Cáncer de huesos: ¿Qué es? Nombre científico, tipos, causas, síntomas y mucho más

El cáncer de huesos es un arquetipo extraño de cáncer. Puede trastornar tanto a niños pequeños, como a adolescentes y adultos. El dolor óseo y las fracturas suelen ser los síntomas médicos relacionados.

cáncer de huesos

El cáncer de huesos varía según la jerarquía primaria y secundaria. La primera variante aborda los huesos del organismo concisamente. El segundo es garante de la expansión de un tumor desde otra parte del organismo.

¿Qué Es?

El cáncer de huesos es un tumor maligno que se forma de las partículas que conforman los huesos del organismo. Esto además es conocido como cáncer de huesos primario.

Los tumores óseos primarios son tumores que surgen del mismo tejido óseo y pueden ser benignos o malignos (cáncer de huesos). Los tumores benignos (no cancerosos) en los huesos son más habituales que los cánceres de huesos.

Su nombre Cientifico es: Osteogenic Sarcoma

Tipos

Los cánceres de hueso primarios son un subconjunto determinado de una clase de cánceres descritos como sarcomas. Los sarcomas son cánceres que empiezan en los huesos, los músculos, el tejido conectivo, los vasos sanguíneos o la grasa y se pueden hallar en cualquier parte del organismo. Existen diversos tipos de cánceres de huesos primarios:

  • El osteosarcoma, además reconocido como sarcoma osteogénico, es el arquetipo más usual de cáncer de huesos y habitualmente se genera en las partículas óseas de los brazos, las piernas o la pelvis. Acontece con mayor reiteración en sujetos entre las edades de 10 y 30 años, y es más frecuente en hombres que en mujeres. (Ver Artículo: Músculo Cuadrado lumbar)
  • El condrosarcoma se conforma en las partículas del cartílago y es la segunda representación más frecuente de la dolencia. Este arquetipo de cáncer de huesos rara vez ocurre en personas menores de 20 años, y las probabilidades de desplegarlo acrecientan con la edad.
  • El tumor de Ewing, además reconocido como sarcoma de Ewing, habitualmente empieza en los huesos, pero igualmente puede iniciar en otros tejidos y músculos. Es la tercera representación más frecuente de cáncer de huesos primario. Sucede con mayor periodicidad en niños y adolescentes, y rara vez se advierte en adultos mayores de 30 años.

  • El fibrosarcoma y el histiocitoma fibroso maligno habitualmente se despliegan en el tejido blando cerca de los huesos, como tendones, ligamentos, grasa o músculo. Estos arquetipos de cáncer de huesos asimismo tienden a sobrevenir en adultos mayores, y habitualmente afectan los brazos, las piernas o la mandíbula.
  • El tumor óseo de partículas gigantes puede poseer signos benignos y malignos, aunque la representación maligna es menos frecuente. Comúnmente, sucede en los huesos del brazo o la pierna de adultos jóvenes y de mediana edad, y rara vez se radia a porciones apartadas del organismo. Con todo, estos cánceres pueden repetir luego de la supresión quirúrgica, y la posibilidad de radiar a espacios apartados crece con cada recidiva local.
  • Cordoma conmueve los huesos en la columna vertebral y la base del cráneo. Este arquetipo de cáncer de huesos sucede con mayor asiduidad en adultos de 30 años o más, esencialmente en hombres. Suele ser un tumor de desarrollo pausado con despreciable peligro de propagación a espacios apartados, pero puede retornar al espacio original si no se elimina por completo durante la intervención, y puede explayarse a los pulmones, el hígado o los ganglios linfáticos.

¿Qué lo Causa?

En semejanza  con otros cánceres, no hay una solitaria procedencia de cáncer de huesos. Comúnmente, los cánceres emanan cuando el desarrollo particular normal y la difusión se entorpecen, lo que admite que las partículas anormales (partículas cancerosas) se fraccionen y prosperen sin vigilancia.

Es posible que diversos elementos genéticos y climáticos participen en el progreso de cánceres de hueso.

Síntomas

Los símbolos e indicios de cáncer de huesos contienen:

  • Dolencia de huesos
  • Protuberancia y sensibilidad cerca del sitio perturbado
  • Hueso aminorado, lo que transborda a la fisura
  • Agotamiento
  • Desgaste de peso inconsciente

Síntomas Iniciales

Los indicios del cáncer de huesos son dolencia y protuberancia donde se localiza el tumor. Protuberancia y dureza de las coyunturas. Un tumor que se origina adyacente o en una coyuntura puede hacer que la coyuntura se abulte y se torne impresionable o rígida.

En Jóvenes

Existen diversos arquetipos de cáncer de huesos. Los dos cánceres de hueso más habituales que afligen a los adolescentes son el osteosarcoma y el sarcoma de Ewing.

cáncer de huesos

  • Osteosarcoma

Es más factible que los osteosarcomas perturben los huesos de la pierna, principalmente cerca de la articulación de la rodilla, pero pueden perturbar cualquier hueso.

  • Sarcoma de Ewing

El sarcoma de Ewing puede perturbar cualquier hueso, pero es más habitual en la pelvis (que está constituida por el hueso de la cola y los dos huesos de la cadera) o en los huesos de las piernas. El sarcoma de Ewing a veces puede iniciar afuera del hueso en el tejido blando. Esto se reconoce como sarcoma de Ewing de tejidos blandos y se trata de la misma forma. El sarcoma es el seudónimo para un cáncer que empieza en cualquier tejido conectivo, como músculo, grasa o cartílago.

En esta investigación, a veces utilizamos el vocablo  “tumor óseo”. Esto simboliza lo mismo que el cáncer de huesos.

Etapas

Los médicos establecen la fase del cáncer armonizando las codificaciones tumor (T), nodo (N), metátasis (M) y grado (G). No hay grupos de etapas para el cáncer de huesos primario en la columna vertebral o la pelvis.

Etapa IA: el tumor es de grado indigno o no se puede catalogar (G1 o GX) y 8 cm o menos (T1). No se ha esparcido a ningún ganglio linfático ni a otras porciones del organismo (N0, M0).

Etapa IB: el tumor es de grado indigno o no se puede catalogar (G1 o GX) y más de 8 cm (T2) o hay más de 1 tumor aislado en la zona del hueso primario (T3). No se ha esparcido a ningún ganglio linfático ni a otras porciones del organismo (N0, M0).

Etapa IIA: el tumor es de eminente grado (G2 o G3) y 8 cm o más chico (T1). No se ha esparcido a ningún ganglio linfático ni a otras porciones del organismo (N0, M0).

Etapa IIB: el tumor es de grado eminente (G2 o G3) y superior de 8 cm (T2). No se ha esparcido a ningún ganglio linfático ni a otras porciones del organismo (N0, M0).

Etapa III: existen variados tumores de eminente grado (G2 o G3) en la zona ósea primaria (T3), pero no se han esparcido a ningún ganglio linfático ni a otras porciones del organismo (N0, M0).

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Etapa IVA: el tumor es de diverso volumen o grado y se ha esparcido a los pulmones (universal G, universal T, N0 y M1a).

Etapa IVB: el tumor es de universal volumen o grado y se esparció a los ganglios linfáticos (universal G, universal T, N1 y universal M) o el tumor es de universal volumen o grado y se esparció a otro hueso u órgano también el pulmón (cualquier G, cualquier T, cualquier N y M1b).

Recurrente: el cáncer recurrente es cáncer que ha retornado luego del tratamiento. Si el cáncer retorna, ocurrirá otra sucesión de análisis para saber la gravedad de la irregularidad. Estos análisis y monitoreos casi siempre son semejantes a los practicados en el período del dictamen inicial.

Etapa 4

El cáncer de huesos IV es la representación más adelantada de la dolencia. En el circuito IV, el cáncer se esparció más allá del hueso hacia otras zonas del organismo. Para el cáncer de huesos, la sistematización además toma como premisa qué tan inverosímiles se perciben las partículas bajo el microscopio (el grado).

Categorías TNM de Cáncer de Huesos en Etapa IV

El cáncer de huesos en circuito IV puede ser de universal T o N, lo que simboliza que el tumor puede ser de universal volumen y puede haber desarrollado hacia los ganglios linfáticos. El cáncer se puede catalogar como etapa IVA o IVB. Para el circuito IVA, el cáncer asimismo se ha esparcido al a los pulmones.

El cáncer de huesos en etapa IVB simboliza que el cáncer se ha esparcido a los ganglios linfáticos o que el tumor es de universal volumen y grado y se ha esparcido a otro miembro además del pulmón. Los especialistas en cáncer de huesos típicamente catalogan las etapas del cáncer de huesos en localizadas y metastásicas. El cáncer de huesos en circuito IV es similar que el cáncer metastásico.

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Tratamientos Comunes para el Cáncer de huesos en Etapa IV:

En el cáncer de huesos en etapa IV, la cirugía es casi siempre el método favorecido. Asimismo, se pueden encomendar la radiación, la quimioterapia y las terapias dirigidas.

Además, facilitamos terapias sistémicas de oncología planteadas para auxiliar a aplacar el dolor y otros efectos secundarios que pueden estar coligados con el cáncer de huesos, al tiempo que prospera su calidad de vida.

Etapa Final

Debilidad Ósea

Un indicio muy frecuente del cáncer de huesos en etapa terminal es el agotamiento enorme de los huesos. Esto se debe a que el aumento desmedido de las partículas de cáncer de huesos disminuye la resistencia del tejido óseo. Algunos arquetipos de tumores óseos, conocidos como tumores osteolíticos, agilizan inmediatamente la labor osteoclástica, lo que produce una desintegración considerable del tejido óseo.

Como consecuencia, los pacientes con cánceres óseos osteolíticos presentan agotamiento óseo enorme y deterioro óseo, lo que acrecienta progresivamente el peligro de lesiones óseas y fracturas.

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Daño Pulmonar

Los pacientes con cáncer de huesos terminal además suelen desarrollar problemas pulmonares y respiratorios como secuela del progreso del cáncer. El Instituto Nacional del Cáncer revela que el cáncer de huesos muy frecuentemente metastatiza al tejido pulmonar y forma cultivos perjudiciales de ampliación de cáncer dentro de los pulmones.

Una vez que el cáncer de huesos prospera en el pulmón, el incremento del tamaño del tumor reduce gradualmente la capacidad pulmonar, lo que produce problemas para respirar y aturdimiento.

Las partículas de cáncer de huesos que progresan en los pulmones afectan negativamente el tejido pulmonar adyacente para acondicionar mayor espacio para el desarrollo del cáncer. Este perjuicio en el tejido pulmonar y puede provocar que los pacientes con cáncer de huesos tengan la flema con sangre o adviertan malestar en el pecho.

Los conjuntos de desarrollo de cáncer en los pulmones pueden demandar intervención o terapia de radiación para frenar su esparcimiento.

Dolor

Los pacientes con cáncer de huesos en fase terminal generalmente presentan gran dolencia proporcional al desarrollo de su cáncer, fracturas óseas y deterioro pulmonar. Los cánceres de hueso catalogados como osteoblásticos son la consecuencia de la sobreproducción de los osteoblastos, las partículas que consignan los huesos. (Ver Artículo: Músculos Atrofiados)

Al momento en que las partículas se tornan cancerígenas, el hueso dañado incrementa la recepción nueva de material óseo. Como consecuencia, los pacientes con cánceres de hueso osteoblásticos pueden generar aumentos óseos extendidos lo cual puede coaccionar sobre los nervios y el tejido muscular contiguos, lo que provoca dolencia en los huesos.

Los cambios de tamaño además pueden afectar la función rutinaria de las articulaciones y provocar frecuente roce, lo cual genera dolencia en las mismas. Los pacientes con cáncer de huesos pueden regular su dolencia con remedios analgésicos.

Tratamiento

Con respecto al tema del cáncer, diversos especialistas de medicina trabajan mancomunadamente para implementar terapias eficaces que contemplen diversos estilos de procedimientos.

Esto se denomina equipo multifacético. Los grupos de atención médica están constituidos por otro personal especializado tales como, auxiliares médicos, enfermeras, trabajadores sociales, farmaceutas, orientadores, nutricionistas entre otros.

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A continuación, se describen las posibles terapias para el cáncer de huesos. La factibilidad y receta de remedios se rigen por varios vectores, como el arquetipo, la etapa y el grado de cáncer; probables secuelas y las acotaciones del paciente y su equilibrio de salud.

La rutina de vigilancia puede incluir el seguimiento de los indicios y sus secuelas, un punto significativo en el seguimiento del cáncer. Dedique tiempo para estudiar las alternativas de terapia y despeje sus dudas. Converse con su médico acerca de las metas de cada terapia y los resultados de cada una de ellas. Infórmese de como elegir terapias satisfactorias.

Para un tumor de mínimo grado, la terapia básica es la intervención quirúrgica. El planteamiento de la intervención quirúrgica es erradicar el tumor y preservar hueso o tejido saludable cercano al tumor para convencerse de que todas las partículas cancerígenas se han eliminado.

Para un tumor de enorme grado, los médicos casi siempre aplican una mezcla de terapias. Esta contiene intervención quirúrgica, quimioterapia y radioterapia.

Tratamiento para el Dolor

La meta de la terapia para la dolencia ósea ocasionada por metástasis óseas es aminorar el dolor, sanar fracturas, minimizar el peligro de fractura y advertir o demorar inconvenientes óseos añadidos. Las probabilidades de terapia para las metástasis óseas contemplan sedantes, biosfosfonatos, radioterapia y/o intervención quirúrgica.

Remedios para el Dolor: la dolencia ósea coligada con el cáncer se puede combatir administrando calmantes. No obstante, de que el  90% de las dolencias de los pacientes adultos se puede aplacar, la dolencia no chequeada vinculada al cáncer continúa estableciendo una limitación, esencialmente para las personas que habitan en sus hogares.

La hipótesis planeada en la Convención Anual de 2003 de la Asociación de Enfermería Oncológica advierte que a gran cantidad de pacientes con cáncer no se le suministran remedios efectivos para aliviar su dolencia.

Las determinaciones emitidas por la Organización Mundial de la Salud conciben el arquetipo de cáncer y su factor de dolencia, estipulado en rangos de medición del 1 al 10, lo cual especifica la clase de remedios que debe utilizar.

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Dolor Leve a Moderado (1-3): para este rango en primera instancia se recomiendan remedios exentos de opio, tales como Acetaminofén (Tylenol) o remedio sin esteriodes y antiinflamatorio, como Ibuprofeno.

Dolor Moderado a Intenso (4-6): si no se han estabilizado en su primer nivel debe administrase un remedio con base de opio. Tales medicinas pueden contener codeína, dilhidrocodieno, hidrocodona, oxicodona, propoxifeno y tramado. Se puede combinar acetaminofén o un esteroide.

Dolor Severo (7-10): los sujetos con dolencia grave o los sujetos que no han aplacado su dolencia con las previas indicaciones habitualmente se prescribirá medicina que contenga mayor cantidad de opio. Los remedios estipulados para este tipo de dolencia contemplan fentanilo, hidromorfona, levofanol, metadona, morfina u oxicodona.

Dependiendo del caso, se puede prescribir remedios con ausencia de opio, tales como acetaminofén, aspirina o ibuprofeno.

Los remedios para las dolencias pueden generar secuelas, tales como estreñimiento, mareos, náuseas, somnolencia y vómitos. El efecto de los calmantes es de corta duración y la dolencia puede reaparecer en cualquier momento; se emplean mejor al principio de la dolencia y en períodos intermitentes.

Tratamiento Natural

Té Verde: es uno de los tratamientos naturales más recomendados para el cáncer de huesos. Se aplica en la medicina tradicional como opositor al cáncer de huesos. Este té es milagroso ya que posee aditivos anticancerosos que contrarrestan positivamente el cáncer de huesos.

La salud de las personas se regenera con sólo beber dos tazas de té verde al día. Las personas que consumen este té están contrarrestando partículas negativas que pueden ocasionar dolencias peligrosas en el organismo.

Este té se convierte en un antioxidante que es la fórmula casera ideal para el cáncer de huesos y así preservar nuestro organismo de afecciones malsanas y además es el ingrediente natural magnífico para detener el cáncer de huesos.

Vitamina A: los sujetos que padecen cáncer de huesos deben consumir cierta porción de vitamina A en su régimen alimenticio. Diversas frutas y verduras poseen bastante vitamina A en sus compuestos originales, tal es el caso de verduras y frutas de color amarillo, verde oscuro.

Si usted sufre de cáncer de huesos debe alimentarse con elementos que contengan suficiente vitamina A. Este conjunto de nutrientes es revitalizante en la lucha contra el cáncer de huesos.

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Aloe Vera: Aloe Vera es uno de los tratamientos naturales más usados para el cáncer de huesos. La razón por la que esta planta se emplea en el seguimiento de cáncer de huesos es que posee componentes energéticos que coadyuvan a sobrellevar esta dolencia.

Aloride es un compuesto de Aloe Vera que es esencialmente relevante para el régimen curativo del cáncer de huesos. Si sufre de cáncer de huesos, debe utilizar regularmente Aloe Vera.

Al emplear Aloe Vera regularmente, reproduce las probabilidades de garantizar su existencia. Además, mejora su estado de ánimo. Este componente natural, vigoriza las aptitudes para efectuar las tareas estipuladas. Está confirmado científicamente que los sujetos que emplean esta planta de Aloe Vera en su vida cotidiana no presentan secuelas de ningún tipo.

Cuidados de Enfermería

  • Aupe a los pacientes a drenar sus emociones e ideas.
  • Maximice la impresión de un ambiente tranquilo y confortable.
  • Establezca la secuencia del dolor.
  • Ofrecer un pasatiempo.
  • Técnicas de relajación.
  • Regule su dieta diaria.
  • Evaluación de los efectos ambientales y la alimentación que se proporcionará.
  • Acondicione un espacio agradable para cenar
  • Estudie las causas que disminuyen el apetito.
  • Vigile las náuseas y los vómitos.
  • Verifique la entrada y salida de fluido.
  • Observe los signos vitales.
  • Promover una mayor ingesta de líquidos.
  • Aumente el descanso
  • Resalte la importancia de la higiene bucal.
  • Revise la piel constantemente.
  • Lavar con agua tibia y jabón suave.
  • Indique al paciente que evite usar cualquier crema para la piel a menos que haya una receta de los médicos.
  • Recomiende el uso de ropa suave y suelta.

Signos

  • Dolencia de huesos
  • Prominencia y enrojecimiento
  • Fracturas originadas por la debilidad ósea
  • Cojear
  • Disminución de peso inexplicable
  • Calentura
  • Palidez
  • Disminución del apetito
  • Sueño trastornado
  • Agotamiento

Diagnóstico

Los médicos aplican diversas técnicas para advertir o verificar la presencia del cáncer. Asimismo, practican variados análisis para cerciorase de que el cáncer se haya esparcido a una zona distinta del organismo de la que se creó.  De ser así se está generando una metástasis.

Como referencia, los test de imagen, como una radiografía, se pueden emplear para dictaminar el cáncer de huesos y para establecer si el cáncer se ha esparcido.

Los test de imágenes revelan descripciones internas del organismo. Los tumores benignos y cancerígenos se muestran cambiados en los test de imágenes, que se determina así. Un tumor benigno presenta formas redondas, lisas y se percibe claramente.

Un tumor cancerígeno presenta formas abstractas y no definidas motivado al proceso de desarrollo. Además, se puede identificar el daño óseo en un test de imagen de un tumor cancerígeno.

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Aunque los test de imagen pueden permitir un dictamen de cáncer de huesos, continuamente se efectuará una biopsia para sustentar el dictamen y clasificar el subgénero. Casi todos los arquetipos de cáncer, requieren de una biopsia como única opción para plantear el dictamen final de cáncer.

Si la biopsia no puede efectuarse, el médico puede recomendarle otras técnicas de despistaje igualmente confiables. Es relativamente significativo que un especialista revise al paciente antes de efectuar una intervención quirúrgica o biopsia.

A continuación, se mencionan diversos tópicos para detectar determinado cáncer. No todos los métodos presentados aplican para cualquier caso. Su médico puede tomar en cuenta estos factores al recomendar test de despistaje:

  • El arquetipo de cáncer sospechado
  • Sus signos e indicios
  • Su edad y condición médica
  • Los resultados de test médicos previos

Al igual que un reconocimiento físico, los siguientes test pueden emplearse para dictaminar cáncer de huesos:

  • Análisis de sangre
  • Radiografía
  • Escaneo de tomografía computarizada (CT o CAT)
  • Resonancia magnética (MRI)
  • Tomografía por emisión de positrones (PET) o exploración PET-CT
  • Biopsia

Prevención

El origen preciso del cáncer de huesos primario es incógnito. Además, existen cualidades denominadas vectores de riesgo que pueden acrecentar el riesgo de padecer la dolencia.

Éstas contemplan:

  • Edad: la generalidad de los cánceres de huesos primarios sucede en adolescentes.
  • Terapia previa contra el cáncer: su riesgo puede ser un poco superior si ha admitido elevadas cantidades de radioterapia en la zona de los huesos.
  • Síndrome de Paget: si posee esta anomalía ósea a largo plazo, su inseguridad puede acrecentar.
  • Factores hereditarios: la generalidad de los cánceres de huesos primarios no se adquiere ni transfieren en las familias. Pero ciertas características hereditarias pueden acrecentar su peligro.
  • Tumor óseo benigno: si presenta un tumor óseo benigno o no cancerígeno, puede obtener un riesgo máximo de desplegar un cáncer óseo primario. Como muestra, osteocondroma o un condroma.

Consecuencias

El mecanismo básico para diseminar el cáncer de huesos es la intervención quirúrgica mediante la cual se desaparece el tumor maligno del hueso. Las derivaciones de la intervención quirúrgica del cáncer de huesos conllevan a:

cáncer de huesos

  • Amputación: para eliminar absolutamente el tejido cancerígeno, el cirujano puede decidir amputar el brazo o la pierna afectada.
  • Shock: la intervención quirúrgica puede provocar que la presión arterial baje estrepitósamente, colocando al paciente en periodo de shock.
  • Hemorragia: la zona de la intervención quirúrgica puede empezar a sangrar inconsistentemente, acrecentando el periodo de shock.
  • Infección de la herida: los microbios que penetran la incisión pueden inclusive contaminar todo el organismo, retardando la curación y adoleciendo al paciente. (Ver Artículo: Inmunidad Innata)

¿El Cáncer de Huesos tiene Cura?

Si se ha dictaminado el cáncer de huesos en fases tardías, o si se trata de un cáncer de huesos secundario, el cáncer se puede haber esparcido de una manera que se torne incurable. La terapia se orienta en garantizar las expectativas de vida al apaciguar los indicios (esto se denomina terapia “paliativa”).

Es factible que se le recomiende quimioterapia, radioterapia e intervención quirúrgica para complementar esto. Además, puede recetarle remedios para aplacar las dolencias, las náuseas y los vómitos. La publicación de Cáncer Council Victoria titulado Vivir con Cáncer Avanzado puede ser un soporte escrito.

Cáncer de Huesos con Metástasis

Al instante que se esparcen las partículas cancerígenas desde su zona inicial a un hueso se produce una metástasis ósea.

La mayoría de los arquetipos de cáncer se pueden esparcir (hacer metástasis) a los huesos. No obstante, ciertos arquetipos de cáncer son estrictamente predispuestos a esparcirse a los huesos, comprendidos el cáncer de mama y el cáncer de próstata.

La metástasis ósea puede presentarse en cualquier hueso, pero sucede más habitualmente en la columna vertebral, la pelvis y el muslo. La metástasis ósea puede ser el principal síntoma de cáncer o la metástasis ósea puede generarse tiempo después de la terapia del cáncer.

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La metástasis ósea puede provocar dolencia y fracturas de huesos. Con ciertas particularidades, el cáncer que se ha disgregado a los huesos no se puede curar. Las terapias pueden auxiliar a disminuir la dolencia y otros signos de metástasis óseas.

En los Niños

El osteosarcoma es un tumor óseo que sucede eminentemente en adolescentes y adultos jóvenes. Nuestros huesos se segmentan en dos subtipos básicos: “plano” y “largo”. Los huesos planos auxilian a resguardar el cerebro y los órganos; los huesos largos cuidan las piernas y los brazos.

El osteosarcoma principalmente se origina en las orillas de los huesos largos, en la “metáfisis”, que es el calificativo para los límites progresivos del hueso. La generalidad de estos tumores se despliega en los límites de los huesos largos que establecen la rodilla.

El segundo lugar más frecuente para estos tumores es en los límites del hueso del brazo superior junto al hombro. Además, se pueden hallar en otros sitios, como la pelvis, el hombro y el cráneo.

El ordenamiento de tumores óseos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) clasifica los osteosarcomas en tumores centrales (medulares) y superficiales (periféricos) y registra una secuencia de derivados dentro de cada categoría.

Síntomas

Los signos del osteosarcoma varían de acuerdo al volumen y localización del tumor óseo, así como también la edad y el estatus físico de su hijo.

Los signos de su hijo pueden contener:

  • Dolencia, dureza o sensibilidad en la zona del tumor
  • Dolencia que se agrava paulatinamente con el tiempo y puede difundirse hacia afuera desde la zona del tumor
  • Dolencia que despierta al niño de un sueño profundo
  • Protuberancia o masa cerca del hueso afectado
  • Rebaja de las destrezas motoras; incluyendo problema para caminar o cojear
  • Huesos frágiles, que pueden acarrear una fractura
  • Agotamiento
  • Disminución de peso
  • Palidez

Los osteosarcomas ubicados junto a la médula espinal pueden provocar dolencia de espalda que se difunde mediante los brazos o las piernas.

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¿Cómo Detectarlo?

El dictamen de cáncer de huesos habitualmente inicia con una entrevista con el médico de parte de su hijo. El médico lo interrogará referente a los signos que presente su hijo y le hará un reconocimiento físico. Con los datos recabados, el médico le prescribirá una radiografía y luego lo recomendará a un experto.

El transcurso del dictamen puede considerarse extenso y alarmante. Es común que se inquiete, pero entienda que distintas anomalías físicas pueden presentar sintomatología semejante a la del cáncer de huesos. Es relevante que el dispositvo de aplicación médica deseche otras variantes de una afección de sanidad previa a efectuar una resolución de cáncer de huesos.

Los siguientes mecanismos se utilizan para dictaminar o desechar cáncer de huesos en niños.  Varios de los test que se aplican para detectar el cáncer se emplea para determinar la etapa, que representa el recorrido que ha realizado el cáncer. El médico también puede requerir otros exámenes para evaluar el estatus completo del niño y participar en el diseño de la terapia correspondiente.

  • Antecedentes de salud y prueba física
  • Radiografía
  • Hematología completa
  • Análisis de química sanguínea
  • CT scan
  • Resonancia magnética
  • Sondeo por tomografía de emisión de ositrones
  • Biopsia

Supervivencia

Los porcentajes de estabilidad casi siempre son empleados por los médicos como un modelo base para debatir el presagio (aspecto) de un paciente. Diversos sujetos con cáncer pueden estar interesados en saber los datos de supervivencia de sujetos en condiciones semejantes, al tanto que otros pueden descartar las cifras reales, e inclusive desconocer tales factores.

Los porcentajes de estabilidad a 5 años se relaciona a la porción de pacientes que sobreviven como mínimo 5 años después que se detecta el cáncer. De acuerdo, bastantes seres subsisten más de 5 años (y muchas se encuentran fuera de peligro).

Los porcentajes de estabilidad referente a cinco años conjeturan que varias personas fallecerán por otros motivos y cotejarán la supervivencia analizada con la anhelada para las personas sin cáncer. Esta es una excelente perspectiva para comparar el precedente del cáncer en la supervivencia.

cáncer de huesos

Para garantizar los porcentajes de estabilidad a 5 años, los médicos deben revisar a los pacientes asistidos hace al menos 5 años. La mejoría en la terapia desde aquel momento puede repercutir como derivada de una óptica más acertada para las personas dictaminadas con cáncer de huesos en esta época.

Los porcentajes de estabilidad frecuentemente se guían por datos fidedignos de cierta cantidad de personas que padecieron la dolencia, pero no pueden adelantar el resultado de un caso único y específico.

Diversos vectores pueden incidir en  el presagio de una persona, como el arquetipo y grado del cáncer, la edad del paciente, donde se localiza el cáncer, el volumen del tumor y la terapia practicada. Su médico puede explicarle como interpretar las cifras que se dictan seguidamente, ya que él o ella coordinan tópicos acerca de su estado.

Para todos los casos de cáncer de huesos combinados (en adultos y niños), la supervivencia recíproca a 5 años es de cerca de 70%. Para los adultos, el cáncer de huesos más habitual es el condrosarcoma, que tiene una supervivencia recíproca de cerca de 5 años de casi del 80%. (Los esquemas de supervivencia para tumores de Ewing y osteosarcoma se pueden hallar en nuestra investigación referente a esos cánceres).

Factores de Riesgo

Un factor de riesgo es cualquier ente que acrecienta las contingencias de una persona de desplegar cáncer. Debido a que los factores de riesgo casi siempre pueden intervenir en el progreso del cáncer, la colectividad no origina cáncer verdaderamente.

Ciertas personas con distintos factores de riesgo nunca despliegan cáncer, al tanto que otras personas con factores de riesgo distinguidos no lo hacen. Estar al tanto sus factores de riesgo y platicar acerca de ellos con su médico puede auxiliarlo a tomar decisiones más acertadas sobre el estilo de vida y la atención médica.

Los subsiguientes factores pueden acrecentar el riesgo de una persona de desplegar cáncer de huesos:

Genética. Los niños con retinoblastoma familiar, que es un arquetipo de cáncer de ojo, presentan un máximo peligro de desplegar osteosarcoma. Las personas con referencias de sarcomas en su familia, como se observa con el síndrome de Li-Fraumeni, además poseen un elevado peligro de osteosarcomas.

Los científicos están revelando genes que se transfieren de generación en generación y que proporcionan a las personas un máximo peligro de desplegar osteosarcoma que la población universal. Todas estas circunstancias son paradójicas. (Ver Artículo: Esqueleto Axial)

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Radioterapia previa. Las personas que adoptaron radioterapia para otras anomalías presentan un máximo peligro de desplegar cáncer de huesos en el lugar de la radioterapia. La colectividad de los sarcomas originados ​​por la terapia de radiación contienen angiosarcoma y UPS de tejido blando u osteosarcoma, pero pueden sobrevenir otros subtipos.

Quimioterapia para otro cáncer. Algunos remedios, comprendidos los alquilantes y las antraciclinas, que se utilizan para tratar el cáncer pueden incrementar el peligro de desplegar un cáncer secundario, habitualmente osteosarcoma.

Tumores benignos u otras afecciones óseas. El síndrome óseo de Paget puede originar osteosarcoma. Otras dolencias óseas no cancerosas, como la displasia fibrosa, pueden acrecentar el riesgo de osteosarcoma.

Pronóstico

Una de las anomalías más letales y cónicas que existen en la actualidad es el Cáncer. Es una dolencia elevadamente riesgosa con un índice de mortalidad considerablemente elevado motivado a su hábitat máximamente penetrante y el periodo dilatado de la dolencia.

El cáncer de huesos es uno de los arquetipos de cáncer en el que los tejidos óseos empiezan a desarrollarse de modo desmedido. Este desarrollo puede ser benigno o maligno. En la generalidad de los casos, el cáncer de huesos es el derivado de otros subtipos de cánceres.

El primordial signo del cáncer de huesos es dolencia ósea rigurosa e insoportable. Esta dolencia acrecienta con el paso del tiempo. Además de la dolencia, igual se equiparan signos como disminución de peso, agotamiento, grietas óseas, calentura, dolencia muscular, osteoporosis y osteopenia. Los test de dictamen pueden contener previamente un análisis detallado de los antecedentes del paciente y los motivos de la dolencia.

Consecutivamente, el dictamen de cáncer de huesos se practica de acuerdo a varios test de iconografías, como tomografía computarizada, resonancia magnética, escaneo óseo y escaneo PET. El ensayo de biopsia asimismo, se utiliza para el dictamen y la revalidación de la dolencia.

cáncer de huesos

Cáncer de Huesos Secundario

Cuando el cáncer se esparce desde los tejidos apartados como los huesos, se designa cáncer metastásico o secundario. El cáncer primario describe donde empieza el cáncer por primera vez. Si un cáncer inicia en el hueso, esto se designa cáncer primario del hueso. Es plenamente desigual del cáncer de huesos secundario y tiene una terapia distinta. Los huesos a los que se dispersa el cáncer suelen envolver la columna vertebral, las costillas, la pelvis, el cráneo y los huesos superiores de los brazos y las piernas.

Cáncer de Huesos en la Columna Vertebral

Existen tres subtipos frecuentes de tumores espinales que pueden originar dolencia de espalda: tumores de columna vertebral, tumores intradural-extramedulares y tumores intramedulares.

  1. Tumores de columna vertebral 

Tumores Primarios: estos tumores se originan en la columna vertebral y progresan desde el hueso o los compendios de disco de la columna vertebral. Comúnmente, suceden en adultos más jóvenes. El sarcoma osteogénico (osteosarcoma) es el tumor óseo maligno más frecuente. La generalidad de los tumores espinales primarios es muy extraña y habitualmente progresan perezosamente.

Tumores Metastásicos: con máxima repetición, los tumores de la médula espinal hacen metástasis (esparcimiento) del cáncer en otras zonas del organismo.

Estos tumores habitualmente provocan dolencia que no se alivia con el reposo, puede agravarse durante la noche y casi siempre se escolta de otros sintomas de dolencia peligrosa (como disminución de peso, calentura, sacudidas, estremecimientos, ansias o repugnancias).

En las mujeres, los tumores espinales se dispersan con máxima reiteración partiendo del cáncer que se produce en la mama o el pulmón.

cáncer de huesos

En los hombres, los tumores espinales se dispersan con máxima reiteración partiendo del cáncer que se produce en la próstata o el pulmón.

  1. Tumores Intradural-Extramedulares

Los tumores intradural-extramedulares (adentro de la duramadre) progresan adentro del conducto espinal (debajo de la película que envuelve la médula espinal) pero afuera de los nervios. Casi siempre, estos tumores son benignos y de desarrollo pausado. No obstante, pueden originar señales de dolencia y agotamiento.

  1. Tumores Intramedulares

Los tumores intramedulares progresan desde adentro de la médula espinal o adentro de los nervios particulares y a menudo brotan de las partículas que suministran sustento físico y recogimiento para el sistema nervioso (partículas gliales). Estos tumores sobrevienen con mayor reiteración en la columna cervical (cuello). Suelen ser benignos, pero la intervención quirúrgica para eliminar el tumor puede ser dificultosa. (Ver Artículo: Órganos del Sistema Inmunológico)

Los dos subtipos más habituales de tumores intramedulares son astrocitomas y ependimomas.

Cáncer de Huesos en las Costillas y sus Síntomas

El inventario de signos y sintomatologías referidos en numerosas ediciones para el Tumor de Costillas contiene los 47 síntomas que se especifican a continuación:

Síntomas de Cáncer Primario

  • Dolencia de costilla
  • Penetrante dolencia en el pecho
  • Fracturas de costillas por trauma minúsculo
  • Dolencia al estornudar
  • Dolencia en la inspiración / expiración
  • Falla de aliento
  • Agotamiento
  • Hiperventilación
  • Dolencia de espalda
  • Dolencia de cuello

cáncer de huesos

  • Dolencia en otros huesos y coyunturas
  • Fracturas vertebrales por trauma minúsculo
  • Apuro para mover la columna vertebral
  • Dolencia que transmiten brazos y piernas
  • Sujetadores y agujas en brazos y piernas
  • Desgaste de sensibilidad en brazos y piernas
  • Agotamiento muscular
  • Parálisis
  • Desfallecimiento
  • Desorden
  • Depresión
  • Conmoción
  • Calentura
  • Molestia
  • Transpiraciones nocturnos
  • Disminución de peso
  • Inapetencia
  • Anemia
  • Glándulas agrandadas / ganglios linfáticos
  • Quebranto muscular
  • Disturbios de la visión
  • Desgaste de visión
  • Dolencias de cabeza
  • Sangrado y contusiones descomunales

cáncer de huesos

  • Sangrado de la nariz y las encías
  • Sangre en las excreciones
  • Sangre en el vómito
  • Tosiendo sangre
  • Contaminaciones frecuentes
  • Conflicto para librarse de contagios pequeños
  • Dolencia abdominal
  • Sufrimiento pélvica
  • Retardo de líquidos
  • Rebaja de la micción
  • Acentuación de la micción

Osteosarcoma

El cáncer inicia cuando las partículas del organismo empiezan a desarrollarse de manera desordenada. Las partículas casi en cualquier zona del organismo logran transformarse en cáncer y esparcirse a otros espacios del organismo. Para adquirir mayores detalles de como se originan y se diseminan los cánceres, revise ¿Qué es el cáncer?

El osteosarcoma (también llamado sarcoma osteogénico) es el subtipo más habitual de cáncer que empieza en los huesos. Las particulas cancerigenas de estos tumores se asemejan a las primitivas representaciones de particulas  óseas que regularmente colaboran a establecer tejido óseo nuevo, pero el tejido óseo de un osteosarcoma no es tan enérgico como el de los huesos normales.

La mayoría de los osteosarcomas suceden en niños y adultos jóvenes. Los adolescentes son el conjunto de edad más corrientemente perjudicado, pero el osteosarcoma se puede desplegar sin distingo de edad. (Para adquirir mayores detalles acerca de las desigualdades entre los Cánceres Infantiles y los Cánceres en Adultos, revise Cáncer en Niños).

cáncer de huesos

Terminal

Descubrí una masa en el seno derecho en 2006 y visité a mi médico de confianza inmediatamente. Luego de que me dictaminaron, fui tratada con quimioterapia para disminuir el tamaño del tumor. Además me aplicaron una tumorectomía para eliminar la masa restante y varios ganglios linfáticos. Después recibí radioterapia. Fue severamente despiadado, pero me enfoqué en sanarme del cáncer. (Ver Artículo: Sistema Músculo Esquelético)

Luego de ocho sesiones de quimioterapia y un mes de radioterapia, fue un satisfactorio consuelo estar al tanto de que había desaparecido.

En 2010, Dave y yo nos casamos y el próximo año abandoné el remedio bloqueador de estrógeno tamoxifeno, que paraliza sus lapsos, para poder iniciar el proyecto de tener un bebé. Después, hace tres años, empecé a presentar una dolencia de espalda verdaderamente enérgica pero, como corro mucho, lo acusé a un desgarre muscular. Debido a que los analgésicos no lo calmaron, fui a visitar a mi médico que me remitió para una radiografía.

cáncer de huesos

Nunca me imaginé que se refiriera al cáncer, por lo tanto cuando verificó que se había esparcido a mi espina dorsal, me quedé sin palabras. Mi espalda estaba textualmente repleta de cáncer. Al final de la radioterapia, fui intervenida quirúrgicamente para anexar barras de titanio en mi espalda, para poder caminar.

Desde ese momento, se requieren más sesiones de quimioterapia y urge más radioterapia. Es intenso y estoy utilizando un bastón por los momentos.

El cáncer también se ha esparcido a mis pulmones, huesos y cerebro. Pero a pesar de que no hay cura, no dejo que embargue los momentos de mi existencia.

La terapia que se ha administrado indica que no puedo tener hijos y tuve que abandonar mi empleo como asesor principal de investigación, pero además implica que no tengo compromisos. En la luna de miel Dave y yo viajamos por Nueva Zelanda en autocaravana. Este año hemos recorrido, Sorrento, Barbados y Mallorca. Y a menudo partimos en temporadas libres.

Atravesar por una situación de cáncer te proporciona una óptica distinta. A pesar de que no puedo correr en esta época, practico la natación varias veces a la semana. Inclusive estoy tomando lecciones de piano. En vez de fijarme en lo que soy incapaz de realizar, me centralizo en actividades que soy capaz de desempeñar.

En las Mujeres

Robin Garren se dirije a su pelirroja traviesa, Sophia, como su “bebé milagroso”. Su asombro lo obtuvo casi 10 años después de que Robin trajo al mundo a su primera hija y, si bien imprevista, Robin dice que estaba fascinada de acoger a otro niño en su vida.

El embarazo fue ligeramente distinto que el anterior, pero dentro de los márgenes regulares.

“Hace 4 meses, todo funcionaba de manera correcta”, dice Robin. “No sospechaba de nada negativo hasta que tuve un accicdente donde rodé y me desplomé”.

Un ultrasonido no activó las alarmas de emergencia, pero sí la dolencia en la pierna de Robin. Los médicos practicaron una radiografía y divisaron un tumor en el hueso. La refirieron a Terry Peabody en Northwestern para análisis respectivos. Al poco tiempo, se enteró de los resultados de los análisis: ella padecía cáncer.

cáncer de huesos

“A las 22 semanas, me determinaron un osteosarcoma, que es cáncer de huesos en la pierna izquierda”, dice Robin. “Cuando me explicó que era cáncer, sencillamente lo observé y le comenté: “Perfecto, ¿qué podemos implementar por lo que ocurre?”.

Robin se llenó de valor y lo preservó durante dos sesiones de quimioterapia. Se puede sobrellevar la situación sonriendo con familiares y amigos.

“… Al estar sin cabello, encinta y diminuta, expresé, ¡Por Dios! ¡Me asemejo a Danny Devito o algo similar!, expresa ella. “Sólo debes sonreir”.

Robin se practicó una intervención qurúrgica de rescate de extremidades y una cesárea al mismo tiempo y cuando despertó, tenía una nueva pierna y una nueva niña. En octubre, Robin celebró su primer año sin presencia de cáncer.

El doctor Terry Peabody de Northwestern Memorial Hospital invita a los pacientes a  tomar en cuenta la dolencia. Suministre exclusivo cuidado a cualquier abultamiento y no vacile en despejar dudas con su médico. Muy importante, el diagnóstico anticipado es vital.

Cáncer de Huesos en la Cadera

El cáncer de cadera puede empezar en los huesos de la cadera o puede esparcirse allí desde otros lugares. Los cánceres que empiezan en los huesos de la cadera son cánceres de hueso primarios.

El cáncer de cadera igualmente puede iniciarse en la médula ósea, el cartílago y el tejido blando. De estos arquetipos de cáncer, los más habituales son la leucemia y el mieloma múltiple, que se fundan en la médula ósea.

Otras molestias malignas que pueden desplegarse en la cadera contienen osteosarcoma, condrosarcoma, sarcoma de Ewing y sarcomas de tejidos blandos.

El cáncer en el hueso que se ha esparcido desde otras zonas del organismo (cáncer metastásico) ocurre con más reiteración que el cáncer de huesos primario. Los cánceres de mama, riñón, pulmón, próstata y tiroides hacen metástasis con superior periodicidad a los huesos que otros cánceres.

El indicio más habitual del cáncer en la cadera es la dolencia, que suele ser lo adecuadamente potente como para interferir en el proceso del sueño.

desgaste del hueso implicado pude ocasiobar fracturas, que se tornan máximamente intensas. En algunas ocasiones, se puede percibir inflamación o abultamiento en la cadera. Otros indicios del cáncer de cadera suelen ser indeterminados y pueden contener ganlios linfáticos enormes, calentura, temblores, transpiraciones nocturnas, debilidad y una impresión de molestia completa.

cáncer de huesos

La terapia del cáncer de cadera radica en el arquetipo exacto de cáncer vigente y de la trascendencia de su propagación en la fase en que se encuentra. Diversas terapias pueden ser muy eficaces para controlar los síntomas; para los pacientes que presentan mieloma o leucemia, también puede ser posible la remisión (en la que no hay sintomatología de la molestia). (Ver Artículo: Tipos de Huesos)

El mieloma y la leucemia pueden reducir la elaboración de nuevas partículas sanguíneas, circunscritas las que batallan las contaminaciones y están implicadas en la coagulación de la sangre. Solicite asistencia médica inmediata (disque al 911) para señales como sangrado incontrolado, transpiración intensa, conflicto respiratorio peligroso, labios azules o pálidos, simetría cardíaca apresurada, desorden, calentura elevada (más de 101 grados Fahrenheit), deterioro o canje en el nivel de cognición o angustia.

Las fracturas de la cadera pueden originar dificultades significativas. Solicite asistencia médica inmediata si percibe dolencia rígida en la cadera, imperfección, protuberancia y contusiones, o conflicto para movilizar la pierna.

Cáncer de Huesos en el Cráneo

Datos del Tumor Base del Cráneo

La base del cráneo es el área trasera de los ojos y la nariz que se desnivela hacia la parte posterior de la cabeza. Conforma el piso o plataforma del cráneo. La médula espinal, los nervios múltiples y los principales vasos sanguíneos del cerebro, la cabeza y el cuello traspasan mediante las hendiduras en la plataforma del cráneo.

El vocablo “tumor de la plataforma del cráneo” se dirige a la localización del tumor. El arquetipo de partícula cancerígena puede ser único de muchos. Unos son malignos (cáncer) y otros son benignos (no cancerosos). Inclusive los tumores benignos pueden ocasionar complicaciones porque están progresando en un lugar pequeño.

cáncer de huesos

Tipos de Tumores de la Plataforma del Cráneo

Los tumores de la plataforma del cráneo se congregan por espacio y el arquetipo de partículas en el tumor. En donde empieza un tumor de la plataforma del cráneo puede crear una discrepancia en el arquetipo de partículas cancerígenas. La localización además puede incidir en los signos y la terapia.

Los tumores de la plataforma del cráneo pueden iniciar a partir de:

  • Áreas debajo de la plataforma del cráneo, como el seno nasal o el oído interno
  • Tumores cerebrales que progresan hacia la plataforma del cráneo
  • Los huesos de la plataforma del cráneo

Los arquetipos de tumores benignos en la plataforma del cráneo contienen:

  • Meningioma
  • Adenoma pituitario
  • Neuroma auditivo (también llamado schwannoma vestibular)
  • Tumores Glomus (también conocidos como paraganglioma, glomus timpanicum, glomus yugular, tumor del cuerpo carotídeo)
  • Neuroma (neuroma trigeminal, schwannoma vagal)

Los arquetipos de tumores malignos de la plataforma del cráneo contienen:

  • Carcinomas (células escamosas, células basales, quistes adenoides, adenocarcinoma)
  • Sarcomas (condrosarcoma, rabdomiosarcoma, osteosarcoma)
  • Esthesioblastoma
  • Carcinoide (carcinoma neuroendocrino)
  • Melanoma de la mucosa

Cáncer de Huesos Avanzado

Una metástasis ósea es un parte de hueso que involucra cáncer que se esparce desde otro lugar.

El cáncer se puede dispersar a cualquier hueso del organismo, pero las metástasis se localizan con máxima reiteración en los huesos junto al centro del organismo. La columna vertebral es el espacio más frecuente. Otros territorios habituales son el hueso de la cadera (pelvis), el hueso de la parte superior de la pierna (fémur), el hueso del brazo (húmero), las costillas y el cráneo.

Para que las partículas cancerígenas se dispersen a otros sitios del organismo, tienen que franquear por diversas permutaciones:

Deben ser capaces de apartarse del tumor original (primario) e implantarse en el afluente sanguíneo o el sistema linfático, que puede trasladarlas a otra zona del organismo.

cáncer de huesos

En cualquier instante, deben acoplarse a la pared de un vaso sanguíneo o linfático y agitarse a mediante él, hacia un nuevo órgano.

Posteriormente exigen poder desarrollarse y progresar en su novedosa localización.

Entretanto, las partículas cancerígenas deben estar atentas para poder contrarrestar las arremetidas del sistema inmunológico del organismo. Sortear todos estos obstáculos indica que las partículas que empiezan con nuevos tumores pueden ser distintas al tumor donde se originaron, pero se seguirán identificando por el mismo calificativo.

Es decir, el cáncer de mama que se propaga al hueso se denomina cáncer de mama metastásico, no cáncer de huesos.

Cuando el cáncer se ha dispersado a los huesos o a cualquier otra región del organismo, muy pocas veces tiene cura. No obstante, en repetidas oportunidades se puede intentar disminuir, paralizar o ralentizar su desarrollo. Inclusive si la cura ya no se contempla, ocuparse del cáncer puede asistirlo a prolongar su existencia y mejorar sus condiciones físicas.

Síntomas

Las metástasis óseas tienden a originar los siguientes indicios:

Dolor de Huesos

La dolencia es el indicio más frecuente de metástasis ósea. Casi siempre es el principal signo que se advierte. Al inicio puede mostrarse y ocultarse.

En contexto completo, es más desagradable en horas nocturnas o durante el descanso en el lecho. Al transcurrir el tiempo la dolencia puede tornarse rigurosa. Así justamente, no toda dolencia caracteriza una metástasis. Su abastecedor de asistencia médica puede guiarlo a identificar la divergencia entre la dolencia de metástasis y los dolores y malestares por otros motivos.

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Huesos Rotos

La metástasis ósea puede desgastar los huesos. Esto catapulta a sus huesos a la fase de rotura. En ciertos eventos, una rotura (fractura) es el principal síntoma de metástasis ósea. Las zonas más vulnerables para que se produzca rotura son los huesos largos de los brazos y las piernas y los huesos de la columna vertebral. Entre otros, una dolencia imprevista en el centro de la espalda puede remitir a que un hueso se está quebrando o descomponiendo.

Problemas Nerviosos

Parálisis o agotamiento en las piernas, apuro para hacer pis o evacuar, o parálisis en el abdomen son todos indicativos de que la médula espinal pede encontrarse prensada. Una vez que el cáncer se metastatiza en la columna vertebral, puede comprimir o descomprimir la médula espinal. La coerción contra la médula espinal puede provocar estos signos, al igual que dolencia de espalda. Si presenta alguno de estos signos, debe acudir pronto al abastecedor de atención médica. Si no se toma en cuenta, puede provocar hemiplejia.

Pérdida de Apetito, Náuseas, Sed, Estreñimiento, Cansancio o Confusión

Todas estas señales indican que pueden existir elevados contenidos de calcio en la sangre. La metástasis en los huesos puede provocar la emanación de calcio en el afluente sanguíneo. Este fenómeno se conoce como hipercalcemia. Si presenta algunos de estos signos avise pronto a su médico de confianza o enfermera. Si no se toma en cuenta puede ocasionar un coma.

Otros Síntomas

Cuando la metástasis ósea perturba su médula ósea, es probable que posea otros signos provocados ​​por una cantidad de partículas sanguíneas más pequeñas. Sus escalas de glóbulos rojos pueden descender, ocasionando anemia. Los símbolos de anemia son agotamiento, extenuación y conflicto para respirar.

Si los glóbulos blancos se ven impresionados, puede contraer contagios. Los símbolos de contagio contienen calentura, temblores, debilidad o dolencia. Si sus plaquetas son despreciables, puede presentar moretones o sangrado irregular.

Es relevante que converse acerca de uno de estos símbolos con su abastecedor de asistencia médica de manera rápida. Diagnosticar y  conocer la metástasis ósea en una fase previa puede asistir a minimizar las dificultades.

En la Rodilla

El osteosarcoma es el segundo subtipo más frecuente de cáncer de huesos en humanos. Cerca del 50 por ciento de los eventos  de osteosarcoma suceden en o próximos del área de la rodilla. El descubrimiento anticipado  del osteosarcoma habilita satisfactoriamente sus probabilidades  de rescate y saber qué símbolos investigar contribuirá a asistirle en dicho procedimiento. (Ver Artículo: Huesos Largos)

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Dolor Nocturno

El osteosarcoma en la rodilla se tornará más habitual durante las horas nocturnas. Si la dolencia de rodilla agrava en las horas nocturnas, inste a su médico a que confirme si hay señales de osteosarcoma.

Hinchazón

Cuando el tumor se desarrolla hasta cierto volumen, puede considerarse que tienes inflamación en la rodilla. Este subtipo de inflamación no se aliviará con el uso de remedios descongestionantes.

Debilidad

Los huesos de la rodilla perturbados no estarán tan sólidos como los huesos comunes de la rodilla y pueden fragmentarse con un traumatismo minúsculo.

Ejercicio

La dolencia además puede acrecentar después del entrenamiento, durante prolongados ciclos de tiempo o luego de caminar durante espacios dilatados.

Comienzo

El principio de la dolencia de rodilla habitualmente es muy vertiginoso y regularmente sucede inesperadamente. Mientras más tiempo estés abatido por esta afectación, peor será la dolencia.

En el Húmero

Dentro de los subtipos de cánceres de hueso se encuentra el condrosarcoma, pero este tumor óseo posee una característica muy peculiar, que se despliega desde las partículas de cartílago. En contraste con otros subtipos de cánceres óseos, el condrosarcoma no atiende a la quimioterapia ni a la radioterapia. La sanación se reduce explícitamente a la intervención quirúrgica.

Cáncer Óseo

Los cánceres primarios de hueso se despliegan a partir de tejido óseo, fibroso o cartilaginoso. El condrosarcoma es un tumor que se propaga a partir de células del cartílago. Es uno de los dos cánceres óseos básicos más habituales, aledaño al osteosarcoma.

El condrosarcoma aflige especialmente a los adultos a partir de los 30 años. Los cartílagos más perturbados atañen a los huesos más grandes como el fémur, la tibia, el húmero, pero también la pelvis. Las áreas más asiduamente conmovidas son, por lo tanto, los brazos, las piernas y la pelvis.

cáncer de huesos

No obstante, algún hueso puede ser perturbado. Los condrosarcomas pueden propagarse voluntariamente tomando como base un mínimo tumor benigno  anterior y enredar su avance. Asimismo, se diferencian dos subtipos de tumores: los más abundantes son de desarrollo pausado o con un pequeño nivel de malignidad, lo que se traduce en que la opción de metástasis es pequeña. El otro tumor posee un gran nivel de malignidad y tiende a propagarse, a metástasis.

¿Cuáles son los Síntomas del Condrosarcoma?

La dolencia ósea y la hinchazón son las principales señales del condrosarcoma. A medida que el tumor se desarrolla, puede apretujar los órganos cercanos y a veces inclusive producir una fractura ósea, tanto más cómodamente ya que las partículas cancerígenas aminoran sencillamente los huesos.

La Osteoporosis y el Cáncer de Huesos

La osteoporosis en una anomalía vinculada a la edad que origina dolencia ósea. El hueso desmejora su solidez y se vuelve frágil, aumentando la posibilidad de quiebre. La osteoporosis no está relacionada al cáncer de huesos, si bien las dos afecciones involucran a los huesos.

Casi todos los subtipos de cánceres son metástasis, son producidos por otro subtipo de cáncer. No obstante, puede existir un nexo entre la osteoporosis y otras clases de cáncer.

El mieloma múltiple es un cáncer de la médula ósea, la porción del hueso donde se promueven todas las partículas sanguíneas (plaquetas). Los glóbulos blancos elaborados por la médula ósea no fructifican y agreden al hueso, lo cual puede generar osteoporosis. La terapia de algunos cánceres como el de mama, próstata, ovario o uterino obedece al suministro de hormonas.

cáncer de huesos

Es decir, el tratamiento hormonal desencadena secuelas secundarias. Estas contienen una segregación más desestimada de estrógeno y progesterona, dos hormonas que coadyuvan a integrar hueso. Las escalas más despreciables de estas hormonas pueden aminorar los huesos y producir osteoporosis.

La osteoporosis sucede especialmente en mujeres cerca de los 50 años, durante la menopausia, cuando la cantidad de estrógenos se acorta. Las mujeres flacas son las más perturbadas porque sus huesos no están bien resguardados por el tejido muscular. La inexactitud de destreza física, el tabaquismo, el alcohol, el café y el hipertiroidismo también son coeficientes de riesgo.

En el Tobillo

El cáncer de huesos es una afección que ha sido protagonista por el fallecimiento de gran cantidad de hombres y mujeres cada año. El cáncer de huesos se puede dividir en dos tipos: primario, en el que las partículas cancerígenas se crean adentro del hueso mismo y secundario, en el que las partículas cancerígenas hacen metástasis en el afluente sanguíneo para involucrar los tejidos y nervios en los huesos.

Es resaltable destacar que la generalidad de los signos de cáncer de huesos se ha apreciado exclusivamente en el pie y el tobillo.

Protuberancias e Hinchazón

Representa uno de los signos más notables del cáncer de pie y tobillo. La mayoría de las veces puede evidenciar una inflamación en el pie o tobillo que se robustece con el paso del tiempo. Las partículas cancerígenas básicas o metastásicas irrumpen las partículas óseas, ingresan en la médula fibrosa e intervienen en la elaboración de glóbulos rojos o  el aguante de los glóbulos blancos.

Esa libertad aminora la fortaleza de las partículas cancerígenas, lo que incrementa la inflamación o una prominencia en el pie. Estos miembros a menudo se confunden por ser originado por otro motivo. Estos miembros no deben descartarse y deben ser evaluados por el médico pronto.

Fracturas y Sensibilidad Mixta

La fractura en los huesos además de ser un signo relevante puede poner en evidencia a su organismo referente a una afección de cáncer de huesos. Las partículas cancerígenas tiene la facultad de aminorar la solidez de los huesos, y de esta forma crear una factura.

Por lo general no se presenta ninguna lesión exterior o incidente, los huesos pueden quebrarse motivado a la aguda coacción efectuada por las partículas cancerígenas. Los huesos además suelen desmejorar su elasticidad, fundamentalmente cerca de las coyunturas. Se visualiza que los tendones y ligamentos presentan sacudidas descontroladas, lo cual sensibiliza todavía más a los huesos.

Biodescodificación

En la biodescodificación de las molestias, la osteoporosis es una afectación asociada a una condición de problema cuyo principio es una honda degradación.

En líneas generales, es una problemática denominada auto-sistematización, o sea, será autónoma, formando un ciclo negativo y perjudicial.

La terapia de la osteoporosis a través de molestias biodescodificantes radicará en hallar el principio de la problemática modelo. La degradación está constantemente muy enraizada en el individuo y algunas veces es imperativo regresar a la familia (psicofamilia) para entender el principio.

cáncer de huesos

Todo sujeto posee un récord privado que requerirá ser examinado para comprender y solucionar esta problemática. Solamente un experto (biodescodificador o psicólogo especializado) podrá asistir al paciente en esta etapa para socorrerle a “desechar ligeramente” esta emoción, y específicamente para aplicar meodologías específicas que apoyen al paciente y, de esta forma, permitir el proceso de autoconformación (esta sección de la actividad preferiblemente debe efectuarse previa a la consideración evaluada por el sujeto para que el mismo posea nuevas herramientas que le garanticen abordar la problemática de una manera tranquila y satisfactoria). (Ver Artículo: Los Riñones)

Dicho procedimiento es comúnmente muy extenso debido a, como se ha descrito, la autoestima debe fortalecerse para abordar este pasaje personal que es relativamente discreto.

Es positivo conocerlo: Las Flores de Bach pueden considerarse un asistente valioso ya que orienta en la transición de la ruta hacia la espiritualidad al tiempo que aporta nuevos instrumentos.

Con respecto a la osteoporosis, y por consiguiente la depreciación, se puede valer de la manzana cangrejo (el manzano silvestre) que promueve a fortalecer el amor propio. Se vincula con el nogal para referirse al poder de la mirada, la incentiva o las opiniones ajenas. Por último, la genciana, proclama la seguridad y eventos de superación personal.

Cáncer de Huesos en los Perros 

En los caninos, el cáncer de huesos se presenta con mayor periodicidad en modo de osteosarcoma, un tumor maligno que perturba primordialmente a los huesos largos.

No existe cáncer de huesos. Existe cáncer de huesos.

En el cáncer de huesos, se distinguen dos subtipos de tumores malignos en los caninos:

Tumores óseos primarios que se producen concisamente en el hueso.

Tumores óseos secundarios que son metástasis que se ocasionan en tumores que primariamente se desplegaron en otros órganos.

cáncer de huesos

Tumores Óseos Primarios del Perro

Entre estos tumores óseos antiguos del perro, lo percibimos:

  • El osteosarcoma, con mucho el cáncer de huesos más habitual en perros, simboliza entre el 70 y el 80% de los incidentes de cáncer de huesos,
  • Condrosarcomas en el 5 al 10% de los incidentes de tumores óseos,
  • Hemangiosarcoma en menos del 5% de los tumores óseos cancerígenos en perros,
  • Fibrosarcomas en menos del 5% de los incidentes de cáncer de huesos en perros.

Tumores Óseos Secundarios en Perros

Es factible que los tumores óseos secundarios se produzcan  partiendo de cualquier tumor cancerígeno que pueda trascender a través del afluente sanguíneo y metastatizar en el hueso. Se trata primordialmente de tumores malignos de próstata, vejiga, uretra y ubre.

Acerca del osteosarcoma

El osteosarcoma es un tumor cancerígeno que perturba esencialmente a la médula (concavidad tubular del hueso) de los huesos largos entre la cabeza y el cuerpo del hueso en una porción del hueso llamada metafisis.

Presencia de Cáncer Óseo en Gatos

Los mininos de todas las edades pueden desplegar cáncer de huesos. No obstante, los mininos ascendentes se ven perturbados con mayor periodicidad. En caso de molestia, los huesos tubulares largos, como el fémur y el húmero, habitualmente se ven aquejados.

Pese a que, la molestia además puede ubicarse en la mandíbula del gato. Si este es el asunto, el gato a menudo padece de hemorragias nasales y respiración violenta.

Cuando se desconfía de cáncer óseo, es significativo registrar si efectivamente se trata de un cáncer óseo o de las metástasis de otro cáncer.

cáncer de huesos

Signos de Cáncer de huesos en Gatos

Los sucesivos indicios pueden socorrerle a determinar el cáncer de huesos en su gato:

En los gatos que padecen de cáncer de huesos, a menudo se puede notar protuberancia de las zonas perturbadas.

Asimismo se advierte que tienen escasa ambición y problema para movilizarse, cojeando mientras circulan o circulando con las patas distanciadas, estribando de la porción del organismo perturbada. Igualmente, los gatos infectados pueden sufrir coacción y sensibilidad al calor.

El Curso de una Enfermedad con Cáncer de huesos en Gatos

El cáncer de huesos posee un desestimado control de metástasis en los gatos. Con todo, si se provocan metástasis, se hallan primariamente en los pulmones, los ganglios linfáticos y otros huesos.

La Terapia del Cáncer Óseo en Gatos

Primeramente, la dolencia del gato debe aplacarse con calmantes.

Asimismo, la supresión (mutilación) del hueso afectado es la terapia de primitiva deliberación para el cáncer de huesos. Debido a que existe una alarma de micrometástasis inclusive luego de la mutilación, es básico continuar con la terapia. Corrientemente, el gato será tratado con quimioterapia, pero además existen otras terapias que son mucho más ligeras para su gato y su familia.

Si el gato no es tratado después de la intervención quirúrgica, el tiempo medio de persistencia sería elocuentemente malo.

Cáncer de Huesos Un Polímero al Rescate

El progreso del cáncer de huesos se ha intervenido manipulando un polímero cuyo efecto farmacológico despoja a las partículas cancerígenas de la malla sanguínea requerida para su propagación.

La bioquímica israelí Ronit Satchi-Fainaro y su unidad de la Universidad de Tel Aviv obtuvieron  estas soluciones adhiriendo el elemento a la masa ósea.

Los científicos han estudiado dos subtipos específicamente destructores de cáncer de huesos: el osteosarcoma, que casi siempre perturba a los niños, y el cáncer de mama o de próstata metastásico, que se ha transformado en cáncer de huesos integral.  Para ambos subtipos de molestias, la quimioterapia es de insuficiente beneficio.

cáncer de huesos

La nueva técnica impide que las partículas cancerígenas en los vasos sanguíneos prosperen más lejos de un milímetro de espesor.

Transporta los remedios a las partículas óseas sin ser descubiertos por el sistema inmunológico. Una vez en el sitio, las enzimas de las partículas cancerígenas sueltan los remedios trasladados, los cuales, a su vez, predisponen la creación de vasos sanguíneos. Los israelíes ensayaron el mecanismo en ratones con cáncer de huesos.

La medianía de los ratones percibieron desvanecerse totalmente sus tumores, y los tumores de la otra medianía retornaron a una fase reservada. La averiguación se reubicará en el momento a los análisis clínicos en humanos, con la expectativa, no de remediar el cáncer de huesos en absoluto, sino de modificarlo algún día en una molestia crónica no fatal.

Artemisa China contra el Cáncer

Quinghaosu es la artemisa china de la que se obtiene la artemisinina, un átomo frecuentado desde hace más de 2.000 años y redescubierto en 1972 para contrarrestar la malaria. Henry Lai y Narendra Singh de la Universidad de Washington han confirmado la virtud de la medicina contra las partículas cancerígenas.

Los efectos son enormemente geniales. En Life Sciences, los analistas relatan cómo la artemisinina elimina todas las partículas del cáncer de mama en 16 horas. “La medicina no sólo es poderosa, sino que es muy selectiva”, dice Lai. “Es hondamente venenoso para las partículas cancerígenas pero presenta una impresión imperceptible en las partículas normales. ”

cáncer de huesos

Manipulada durante 30 años contra el Plasmodium de la malaria, la artemisinina evoluciona con iones metálicos concurrentes en grandes conglomeraciones en el parásito. Muy dinámicas, las partículas cancerígenas además poseen diferentes recibidores de revestimiento que acrecientan la agrupación de iones metálicos dentro de la partícula.

De modo que a los analistas se les proyectó la visión de emplear artemisinina para ultimar estas partículas infectadas. Las ya extraordinarias deducciones contra el cáncer de mama parecen aún más efectivas contra la leucemia ya que, en este caso, todas las partículas anómalas perecen en ocho horas. “Estas son varias de las partículas cancerígenas más agrupadas en los iones de metal”, manifiesta Henry Lai. (Ver Artículo: Huesos del Pie)

Las observaciones deben prolongarse en animales vivos. Los experimentos anteriores en un perro con cáncer de huesos fueron concretamente confortadores.

Amigas ‘Sigan Nadando’, a pesar de la Ceguera y el Cáncer de huesos

Mientras Grace Bunke, de 14 años de edad, afrontaba cuantiosas sesiones de quimioterapia para enfrentarse al cáncer de huesos, su amiga McClain Hermes le otorgó una lámina de pared con la inscripción “Sólo continúa nadando” tallada en la madera.

Las dos jóvenes se relacionaron durante una rutina de natación para BlazeSports, una institución sin fines de lucro que ayuda a niños con incapacidades físicas a través de deportes de adaptación.

Hermes sufrió un doble desprendimiento de retina en sus dos ojos a la edad de 8 años, como consecuencia del Síndrome de Wagner. Se quedó totalmente ciega en el ojo derecho y está disminuyendo gradualmente la visión del ojo izquierdo.

A Bunke le determinaron osteosarcoma en 2014, se sometió a una quimioterapia de 18 sesiones y se expuso a una amputación parcial de pierna llamada rotaciónplastía para pretender suprimir el cáncer de su pierna izquierda. Su madre Vicki grabó diferentes matices del viaje de salud de Bunke en un blog de CaringBridge.

cáncer de huesos

“Un día nos echaron en el mismo carril colindantes e inmediatamente nos hicimos amigas”, dijo Hermes.

Se socorren unas a otras adentro y afuera del agua.

En tierra, Bunke suministra un miembro guía a Hermes, quien de otra forma utiliza un bastón. Cuando se lanzan combinadas a la piscina, Bunke se aventaja para que Hermes pueda perseguir sus pompas en perfil alineado.

Toda la experiencia ha valido la pena. Hermes se transfiguró en la participante más joven del equipo de Estados Unidos en participar en los Juegos Paralímpicos de 2016 en Río de Janeiro y finalizó octava en los 100 metros de braza femenina.

Bunke igualmente conquistó varias medallas en copetencias cercanas en su estado natal de Georgia.

“Podemos rivalizar en deportes de élite, golpear traseros y obtener medallas”, dijo Hermes.

Luego de preservar las ilusiones de que el cáncer de Bunke había ingresado en retención luego del amplio procedimiento de quimioterapia, el cáncer reapareció en su columna vertebral a inicios de este verano.

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