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Las fibras de los músculo  deltoides se acomodan en los músculos en forma de haces que reciben el nombre de fascículos. La disposición de los fascículos afecta la fuerza y amplitud del movimiento. Cuando una fibra se contrae se acorta hasta un 70% de su longitud en reposo. Mientras más larga sea una fibra, mayor será la amplitud del movimiento. Sin embargo, la fuerza de un músculo no depende de su longitud sino de su área de corte transversal: una fibra corta se contrae con la misma fuerza que una larga.

Los deltoides

En particular, el deltoides es un músculo redondeado, triangular, situado en la parte superior del brazo y del hombro. Siendo éste el principal músculo de la zona articular del hombro, le aporta protección y fortaleza, pues el hombro es, en realidad, una junta que al ser extremadamente móvil, pero también es muy inestable y por lo tanto susceptible a maltratos y lesiones.

Siendo así, el deltoides “arropa” la articulación, por lo tanto es un músculo superficial, potente, ancho y voluminoso, que abarca la cara anterior, lateral y posterior del hombro.

El deltoides es un músculo de tipo estriado y se cuenta entre los músculos que mueven el brazo, así como también entre los músculos de la llamada cintura escapular. Se une en su parte inferior al húmero mediante un único tendón en el brazo superior. En la parte superior, se sujeta a la clavícula y a la escápula.

Por su forma, el deltoides es más ancho en la parte superior donde envuelve el hombro y se estrecha a medida que baja hacia el brazo, donde se inserta en el húmero. Su contracción resulta en una amplia gama de movimiento del hombro debido a su ubicación y la gran amplitud de sus fibras musculares. A continuación te contamos todo acerca de lo qué son los deltoides.

La amplitud y fortaleza de las fibras se debe en buena parte a que, el deltoides es un musculo de tipo penniforme (penna, pluma), esto significa que uno o varios tendones recorren el cuerpo muscular, y los fascículos forman un ángulo oblicuo con su trayecto. Al hacer tracción de canto, la contracción de los músculos de tipo penniformes no desplaza sus tendones una distancia tan grande como por ejemplo, los músculos paralelos (ver: Músculos flexores) .

Sin embargo, su contenido de fibras musculares es mayor que en uno de este tipo con el mismo tamaño, y por esta razón, la contracción del músculo como el deltoides genera más tensión, que la de un músculo paralelo con las mismas dimensiones.

Origen e inserción

El deltoides es un músculo de largo trayecto, que tiene su origen en tres partes distintas y bien diferenciadas: en primer lugar surge de la clavícula y la escápula, donde tiene dos zonas. Otra sección nace en la espina de la escápula adyacente y el acromion. (ver: Músculos del tren superior)

En sí mismo, es un músculo poligástrico de 7 fascículos, cada una de los tres fascículos tiene un origen distinto:

  • La porción clavicular: constituida básicamente por dos haces o fascículos musculares que tienen su origen en la cara anterior, en el tercio del extremo externo de la clavícula. Los cuales están aislados del pectoral mayor por el músculo deltopectoral.
  • Porción Acromial: compuesta de un sólo haz o fascículo muscular que se origina en el acromion, es posible verlo si se observa al deltoides de lado.
  • Porción Espinal: cuatro de los fascículos tienen su origen en la espina escapular, llamado deltoides posterior, el cual, a excepción de su parte vertebral, se origina en el área espinal del omoplato, los cuales determinan las funciones extremas del deltoides.

Todos ellos convergen a medida que descienden por el brazo y se insertan en un punto de la cara lateral del húmero, específicamente, en el tercio medio de éste en lo que se llama “V deltoidea” en el eje humeral proximal. Es decir, en el eje humeral en la tuberosidad deltoidea. Se disponen para formar un tendón muy corto y fuerte.

Este músculo es inervado por el nervio axilar, concretamente la rama del plexo braquial (C5 yC6). El músculo se encuentra con la vena cefálica que une el deltoides y pectoral, convirtiéndose en la vena axilar en el surco deltopectoral.

La cara superficial del deltoides es subcutánea, por lo tanto es palpable al contacto con el hombro y es quien da la forma redondeada y en cierto modo acolchada al hombro y a la región deltoidea. En su cara profunda, recubre la articulación del húmero, y se separa de la misma por la bolsa subdeltoidea.

La bolsa subdeltoidea es una formación autónoma, que se origina por los movimientos del brazo, la cual puede sufrir alteraciones patológicas propias (periartritis escapulohumeral). Gracias a ella, el deltoides cubre desde atrás a los músculos infraespinoso, redondos menor, redondo mayor y la cabeza larga del tríceps braquial.

En su parte media, el deltoides cubre el supraespinoso, la cabeza humeral, el tubérculo mayor del húmero, el surco intertubercular, el tubérculo menor y la inserción humeral del músculo pectoral mayor.

El borde posterior del músculo deltoides cambia de dirección con la posición del brazo, este canto atraviesa los músculos posteriores y a la cabeza larga del tríceps, desde el cual se separa por el espacio desde donde se puede visualizar el nervio radial en la parte posterior.

Mientras que en el borde anterior, se separa del pectoral mayor por el surco deltopectoral que se orienta hacia la clavicula. Con una amplitud variable, aloja la vena cefálica, la toracoacromial de la rama deltoidea y las ramas de los nervios supraclaviculares del plexo cervical y los ganglios superficiales. En el vértice inferior, se inserta en forma de cuña en el borde superior del músculo braquial anterior. (Ver: Músculos del brazo)

Función del deltoides

El músculo deltoides es el principal abductor del brazo, junto al músculo supraespinoso que lo apoya al dar inicio de este movimiento. Sus funciones vienen a ser prácticamente todas las que cumple el hombro. El músculo completo ejerce la abducción del hombro, la porción anterior flexión y rotación medial del húmero, mientras que la porción posterior cumple con las funciones de extensión y rotación lateral del húmero.

Esto se debe a su inervación múltiple y a la contracción independiente de las fracciones necesarias para que se realice cada acción. En general, se usa el 1/3 superior es abductor y el 2/3 inferior es aductor. Como sus partes son independientes, las funciones de cada una también son distintas y autónomas para cada grupo de fibras y depende del grupo de ellas que actúe:

  • La porción clavicular tiene función flexora por excelencia, ligeramente abductora y rotadora interna.
  • La porción acromial tiene función únicamente abductora.
  • La porción posterior o espinal está compuesta por una mayor cantidad de fibras superiores las cuales son abductoras, mientras que algunas fibras medias e inferiores son aductoras y rotadoras externas. Todas las fibras espinales son exclusivamente extensoras.

Pero existe otro criterio, la concatenación de acuerdo a cómo se realice la abducción, donde las fibras de los 2/3 inferiores ascienden en relación con eje sagital, contrayéndose para convertirse en abductoras. A partir de la flexión a 90º, la mayoría de las fibras superan el eje sagital, se contraen y producen abducción.

Acciones típicas donde se ejecutan estos movimientos son por ejemplo, escribir en superficies por encima de la cabeza o sostener objetos livianos en alto por largos períodos de tiempo.

Como es uno de los músculos del hombro, posee 3 grados de libertad:

En el eje transversal: el deltoides interviene en los movimientos de flexión-extensión en el plano sagital o perpendicular al suelo, pero que pasa a la mitad del cuerpo, de e izquierda a derecha.

En el eje anterior: asiste en los movimientos de aducción y abducción en el plano frontal.

En el eje vertical: con el hombro en abducción de 90˚respecto al cuerpo, ejecuta los movimientos de flexión-extensión horizontal del brazo.

Deltoides posterior

El fascículo posterior del deltoides tiene origen en el vértice inferior, del borde posterior de la espina de la escápula. Su función es la extensión, abducción y rotación externa del brazo. A continuación un consejo sobre como estirar el deltoides posterior.

Deltoides anterior

El deltoides anterior está compuesto básicamente por dos fascículos musculares que tienen su origen en la cara anterior de la clavícula, en el tercio del extremo externo de la clavícula. Los cuales están aislados del pectoral mayor por el músculo deltopectoral. Su función es flexora por excelencia, ligeramente abductora y rotadora interna.

Ejercitar deltoides conlleva a varios beneficios, pues permite fortalecerlos, lo que facilitarán las actividades cotidianas, como llevar peso y pintar, pero además, desarrollar la fortaleza del deltoides, protege el hombro de dislocaciones, desgarros y lesiones por movimientos bruscos o de alto impacto, pues garantiza la estabilidad de la articulación del hombro y al fortalecer el deltoides, también lo harán los músculos asociados a él en cada tipo de movimiento.

Aunque el entrenamiento en gimnasio o con máquinas, garantiza el desarrollo rápido de fuerza y estilización de los músculos, es posible ejercitarlos en casa y sin pesas. Pero es necesario entender que el entrenamiento sin pesos tomará mucho más tiempo en delinear visiblemente el músculo, pero aun así estarás protegiendo tu hombro.

Ejercicios para deltoides

Un ejercicio obligado para el entrenamiento y desarrollo de los deltoides es la abducción horizontal con pesas, con una mínima flexión  de los codos y se debe evitar elevar la mano por encima del hombro, porque esto puede forzar la articulación y lesionar el manguito de los rotadores. Es imprescindible no tomar impulso para elevar la carga, de esta manera se garantiza el trabajo efectivo del deltoides.

Otro ejercicio indicado para fortalecer los deltoides y músculos de la espalda es, manteniendo la espalda erguida, llevar las manos desde los hombros hacia atrás, sobre el plano transversal del cuerpo, procurando realizar la mínima flexión posible de los codos.

Este ejercicio también puede realizarse sin máquinas, usando bandas elásticas sujetas a una barra o punto fijo. Igualmente se pueden utilizar cuerdas, que aunque no estiran ni se desplazan, se puede realizar el movimiento tal y como se muestra en la gráfica, es decir, inclinarse hacia atrás y volver a levantarse hacia el punto de origen.

Este ejercicio requiere de una clásica máquina de gimnasio: el peck deck, que se utiliza frecuentemente para ejercitar el pecho mediante la apertura y cierre de brazos.

Generalmente, al entrenar la mayoría no son conscientes que al realizar este tipo de rutina en la máquina se trabaja de manera eficiente los deltoides posteriores, pues se aíslan por completo, durante el movimiento. Además, permite también una excelente contracción en estos músculos, lo cual suele ser difícil de lograr porque son muy pequeños y no se utilizan frecuentemente.

Para efectuar este ejercicio, colócate sentado frente a la máquina de modo que mires el espalo de la misma, seguidamente se ajustan los manubrios en el último nivel.

Toma los manubrios, asiendo con firmeza colocando las palmas de las manos hacia abajo, luego lleva los codos hacia atrás, recorriendo con el movimiento completo. Vuelve a la posición inicial manteniendo la tensión en todo el recorrido y repite el movimiento unas 10 veces con 3 repeticiones.

Para trabajar los deltoides posteriores una rutina excelente y muy recomendada de aislamiento de los deltoides posteriores son las clásicas elevaciones posteriores con mancuernas. Así como existen las elevaciones frontales y laterales, también existen las elevaciones posteriores, estas permiten ejercitar los deltoides posteriores con mucha efectividad, ya que necesita mantener el balance y la estabilidad para ejecutarlos. Por tratarse de peso libre y no en máquina, se incluye un mayor número de fibras musculares.

Para ejecutar la rutina, colócate en una postura inclinada hacia adelante, como se muestra en la figura, debes sostener las pesas perpendiculares al cuerpo y elevar hacia atrás el peso, contrayendo los codos, esto provoca que se contraigan deltoides posteriores. Es recomendable realizar el ejercicio con poca carga, efectuando unas 15 repeticiones en series de 2.

Ejercicios sin pesas

Un excelente ejercicio sin pesas para trabajar los deltoides son las flexiones, en las cuales es el propio peso corporal el que sirve de resistencia al realizar el entrenamiento, lo puedes hacer en cualquier lugar para fortalecer los músculos que rodean el hombro.

Uno de los ejercicios recomendados es la abducción de hombro hasta los 90° o posición horizontal y en esta posición, trazar círculos pequeños con la punta de los dedos unidos y a gran velocidad, manteniendo el brazo extendido y que el movimiento sea desde el hombro.

Es importante trazar círculos pequeños y a gran velocidad, repitiendo el movimiento hacia adelante y luego hacia atrás. Puede parecer sencillo este ejercicio, sin embargo es muy efectivo, no solo para fortalecer el deltoides, sino que también entrena la coordinación de los brazos.

Colócate sobre el piso boca abajo, apoya las manos a la altura de tus hombros y luego levántate con los brazos, separando el pecho del suelo y manteniendo el cuerpo rígido, que solo las puntas de los pies y las palmas de las manos toquen el suelo. Procura levantar el cuerpo hasta lograr extender los brazos en su totalidad.

Posteriormente desciende con el movimiento lento de tus brazos. Hasta que los hayas flexionado por completo, pero sin apoyar el cuerpo. Luego vuelve a subir lentamente. Para comenzar se recomiendan series cortas, de 5 o 10 repeticiones, hasta lograr completar 2 series de 15 repeticiones cada una.

Las variantes de las flexiones también son muy útiles, especialmente al principio y a la hora de ejercitar en casa y sin pesas. Para ello puedes utilizar una silla o taburete, donde se apoya la punta de los pies y ejecutarás las flexiones como se describió antes.

Otra alternativa útil es, mantener la posición inicial de las flexiones, pero al levantar, apoyar las rodillas y mantener el tronco recto, desde esta posición realizar las flexiones. Sin embargo, es necesario acotar que, mientras mayor resistencia opongas al movimiento, mayor fuerza desarrollarás. En los brazos y especialmente en los deltoides.

La ejecución del mismo movimiento que el de las flexiones de brazo, pero cambiando la posición de los brazos, por el apoyo de las palmas de las manos juntas a la altura del pecho, incrementa sustancialmente el nivel de resistencia y por lo tanto de fortalecimiento.

Para las flexiones en V, colócate en la misma posición que para realizar una flexión de brazos normal y luego, disminuye progresivamente la distancia entre las piernas y las manos, levantando los glúteos. Una vez que llegues a la postura de una V invertida, regresa a la posición inicial, estirando  la espalda, hasta una posición con la espalda arqueada, después, repite el movimiento, repite la secuencia al menos 10 veces y realiza 2 series. Este ejercicio trabaja el deltoides anterior y medio.

Una variante del ejercicio anterior y no menos efectivo, es la de acercar los pies a las manos, hasta llegar a una postura en V invertida. Una vez allí y manteniendo los pies en semi punta, flexiona los brazos lentamente, desde la posición extendida, hasta acercar el rostro al suelo. Luego vuelve a extenderlos lentamente, repite la secuencia al menos 15 veces y realiza 3 series. . Este ejercicio trabaja el deltoides anterior.

Dolor en los deltoides

Las áreas del hombro se asocian a zonas de dolor del deltoides, sin embargo, las lesiones de este músculo propiamente dicho, son poco frecuentes. Pues casi todas las afecciones se deben a la articulación y los tendones, más que a los músculos que la circundan.

En general las lesiones del deltoides se deben a: golpes de alto impacto, los que pueden causar contusiones y desgarros de las fibras. El resto de las lesiones asociadas a inflamación de los tendones por movimientos bruscos y aplicación de fuerza, como el caso de las lesiones de hombro de los lanzadores de béisbol.

El dolor muscular del deltoides se refleja en el hombro mismo, en la espalda e incluso algunos puntos del cuello pueden actuar como disparadores del dolor, en la mayoría de los casos por lesiones del manguito de rotadores. Además, es posible que el dolor irradie en la parte lateral y posterior del brazo.

Cuando el músculo deltoides se mantiene largos períodos bajo tensión, los movimientos de relajación del mismo, retorno a la posición de descanso y cualquier otro movimiento, suele ser muy dolorosa. Por ejemplo, cuando se pinta un techo o se sostiene en alto un objeto, aunque éste sea liviano.

A medida que la tensión aumenta también el dolor, a partir de un nivel de fatiga, es posible que ya no se pueda levantar el brazo ya que se siente debilitado y con dolor fuerte. La aplicación de los tratamientos tradicionales, como estiramiento, ejercicios, aplicación de frío y calor, masajes, etc., suelen ser efectivos. Pero en los casos agudos, cuando estos tratamientos no surten efectos duraderos, es recomendable consultar un especialista, puesto que es posible la presencia de una afección mayor, como:

  • Tendinitis del manguito de los rotadores: este es un grupo de tendones y músculos que rodean la articulación del hombro, su misión es protegerlo y mantener firme la cabeza del hueso del brazo (húmero) en la cavidad del hombro. La lesión del manguito de los rotadores desencadena un dolor intenso en el hombro, que generalmente se agudiza cuando recibe carga sobre el hombro del lado afectado, y el riesgo de padecer una lesión se incrementa con la edad. Es frecuente este trastorno en deportistas y personas que realizan movimientos repetitivos y frecuentes, por encima de la cabeza. Por ejemplo: los lanzadores en béisbol, golfistas, nadadores, tenistas, voleibolistas, los pintores, los carpinteros y maestros. Buena parte de los afectados por la tendinitis del manguito de los rotadores, se recuperan de con ejercicios y fisioterapia, los cuales mejoran la flexibilidad y la fuerza de los músculos que rodean la articulación del hombro.

  • Inflamación del tendón largo del bíceps: inflamación de la porción larga del bíceps la cual generalmente se presenta en asociación a otras patologías del hombro, siendo la más frecuente la lesión del manguito rotador. A medida que avanza la edad, el tendón largo del bíceps sufre y se debilita, lo que puede llegar incluso hasta la rotura del mismo.
  • Bursitis subdeltoidea: es la inflamación de la bursa, o bolsa sinovial, es una pequeña vesícula de líquido que actúa como un amortiguador, ubicada para reducir la fricción entre los músculos, tendones y huesos que rodean las articulaciones del hombro.

deltoides

La bursitis subdeltoidea es parte de un grupo de afecciones llamadas síndrome de pinzamiento del hombro, la cual es una patología específica en la cual no sólo se inflama la bursa, sino también los músculos que se apoyan en el espacio subacromial presentan inflamación de tendones o signos de tendinitis.

Hay varios factores que causan la bursitis en el hombro, incluyendo trauma y movimientos bruscos del hombro, repetitivos y que se mantienen en el tiempo, como en el caso de gimnastas, nadadores, golfistas, tenistas, culturistas, jardineros, empleados de limpieza.

  • Síndrome subacromial – impingement: se caracteriza por el adelgazamiento del espacio subacromial del hombro, lo que trae como consecuencia la compresión en los tejidos que se sitúan en esta hendidura. Este espacio se ubica entre la cabeza del húmero y el arco coracoacromial; y alberga los tendones del manguito de los rotadores, el tendón de la porción larga del bíceps y la bursa subacromiodeltoidea. Es el problema más común de hombro (44 – 46 % de las consultas por dolor de hombro).

Las recomendaciones durante el tratamiento de los afecciones del hombro son:

  • Limitar o suprimir por completo, al menos temporalmente los movimientos por encima de la altura de la cabeza.
  • Reducción del dolor mediante el uso y aplicación de diferentes técnicas manuales como fisioterapia, mosoterapia, estiramientos y movilizaciones de los músculos del área, etc.
  • Efectuar ejercicios orientados a recuperar el equilibrio de la articulación, mediante el balance entre los músculos que oprimen y los que elevan la cabeza humeral, para evitar el punzamiento de dolor, así como fortalecerla.
  • Readaptación y modificación de la gesticulación para ejercer mejor control de los movimientos.

Se recomienda la exploración y el tratamiento especializado, que deben complementarse con la evaluación profunda de la columna cervical y dorsal, y de los nervios responsables del control del brazo, que recibirán tratamientos especializados, complementarios y procedimientos de higiene postural del paciente, con la intención de modificar hábitos de movimientos inadecuados pueden hacer persistir la lesión y hacer que la recuperación se dilate y complique.

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