Huesos de la muñeca: ¿Cuáles son? Sobresaliente, inflamado y más

Como bien sabemos los huesos son aquellas estructuras que le brindan soporte a todo nuestro cuerpo, proveen la fuerza necesaria para que cada miembro del organismo se sustente de forma estable. Esto sucede con la muñeca, los huesos de la muñeca le permiten a esta articulación el movimiento y el sustento de la mano en general.

Función de los huesos de la muñeca

Como parte de la anatomía general del cuerpo la muñeca es la articulación que permite que los huesos cubito y radio se unan al hueso carpo. En líneas generales los huesos que se encuentran en la muñeca establecen relación con los huesos que se localizan en el antebrazo para brindar soporte a esta parte del cuerpo. Además, la muñeca siendo una articulación condilea permite que sean posibles los movimientos en eje transversal, y movimientos de flexión y extensión. (Ver artículo: Articulación del cráneo)

¿Cuáles son?

El esqueleto general de la muñeca recibe el nombre de carpo, el cual se encuentra compuesto por ocho tipos de huesos, y su organización se puede identificar por dos filas, la primera es la fila próximal y la segunda fila recibe el nombre de distal.

Cada una de estas filas se encuentra compuesta por cuatro huesos cada una, esto da lugar a lo que se conoce también como el macizo óseo de la mano, ya que es la estructura que sirve de soporte de todo este órgano.

En la estructura del carpo, es decir de los huesos de la muñeca específicamente en la fila proximal se encuentran los huesos escafoides, semilunar, piramidal y pisiforme. Posteriormente en la segunda fila que recibe el nombre de distal se encuentran el trapecio, trapezoide, hueso grande, y por último el hueso ganchoso.

Es decir que en general entre los huesos de la muñeca se encuentran: hueso escafoides, hueso semilunar, hueso piramidal, hueso pisiforme, hueso trapecio, hueso trapezoide, hueso grande y hueso ganchoso. Cada uno de ellos con características muy especificas que permiten el correcto funcionamiento de la muñeca.

Por lo general, estos huesos presentan características similares, aunque en ciertos aspectos mantienen diferencias uno de otros, todos los huesos de la muñeca por lo general son de extensión corta, son esponjosos, y tiene varias caras como parte de su estructura.

Cabe destacar además que cada uno de ellos cuenta con algunas caras que son articulares, lo que permite que estos huesos de la muñeca se relacionen entre sí y también se relacionen con el resto de los huesos de la mano por medio de los huesos del metacarpio. (Ver artículo: Cómo limpiar el riñón)

Escafoides o hueso escafoides

Entre los huesos que conforman la muñeca se encuentra el conocido por el nombre hueso escafoides, entre sus principales características se puede considerar un hueso de longitud corta, además es un hueso esponjoso y par. La forma que lo define es cuboidea, la cual a su vez viene dada por unas seis caras, es por esta razón que su nombre, el cual tiene raíz en el idioma griego hace la referencia a las palabras barca y forma.

Entre la anatomía de la muñeca este hueso se encuentra ubicado en la primera fila del carpo, el carpo quiere decir la parte del esqueleto de la muñeca, que en total la conforman ocho huesos y a su vez se encuentra compuesto por dos filas, estando en la primera de ellas el hueso escafoides.

Se podría decir además que este hueso por encontrarse en la primera fila del esqueleto de la muñeca conforma lo que sería el macizo del carpo, es decir la estructura más solida de este conjunto de huesos. (Ver artículo: Enfermedades de la tiroides)

Otras de las referencias del hueso escafoides es que se articula, es decir que establece relación con los cuatro de los huesos que se encuentran en la muñeca, los cuales son: el radio, semilunar, hueso grande, trapezoide, y trapecio. La mayoría de ellos ubicados en la segunda fila del carpo.

Este hueso puede sufrir además de ciertas patologías, como todo hueso puede verse afectado por una fractura, en estos casos lo más común es que el mecanismo de fractura venga dado por las malas recepciones que se ejecutan con la muñeca, accidentes típicos de deportes que impliquen el movimiento de las manos en conjunto a balones o pelotas.

Se podría decir que a fractura del hueso escafoides es bastante común en las personas que practican fútbol y por alguna razón puedan sufrir de algún accidente en la recepción del balón que se aproxime con fuerza.

Otras de las eventualidades donde puede verse afectado el hueso escafoides es si la persona sufre alguna caída y como reflejo coloque las manos en una mala posición para amortiguar el golpe. Sea cual sea el caso, para diagnosticar una posible lesión en el hueso escafoides es importante contar con estudios de radiografía.

De acuerdo a la gravedad de la situación para evitar posibles complicaciones que pongan en riesgo al hueso escafoides el especialista médico dispone de ciertos tratamientos, puede tratarse de inmovilizar la muñeca, o incluso en casos más extremos una intervención quirúrgica.

Hay que tener en cuenta además que debido a la posición en la que se encuentra este hueso, en las posibles lesiones en las que pueda verse afectado es muy probable que se rompan los vasos sanguíneos. (Ver artículo: Cuidados del sistema nervioso humano)

Hueso semilunar

Otros de los huesos que completan el esqueleto de la muñeca es el hueso semilunar, el cual recibe el nombre por la forma que presenta esta estructura, la cual viene siendo similar a la forma que tiene la media lunar.

Es decir que se puede identificar este hueso por la característica de ser cóncavo y hacia abajo. Otras de las características que reúne es que se trata también de un hueso par, esponjoso y compacto.

En cuanto a la ubicación de este hueso se podría decir que se encuentra en la primera de las dos filas que conforma el esqueleto de los huesos de la muñeca, y gracias a esta ubicación establece relación con cinco huesos.

También es importante saber que este hueso cuenta con seis caras, de las cuales cuatro de ellas son articulares. De manera específica entre las cuatro caras articulares una de estas caras, reconocida por ser la cara superior establece relación con el hueso radio.

Por otro lado, la cara articular inferior establece relación con la parte superior del hueso capitado y a su vez con el hueso ganchoso.

Lo que respecta a la cara articular externa, establece relación con el hueso escafoides y la cara articular interna se relaciona con el hueso piramidal. Lo que respecta a las dos caras restantes por el hecho de no tratarse de caras articulares no establecen relación con otros huesos de la muñeca. (Ver artículo: Enfermedades del sistema nervioso periférico)

Hueso piramidal

Otros de los huesos que conforman el esqueleto de la muñeca es el hueso piramidal, este tiene la característica de tratarse de otro hueso par, esponjoso y su nombre viene dado ya que se puede reconocer fácilmente entre los demás ya que este tiene la forma similar a la de una pirámide.

De la misma forma este hueso cuenta con seis caras, pero tan solo tres de ellas son articulares, es decir que establecen relación con otros huesos de la muñeca. La cara superior de este hueso establece relación con el hueso pisiforme, lo que respecta a la cara lateral se encuentra relacionada con el hueso semilunar, y de manera distal una de las caras de este hueso establece relación con el hueso ganchoso.

De acuerdo a su ubicación entre el esqueleto de la muñeca este es otros de los huesos que se encuentra en la primera fila. (Ver artículo: Enfermedades del sistema circulatorio)

Hueso pisiforme o hueso de la muñeca que sobresale

Como parte del esqueleto que conforman los huesos de la muñeca también se encuentra el hueso pisiforme, entre sus principales características este también se trata de un hueso con longitud corta en comparación con los demás, de la misma forma es par y esponjoso. La forma que distingue a este hueso es que se trata de una estructura cuboidea.

Además, esta estructura ósea se encuentra conformada por cuatro caras, de las cuales tan solo una de ellas es articular, es decir que establece relación con otros huesos del esqueleto de la muñeca.

Las cuatro caras de este hueso se pueden identificar como la cara interna, la cara externa, la cara posterior, y la cara anterior. Por su parte la cara posterior es la que recibe la característica de ser la única cara articular de este hueso ya que establece relación con el hueso piramidal.

Como parte de las funciones que tiene el hueso pisiforme en su cara externa presenta lo que sería un canal que permite el paso de la arteria cubital, la cual ha cumplido su recorrido desde uno de los pliegues del codo por toda la parte interna del brazo. Y también permite el paso del nervio cubital.

Lo que respecta a su cara interna esta permite la introducción del ligamento lateral interno, lo cual también le brinda soporte a la articulación de la muñeca en general.

Este hueso también permite la introducción del musculo aductor del meñique y al musculo cubital anterior.

De acuerdo a la ubicación de este hueso es el cuarto que se encuentra en la primera fila del carpo, en conjunto con los mencionados anteriormente que también forman parte de la fila proximal.

Otra de las características más peculiares de este hueso es que de acuerdo a su posición en la anatomía de la muñeca se puede observar a simple vista como un hueso que sobresale de la mano, como una pequeña protuberancia. (Ver artículo: Órganos del sistema circulatorio)

Hueso trapecio

Otros de los huesos que conforma el esqueleto de la muñeca es el hueso trapecio, este se encuentra ubicado específicamente en la segunda fila la cual recibe el nombre de distal.

De manera distal este hueso establece relación con el primer metacarpiano, esto se reconoce como otras de las partes del esqueleto que conforman en general los huesos de la mano, a diferencia de los huesos del carpo (del esqueleto de la muñeca), los huesos del metacarpo son alargados y delgados y ocupan gran extensión de la palma de la mano. De manera específica el hueso trapecio tiene relación con el primer hueso metacarpiano que conecta al dedo pulgar.

 

Por otro lado, de forma proximal este hueso trapecio tiene relación con el hueso escafoides. También se conecta con el hueso trapezoide y el segundo hueso que conforma el metacarpio. (Ver artículo: Cuantos huesos tiene el cuerpo humano)

 Hueso trapezoide

Además de los huesos mencionados anteriormente entre los huesos de la muñeca también se encuentra el hueso trapezoide, este tiene la característica de tratarse de un hueso par, esponjoso, y en su estructura cuenta con seis caras, de las cuales cuatro de ellas son articulares.

En general las caras articulares de este hueso establecen relación con el hueso escafoides, el segundo hueso del metacarpio, el hueso trapecio y el hueso grande.

De acuerdo a su ubicación este hueso se encuentra en la segunda fila del carpo, es decir en la fila que recibe el nombre de distal. (Ver artículo: Enfermedades del sistema endocrino)

Hueso grande

Otros de los huesos que conforman el carpio, el esqueleto de la muñeca se encuentra el hueso conocido bajo el nombre de hueso grande, entre sus características este es otro hueso par, de longitud corta, y también esponjoso, como otros huesos de la muñeca. Este hueso se puede reconocer porque tiene una forma cuboide.

A diferencia de otros huesos de la muñeca en este hueso se pueden reconocer tres partes, la cabeza, el cuello y el cuerpo.

Otras de las características del hueso grande es que cuenta con seis caras, de las cuales cuatro de ellas son articulares porque se encuentran relacionadas a otros huesos. Gracias a sus caras articulares este hueso establece relación con cuatro huesos del esqueleto de la muñeca, entre los cuales se encuentra el hueso escafoides, el hueso semilunar, el hueso trapezoide, y el hueso ganchoso.

Además, este hueso también establece relación con otros huesos del metacarpio, es decir con el esqueleto de los huesos de la palma de la mano, específicamente el hueso grande se relaciona con el segundo, el tercero y el cuarto hueso de esta estructura.

Con respecto a la ubicación de este hueso, entre la anatomía de la muñeca el hueso grande se puede encontrar específicamente en la segunda fila, la cual recibe el nombre distal, y en ella este hueso corresponde al tercer lugar.

Hueso ganchoso

Otros de los huesos que conforman el carpo, es decir el esqueleto de la muñeca se trata del hueso ganchoso, el cual también recibe el nombre de hueso hamato.

Este es otro hueso par, que también tiene la característica de tratarse de un hueso de longitud corta. Como otros huesos de la muñeca este también es esponjoso y se reconoce fácilmente por la forma que posee, la cual es similar a la forma de una pirámide.

El nombre de este hueso,  es decir hueso ganchoso viene dado ya que en la cara anterior de esta estructura se encuentra una larga apófisis unciforme, lo que le da el aspecto a un gancho, y debido a esta peculiar característica que lo distingue de otros huesos de la muñeca recibe el nombre de hueso ganchoso.

Este hueso cuenta con cinco caras, entre las cuales tres de ellas son caras articulares, porque establecen relación con otros huesos de la muñeca y de la mano en general. Entre los huesos con que se articula el hueso ganchoso se encuentra el hueso piramidal,  el hueso grande del carpo, el hueso semilunar, y con relación a los huesos del metacarpio este se relaciona con el cuarto y el quinto de esta estructura.

De acuerdo a la ubicación de este hueso, se trata del que ocupa el cuarto lugar en la fila distal del esqueleto de la muñeca. Es decir en la segunda fila de esta estructura.

Inflamado

La muñeca, como cualquier parte del cuerpo puede sufrir de lesiones. Incluso se podría decir que la muñeca es una de las partes de nuestra anatomía que se encuentra mayormente expuesta, debido a la movilidad que representa la cual resulta necesaria para un sinfín de actividades.

Y si por accidente en algunas de esas actividades se realiza un mal movimiento se podría poner en riesgo la salud de los ochos huesos que conforman la muñeca, lo que podría provocar inflamación, dolor y otros síntomas.

Inflamación por lesiones o accidentes

Como se ha mencionado anteriormente en los casos más comunes de lesiones en las muñecas, estos accidentes parten de algún descuido por parte de la persona al momento de realizar alguna actividad que parte del movimiento de la muñeca. Este tipo de lesiones puede conllevar fracturas en los huesos y por lo tanto inflamación en todo lo que conforma la anatomía de la muñeca.

Este tipo de lesiones es fácil de reconocer ya que se producen luego de algún accidente, donde por lo general la persona comienza a presentar un dolor agudo acompañado de alguna anormalidad evidente en la estructura y anatomía de la muñeca.

Para tratar la inflamación provocada por este tipo de lesiones por lo general la persona debe recibir de manera inmediata atención medica, y de depende de la gravedad del caso el especialista acudirá al método más efectivo, bien sea un tratamiento farmacológico, terapias que ayuden a rehabilitar el movimiento y las funciones de la muñeca.

La orden de inmovilizar por algunos días esta articulación hasta que se recupere de la lesión y en otros casos de ser necesario alguna intervención quirúrgica que pueda corregir los daños provocado por el accidente.

Inflamación por síndrome del túnel carpiano

Otras de las lesiones más comunes relacionadas a la muñeca es la del túnel del carpo, si bien es cierto los huesos de la muñeca conforman un esqueleto de específicamente ocho huesos, esto recibe el nombre de carpo. A su vez, la posición de estos huesos genera también una especie de conducto, lo que se conoce entonces como el túnel del carpo.

Lo que se encuentra relacionado además con tendones y nervios que recorren la muñeca y por tanto la mano.

Además de traumatismos ocasionados por algún accidente en específico otras de las razones que pueden provocar lesiones en inflamación en la muñeca se tratan de los movimientos repetitivos. Incluso de movimientos en un primer lugar parecen no requerir tanto esfuerzo físico, pero después de numerosas repeticiones pueden traer consecuencias graves para la salud de la muñeca.

Estos movimientos pueden ser parte de actividades cotidianas y sencillas como lo es escribir en la computadora, algunos deportes como tenis, actividades relacionadas a la costura como corta o coser, o incluso algunos trabajos que requieran del movimiento de las muñecas. Esta serie de repeticiones sin descanso pueden provocar el síndrome del túnel carpiano, una lesión que afecta a los huesos de la muñeca y que en muchos casos provoca inflamación en conjunto con otros síntomas.

Inflamación por enfermedades

Además de los casos que han sido mencionados y descritos anteriormente, podemos destacar que una inflamación ubicada principalmente en la muñeca puede ser provocada por ciertas enfermedades que poseen síntoma entre las consecuencias que son capaces de provocar sobre el organismo de la persona que esté padeciendo de dicho problema.

Tomando en cuenta a las enfermedades más conocidas que generan una inflamación en las articulaciones y por tanto en la muñeca es la artritis. Aunque existen muchos tipos de artritis en líneas generales esta enfermedad provoca dolor, inflamación e hinchazón en las articulaciones del cuerpo, específicamente en las zonas donde se unen los huesos.

Es por esta razón que en estos casos la muñeca es una de las zonas más afectada puesto que se trata de una articulación que está compuesta por ocho huesos de los cuales todos se encuentran relacionados y se unen a otros huesos de la mano, incluso a más de dos o tres huesos.

En cuanto a la artritis existen muchos tipos, de los cuales su clasificación parte de las razones que la origina, por ejemplo uno de los tipos conocidos se trata de la osteoartritis, conocido además por ser el tipo más típico entre los pacientes, por lo general en este caso se le atribuye el envejecimiento de los tejidos de la articulación lo que ocasiona la inflamación y las posibles lesiones.

Por otro lado también se encuentra la artritis autoinmune, esto tiene que ver con el funcionamiento del sistema inmunológico de las personas, que en una falla de sus funciones actúa en contra de los propios tejidos del cuerpo, al tratarse de artritis automáticamente provoca inflamación, dolor y una variedad de síntomas relacionados a las articulaciones del cuerpo.

Otros tipos también se consideran artritis psoriasica, la cual es provoca por una enfermedad inicial conocida por el nombre de psoriasis y que también tiene como consecuencias daños en los tejidos de las articulaciones.

Huesos de la muñeca y de la mano

En la anatomía humana la mano se reconoce como una de las extremidades del cuerpo, este miembro superior abarca desde la muñeca hasta la punta de cada uno de los dedos.

Cabe destacar que este es el principal órgano con el que el ser humano cuenta para manipular el entorno, la manos suelen ser el principal órgano relacionado al sentido del tacto, ya que se trata de la principal fuente de información del tacto que tiene el ser humano de su entorno.

Con relación a la anatomía de las manos hay que considerar que se encuentra conformada por 27 huesos en total, 8 huesos se encuentran ubicados en el carpo, esto se trata del esqueleto que conforma la muñeca, con relación al resto de los huesos 5 de ellos se encuentra en el metacarpio, los cuales se encuentran ubicados en la palma de la mano, y posterior a ellos se encuentran los huesos falanges, que son un total de 14.

Lo que respecta a los huesos del carpo se encuentran organizados en dos hileras, cada una de ellas se conforma de cuatro huesos para un total de ocho huesos con los que cuenta en total la muñeca.

Con relación a los huesos del metacarpo se conoce con componer la palma de la mano y por lo general son huesos alargados, estos huesos a su vez se encuentran compuestos por dos caras cada uno. Y con relación a los huesos falanges son las estructuras óseas que componen a los dedos de la mano y estos a su vez permiten funciones y movimientos más específicos.

Esto quiere decir que todos los huesos que conforman la muñeca también son parte de los huesos que conforman la mano en general, que estos articulados con los huesos del metacarpio y estos a su vez con los huesos falanges conforman toda la anatomía que le da estabilidad, sustento a la mano y a su vez permite su movimiento y el correcto funcionamiento de la misma.

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