Dermatitis atópica: ¿Qué es? Causas, signos, síntomas y mucho más

Se trata de un tipo de dermatitis que tiene unos desencadenantes bien específico, y una características que orientan al médico, fácilmente, en su diagnóstico, entre estas podemos señalar la ubicación de los brotes. En este artículo podrás ver en detalle sobre sus síntomas y cuidados.

¿Qué es la Dermatitis Atópica (DA)?

Es una afección que se manifiesta por una reacción excesiva de la piel, asociada con estímulos externos e internos. Se trata de una condición de tipo crónico y hereditario; es decir, si alguno de los padres presenta eccemas, asma, conjuntivitis o rinitis alérgica, es más probable que el niño presente eccema durante su vida.

Hay muchas materias y situaciones que pueden operar como desencadenantes de un episodio inicial, o como agudizantes, en caso de que la persona experimente una dermatitis en ese instante. Unos de estos elementos son: otras alergias, sustancias irritantes para la piel (lana, detergentes, etc.), estrés, variaciones súbitas de temperatura, o que ésta sea muy elevada o muy baja, y bacterias que pueden causar infecciones secundarias en las afecciones.

A quiénes afecta esta enfermedad

Especialmente se da en pacientes infantiles. La incidencia es muy elevada, casi el 10 % de la población la sufre o la sufrió. Aunque habitualmente comienza en la niñez, igualmente ocurre en pacientes mayores. La edad donde se presenta la mayor cantidad de casos es en los primeros 4 o 5 meses de vida, y va disminuyendo al 4 o 5 año. No obstante, hay pacientes que pueden comenzarla a esa edad y sufrirla cuando son mayores.

Características más resaltantes

La característica más destacada de la dermatitis atópica es que muy pruriginosa. Produce que los niños presenten problemas para el sueño nocturno, por cuanto acostumbran rascarse y lastimarse. Los síntomas van cambiando con los años y las localizaciones. En los más chicos, se van a encontrar en mejillas y áreas cercanas al contacto del pañal. ¿Cuándo se puede ver? Al instante de quitarlo, el niño empieza a rascarse.

Generalmente, estos pacientes tienen antecedentes familiares, que no siempre se encuentran fundamentados en dermatitis atópica. En ocasiones pueden manifestarse con asma, rinitis o reacciones urticarianas en padres y hermanos. Esta clase de patología ingresan en el conjunto de enfermedades atópicas.

Causas

Los especialistas concuerdan en afirmar que dentro de las causas de la dermatitis atópica , la principal  es la tendencia genética a padecerla. Sin embargo, hay también algunos elementos medioambientales, alérgicos y nutricionales, e inclusive ciertas prendas de ropa, que la desatan y empeoran. Es una enfermedad que impacta a casi el 20 % de los niños y que se extiende hasta la edad adulta. Se estima entre un 3 y un 5 por ciento de los niños seguirán padeciendo piel atópica en la edad adulta.

La incidencia de la referida enfermedad se va incrementando por los hábitos de vida y factores asociados a la contaminación, somnolencia y el estrés, que incitan su surgimiento. La dermatitis atópica lesiona a bebés e infantes y, en menor grado, a los mayores. En los niños habitualmente en el rostro y en las áreas de doblamiento como los codos, rodillas, la superficie interior de la muñeca o en el cuero cabelludo, así como en glúteos y piernas. En el caso de bebés surge una piel reseca y descamada, que se cae con facilidad.

En los adultos se observan estas erupciones en el cuerpo y el rostro. Pero igualmente, sea niño o adulto, estas afecciones son acompañadas de un prurito de cierta intensidad y de posibles heridas por el rascado.

Causas

La dermatitis atópica es ocasionada por una respuesta de la piel. Esta produce comezón, inflamación y sonrojado continuos. Las personas con esta enfermedad pueden ser más vulnerables por cuanto su piel tiene un déficit de algunas proteínas que conservan la barrera protectora impermeable.

Cómo se ha señalado, es más frecuente en bebés. Puede iniciar inclusive a la edad de dos a seis meses. Numerosas personas la superan al transcurrir del tiempo a inicios de la vida adulta.

Las personas con dermatitis atópica con frecuencia padecen asma o alergias estacionales. Con regularidad, existen antecedentes familiares de enfermedades alérgicas como rinitis alérgica, asma o eccema. Los individuos que presentan dermatitis atópica con frecuencia dan positivo en las pruebas cutáneas para alergias. No obstante, esta dermatitis no es producida por alergias.

Los elementos siguientes pueden agudizar los síntomas de la dermatitis atópica:

  • Alergias a moho, polen, ácaros del polvo o animales
  • Resfriados y aire seco en el invierno
  • Resfriados o la gripe
  • Contacto con materiales irritantes y químicos
  • Fricción con materiales ásperos como la lana
  • Piel reseca
  • Estrés emocional
  • Resecamiento de la piel por darse baños o duchas continuas o nadar con mucha frecuencia
  • Enfriarse o acalorarse demasiado, al igual que cambios repentinos de temperatura
  • Perfumes o tintes agregados a las lociones o jabones para la piel

Tipos

Aunque las lesiones son muy parecidas, a nivel de diagnóstico, la dermatitis atópica se divide en función de la edad del paciente.

Dermatitis del lactante

Esta es la edad de surgimiento más común. Por lo general, la apariencia de las heridas conduce a considerar que la afección es más grave de lo que verdaderamente es. Cuando empiezan a surgir eccemas en los bebés pueden ser de la clase eccema seborreico, para terminar evolucionando a un tipo de eccema atópico.

Las ubicaciones comunes de los eccemas en lactantes son: rostro, tronco y miembros superiores e inferiores. Regularmente, se manifiestan en figuras de placas o parches rojos con edema (líquido bajo la superficie), que pican y sudan, y por el continuo rascado instintivo del bebé, pueden infectarse las lesiones.

Numerosos casos de eccemas en lactantes terminan desvaneciéndose antes del año y medio de vida. Y si bien pueden retornar en cualquier instante, puede ser menor su intensidad. Para esos bebés que siguen sufriendo de eccemas, el patrón de las lesiones varía. Es lo que se conoce como dermatitis atópica infantil.

Dermatitis atópica infantil

Desde el año y medio o dos años de edad, las heridas se desarrollan con más frecuencia en las flexuras (pliegues de la piel), por cuanto son zonas muy proclives a este tipo de afecciones: el pliegue no posibilita que el aire y la luz sequen la lesión, y la humedad ayuda el surgimiento y permanencia de ésta. Las vesículas son más frecuentes que en la dermatitis del lactante.

Las áreas donde evoluciona con más incidencia la dermatitis atópica, a estas edades, son los pliegues interiores de los codos, los pliegues posteriores de las rodillas y los de las comisuras de la boca. El prurito es muy agudo, y el rascado contribuye al surgimiento de lesiones y costras.

Dermatitis del adulto

En los adultos, los eccemas se manifiestan como placas de liquenificación con un aspecto de piel reseca y dura, con engrosamiento mayor a lo normal. El rascado continuo crónico contribuye al deterioro de esas placas, y al brote de excoriaciones, como si se despegara la piel por lo la fuerte del rascado; y se forman grietas que pueden doler. Así como brotan en pliegues, también pueden surgir en la nuca, el dorso de manos y pies, las muñecas, etc.

Lo extraño es que, en muchas ocasiones, la dermatitis del adulto puede desarrollarse con lesiones parecidas a la dermatitis infantil o inclusive, a la del lactante.

Grave

Una investigación multicéntrica internacional ha presentado la seguridad, a largo plazo, del tratamiento biológico en pacientes con dermatitis atópica grave. Este estudio, que cuenta con el concurso de hospitales españoles, ha examinado la acción del dupilumab, que es un anticuerpo monoclonal con características antiinflamatorias. En este ensayo clínico en fase III, han intervenido 740 pacientes que no podían controlar la patología con fármacos tópicos, entre ellos los corticoesteroides con o sin inhibidores de la calcineurina.

A los pacientes se les suministró placebo o en su defecto dos dosis subcutáneas del anticuerpo dupilumab, por semana o quincenalmente. De acuerdo a Pedro Herranz, jefe del Servicio de Dermatología del Hospital Universitario La Paz, de Madrid, y uno de los encargados de esta investigación, a las 16 semanas el 40 % de los pacientes involucrados aclararon totalmente las lesiones cutáneas, en tanto que en un 70 se logró la puntuación de 75 en el índice de severidad y área de eccema (Eczema Area and Severity Index, EASI).

Con estos datos, Herranz cree que sea el comienzo de una carrera de innovaciones terapéuticas, parecida a la que ha experimentado la psoriasis, para la que se han producido novedosas familias de fármacos muy eficaces y seguras. Esperan que con la dermatitis atópica se continúe por los mismos senderos: la venida de terapias que se puedan conservar sin efectos colaterales, y que contribuyan con esos pacientes, cuya calidad de vida es mala, sin una terapia adecuada.

El doctor Herranz sostiene que de esta forma, se podría solucionar la dificultad que envuelven las cremas tópicas con corticoides e inhibidores de la calcineurina, las cuales generan efectos adversos. La corticofobia sostiene que muchos de ellos terminen infratratados. Por eso se requiere dar saltar a una nueva terapia, que muestre un aceptable perfil de seguridad, algo esencial para unos pacientes normalmente jóvenes con una patología crónica. Asimismo, este experto recuerda que los cuidados diariosson un pilar fundamental para los afectados”.

Diagnóstico en la Dermatitis Atópica (DA)

El diagnóstico debe realizarlo el dermatólogo o, en su defecto, el médico familiar. Especialmente, porque la DA puede ser fácilmente equivocada con otras clases de dermatitis y con otras enfermedades de la piel. Es por ello que el diagnóstico dermatológico es muy complejo, pues el médico tratante deberá desechar otras dificultades parecidas.

No se requiere estudios de laboratorio para determinar la dermatitis atópica (eccema). Es posible que tu médico realice un diagnóstico a través de una exploración de la piel y la revisión de su historia clínica. El doctor igualmente puede usar análisis con parches u otras pruebas para desechar otras patologías de la piel o determinar enfermedades que acompañen el eccema.

Si presumes que un alimento determinado fue la causa de la erupción de tu hijo, notifícalo al médico y consúltale sobre el reconocimiento de potenciales alergias por alimentos. El doctor puede diagnosticar dermatitis, luego de conversar contigo sobre los signos y síntomas, y de explorarte la piel. Igualmente, puede proponer que te practiques una biopsia de la piel u otras pruebas, a los fines de desechar otras afecciones epidérmicas.

Prueba del parche

Si el doctor presume que presentas dermatitis de contacto, podría aplicarte el examen del parche en la piel. En esta prueba se colocan en la piel distintas sustancias, en gotas y se cubre el área con gasa y cinta adhesiva.

Después, a lo largo de varias visitas médicas de seguimiento en los días siguientes, el doctor te explorará la piel para conocer si se ha generado una reacción a una de las sustancias colocadas. Esta clase de prueba es más exacta si se la aplica en un mínimo de dos semanas luego de haber desaparecido la dermatitis. Es particularmente útil para revelar una alergia de contacto determinada.

En la consulta médica, en ocasiones, no es sencillo determinar una dermatitis atópica, debido a que las diferencias que pueden identificarse en la teoría, no siempre se pueden determinar con los procedimientos médicos. Sin embargo, regularmente, la calificación de dermatitis atópica presupone que un paciente debe manifestar la sintomatología descrita anteriormente, con las implicaciones familiares ya manifestadas; igualmente es esencial que el doctor deseche otras posibles enfermedades.

No obstante, un diagnóstico preciso de dermatitis atópica en bebés, y niños en sus primeros años es muy importante, principalmente a la hora de establecer el tratamiento pertinente. Para esto, el paciente debe tener, por lo menos, tres o más de las siguientes particularidades:

  • Que el episodio inicial haya surgido antes de los 24 meses de edad.
  • Que los progenitores presenten un historial de eccema o piel seca, u otras enfermedades alérgicas, principalmente si el niño es menor de cuatro años.
  • Que el bebé presente un historial de piel seca, lo que lo hará más proclive al eccema, o que haya manifestado anteriormente eccema u otro tipo de lesión atópica.
  • En niños pequeños, el surgimiento de lesiones en los pliegues de la piel es muy común, como ya se ha señalado previamente. En bebés: cara, tronco y miembros superiores e inferiores.

Por Estrés

La piel es el reflejo de nuestro estado general de salud, tanto físico como emocional. Esta misma piel también puede padecer los efectos embates del estrés; el cual puede conducir a numerosas consecuencias para la salud y, entre éstas, para la piel. La ansiedad, la fatiga excesiva y las tensiones se pueden reflejar en la piel, que el órgano más extenso de nuestro organismo, y al que debemos brindar la debida atención. De esta manera, por ejemplo, la piel puede padecer lo que se reconoce como dermatitis por estrés, que se puede considerar como una dermatitis nerviosa, una alteración que no se debe subestimar. Veamos a continuación cómo se reconocen las señales más frecuentes de este tipo de dermatitis y cómo enfrentarle.

¿Qué es la dermatitis por estrés?

El estrés puede impactar la salud de la piel de diversas formas, desde el surgimiento de urticaria hasta la pérdida del pelo, pasando por la comezón de la psoriasisdermatitis seborréica, rosásea, urticaria, acné, y dermatitis atópica, entre otras. ¿Por qué el estrés puede ser responsable de numerosas patologías de la piel, aparentemente sin vinculación entre sí? No existe una explicación precisa, pero la hipótesis orienta a una vinculación entre la piel y el sistema nervioso. O sea, si el sistema nervioso se ve impactado por el estrés, la piel de alguna forma se manifiesta.

Si bien cualquier área del cuerpo se puede ver lesionada, lo cierto es que el rostro, la cabeza y la región genital son las más impactadas en caso de dermatitis por estrés. Los síntomas que nos avisan de una reacción por estrés son enrojecimiento, sequedad de la piel, prurito y cuando implica el cabello, el surgimiento de caspa.

¿Cómo prevenir la dermatitis por estrés?

Naturalmente, la prevención comienza por normalizar la causa que se halla detrás de la dermatitis, que obviamente es el estrés. Las técnicas antiestrés son una buena alternativa; entre ellas podemos mencionar yoga, pilates o el mindfulness, así como la musicoterapia; a lo que se debe sumar la práctica de ejercicio físico y el seguir una dieta sana y balanceada. Los hábitos sanos son la mejor contribución para fortalecer la salud física y emocional.

¿Cómo tratar este trastorno?

Si alguna porción del estrés se refleja en la piel es conveniente visitar al dermatólogo para ratificar la causa y adoptar el tratamiento más apropiado, de acuerdo a los síntomas y la propia reacción de la piel, siendo lo más recomendable emplear insumos naturales, con efecto calmante y humectante (cremas emolientes), para disminuir la inflamación en esa área del cuerpo. En ciertos casos igualmente puede ser requerido suministrar corticoides tópicos.

Signos y síntomas de la dermatitis atópica

Los síntomas más frecuentes de la dermatitis atópica son los que se señalan a continuación, los cuales forman un círculo vicioso:

  • La piel se evidencia muy seca (xerosis) y manifiesta prurito, el cual puede llegar a ser de mucha intensidad.
  • La piel puede estar muy hinchada y enrojecida.
  • Erosiones o erupciones pequeñas en la piel, que pueden librar liquido por el rascado.
  • Si evoluciona a eccema crónico, la piel puede parecer muy engrosada

Se debe tener un cuidado especial con las heridas a la hora de rascar, porque se pueden generar pequeñas heridas, que pueden sangrar e inclusive infectar.

Los signos y síntomas de la dermatitis atópica (eccema) cambian sustancialmente de un caso a otro, y abarcan:

  • Piel seca
  • Comezón, que puede ser de mucha intensidad, especialmente por la noche
  • Borrones de color rojizo a marrón grisáceo, muñecas, cuello, parte superior del pecho, principalmente en manos, pies, tobillos, párpados, parte interna de los codos y rodillas; y para el caso de los bebés, en el rostro y el cuero cabelludo.
  • Diminutas protuberancias, que pueden expedir líquido y recubrirse con una costra al rascarse
  • Piel engrosada, agrietada y escamosa
  • Piel en carne viva, sensible e hinchada por rascarse

Generalmente, la dermatitis atópica empieza antes de los 5 años de edad, y puede extenderse hasta la adolescencia o la edad adulta. Ciertas personas manifiestan exacerbaciones frecuentes que luego se desvanecen por un tiempo, inclusive por varios años.

¿Cuándo consultar al médico?

Debes consultar con un doctor si tú o tu hijo:

  • Se encuentran tan molestos que la enfermedad incide en el sueño y las actividades diarias.
  • Presentan una infección epidérmica, donde hay rayas rojizas, pus o costras amarillentas.
  • Persisten los síntomas, aunque se hayan aplicado los remedios caseros.

Busca asistencia médica de inmediato para tu hijo si presenta fiebre o si la erupción se nota infectada.

Tratamiento

La dermatitis atópica puede ser perseverante. Es probable que debas probar varios tratamientos a lo largo de meses o años, para controlarla. Incluso, si el tratamiento tiene éxito, los signos y síntomas pueden retornar (exacerbación).

Es significativo el descubrimiento temprano de la enfermedad, para que puedas comenzar el tratamiento. Si la hidratación normal y otras normas de cuidado personal no contribuyen, el doctor puede proponer uno o más de los tratamientos siguientes:

Medicamentos

  • Cremas para regular la comezón y contribuir a restaurar la piel.Es probable que el galeno te prescriba una pomada o un ungüento corticoesteroide. Colócalos respetando las instrucciones luego de humectar el área.

El uso desmedido de esta medicina puede generar efectos colaterales, como la delgadez de la piel.

Otras cremas que tienen fármacos llamados «inhibidores de la calcineurina», tales como tacrolimús (Protopic) y pimecrolimús (Elidel), que afectan el sistema inmunitario.

Se utilizan para contribuir a regular las reacciones epidérmicas en niños mayores de 2 años. Úsalos respetando las indicaciones luego de humectar el área. Evade la luz del sol intensa cuando uses estos productos.

Esos fármacos presentan una advertencia que figura en recuadro negro, en cuanto a un fuerte riesgo de contraer cáncer. Sin embargo, la American Academy of Allergy, Asthma & Immunology (Academia Estadounidense de Alergia, Asma e Inmunología) determinó que la proporción riesgos – beneficios de los pimecrolimús y tacrolimús tópicos, es parecida a la que se da en la mayor parte del resto de los tratamientos tradicionales, del eccema persistente, y que los datos no convalidan el uso de la advertencia que figura en recuadro negro.

  • Medicamentos para combatir la infección.El doctor puede prescribirle una pomada antibiótica si presentas una infección bacteriana en la piel, una ulceración abierta o fisuras. Puede sugerirte ingerir antibióticos orales por un período corto para medicar la infección.
  • Medicamentos orales para regular la hinchazón.Para los casos más delicados, el doctor puede prescribirle corticoesteroides orales, como la prednisona. Estos fármacos son eficientes, pero no pueden usarse por un tiempo alargado, en vista de los posibles efectos colaterales peligrosos.
  • Una opción nueva para el eccema grave. La Administración de Alimentos y Medicamentos (Food and Drug Administration) ha admitido últimamente un nuevo fármaco biológico inyectable (anticuerpo monoclonal) llamado «dupilumab» (Dupixent). Se usa para atender a personas con una enfermedad grave que no reaccione adecuadamente a otras alternativas de tratamiento. Es un fármaco reciente, de manera que no se tiene un registro extenso sobre cuánto eficaz es para las personas. Las investigaciones demostraron que es seguro si se usa según las instrucciones. Es de elevado costo.

Terapias

  • Vendajes húmedos.Una terapia eficiente e intensiva para la dermatitis atópica grave involucra rodear el área afectada con corticoesteroides de uso tópico y vendas humedecidas. En ocasiones se realiza en un centro hospitalario, en personas que muestran lesiones generalizadas, por cuanto es un trabajo intensivo y necesita la destreza del personal de enfermería. Además, puedes solicitarle al doctor que te oriente sobre cómo efectuar esta técnica en tu hogar. 
  • Fototerapia. Esta terapia se usa en personas que no se reponen con tratamientos tópicos, o que vuelven a manifestar una exacerbación expedita luego de la terapia. La forma más sencilla de fototerapia (terapia con luz) radica en exhibir la piel a una cantidad regulada de luz solar natural. Otras formas usan luz artificial ultravioleta A (UVA) y ultravioleta B (UVB) de banda angosta, sola o con fármacos.

Aunque es eficiente, la fototerapia a largo plazo presenta efectos nocivos, como envejecimiento precoz de la piel e incremento del riesgo de sufrir cáncer de piel. Por los motivos mencionados, la fototerapia no se usa con tanta periodicidad en niños pequeños, y no se efectúa en bebés. Asesórate con el doctor sobre las ventajas y desventajas de la fototerapia.

  • Asesoramiento psicológico.Conversar con un terapeuta u otro especialista puede colaborar con las personas que se sienten avergonzadas o frustradas por su enfermedad en la piel.
  • Relajación, modificación de la conducta y biorretroalimentación.Estas orientaciones pueden contribuir con las personas que tienen el hábito de rascarse.

Eccema del lactante

El tratamiento para el eccema en bebés (eccema del lactante) involucra lo siguiente:

  • Definir y evadir las sustancias irritantes de la piel
  • Impedir temperaturas límites
  • Aceitar la piel del bebé con aceites de baño, cremas o ungüentos

Asesórate con el médico del bebé si estas medidas no alivian la erupción epidérmica o si la erupción cree infectada. Es probable que el bebé requiera un medicamento de venta con prescripción facultativa, para regular la erupción o para atender la infección. El médico igualmente puede sugerir un antihistamínico oral para contribuir a reducir la comezón y para inducir el sueño, lo que puede ser de utilidad para el prurito y las incomodidades por la noche.

Tratamiento natural

Cuando se padece una erupción de dermatitis atópica se debe tener gran precaución en cuanto a qué productos se utilizan para calmarla. Por ello, los siguientes remedios naturales pueden ser efectivos sin ser invasivos para la piel.

  • Prendas transpirables. Es de mucha importancia que la piel no se halle en contacto con prendas que no posibiliten la transpiración; cuanto mejor pueda la piel respirar, más pronto se sanará y sus consecuencias no serán de mayor dificultad. Asimismo, las prendas de vestir de algodón son recomendables a las fabricadas por fibras sintéticas.
  • Jabones no agresivos. Usar artículos naturales que no tengan elementos agresivos para la piel, y que presenten un Ph adecuado, es determinante.
  • Beber agua para la hidratación de la piel. La hidratación es uno de los elementos más significativos a la hora de atender la piel, más si se sabe que se sufre de dermatitis. Cuando se padece un brote hay que conservarse hidratado, para eso se debe beber agua en vez de refrescos y otras sustancias, recuperará notablemente la apariencia de la piel.
  • Cremas adecuadas. Como se ha señalado anteriormente, la hidratación es decisiva para la piel. Por ello, aparte del agua, las cremas emolientes con aloe vera cumplirán un papel muy notable. Una pomada a base de esencia de plantas, como la caléndula que suministran la hidratación necesaria, será de gran utilidad para apaciguar la piel.

Finalmente, la dermatitis atópica es una lesión epidérmica genética y crónica. No se contagia ni es infecciosa, si bien es muy incómoda para quien la sufre. Por esto resulta de provecho documentarse sobre consejos y remedios caseros para prevenirla y aliviar las consecuencias de sus brotes. Consejos como la humectación de la piel, usar jabones naturales y no agresivos, y las infusiones, entre otros, contribuyen a tolerar de buena manera la dermatitis atópica.

Remedios naturales para la dermatitis atópica

Agua de mar. Desde siempre son conocidas las excelentes propiedades del agua de mar para nuestra piel y cuerpo en general, por ello debe estar en esta enumeración. El agua de mar contribuye a enfrentar este tipo de dermatitis por cuantoposee propiedades antiinflamatorias y depurativas. Para que sea efectiva se debe limpiar el área lesionada dos veces diarias, en la mañana y de noche. Para esto se humedecerá una pequeña toalla en agua de mar, y se bañara con ella el área donde la dermatitis atópica ha producido secuelas.

Aloe vera. Las propiedades del aloe vera que benefician a la piel son abundantes. Entre estas se señalan la renovación de la piel y la mejoría de las irritaciones o erupciones que en ella puedan surgir. Para poder usar esta planta se debe extirpar el líquido que contiene. Puedes colocarlo de manera directa con la planta o extraerlo en un recipiente y usar los dedos para su aplicarlo. No debes olvidar almacenarla en un sitio fresco.

Avena. Realmente lo que utilizaremos será el agua que resulta de hervir la avena en agua. Para esto agregaremos media taza de avena a un litro de agua y se hervirá la mezcla. Una vez que el agua hierva, se colará el líquido de manera que no quede ningún residuo de avena. Al terminar, se humedecerá una pequeña toalla con el líquido que resulta, y se aplicará en la región lesionada por dermatitis.

Levadura de cerveza. Es una sustancia que se identifica por ser un potente depurativo de la piel, la cual se aconseja en numerosos casos de dermatitis. Puede ingerirse de dos maneras: Una de ellas es la presentación en forma de polvo, para ser mezclada con yogures o bebidas que faciliten su ingestión. Por otra parte, existen marcas que han comercializado la levadura de cerveza en tabletas que son perfectas para las personas que hallan el sabor de la levadura muy fuerte. De cualquier forma, el consumo de esta levadura no debe ser mayor a dos dosis por día.

Tratamientos caseros

Cromoterapia azul

Las dificultades de salud que ocasionan abultamientos en la piel, como es el caso de la dermatitis, están relacionadas con la coloración roja. Es sabido que el color que se opone al rojo es el azul, el cual se asocia justamente con propiedades antiinflamatorias, de acuerdo a las técnicas de curación mediante el color (cromoterapia). En esta orientación existe un curioso y asombroso remedio antiguo para aliviar las inflamaciones de la piel usando los poderes curativos del azul.

Preparación

  • Se requiere de un recipiente de cristal azul, que se llenará de agua, el cual se expondrá al sol por al menos dos horas.
  • Tomaremos un vaso (200 ml) 30 minutos antes de cada una de las comidas principales.

Agua de mar. Este es otro de los remedios caseros para la dermatitis. El agua de mar no solamente es antiinflamatoria, alcalinizante y depurativa, sino que además nos aporta minerales que requerimos. Con una toallita mojada en agua de mar nos limpiamos la piel lesionada y la dejaremos secar al medio ambiente.

Lo realizaremos dos veces al día: al levantarnos en la mañana y antes de dormir.

Avena. Es un extraordinario remedio casero que podemos poner de forma externa en la piel. Es un cereal medicinal sin duda, muy recomendado para su uso y consumo frecuente gracias a sus extraordinarios valores alimenticios. Si padecemos de dermatitis en una zona importante del cuerpo sugerimos aplicar un baño con avena.

Preparación

  • Se hervirán 500 gramos de avena en hojuelas, por tres minutos, y después batiremos bien la mezcla.
  • La leche espesa de avena obtenida, se le añade al agua de la bañera.
  • Para áreas de piel más pequeñas o para complementar este baño, se puede fabricar una esponja de avena metiendo los copos crudos de este cereal en una tela porosa tipo gasa, que amarraremos con un lazo.
  • Cuando se introduzca en agua caliente, la avena se irá descomponiendo a través de suaves masajes e irá desprendiendo partículas en nuestra piel.

Infusiones medicinales

Las infusiones hechas con plantas medicinales operan de forma interna sin perturbar el equilibrio de la piel. Efectivamente, estas plantas son depurativas y nos contribuyen a descartar toxinas que están estorbando en la salud dérmica:

  • Cola de caballo
  • Zarzaparrilla
  • Ortiga

Podemos ingerir dos o tres tazas diarias y combinarlas o alternarlas.

Levadura de cerveza

Esta sustancia tiene tantas cualidades favorables para la salud que se puede tomar como complemento diario para evitar enfermedades, y nivelar y vigorizar el cuerpo. Aparte de ser un alimento sumamente nutritivo y controlador, la levadura de cerveza es un excelente depurativo de la piel que se aconseja especialmente en casos de dermatitis.

  • Se puede consumir en comprimidos, o bien en polvo mezclándola con algún batido, jugo o yogur.
  • Si se toma unida a las comidas se mejorará la asimilación de sus elementos nutritivos.
  • Ciertas marcas la comercializan ya desamargada para atenuar su sabor.

Se debe recordar que los remedios naturales no suplen la consulta al médico ni el suministro de los fármacos que el especialista pueda prescribirle. Estos remedios caseros pueden ayudarte a calmar síntomas, pero ante cualquier duda, asesórate con tu doctor.

Crema casera

Este estupendo ungüento puede favorecerte para superar las dificultades del eczema. Al probarlo verás que los resultados son asombrosos. El prurito deja de ser un problema y te sentirás mejor. Esta fórmula está creada con ingredientes naturales que mezclados hacen que sea una composición exquisita para tu piel.

El eczema es un vocablo general utilizado para descifrar un sonrojado que surge en la piel, principalmente en la de bebés. Puede lesionar al 30 % de la población. No obstante, el eczema refiere a la patología más frecuente de la piel, la dermatitis atópica, la cual es una enfermedad crónica de la piel que muchas personas padecen desde la infancia. A continuación, ciertas cosas que se deben tener presente para determinar si tienes eczema o no:

  • Piel seca o sensible
  • Piel sonrojada o hinchada
  • Comezón persistente
  • Parches de oscurecidos en la piel
  • Exudación o conformación de costras
  • Zonas inflamadas

La crema que se va a elaborar es absolutamente natural y está compuesta por cuatro hierbas clave que poseen características específicas para calmar los tipos más frecuentes de problemas de piel. Las hierbas referidas se detallan a continuación:

Caléndula. No son solamente flores hermosas, sino que además son una clase hidratante más ligero. Se puede usar para confeccionar jabones y champús.

Consuelda. Es una hierba más poderosa, que puede contribuir a unir los huesos de nuevo, y además es reconocida por sanar morados rápidamente. Solamente se debe usar para uso tópico y nunca se puede emplear en una herida abierta. Como es de esperarse, esta hierba es muy usada en productos curativos naturales que existen en el mercado.

Plátano. Igualmente es excelente para usar como aplicación tópica. Lo más beneficioso del plátano en la piel es su empleo como una solución anti-picazón. Con frecuencia se emplea para tratar picaduras incómodas.

Hierba de San Juan. Finalmente, la hierba de San Juan es excelente para enfriar las hinchazones. Por ello, si presentas un enrojecimiento especialmente desagradable, esta hierba es el remedio.

Cómo hacer los aceites

Primero requieres elaborar los aceites, por lo que necesitas un frasco para cada hierba y una generosa cantidad de aceite de oliva para llenar cada envase.

  1. Coloca ¼ de taza de la hierba en cada tarro de conservas.
  2. Agrega media taza de aceite de oliva.
  3. Permite que reposen por dos semanas.
  4. Etiqueta los aceites con los nombres de cada hierba.
  5. Luego de dos semanas, cuela los aceites usando un colador con malla de alambre.
  6. Añade los aceites de nuevo a los frascos de cristal.
  7. Vuelve a etiquetar los tarros para su uso.

Cómo hacer la crema

  • 1/4 taza de aceite de caléndula
  • 1/4 taza de aceite de plátano
  • 1/8 taza de San Juan
  • 1/8 taza de aceite de consuelda
  • 1 1/2 cdas de gránulos de cera de abejas o cera de abejas rallada
  • 1/2 cucharadita de manteca de karité
  • 5-10 gotas de aceite esencial de lavanda
  1. Coloca los aceites al baño de maría con cera de abeja y manteca de karité. Se puede usar un recipiente para microondas grande o una taza grande.
  2. Si usas una caldera doble, coloca el fuego bajo hasta que observes que la manteca de karité y la cera de abejas se han fundido. Si empleas un horno microondas, cocina por un minuto al máximo, y luego deja 20 segundos más bajando la intensidad, hasta que la cera y la mantequilla se fundan.
  3. Combina el aceite esencial con un palo. Seguidamente, vierte la mezcla en los tarros para conservas.
    Seguidamente se espera que se enfríe. Si la consistencia es muy difícil de manejar, usa el palo para retirar las sobras.
  4. Cuando la textura de la preparación sea parecida a la Vaselina, es el instante de colocar el bálsamo en la piel, igual como harías con cualquier otra crema. Frota con suavidad y déjala que actúe por toda la noche. Repite a lo largo de varios días para notar sus efectos.

Recomendaciones

  1. La prevención, el primer paso. Es significativo asumir medidas de prevención para evadir brotes y mantener un registro de cuándo y dónde surgieron las lesiones, y así determinar los probables elementos desencadenantes.
  2. Tratar y limpiar la piel con frecuencia. La rutina en la higiene es esencial para conservar una piel sana. Los especialistas aconsejan usar cuidados recomendados para pieles atópicas que contribuyan a alimentar y resguardar la barrera epidérmica de la piel, así como evadir el agua muy caliente en vista de que puede empeorar la hinchazón.
  3. Secar la piel con cuidado. Lo más recomendable es usar toallas de algodón y sin restregar para evitar daños e irritaciones en las áreas afectadas.
  4. Aplicar una crema humectante apropiada. Las pieles con dermatitis atópicas se caracterizan por ser muy secas. Los especialistas aconsejan emplear regularmente cuidados emolientes para suministrar la cantidad de nutrientes requeridos a la piel.
  5. Usar un protector solar indicado para pieles sensibles. Es de suma importancia resguardar la piel de los rayos solares a lo largo de todo el año, aparte de brindar una atención esmerada a las áreas más vulnerables.
  6. Abrigarse excesivamente puede ser contraindicado. Principalmente a los niños se procura abrigarles en exceso para que no sientan frío. En numerosas ocasiones, terminan sudando y empeorando los síntomas de esta lesión.
  7. Evitar el roce con prendas sintéticas.Se aconseja optar por ropas de algodón y evadir los sintéticos y las lanas, que propenden a producir reacciones alérgicas en la piel. Asimismo, a la hora de lavarlas, se recomienda un doble enjuague para sacar completamente los residuos de jabón que pudieran haber quedado. No se aconseja el uso de suavizantes.
  8. Usar geles especiales para baño.Principalmente, en el caso de niños, se recomienda emplear productos que no tengan jabón, los cuales tienden a secar mucho la piel. Cualquier artículo usado debe ser hipoalergénico y sin aromas.
  9. Mantener un ambiente húmedo en habitaciones. Esto es una técnica para impedir la exagerada resequedad de la piel, se recomienda conservar los interiores húmedos, principalmente a lo largo del invierno, por el empleo de la calefacción.
  10. No excederse de ciertos alimentos en la dieta. Aunque no se prohíbe de manera oficial ningún alimento, algunos de estos tienen más riesgo que otros. Asesórese con su doctor y deseche, si procede, de aquellos alimentos probables de producir crisis.

Si los niños de la casa presentan la piel atópica, es muy buena estrategia usar las nuevas tecnologías, para que se vayan concienciando y aprendiendo a cuidar su piel.

Laboratorios Dermatológicos Uriage ha desarrollado la APP de salud ATOPEDIA. Esta app está disponible de manera gratuita tanto en Google play como en el Apple Store. Con Atopdia los niños aprenderán a preservar de su piel.

Seguidamente, se presentan una lista de consejos para conservar la piel en condiciones apropiadas, lo que posibilitará regular, hasta donde sea posible, los brotes de dermatitis atópica, cuando estos surjan.

Como ya se ha señalado, el eccema no se cura, y los pacientes pueden presentar períodos de marcada mejoría, seguidas de otras donde los brotes son habituales. Lo más significativo, a la hora del cuidado, es no descuidar los siguientes consejos, aún en épocas de alivio y recuperación:

  • Es aconsejable usar pomadas emolientes, que humecten y posibiliten restablecer la estructura de la piel que, en numerosos casos, se halla quebrantada por las lesiones epidérmicas. No solamente a la hora de emplear el corticoide, sino varias veces por día, tantas como sea necesario, en vista de que una piel bien humectada manifiesta menos prurito al momento del brote, y habitualmente requiere menos cantidad de corticoide para mantenerlo bajo control. El doctor y el farmacéuta pueden recomendar varias marcas hasta hallar la que más se adecúe a los requerimientos del paciente.
  • Después de la ducha, la crema debe ser aplicada generosamente por todo el cuerpo, por cuanto un paciente atópico puede manifestar los eccemas en cualquier instante. Es recomendable usar un jabón con pH ácido, y es necesario lograr un exacto equilibrio, en lo que a una buena higiene se refiere, en vista de que es tan contraindicada la higiene excesiva (destruye el manto lipídico ácido de la piel) como su falta.
  • Al secar la piel es recomendable realizarlo suavemente, principalmente en un evento de eccema, tratando de no restregar, y usar toallas suaves que no produzcan una reacción en la piel.
  • Generalmente, es siempre de importancia que el paciente permanezca retirado de esos productos, sustancias, alimentos o tejidos que pueden inducirlo a padecer un nuevo brote. Ciertos alimentos ricos en histamina (frutos secos, fresas, marisco…) pueden, en infantes muy vulnerables, desatar un brote. Algunos tejidos como la lana; y un medioambiente seco y caluroso (con aire caliente) igualmente pueden producir un evento o exacerbar uno ya presente.
  • Finalmente, hay que tener presente siempre que, cuando se usa un artículo por vez primera(aceites, cremas solares, cosméticos, tintes…) es aconsejable realizar una técnica, que radica en colocar una pequeña cantidad del producto en cierta zona, como atrás de la oreja o en zonas poco sensibles, para poder examinar la reacción de la piel frente el producto. Permitirle actuar algunas horas, porque el brote no suele surgir de forma inmediata. Si la piel manifiesta cierta clase de sonrojamiento o picazón, es probable que ese producto predisponga a padecer un brote de eccema.

¿Qué alimentos evitar?

La patología de la piel reconocida como dermatitis atópica se hace cada vez más común, inclusive, se dice que a lo largo de los últimos veinte años los casos se han duplicado en todo el mundo. Esta erupción de la piel que ocasiona inflamación y prurito, se produce por la ausencia de filagrina, la cual es una proteína que junta a las células de la epidermis. Sus síntomas pueden calmarse si comienzas a manipular de forma correcta la dieta para la dermatitis atópica.

El tratamiento para una piel atópica no solamente está basado en cuidarla exteriormente, igualmente está sujeto a tener una dieta balanceada. Los especialistas afirman que, si se lleva una alimentación con abundantes ácidos grasos omega 3 y con vitamina A, los incómodos síntomas van a aliviar, por lo que la terapia nutricional para la dermatitis atópica puede resultar muy efectiva.

Pero ¿En qué radica la dieta para tratar la dermatitis atópica? Los especialistas en el la especialidad afirman que, si se ingiere atún, aceites vegetales, salmón; o sea, alimentos con omega 3, los síntomas de la piel atópica van a reponerse gradualmente. Y si también incorporas calabaza, sandía, zanahoria o melón, alimentos con abundante vitamina A, probablemente percibirás la diferencia.

Dermatitis atópica y alimentación

Ya conocerás que la mayor parte de los tratamientos para la dermatitis atópica están orientados a moderar los síntomas. Es por esto que, la dieta para dermatitis atópica en adultos y niños, está basada en alimentos que tengan cierto contenido nutricional, que calme o descarte los síntomas.

Es necesario que te familiarices con los alimentos sugeridos para tratar la dermatitis atópica, y por qué resultan tan eficientes:

-Alimentos ricos en vitamina A: los vegetales, las zanahorias, el melón, la sandía, las espinacas y el albaricoque, que son ricos en vitamina A, son excelentes para aumentar las defensas y subsanar las células que constituyen la piel.

-Alimentos con vitamina C: esta vitamina presenta cualidades regenerativas para la dermis, así que debes consumir bastante pera, naranja, mandarina y papaya.dermatitis exfoliativa

-Alimentos con vitamina E: incorporar en la dieta el kiwi, el aceite de oliva, el aguacate, además de otras frutas y verduras ricas en esa vitamina, es excelente por cuanto son antioxidantes muy recomendados para el mantenimiento de la piel.

-Alimentos ricos en biotina: este nutriente se encuentra presente en tomate, plátanos, manzanas, coliflor, legumbres y cereales integrales; es excelente para el cuidado de la piel. A este conjunto se les anexan los alimentos ricos en Omega 3 como el atún o el pescado azul.

Pero, así como existen alimentos muy aconsejables para que los síntomas de la dermatitis atópica se calmen notablemente, asimismo hay una lista de alimentos que debes evadir para no empeorar la sintomatología. En este caso, los especialistas aconsejan no comer:

  • Carne ahumada ni en conserva
  • Cacahuates
  • Huevos
  • Productos lácteos
  • Ciertos pescados

Es indudable que, si presentas piel atópica, debes estar muy pendiente de lo que comes para que puedas tolerar la enfermedad con menor molestia.sarpullido en el cuerpo

¿Tiene cura la dermatitis atópica?

De acuerdo a ciertas investigaciones, la dermatitis atópica se sana con el empleo de antibióticos y corticoides.

Hay mitos y falsas afirmaciones alrededor de las causas y el tratamiento de esa patología. Lorea Bagazgoitia, dermatóloga del Hospital Universitario Ramón y Cajal, en Madrid, y autora del Blog de Dermatología, examina y explica cada uno de ellos.

De acuerdo a su experiencia, asegure que “los corticoides son el tratamiento clave de la dermatitis atópica y que no tienen riesgo siempre que se utilicen bajo la supervisión de un dermatólogo. Los antibióticos se usan de forma puntual cuando hay infección en la piel”.

Cuidados en la dermatitis atópica

El eccema es una perturbación crónica de la piel que radica en erupciones escamosas y con picor. La dermatitis atópica es el tipo más frecuente, la cual se le atribuye a un patrón de respuesta de la piel, parecida a una alergia, que ocasiona una hinchazón extensa en la piel. La mayor parte de las personas con dermatitis atópica, igualmente carecen de unas proteínas de la superficie de la piel, las cuales son de mucha importancia para mantener la misión de barrera de la piel. Esto genera como resultado, que la piel se irrita más fácilmente con irritantes de menor intensidad.

Atender la piel en el hogar puede disminuir la necesidad de fármacos.

Contribuye a disminuir la picazón y el rascado

Procure no rascarse el salpullido ni la piel en el área hinchada.

  • Calme la comezón a través del uso de hidratantes, esteroides tópicos u otras cremas prescritas.
  • Conserve las uñas de su hijo cortas. Considere la posibilidad de utilizar guantes suaves si el rascado en la noche se ha convertido en un problema.

Los antihistamínicos ingeridos por vía oral pueden atenuar la picazón si presenta alergias. Con frecuencia puede adquirirlos sin necesidad de un récipe médico. Ciertos antihistamínicos pueden producir somnolencia, sin embargo, pueden contribuir con el rascado mientras está durmiendo. Los últimos antihistamínicos producen poca o ninguna somnolencia, dentro de los cuales se mencionan:

  • Fexofenadina (Allegra)
  • Loratadina (Claritin, Alavert)
  • Cetirizina (Zyrtec)
  • El Benadril o la hidroxicina se puede ingerir en la noche para calmar la picazón y permitir el sueño.

Cuidado diario de la piel

Conserve la piel lubricada o hidratada. Utilice loción, crema o ungüento (como vaselina) dos a tres veces al día. Los hidratantes deben ser sin colorantes, fragancias de alcohol, esencias u otros químicos. Asimismo, servirá tener un humidificador en casa.

Los humectantes y emolientes operan con más eficiencia cuando se emlean en la piel que este humedecida. Luego de bañarse o lavarse, seque la piel aplicando algunas palmaditas y después aplique la crema hidratante de inmediato.

Se pueden usar diversos tipos de emolientes o humectantes en diferentes momentos del día. Casi siempre usted puede emplear esas sustancias con la frecuencia que se requiera para conservar la piel suave.

Evada cualquier elemento que agrave sus síntomas. Esto puede abarcar:

  • Alimentos, como huevos en niños muy pequeños. Siempre consulte con su médico primero.
  • Lana, lanolina y otros tejidos que causen picor. Use ropa de vestir y de cama de textura suave, como el algodón.
  • La sudoración. Se debe tener cuidado de no colocarse excesiva ropa en el clima más cálido.
  • Jabones o detergentes fuertes, así como artículos químicos y disolventes.
  • Cambios violentos en la temperatura corporal y el estrés, que pueden producir sudoración y agravar su estado.
  • Detonantes que producen síntomas de alergias.

Al lavarse o bañarse

  • Báñese con menor periodicidad y tenga contacto con el agua lo más breve posible. Los baños leves y más frescos son preferibles a los baños calientes y extensos.
  • Use jabones suaves para la limpieza de la piel en vez de jabones tradicionales. Utilice estos productos solamente en su rostro, zonas genitales axilas, manos y pies, o para quitar la suciedad visible.
  • No se restriegue ni se seque la piel con mucha fuerza, ni por tiempo prolongado.
  • Luego del baño, es de mucha importancia aplicar cremas, lociones o ungüentos lubricantes en la piel, aún estando húmeda. Esto ayuda a capturar la humedad en la piel.

La erupción epidérmica en sí, además del rascado, con frecuencia ocasionan una rasgadura en la piel, y pueden inducir una infección. Permanezca atento al sonrojado, el calor, la inflamación u otras sintomatologías de infección.

Medicamentos prescritos por el médico

Los corticosteroides tópicos son medicamentos usados para atender afecciones donde la piel se torna roja, hinchada o adolorida. “Tópico” quiere decir que usted se lo pone sobre la piel. Los corticosteroides tópicos igualmente se pueden calificar de esteroides tópicos o cortisonas tópicas. Estos fármacos contribuyen a “calmar” su piel cuando se encuentra irritada. Su doctor le prescribirá la cantidad y frecuencia con la que debe usar la medicina. No use más fármaco ni con más frecuencia de lo que se le ha indicado.

Puede requerir otros medicamentos de prescripción médica como una crema protectora de reparación. Estas contribuyen a reparar la superficie normal de la piel y a rehacer la barrera rota.

Su médico puede suministrarle otros medicamentos para que los utilice en la piel o los tome vía oral. No pase por alto respetar cuidadosamente las indicaciones.

Cuándo llamar al médico

Acuda a su doctor si:

  • El eccema no reacciona a las cremas hidratantes o al hecho de evadir los alérgenos.
  • Los síntomas se agravan o el tratamiento es inútil.
  • Presenta signos de infección (fiebre, enrojecimiento o dolor).

Prevención

La dermatitis atópica, una patología inflamatoria crónica de la piel que produce eccemas (áreas sonrojadas que ocasionan prurito e hinchazón). No tiene una causa específica, sino que son varios los elementos detonantes que no siempre operan de la misma forma. Ni siquiera es requerida la interacción de todos ellos para que se desarrolle la enfermedad.

La Dra. Carmen D’Amelio Garófalo, experta de la Universidad Clínica de Navarra, argumenta que ciertos agentes son propios de la persona, y se encuentran condicionados por la carga genética y que otros son elementos de hábito o medioambientales, donde los alérgenos cumplen un papel significativo, principalmente, porque pueden generar brotes.

Una incógnita aumenta los pasos a transitar para su prevención; se trata de la predisposición genética que no se puede regular y, como consecuencia, menos aún evitar. No obstante, los elementos medioambientales, bien sean alérgenos o irritantes, sí son regulables. En este sentido la doctora D’Amelio recomienda “Es conveniente hacer un estudio alergológico a tiempo para controlar y tener las pautas adecuadas para prevenir otras enfermedades alérgicas”.

Son los niños los más impactados por esta dolencia. Más del 60 % de los casos surgen a los tres primeros años de vida y tienden a ir reduciendo sus brotes con la edad, si bien puede seguir hasta la adultez. Los lactantes la padecen en la cara, miembros superiores e inferiores y dorso de los pies, en tanto que en los adultos la sufren más en las áreas traseras de las rodillas, la porción interna de los codos y el cuello.

¿Cómo prevenirlo?

Los expertos aconsejan una lista de pautas sencillas que posibilitan la disminución del prurito y el rascado, y como consecuencia, reduzcan los brotes.

  • Buena hidratación: de preferencia utilizando sustancias sin perfumes (geles sin detergente o especiales para pieles atópicas). A medida que se mantenga la piel lo más hidratada posible, será menor la probabilidad de que se afecte esa piel, y por tanto, nuevos brotes.
  • Efectuar baños breves: es una referencia en torno a su extensión, en vista de que no implica su frecuencia: Se pueden aplicar a diariamente vigilando el tiempo.
  • Evadir temperaturas límites: el frío y la sudoración agravan el eccema y, por ello, se incrementa el rascado y el riesgo de infectarse, pese a que el mar y el sol, tomándolos con la debida protección, poseen un efecto antiinflamatorio favorable.
  • Usar una toalla sin restregar.
  • Emplear ropa preferentemente de algodón.

No obstante, la variedad de agentes detonantes conlleva a la falta de un tratamiento específico. Los corticoides tópicos, inmunomoduladores o los fármacos biológicos, son unos de los procedimientos que se aplican para disminuir sus síntomas, y tratar de impedir nuevos brotes. Son unos procesos que experimentan un desarrollo continuo, y que conllevan la dermatitis atópica a estudio. El último que se ha desarrollado en Estados Unidos es el ‘Dupilumab’, el cual fue aprobado por la “La Administración Americana de Alimentación y Medicamentos (U.S Food and Drugs Administration). Este nuevo medicamento, se espera tenerlo en muchos países próximamente, para atender a adolescentes y adultos con dermatitis atópicas severas, que no hayan podido ser tratados con métodos convencionales. Es un anticuerpo que se inyecta debajo de la piel y que inhibe la reacción inflamatoria. A las 16 semanas, la piel empieza a recobrarse.dermatitis cenicienta

Niños menores de 8 años

  • Interrumpir la alimentación por lo menos de 4 a 6 horas.
  • A lo largo de este lapso beber solución hidratante. Se requiere que el líquido se encuentre muy frío, que se consuma con cuchara a los fines de beberlo en pequeños sorbos, y muy frecuente. Incremente progresivamente la porción de solución rehidratante si su niño es capaz de soportarla, a lo largo de más de dos horas sin vomitar.
  • Previo a retornar a una alimentación regular, es requerido empezar paso a paso, gradualmente con una dieta astringente. Debe realizar sorbos pequeños y frecuentes, sin obligarle a comer. Se puede conservar la solución rehidratante si se mantienen las pérdidas.

Niños mayores de 8 años

  • Para la alimentación por 12 horas.
  • A lo largo de este tiempo ingerir compuestos de rehidratación, limonada alcalina, té frío con limón y azúcar, en muy reducidas porciones y de manera repetida.
  • Previo a retornar a la nutrición normal realizar una dieta astringente.

¿Es contagiosa?

Es una patología que se contagia solamente por el contacto de piel a piel.

Hay mitos y falsas creencias en relación a las causas y al tratamiento de esta enfermedad. Si bien no se han determinado los agentes que la desatan, hay especialistas que sostienen de manera terminante que la dermatitis atópica no se contagia por ninguna vía.

Complicaciones

Las complicaciones de la dermatitis atópica (eccema) más relevantes pueden ser:

  • Asma y rinitis alérgica (fiebre del heno).En ocasiones, el eccema antecede estas patologías. Más del 50 % de los niños pequeños con dermatitis atópica se enferman de asma y rinitis alérgica (fiebre del heno) a los 13 años.
  • Picazón y descamación crónicas de la piel.La alteración de la piel llamado «neurodermatitis» (liquen simple crónico) empieza con comezón en una porción de la piel. Al rascar el área pica todavía más. Con el tiempo, quizás te rasques de puro hábito. Este quebranto puede producir que la piel impactada cambie de color, se engruese y se torne dura.
  • Infecciones de la piel.Agujerearse la piel por rascarse reiteradamente puede ocasionar úlceras abiertas y grietas. Esto incrementa el peligro de infecciones a consecuencia de bacterias y virus, como el virus del herpes simple.
  • Dermatitis irritativa de las manos.Impacta principalmente a las personas cuyo trabajo, frecuentemente, necesita mantener las manos humedecidas y expuestas a jabones, detergentes y desinfectantes fuertes.
  • Dermatitis alérgica de contacto.Esta patología es habitual en personas con dermatitis atópica.
  • Problemas de sueño.El ciclo picazón-rascado puede dar paso a una mala calidad de sueño.

En niños

La dermatitis atópica (DA), igualmente reconocida sencillamente como eccema o eccema atópico, es una enfermedad muy frecuente de la piel. Impacta cerca de del 10 % de todos los bebés y niños. Si bien la causa con precisión se desconoce, la DA es la consecuencia de una composición de condiciones hereditarias, y otras cotidianas que desata la erupción roja y el picor.

¿Cómo saber si se trata de una dermatitis atópica?

Por el instante de inicio

Esta clase de eccema habitualmente comienza en el primer año de vida, y por lo general a los primeros cinco años. Muy pocas veces se presenta en el nacimiento, pero habitualmente surge a lo largo de las primeras 6 semanas de vida. Otras irritaciones pueden empezar igualmente, en cualquier instante, pero en esos casos la mayor parte de las lesiones se desvanecen en cuestión de días o de algunas semanas. La DA propende a perdurar; puede tener altos y bajos, pero vuelve continuamente.

Por la comezón

La DA es una erupción que produce mucho picor. Buena parte del perjuicio a la piel se genera por el rascado y el frotamiento, acciones estas que el niño no controla.

Por la localización de la erupción

Mediante la ubicación igualmente se puede contribuir a determinar la DA. En los bebés, la erupción regularmente inicia en el rostro o en los codos y rodillas, zonas sencillas de rascar y frotar. Puede propagarse e implicar todo el cuerpo, si bien en el área del pañal la humedad resguarda la piel. Después en la infancia, la erupción se localiza especialmente en los pliegues de codos y rodillas.

En algunos casos solamente lesiona las manos; al menos el 70 % de las personas con AD presenta eccema en las manos, en algún instante de la vida. Las erupciones en los pies, el cuero cabelludo o detrás de las orejas, igualmente pueden orientar a una DA. No obstante, cabe mencionar que estas manifestaciones además pueden evidenciarse en otras condiciones, como la dermatitis seborreica, por ejemplo.

Por el aspecto de la erupción

Quizás este sea el hallazgo de menor utilidad, porque la erupción puede diferenciarse mucho de una persona a otra. Frecuentemente se ven marcas de rascado, aparte de la resequedad y descamado de la piel. Ésta se puede infectar y mostrar costras amarillas, o diminutas ampollas con pus. La piel además puede tornarse más gruesa, por el rascado y frotado a repetición, a lo largo del tiempo.

Por la herencia: El diagnóstico de DA es más factible cuando otros familiares presentan esta patología, asma o fiebre del heno.

Para tener presente: En vez de considerar que la condición de salud de su hijo es una DA, llévelo al doctor para que él determine el diagnóstico definitivo.

La tríada atópica: La DA concierne a una clase de enfermedades denominadas atópicas, término primeramente usado para referirse a las condiciones alérgicas de asma y fiebre del heno. Fue intercalada en la categoría atópica porque la DA, con regularidad, impacta a personas con esas patologías o que tienen familiares que las padecen. Habitualmente los galenos se refieren a estas condiciones de salud como la “tríada atópica”.

¿Se hereda la dermatitis atópica?

Lo primero que se debe considerar es que la DA es una enfermedad familiar, si bien no está clara la manera concreta de traspaso de padres a hijos. Cuando uno de los padres presenta DA, o cualquiera de las otras patologías atópicas (o sea, asma o fiebre del heno), la posibilidad de que el niño presente una o más de estas enfermedades es de un 50 %. Si los dos padres son atópicos, la posibilidad de que el infante experimente DA es todavía mayor. No obstante, la vinculación no es absoluta ya que inclusive hasta el 30 % de los lesionados no tiene familiares con esos quebrantos alérgicos.

¿Cuál es la causa de la dermatitis atópica?

Se ha señalado que la DA no es contagiosa. Las personas que padecen la enfermedad no pueden transferirla a otras personas.
En esos pacientes la hinchazón se genra por la existencia de muchas células inflamatorias reactivas en la piel. Los científicos están procurando determinar la causa por la cual esas células reaccionan de manera exagerada.

Los pacientes con DA (o con asma o fiebre del heno) nacen con un exceso de estas células reactivas. Cuando cierto factor las activa, estas células no se calman como debieran. Se trata de manejar la DA bien sea regulando los factores que generan la hinchazón de la piel o disminuyéndola con terapias antiinflamatorias.

¿Cuáles son los elementos desencadenantes?

Estos factores pueden cambiar entre las personas. La mayor parte de los niños agrava cuando presenta influenza u otra infección. Para numerosas personas las dificultades agravan en invierno, en tanto que otras no pueden aguantar la sudoración, a lo largo del cálido y húmedo verano. A continuación, se da una mirada a los elementos desencadenantes que al parecer inciden en todos los niños con DA.

La piel seca

La principal misión de la piel es operar como una barrera frente a la suciedad, los gérmenes y químicos del exterior. No advertimos esta barrera ano ser que la piel se vuelva seca, cuando se muestra áspera, descamada y tensa. La piel reseca es frágil, la piel humectada es suave y elástica. Los individuos con DA tienen una falla que imposibilita que la piel se preserve húmeda.

La situación agrava principalmente en invierno, por el empleo de calefactores y la reducción de la humedad a lo interno de las casas. Otros factores que resecan la piel son los baños o duchas desproporcionadas, sin una apropiada humectación posterior. El reto en este caso es evitar la resequedad de la piel.

Los irritantes

Son todas las sustancias extrañas al cuerpo que pueden ocasionar ardor, sonrojado, prurito o resequedad de la piel. El reto es evadir las sustancias irritantes.

El estrés

El estrés emocional sucede en numerosas situaciones. Las personas que padecen DA a menudo reaccionan a éste, con rubor y picazón. En los infantes con DA la frustración, la ira y el temor son dificultades individuales; asimismo ¡la propia DA y sus tratamientos, son un factor de estrés! El reto es identificar el estrés y manipularlo.

Liquen plano

El calor y la sudoración

La mayor parte de las personas con DA observan que cuando tienen calor, presentan picor. Ellos sienten una comezón no solamente en el clima húmedo del verano, sino en cualquier instante donde sudan. Puede suceder por el entrenamiento, por usar exceso de ropa de cama o por los cambios violentos de temperatura, de frío a caliente.

Las infecciones

La infección por la bacteria “estafilo” es las más frecuente, principalmente en brazos y piernas. Su existencia puede suponerse si se perciben zonas con costras o ampollas con pus. La infección viral frecuente en los niños denominada “molusco” propende a ser más drástica en los que tienen DA; en ésta surgen diminutas prominencias que regularmente presentan un centro blanco.

La infección por herpes (las ampollas en caso de fiebre) y por hongos (tiña o pie de atleta) igualmente pueden desatar la DA. Si las lesiones lucen distintas, hable con su doctor. Si estuvieran con infección, podrán ser atendidas con antibióticos u otros fármacos eficientes. Por lo general, serán infecciones superficiales benignas que no son esencialmente contagiosas. El reto radica en definir las postillas o las heridas con costras, y consultar al doctor para su cuidado.

Los alérgenos

Estos son elementos (polen, el polvo, alimentos o pelusa de mascotas) que ocasionan reacciones alérgicas. Las patologías como el asma y la fiebre del heno, que agravan rápidamente, son sencillas de vincular a los alérgenos. Los síntomas alérgicos como la picazón y urticaria, surgen poco después de exponerse a alérgenos aéreos, y perduran poco tiempo.

En contraste, el eccema crónico, incesante y pausado de la DA puede ser complejo de relacionar a alérgenos concretos. Las alergias a alimentos pueden desatar brotes, principalmente en niños con DA moderada o severa. Pocas veces es probable comprobar que los pólenes, ácaros del polvo y las mascotas desatan el eccema en los niños.

De las pruebas que existen para la alergia, las de rascado y RAST son cortas y no diagnostican el eccema liberado por alérgenos. Por el contrario, los exámenes con parches pueden diagnosticar la reacción de eccema en ciertos casos, por ejemplo, en la alergia a los productos para el cuidado de la piel.

En adultos

El incremento del diagnóstico de dermatitis atópica en adultos es verídico, a pesar de que, en numerosos casos, es complejo determinar si efectivamente el adulto presenta esta enfermedad, que impacta de forma crónica la piel.

La razón es, de acuerdo a Marta Alegre, dermatóloga experta en dermatitis atópica, que “Muchos casos de eccemas recurrentes en pacientes sin antecedentes de eccemas en la infancia corresponden a dermatitis atópica, siendo el diagnóstico difícil de establecer”, quien afirma además que las ubicaciones características de la dermatitis atópica del niño pueden no ser tan habituales en los adultos, lo que dificulta aún más el diagnóstico.

A la vista la dermatitis atópica se presenta como un eccema que particularmente pica y tiene generalmente una trayectoria crónica y recidivante. Este eccema influye en la calidad de vida del paciente, reduciéndola, y estableciendo una situación donde el confort usual se desvanece, y la piel obtiene una apariencia desmejorada: todo esto presenta un impacto perjudicial a nivel emocional en el paciente.

Asimismo, esta condición agrava en primavera. La mayor parte de los pacientes con dermatitis atópica poseen una base atópica, con otras expresiones de atopia, como rinitis alérgica primaveral, conjuntivitis, etc. En estos casos, puede evidenciarse un desmejoramiento de la afectación epidérmica, igualmente en tiempos de mayor eclosión alergénica medioambiental.

Tratamientos disponibles

Uno de las dificultades de esta patología de la piel es que el elemento genético cumple un papel muy significativo en el desarrolla evolución de la enfermedad y ante eso no se puede influir. “Sin embargo, en los demás factores que contribuyen al desarrollo del eccema, sobre todo en lo que se refiere a la restauración de la barrera epidérmica, si podemos aconsejar unas medidas terapéuticas que mejoran de forma muy importante la enfermedad”, agrega la doctora Alegre.

Actualmente, no hay cura para la dermatitis atópica. La terapia está orientada a disminuir la agresividad en las erupciones, calmar al paciente y recobrar su calidad de vida. Al respecto advierte la dermatóloga Alegre “Los pacientes deben entender que es importantísimo mantener la función de barrera epidérmica intacta a fin de evitar la exposición o penetración de alérgenos ambientales, físicos o microbiológicos. De lo contrario, la mayor exposición a estos alérgenos pone en marcha todo el mecanismo inflamatorio que inicia y perpetua el proceso”.

Pero, el hecho de que no haya una cura, no quiere decir que no se esté explorando para optimizar los tratamientos, y agregar alternativas y complementos, a la terapia convencional con corticoides. “Las hidratantes con el efecto plus antiinflamatorio y restaurador de la barrera epidérmica han supuesto recientemente un aporte muy beneficioso para estos pacientes”, detalla la doctora Alegre.

De esta manera, la especialista puntualiza que en este sentido, hay cremas con la cualidad de reponer la flora microbiana que se encuentra trastornada, cremas que suscitan la creación de filagrina (proteína que participa en la correcta creación de la barrera epidérmica), cremas con condroitin sulfato, que es un componente extensamente usado para parar el proceso de inflamación y degeneración de la artrosis, y que la aplicación tópica ha confirmado igualmente, su cualidad antiinflamatoria y emoliente, en la dermatitis atópica.

Efectivamente, este último es una opción eficiente y segura para atender las pieles con dermatitis atópica, y un excelente comodín para concertar con otro tratamiento.

Finalmente, la doctora Marta Alegre hace el recordatorio de que es fundamental dejar de usar todo lo que agrave la resequedad de la piel, como detergentes agresivos, usar jabón a diario sobre la piel, emplear agua caliente, fregar con esponjas, etc.

Concluye La dermatólogo Alegre que “Debe insistirse en el tratamiento emoliente de mantenimiento para minimizar el número de brotes. Si existe un factor alérgico de contacto o aerotransportado reconocido, hay que evitarlo y, si es posible, realizar tratamientos de desensibilización”.

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