Huesos de la mano: ¿Cuántos son? Anatomía, funciones, partes y más

El cuerpo humano está conformado por muchos huesos que no son tomados en cuenta, por ello en este artículo te explicaremos a profundidad en qué consisten cada uno de los huesos de la mano así como también sus partes, funciones, su anatomía y mucho más.huesos de la mano

 La mano y su topografía

Antes de conocer los huesos que constituyen el órgano de la mano, debemos saber que es el principal factor que actúa en el sentido del tacto. Así mismo, debemos tener conocimiento de que esta parte de nuestro cuerpo está conformada por partes la cuales se dividen en dos, una que se denomina con el nombre de anterior y la otra como la cara posterior.

La cara de la zona anterior, la cual se le conoce también con el nombre de palma, está constituida además por tres elevaciones o o tres prominencias las cuales se encuentran alrededor de un hueco. Estas reciben el nombre de eminencia inferior (eminencia de los dedos), la eminencia tenar y la eminencia hipo-tenar.

En el caso de la penúltima mencionada, es decir, la eminencia tenar, esta se encuentra ubicada en un área de arriba y también por fuera. Además debido al surco de oposición del pulgar, se halla en una zona alejada con respecto al hueco de la mano que nombramos en el párrafo anterior.  Sin embargo, en el caso de la eminencia hipo tenar, esta la podemos observar localizada en un área de arriba (al igual que la tenar) pero por dentro. En algunas ocasiones, esta agrupación de ambas eminencias reciben el nombre de talón de la mano.

De igual manera debemos saber que el talón de la mano o este conjunto de dos eminencias se ve situado en un área  distinta a la que se encuentra la tercera elevación, denominada la eminencia inferior, aunque en algunos casos se le conoce también con el nombre de prominencia de los dedos.

Con respecto a la otra cara que se encuentra en la mano, específicamente del área posterior, se identifica por presentar en ella las membranas inter-digitales.

Así mismo, además de estas dos caras de las diferentes zonas que explicamos con anterioridad, la mano también esta constituida por dos distintos bordes los cuales se distinguen enormemente. Esto se debe a que uno de los bordes es radial (también se le denomina como borde externo) y el otro borde es conocido como el cubital, aunque en algunos casos se le conoce como el borde del área interna.

En el mismo orden de ideas podemos decir que la mano se puede ver dividida en tres distintas áreas, vinculando la parte con la función específica.

La primera de las tres partes se trata del dedo pulgar. Este dedo de nuestra mano es muy importante debido a que gracias a él podemos realizar una gran variedad de movimientos, por lo que se dice que esta parte cumple las mayores funciones y actividades que puede llevar a cabo la mano del cuerpo del individuo.

Por otro lado tenemos a una segunda parte, la cual agrupa dos de los dedos de la mano que vienen después del anterior mencionado (el dedo pulgar). En este caso nos referimos a los dedos denominados con los nombres de medio y el índice. Estos conforman en conjunto un papel esencial en distintas actividades que tienen relación sobretodo con las acciones de precisión.

Por último tenemos a los dos últimos dedos, conocidos como el anular y el dedo más pequeño (el meñique).

¿Cuántos huesos son?

La mano está conformada por veintisiete diferentes huesos, los cuales se distribuyen en tres grupos: huesos del carpo, huesos del metacarpo y huesos de los dedos.

El carpo está conformado por ocho huesos, el metacarpo por cinco huesos y finalmente los dedos están constituidos por catorce huesos.

Anatomía de los huesos de la mano

Como bien sabemos, el número total de los huesos de la mano se sitúa en veintisiete, por lo que cada uno es sumamente diferente a los demás.

De igual forma hay que tomar en cuenta de que a pesar de que todos los huesos se encuentran en la mano, a su vez se ven distribuidos en diferentes áreas de la misma por lo que cada uno de ellos se identifica por determinados factores y por lo tanto cada uno lleva a cabo funciones esenciales que traen como resultado que la mano realice de forma correcta cualquier tipo actividad.

Por ello a continuación conoceremos más a fondo en que consiste cada uno de estos huesos, la parte de la mano en donde se sitúan, sus superficies articulares y entre otros aspectos más. (Ver artículo: enfermedades del sistema endocrino)

Anatomía y huesos de la mano

Los huesos del carpo

La zona del carpo está constituido por ocho pequeños huesos los cuales se encuentran dispuestos en dos filas transversales: una fila superior, que comprende cuatro huesos, que son, siguiendo de fuera adentro, escafoides, semilunar, piramidal y pisiforme, y una fila inferior, que comprende también cuatro huesos, que son, siguiendo el mismo sentido, trapecio, trapezoide, hueso grande y hueso ganchoso.

Todos estos huesos tienen una característica en común y es que todos son cuboides, teniendo cada uno seis caras, que se designan con los nombres de anterior, posterior, superior, inferior, interna y externa; las dos primeras, más o menos rugosas, corresponde a las partes blandas de la cara palmar de la cara dorsal; las otras cuatro (excepto en los huesos extremos de cada fila, que poseen una o varias carillas articulares menos) son articulares.

A continuación veremos las particularidades que presentan cada uno de los huesos que conforman el carpo.

  • ESCAFOIDES: Siguiendo el mismo orden, el hueso que se denomina con el nombre de escafoides es aquel al cual nos vamos a dirigir primordialmente.

De sus seis caras, tres son articulares y las otras tres no lo son. Las tres carillas articulares son: la cara superior, convexa (para el radio); la cara inferior, convexa también (para el trapecio y el trapezoide),y la cara interna,
subdividida en dos carillas superpuestas (para el semilunar y el hueso grande).

Las tres caras no articulares son: la cara externa, con un gran tubérculo, que es denominada con el nombre de  tubérculo del escafoides (para el ligamento lateral externo de la articulación de la muñeca);la cara anterior,que se ensancha en su parte inferior,la cara posterior, rugosa.

  • SEMILUNAR: Como su nombre lo explica, este hueso se caracteriza por tener una apariencia similar a la forma de una media luna, con la concavidad dirigida hacia abajo.

Además, tiene cuatro caras articulares las cuales son: la superior (para el radio); la inferior, la cóncava (para el heso grande y el hueso ganchoso):la externa, plana (para el escafoides) ,y la interna (para el piramidal). Dos caras no articulares: la anterior, la convexa, y la posterior, plana.

  • PIRAMIDAL:  Se identifica por tener  una forma similar a la de una pirámida, la cual se encuentra con la base dirigida hacia arriba y hacia afuera.

Está constituida por cuatro caras articulares las cuales son: la superior (para el ligamento triangular de la articulación radiocubital inferior); la inferior, la cóncava (para el hueso ganchoso); la externa, plana (para el semilunar); la interna, redondeada (para el pisiforme).

Y también por dos caras las cuales son no articulares, entre las cuales podemos encontrar: la anterior y la posterior. La posterior se caracteriza por tener una cresta transversal, la cual se le conoce con el nombre de la cresta del piramidal. (Ver artículo: válvulas cardíacas)

  • PISIFORME: Es un hueso pequeño el cual se caracteriza por tener una similitud enorme con un guisante. Por ello recibe este nombre.

En su parte posterior se encuentra con una carilla que tiene una apariencia oval o redondeada, plana, ligeramente excavada (para el piramidal).

Sin embargo, todas las demás caras por las cuales está constituido este hueso son más o menos convexas y rugosas para los ligamentos y sobretodo para un músculo en específico, que recibe el nombre de el cubital anterior.

  • TRAPECIO: Este hueso de la zona del carpo se ve caracterizado por estar constituido por seis caras en total, las cuales se ven dividas entres articulares y las otras tres no articulares. (Ver artículo: riñones con piedras)

Entre las tres caras que no son articulares podemos destacar: la anterior (con el tubérculo del trapecio, en donde se ve por dentro un canal para el tendón del palmar mayor); la posterior, rugosa, y la externa, cuadrilátera y rugosa específicamente para los ligamentos de la mano.

Así mismo, entre las tres caras articulares podemos encontrar las siguientes: la superior, la triangular (para el escafoides); la inferior, la cual tiene una forma similar a la de una silla para montar (específicamente para el primer metacarpiano), y la interna (para el segundo metacarpiano y a la vez para el trapezoide).

  •  TRAPEZOIDE: Está conformado por seis caras en total, las cuales cuatro de ellas se caracterizan por ser articulares y las otras dos restantes son no articulares. (Ver artículo: huesos irregulares)

Entre las caras articulares podemos destacar: la superior (para el escafoides), la externa (para el trapecio), la inferior (para el segundo metacarpiano) y la interna (para el hueso grande).

Las caras no articulares del trapezoide son: la anterior y la posterior, las cuales tienen un factor común que es que ambas son rugosas.

  • HUESO GRANDE: Como su nombre lo menciona, este hueso es el más voluminoso de todos los huesos que constituyen el carpo.

Entre sus aspectos característicos podemos decir que es alargado y está conformado por una cabeza, un cuerpo y un cuello.Posee seis caras en total, las cuales al igual que el trapecio están divididas de la siguiente manera: cuatro caras que son articulares y dos caras que no lo son.

En el mismo orden de ideas, las dos caras no articulares son: la anterior y la posterior. Estas se encuentran por arriba con un canal transversal que corresponde al cuello y por la zona de abajo, una superficie rugosa.

Las caras que son articulares son: la superior, convexa (para la concavidad semilunar); la inferior, dividida en tres
carillas más o menos separadas (para el segundo, tercer y cuarto metacarpiano); la externa, subdividida en dos carillas(para el escafoides por arriba el trapezoide por abajo), interna (para el hueso ganchoso).

  •  HUESO GANCHOSO: El hueso ganchoso es el último hueso que constituye la segunda fila.

En su cara anterior se levanta una larga apófisis, la apófisis unciforme, en forma similar a la de un gancho, en cuyo vértice se fija el ligamento anterior del carpo. Su cara posterior se identifica por ser rugosa. Su cara superior, articular, para el semilunar. Su cara inferior posee dos carillas para los dos últimos metacarpianos. Su cara externa se caracteriza por ser articular (para el hueso grande). Su cara interna, articular también en casi toda su extensión (para el piramidal)

Los huesos del metacarpio

Los huesos de la mano del área del metacarpo está constituido por cinco huesos, llamados metacarpianos. Estos cinco huesos, contando desde afuera hacia adentro, son designados con los nombres de primer, segundo y tercer metacarpiano. (Ver artículo: articulación del cráneo)

Uno de los aspectos básicos que es fundamental que conozcamos acerca de los huesos del metacarpio, es que todos son huesos largos que presentan cada uno un cuerpo y dos extremidades, una superior y otra inferior respectivamente.

Con respecto al cuerpo de los huesos de la mano del metacarpo, éste se encuentra ligeramente encorvado de manera que se manifiesta cóncavo po la zona de adelante, además, es triangular y está formado con tres caras y tres bordes.

De las tres caras, la posterior, lisa, corresponde a los tendones extensores de los dedos; en la interna y la externa se inserta los interóseos. En relación a los tres bordes, uno de ellos es anterior y los otros dos son laterales.

Enfocándonos al punto sobre las extremidades de los huesos del metacarpio, la extremidad superior se identifica por presentar en la mayoría de las ocasiones dos caras las cuales son no articulares, las cuales son una anterior y otra posterior. También se encuentran con tres caras las cuales sí son articulares, en donde dos de ellas son laterales específicamente para los metacarpios vecinos y la otra restante es superior para el carpio.

En otro orden de ideas, la extremidad interior tiene ciertos aspectos característicos: se encuentra con una cabeza la cual es articular y además es aplanada en el sentido transversal. En sus lados, se manifiesta con una depresión rugosa (por dentro y por fuera). Esta depresión es limitada por detrás por un tubérculo que tiene apriencia gruesa.

Además, como explicamos con anterioridad, los huesos del metacarpiano se denominan de cierta manera, sin embargo ésto tiene una vinculación importante con ciertas particularidades que los diferencian a cada uno. Dichas particularidades o factores que hace que se facilite la acción de diferenciarlos lo veremos a continuación.

Hablando sobre el primer metacarpiano, podemos decir que éste se identifica por ser el único metacarpiano que no se encuentra con carillas o caras en su área lateral. (Ver artículo: arteria femoral)

Sin embargo, sí tiene carilla o cara superior, la cual se caracteriza por ser concava en un sentido y convexa en otro. Con respecto a su cuerpo, éste tiene apariencia aplanada.

Los huesos metacarpianos

Sobre el segundo metacarpiano, no tiene carilla lateral externa; la carilla superior está subdividida en tres caras (para los tres primeros huesos de la segunda fila del carpo); además por detrás y por adentro presenta una apófisis (parte saliente de un hueso por la cual se articula a otro hueso) que es conocida con el nombre de apófisis estiloides para el primer radial externo.

En cuanto al tercer metacarpiano, éste a diferencia de los anteriores mencionados, sí posee las tres caras las cuales son: superior, interna y externa. (Ver artículo: glándulas suprarrenales)

Sin embargo, al igual que el segundo metacarpiano, presenta una parte saliente la cual se articula con otro hueso (la apófisis) pero en este caso es para el segundo radial del área externa.

Así mismo podemos mencionar un factor importante sobre el cuarto metacarpiano, y es que ésta al igual que el anterior mencionado, es decir, el tercer metacarpiano, posee las tres carillas básicas (superior, externa e interna). No obstante, se diferencia de las dos explicadas anteriormente, debido a que no se encuentra con apófisis estiloides.

Por último, en el mismo orden de ideas, encontramos al quinto metacarpiano. Se caracteriza por tener solamente dos carillas de las tres básicas, las cuales son: la externa y la superior. Para el cubital exterior, se manifiesta con una apófisis estiloides. (Ver artículo: hormonas HCG)

Los huesos de los dedos

Los dedos son apéndices muy movibles articulados con los metacarpianos. Los huesos de la mano, específicamente de la zona de los dedos están constituido por tres pequeñas columnas que reciben el nombre de falanges. Sin embargo, también pueden ser denominados con los nombres de falangina y falangeta. Existen tres diferentes tipos, entre ellos podemos mencionar:

  • Primera falange: Se identifica por tener un hueso largo y tiene un cuerpo el cual consta de una extremidad inferior y otra extermidad superior. En relación a su cuerpo, éste tiene una apariencia encorvada de forma muy ligera sobretodo por la zona de adelante y es similar a la forma de un medio cilindro.

El cuerpo tiene una cara anterior la cual es plana, una cara posterior la cual es convexa y además dos bordes que se encuentran en el área lateral. En relación a su extremidad superior se diferencia por tener una cavidad articular y una depresión de la cavidad articular (la cavidad glenoridea) la cual es más ancha en su sentido transversal que en sentido anteroposterior, para la cabeza del metacarpiano. A cada lado de éstos se pueden observar localizados dos tubérculos para los ligamentos.

Ahora bien, enfocándonos en la extremidad inferior tiene la forma de una polea  la garganta es anteroposterior y hacia ella se inclinan dos caras de área lateral. A cada lado se encuentran dos depresiones redondeadas para inserciones ligamentosas.

  • Segunda falange: Al igual que la primera falange, está conformada por dos extremidades (una superior y una inferior) y por un cuerpo. (Ver artículo: enfermedades de la tiroides)

El cuerpo de la segunda falange tiene cierta similitud con el de la primera, sin embargo, en este caso se caracteriza por ser menos largo.

Con respecto a la extremidad inferior, es exactamente igual a la falange anterior expuesta. Sin embargo la extremidad superior sí está identificada por ciertos factores que la diferencian, como por ejemplo, que corresponde a una polea, posee un primer metacarpiano en su parte media, una cresta obtusa anteriormente; un segundo metacarpiano por dentro y por fuera y dos pequeñas cavidades glenoideas (para las partes laterales de la tróclea)

  • Tercera falange: A pesar de tener un tamaño muy reducido, al igual que las falanges que explicamos anteriormente, también posee dos extremidades las cuales una es inferior y otra es superior, y un cuerpo.

El cuerpo de la tercera falange se diferencia de las demás debido a que tiene una apariencia de forma recta, en donde es más ancho por arriba que por abajo.

La extremidad inferiores lisa por detrás, por corresponder a la uña. Sin embargo, es de apariencia rugosa por delante, donde está en relación con el pulpejo del dedo. Puede decirse que tiene una forma de una herradura.

Sus funciones

Las manos y los huesos que la conforman llevan a cabo diferentes tipos de actividades que son sumamente importantes para la vida de cualquier individuo, además, es fundamental conocer que todo ello es gracias a que una gran parte de nuestro cerebro llamada la corteza motora es la encargada de enfocarse en las acciones de esta parte del cuerpo humano.

Puntualizando las funciones esenciales que realizan los huesos de la mano podemos decir que, brinda la posibilidad de que cualquier persona pueda realizar diferentes y una gran cantidad de movimientos que pueden facilitar la supervivencia del mismo.

De igual forma, hablando desde un aspecto fisiológico, hay que tomar en cuenta de que los huesos de la mano y la mano en general es una imagen que representa un soporte para realizar una determinada tarea. Facilita también otras actividades de caracter sensitivo o sensorial, debido a que nos ayuda a percibir de mejor forma distintos aspectos como la temperatura, la textura y el volumen de algún objeto.

Del mismo modo, nos ayuda en la coordinación y en la manipulación física de ciertas cosas. (Ver artículo:causas de la tiroides)

Articulaciones de la mano

Existen diferentes tipos de articulaciones de los huesos de la mano, los cuales se encuentran distribuidas de la siguiente manera: articulaciones de los huesos del carpo entre sí, las articulaciones del carpo con el metacarpo, articulaciones de los metacarpianos entre sí, las articulaciones de los metacarpianos con las primeras falanges, las articulaciones de las falanges entre sí.

En total son cinco grupos distintos.

En el mismo orden, podemos puntualizar:

Articulación de los huesos del carpo

Este tipo de articulación de los huesos de la mano (específicamente del área del carpo) a su vez, se encuentra dividida en tres distintas agrupaciones. (Ver artículo: huesos de cristal)

La primera de estos tres grupos se le conoce como las articulaciones de los huesos de la mano (del carpo) de la primera fila entre sí, la cual a su vez esta subdividida en dos agrupaciones más denominadas como las articulaciones de los huesos externos y las articulación del piramidal con el pisiforme.

Con respecto a los tres huesos de la mano que son externos, uno de los huesos de la mano del área del carpo denominado con el nombre de escafoides se articula con el que tiene una forma de media luna (hueso semilunar) y éste con el piramidal, formando dos artrodias.

Como medios de unión podemos encontrar dos ligamentos interóseos que se localiza uno de ellos entre el hueso escafoides y el semilunar y otro entre el anterior mencionado y el que tiene una forma de pirámide.huesos de la mano

También se pueden observar ligamentos dorsales y palmares. Con respecto a las superficies articulares, se poseen carillas planas y verticales. (Ver artículo: cuántos huesos tiene el cuerpo humano)

La segunda subdivisión se refiere a las articulaciones de uno de los huesos de la mano que tiene forma de pirámide (piramidal) con el pisiforme. Entre sus superficies articulares se encuentran las siguientes: dos carillas en forma redondeada u  oval,  casi planas, ligeramente convexa para el piramidal y ligeramente cóncava para el pisiforme.

Con respecto a los medios que se encargan de realizar la acción de unión podemos destacar un ligamento superior, el cual  va desde el hueso denominado como pisiforme a la apófisis estiloides del cúbito. También se destcar un ligamento palmar el cual es plano y va desde el pisiforme al hueso ganchoso. Otro de los medios de unión es el dorsal, que va desde el pisiforme hasta uno de los huesos de la mano que tiene forma de pirámide.

Por último se encuentran los ligamentos inferiores, que como su nombre lo explica, son aquellos que se fijan de la zona inferior, en este caso del hueso pisiforme. Termina uno en la apófisis del hueso ganchoso y otro en la extremidad superior del quinto metacarpiano respectivamente. (Ver artículo: síntomas de una infección en los riñones)

Ahora bien, el segundo grupo (de las articulaciones del carpio) se refiere a la articulación de los huesos de la segunda fila entre sí, en el cual el trapecio se articula con el hueso denominado como trapezoide, el anterior mencionado con el hueso grande y el hueso grande con el hueso ganchoso.

En cuanto a sus superficies articulares, éstas se caracterizan por ser unas carillas verticales y planas. Además, tres ligamentos palmares, tres ligamenos interóseos y tres ligamentos dorsales son aquellos que actúan como medios de unión.

El tercer y último grupo de las articulaciones del carpio relaciona la unión de los huesos de la mano (del carpo)  de la primera fila a excepción del pisiforme, con los huesos de la mano de la segunda fila.

Con respecto a sus superficies articulares, estas pueden verse divididas en dos diferentes grupos. Una interna y otra externa. La parte externa, que como su nombre lo menciona, constituye la articulación externa, se refiere a la articulación del hueso escafoides con el trapecio y el trapezoide.

La parte que constituye la articulación interna está conformada por la zona de arriba por el escafoides, el paramidal y el semilunar; por abajo, está formada por el hueso ganchoso y el hueso grande. Sobre los medios de unen dichos huesos podemos encontrar los tres tipos de ligamentos diferentes, dorsales, palmares y laterales.

En la parte externa encontramos un ligamento palmar, el cual va desde uno de los huesos de la mano que recibe el nombre de escafoides hasta el trapecio. Luego se ubica un ligamento dorsal, el cual va desde los tubérculos del escafoides hasta el trapecio y el trapezoide. Por último se encuentra un ligamento lateral de la zona exterior, que se localiza desde el tubérculo del escafoide hasta el trapezoide.

En la parte interna se puede encontrar en forma de V, un ligamento palmar el cual va dese el hueso grande y sus dos ramas se insertan en uno de los huesos cuya forma es similar a la de una pirámide (piramidal) y el otro se inserta en el escafoides.

De igual forma se localiza un ligamento dorsal el cual va desde el hueso piramidal y termina una parte en el trapecio y otra en el trapezoide. También se encuentra un ligamento lateral del área interna, el cual tiene su punto de inicio en el piramidal y termina en la apófisis del hueso ganchoso.

Articulación carpometacarpianas

Como su nombre lo menciona, estas articulaciones unen la parte superior de la extremidad de los cinco tipos de los huesos de la mano de metacarpio con los huesos de la mano que se localizan en la zona de la segunda fila del carpio.

Debemos tomar en cuenta de que sólo la primera se diferencia de las demás, debido a que el dedo pulgar sólo posee dos metacarpios. En el mismo orden de ideas podemos decir que la articulación del carpio con el metacarpio de este dedo en específico une el hueso conocido con el nombre de trapecio con el primer metacarpiano.

Con respecto a la articulación carpometacarpiana de los otros cuatro dedos, podemos puntualizar sus superficies articulares de la siguiente forma: el segundo metacarpiano se articula con  el trapecio, el trapezoide y el hueso grande; el tercer metacarpiano se articula con el hueso grande, el cuarto metacarpiano se articula a la vez con el hueso ganchoso y con el hueso grande y el último metacarpiano se articula con el hueso ganchoso.

Sus medios de unión se refieren a ligamentos interóseos, palmares y dorsales. (Ver artículo: paratiroides)

Articulación intermetacarpianas

Como explicamos en el punto anterior, el primer metacarpiano es diferente a los demás y por lo tanto es independiente. Los otros cuatro metacarpianos restantes llevan a cabo una articulación entre ellos, en donde se encuentran unidos por medio de ligamentos que se localizan en la zona de la extremidad inferior.

De sus superficies articulares podemos mencionar las carillas en posición vertical las cuales están cubiertas de cartílago y ubicadas tanto en partes lisas como en rugosas.

Tres ligamentos interóseos actúan como medios de unión, los cuales van desde un metacarpiano a otro metacarpiano y son poco alargados. Los ligamentos palmares también tienen la misma función y van de forma transversal desde un metacarpiano hacia otro. Lo ligamentos dorsales (tres específicamente), análogos a los precedentes.

Articulación metacarpofalángicas

En número de cinco, unen la parte de la extremidad inferior del metacarpiano a la primera falange correspondiente. En relación a sus superficies articulares, existen varias, entre ellas: por parte del metacarpiano hay una cabeza con apariencia aplanada la cual va  hacia la región palmar y en sus lados se observa una depresión rugosa.

Por parte de la falange, existe una una cavidad glenoidea, mayor en sentido transversal que en el anteroposterior y, a uno y otro lado de la cavidad glenoidea, dos pequeñas eminencias.

De sus medios que actúan para unirlos podemos mencionar cuatro ligamentos los cuales se distribuyen de la siguiente manera: una cápsula la cual es un manguito fibroso y delgado, que se inserta, por arriba, alrededor de la cabeza del metacarpiano, y por abajo, alrededor de la cavidad glenoidea. Dos ligamentos laterales, uno interno y otro externo; similar a la forma de un triángulo, y finalmente un ligamento transverso.

Articulación interfalángica de los dedos

La primera falange se articula con la segunda y la segunda con la tercera, formando para cada dedo dos articulaciones que se caracterizan por tener la forma de una polea. (Ver artículo:  remedios para las várices)

Con respecto a sus superficies articulares, pueden ser de dos tipos. En la zona posterior, una polea de garganta anteroposterior, con dos depresiones de apariencia rugosa a cada uno de los lados. Así mismo, en el área distal se localiza una cresta anteroposterior la cual está vinculada con la garganta de la polea y con un número de dos de unas pequeñas cavidades glenoideas.

En este tipo de articulación hay dos factores específicos que actúan como medios de unión, los cuales son la cápsula y los ligamentos laterales respectivamente. En relación con los ligamentos laterales, estos se exponen en número de dos y uno de ellos es interno y el otro restante es externo. Con respecto a la cápsula, esta se caracteriza por ser similar a un manguito que se dirige desde una superficie articular (las que explicamos con anterioridad) hacia otra.

La huesos de la mano y la muñeca

La muñeca es una articulación de un sistema complejo del cuerpo humano el cula está conformado por los ocho huesos del carpo, los cuales se caracterizan por tener un tamaño muy reducido. Sabiendo esto, podemos deducir de manera sencilla que la extremidad de la mano y los huesos de la misma están intimamente relacionados con la muñeca.

Continuando con el mismo orden de ideas, con respecto a la anatomía de esta articulación, podemos decir que está conformada por los huesos del área del carpo, los cuales se les conoce a cada uno con diferente nombre, en donde podemos puntualizar los siguientes: semilunar, escafoides, paramidal, pisiforme, el hueso grande, el hueso ganchoso, trapezoide y trapecio.

Sin embargo esta articulación conocida como la muñeca está formada además por otros dos huesos, que a diferencia de los huesos del carpio, estos se caracterizan por ser mucho más largos y son del área del antebrazo. Se denominan con el nombre de el cúbito y el radio.

Así mismo debemos tener conocimiento de que los huesos de la mano, específicamente los del carpo, se encuentran dispuestos en dos filares que se presentan en una interrelación. Una de estas filas se identificar por su conección con los extremos de los huesos del antebrazo, que como explicamos en el texto anterior se denominan como radio y cúbito.

Otra de las filas que está formada por los pequeños ocho huesos de la zona del carpo está caracterizada por unirse con los huesos que se encuentran en la palma de la mano. Con respecto a donde se unen dichos huesos, es decir, las superficies articulares, estas se exponen cubiertas por un cartílago el cual ayuda de manera importante a la hora de realizar distintos movimientos.

Músculos de la mano

Los músculos tenares, los cuales están formados por los que se encuentran en el área del antebrazo y la zona de la palma se distinguen debido a que trabajan en conjunto con un fin en específico el cual se enfoca en controlar y mantener el movimiento de la articulación de la muñeca y la extremidad de la mano.

Además debemos tomar en cuenta de que los músculos que hacen posible la movilidad de los dedos y de específicamente del pulgar se encuentran ubicados en un área por arriba de la muñeca, en el antebrazo.

Con respecto a los tendones que constituyen las manos, estos se extienden desde el área de los músculos del antebrazo hasta llegar a la zona de la muñeca, para posteriormente unirse o conectarse con los huesos pequeños que se exponen en el pulgar y en los demás dedos.

Como ya fue explicado en puntos anteriores, la mano se encuentra dividida en dos partes en la cual se distingue la cara anterior y la cara posterior. Aquí se distinguen tres distintos grupos para cada uno de los músculos que forman parte de la mano y dichos grupos se denominan: región palmar externa, región palmar interna y región palmar media.

Huesos de la mano y los músculos

Región palmar externa

Aquí se encuentra la cara posterior, en donde se expone la elevación o la eminencia tenar. Esta es una masa de músculo la cual se caracteriza por tener una forma similar a la de una gota de agua; además, se ve ubicada en la base del dedo pulgar.

Así mismo, debemos saber que esta área de la cara posterior se encuentra constituida por cuatro músculos y debido a que se encuentra situada en la base del dedo pulgar, sus funciones se enfocan en este dedo.

En esta región podemos encontrar los siguientes músculos: flexor corto del pulgar, abductor corto del pulgar, oponente del pulgar y aductor del pulgar.

Refiriéndonos a cada uno de ellos en el mismo orden, primeramente tenemos al músculo denominado como el flexor de tamaño corto del dedo pulgar, el cual se encuentra cubierto por el músculo del abductor corto. Se origina en el hueso del carpo llamado trapecio. Este músculo se enfoca mayormente en hacer posible que el dedo pulgar pueda hacer movimientos hacia arriba y adentro.

Se distingue de los demás debido a que se inserta en un hueso pequeño y redondeado, externo, que se encuentra incrustrado a un tendón y de igual manera otro de sus lugares de inserción es la primera falange.

Luego tenemos al abductor del dedo pulgar, a diferencia de los otros músculos que constituyen esta región, es el músculo más superficial de la eminencia tenar. Podemos decir que tiene dos distintos lugares donde se inserta, uno que se localiza abajo y otro en la zona de arriba.

Por el lado de abajo, se inserta en la extremidad superior de la primera falange de este dedo. En el área de arriba, se inserta en el hueso del carpo denominado con el nombre de escafoides, aunque también tiene otro lugar de inserción el cual consiste en el ligamento anular del área anterior del carpo. Su función es obtener que el pulgar realice movimientos hacia afuera y adelante.

En el caso del oponente del pulgar, su misión es, como su nombre lo menciona, lograr que el primer hueso metacarpiano realice su movilidad hacia adelante y adentro. Se inserta en la cara externa del primer metacarpiano. Se puede visualizar situado en una zona debajo del músculo del flexor corto del pulgar.

Por último tener el aductor del pulgar. Cabe destacar que este músculo es muy diferente al abductor, debido a que es un músculo que tiene cierta similitud a la figura de un triángulo. En muchas ocasiones debido a que es un músculo muy profundo, se dice que posee dos caras y dos bordes que son diferentes.

Con respecto a los bordes, en el caso del externo, este se vincula con el flexor corto del dedo pulgar y en el caso del borde interno con un pliegue de la piel que tiene una conección con el índice y este dedo. Una de estas caras es de la zona interna, la cual está vinculada con los tendones flexores que se exponen en los dedos y los lumbricales.

Por otro lado la cara externa se relaciona con los primeros espacios que se originan en la base de los huesos metacarpianos.

Región palmar interna

La segunda sección de los huesos de la mano en la cual también se encuentran diferentes músculos es la región palmar interna. Aquí se manifiestan los siguientes músculos: palmar cutáneo, aductor, flexor corto y oponente del meñique.  A diferencia de los músculos mencionados anteriormente, estos se enfocan en el dedo más pequeño que posee nuestra mano pero sin embargo de igual forma esta región esta conformada por un número de cuatro.

El palmar cutáneo tiene forma similar a un cuadrilátero y tiene su lugar de inserción en la membrana que cubre los músculos, la cual ayuda en su fijación en otras zonas del cuerpo (aponeurosis) y finaliza en la parte profunda de la piel. Además, cubre los vasos cubitales.

El aductor corto del meñique es un músculo que se identifica por ser muy aplanado y por no ser tan largo, el cual se puede observar en la zona interna de la palma. Se inserta por la parte de abajo con la primera falange, específicamente en el tubérculo interno; en la parte de arriba se inserta por el hueso del carpo conocido con el nombre de pisiforme.

El tercer de los músculos de esta región recibe el nombre de flexor corto que tiene su lugar de inserción en el hueso ganchoso y a un tejido fibroso conocido como el ligamento anular, por la parte de arrriba. En el caso de su lugar de inserción por la parte de abajo, se enfoca en el lado cubital  de la primera falange que tiene el meñique.

Así mismo debemos saber que este músculo conocido como el flexor corto del meñique se relaciona de manera importante con el anterior mecnionado, es decir, el aductor corto. Esto se debe a que el borde interno del flexor los vincula, ya que la arteria cubital los separa.

Por último tenemos al oponente del meñique, el cual se puede observar situado debajo del flexor corto. Tiene como función que el meñique logre realizar movimientos hacia adelante y hacia afuera. Con respecto a sus lugares de inserción: por la parte de abajon en la cara de la parte interna del quinto metacarpiano; por la parte de arriba al igual que el flexor corto, en el hueso ganchoso y en el ligamento anular de la muñeca.

Región palmar media

Esta es la última de las secciones en la cuales se dividen los músculos de la articulación de la mano. Aquí podemos encontrar los siguientes: lumbricales de la mano e interóseos.

Estos se encuentran divididos en dos diferentes capas, los cuales se encuentran en la eminencia tenar y la eminencia hipo-tenar, (región palmar externa e interna). Así mismo, enfocándonos en los músculos que reciben el nombre de lumbricales, debemos saber que estos se encuentran en número de cuatro. Además son músculos que se caracterizan por tener un tamaño muy reducido y por ser fusiformes.

Se ven ubicados entre los tendones del flexor común y además tiene su lugar de inserción en dos tendones del flexor común, excepto uno de ellos que es el primero, debido a que se inserta en de forma única en el tendón del dedo índice. Su acción se relaciona con el flexionamiento de la primera falange.

Ahora bien, hablando sobre los otros músculos que forman parte de esta región podemos encontrar a los interóseos de la mano, los cuales a su vez se ven distribuidos en la zona dorsal y en la zona palmar. (Ver artículo: aneurisma)

Los interóseos de la zona dorsal son aquellos que se manifiestan en número de cuatro, ocupando los cuatro espacios intermetacarpianos. Se insertan en dos metacarpianos y ocupan todo el espacio interóseo. Además se encuentran cubiertos por los tendones extensores, la piel y por una membrana.

En el caso de los interóseos palmares se exponen en tres músculos diferentes y que a diferencia de los interóseos de la zona dorsal, se enfocan en situarse ocupando solo la mitad del espacio interóseo y en insertarse en uno solo de los huesos de la mano que reciben el nombre de metacarpianos.

Huesos de la mano y tendones

Los tendones que constituyen la mano y por lo tanto los huesos de la misma articulación se identifican por tener ciertos aspectos característicos, como por ejemplo, ser unos cordones de color blanco los cuales son fibrosos y flexibles. (Ver artículo: nódulo en la tiroides)

Estos cordones son flexibles sobretodo en los extremos, los cuales hacen que se realice la conexión entre los músculos y los huesos de la mano y la muñeca, en específico  los diferentes huesos carpianos, metacarpianos y las falanges; en el caso de la muñeca encontramos el cúbito y el radio.

Debemos tener conocimiento de que los tendones son muy importantes para la realización de diferentes movimientos y que además tiene una relación muy estrecha con respecto a los músculos y los huesos de la mano, debido a que cuando los músculos de esta articulación manifiestan una contracción, tiran de los tendones para así poder realizar la movilidad de los huesos.

En el caso de los dedos de la mano, gracias a la existencia de diferentes ligamentos llamados poleas traen como resultado que los tendones de esta zona se mantengan en su lugar.

Fracturas

Los huesos de la mano en muchas ocasiones pueden verse en circunstancias poco favorables como es en el caso de las fracturas.

Esta rotura de algo sólido, en el caso de este articulación representa la ruptura o el rompimiento de alguno de los huesos de la mano, en donde podemos ver involucrados a los huesos que conforman los dedos, es decir, a las falanges y también a los huesos que se sitúan en la palma y son los cinco metacarpianos.

Por lo general la fracturas de los huesos de la mano puede ser el producto de alguna caída, por movimientos bruscos, por aplasamiento o torsión, y por diferentes tipos de lesiones que afecten de forma directa a la mano.

Los síntomas que exponen los individuos con alguna fractura en los huesos de la mano suelen ser el constante dolor, incapacidad de poder realizar movimientos de manera eficiente, magulladuras, entre otros.

Con respecto al diagnóstico de las fracturas que se manifiestan en los huesos de la mano, es muy común que el médico mande a realizar al individuo con dicha fractura en esta articulación diferentes examenes y pruebas que se relacionan con las imágenes, como es en el caso de los rayos X.

Los rayos X es una medida y una prueba a través de imágenes que facilita de forma rápida y sencilla en donde se encuentra la fractura y en cual de todos los huesos de la mano está presente o en cuál ha hecho daño con exactitud. Por otro lado el médico puede realizar un diagnóstico elaborado por el mismo, analizando las capacidades de movimiento que puede ejecutar el paciente, la forma que tiene la mano, en donde se ve con inflamación y entre otros factores a analizar.

Además es muy común que el doctor analice los tendones y los músculos ya que como explicamos con anterioridad, la capacidad de los movimientos que realizan los huesos de la mano se relacionan y vinculan de forma importante cn estas partes de nuestro cuerpo.

En cuanto a su tratamiento, debemos tomar en cuenta de que esto se verá sumamente relacionando con el tipo de fractura de los huesos de la mano que tenga el paciente, así como también el nivel de gravedad de la misma.

Sin embargo debemos saber que en la mayoría de las ocasiones por lo general no se requiere llevar a cabo métodos de tratamientos que involucren la cirugía, pues con el uso de los yesos u otras medidas será más que suficiente para su sanación.

En el caso de que la fractura se haya producido de una forma muy violenta y sea de un alto nivel de severidad, el médico le planteará la posibilidad de realizar una cirugía, con el fin de poder colocar las piezas de los huesos en el lugar donde pertenecen y de forma correcta para que pueda así realizar los diferentes movimientos que ejecuta esta articulación.

Fractura del hueso escafoides de la muñeca

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