Huesos de la Rodilla: ¿Cómo son? Anatomía, Dolor, Lesiones, Infección y mucho más

¿Sabías que los Huesos de la Rodilla son tres los que la componen? Y que, realmente la rodilla es una articulación donde estos tres huesos se conectan, asimismo posee la gran importancia de ser un soporte del peso corporal así como la movilidad de extensión y flexión.

Huesos de la Rodilla

Huesos de la Rodilla

La articulación que es considerada la más compleja del cuerpo humano es la rodilla, debido a ello es que se ha mantenido en estudio. Y en varias técnicas quirúrgicas ha sido una de las principales en ejecutar debido a que se encuentra demasiado expuesta a traumatismos.

Es muy importante que se conozca grandes funciones que los huesos de la rodillas nos permiten realizar entre ellos tenemos el poder correr, caminar, asimismo nos brinda estabilidad y soporte en el todo el peso del cuerpo.

Por otra parte colabora en el empleo de la movilidad tanto de flexión como de extensión.

Los principales huesos de la rodilla a incompatibilidad de otras articulaciones se encuentran tres: la tibia, el fémur y la rótula o también conocida como patela. Tanto el fémur como la tibia conforman el cuerpo principal, para que se llegue a soportar el peso corporal.

Mientras que la rótula posee la acción significativa de polea o palanca para ejercer entonces la extensión de la rodilla.

Extremo Inferior del Fémur

Dos prominencias que son convexas denominadas cóndilos que se sitúan uno lateral y otro medial en el extremo o también conocido como epífisis inferior del fémur. A partir de la parte posterior las dos prominencias son vista separadas por una fosa o escotadura intercondílea.

En esta escotadura se encajan los ligamentos cruzados, mientras que por la región anterior se muestra una superficie troclear o especie de rampa por el cual es deslizada la rótula. Cabe mencionar que los dos cóndilos se hallan envueltos por cartílago hialino.

La fosa pequeña para el encajamiento del ligamento colateral tibial se encuentra en el cóndilo medial, es el denominado epicóndilo medial, por arriba de este se halla el tubérculo del aductor.

Por su parte el cóndilo lateral ostenta tres fosas en orientación vertical; la inferior es para el tendón denominado poplíteo, mientras que la más superior es para la cabeza lateral de los conocidos gemelos.

Por último la fosita central, que queda en contexto más sobresaliente, es por donde se encaja el ligamento colateral peroneo o conocido también como fibular, es el punto designado epicóndilo lateral.

Extremo Superior de la Tibia

La epífisis superior o proximal del hueso tibia bastante mayor que la epífisis inferior. La región que se encuentra en relación con el fémur es muy plana, debido a esto es que se le da el nombre de meseta tibial.

En esta meseta podemos hallar dos representaciones de platillos que son un tanto cóncavos, que llevan el nombre de áreas condileas que se encuentran articulando con los cóndilos del fémur y donde también se albergan los meniscos.

Dentro de ambos platillos condileos sale una región se realza de la meseta, es a la que llamamos intercondílea, donde podemos encontrar los tubérculos intercondileos lateral y medial, en estos hay fragmentos detallados para el encajamiento de los ligamentos cruzados y también de los cuernos de los meniscos.

En el platillo medial o cóndilo, se encaja además el musculo semimembranoso, se halla la señal de este encajamiento atravesando la zona posterior del cóndilo.

En el platillo lateral o cóndilo, se presencia una carilla articular para relacionarse con el peroné, y por arriba de esta se encuentra un surco para el tendón que se localiza en el musculo poplíteo.

Asimismo se halla en su zona anterior otra carilla que es para la cintilla iliotibial. Hacia debajo de estas agrupaciones estructurales, va descendiendo una especie de cresta en dirección a la tuberosidad que existe entre los dos condilos. Donde se encajan la capsula rotuliana y las fibras retinaculares.

Rótula o Patela

Es considerado el hueso sesamoideo y el más grande de todo el cuerpo, se encuentra cubierto por el tendón localizado en el musculo cuádriceps en su fracción anterior.

Posee una representación de una especie de triangulo curvilíneo, que tiene una cara que es anterior convexa tenue-mente y otra cara que es posterior que está envuelta por cartílago hialino que es la que permite articularse con el fémur.

A partir del borde inferior localizado en la rótula hasta la tibia en su tuberosidad, se encuentra el tendón rotuliano, que es la que colabora para que se mantenga estable, además en la acción que ejerce como palanca.

Cuando nos hallamos de pie, el borde encontrado a nivel inferior de la rótula pues descansa en la meseta tibial. Es posible el que se distinga la rótula cabalmente la izquierda de la derecha.

Esto ocurre gracias a una cresta vertical que fracciona la superficie posterior articular en dos un área medial que es estrecha y un área lateral que es ancha. La rotula por su parte posee una función sumamente importante en la articulación de la rodilla, no obstante si es extirpada no genera en si una discapacidad total en la persona.

Articulación de la Rodilla

Se conoce como articulación dela rodilla, aquella cuyo central en el caso de la especie humanos se sitúa la articulación en los miembros inferiores.

La rodilla como ya mencionamos se encuentra constituida por la conexión de 2 significativos huesos, el fémur que se halla en su fracción distal, y la tibia que se halla en la fracción proximal.

Asimismo presenta un pequeño hueso, conocido rótula, que se halla articulado con la parte anterior e inferior del fémur. La rodilla ejerce primariamente la movilidad de flexión y extensión. Se encuentra encerrada por una cápsula articular, además de algunos ligamentos que le permiten la estabilidad.

En sus alrededores se encaja con fuertes músculos que conciben la movilidad de la extremidad.

Aspectos Generales

  • La articulación que es considerada la más grande en el cuerpo humano es la articulación de la rodilla además de ser una de las más complejas.
  • Se Utiliza de conexión entre el muslo y la pierna.
  • Sobrelleva la gran porción del peso del cuerpo cuando estamos de pie.
  • Se halla conformada por su función de unión de los huesos fémur, tibia, rótula y asimismo de dos discos fibrocartilaginosos que son denominados como los meniscos.
  • Fémur y la tibia consienten o conforman el cuerpo primordial de la articulación.
  • La rótula procede como una especie de polea y también funciona de encajamiento al tendón localizado en los músculos cuádriceps, además del tendón rotuliano que posee como acción principal trasferir la potencia forjada cuando el cuádriceps se contrae.
  • La rodilla se encuentra defendida por potentes ligamentos que se encargan de impedir que sobrelleve a una luxación.

Los ligamentos que más son significativos son:

  • El ligamento lateral externo,
  • El ligamento lateral interno,
  • El ligamento cruzado anterior
  • El ligamento cruzado posterior.

Es una articulación combinada que se halla constituida por dos articulaciones que son distintas:

Articulación Femorotibial: Es la más significativa y coloca en relación las áreas de los cóndilos femorales con la tibia. Asimismo la articulación femorotibial es bicondilea (es decir con dos cóndilos).

Articulación Femoropatelar: se dice que es una diartrosis de naturaleza troclear, en el mismo sentido se halla conformada por la tróclea femoral, además de la zona posterior de la rótula. La primordial movilidad que efectúa es de flexo-extensión, no obstante tiene un pequeño desplazamiento de rotación cuando se coloca en flexión.

Es además considerada como vulnerable a cuyas lesiones son graves debido a traumatismos, muy repetidamente acontecidos durante el perfeccionamiento de actividades deportivas y atléticas.

Del mismo modo es usual la presencia de lo que conocemos como artrosis que suele ser bastante incapacitante y de necesitar una intervención de tipo quirúrgica.

Elementos Óseos

Los cóndilos son dos protuberancias redondeadas que se encuentran localizadas en el fémur en su extremo inferior; estos denominados cóndilos se hallan alejados por un espacio que existe intermedio que es conocido con el nombre de espacio intercondileo.

Mientras que la tibia cuenta por la región extremo superior con las cavidades glenoideas, dichas concavidades son las que poseen la función de acoger los cóndilos del fémur.

Se puede hallar además unas prominencias entre ambas concavidades glenoideas que son llamadas espinas tibiales, que es donde se encajan los ligamentos cruzados. Existe otro saliente en la tibia a nivel anterior, esta funciona como encajamiento al tendón rotuliano.

La denominada tróclea femoral por su parte se halla articulada con la rótula a nivel posterior. Entre las dos superficies se intercala un cartílago, que es el que ejerce la función de amortiguador de la presión que existe entre los huesos, es conocido como el cartílago prerrotuliano.

Meniscos

Son dos fibrocartílagos situados entre la tibia y el fémur y hacen enlace entre estos, debido a que las cavidades glenoidales ubicados en la tibia son poco sinuosas, y son los cóndilos femorales los que ostentan una sinuosidad más enfatizada.

Los meniscos no ostentan vasos sanguíneos y mucho menos terminaciones nerviosas, debido a ello es que al presentar una lesión no se nota un dolor agudo sin embargo si se percibe una molestia en la región.

Entre la tibia y el fémur se ejerce una potencia de compresión siendo los meniscos trasmisores de dicha fuerza, además de desempeñarse como medio de unión elásticos. El grosor de los meniscos van disminuyendo de afuera hacia dentro, su parte externa posee una representación de “O” y a nivel interno en representación de “C” o un parecido a una media luna. Por su parte la cara inferior de los meniscos es plana mientras que su cara superior es cóncava.

Los meniscos se hallan pegados a la capsula articular a través de su circunferencia que se encuentra externa, mientras que internamente se encuentra libre. Los dos meniscos quedan conectados entre ellos debido al ligamento yugal.

Capsula Articular

La articulación se halla cubierta por una capsula que es fibrosa que compone un cerrado espacio donde acoge la fracción superior de la tibia, la rótula y la extremidad inferior del fémur. La membrana sinovial es la cubierta a nivel interno de la capsula, dicha membrana es la que genera el líquido sinovial.

Este líquido sinovial es el que empapa la articulación de la rodilla, permitiendo reducir la fricción que existe entre las superficies cuando se halla en contacto a través de los movimientos, siendo su acción principal el de nutrición y defensa.

Ligamentos

Los huesos de la rodilla se encuentran sostenidos por diversos ligamentos que le permiten la estabilidad además de que sirven para evitar movimientos que son excesivos.

Los ligamentos intra-articulares o también conocidos como intracapsulares, se localizan en el interior de la capsula articular, donde se hallan el ligamento cruzado tanto posterior como anterior, en otro sentido aquellos ligamentos que se hallan hacia afuera de la capsula articular se consideran como extracapsulares o extrarticulares.

Como el ligamento que es lateral interno y el ligamento que es lateral externo.

Intraarticulares

  • Ligamento cruzado anterior (LCA).
  • Ligamento cruzado posterior (LCP).
  • Ligamento yugal o también conocido como ligamento transverso. Es el ligamento que junta los meniscos por su zona anterior.
  • Ligamento meniscofemoral anterior o también conocido como Ligamento de Humphrey. Es el que se halla del menisco externo hasta el cóndilo interno del fémur.
  • Ligamento meniscofemoral posterior o también denominado como Ligamento de Wrisberg. Se halla del menisco externo hasta el cóndilo interno del fémur, y hacia la parte de atrás del meniscofemoral anterior.

Extrarticulares

Cara Anterior

  • Ligamento rotuliano que es el que conecta la rótula a la tibia.

Cara Posterior

  • Ligamento poplíteo oblicuo o considerado a su vez como tendón recurrente. Es el que junta a los  tendónes del músculo semimembranoso al cóndilo externo del fémur.
  • Ligamento poplíteo arqueado. Es el que conecta el cóndilo externo del fémur con el margen de la cabeza de la tibia en la rodilla.

Cara Interna

  • Ligamento alar rotuliano interno. Es el que conecta el borde de la rótula al cóndilo interno del fémur.
  • Ligamento menisco rotuliano interno. Es el que junta la rótula al menisco interno.
  • Ligamento lateral interno o también conocido como ligamento colateral tibial.

Cara Externa

  • Ligamento alar rotuliano externo. Es el que junta el borde de la rótula al cóndilo externo del fémur.
  • Ligamento menisco rotuliano externo. Es el que junta la rótula al menisco externo.
  • Ligamento lateral externo o también denominado como ligamento colateral peroneo.

Bolsas Serosas

Los huesos de la rodilla ostentan más de 12 bolsas serosas que son las que atenúan las denominadas fricciones que existen entre las distintas estructuras que son móviles. Las que son más significativas son:

  • Bolsa serosa prerrotuliana.
  • Bolsa serosa de la pata de ganso.
  • Bolsa serosa poplítea.

Vasos sanguíneos

La introducción sanguínea perteneciente a los huesos de la rodilla procede primordialmente de 3 arterias:

  • La arteria femoral
  • La arteria poplítea
  • La arteria tibial anterior.

De estos tres troncos que son los principales brotan otros que son más pequeños que conforman un círculo en la articulación en todo su alrededor denominado como círculo anastomótico de la rodilla, por el cual brotan de la misma forma otras ramas que son secundarias que suministran la sangre a las distintas estructuras.

Entre estas ramas las más significativas son:

  • Arteria genicular superior medial. Que proviene de la arteria poplítea.
  • Arteria genicular superior lateral. Que proviene de la arteria poplítea.
  • Arteria genicular inferior medial. Que proviene de la arteria poplítea.
  • Arteria genicular inferior lateral. Que proviene de la arteria poplítea.
  • Arteria genicular descendente. Que proviene de la arteria femoral.
  • Arteria recurrente tibial anterior. Que proviene de la arteria tibial anterior.

La tornada venosa posee primordialmente mediante la vena poplítea que transita por el hueco poplíteo que se halla paralelo a la arteria con el mismo nombre y que converge en la vena femoral.

Musculatura de los Huesos de la Rodilla

Se presenta entonces aquellos músculos que ejercen función sobre la rodilla. Se mencionaran de acuerdo al movimiento que establecen, debido a ellos es que se puedan presentar dos veces:

Músculos Flexores: estos músculos flexores se localizan en la zona posterior del muslo.

  • Isquiotibiales
  • Bíceps femoral.
  • Músculo semimembranoso.
  • Músculo semitendinoso.
  • Accesorios

Músculo Poplíteo: se localiza en la zona posterior de la rodilla, por debajo de los gemelos.

Músculo Sartorio: Se hallan en la zona anterior del muslo y también lo cruza en diagonal.

Músculos Extensores: son localizados en la región anterior del muslo.

  1. Cuadriceps: se encuentra formado por cuatro músculos:
  • Recto femoral
  • Vasto medial
  • Vasto lateral
  • Vasto intermedio

Músculos que producen rotación externa

  • Tensor de la fascia lata
  • Bíceps femoral

Músculos que producen rotación interna

  • Sartorio
  • Semitendinoso
  • Semimembranoso
  • Recto interno
  • Poplíteo13

Movimientos

Dos movimientos permite la articulación denominada tibio-femoral, estos movimientos son: (flexión, extensión y rotación). Siendo la flexión y la extensión los movimientos más significativos debido a que sobrepasa los 130°, por otra parte el de rotación es muy restringido y simplemente consigue efectuarse en estado de flexión.

Si estamos en estado de reposo, cuando se prolonga la pierna y el muslo entre sí, en forma de línea recta que pertenecería a un 0°, entonces la flexión que es considerada activa en la pierna puede lograr por lo medio unos 130°.

No obstante el límite máximo de la extensión de esta movilidad suele acrecentar agarrando el pie con una mano.

La articulación tiene una mayor estabilidad estando en una extensión total, perspectiva donde los huesos de la rodilla aguantan todo el peso del cuerpo.

Es viable el movimiento de rotación a medida de cierto ángulo de flexión, que además es muy significativo para conseguir la orientación apropiada del pie durante la carrera, en proporción a las irregularidades del terreno.

Dolores en los Huesos de la Rodilla

Dolor en la Zona Superior:

  • Tendinitis o inflamación de los cuádriceps

Dolor Frontal:

  • Condromalacia rotuliana (irritación del cartílago), bursitis, artritis

Dolor Interior o Exterior:

  • Ruptura ligamento lateral o ruptura del menisco.

Dolor Inferior:

  • Enfermedad de Osgood-Schlatter (inflamación de la zona)

Lesiones

Contusión Simple

La contusión simple de los huesos de la rodilla, es una lesión de zonas blandas debido o generado a través de un traumatismo, sin necesidad de que haya algún tipo de daño determinado dentro de las estructuras principales que integran la articulación tal como el menisco, los huesos de las rodillas o los ligamentos.

Es una lesión que no genera complicaciones también es considerado como un proceso benigno, a través de conservadoras medidas puede resolverse en un lapso variable de tiempo estas conservadoras medidas pueden ser:

  • Medicamentos antiinflamatorios
  • Reposo relativo
  • Aplicación de frío local.

La lesión más frecuente en los huesos de la rodilla es la contusión simple y puede generar además otros dos síntomas tales como:

  • Dolor,
  • Aumento de tamaño contenido en la articulación y equimosis.

Lesiones de los Ligamentos y Meniscos

Esta lesión es muy habitual en personas que practican los siguientes deportes:

  • Lucha
  • Baloncesto
  • Natación
  • Rugby
  • Fútbol
  • Fútbol Americano
  • Esquí
  • Voleibol
  • Hockey, entre otros.
  • Esto se debe a que mencionados deportes ejercen gran tensión en la articulación. Las estructuras dentro de los huesos de la rodilla, que continuamente se afectan más son:
  • Los meniscos
  • Ligamentos laterales
  • Ligamentos cruzados

En variadas oportunidades se originan lesiones que son combinadas, como en la designada tríada de OʼDonoghue o conocida mayormente como “tríada desgraciada” que se halla formada por la rotura o también por el desgarro del ligamento cruzado anterior, a su vez el ligamento lateral interno y por ultimo por el menisco medial.

Precedentemente de que existiera la artroscopia, la resonancia magnética nuclear y la cirugía artroscópica, hallar el diagnostico así como para la recuperación era complicado y lento, asimismo las intervenciones quirúrgicas que anteriormente eran utilizadas como parte de tratamiento específico para esta lesión.

Ya actualmente con técnicas y procedimientos nuevos las personas que sufren este tipo de lesiones se recuperan con mucha más rapidez, y suelen ejercer determinados deportes en muy pocos meses siempre que por supuesto no surjan dificultades.

Conjuntamente del progreso de nuevos procedimientos quirúrgicos, la exploración actual, se encuentra indagando para así, de esta forma poder determinar cuáles son los elementos subyacentes que logran acrecentar la posibilidad de que un atleta tolere una lesión grave en los huesos de la rodilla.

Ya a través del tiempo eso podría consentir hallar medidas que sean preventivas y efectivas.

Rotura de Meniscos

El menisco suele ser lesionado debido al componente de rotación, habitualmente es así, cuando la rodilla se halla en condiciones de semi-flexión junto con el pie apoyado.

Debido a esta posición y por las circunstancias, al generarse la rotación, el cóndilo del fémur prensa exactamente en el menisco y es cuando ocurre la fisura o ruptura, exactamente esta lesión perturba habitualmente al menisco medial o interno que e el caso del menisco externo.

Estas fisuras suelen llegar a una considerable gravedad, y pueden fraccionarse en:

  • Verticales
  • Horizontales
  • Oblicuas
  • Trasversales
  • Mixtas

El determinación se encuentra asentada en la presencia de aquellos síntomas y signos clínicos que suelen ser característicos, en los descubrimientos que se hallan obtenidos a través de la resonancia magnética y además de la artroscopia. La artroscopia suele ser en el mismo periodo diagnóstico y terapéutica.

Rotura del Ligamento Lateral

La región interna de la rodilla posee estabilidad gracias al ligamento interno, por tanto puede llegar a ser lesionada debido a una excesiva tensión en posición de valgo, lo que significa que la pierna posee una desviación hacia afuera. Por lo general su rotura se relaciona a lesión que presenta el menisco interno.

Consiguen que haya variados grados de daño que van a partir de distensión leve y de hecho hasta rotura completa. Continuamente la rotura total origina leve dolor. No obstante, mientras la revisión, el médico revela hiperlaxitud de la articulación.

Rotura del Ligamento Lateral Externo

El ligamento lateral externo puede ser lesionado debido a distensión o rotura; pueden generarse a causa de una composición de hiperextensión en los huesos de la rodilla y además por una presión que exige a una desviación en varo de la articulación.

Se originan debido a un tipo de traumatismo generado en la zona interna perteneciente a la rodilla que en algunas oportunidades se relaciona a un conjunto de rotación.

A diferencia del ligamento lateral interno en el externo la lesión es muy poco habitual, pero ocasiona un nivel alto de incapacidad. La potencia que se necesita para poder romper este ligamento es muy grande en comparación de la que se necesitarían para la ruptura del ligamento lateral interno.

Rotura de los Ligamentos Cruzados

Es muy frecuente la rotura del ligamento cruzado anterior, esta lesión pude generarse en medio de actividades deportivas y atléticas, esto debido a giros que son enérgicos en la zona de la rodilla donde, el pie perdura en gran relación con el suelo.

Cuando en los huesos de la rodilla se emplean la semi-flexión, valgo o rotación externa de dicha articulación es lo que está asociado al mecanismo de lesiona-miento; ya cuando está presente este tipo de lesión puede apreciarse un dolor bastante intenso además de una sensación de crujido.

Si el ligamento cruzado anterior, se halla en buenas condiciones o en estado normal, entonces sirve de freno para impedir una movilidad excesiva a nivel anterior de la tibia con respecto al fémur.

La prueba de Lachman y la Prueba del cajón son pruebas exploratorias del médico que si son efectivas debido a que logran la probabilidad de generar un diagnóstico. Su validación se consigue a través de la resonancia magnética o una artroscopia.

En la lesión combinada, que también es conocida como triada de O’Donoghue o a su misma vez como rodilla desgraciada, se le agrega además la rotura del ligamento cruzado anterior, también del ligamento lateral interno y asimismo del menisco interno.

El ligamento que impide el desplazamiento de la tibia para atrás en correlación con el fémur es el ligamento cruzado posterior, su lesión es menor en concurrencia que el ligamento cruzado anterior.

Cuando se halla en condiciones de flexión la región anterior de la rodilla el mecanismo de rotura puede realizar un impacto directo; en bastante habitual que este tipo de lesión se relacione a la rotura que se efectúa en un menisco.

Lesiones Tendinosas

Los tendones que por lo general son frecuentes a la afectación son los siguientes:

El Tendón de los Cuádriceps: Puede rasgarse o romperse y puede ser total o parcialmente mediante el dinamismo deportivo, colectivamente cuando la rodilla se halla en flexión o también cuando se ve sometida a afanosa sobrecarga.

Este tipo de lesión causa un gran dolor agudo localizado en la cara anterior de la articulación, además genera incapacidad para la movilidad de extensión.

El Tendón Rotuliano o Ligamento Rotuliano: que es la persistencia del anterior.

Este tipo de lesión donde hay una ruptura del tendón rotuliano acontecen habitualmente en aquellas personas que están por debajo de los cuarenta años y si no se remedian a través de cirugía generan luego retracción y atrofia en los músculos cuádriceps.

Del mismo modo suele verse afectada por tendinitis, proceso por medio el cual se denomina como Rodilla del saltador, debido a que es muy recurrente en las actividades atléticas.

El Tendón de la Pata de Ganso: Está formado por la unión de los tendones del músculo semitendinoso, sartorio y recto interno del muslo, también llamado músculo grácil.

Se encuentra encajado en la cara interna y además superior de la tibia. La tendinitis denominada como la pata de ganso o asimismo anserina, provoca dolencia en la zona interna de la rodilla, principalmente al ejecutar movilidad de extensión.

El Tendón del Músculo Poplíteo: La tendinitis poplítea origina dolor a nivel de la región posterior y también externa de la rodilla, por medio el cual acrecienta cuando se corre cuesta abajo.

Fracturas

La fracción inferior del fémur puede verse afectada debido a una fractura de la zona de los huesos de la rodilla, también se considera que tanto la tibia a nivel superior y además la rótula suelen verse afectadas.

Con mucha concurrencia estas fracturas pueden asimismo afectar a varios huesos a la vez, incluyendo los meniscos y ligamentos y de una forma muy compleja. Habitualmente se originan debido a un gran impacto, tales como se sitúan en los accidentes de tránsito.

En muchos de los casos se generan luego infecciones y tienen que ser atendidos quirúrgicamente por osteosíntesis, utilizando instrumentos tales como; la piezas en acero o quizás tornillos y placas de titanio.

En algunas oportunidades incluso se solicita de una restauración de las arias articulares con material óseo o quizás de cerámica. Cuando se trata de fracturas puras suelen ser sostenidas solo con tornillos.

Si hablamos de fémur en su extremidad inferior las fracturas suelen ser supracondíleas, si se efectúan por arriba de los cóndilos, pues se afectan tanto el cóndilo interno como el cóndilo externo o quizás también los dos a la misma vez.

Las fracturas localizadas en la tibia en su extremidad superior suelen perturbar a la meseta tibial externa, también a la meseta interna o a las dos mesetas.

Mientras que las fracturas localizadas en la rótula son muy poco dadas y pueden suceder debido a caídas que conlleven un impacto directo sobre dicho hueso. Logran ser longitudinales, en algunos casos transversales o también compuestos. Pueden dejar trozos que son capaces de originar restricción en la movilidad de la articulación.

Genu Valgum

El eje desarrollado por el hueso conocido como fémur, y también la pierna, poseen una abertura mucho más pronunciadas de lo común, mostrando el miembro inferior una representación en forma de X con las rodillas muy unidas mientras que los talones se encuentran separados. Consigue estar afectando a partir de la infancia o surgir ya en la vida adulta, muy continuamente originado por sobrepeso o quizás por obesidad.

Luxaciones

Cuando hablamos de luxación se refiere a aquella lesión en la que el contacto de las superficies articulares ejerce una perdida permanentemente. Puede o parcial nos referimos a una subluxación o total es donde se refiere a la luxación.

En los huesos de la rodilla, estas luxaciones suelen perturbar a la rótula o quizás también a la articulación femorotibial.

Luxación de Rótula

Este tipo de luxación localizado en la rótula viene a través de un traumatismo situado directamente de origen sobre la cara anterior de la rodilla. Habitualmente se genera deslizamiento a nivel lateral de la rótula que cambia su perspectiva usual sin destrozarse.

Debido a ello se produce un cuadro bastante doloroso con problemas al realizar actividades de carga, además de que ocasiona una disminución en la cavidad de movilidad de articulación. Es una lesión que suele repetirse habitualmente porque es recidivante.

Luxación Tibiofemoral

Este tipo de luxación localizada en la articulación tibio-femoral perteneciente a la rodilla, es una complicada lesión bastante grave que puede tener origen debido a un traumatismo rígido entre los que se pueden mencionar accidentes de tránsito o atropello.

Esta coligado a músculos lesionados, lesiones de la capsula articular, además de perjudicar arteria poplítea como a la vena poplítea y tendones entre otros. Debido a ello pertenece a una circunstancia de emergencia que suele colocar en riesgo la posibilidad del afectado miembro.

Artritis

Es la inflamación de tipo aguda en los huesos de la rodilla, asimismo artritis de igual forma puede ser originaria de diversas enfermedades como la artritis reumatoide, también la gota o debido a métodos infecciosos.

Los métodos infecciosos que perjudican a los huesos de la rodilla son muy poco habituales, pero suelen poseer resultados bastantes peligrosos. Solicitan un procedimiento inmediato a través de tratamiento con un antibiótico. En los individuos a los que se les ha instalado una prótesis de rodilla, esta propenso a originar infección en la misma prótesis, esta incidente presume una peligrosa dificultad de la intervención.

Infección Osteomielitis

Es una infección que tiene origen en los huesos de la rodilla debido habitualmente por micobacterias, hongos y bacterias.

Estas tres causas (microbacterias, hongos y bacterias) suelen contagiar a los huesos irradiándose por conductos del torrente sanguíneo, razón por lo que es más común, además se va propagando a partir del tejido infectado y cercano o hasta además una lesión infectada y abierta.

  • Los individuos con osteomielitis padecen dolor en alguna zona de los huesos de la rodilla, asimismo de pérdida de peso y fiebre.
  • Los médicos para poder realizar un diagnóstico y detectar tal infección lo realizan a través ya sea de un análisis de sangre, una imagen radiográfica e incluso una muestra del hueso para examinarla.
  • Se debe suministrar antibióticos por varias semanas e incluso se puede llegar a requerir una intervención quirúrgica para que de esta manera sea extirpado el hueso perteneciente a los huesos de la rodilla infectado.

La osteomielitis por su parte se origina más continuamente en los niños estando bien pequeños y asimismo en las personas ya bastante mayores, no obstante todo el conjunto de edades ostentan el riesgo de presentarla. Es de igual forma mucho más posible que se origine en aquellas personas que sufren dificultades médicas muy graves.

A medida de que el hueso se infecta, la médula ósea (que es la zona blanda interna) puede inflamarse, debido aquella inflamación del tejido esta hace presión en contra el hueso en su pared exterior, del mismo modo sufre compresión los vasos sanguíneos de la médula.

Lo que ocasiona la interrupción o reducción de la contribución necesaria de sangre a alguno de los huesos de la rodilla. Sin esta contribución necesaria sanguínea entonces pueden morir diversas fracciones del hueso, es muy improbable que dichas fracciones de los huesos de la rodilla que se hallen muertas se sanen de esta infección.

Esto ocurre debido a que las naturales células del cuerpo que son las que ejercen la función de luchar en contra de tal infección se les dificulta la llegada hacia ella de los antibióticos requeridos.

Asimismo la osteomielitis también suele ampliarse hasta el externo del hueso, acumulando abscesos (llenos de pus) en los cercanos tejidos blandos, ejemplo de ello el musculo. En diversas oportunidades estos abscesos pueden a través de la piel drenar espontáneamente.

Causas de la Osteomielitis

Los huesos de la rodilla que regularmente se encuentran bien reguardados, pueden ser infectados debido a tres vías las cuales son:

  • Por el torrente sanguíneo (que transfiere a los huesos de la rodilla una infección originaria de otras zonas del cuerpo).
  • Invasión directa (esta se refiere a una fractura abierta, quizás también a través de medios quirúrgicos u objetos que penetran al hueso)
  • Las infecciones en distribuciones conjuntas, entre estas podemos mencionar en aquellas articulaciones naturales o también protésicas, o quizás a su vez en los tejidos blandos.

Asimismo una lesión generada en un cuerpo extraño (hablamos en este caso de una prótesis articular infectada) al igual que una baja del suministro de sangre que va dirigido a los órganos o tejidos (a lo que se conoce como isquemia) también son causas de originar osteomielitis.

La osteomielitis se suele establecer por abajo de las úlceras por coacción profunda. Y en muchas de las situaciones la osteomielitis.

Se encuentra generada debido a invasiones directas o quizás por infecciones de aquellos cercanos al tejido blando (en este caso nos referimos a las ulceras situadas en los pies por causa de una mala circulación sanguínea o por padecer de diabetes.

Diseminación por Medio de la Sangre

Debido a que los microorganismos que originan la osteomielitis (microbacterias, hongos y bacterias) pueden ser propagados por todo el torrente sanguíneo, puede producirse la infección en las siguientes partes:

  • Los extremos localizados en los huesos de la pierna y en los huesos del brazo, esto en el caso de los niños.
  • En la columna vertebral (vértebras) en el caso de los adultos, principalmente en aquellos adultos de edad avanzada. La infección situada en las vértebras es conocida como osteomielitis vertebral.

Las personas que se encuentran más susceptibles a padecer osteomielitis vertebral son los siguientes:

  • Las personas mayores,
  • Las débiles (como los individuos que viven en residencias),
  • Las que sufren de anemia en las células falciformes (como anemia drepanocítica o también conocidos como drepanocitosis),
  • Los individuos que se realizan una diálisis renal
  • Los individuos que se inyectan drogas o también fármacos con jeringuillas que no se encuentran estériles

Específicamente “Staphylococcus Aureus” es la bacteria que con más continuidad es la que se encuentra comprometida para originar osteomielitis mediante el torrente sanguíneo.

La “Mycobacterium Tuberculosis” (que es la primordial principio de la tuberculosis) y los hongos se suelen propagar de la misma forma y ocasionar osteomielitis.

Mayormente en cuyos individuos poseen un sistema inmune debilitado (en este caso se refiere a los individuos que tienen la infección por el VIH, aquellas cuyas personas padecen de algunos tipos de cáncer o quizás también los individuos que se encuentran en tratamiento con medicamentos que deprimen el sistema inmune).

Asimismo las personas que viven en regiones en el cual son costumbres algunas determinadas infecciones originadas por hongos.

Síntomas de la Osteomielitis

Las infecciones de los huesos de las piernas, incluyéndolos huesos de la rodilla y también los huesos de los brazos pueden ocasionar:

  • Fiebre
  • En cierta oportunidades, ya algunos días posteriores, dolencia en el hueso infectado.

En la superficie estacionada sobre alguno de los huesos de la rodilla puede encontrarse visiblemente:

  • Adolorida
  • Enrojecida
  • Caliente
  • Hinchada, y en la movilidad suele trascender a un dolor
  • El individuo pierde peso y constantemente se encuentra agotada o cansada.

Una invasión de tipo directa generada por un microorganismo o cuando la infección que produce la osteomielitis se genera en los cercanos tejidos blandos; la superficie que se halla por arriba de los huesos de la rodilla, se inflama o se hincha volviéndose de esta forma dolorosa.

 

Suelen además constituir abscesos en los tejidos próximos. Pueden no originar fiebre estas infecciones. Como una característica cuando la infección es situada en torno a una prótesis articular o cualquier tipo de miembro artificial que se hallen contagiados produce un dolor prolongado en la región afectada.

Si con el tratamiento detallado para la osteomielitis no lleva a la superación, se suele conllevar a una osteomielitis crónica. La osteomielitis crónica por su parte es una infección que es constante y asimismo puede ser muy difícil de eliminar.

En diversas situaciones, la osteomielitis crónica puede estar presente por demasiado tiempo y pasar inadvertida, sin ocasionar sintomatología a través de meses o años. Con mucha periodicidad, la osteomielitis crónica suele dar principio a dolor óseo, infecciones muy repetidas en los tejidos blandos que hay encima del hueso, asimismo secreción purulenta continua o interrumpida mediante la piel.

Estas secreciones se generan a partir de que se representa un paso (que es un trayecto fistuloso) desde aquel hueso que se encuentra infectado hasta llegar a la zona de la piel y por tanto el pus supura sale a través de él.

Tratamiento de la Osteomielitis

  • Antibióticos o antifúngicos
  • En algunos casos, intervención quirúrgica
  • En caso de abscesos, por lo más usual se utiliza drenaje quirúrgico

Tanto adultos como los niños que han sido contagiados a infecciones tipo óseas ya muy recién por medio del torrente sanguíneo, la utilización de antibióticos es el más eficaz tratamiento.

Si la bacteria responsable de tal infección no puede ser identificada específicamente, se debe suministrar entonces, antibióticos puntuales en contra de la “Staphylococcus aureus” y asimismo de otras muchas clases de bacterias (denominado o considerado como antibióticos de amplio espectro).

Obedeciendo de la amenaza que puede generar la infección, se suelen suministrar por vía intravenosa antibióticos mediante unas 4 semanas a 8 semanas.

Consecutivamente se suele implementar el seguir utilizando el suministro de antibióticos pero ya por vía oral, ahora si está a través de un lapso de tiempo mucho mayor según la réplica (respuesta) del individuo que lo está administrando.

Ciertos individuos sufren osteomielitis crónica y además solicitan métodos antibióticos a través de unos meses.

Cuando se cree o se especifica una infección de tipo micótica, se determinan el empleo de tratamiento antimicótico, a través de varios meses. Si tal contagio es descubierto en una etapa inicial, no se suele requerir de la cirugía.

El reposo en cama más la administración de antibióticos es el tratamiento de la osteomielitis bacteriana en el caso de adultos para combatir en las vértebras y que estas no se propaguen hacia los huesos de la rodilla.  Esto se realiza durante 4 a 8 semanas

En algunos casos de osteomielitis vertebral es preciso la utilización de un corsé; con la intensión de Para afianzar las vértebras afectadas (esto con la intensión de evitar de que se aplasten y perjudiquen los nervios contiguos, la médula espinal o quizás los vasos sanguíneos) y además para realizar el vaciado de abscesos o, se puede reducir a una intervención quirúrgica.

El procedimiento que es considerado el más complicado debido a que la osteomielitis sea a través de una infección localizada en los tejidos blandos adyacentes. Ordinariamente, el tejido junto con el hueso que se halla muerto se extirpan a través de una cirugía por completo, y el área vacía consiguiente se completa con piel o con otro tejido sano.

Los antibióticos de extenso espectro suelen ser precisos mediante más de 3 semanas aproximadamente luego de la cirugía. En caso de que se trate de absceso, puede ser preciso el drenaje a través de una intervención quirúrgica. La disección del mismo modo, es precisa en cuyos casos el individuo contagiado posee fiebre constante y a su vez de pérdida de peso.

Remedios Caseros

Utilización de Sales de Epsom

Debido a que la sal de epsom posee sulfato de magnesio, que es considerada una sustancia que verdaderamente es significativa para apaciguar el dolor generado en los huesos de la rodilla.

Durante muchos años el sulfato de magnecio ha sido manipulado debido a que es un mineral natural y a sus grandes niveles de magnesio para que este ayude en el alivio de la zona afectada.

La Cúrcuma y el Té de Jengibre

La cúrcuma junto con el jengibre, son ambos naturales y poseen propiedades antiinflamatorias, que pueden colaborar en calmar el dolor en los huesos de la rodilla, y a la misma vez consigue ser importante para tratar la artritis reumatoide.

La cúrcuma por su parte en exclusivo, ha acogido gran atención recientemente. Debido a que posee un componente activo que es conocido como curcumina, de allí su nombre, tal componente es un poderoso antioxidante.

Al mismo tiempo, ingrediente comprime los niveles de dos enzimas que son consideradas las originarias de la inflamación (cuando se padece de artritis es con la cual se vive batallando). Se puede utilizar de dos maneras; en te que podemos beber todos los días o también ingerirlos en representación de cápsula.

Adquirir más Magnesio

Es uno de los minerales que requiere nuestro organismo, pero que nosotros mismos no podemos hacerlo. Asimismo el magnesio es usado como respuestas biomecánicas integradas en nuestro organismo.

Entre estas cualidades el magnesio es requerido para la relajación de los músculos además de las extremidades nerviosas, alivia el dolor de los huesos de la rodilla y para la rigidez.

No solo es utilizado en la artritis, para el alivio de dolor y relajación de músculos, también aporta mucha colaboración en la mineralización de los huesos de la rodilla y demás huesos.

Uno de los estudios del The American Journal of Clinical Nutrition que realizó, en el cual mostraron que los individuos que poseían un nivel de dieta en magnesio alto disfrutaban de una gran densidad ósea, y por lo tanto los huesos se conservaban más fuertes.

Hay diversas formas de conseguir más magnesio y que sea manipulado para la artritis en específico y para el mejoramiento del dolor en los huesos de la rodilla.

  • Suplementos: las cápsulas que son de magnesio son una perfecta elección para tenerlas presentes en el día a día, pero actúan aún mejor cuando son empleados en unión de una dieta apropiada.
  • Dieta: Verdaderamente esta es la medida más significativa para cuando queramos suministrar el magnesio que el organismo requiere. Por ello se debe consumir alimentos con un elevado nivel de magnesio, que encierran aquellos vegetales que poseen un verdes oscuros (tal es el caso de la espinaca), además de nueces y legumbres (frijoles).
  • Aceite: existe un aceite de magnesio que se suele emplear tópicamente y este es absorbido mediante la piel. Se debe frotar en la zona de dolor en los huesos de la rodilla para aliviar el dolor.

Mezcla de Menta con Aceite de Eucalipto

Tanto la menta como el eucalipto no dan otra marcha de la artritis en sí, pero poseen algunas sustancias que son analgésicas y que colaboran y son buenos para aliviar el dolor en los huesos de la rodilla.

La impresión fresca que provocan, consiguen cancelar transitoriamente la molestia, y además, crea una sensación muy relajante que es capaz de aliviar la dolencia de la artritis.

Otras Opciones para Tratar Dolores en la Rodilla

Salvia: Cuando nos referimos a un dolor procedente de un golpe en la rodilla, los individuos se pueden beneficiar de los aportes de la salvía para calmarlos. La forma de emplear este medio es a través de la frotación de la rodilla con unas hojas de salvia encerradas en un paño húmedo con agua tibia.

Gel de Aloe Vera: los aportes terapéuticos del aloe vera pueden servir para calmar la hinchazón localizada en los huesos de la rodilla, para obtener el resultado ansiado se debe realizar una mezcla con miel, mas barro rojo y el gel de aloe vera, con estos ingredientes se realiza una especie de pasta y después se aplica en las rodillas.

Luego de haber sido aplicada se deja que actúe mediante una duración promedio de una hora y luego se procede a retirar con abundante agua. De esta forma se sentirá un gran alivio en los huesos de la rodilla.

Aceite de Oliva: se caracteriza por ser un antiinflamatorio muy potente. Funciona estimulando la circulación además de reparar en muy poco tiempo las contrariedades.

De manera que solo se debe calentar un poco este aceite y luego se procede a la aplicación en el área de los huesos de la rodilla, sumándole unos masajes con movimientos circulares. Se debe repetir este mecanismo por lo menos dos veces al día.

Repollo o col: Sus hojas son muy potentes por su acción antiinflamatorio, por ello que el dolor causado en los huesos de la rodilla se puede aliviar en poco tiempo.

Cómo Actuar Ante una Rótula Desplazada

Tratar con una rótula desplazada es uno de los principales dificultades que se presenta en la rodilla además de que es enfrentada habitualmente y que los traumatólogos atienden en el día a día.

El desplazamiento de rótula se origina debido a que el hueso que resguarda y envuelve la rodilla, hace un ligero resultando fuera de su sitio.

Al obtener la rótula desplazada es frecuente el padecer en los huesos de la rodilla molestias cuando ejecutamos acciones y movimientos de rutina, entre estas tenemos; el caminar, correr, colocarnos de pie por mucho tiempo, o al subir o bajar escaleras.

Motivos del Sonido en las Rodillas

Si el líquido sinovial se extiende y no lubrica bien la articulación, o si al doblar los huesos dela rodilla se separan e incluso si la articulación de la rodilla se estira, son posibles causas de crear sonido de crujido en la rodilla.

El líquido sinovial se encuentra repleto de gases disueltos, en la gran parte de dióxido de carbono u oxígeno. Cuando las articulaciones realizan algún estiramiento bastante considerable, la coacción disminuye y por lo tanto las burbujas revientan creando de esta forma un tronido muy particular.

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