Celulitis periorbitaria: ¿qué es? Causas, síntomas, tratamiento y más

A continuación se abordará un tema referente a un trastorno oftálmico poco común; la celulitis periorbitaria. Muy bien caracterizada por observarse en ella cierta enrojecimiento de los párpados, prevaleciente, que posee complicaciones de potencia letal.

Está es una de las infecciones oculares poco comunes, cuyo lugar se da gracias a la invasión de ciertos hongos, bacterias y virus a cualquier parte del globo ocular cuyo tratamiento debe ser sumamente cuidadoso.

 

Tanto ésta como la celulitis orbitaria, ambas celulitis oculares, constituyen una urgencia oftalmológica que no deben ni pueden ser subestimadas o pasarse por alto. Su clasificación tiende a depender de las extensiones anatómicas que ésta pueda suponer.

Éste trastorno es más considerado una inflamación que infección pues se limita a la piel y tejidos circunvecinos ubicados antes  del septum. Muchos sugieren o afirman que podría estar relacionado con un edema renal.

La celulitis periorbitaria es la infección más leve y la que más ocurre con frecuencia, y se da en la parte anterior del tabique orbitario, cuyas complicaciones orbitarias son representadas por sinusitis a un 70%.

En muchas ocasiones creemos que tenemos el poder de resolución a éste asunto por lo que tratamos de autodiagnosticarnos por si mismos. Esto puede ciertamente retrasar el proceso de tratamiento y dañar potencialmente nuestra visión.

Debes tomar medidas preventivas para evitar este tipo de infecciones tan peligrosas. Toma en cuenta el lavado de tus manos antes de palpar tus ojos o párpados o incluso antes de llegar manipular tus lentes de contacto (si has de usarlos). De lo contrario, podría aumentar el riesgo de infecciones oculares.

¿Qué es?

La celulitis periorbitaria (muy bien conocida o llamada por celulitis preseptal) es una inflamación o enfermedad infecciosa de la piel del párpado que no es expandida mas allá del septum de la orbito. (Ver artículo: Párpado).

El septo o septum orbitario es una lámina fibrosa que llega a ser expandida desde el hueso de la órbita hasta los párpados, y se considera una barrera efectiva que logra evitar la misma llegue a ser infectada.

Desde el punto de vista fisiopatológico, la celulitis periorbitaria es un trastorno que se determina a causa de la importante elasticidad de los tejidos que circuvalan al espacio preseptal. Se une a ello, el inmediato acumulo de células inflamatorias y de líquido en el globo ocular.

celulitis orbitraria

De acuerdo con la AAO (The American Academy of Ophthalmology), la celulitis periorbitaria o preseptal y menos riesgosa que la orbitaria ya que se ésta ultima afecta cualquier estructura hallada dentro del globo ocular. En cambio, la preseptal se limita únicamente a afectar los tejidos del párpado.

Hay un 68% de probabilidad de que las heridas en nuestra piel o una cirugía reciente también pueden ser un factor causal de la infección en sospecha. En esto se debe incluir también las posibles cirugías dentales.

Las características anatómicas de la órbita son determinantes en la aparición de este padecimiento ya que más de la mitad de esta cavidad comparte en común paredes con los senos paranasales. Las bacterias y gérmenes están siempre presentes y son capaces de damnificar nuestra condición visual.

Se infiere la poca rareza de ésta en extenderse por los senos paranasales, ya que es casi siempre a partir de la sinusitis que se inicia y empeora gradualmente en una persona. Sobretodo en la edad pediátrica.

Causas de la celulitis periorbitaria

La identificación de las bacterias causales en muchos casos es complicado, puesto que el número de hemocultivos positivos es relativamente bajo.

Se infiere que el principal factor causal de la celulitis periorbitaria es el avance de los gérmenes o bacterias implícitos en heridas cercanamente ubicadas al párpado afectado del ojo. Eso se produce y desarrolla de múltiples formas distintas dependiendo de su manipulación y entorno.

Un ejemplo de ello podría ser el rascado o una picadura de insecto, pero otra vía o método puede provocarla también de manera exclusiva por ejemplo, por traumatismos faciales e infecciones dentales.

En el momento en que la a infección se produce por bacterias como S. aureus, S. epidermidis S. pyogenes, es expandida a la parte más recóndita de la piel. Otra puerta de entrada serían las infecciones o inflamaciones conjuntivales pero esos casos son poco comunes.

Síntomas

Por lo general, las personas que padecen celulitis periorbitaria dan a manifiesto una lesión con tendencias de enrojecimiento con bordes difusos o imprecisos. Estos serían traumatismos, picaduras, procesos alérgicos o edema inflamatorio secundario a sinusitis.

También involucra un aumento de la temperatura local, fiebre y un ardor mínimo pero doloroso acompañad de un calor en el párpado. No involucra la agudeza visual.

Y si se hace una comparación con una celulitis orbitaria, el edema periorbitario no afecta ninguna de las estructuras intraorbitarias; no tiene compromiso ocular ya que solo se trata de la piel que rodea al párpado.

En caso de presentarse síntoma alguno que suponga una celulitis orbitaria, es necesario que se realice una tomografía computarizada para descartar o repudiar las posibles dudas.

Tratamiento

El tratamiento se basa en medidas locales para reducir la inflamación y el uso de antibióticos con cobertura para Stafiloccoc (cloxacilina, flucloxacilina o cefadroxilo). Absolutamente todas las celulitis periorbitarias suelen requerir el ingreso por ser tan potencialmente peligrosas.

Algunas se pueder tratar ambulatoriamente, con un control completo y previa información sobre el posible empeoramiento gradual. Como tratamiento práctico inicial nosotros proponemos, por su relación perjudicial con las sinusitis el uso de amoxicilina para las celulitis periorbitarias.

Es de gran importancia que se tomen muestras previas a la hora de establecer el tratamiento para ajustar éste a los resultados microbiológicos. El tratamiento quirúrgico podrá ser necesario en función del grado de extensión del proceso.

Algunas personas optan por el método de drenajes quirúrgicos como tratamiento efectivo. En la acometida terapéutica de la celulitis orbitaria será necesario un equipo multidisciplinario que implique pediatras, oftalmólogos, radiólogos y, ocasionalmente, neuropediatras.

Tratamiento en adultos

En estos casos, la utilidad de los hemocultivos es baja si se comparan a la de los exudados oculares. Usualmente tiene una evolución ventajosa con resolución del cuadro en las primeras 48 horas, salvo complicación. Todo esto, sí y solo si la diagnosis y el tratamiento son prematuros.

En casos de presentarse criterios de ingreso hospitalario, se harán de forma analítica y con cultivos. Ayúdate con amoxicilina – clavulánico IV.

Para tratar la celulitis preseptal en adultos la normativa de tratamiento intravenoso (IV) es administrado, su lapso de tiempo, el uso de tratamiento antibiótico tópico que se asocia.

Se debe tomar en cuenta tambien la falta de tratamiento antibiótico oral posterior y su duración, la administración de corticoides sistémicos y la suministración de tratamiento quirúrgico local, así como la duración de la permanencia del paciente en el hospital.

Tratamiento en niños

Los procesos de tratamiento en los niños se manejan de forma ambulatoria, con antibiótico suministrados por vía oral y visitas frecuentes al pediatra. A éste último se recomienda preguntar si la afección del infante se puede tratar de otras maneras.

No obstante, su tratamiento va a depender de los síntomas que presente el infante, la edad y cuál sea su estado general de salud. Puede variar de acuerdo a la gravedad de afección de su piel.

Se recomienda con insistencia que al momento de visitar al proveedor de su hijo o hija, pregunte también si hay un momento para llamar después del horario de consultorio en casos de urgencias.

Normalmente, son los antibióticos vía oral los que los médicos recetan para tratar una celulitis ocular leve. Con la suministración del tratamiento adecuado, muchos casos sanan en 7 a 10 días.

Diagnostico

El seguimiento del paciente debe ser estrictamente realizado en base al monitoreo de la temperatura, y seguidamente se debe proceder a evaluar que tan aguda es o podría ser la visión, la movilidad y desplazamiento ocular.

En el marco de los estudios ideales que constituyen su diagnóstico están: Radiografía de senos paranasales donde se puede observar la opacificación de los senos.

De manera posterior se encuentra la tomografía computarizada (abreviada TC);con relación a ella existen críticas respecto a su modo de utilizar y cuándo se debe solicitar. Por lo general se recurre a este medio en la etapa de la sospecha.

En la celulitis periorbitaria se puede evidenciar el aumento de la densidad y su inpalpable engrosamiento a nivel del párpado. Muchos doctores recomiendan que cuando el padecimiento periorbitario sea exclusivo no se solicite proceder a la TC.

 

También existen las plenas posibilidades de que se pueda determinar la formación de absceso subperióstico, y difusamente doloroso.

Complicaciones

Normalmente las complicaciones surgen de la mala higiene visual, principalmente del moho que incide en lo más profundo del ojo que también puede provocar endoftalmitis.

Su gravedad puede variar según su ubicación anatómica, peri u orbitaria. Una higiene adecuada y el acceso a severos tratamientos como los antibióticos orales son precisamente necesarios para controlar este tipo de trastornos.

En los niños

Gracias a las posibles lesiones en el área de la vista o por alguna infecciones de los senos paranasales, un niño corre más riesgo de padecer celulitis del ojo. Al menos más que cualquiera.

Se dice que a través los senos paranasales se puede contraer este tipo de infecciones ya que los hay por encima y debajo de los ojos. Es por ello que al momento de que se manifiesten alguna de ellas, se debe tratar con la mayor atención posible y de inmediato.

Ya que en los niños son más frecuentes las lesiones en la piel, y por ende en el rostro, esto se convierte en un a avance para los agentes bacterianos. Los ya mencionados han de incidir y actuar dentro y sobre las heridas hasta lograr convertirse en lo que llamamos abscesos subperiósticos.

Esos podrían manifestarse con pus. El pediatra puede tomar un cultivo de la piel o la herida y, lo más probable es que haga solicitud de pruebas de sangre para determinar el organismo que está involucrado.

En adultos

Si la infección afecta las partes internas de ambos párpados eso crearía lo que llamamos orzuelo que resultan molestos a la piel.

Cuando la infección irrumpe las glándulas lacrimales, es veraz que se presenten trastornos inflamatorios tales como dacrioestenosis y uveitis. De la misma manera, la infección tiene el dominio de provocar dacriocistitis y timonear a una inflamación y obstrucción del sistema de drenaje lacrimal del ojo.

La infección es un causal implícito en una úlcera corneal, muy parecido a un absceso en el ojo. Si no se la trata, la úlcera corneal puede implicar una circunspecta pérdida de visión.

La úlcera corneal es la herida que se abre en la córnea (una estructura cuya función es cubrir iris y la pupila como un cristal cubre la esfera del reloj).

Las infecciones oculares más severas pueden adentrarse en las partes más encubiertas del interior del ojo y generar índoles que amenazan la vista, tales como endolftalmitis.

En el caso de las mujeres, que siempre recurren al maquillaje y hasta tienden a compartirlo entre sí, algunas han tenido malas reacciones como sarpullidos o infecciones oculares.

 

Esto también es una puerta abierta a los agentes bacterianos pues debes recordar que no porque no se manifiesten los síntomas abiertamente y del todo quiere decir que sales ilesa de contraer una infección ocular.

Todo como un posible producto de un mal olor o un color infrecuente (lo que quiere decir que el producto es viejo o está contaminado).

Los riesgos de compartir el maquillaje de ojos

Entre estos riesgos podemos mencionar que uno de ellos es la aparición de orzuelos o vellos de pestañas infectados, acompañado del picor y enrojecimiento como principales síntomas.

 

De otra forma, compartir maquillaje es riesgoso para las mujeres ya que contribuye a la inflamación de los párpados e infecciones como la conjuntivitis que no ha de ser calmada por el uso de cualquier antibiótico así de fácil.

La conjuntivitis es una de las infecciones contraídas mas comunes y produce una inflamación del tejido fino y traslúcido que recubre el interior del párpado y la parte blanca del ojo y de la conjuntiva.

Las conjuntivitis bacterianas, en especial las víricas, son particularmente contagiosas ya que sus famosas partículas víricas pueden vivir un tiempo prolongado en zonas específicas, objetos y utensilios, en estos últimos se involucran por particularidad los de maquillaje.

Ciertamente, de igual modo, debes cuidarte de los utensilios que se emplean para maquillar las zonas concretas en el rostro. Entre ellas se encuentran los aplicadores y esponjas, brochas, cepillos y lápices de cejas, también máscaras de pestañas y rizadores.

 

Hay que tomar en consideración que, al igual que ocurre con los productos, los gérmenes y bacterias pueden adentrarse en estos materiales y hasta en los mismos productos.

Y no sólo eso, sino que también adoptan la capacidad de trasladarse y transmitirse de manera consecutiva de una persona a otra en caso de que se compartan.

Recomendaciones

Las mujeres en especial deben cuidarse de compartir su maquillaje, cosa que es casi inevitable. Justo en el momento de embellecerse, muchas no se resisten al intercambio de productos que una no tiene pero la otra si y así sucesivamente. Es por ello que te estaremos recomendando como actuar en estos casos en donde es fundamental la higiene ante todo.

Se dice que lo primordial ante todo es lavar las brochas, cepillos y aplicadores con la mayor frecuencia posible. Esto evitará que los microorganismos no deseados ingresen y se almacenen dentro de estos utensilios y por ende en tu rostro. Los compartas o no, se debe hacer su correcta higiene y mantenimiento de los cosméticos.

Los antes mencionados son considerados campos de cultivo para los gérmenes, ya que al pasar una esponja o brocha sobre una zona concreta del rostro (por ejemplo una específicamente grasosa) está se encargará de esparcirlo por todo el área.

Ahora bien, el siguiente paso es sustituirlos por otros cosméticos más nuevos cada cierto tiempo. En los productos viejos o dañados hay muchas probabilidades de contraer infecciones. Incluso cuando olvidamos cerrar bien el producto, el mismo se encuentra expuesto a cualquier hongo o bacteria deambulando por el aire.

Algo que si resulta díficil a las mujeres es identificar cuál de sus productos se encuentra en perfecto estado y/o cuáles no lo están. No es algo que se pueda manifestar del todo.

En parentesis, si has de recurrir a algún maquillador profesional, te recomendamos pedirle que la máscara de pestañas que ha de aplicarte sea de preferencia desechable. Lo mismo debe ocurrir con el lápiz delineador de ojos que es el instrumento que más se acerca a las glándulas lagrimales.

Con respecto a los productos desmaquillantes del rostro, procura que para los ojos sea uno distinto al del resto del rostro. Lo mismo ocurrirá con la toallita o algodón para su aplicación.

En caso de que deses desinfectar los delineadores de ojos, todo lo que te resta hacer es sacarles la punta para poder sumergirlos en alcohol. Esto actuará por unos pocos segundos, luego los retiras, deja que evaporen por si solos y pon a secar. Asimismo, de así desearlo, debe ocurrir con los lápiz de labios y labiales.

Como lo lees, el alcohol es lo más factible para combatir los gérmenes no deseados en tus productos de maquillaje. Y más aún en aquellos formatos en crema como los correctores de ojera que tanto gustan a las mujeres. En ellos es más fácil la exterminación de los mismos ya que son hechos a base de agua.

El cuidado de los cosméticos es lo primordial, lo más higiénico y de buenos resultados. Aparte, contribuye al cuidado de nuestra piel y mejor aún, nuestra visión ya que este tipo de cuidado aplica también a los instrumentos para ojos.

En bebés

Si has de sospechar que tu bebé sufre este terrible trastorno, no te demores en visitar a tu médico. Si la celulitis no se trata a tiempo preciso, ésto puede ocasionalmente provocar cegueras parciales, se es de fácil difusión alrededor del sistema linfático del cuerpo y causar daños mucho más riesgosos.

Ésta infección podría ser resultado de cuán expuestos están a las bacterias durante el avance por el canal de parto, que es el motivo por el que se trata a los bebés recién nacidos con ungüento antibiótico o gotas para los ojos en la sala de partos.

Luego de lo antes mencionado, se debe evitar contacto palpable con los ojos del bebé como medida preventiva a las posibles complicaciones. Al menos hasta que haya evidencia de que se redujo el enrojecimiento.

Las infecciones en los ojos que normalmente ocurren después de que el niño nace pueden llegar a ser antiestéticas ya que siempre lo acompaña el enrojecimiento y la secreción amarilla que causa incomodidad.

Si el pediatra indica que es una infección por bacterias lo que su hijo tiene, lo que más recomiendan es el uso de gotas y ungüentos. Te contamos como se aplican cada uno de ellos…

Aplicación de gotas para los ojos y ungüento oftálmico

El primer paso siempre va a ser lavarse las manos, que es fundamental en la aplicación para proceder a limpiar los ojos del bebé. Para ello se precisa una toallita distinta para cada ojo para que se limpien con suavidad, se debe ir desde el lado de la nariz hasta hacia fuera.

En caso de existir algún material costroso a su alrededor, es preferible mojar un paño o toallita aparta y colocarlo por encima del ojo. Si no puede eliminar la costra, debes humedecer el pañito otra vez. Espera 1 minuto para limpiar, colocar la toalla sobre el ojo y esperar una vez más.

Aunque hayas terminado, de igual forma se te recomienda lavarte las manos. El siguiente paso es poner al bebé boca arriba en una superficie de preferencia plana. Colocar una almohada por debajo de sus hombros o cualquier cosa que permita la inclinación de su cabeza hacia atrás y que pueda moverla hacia arriba.

Gotas para los ojos

En caso de que los medicamentos se encuentren refrigerados, deben ponerse a temperatura de ambiente. Seguidamente, frota el frasco con el medicamento entre las palmas de las manos para darle aun más calor a las gotas.

Si el frasco lo indica, agítalo y indica al niño/a que mire hacia arriba y hacia el otro lado.  Las gotas por ningún motivo no deben drenar a la nariz de su hijo.

El ultimo paso es aplicar la gota con el medicamento en el párpado inferior, muy lejos de los lagrimales, que se ubican en la esquina interna del ojo. Con sumo cuidado, y hacer registro y conteo del tiempo de aplicación.

Ungüento oftálmico

Lo primordial es indicarle a su hijo que debe mirar hacia arriba y para otro lado para que el ungüento no drene su nariz. Se estirará con ligereza y cuidadosamente la piel que está ubicada por debajo del ojo justo por encima del pómulo.

Es allí en donde se debe aplicar una línea delgada del ungüento a lo largo del parpado inferior y su hijo deberá cerrar y parpadear sus ojos para que las gotas y la pomada se dispersen por el ojo. Seguidamente,debes limpiar cualquier exceso en el ojo no deseado con una toallita limpia.

Finalmente, enjuaga el gotero, lava tus manos y luego procede a anotar la hora en la que el medicamento fue suministrado para llevar un control exacto de la aplicación.

Celulitis orbitaria y periorbitaria

La inflamación fragmentaria de un párpado sugiere un motivo de consulta pediátrico inciertamente usual. La celulitis preseptal (periorbitaria) se debe a la dilatación de una infección de los agregados oculares o de la piel de los párpados (dacrioadenitis, orzuelo, dacriocistitis, celulitis por picadura de algún insecto, entre otros).

La celulitis periorbitaria y orbitaria son procesos comunes en pediatría. Por lo general, ocurren en niños menores de 4 años, y en niños mayores es frecuente que se le asocie o relacione con la sinusitis. (Ver artículo: Síntomas del Vitíligo).

Diferencia entre ambas infecciones

A diferencia de ésta, la celulitis orbitaria (también denominada celulitis postseptal) es la infección que logra dañar todo aquello implícito de la órbita que comprende la grasa periorbitaria y la carnadura extraocular.

Suele ser secundaria a lo que se extiende de una sinusitis, siendo la más corriente la sinusitis etmoidal. Los gérmenes más usualmente conllevados son Streptococcus pneumoniae, Staphylococcus aureus y Streptococcus pyogenes.

En caso de presentarse una decadencia de la agudeza visual, oftalmoplejía (que es la parálisis total o deficiente de la motilidad ocular extrínseca),o algún dolor de acuerdo a la movilización, se ha de considerar una celulitis orbitaria. Pues, es ésa una de sus principales características.

Ambas entidades comparten algunos signos y síntomas clínicos, como son el abultamiento, el enrojecimiento inflamado y el aumento de calor local del párpado, pero en general se trata de dos trastornos oftálmicos diferentes e independientes.

Por lo general, la celulitis preseptal es un inquinamento que no suele ni debe provocar múltiples o serias complicaciones de no detectarse y tratarse a tiempo y con sumo cuidado como recomiendan los expertos.

No obstante, la celulitis orbitaria puede suponer complicaciones seriamente graves, como son la decadencia total de agudeza visual o la infección del sistema nervioso central.

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