Nervio Hipogloso ¿qué es?, funciones, lesiones, patologías y más

Es de gran importancia abordar un tema muy poco común, como lo es el nervio hipogloso. Te estaremos explicando un poco sobre su definición y rol que cumple en nuestro organismo, así como también de sus lesiones, patologías, su comportamiento, y mucho más, descúbrelo aquí!

nevio hipogloso

Todos los seres humanos poseen este nervio y una anomalía en este nervio podría causar un sinfín de problemas. De igual forma, también se considera como la unión que existe entre las fibras motoras por lo que se cree de gran relevancia para el organismo.

Origen y trayecto

De la mano de la historia, al tiempo que las clasificaciones que realizan a los nervios craneales han sido variables al igual que la enumeración para el nervio hipogloso. (Ver artículo: Las enfermedades del sistema nervioso periférico).

Según lo indica Jacob Winslow, se debe relacionar o considerar los nervios glosofaríngeo e hipogloso como un mismo nervio, equitativamente.

Este nervio inicia puramente cumpliendo el rol motor a través de varias raicillas del bulbo raquídeo. El mismo desaloja del cráneo por medio del agujero condíleo anterior, justo poco después de originarse dentro de ese mismo agujero.

Luego de ello, este nervio se acopla a una rama del plexo cervical en el momento en que transfiere fibras nerviosa de los nervios espinales junto con las fibras sensitivas del ganglio espinal que pertenecen al nervio espinal.

El nervio craneal XII tienen lugar inferiormente por dentro del ángulo de la mandíbula por lo que seguidamente pormenoriza una curva hacia adelante para acceder a la lengua.

¿Qué es el Nervio Hipogloso?

Este nervio, también se conoce como el nervio hipogloso mayor o XII par craneal, es un nervio craneano el cual logra la coordinación del movimiento y el desplazamiento de la lengua.

El nervio hipogloso se encuentra en el cráneo y se extiende hasta el borde lateral de la lengua. Este nervio posee 7 ramos colaterales, entre los cuales se ubica el ramo menínqueo o recurrente, el vascular, el anastomótico que es para ganglio plexiforme del neumogástrico.

También están el nervio del tirohiodeo, del hiogloso y del estilogloso. El ramo anastomótico para el nervio lingual y finalmente, el nervio del genihioideo.

Todos estos ramos y nervios ayudan al mismo para que se inerven los músculos de la lengua, a excepción del palatogloso. El nervio hipogloso tiene la disposición  en serie con los nervios III, IV, VI y las raíces ventrales de los nervios raquídeos.

Éste actúa sobre el músculoprotusor de la lengua lo que se conoce como geniogloso.

Respecto al nervio dorsolateral, se podría decir que su ancció-función es sobre la musculatura detrusora de la lengua. El núcleo del nervio del hipogloso obtiene fibras corticonucleares de la circunvolución frontal ascendente (es decir, pre-frontal) y las zonas cercanas al hemisferio contralateral.

Son sus fibras las que nacen o se originan por el surco pre-olivar, justo entre la pirámide y la oliva bulbar por lo que corre de manera lateral po detrás de la arteria vertebral.

Hace perforación de la duramadre de la parte superior del agüero condíleo anterior, y desaloja el agujero por un plano medial a la vena yugular interna, a la arteria carótida interna de los nervios craneales IX, X y XI por lo que avanza inferolateralmente por detrás de la arteria carótida interna.

También avanza por los nervios IX y X para que luego se ubiquen a sí mismos en un espacio situado entre la carótida interna y la vena yugular interna. El asa cervical del nervio hipogloso se constituye por la unión de una de sus ramas con otra del plexo cervical y sus ramas inervan los músculos hioideos.

En exclusiva, este es un nervio que inerva la musculatura de la lengua a través de cuatro nervios adicionales (trigémino, el facial, el glosofaríngeo y el hipogloso; éste es el nervio motor que controla los movimientos de la lengua psilateral).

Son de muy poca frecuencia las neuropatías pero, su constitución se basa en la complicación retrasada más usual en la anestesia regional, por lo que son la segunda causa de demandas en USA, después de la muerte.

¿Cómo funciona?

El nervio hipogloso es quien hace posible que los músculos internos y externos de la lengua funcionen y trabajen de manera correcta (entre ellos el estilogloso, el hiogloso y el geniogloso).

En efecto, éste nervio se encarga de transmitir las fibras motoras a partir de los nervios espinales C1 y C2 hacia los músculos hioideos (el tirohioideo y el genihioideo). Estos músculos se consideran las fibras propioceptivas y sensitivas generalizadas para la duramadre de la fosa cefálica posterior.

¿Qué lesiones puede sufrir el Nervio Hipogloso?

Puede sufrir una lesión nerviosa periférica la cual está  asociada con frecuencia a un trauma que se produce por agujas y catéteres, isquemia, también por la toxicidad de la solución anestésica, compresión o estiramiento neural. (Ver articulo: Placa neuromuscular).

Los nervios periféricos son los encargados de unir al cerebro y a la médula espinal con el resto de nuestro cuerpo. Trabajan conjuntamente ya que el cerebro es quien envía a las distintas partes que constituyen a nuestro cuerpo viajando a través de la médula espinal. Por ello, los nervios periféricos son débiles y se lesionan muy fácil.

 Nervio hipogloso

Una lesión nerviosa es la que podría damnificar la capacidad que el cerebro posee para comunicarse con nuestros músculos internos y órganos. Es por ello que el cerebro necesita de glucosa para que funcione correctamente. A este tipo de daños en los nervios periféricos se les llama “neuropatía periférica” que es la lesión en sí.

También, se podría sufrir cierta parálisis aislada del nervio hipogloso, lo cual es muy poco frecuente pero cuando se evidencia solamente aparece como un signo más que como un síntoma. El mismo es muy grande en algunos casos por lo que ha de englobar parálisis de otros pares craneales.

Por otro lado, se han observado otros tipos de lesiones de este nervio que son unilaterales y bilaterales en severas cirugías con anestesia general.

Generalizando entonces, estas lesiones concisas y temporales por lo que se dictamina de manera espontánea en un tiempo sumamente corto y oscila entre 6 días a 4 meses como máximo.

Otra de las causas que se pueden unificar al proceso de formación de una parálisis del nervio hipogloso, por ejemplo, en una cirugía de hombro, se relaciona con aquellos pacientes bajo antígeno (para que se inhiba o disminuya su toxicidad) con la intubación orotraqueal.

Las lesiones nerviosas que se producen en estos casos se recuperan significativamente al tiempo de unos cuatro meses como se debe evidenciar en la electromiografía de control dando lugar a los potenciales de los músculos genioglosos tanto izquierdo como derecho para que se tracen de igual forma.

Los controles seguidos a los 8 meses han de revelar un retroceso en el transcurso del proceso total de los signos y síntomas. Este tipo de lesión sigue y supone un patrón de recuperación de otras lesiones neurológicas secundarias a los bloqueos nerviosos en múltiples áreas del organismo.

En relación a lo antes señalado, se hace mención de las lesiones como por ejemplo las del peróneo común y del nervio auricular, que permiten el logro de la recuperación total en cursos que varían de tres a siete meses.

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Patologías

La persona puede padecer patologías añadidas, por ejemplo enfermedades sistémicas como diabetes, lupus eritematoso sistémico, también se agrega la artitritis reumatoide, arterioesclerosis, tumores, o única y exclusivamente, una condición física muy limitada.

Estás patologías pueden hacer que el paciente se vuelva más susceptible a las reacciones neurales contrarias en relación con la anestesia local.

Con respecto a los trastornos de este nervio, se infiere que provoca un debilitamiento o desgaste de la lengua en el área afectado, pues en sí, es este nervio quien activa la lengua y hace que la misma pueda moverse de un lado a otro o para masticar.

Ahora bien, entre los factores causales de estos trastornos del mismo nervio se ubican un tumor o una anomalía justo en la base del cráneo, pero en su gran mayoría se considera más un accidente cerebrovascular.

También está la infección en el tronco del encéfalo o las lesiones sucedidas en el cuello, como bien podría ocurrir luego de la extirpación quirúrgica de una obstrucción de una arteria en el cuello a lo que se le llama endarterectomía o bien podría tratarse, manera causal, de una esclerosis lateral amiotrófica.

Entre los síntomas que más se evidencian, se podría decir que se presentan y afectan más a la lengua en el sentido de que la misma se debilita en la parte afectada por lo que al final tiende a desgastarse. A este hecho o proceso se le llama atrofia.

Como factor consecuente, las personas que se ven afectadas por una de estas patologías poseen una dificultad para que se realice la intervención de la lengua, de manera primordial el hecho de hablar, el masticar y la deglución.

La lesión que se presenta debido a la esclerosis lateral amiotrófica, causa suaves y pequeños movimientos de sacudida y agite que es lo que se conoce como fasciculaciones, justo en la superficie de la lengua.

Para el diagnóstico de las patologías se recomienda hacerse una resonancia magnética nuclear (RMN), o algunas veces simplemente una punción lumbar. Para la resonancia magnética es necesario la búsqueda de un tumor o alguna evidencia de accidente cerebrovascular.

En caso de que exista alguna sospecha con probabilidades de algún tipo de cáncer o de alguna infección, es cuando se necesita hacer una punción  en la columna vertebral a lo que se le llama punción lumbar. Con relación al tratamiento, se puede decir que depende únicamente de la causa.

Entre las manifestaciones clínicas que este nervio supone se involucran el debilitamiento de la lengua y sus movimientos, al igual que la disartria (dificultad para articular los sonidos y palabras por causa de una parálisis o una ataxia de los centros nerviosos) y la desviación de la lengua hacia un lado.

Normalmente, la lengua se desvía hacia el lado desde donde se debilita justo al protruirla.

También se añaden a ello las pruebas complementarias para su respectivo diagnóstico, lo que comprende una resonancia magnética como bien lo hemos dicho, una tomografía computarizada, radiografía de tórax,  también el cultivo de líquido cefalorraquídeo y los múltiples análisis hematológicos.

El diagnóstico de las causas que producen estas patologías, suele ser sencillamente amplio y distintivo por lo que se involucra en ello la afección del cráneo y del tronco cerebral por neoplasias (especialmente en los tumores nasofaríngeos y metástasis del basamento del cráneo).

Allí es donde empieza a manifestarse los traumatismos, las respectivas infecciones y enfermedades vasculares como la disección carotídea, el infarto vertebrobasilar, entre otros. Son parte de ello también la cirugía y radiación, la esclerosis múltiple y neuropatías.

La llegada de la parálisis unilateral aislada del nervio hipogloso es de entidad poco usual y de carácter benigno o idiopático, es decir, raro pero mucho más común de lo que alguien se pueda imaginar. Los estudios de imagen que se requieren son de carácter obligatorio para que sean descartadas las causas comunes.

Entre dichas causas se ubican la neoplasia o las lesiones traumáticas o vasculares. De este último caso se requiere un tratamiento particular muy especifico. Se han realizado descripciones de unos pocos casos aislados de parálisis de este nervio luego de procedimientos otorrinolaríngeos.

Estos procesos, como la laringoscopia directa que se prolonga, se realizan poco después de una intubación o del empleo de mascarillas laríngeas para lograr que se estabilice la vía aérea.

Todos los casos que se han publicado poseen y comparten una misma estructura; a través de la exposición del nervio de manera presionada sobre la raíz lateral de la lengua o al estirarse el nervio por la flexión dorsal al tiempo del modo de proceder que son las causas más posibles. (Ver artículo: Nervios Craneales).

A manera de resumen, al detectar de forma post operatoria la parálisis de este nervio se debe considerar la manipulación de la orofarínge. En este mismo caso es donde se utiliza la mascarilla laríngea para que se estabilice correctamente la vía aérea.

El nervio hipogloso puede verse afectado en cualquier punto de su trayecto, esto se debe a la estrecha relación anatómica que tiene con otras vías y núcleos a un nivel bulbar y con lo que sobra de los pares craneales bajos en su recorrido fuera del bulbo raquídeo. (Ver artículo: Sistema Nervioso Central).

La ausencia parcial del movimiento voluntario de este nervio frecuentemente aparece con afectación simultánea de otros nervios craneales como por ejemplo el glosofaríngeo, el vago o el espinal.

Para hacer su respectivo diagnóstico es requerible cierto conocimiento necesario acerca del recorrido del nervio hipogloso y de sus vínculos anatómicos a lo largo de su funcionamiento.

Entre las causas más comunes de la paresia aislada del nervio tenemos las neoplasias intracraneales y las lesiones traumáticas vertebrales que son un 50% más recurrentes. En ciertas ocasiones, la paresia se resuelve de manera espontánea y no es determinada una causa latente e implícita.

Los traumas del cuello por las lesiones en los ligamentos y músculos pueden tener cierta influencia en las complicaciones del nervio hipogloso. No obstante, pocas son las series referidas a la paresia aislada de este nervio.

Función del nervio glosofaríngeo

Primeramente, queremos señalar que es el nervio glosofaríngeo. No es más que un nervio mixto que avanza anterolateralmente para desalojar el cráneo por medio de la fosa yugular.

En esta última se ubican los ganglios inferior y superior de este mismo nervio en los cuales están contenidos los cuerpos celulares para los componentes transmisores de sangre del nervio.

Entre sus funciones se entiende que adopta un carácter sensitivo general de la mucosa de la faringe, la amígdala, la palatina, el tercio posterior de la lengua y también la trompa auditiva y el oído medio.

También es sensitivo para la presión arterial. Se considera el motor propioceptivo para el estilofaríngeo. Aunado a ello, cumple el rol de ser el par craneal con pocas probabilidades de lesionarse ante algún rompimiento de la base del cráneo.

Lesiones que puede tener el nervio glosofaríngeo

Este nervio (IX par craneal) está compuesto por ciertas fibras sensitivas y motoras. Las fibras sensitivas son las que transmiten estímulos nerviosos al seno carotídeo (todo esto comprende la lengua, la garganta, la faringe, las papilas gustativas del tercio posterior de la lengua y el velo paladar).

Por otro lado, las fibras motoras tienen la capacidad de extenderse por la lengua y la faringe. El nervio glosofaringeo o noveno par craneal es quien se encarga de realizar las funciones de deglución y secreción de la saliva.

También se encarga de controlar las sensaciones de la lengua, y participar en el control reflejo de la respiración y la presión arterial. En este mismo sentido, surgen las lesiones del nervio glosofaringeo desde donde se recalca la neuralgia glosofaríngea.

Esta lesión la cual es de poca frecuencia y es una crisis repetitiva de dolores fuertes como producto de la irritación del nervio glosofaríngeo, que se ubica en la parte posterior de la garganta. En zonas cercanas las amígdalas en la zona posterior de la lengua.

También se ubica en la zona baja de la mandíbula. Dicho dolor es dado gracias al mal funcionamiento de este nervio. Este nervio contribuye y favorece al movimiento de los músculos de la garganta por lo que traslada la información de la garganta, las amígdalas y la lengua al cerebro.

El principal factor causal por el cual aparece la neuralgia glosofaríngea, por lo general se desconoce. No obstante, en la mayoría de las ocasiones no es más que una arteria en una postura extraña la cual ejecuta una presión crítica sobre este nervio, es decir, lo comprime.

Las personas que lo padecen siempre tienen breves crisis de dolores difíciles de aguantar que afectan a un lado de la lengua o a la garganta, y en muchas oportunidades, a un oído.

Los médicos especialistas que diagnostican este trauma, se basan y actúan en función de cuán intenso es el dolor y si el mismo logra desaparecer justo cuando se aplica un anestésico local en la zona posterior de la garganta.

Para el alivio del dolor es casi ideal hacer uso de ciertos anticonvulsivos o antidepresivos, como por ejemplo el baclofeno ya que actúa sobre los nervios de la médula espinal y disminuye el número de espasmos musculares. Pero en muchos casos es más precisa una cirugía.

La neuralgia del noveno nervio craneal supone un trastorno que adviene con escasa asiduidad y suele iniciar una vez que se superan los 40 años de edad. Se añade entonces que es mayor la regularidad de este trastorno en los hombres que en las mujeres.

En la gran mayoría de los casos es desconocido su principal factor causal que lo produce. Aunque en algunas ocasiones se produce una neuralgia glosofaríngea cuando una arteria se posiciona de manera anómala que tiende a comprimir el nervio glosofaríngeo.

Este se comprime en una zona seguida del lugar por el cual el nervio sale den tronco del encéfalo. El hueso largo y punzante que se ubica en la base del cráneo es quien se encarga de comprimir el nervio de manera anormal. A este proceso se le llama apófisis estiloides.

En algunas extrañas ocasiones, se concluye que la causa más rara de este trastorno es un tumor en el cerebro o en el cuello, un absceso, un abultamiento en alguna arteria del cuello (a lo que se le llama arteria carótida) o la esclerosis múltiple.

Síntomas

Entre los síntomas y signos de mayor frecuencia, podemos apuntar que se van a manifestar en la neuralgia glosofaríngea las crisis de dolores punzantes neurálgicos las cuales son de corta duración y son producidas de manera discontinua y esporádica pero el dolor que causan es de extrema intensidad.

El desligado de estas crisis usualmente son una acción concreta y precisa, como por ejemplo, el hecho de masticar, tragar, hablar, bostezar, toser o estornudar. Los dolores inician normalmente en la región posterior de la lengua o en la parte posterior de la garganta.

En algunas ocasiones, el dolor se propaga y es extendido hacia la oreja o en la zona de la parte posterior de la mandíbula. Este dolor tan intenso puede llegar a tener una duración que fluctúa entre unos cuantos segundos o posiblemente unos pocos minutos.

Por lo antes mencionado, afecta solamente a solo un lado tanto de la lengua como de la garganta. En cuanto a su diagnóstico se procede primeramente a la detección de los signos, síntomas e indicios. El segundo siempre será el uso de una prueba con un aplicador con punta de algodón y un anestésico. También, en algunas ocasiones se necesita una resonancia magnética nuclear (RMN) o una tomografía computarizada.

La neuralgia glosofaríngea se distingue de la neuralgia del trigémino; ésta causa un dolor similar, por la ubicación del dolor o simplemente por los resultados de una prueba especificada. En esta prueba el médico especialista va a tocar la parte posterior de la garganta con el aplicador que tiene puesto un algodón en su punta. Si se llega a sentir algún dolor, el médico debe aplicar un anestésico local en el área afectada.

En caso de que el anestésico elimine el dolor, existen ciertas posibilidades que de pueda tratarse de una neuralgia glosofaríngea. La razón por la que se realiza una resonancia magnética (RMN) para que se descarten los posibles tumores. Las tomografías computarizadas (TC) se pueden realizar para la respectiva determinación de si la apófisis estiloides es de una duración anormalmente larga.

En cuanto a su tratamiento, se puede basar exclusivamente en los anticonvulsivos y la anestesia local. Pero en ciertas ocasiones, es requerible una intervención quirúrgica. También son de gran ayuda los fármacos que se utilizan para el tratamiento de la neuralgia del trigémino. Si no resulta, aplique un anestésico local en la parte posterior de la garganta pues le proporcionará un alivio provisional por lo que se confirma el diagnóstico.

No obstante, en muchas ocasiones el recurso del tipo terapéutico para que se consiga un alivio duradero es únicamente optar por la cirugía. Se procede a separar el nervio craneal glosofaríngeo de la arteria que es la causa de su compresión, por medio de la ubicación de una esponja de tamaño pequeño entre ambos justo en el área comprimida.

Enfermedades que puede padecer el nervio glosofaríngeo

El nervio glosofaríngeo puede lesionarse por causa de muchas enfermedades que damnificar el tronco cerebral inferior, o en el suelo de la fosa posterior, el foramen yugular o el tracto extracraneal de este nervio. Las manifestaciones clínicas involucran a la pérdida de la sensibilidad de la faringe, e inclusive a la falta de producción de saliva y síncope.

La neuralgia glosofaríngea está referida a una afección presentada con cierto dolor agudo unilateral en la lengua, o el ángulo de la mandíbula, el meato externo y garganta por lo que se les puede asociar al síncope. Los incidentes se pueden desencadenar por medio de la tos, los estornudos, la deglución, o simplemente por la aplicación de presión en el inicio del conducto auditivo externo.

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