgo en niños y adolescentes

Presión arterial
Factores de riesgo en niños y adolescentes

La obesidad y el sobrepeso es cada vez mayor en los adolescentes menores de 18 años y en niños, lo que trae como consecuencia, que la prehipertensión y la presión arterial alta, se hace más frecuente en niños y adolescentes.

Del mismo modo, los jóvenes afroamericanos y los de ascendencia mexicana, tienen más probabilidades de sufrir presión arterial alta y prehipertensión que los jóvenes caucásicos, como hemos visto que pasa en los adultos.

Y también se da el caso que, los varones son más propensos de tener presión arterial alta que las niñas.

Es por ello, que de igual modo, que los adultos, los niños y adolescentes necesitan realizarse controles periódicos de la presión arterial y muy especialmente si tienen sobrepeso.

Presión arterial en niños

Presión arterial
Presión arterial en niños

A pesar de que los trastornos en la presión arterial en los niños y adolescentes, no parece afectar a más del 1% de la población, estos deben controlarse la presión arterial, por lo menos, una vez al año.

Especialmente en casos de presencia de síntomas de enfermedad tales como mareos, cefalea, visión borrosa, pero también aquellos niños o adolescentes que padezcan una enfermedad cardíaca y renal, diabetes, predisposición familiar y obesidad, el médico debe revisar regularmente la presión arterial.

Cuando el caso de hipertensión es leve en los niños, se hace la recomendación de tomar medidas emergentes como por ejemplo bajar de peso, en caso de padecer obesidad y realizar actividad física.

La tabla a continuación habla de los límites superiores de la presión arterial en niños y adolescentes (según edad o estatura):

Presión arterial sistólica
mmHg 

 Presión arterial diastólica
mmHg 

 Lactantes (1 año, estatura:
90 cm)

 < 120

 Niños (2-5 años,
estatura: 90-120 cm)

 < 125

 < 75

 Niños en edad escolar (6-11 años,
estatura: 120-150 cm)

 < 135

 < 80

 Adolescentes (mayores de 12 años,
estatura: desde 150 cm)

 < 140

 < 90

Presión arterial en ancianos

La presión arterial alta, como lo hemos visto en factores de riesgo de hipertensión, es muy frecuente entre la población anciana.

Presión arterial
Presión arterial en ancianos

Aunque no es una condición obligatoria, es algo que sucede en la mayoría de los ancianos, debido a que, a medida que la edad avanza, los vasos sanguíneos se endurecen, lo que conlleva a que el corazón debe realizar un esfuerzo mayor, para poder bombear la sangre oxigenada, para que llegue a todo el cuerpo, lo que hace que aumente la presión arterial.

En los países desarrollados una de las principales causas de mortalidad es la enfermedad cardiovascular, siendo la hipertensión arterial su máximo determinante al ser el factor de riesgo cardiovascular más prevalente. El avejentamiento continuo de la población, permitiendo llegar a los individuos a edades extremas, hace imperativo, conocer las evidencias disponibles en relación con el diagnóstico, la valoración y el tratamiento del paciente anciano hipertenso.

Debido a que la hipertensión va en aumento con la edad de las personas, estudios confirman que la mayoría de los ancianos (hombres y mujeres) en Estados Unidos, sufren de hipertensión.

Haciendo cálculos y basados en el aumento de la población, se estima, que la para el año 2030 la proporción de individuos de más de 65 años en Estados Unidos aumentará en un 80%, aproximadamente, con relación al estudio actual. (Ver Articulación del cráneo)

Hipertensión arterial secundaria en el anciano

Aunque la Hipertensión arterial secundaria es más común en pacientes jóvenes, es importante tomar en cuenta, que un comienzo muy tardío de hipertensión arterial secundaria, significaría,  que pudiese tratarse de un efecto secundario.

Presión arterial
Estenosis de arteria renal

Hay diferentes causas que podrían producir Hipertensión arterial secundaria y las principales son las siguientes:

  • Estenosis de arteria renal

Se ha determinado que la estenosis de arteria renal aumenta con la edad, especialmente en adultos mayores de 75 años, sin embargo no se ha podido determinar un tratamiento efectivo, debido a que el significado funcional que la estenosis representa es incierto.

  • Apnea obstructiva del sueño

La prevalencia de apnea obstructiva del sueño, consiste en la suspensión transitoria de la respiración, en adultos hipertensos es aproximadamente de un 30%, prevalencia que se duplica por cada 10 años de incremento de edad.

En los ancianos con apnea obstructiva del sueño resultan ser menos propensos a desarrollar hipertensión arterial secundaria que los pacientes más jóvenes.

  • Hiperaldosteronismo

    Presión arterial
    Aldosterona

No es tan común en los ancianos como en los jóvenes, pero al igual que para ellos, lo más recomendable es que se realice una cirugía en caso de adenoma, sólo si se demuestra lateralización en la secreción de aldosterona mediante cateterismo de venas suprarrenales. En caso contrario, bastará con la aplicación de tratamiento médico con antagonistas de la aldosterona.

La aldosterona es una hormona esteroidea del grupo de los mineralocorticoides, reducidas en la zona glomerular de la corteza suprarrenal de la glándula suprarrenal.

  • Alteraciones de la glándula tiroides

Las alteraciones de la glándula tiroides así como el hipertiroidismo y el hipotiroidismo pueden ser causa de hipertensión arterial. Aunque esta relación que indican que el hipotiroidismo, y el hipertiroidismo, sean causa de presión arterial alta, no está comprobado que la edad pueda ser la razón de incremento de la presión arterial. (Ver Plaquetas altas)

Sintomatología de la presión arterial

En algunos casos, presentar síntomas de hipertensión o hipotensión, puede ser el resultado o consecuencia de una enfermedad más grave, por lo que se hace imprescindible, consultar a un especialista.

La hiper y la hipotensión son dos alteraciones en la presión de la sangre, en las arterias por lo que es necesario prestar atención a las consecuencias que puedan ocurrir. Para ser capaces de identificar, cuándo se produce cada una de ellas y poder aplicar el tratamiento adecuado, como corresponde, debemos conocer bien, las causas y los síntomas de la presión alta y baja.

Causas de la hipotensión

La presión baja puede ser un padecimiento heredado y se presentan más casos de tensión baja que de la alta, muy especialmente las mujeres delgadas y jóvenes. Es común que si la madre de una familia, ha sufrido de tensión baja, la hija también.

Algunos de los trastornos que se producen como consecuencia de padecer hipotensión son: hipotiroidismo, enfermedad de Addison, insuficiencia en el lóbulo anterior de la hipófisis, insuficiencia cardíaca, pericarditis,

Presión arterial baja
Medicamentos o fármacos

trastornos del ritmo cardíaco y otras dolencias cardiovasculares, déficit de líquidos o falta de sal.

Los medicamentos también pueden ser la causa de hipotensión. En especial los psicotrópicos, que se utilizan para controlar el insomnio, la angustia o la depresión, otros son los que prescriben para tratar arritmias cardíacas, los antihipertensores, que son para controlar la presión alta, los diuréticos, fármacos coronarios, que se emplean para tratar la angina de pecho y los vasodilatadores, entre otros.

Causas de la hipertensión o presión alta

Lamentablemente, no hay una causa específica y orgánica que puede señalarse como causa de producir hipertensión. Como ya hemos mencionado, la presión arterial está causada por factores hereditarios y factores de riesgo externos como obesidad, estrés y consumo excesivo de alcohol y sal. Esto es lo que ha resultado de un estudio, donde el 95% de los casos, no presentaron una causa directamente orgánica.

Sin embargo, hay un 5% de casos, en los que una enfermedad orgánica o las alteraciones que ocurren en las hormonas son responsables de la hipertensión.

La hipertensión o presión arterial alta, es considerada una enfermedad del sistema cardiovascular y puede producir ataques cardíacos sin presentar causas orgánicas manifiestas. (Ver Arteria cerebral media)

Síntomas de la hipotensión

Además de los síntomas ya mencionados anteriormente, causados por la hipotensión, la persona puede padecer uno, alguno o varios de estos síntomas: cansancio, somnolencia, desmejoramiento de la apariencia física, trastornos de concentración, respuestas emocionales depresivas, indiferencia, trastornos del sueño, insomnio.

Presión arterial
Astenia

Otro síntoma posible, producto de la hipotensión, es la astenia, la cual consiste en debilidad o fatiga general que dificulta o impide a una persona realizar labores cotidianas; mayor capacidad de percepción del frío especialmente en los pies y las manos, dificultad para despejarse en las mañanas, fatiga en exceso y palidez cutánea muy especialmente en el rostro.

Los síntomas circulatorios de la hipotensión se hacen presente, cuando la cantidad de sangre en el cerebro es deficiente. Lo  que puede suceder, por ejemplo, en días calurosos o por estar bajo el sol al mediodía.

La fatiga, así como la astenia son las más constantes y se hacen presente, normalmente, después de comer, que es cuando la sangre se acumula en la zona del estómago.

Como ya es sabido el mareo es también un síntoma normal en la hipotensión, pero también cefaleas, desvanecimiento, pérdidas cortas de conciencia, parpadeo ocular y trastornos visuales. Esto ocurre como una clara señal de que algo malo está ocurriendo.

También se pueden producir taquicardias, lo cual consiste en en que el corazón late más rápido; los vasos sanguíneos se contraen por lo que se produce palidez o manos y pies fríos; sudoración fría excesiva y hasta desmayos debido a que el cerebro no recibe cantidad suficiente de oxígeno y no se tiene control de los músculos.

¿Qué es la presión arterial ortostática?

La hipotensión ortostática (también llamada «hipotensión postural») consiste en una caída de la presión arterial sanguínea que es el resultado de estar de pie o acostado por mucho tiempo o cuando se pone de pie después de haber estado sentada o acostada.

La hipotensión ortostática produce mareos, desorientación e incluso desmayos. También puede ser leve y durar apenas unos minutos. No obstante, la hipotensión ortostática cuya duración se prolonga, puede ser una indicación de problemas más graves, por lo que es recomendable, consultar al médico el motivo de la frecuencia de dichos síntomas, al ponerte de pie.

La hipotensión ortostática puede presentarse de dos maneras:

La hipotensión ortostática ocasional (aguda) que se produce, generalmente por factores que se ponen de manifiesto tales como como la deshidratación o un período muy largo de reposo en cama y tiene tratamiento fácil y accesible. La hipotensión ortostática crónica suele ser una señal de otro trastorno de salud, por lo cual el tratamiento varía.

Presión arterial
Presión arterial ortostática

Algunos de los signos y síntomas de la hipotensión ortostática son los siguientes:

  • Sensación de aturdimiento o mareos al ponerse de pie
  • Visión borrosa
  • Debilidad
  • Desmayo (síncope)
  • Confusión
  • Náuseas

Causas de la hipotensión ortostática

Existen unas células especiales, denominadas barorreceptores que se encuentran muy cerca de las arterias del corazón y del cuello que perciben esta presión arterial más baja.

Los barorreceptores son terminaciones nerviosas que perciben la distensión que captan las alteraciones violentas de la presión arterial, es decir, son receptores de presión. Estas terminaciones nerviosas, se encuentran abundantemente, en las paredes de la arteria carótida común interna (seno carotídeo) y de la aorta (cayado aórtico).

Presión arterial
Barorreceptores

Los barorreceptores mandan señales a centros del cerebro que le advierten al corazón que debe latir más rápido y bombear más sangre, lo que estabiliza la presión arterial. Estas células, tienen la particularidad, también de estrechar los vasos sanguíneos y con ello, aumentar la presión arterial.

La hipotensión ortostática es producida en el momento en el que algo suspende el proceso natural del cuerpo de neutralizar la presión arterial baja.

La hipotensión ortostática es producida en el momento en el que algo suspende el proceso natural del cuerpo de neutralizar la presión arterial baja.

Hay algunas afecciones diferentes que pueden producir hipotensión ortostática, entre ellas:

  • Deshidratación.

La deshidratación consiste en la pérdida de volumen de la sangre, debido a la fiebre, los vómitos, el bajo consumo de líquidos, la diarrea grave y la sudoración excesiva. así sea leve, la deshidratación puede causar síntomas de hipotensión ortostática, como debilidad, mareos y fatiga.

  • Problemas de corazón.

Algunos trastornos del corazón, pueden ser la causa de que el corazón no bombee la cantidad de sangre y con suficiente rapidez, cuando se está de pie. Algunas de esas enfermedades serían:

Presión arterial
Bradicardia

Frecuencia cardíaca extremadamente baja, que es lo que se conoce como bradicardia, fallas de la válvula del corazón, infarto de miocardio e insuficiencia cardíaca.

  • Problemas endocrinos.

Los problemas de la tiroides, la insuficiencia suprarrenal o la enfermedad de Addison como se le conoce y el nivel bajo de azúcar en sangre (hipoglucemia) pueden producir hipotensión ortostática, así como la diabetes, que puede perjudicar los nervios que son los intervienen en la regularización de la presión arterial.

  • Trastornos del sistema nervioso.

La enfermedad de Parkinson, la atrofia multisistémica, la demencia con cuerpos de Lewy, la insuficiencia autonómica pura y la amiloidosis, pueden producir cambios en el sistema normal de regulación de la presión arterial del cuerpo.

  • Después de las comidas.

Existen algunos casos en los que las personas sufren de un descenso de la presión arterial, después de las comidas, especialmente, adultos mayores y es lo que se conoce como  hipotensión posprandial. (Ver Arteria Braquial)

Síntomas de la hipertensión

Presión arterial
Síntomas de la hipertensión

La hipertensión o presión arterial alta, tiene síntomas particulares a los cuales se debe prestar atención. No obstante, como ya hemos explicado anteriormente, los síntomas de la hipertensión no son muy apreciados o percibidos al principio de la enfermedad, por el contrario, se van desarrollando paulatinamente.

Existen 7 complicaciones graves causadas por la hipertensión, entre los cuales tenemos: serios trastornos para dormir bien, ligera susceptibilidad, insomnio, sueño inquieto, pesadillas recurrentes, despertarse varias veces a la madrugada, problemas auditivos como el acúfeno, los zumbidos o ruidos en los oídos, etc.

Las intensas jaquecas o mareos, pueden resultar indicativos de un caso de hipertensión, especialmente, si estos síntomas se presentan después de una situación de mucho estrés, nervios o ansiedad.

Presión arterial alta durante el embarazo

La presión arterial alta durante el embarazo puede producir serios trastornos en la salud, tanto de la madre y del bebé, de los cuales, entre los más comunes podemos destacar preeclampsia y nacimiento prematuro.

En algunos casos, las mujeres presentan presión arterial alta, antes de quedar embarazada, mientras que a otras, se les presenta con el embarazo.

Como se menciona anteriormente, la presión arterial alta o hipertensión en el embarazo, puede presentar serios problemas en la madre, que pudieran perjudicar la salud del bebé.

Presión arterial
Presión arterial alta durante el embarazo

A continuación algunos de ellos y en qué consisten:

Preeclampsia.

Consiste en la presencia de proteína en la orina, cambios en la visión y dolores de cabeza severos.

La preeclampsia suele suceder cuando la mujer embarazada tiene presión arterial alta y señales de que algunos de sus órganos, como los riñones y el hígado, no están funcionando bien.

La preeclampsia puede resultar una situación de salud grave, sin embargo, hay casos en que puede ser leve, pero igualmente, ambas necesitan tratamiento.  Si no se aplica el tratamiento, la preeclampsia puede provocar daño en los riñones, en el hígado y en el cerebro.

En casos pocos comunes, puede resultar en una condición muy grave llamada eclampsia y síndrome HELLP, este consiste en un incremento de enzimas hepáticas, trombocitopenia (HELLP) por lo general, se desarrolla antes de la semana 37 del embarazo, pero también puede aparecer poco tiempo después del parto.

Otros síntomas de la eclampsia son las convulsiones y puede resultar en un colapso hasta llegar al coma. El síndrome HELLP sucede cuando problemas graves de la sangre tiene y del hígado.

Nacimiento prematuro.

Se entiende por nacimiento prematuro, aquel que ocurre antes de las 37 semanas de embarazo. Incluso con tratamiento, la embarazada con hipertensión arterial grave o preeclampsia quizás tenga un parto adelantado, para evitar serios problemas de salud para ella y su bebé.

Presión arterial
Nacimiento prematuro

Bajo peso al nacer.

Una de las características principales, del nacimiento prematuro, es que el bebé presenta un peso menor de 5 libras y 8 onzas. La presión alta puede contraer los vasos sanguíneos del útero (matriz) provocando que el bebé no reciba suficiente oxígeno y nutrientes, lo cual hace que crezca más lentamente.

Desprendimiento de la placenta.

La placenta, se desarrolla en el útero y es la que provee al bebé de nutrientes y oxígeno a través del cordón umbilical. En algunos casos, la placenta se desprende de la pared del útero antes del nacimiento, teniendo como consecuencia, que el bebé no reciba suficiente oxígeno y nutrientes. También puede presentarse sangrado vaginal serio.

Si se presenta presión arterial durante el embarazo, hay más probabilidades de tener un parto por cesárea, la cual consiste en realizar una cirugía por la cual el bebé, nace a través de un corte que su doctor le hace en el abdomen y útero. (Ver Aneurisma cerebral)

Tipos de presión alta durante el embarazo.

Existen dos tipos de alta presión arterial que puede suceder durante el embarazo:

  • Hipertensión crónica.
Presión arterial
Hipertensión gestacional

Por lo general es la  presión arterial alta que la mujer presenta, antes de quedar embarazada o que se pone de manifiesto, antes de las 20 semanas de embarazo. Ésta no desaparece con el nacimiento del bebé, por lo que resulta que aproximadamente, 1 de cada 4 mujeres con hipertensión crónica (25 por ciento) desarrolla preeclampsia durante el embarazo.

  • Hipertensión gestacional.

Es la presión arterial alta que sólo se presenta en las embarazadas. Se inicia a partir de las 20 semanas de embarazo y desaparece después del nacimiento del bebé. En general, causa un pequeño incremento en la presión arterial, pero durante el embarazo, hay quienes desarrollan hipertensión grave y corren el peligro, de sufrir complicaciones graves, más avanzado el embarazo, como la preeclampsia, como ya hemos mencionado.

Presión arterial baja durante el embarazo

Además de todos los síntomas propios del embarazo, puede ocurrir, que la presión arterial de una mujer embarazada, baje. La hipotensión arterial, presenta unos valores por debajo de 9-6 y no es considerada una enfermedad, sino una alteración, que se presenta, normalmente, a partir del cuarto mes.

En contraste, de lo que sucede con la hipertensión, la hipotensión arterial durante el embarazo, por lo general es benigno y no representa peligro alguno, para la futura mamá, ni para su bebé.

Presión arterial baja
Presión arterial baja durante el embarazo

En realidad, la baja tensión es un síntoma común del embarazo, debido a que el sistema circulatorio tiene que realizar un esfuerzo mayor, al tener que suplir las necesidades tanto de la madre como del organismo del bebé en formación.

La hipotensión arterial tiene la particularidad de ponerse de manifiesto en mujeres embarazadas que ya presentaban tendencia a la presión baja antes de quedar embarazadas, así como en aquellas que padecen anemia. En algunos casos está ligada a cambios metabólicos como hipotiroidismo.

Antes de cumplir el cuarto mes, el síntoma se origina en el desequilibrio hormonal y el reajuste del sistema circulatorio al nuevo estado. Con el embarazo más avanzado, el peso del útero comprime la vena cava y la aorta y ello también puede acarrearte hipotensión.

Los síntomas de tener baja presión, no representan peligro real para el embarazo, a excepción de los mareos, que pueden llevar a la embarazada a desmayarse y caer, haciendo daño al bebé en su vientre. Otros síntomas son la fatiga, la falta de concentración, sentir mucha sed, visión borrosa, frío o náuseas.

En la casi totalidad de los casos, estos síntomas de embarazo, los mareos y náuseas, especialmente,  suelen desaparecer hacia el tercer trimestre, por lo general después de la semana 28.

Presión arterial pulmonar

Como es sabido, el lado derecho del corazón envía sangre a través de los pulmones, donde recoge oxígeno. Después, la sangre se devuelve al lado izquierdo del corazón, de donde se bombea hacia el resto del cuerpo.

Presión arterial
Presión arterial pulmonar

La presión arterial pulmonar o hipertensión pulmonar consiste en el estrechamiento de los vasos sanguíneos que se encuentran en los pulmones, lo que hace difícil, llevar la cantidad de sangre suficiente y necesaria. El corazón requiere de un esfuerzo mayor, para presionar la circulación de la sangre a través de los vasos sanguíneos en contra de esta presión. Con el tiempo, esto ocasiona que el lado derecho del corazón se agrande. Este padecimiento, es lo que se conoce como insuficiencia cardíaca del lado derecho del corazón o cor pulmonale.

Las causas de la hipertensión pulmonar pueden ser:

  1. Enfermedades autoinmunitarias que ocasionan daños en los pulmones, como la esclerodermia o la artritis reumatoidea.
  2. Anomalías hereditarias del corazón.
  3. Coágulos sanguíneos en el pulmón, que es lo que se conoce como embolia pulmonar.
  4. Insuficiencia cardíaca
  5. Enfermedad de las válvulas del corazón
  6. Infección por VIH
  7. Niveles bajos de oxígeno en la sangre durante un largo tiempo (crónico)
  8. Enfermedad pulmonar, como enfermedad pulmonar obstructiva crónica o fibrosis pulmonar
  9. Medicinas (por ejemplo, ciertos fármacos para adelgazar)
  10. Apnea obstructiva del sueño

Cuando la causa de una enfermedad no se conoce, se denomina idiopática, por lo que cuando la causa de la hipertensión pulmonar se desconoce, se denomina hipertensión arterial pulmonar idiopática (HPI). Se encuentran más casos de hipertensión arterial pulmonar idiopática en mujeres que en hombres.

Por otro lado, si la causa de la hipertensión pulmonar es producida por una medicina o por un padecimiento conocido, se denomina hipertensión pulmonar secundaria. (Ver Arteria femoral)

¿Qué es la presión diferencial?

Presión arterial
Presión diferencial

Como ya hemos visto, las mediciones de presión arterial son dos números, los que representan la medida de la presión arterial. La presión máxima que consiste en los latidos del corazón, es decir, la presión sistólica, es la que está representada por el número superior y el número inferior es la cantidad de presión que hay en tus arterias ente un latido y otro, es decir, presión diastólica.

La presión diferencial, consiste precisamente en la diferencia numérica entre la presión arterial sistólica y la presión arterial diastólica. Por ejemplo, si la presión arterial en reposo es de 120/80 milímetros de mercurio (mm Hg), la presión diferencial es 40.

En caso de adultos mayores de 60 años, una presión diferencial que supere a 60 puede ser un indicativo de ataques cardíacos u otra enfermedad cardiovascular, especialmente en los hombres

Sin embargo, una presión diferencial baja, menos de 40, puede señalar un mal funcionamiento del corazón. Una presión diferencial más alta, es decir mayor de 60, puede significar que existen fugas en las válvulas del corazón, es decir, insuficiencia valvular,  en otros casos y con frecuencia, se han visto pérdidas de elasticidad aórtica relacionadas con la edad.

La  arteria aorta es la de mayor tamaño en el cuerpo humano. Su endurecimiento ocasiona que la presión diferencial se eleve; dicho endurecimiento puede ser ocasionado por la presión arterial alta o a acumulación de grasa que perjudican las paredes de las arterias y quitándoles elasticidad, una afección que se denomina ateroesclerosis. Mientras más alta sea la presión diferencial, más endurecidos y dañados vasos están.

También el déficit de hierro lo cual podría traducirse como anemia grave y la glándula tiroides hiperactiva también conocido como hipertiroidismo, son posibles causas para el incremento de la presión diferencial.

Al aplicar tratamiento para la presión arterial alta, por lo general, se puede reducir, la presión diferencial, aunque los efectos ocasionados por dichos medicamentos pueden tener diversos reacciones.

Holter de presión arterial

Consiste en un examen de medida de la presión arterial, que posibilita el monitoreo ambulatorio del registro electrocardiográfico en una persona que está en movimiento. Es llamado Holter en honor al biofísico Norman Holter, quien fijó las bases de la monitorización cardiaca en 1949.

Hay dos tipos de Holter, uno monitorea la presión arterial y otro que registra la frecuencia y el ritmo cardíaco. El procedimiento para este monitoreo, consiste en un manguito de presión, que junto a una pequeña grabadora portátil, estará conectado en su brazo. Después de 24 horas, los datos recogidos, son analizados en un programa para obtener un informe completo de las variaciones de la presión arterial durante el día y la noche.

Este examen es empleado, específicamente, para diagnosticar, hipertensión arterial y para la evaluación del tratamiento más apropiado de esta condición. Los datos serán registrados desde la mañana antes de tomar el fármaco antihipertensivo con la finalidad de obtener una medida de la PA durante la actividad del sujeto. (Ver Tipos de presión arterial)

El pulso y presión arterial

En algunos casos, se suele tomar el pulso y pensar que el ritmo cardíaco y la presión arterial están relacionados, pero eso no es así siempre. Cuando el ritmo cardiaco se eleva, no quiere decir obligatoriamente, que la presión arterial se elevó también.

Existe confusión, en lo que refiere a las lecturas de la presión arterial y del ritmo cardíaco, debido a que las dos se toman al mismo tiempo, por la mayoría de los especialistas y por los aparatos de auto-monitoreo que la gente usa en su casa.

“La mayoría de las personas que comienzan a medirse la presión entienden que la presión sanguínea y el ritmo cardiaco no se correlacionan”, dijo el Dr. Hamburg. “Los medicamentos para la hipertensión (la presión alta) pueden disminuir o aumentar el ritmo cardíaco. Es por eso que le pedimos a algunos pacientes que le den seguimiento a las dos lecturas a través del día”.

Presión arterial
Pulso o Ritmo cardíaco

En la medición de las pulsaciones por minuto o como se le conoce, ritmo cardíaco, un solo número, muestra el número de latidos del corazón por minuto. Las frecuencias cardíacas de las personas mayores en reposo pueden variar entre 60 y 100 latidos por minuto. Las personas que gozan de buena salud y que hacen ejercicios con regularidad, por lo general tienen el ritmo cardíaco más bajo en reposo.

El cuerpo tiene la tendencia a controlarse la presión sanguínea, por sí mismo; es decir que cuando el ritmo cardíaco aumenta, como producto de alguna actividad tal como hacer ejercicios, correr, etc., el cuerpo impide que la presión arterial aumente al mismo nivel, a menos que sea el caso que la persona esté tomando alguna medicina para bajar la tensión. El proceso consiste en que los vasos sanguíneos se ensanchan, con la finalidad de que la presión arterial, se mantenga controlada.

Por supuesto que cada organismo va a responder de manera diferente, al esfuerzo que realice durante el día, cada respuesta dependerá de la edad y estado de salud del corazón.

 “Es una respuesta tan individual”, dijo el Dr. Hamburg. “No podemos mirar el ritmo cardiaco y poder saber lo que está sucediendo con la presión sanguínea en la mayoría de las personas”.

Por lo general, los cardiólogos prescriben “pruebas de esfuerzo” para definir la cantidad de esfuerzo y el requerimiento de oxígeno que el corazón puede manejar antes de desarrollar un ritmo anormal o la evidencia de isquemia (flujo de sangre insuficiente al músculo del corazón). La prueba de esfuerzo, que se prescribe con más frecuencia, es caminar en una estera o cinta.

Las pruebas de esfuerzo, son las que ayudan a determinar, los tratamientos aplicados para mejorar el flujo de sangre, dentro de los vasos sanguíneos en personas con enfermedades de las arterias coronarias. Tanto la presión sanguínea como el ritmo cardíaco son monitoreados muy de cerca.

“Medimos la cantidad de oxígeno que exige el cuerpo y que afecta tanto el ritmo cardíaco como la presión sanguínea, pero no de la misma manera”, dijo el Dr. Hamburg.

Existen factores verdaderamente importantes que deben conocerse, sobre la presión sanguínea y el ritmo del corazón según la Asociación Americana del Corazón:

Medir el pulso no indica si la presión sanguínea es alta o baja. Las personas que padecen de la tensión, no hay otro examen a realizarse para la medición de la misma, que medirse la presión sanguínea.

 

Presión arterial alta y pulsaciones bajas

La presión arterial alta y las pulsaciones bajas, no es común que se presenten al mismo tiempo. Por lo general, si el pulso es bajo, la presión arterial debería ser baja y por otro lado, si la presión arterial es alta, las pulsaciones tienden a ser normales o altas. Hay unos pocos casos donde un pulso bajo podría estar acompañado de una hipertensión arterial.

Sin embargo, hay algunos casos en los que se puede presentar la situación de presión arterial alta y pulsaciones bajas, como por ejemplo:

Infarto de miocardio

Presión arterial
Infarto de miocardio

Un infarto de miocardio o como también se le conoce ataque al corazón, es una de esas situaciones en la que se podría presentar un paciente con un pulso bajo y una presión alta.

Esto ocurre por lo general, en un paciente que es hipertenso, antes de que el infarto de miocardio se produzca. El pulso bajo, a pesar de la hipertensión dependerá de qué coronaria está siendo afectada, el paciente puede experimentar un pulso bajo pero presión arterial alta durante todo el evento.

Síndrome del seno enfermo

El síndrome del seno enfermo consiste en un tipo de daño localizado en el nodo sinoatrial que normaliza la actividad eléctrica del corazón. Con esta circunstancia, el corazón puede ser bradicardíaco o taquicardíaco, o puede descargar de ida y vuelta entre los dos. Si cuando comienza el síndrome del seno enfermo, la persona es hipertensa, lo más probable es que éste se presentará con un pulso bajo y presión arterial alta.

Fibrilación auricular

La fibrilación auricular o arritmia, generalmente, se produce cuando hay un problema con el nodo ventrículo atrial, que es el que se encarga de regular la contracción del corazón. Esta afección en general, ocasiona que el atrio vibre antes de latir, lo cual frena el ritmo cardíaco, o puede sufrir un espasmo, lo que causa que la frecuencia cardíaca se incremente. Si un paciente es hipertenso y padece fibrilación auricular, el paciente puede presentar una hipertensión arterial alta y pulso bajo.

Medicamentos

Presión arterial
Bloqueadores beta

Ciertos medicamentos, tales como los bloqueadores beta son medicinas que se prescriben, para tratar los trastornos cardíacos y la presión arterial alta.

Ciertos medicamentos, tales como los bloqueadores beta son medicinas que se prescriben, para tratar los trastornos cardíacos y la presión arterial alta. Los bloqueadores beta, frenan el latido del corazón, pueden ocasionar que un paciente se tenga un pulso bajo y presión arterial alta inclusive, si la mayoría de estos medicamentos pueden causar una disminución en la presión arterial. Si una persona sufre hipertensión esencial, que es la que no presenta causa probable, los bloqueadores beta probablemente no bajarán la presión arterial. (Ver La sangre)

Efectos del ejercicio sobre la presión arterial

El gasto cardiaco (Q), de la frecuencia cardiaca (FC) y de las resistencias vasculares periféricas (RVP) la presión arterial es un indicador cardiovascular que refleja los cambios.

El sistema nervioso autónomo es el que controla las resistencias vasculares periféricas son las fuerzas que se oponen al flujo sanguíneo, al disminuir el diámetro de arteriolas. Un aumento en la resistencia vascular, periférica, aumentará la presión en las arterias y viceversa.

La presión arterial sistólica (PAS) y la presión arterial diastólica (PAD) reflejan diversas respuestas mientras se realiza el ejercicio, que además depende del tipo de ejercicio, el cual puede ser dinámico o estático.

La presión arterial sistólica dará una repuesta, según el gasto cardiaco y se elevará cada vez que se realiza ejercicio dinámico, mientras que, la presión arterial diastólica sufrirá cambios muy leves, en ejercicios dinámicos, pero se elevará en ejercicios estáticos (fuerza). En ella, el principal determinante son las resistencias periféricas.

Presión arterial de oxígeno

Presión arterial
Gasometría arterial

Una gasometría arterial es una clase de examen médico que se se lleva a cabo, sacando sangre de una arteria para medir los gases el oxígeno y el dióxido de carbono contenidos en esa sangre y su pH, es decir la acidez.

El procedimiento es el siguiente: se realiza la perforación de una arteria con una aguja muy fina y una jeringa para sacar un pequeño volumen de sangre. Normalmente, se hace la punción en la arteria radial de la muñeca, pero a veces se utiliza la arteria femoral en la ingle u otras zonas. La sangre también puede ser extraída con una sonda arterial. Esta prueba que se utiliza para diagnóstico, presenta algunos riesgos de problemas, que deben ser discutidos, antes de llevarla a cabo.

Por lo general, la sangre se extrae de una arteria, en otros casos, se puede sacar de una vena. La muestra de sangre puede extraerse de una de las siguientes arterias:

  • La arteria radial en la muñeca
  • La arteria femoral en la ingle
  • La arteria braquial en el brazo

El encargado de extraer la sangre, puede determinar la circulación a la mano antes de sacar una muestra de sangre del área de la muñeca y con una pequeña aguja, que será introducida, a través de la piel hasta la arteria. La muestra es enviada con deleridad a un laboratorio para su análisis.

Presión arterial invasiva

Hablar de la presión arterial invasiva es referirse a un procedimiento para medir la presión sanguínea en su interior, empleando una sonda o catéter sensitivo IV, introducido en una arteria, lo que ofrece una interpretación más precisa de la presión arterial de la persona en ese momento. Es utilizado, en general, cuando se cree que hay cambios rápidos de la presión sanguínea.

Presión arterial en los ojos

Para un buen funcionamiento y mantener su forma, los ojos requieren una determinada presión. Cuando la producción y eliminación del humor acuoso, el cual consiste en un líquido transparente que nutre y oxigena el cristalino y la córnea, es equilibrada, la Presión Intraocular o PIO se mantiene constante.

Presión arterial
Glaucoma

Sin embargo, si la creación de humor acuoso se incrementa o si se desecha de manera insuficiente, la presión arterial del ojo sube y el nervio óptico puede quedar oprimido, lo que aumenta el riesgo de tener presentar trastornos de visión. Tener la Presión Intraocular elevada es un factor de riesgo para padecer glaucoma.

Causas de la presión arterial en los ojos

El mayor peligro de daño o pérdida de la visión, que se produce al presentar la presión ocular elevada, es en personas que padecen diabetes, niveles de colesterol alto o fuma.

De igual manera, es probable que ocurran otros problemas con la retina, como:

  • Daño a los nervios del ojo, como resultado de la circulación deficiente.
  • Obstrucción del riego sanguíneo en las arterias que desembocan en la retina
  • Obstrucción de las venas que transportan la sangre que sale de la retina

Síntomas

  • Visión doble, visión débil o pérdida de la visión
  • Dolores de cabeza
  • Los síntomas súbitos son una urgencia médica.

Tratamiento

No existe un tratamiento específico para controlar la presión arterial de los ojos, solo queda controlar la hipertensión, para que con ello, se logre tener cierto control sobre la presión del ojo. (Ver Nervio Motor Ocular)

Relación de la presión arterial con la diabetes

La diabetes es relacionada con el aumento del peligro de desarrollar presión alta. La presión sanguínea, que no se trata, puede perjudicar los riñones, la vista y el corazón.

Hay casos en que los medicamentos prescritos para la hipertensión pueden producir un aumento en los niveles de glucosa en la sangre (azúcar).

Según algunos estudios, se ha descubierto que entre el 40 y 60% de las personas que padecen diabetes, también presentan presión arterial alta.

Presión arterial
presión arterial con la diabetes

La diabetes se clasifica en Diabetes tipo 1 y Diabetes tipo 2. Con relación a la hipertensión, las personas que padecen diabetes tipo 1, la hipertensión no aparece, hasta años después del comienzo de la enfermedad y se identifica por el deterioro producido en la función renal; en la diabetes tipo 2, el diagnóstico de hipertensión se suele hacer a la vez, a veces antes que el de la diabetes incluso.

La hipertensión arterial se agrava e incrementa el daño que la diabetes desempeña sobre las arterias, algo que tiene como consecuencia, que las personas hipertensas sufran, generalmente, infartos de miocardio, insuficiencia renal o accidentes cerebrales vasculares (trombosis).

Lo que resulta más grave de esta enfermedad es que, por lo general, las personas que lo padecen no lo saben. Por lo que tiene como consecuencia, que no reciben tratamiento, resultando que las secuelas que puede acarrear la enfermedad no se están previniendo.

Presión arterial emotiva

La hipertensión emotiva, no está considerada como una enfermedad real. Esta se refiere a una respuesta del organismo ante el estrés.

La manera en la que el cuerpo reacciona a un reto y se dispone a actuar ante una situación difícil con perspectiva, vitalidad, firmeza y agudeza mental, es lo que define estrés.

Hay ciertos factores que pueden producir un incremento de la tensión arterial.  Dichos factores pueden ser, la competencia que se desarrolla en el entorno donde se vive, una elevada auto-exigencia, demasiada preocupación, estado continuado de susceptibilidad, disgustos inesperados, demasiada presión por las responsabilidades.

Presión arterial veterinaria

Presión arterial 
Presión arterial veterinaria

Las mascotas también pueden presentar casos de presión alta, para lo que se requiere un examen de sangre para determinarlo.

Si los análisis demuestran que la presión arterial es muy alta, se puede dar el caso de producirse una hemorragia, que puede ocasionar daños en los órganos internos. Los órganos que son resultan más afectados a los daños son los ojos, los riñones, el corazón y el cerebro.

El síntoma que se presenta más comúnmente de la presión arterial alta en las mascotas, es la ceguera repentina o gradual. La ceguera producida por la presión arterial alta se pude revertir, si se logra diagnosticar a tiempo. Otros síntomas de la presión arterial alta incluyen pupilas dilatadas, desorientación y, menos comúnmente, convulsiones.

En perros y gatos, la presión arterial alta es comúnmente ocasionado por otra enfermedad o afección, como:

  • El hipertiroidismo (exceso de hormona tiroidea)
  • Enfermedad renal
  • La enfermedad de Cushing o hiperadrenocorticismo (exceso de hormona adrenal)
  • Diabetes mellitus (demasiada azúcar en la sangre)

    Presión
    Presión arterial veterinaria

El médico veterinario puede sugerir una prueba de la presión arterial, si la mascota muestra síntomas de presión arterial alta o ha sido determinada con una afección relacionada con la presión arterial alta. Porque los gatos mayores de 10 años corren un alto riesgo de enfermedad renal e hipertiroidismo, los médicos veterinarios suelen recomendar el examen de ellos para detectar la presión arterial alta.

Sin embargo, las mascotas también presentan casos de tensión arterial baja, específicamente, aquellas que están gravemente enfermas o bajo anestesia general, por lo que se someten a observación a menudo para vigilar que la presión arterial no sea demasiado baja.

Mantener controlada la presión normal de la sangre es importante para que los órganos reciban el oxígeno necesario para mantener su función adecuada. (Ver Tipos de arterias)

¿Cuál es el aparato medidor de la presión arterial?

Presión arterial
Tensiómetro manual con fonendoscopio

El instrumento que los médicos utilizan para medir la presión arterial es conocido como el tensiómetro, pero también recibe el nombre de esfingomanómetro.

La banda del tensiómetro se coloca alrededor de la parte superior del brazo y se infla hasta lograr que el flujo de sangre en la arteria, se detenga. Al parar de inflar, la banda comienza a desinflarse y el  el médico ayudado por un estetoscopio, escucha el bombeo de la sangre a través de la arteria. Los sonidos de bombeo son registrados por una especie de reloj de presión unido a la banda. Hay un primer sonido de bombeo que se escucha y es registrado como presión sistólica y, el último, como presión diastólica.

Presión arterial
Fonendoscopio, mejor conocido como estetoscopio

En la actualidad hay tres tipos de aparatos que se utilizan para medir la tensión arterial:

  1. Esfigmomanómetro de mercurio: Se considera el más exacto y menos expuesto a errores, para su uso se requiere un fonendoscopio, mejor conocido como estetoscopio.
  2. Esfigmomanómetro de aire: Es el que se utiliza con más frecuencia y es también un aparato preciso y al igual que el Esfigmomanómetro de mercurio, necesita de un fonendoscopio para su uso.
  3. El aparato electrónico: El aparato electrónico es que se emplea para llevar a cabo el autocontrol. A diferencia de los anteriores, no necesita un estetoscopio, porque tiene un detector del pulso adherido y es muy fácil de manejar. Consiste en un aparato con gran sensibilidad a los ruidos y a los movimientos, es necesario que la persona mantenga el brazo inmóvil y que no se hable.

El mantenimiento  del esfigmomanómetro es de suma importancia, por lo que es recomendable, revisarlo periódicamente.

Presión arterial
Condiciones para medir la presión arterial

Pero existen otras condiciones importantes, para la medición de la presión arterial, además de que el aparato esté en buenas condiciones y son que el sujeto:

  • Esté relajado.
  • Sentado y con el brazo derecho sobre la mesa. Sin que la ropa le presione el brazo.
  • Las piernas no deben estar cruzadas.
  • Con la vejiga urinaria vacía.
  • Sin haber comido, fumado, bebido alcohol ni hecho ejercicio físico pesado en los treinta minutos anteriores a la medición.

Medición de la presión arterial

El manguito del tensiómetro debe colocarse a la altura del corazón. El borde superior del manguito debe estar a por lo menos 2 cm por encima de la curva del codo.

Presión arterial
Medición de la presión arterial

Enseguida se procede a inflar el manguito hasta una presión de 180 mm de Hg, si se  tiene conocimiento de que en mediciones anteriores, la presión sistólica era superior a esta cifra, se infla hasta una presión 20 mm Hg por encima de la última conocida.

Se coloca la campana del fonendo o estetoscopio, allí donde previamente se ha localizado el latido arterial en la curva del codo y se procede a desinflar poco a poco el manguito.

Como ya se ha mencionado, el primer latido que se escucha corresponde a la presión sistólica o máxima y la desaparición del latido a la presión diastólica o mínima.

Generalmente en los niños y también hay casos de que en algunos adultos se presenta, los latidos continúan oyéndose; entonces se toma como presión diastólica justo en el momento en la que la tonalidad de los latidos, se hace más tenue.

Remedios naturales efectivos contra la hipertensión

Presión arterial
Alimentos que ayudan a bajar la presión alta

Como ya hemos visto, una persona que sufre de presión arterial alta, puede ser el resultado de la obesidad o el sobrepeso, la falta de actividad física y el sedentarismo, el consumo excesivo de sal, grasas o alcohol, el estrés y el cigarrillo.

Si una persona sufre de presión alta de manera constante, pueden verse afectados sus órganos vitales, tales como el cerebro, el corazón, los riñones y los ojos, lo que lo puede llevar a padecer desde insuficiencia cardíaca a pérdida de visión, pasando por infarto de miocardio o ictus.

A través de la orina el cuerpo desecha todas las sustancias que pueden aumentar la presión arterial. Debes disminuir el consumo de sal, puesto que la sal hace que retengas líquidos y también debes comer frutas y verduras ricas en potasio, magnesio y calcio.

El consumo de ajo, es muy recomendado, hasta por los especialistas, como remedio natural contra la presión arterial alta. Su consumo aporta efectos asombrosos en la dilatación de las arterias, lo que previene la formación de trombos. Con un solo diente de ajo en nuestra dieta diaria, es suficiente para obtener estos beneficios.

Presión arterial
Batido de limón con perejil

La Universidad de Colonia, Alemania, recomienda el consumo chocolate negro, pues según estudios realizados, el chocolate contiene flavonoides, (un elemento importante para mantener en buen estado el corazón) que ayuda a bajar la presión arterial alta.

También es recomendado, un batido hecho con un limón entero, con todo y cáscara y perejil, pues este tiene efectos diuréticos.

Otra recomendación para bajar la presión arterial es el consumo de fibra soluble, la cual podemos encontrar en la avena, la cual también contribuye a la disminución considerable del colesterol malo, el cual es identificado como un factor de riesgo importante en la hipertensión. (Ver Arteria carótida)

El jengibre y la presión arterial

El jengibre está catalogado como uno de los mejores alimentos que se pueden consumir, aporta una serie de beneficios para nuestra salud entre los cuales podemos destacar: la capacidad para mejorar la digestión, aliviar la pesadez, reducir los gases intestinales, sus propiedades para curar y aliviar resfriados y disminuir la congestión nasal o su capacidad para disminuir la inflamación, siendo óptimo para ayudar a tratar la artritis. Además de los beneficios antes mencionados, el jengibre, el cual es una raíz, también es ideal para mejorar la circulación sanguínea, ayudando especialmente a personas que sufren de piernas cansadas y varices.

El jengibre, a pesar de ser un producto natural, presenta algunas   contraindicaciones que debemos tener en cuenta; como por ejemplo, si bien es cierto que sirve para bajar la tensión, no debe ser consumida por personas, que estén tomando medicamentos para controlar la hipertensión.

https://www.youtube.com/watch?v=Z4NaqioKyfs

La canela y la presión arterial

La canela ha sido utilizada por siglos en la medicina tradicional y debido a sus propiedades para la salud, ha impulsado a los investigadores que se estudie de manera formal, analizando beneficios y posibles efectos secundarios.

Las investigaciones más recientes para examinar las propiedades medicinales de la canela han revelado, que la canela presenta un gran efecto en lo que se refiere a la diabetes. Un aproximado de diez estudios distintos afirman, que la canela reduce la glucemia en ayunas y el colesterol total.

Con relación a si la canela aporta el beneficio de controlar la presión arterial, no hay muchas pruebas a la mano para defender esa tesis.

Sin embargo, en el año 2012, se realizaron estudios en pacientes con pre-diabetes y diabetes tipo 2 y se encontró, que la presión arterial en dichos pacientes, había disminuido en poco tiempo. No obstante, aún está en estudio.

El café y la presión arterial

 Presión arterial
El café y la presión arterial

Aunque no se sabe con certeza las causas reales de la variación de la presión con el consumo de cafeína, se ha determinado que la cafeína puede producir un aumento corto pero radical de la presión arterial, incluso si no se sufre de presión arterial alta.

Los investigadores tienen concepciones divididas en cuanto a la acción de la cafeína en la sangre. Unos creen que la cafeína bloquea una hormona que permite mantener las arterias abiertas. Otros dicen que las glándulas suprarrenales segregan más adrenalina a causa de la cafeína, razón por la cual, la presión arterial aumenta.

El alcohol y la presión arterial

El alcohol afecta la presión arterial, si es consumido en exceso. Beber alcohol en exceso puede aumentar la presión arterial a niveles perjudiciales para la salud. Tomar más de tres copas de una sola vez, puede provocar un aumento de la presión arterial, temporalmente, pero tomar en exceso y con frecuencia, puede llevar a que se eleve a largo plazo.

El alcohol también contribuye al aumento de peso, debido a la cantidad de calorías que posee, provocando obesidad, que es considerada uno de los factores de riesgos para el padecimiento de la presión arterial alta.

El alcohol también puede entorpecer  la eficacia de algunos fármacos que se utilizan para la presión y aumentar sus efectos secundarios.

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