Lunares: ¿qué son? Tipos, lunares azules y mucho más

Los lunares son abultamientos que se presentan en la piel. Son el resultado de la unión de las células que producen el color de la piel, a las que se les conoce como melanocitos, que se desarrollan en grupo. En este Post, podrás conocer de primera mano, tipos, origen y todo lo relacionado con este apasionante tema, solo necesitas quedarte con nosotros, anímate!

Lunares

Por lo general los lunares son de color rosado o marrones. Su aspecto puede ser plano o elevado. Con frecuencia se presentan de forma circular, aunque también los hay ovalados.

¿Qué son?

Los lunares son abultamientos que se presentan en la piel. Son el resultado de la unión de las células que producen el color de la piel, a las que se les conoce como melanocitos, que se desarrollan en grupo.  Por lo general, cada persona cuenta con un mínimo de diez lunares y un máximo de 40 y su tamaño es similar al del borrador de un lápiz.

Los lunares se presentan con tonalidades diferentes, estos pueden ser de tonos rosa, marrón, negros, azules, verdes, entre otros. También presentan diversas formas, llanos, abultados, circulares y su tamaño, como mencionamos anteriormente es con frecuencia, pequeño.

En un cálculo presentado, una de cada diez personas posee al menos un lunar fuera de lo común, a los que podríamos catalogar como lunares atípicos, con características muy diferentes de los lunares normales. Esta particularidad en los lunares se le conoce como nevo displásico.

Los nevo displásicos, son los lunares que pueden resultar cancerígenos, o como se mejor se les conoce con el nombre de melanoma, es decir, un tipo de cáncer cutáneo, no así los lunares comunes. Es recomendable acudir con el especialista, al percatarse de cualquier lunar fuera de lo común que aparezca, más aún si crece, cambia de color o presenta cualquier cambio después de su aparición. (Ver artículo de Melanocitos)

Tipos

Los lunares, o mejor conocidos como nevus melanocíticos, son pecas que aparecen en la piel de todos, de diferentes colores, formas y tamaños. Debido a la variedad que presentan las características de estas pecas, es relevante distinguir los que son benignos de los que no lo son.

Por lo general, los recién nacidos presentan al menos diez lunares, repartidos en todo el cuerpo, lo que es parcialmente bajo, siendo los bebés de piel blanca los que son más predispuestos a tener más pecas.

Estas manchas o pecas en el recién nacido, pueden aumentar de tamaño, variar de color y forma o simplemente desaparecer; todo va a depender del cuidado que se le de, de los factores genéticos y de las variaciones en su salud; debido a que los lunares son, teóricamente, cambios que ocurren en los tejidos.

Los nevus comunes, no presentan síntomas, lo que significa que no se inflaman, no pican, no arden, la piel que los rodea no enrojece o palidece, ni tampoco presenta secreciones.

Los lunares se pueden clasificar según su forma y el color.

Nevus melanocíticos

Forma

Por lo general, los lunares son redondos con los bordes bien determinados, también pueden ser de forma de óvalo. Su tamaño no sobrepasa los 5 milímetros de ancho, por lo que se le compra en tamaño con la goma de un lápiz.

Hay dos tipos de lunares por la forma que presentan: los lisos, que por lo general, son los más comunes y también los que son abultados.

Color

En lo que se refiere al color, generalmente son color chocolate o marrones o de una tonalidad ocre, sin embargo, hay negros, azules, verdes, los rojos conocidos como lunares de sangre, entre otros.

El color de los lunares puede ser una señal de algún tipo de trastorno cutáneo, no obstante, mientras el mismo no presente síntomas, no debería ser motivo de preocupación. Cabe destacar, que el color del lunar también está relacionado con el color de la piel, es decir, que las personas blancas tienen lunares de tonalidades claras, mientras que las de tez oscuras, los lunares serán de tonos más fuertes.

¿Cómo quitarlos?

Por lo general, los lunares en la piel, no son dañinos, pero se debe prestar atención, si estos presentan alteraciones en cuanto al tamaño, la forma, el color. Lo que se recomienda en estos casos, es acudir al doctor para determinar si dichas alteraciones son producidas por algún problema de salud.

Sin embargo, hay casos en los que a pesar de ser inofensivos, los lunares representan un problema de estética. A continuación presentamos algunos métodos caseros que ayudan a quitar esos lunares que resultan anti estéticos:

Ajo

El ajo resulta excelente para eliminar especialmente lunares que son del mismo color de la piel, que además son abultados. El ajo presenta la propiedad de aislar las células que tienen la función de producir color. También ayuda a disminuir el tono oscuro de un lunar.

Para aplicar este método se necesita un diente de ajo, una gasa y cinta plástica. Como primer paso, se esteriliza la zona con alcohol y se pasa un algodón con aceite por los alrededores del lunar. Se tritura un diente de ajo y se coloca la pasta sobre el lunar y se sujeta con la cinta adhesiva y la gasa. Se deja actuar durante la noche y se repite el procedimiento por siete días, el lunar se caerá solo.

Jugo de cebolla

Para obtener el jugo de cebolla, simplemente se coloca una cebolla en la licuadora, hasta que se convierta en una pasta algo densa. Se coloca la mezcla de cebolla en el lunar y se deja actuar por unas horas. Este procedimiento se debe repetir por lo menos durante veinte días para obtener buenos resultados.

Cabe destacar que este método no es recomendable para aplicarlo en lunares cerca de los ojos o sobre los párpados, pues podría irritar esas zonas.

Vinagre de manzana

El vinagre de manzana sirve para aclarar lunares oscuros y para eliminarlos. Solo se necesita una cucharada de vinagre (10 ml) y un algodón. Se moja el algodón con el vinagre y se aplica sobre el lunar, se deja actuar por una hora y se repite todos los días hasta que desaparezca. Si se nota que este procedimiento produce irritación en la piel, deberá ser suspendido de inmediato.

Vinagre de manzana para quitar lunares

Lunares azules

Referirnos a lunares azules es hablar de un nevus melanocítico, lo que significa que se produce una multiplicación de melanocitos, las cuales son las células que se encargan de reducir melanina. El nevus azul, por lo general es menos común. En personas de origen asiático, se presentan en un 3-5% de los adultos, en caucásicos en un 1-2% y rara vez en personas de tez negra.

El nevus azul, también se presenta frecuentemente en recién nacidos orientales e indios en el área de la espalda y/o glúteos que es lo que se denomina como  mancha mongólica. Esta mancha resulta ser algo benigno que desaparece al cabo de un tiempo.

Sin embargo, el nevus melanocítico común y el nevus azul son particularmente lo mismo. La única diferencia entre ellos es la ubicación. El nevus melanocítico se encuentra en la epidermis, y el nevus azul en la dermis. El color del lunar azul se debe al efecto Tyndall, el cual consiste en una dispersión de la luz distinta, según la ubicación del nevus. Si se encuentra cerca de la superficie el lunar su coloración será muy negra, si se encuentra más adentro, su color será marrón y si es la profundidad es mayor, su color será azul. (Ver artículo de Nevus Melanocíticos)

Nevus azul

Rojos

Los lunares rojos, también conocidos como lunares de sangre, por lo general aparecen de repente y aparte de ser antiestéticos, no presentan síntomas.  Los lunares rojos pueden aparecer en personas de ambos sexos, que tienen más de treinta años de edad.

Cuando el lunar es abultado y aparece en zonas como la nariz, la boca, la vagina o el ano, principalmente, se les conoce como angiomas, las suelen tener las personas con tez muy blanca y también en personas de avanzada edad.

Las causas que producen la aparición de los lunares rojos, son desconocidas y por lo general son inofensivos, solo hay que observar los cambios de tonalidad y medidas.

Un lunar rojo tiene la particularidad de ser de color rojo brillante y fuerte, de forma redonda y no muy grande, generalmente. Las áreas más propensas a presentar lunares rojos son: el cuello, la espalda, el tronco o el abdomen.

Lunares rojos

Cafés

Los lunares de color marrón que se encuentran en la piel de los recién nacidos, es decir los nevos melanocitos, se producen por la reproducción de las células que proporcionan el color y que son consideradas anormales, pero que resultan ser benignas.

Según las estadísticas se presentan en el 1% de los recién nacidos y en niños mayores hasta el primer año de edad.

Este tipo de lunar se clasifica en:

  • Pequeños porque no llegan a medir ni siquiera 1.5 cm de diámetro.
  • Medianos porque llegan a medir hasta 20 cm de diámetro.
  • Grandes porque pasan de los 20 cm.

Sin embargo, los nevos congénitos, presentan un mayor peligro de resultar malignos.

Lunares de color marrón en la piel de los recién nacidos.

Verdes

Con frecuencia se encuentran lunares verdes en las personas que pueden resultar dañinos o más aún, pueden ser melanomas cancerígenos. La mejor prevención del cáncer cutáneo es hacerse  un auto-examen de piel y asistir con un médico especializado si se observan cambios y/o un lunar extraño.

Para identificar si los lunares son cancerígenos, se debe tomar en cuenta la pigmentación, es decir manchas que pueden ser de diferentes tonalidades como rojo, blanco, azul, marrón y negro, si hay un lunar presenta más de dos tonos, puede ser un alerta, si las medidas sobrepasan los 6 mm, hay que prestar atención.

Pero si además, el lunar  presenta sangrado, dolor, picazón, crecimiento, o algún tipo de deformación o secreción, hay que acudir con el especialista.

Lunares verdes

Blancos

Los lunares blancos también conocidos como nevus de Sutton se caracterizan por un halo blanco que se encuentra bordeando la zona de pigmentación, convirtiéndose ésta gradualmente en un nevus sin pigmentación.

Este tipo de lunares son más frecuentes en niños y adolescentes entre los seis y quince años de edad.

Los lunares blancos, pueden ser hereditarios u obtenido después de una larga exposición de la piel a la luz solar. Debido a las características, de estos lunares blancos, se les asocia con vitíligo, alopecia areata, tiroiditis de Hashimoto, enfermedad celiaca y dermatitis atópica.

Aparecen principalmente en el tórax, la espalda, un poco menos en las manos y en raras ocasiones en la cabeza. Tampoco presentan regresión, pero si relación con melanoma.

Lunar blanco o Nevus de Sutton

Negros

La aparición de lunares negros se debe a la acumulación de melanocitos, que son los que aportan la melanina. La melanina es la que proporciona el color del pelo, los ojos e incluso, el de los lunares negros que aparecen en la piel.

Según estudios realizados, los lunares de color negro no representan mayor peligro de resultar cancerígenos. Las que si pueden representar algún riesgo son las manchas negras que aparecen cuando se llega a cierta edad o las alteraciones en cuanto al color y la forma de los lunares que ya están en la piel.

Un lunar negro en la espalda o en cualquier lugar del cuerpo, puede ser producto de exposición exagerada a los rayos UV, marca de nacimiento que presentan algunas personas, entre otros.

En conclusión un lunar negro es peligroso, si cambia de color, pica, segrega alguna sustancia, duele, síntomas por los cuales se debe acudir al especialista para determinar las causas de dichos cambios. (Ver artículo de Melanoma en la piel)

Lunares en los hombres

Como ya hemos mencionado, los lunares son abultamientos que se presentan en la piel. Son el resultado de la unión de las células que producen el color de la piel, a las que se les conoce como melanocitos, que se desarrollan en grupo.

El cáncer de piel es más común en los hombres que en las mujeres. A pesar de que el número de casos es muy parecido entre ambos sexos, se registran más casos mortales masculinos que femeninos.

Sara Hiom, directora del diagnóstico temprano del Cancer Research UK, afirma que el cáncer de piel resulta nefasto para los hombres, debido al diagnóstico en fases avanzadas de la enfermedad, debido a que los conocimientos sobre prevención y el tiempo que tardan las revisiones con el especialista.

Otra característica del cáncer de piel en los hombres es que por lo general, el melanoma aparece en el torso y la espalda, zonas que por lo general no se ven.

Lo recomendable es revisiones médicas periódicas y no exagerar en cuanto a la exposición al sol.

Lunares en los hombres

Cancerígenos

Los lunares cancerígenos son fáciles de observar por los cambios que empiezan a sufrir en apariencia, tamaño y síntomas que aparecen en la piel que lo rodea. Como hemos mencionado los lunares pueden ser de color rosado o marrones. Su aspecto puede ser plano o elevado. Con forma circular, aunque también los hay ovalados.

Por lo general, los lunares conservan el tamaño, forma y color por un largo período, ciertos tipos de elos pueden esfumarse. Es muy importante prestar atención a los cambios, pues podrían indicar que hay un melanoma en desarrollo. Existe un método que ha resultado muy eficaz, además de simple, para determinar los síntomas del melanoma.

La regla ABCDE es un método eficaz y fácil de aplicar, el cual sirve para determinar síntomas del melanoma:

  • A de Asimetría. Consiste en un lunar con forma irregular, especialmente si no es similar a la otra parte de la marca de nacimiento.
  • B de Borde. Si los bordes del lunar o la mancha de nacimiento son diferentes, serrado, pocos definidos o anormales.
  • C de Color. Si el lunar o en algunas áreas de él se distorsiona el color, incluyendo los colores habituales como marrones, negros, manchas rosadas, blancas, azules o rojas.
  • D de Diámetro. Si el lunar o marca de nacimiento incrementa de tamaño, especialmente si llega a medir más de 6 milímetros de ancho.
  • E de Elevación. Si el lunar excedió su tamaño, especialmente, si se agrandó de manera irregular.

Si se observan algunos de los cambios, antes mencionados, en lunares o marcas de nacimiento, se recomienda visitar a un especialista y revisar y controlar cada uno de ellos. Por lo general, los melanomas no se desarrollan en las partes del cuerpo que están protegidas del sol. Se recomienda el uso de protector solar todos los días. (Ver artículo de Melanoma benigno)

La regla ABCDE

De carne

Los lunares de carne, por lo general aparecen en el doblez de la piel como cuello, axilas, párpados y surco mamario, no obstante, también pueden aparecer en otras zonas del cuerpo. Los lunares de carne no se perciben con facilidad, pero si presentan alguna incomodidad, se pueden extirpar. Al igual que a los papilomas, a los que se les denomina lunares de carne, los cuales resultan ser tumores benignos.

Las principales características de un lunar de carne son: son ligeramente abultados, pueden presentar un pequeño tallo que sirve para mantenerlo unido, su tamaño es de 3 mm de diámetro, no presentan síntomas, son suaves al tacto y si se giran sobre sí mismos, pueden doler y llegar a inflamarse.

El origen de los papilomas no se conoce aún, sin embargo, se sabe que no son peligrosos y que por el contrario, pueden señalar un desbalance hormonal. Este tipo de lunar no se extiende a otras zonas del cuerpo y aparece, por lo general, entre los 20 y 30 años de edad, en hombres y en mujeres, indistintamente, por causas genéticas.

No obstante, si se producen en grandes cantidades o sobre una base de piel más oscura y gruesa se puede suponer que hay trastornos relacionados a la glucosa u otras patologías. En estos casos, se debe acudir y consultar al doctor.

Lunar de carne

De sangre

Los lunares de sangre o como también se les denomina lunares rojos, por lo general, aparecen en una distintas partes del cuerpo y afecta a hombres y mujeres por igual, después de cumplir los treinta años de edad.

A pesar de que se le adjudican diferentes factores como la herencia, el clima o el embarazo, que ocasionan su aparición, no ha podido ser comprobado. No suelen ser perjudiciales, pero es relevante tener en cuenta su apariencia, tamaño y forma, por si ocurre algún cambio.

Un lunar de sangre se caracteriza por ser de color rojo brillante y fuerte, de forma redonda y no muy grande, generalmente. Las áreas más propensas a presentar lunares rojos son: el cuello, la espalda, el tronco o el abdomen.

Lunares de sangre

Sin embargo, hay factores a los que se les atribuye la causa de la aparición de este tipo de lunar.

  • Por herencia. Aunque las causas de aparición de los lunares de sangre, no están definidas, se piensa que el factor genético predispone a algunas personas a tenerlos.
  • Por embarazo. Hay casos en los que las mujeres embarazadas, las cuales presentan alteraciones hormonales, se eleva la aparición de este tipo de lunares.
  • Melanina. En algunos casos, los lunares salen porque son parte de la coloración de la piel.
  • Quemaduras del sol. También se piensa, que este tipo de lunares son el resultado de las  quemaduras de sol, pues algunos lunares marrones cambian a color rojos cuando pasan mucho  tiempo al sol y se queman.
  • Por irritación. Los lunares de sangre también pueden ser la consecuencia de una irritación causada por algún tipo de ropa o por reacciones alérgicas.

Es recomendable acudir al especialista cuando los lunares de sangre presentan cambios, especialmente si uno de los cambios es el crecimiento del lunar.

En la cara

Los lunares son abultamientos que se presentan en la piel. Por lo general, aparecen como pequeños segmentos o puntillos de color marrón oscuro, y son el resultado de la unión de las células que producen el color de la piel, a las que se les conoce como melanocitos y que se desarrollan en grupo.

Los lunares pueden ser de nacimiento o aparecer en los primeros cuarenta años de vida, pero también pueden desaparecer con el paso del tiempo. La mayoría de los lunares son inofensivos, solo en algunos casos resultan cancerígenos. No obstante, un lunar en la cara puede resultar anti estético, además de ser difícil de tratar.

Las técnicas utilizadas por los especialistas son los más recomendados y seguros para extirpar lunares, aunque algunos pueden dejar cicatrices. Extirpar un lunar en la cara con cirugía es el método más utilizado. Se hace bajo anestesia local, es decir, es un procedimiento ambulatorio, con indicaciones para cuidados especiales en el hogar.

Otro método es la Cirugía con nitrógeno líquido, la cual consiste en una cirugía tradicional, con la utilización del nitrógeno líquido para anestesiar el área del lunar y proceder a realizar la cirugía, la cual no extrae el lunar sino que rebaja su tamaño, hasta dejarlo a nivel de la piel.

Cirugía con nitrógeno líquido

Otro procedimiento que se emplea para eliminar lunares en la cara es el láser de C02, para el cual no se utiliza anestesia, elimina el lunar y deja una cicatriz casi imperceptible, que la mayoría de las veces no se nota. No duele, es rápida, efectiva y segura.

En los labios

Hay lunares que pueden salir en los labios que, a pesar de ser inofensivos, deben ser revisados por un especialista con la finalidad de descartar cualquier tipo de afección cutánea.

Por lo general, la aparición de un lunar en los labios, se cree que es hereditario, por lo que es importante saber si alguien más en la familia tiene uno parecido o si por el contrario es congénito.

Cualquier tipo de lunar que sea detectado y que no haya sido observado antes, debe ser sometido a estudios para descartar las posibilidades de contraer una enfermedad de la piel.

El lunar en los labios puede ser de color marrón o gris, y el tamaño variar de persona en persona, por lo general resultan ser benignos y puede salir a personas de cualquier raza.

Lunares en los labios

Grandes

Con relación a los lunares grandes, podemos resaltar que a medida que una persona avanza en edad y tiene mayor exposición al sol, la piel cambia, lo mismo ocurre con los lunares y las pecas. Estos tienden a multiplicarse debido a la exposición al sol. Por lo general, el crecimiento que los lunares presentan debido al crecimiento de la persona, son benignos. A continuación un resumen que presenta los diferentes crecimientos que se presentan en la piel en forma de lunares, pecas, queloides, entre otros.

  • Dermatofibromas: Pequeños bultos, duros, de color rojo o marrón causados por la acumulación de fibroblastos, es decir, las células de tejido suave debajo la piel. Se producen por lo general, en las piernas y pueden producir picazón. Las dermatofibromas pueden ser extirpadas por medio de la cirugía.
  • Quiste dermoide: Un nódulo benigno que se forma de cabellos, glándulas sudoríparas y glándulas sebáceas. Algunos nódulos dermoides internos pueden incluso contener cartilago, astillas de hueso y dientes. Los quistes dermoides pueden ser extirpadas por medio de la cirugía. por razones de estética.
  • Queloides: Desarrollos suaves, firmes y fibrosos en la piel que aparecen en las áreas de las heridas. Los queloides son más comunes en personas afroamericanas.Los queloides por lo general no responden a la mayoría de los tratamientos. Las inyecciones de medicamentos de corticosteroide pueden servir para aplanar los queloides. Otras técnicas de tratamiento podrían ser cirugía o parches de silicona, para aplanar más los queloides.
  • Pecas: Manchas planas un poco más oscuras que la piel que generalmente aparecen solo en áreas de la piel que son expuestas al sol. Las pecas son más vistas en personas con el cabello rubio o rojo. No se necesita un tratamiento para las pecas. No se necesita un tratamiento para las pecas.
Pecas
  • Lipomas: Bultos de forma circular u ovalada que se encuentran debajo de la piel, producidos por depósitos de grasas. Los lipomas son más frecuentes en mujeres y tienden a aparecer en los antebrazos, torso y parte de atrás del cuello. Los lipomas generalmente, no son dañinos, pero si el lipoma cambia de forma, su médico puede requerir realizar una biopsia. El tratamiento puede incluir eliminación por medio de la cirugía si el lipoma causa incomodidad a la persona.
  • Lunares (nevos): Son abultamientos que se presentan en la piel, originadas por células de pigmentos en la piel. Los pueden ser planos o levantados, suaves o ásperos y algunos presentan pelos. La mayoría de ellos son de color café oscuro o negros, pero otros son del color de la piel o amarillentos. La mayoría de los lunares son inofensivos y no requieren de ningún tratamiento. Algunos lunares benignos pueden convertirse en cáncer de piel (melanoma).
  • Lunares atípicos  (nevos displásicos): Son más grandes que los lunares normales (más de media pulgada de diámetro), no siempre son circulares. Los lunares redondos pueden ser de color café claro a oscuro sobre un fondo rosa. Estos tipos de lunares pueden aparecer en cualquier zona del cuerpo. Se incluye la extirpación si cambia de color, forma y/o diámetro.

También, las personas con lunares atípicos deben evitar la exposición al sol, ya que la luz del sol puede acelerar los cambios en los lunares atípicos. Deben acudir al medico por los cambios que puedan ser indicios de cáncer de piel.

  • Granulomas piogénicos: Manchas abultadas de color rojo, café o negro azulado causadas por el crecimiento exagerado de capilares. Se incluye la extirpación si cambia de color, forma y/o diámetro. También, las personas con lunares atípicos deben evitar la exposición al sol, ya que la luz del sol puede acelerar los cambios en los lunares atípicos. Deben acudir al medico por los cambios que puedan ser indicios de cáncer de piel.

Gigantes

Un nevo congénito gigante es una mancha rugosa de piel de color oscuro y casi siempre es peludo. Se observa al momento de nacer el niño o aparece durante el primer año de vida.

Por lo general es más pequeño en bebés y niños, pero, generalmente, continúa creciendo a medida que el niño crece. Un lunar gigante mide más de 15 pulgadas es decir más de 40 centímetros, una vez que deja de crecer.

Se cree que los lunares gigantes son consecuencias de defectos genéticos ocurridos durante el tiempo de gestación. Los melanocitos, como ya sabemos, son las células de la piel que producen la melanina y que estas son las que proporcionan el color a la piel. Un nevo tiene una cantidad exageradamente alta de melanocitos.

Melanoma

Un nevo gigante se formará como una mancha oscura en la piel con cualquiera de los siguientes síntomas:

  • Color café a negro azulado.
  • Cabello.
  • Bordes irregulares o desiguales.
  • Pequeñas zonas afectadas alrededor del nevo más grande.
  • Superficie cutánea lisa, irregular o de apariencia verrugosa.

Por lo general, los nevos se localizan en las zonas superiores o inferiores de la espalda o el abdomen. También se pueden ubicar en:

  • Brazos.
  • Piernas.
  • Boca.
  • Membranas mucosas.
  • Palmas de las manos o plantas de los pies.

 

Con pelos

Los lunares por lo general son inofensivos y no deberían ser motivos de preocupación y mucho menos, si las razones son por estética. Es cierto que los lunares con pelos no son muy agradables a la vista, pero con los avances de la actualidad, este tipo de incomodidad, por lo general tiene remedio.

A continuación presentamos una serie de afirmaciones, con la finalidad de desechar una cantidad de mitos que surgen al rededor de los lunares con pelo:

  • La idea de retirar los pelos del lunar no es ni favorable ni dañina, si los pelos molestan la estética, se pueden retirar. La mayoría de este tipo de lunares, son superficiales y suelen ser benignos.
  • Cuando un lunar con pelos pica, generalmente se debe a que la piel que lo rodea está reseca, por lo que aplicando hidratante debería pasar, en caso contrario hay que consultar con el especialista.
  • El lunar puede infectarse por bacterias debido a la falta de higiene, pero jamás va a sufrir una transformación neoplásica.
  • No es cierto que solo los lunares en zonas con exposición al sol, resultan malignos, hay lunares que pasan desapercibidos por el lugar donde se encuentran, que pueden resultar malignos.

Lo esencial está en no olvidar protegerse del sol, en cualquier época del año y estar pendiente de los cambios que se puedan producir en los lunares ya presentes en la piel y más aún, si aparece uno nuevo.

Lunar con pelos

En los ojos

Un nevus ocular, no es otra cosa que un lunar en los ojos muy parecido a los que aparecen en la piel. Por lo general, estos lunares se ubican en el frontal del ojo, muy cerca del iris o más abajo de la retina en la zona posterior. A pesar de que, los nevos oculares aparecen a cualquier edad, la mayoría de los nevus o nevos oculares están presentes al momento del nacimiento o por el contrario, se desarrolla antes de los 20 años.

Como ya hemos mencionado, los nevus frecuentemente, no presentan síntomas. Eventualmente, se producen circunstancias anormales como puede ser líquido o crecimiento poco usual de los vasos sanguíneos.

Un lunar en el ojo, solo se debe a un crecimientos benigno, pero, como con cualquier lunar de la piel, pueden transformarse en melanomas, el cual sabemos es un tipo de cáncer agresivo que puede llegar a extenderse por el organismo rápidamente.

El melanoma del ojo es una patología rara y poco común, que puede dañar varias partes del ojo, como:

  • La coroides.
  • El cuerpo ciliar.
  • La conjuntiva.
  • El párpado.
  • El iris.
  • La órbita.

El melanoma puede formarse solo en el ojo o expandirse y llegar a hacer metástasis a otra zona del cuerpo, generalmente el hígado. Aunque podría suceder lo contrario: que el cáncer empiece en la piel u otros órganos en el cuerpo y se extienda hasta el ojo.

Nevos ocular

Que pican

Hay quienes temen que cuando los lunares pican, es síntoma de cáncer, también creen que cuando se extirpa un lunar este vuelve a crecer y otras creencias más.

Lo cierto es que no siempre los lunares que pican resultan malignos. Bien sea por fricción o lesiones involuntarias, muchos lunares pican y no son malignos. No obstante, si hay lunares que pican que son malignos, por lo que es recomendable acudir con el especialista, para descartar la malignidad de cualquier lunar que pica.

En lo que se refiere al crecimiento del lunar después de la extirpación, puede suceder, si la intervención no fue realizada correctamente o se aplicó la técnica de rasurado, la cual consiste en raspar y dejar el lunar al ras de la piel, no extirpado.

Sin embargo, si el lunar rasurado vuelve a la superficie, no significa que se transformó en un lunar maligno, ya que dicha técnica solo se debe aplicar en lunares que no son cancerígenos.

Lunar que pica

Abultados

Los lunares o mejor conocidos como nevus melanocíticos, presentan características de ser planos y otros abultados, de diferentes colores desde el rosa hasta el marrón oscuro o negro. A pesar de que se cree que salen desde el momento del nacimiento, la gran mayoría salen a partir de los quince años de edad.

Algunos tienden a desaparecer con la edad y es muy difícil que salgan nuevos lunares a personas mayores de 50 años. Otras características que presentan este tipo de lunares es que son más comunes en personas que tienen mayor exposición al sol, además del factor hereditario, que hace a las personas más propensas a tenerlos.

Por lo general, los lunares abultados son inofensivos, pero hay que estar atentos a los cambios que puedan presentar, pues tales cambios pueden ser un alerta de aparición de melanoma. Aunque se sabe, que el 30% de los melanomas tienden a aparecer en la piel sana.

Hay una gran variedad de nevus comunes, atípicos y cutáneos que, además de presentar otras características, también pueden ser abultados.

Lunares abultados

En el cuello

Los lunares en el cuello, son los lunares de carne que suelen aparecer en el doblez de la piel como el cuello, las axilas, los párpados y el surco mamario. Los lunares de carne no representan ningún trastorno aparte de la incomodidad, pero pueden ser extirpados por razones de estética.

Sin embargo, los doctores afirman que se producen por un desarrollo anormal y precipitado de las células de la piel y que existe una variedad de factores que pueden ser desencadenantes  de la aparición de este tipo de lunares.

A continuación se enumeran algunos de ellos:

  • Fricción o roce de piel con piel: se generan por roces en el cuello bien sea con la misma piel, prendas de vestir o accesorios.
  • Sobrepeso u obesidad: las personas que tienen exceso de peso, por lo general, se irritan con mayor facilidad que otras, debido al roce que produce ablandamiento y exceso de piel.
  • Diabetes tipo 2: las personas con diabetes tipo 2 tienden a generar lunares de carne en el cuello, debido a la producción elevada de insulina, lo que origina crecimiento acelerado de las células de la piel, teniendo como resultado la aparición de este tipo de lunares.
  • Genética: se piensa que las personas que tienen familiares con este tipo de lunares, son más propensos a tenerlos también.
  • Edad avanzada: los lunares en el cuello son particularmente observados en personas que tienen más de 60 años, es decir que es una característica propia de la edad avanzada.
  • Embarazo: en algunas mujeres suele suceder la aparición de este tipo de lunares durante la etapa de la gestación, por lo que se le relaciona con los cambios en sus hormonas del organismo mientras está embarazada.
Lunares en el cuello

Que crecen

Los lunares, o mejor conocidos como nevus melanocíticos, son pecas que aparecen en la piel de todas las personas, de una gran variedad de colores, formas y tamaños. Debido a la diversidad de características que presentan estas pecas, es relevante distinguir los que son benignos de los que no lo son.

Los lunares que crecen son fáciles de observar por los cambios que empiezan a sufrir en apariencia, tamaño y síntomas que se notan en la piel que lo rodea. Como hemos mencionado los lunares pueden ser de color rosado o marrones. Su aspecto puede ser plano o elevado. Con forma circular, aunque también los hay ovalados.

Por lo general, los lunares mantienen el tamaño, forma y color por un largo período, algunos pueden desaparecer, por eso es muy importante prestar atención a los cambios, especialmente el crecimiento, pues podrían indicar que hay un melanoma en desarrollo.

Por lo tanto, se debe tener en cuenta que si el lunar o marca de nacimiento incrementa de tamaño, principalmente si llega a medir más de 6 milímetros de ancho y/o el lunar excedió su tamaño, especialmente, si se agrandó de manera irregular, hay que acudir al especialista inmediatamente, pues podría ser un alerta de un lunar cancerígeno. (Ver artículo de Síntomas del cáncer de piel)

Lunar que crece

Lunares Benignos

Tomando en cuenta que los lunares se pueden considerar tumores benignos de la piel, hay casos en los que pueden resultar malignos y representar peligro para la salud.

Los lunares benignos por lo general presentan una pigmentación café claro y sus medidas no exceden los 6 mm. Estos lunares están presentes en la piel desde los primeros años de vida y crecen muy lentamente, aunque en algunos casos son algo grandes y hasta pueden tener pelos, no suelen ser malignos.

Cabe destacar que los lunares malignos son planos y presentan muchos cambios en poco tiempo, por lo general son muy grandes y hasta se presentan con hasta tres colores diferentes como por ejemplo café muy oscuro, café claro y un tono rojizo.

Sangrantes

Los lunares en general no deberían sangrar, sin embargo existe la posibilidad de que al rascarse, o producirse cualquier lesión por leve que esta sea, el lunar sangre un poco.

Sin embargo, como se ha mencionado anteriormente, lo más recomendable es acudir al especialista y revisar el lunar que ha sangrado, con el fin de descartar cualquier posibilidad de trastorno o aparición de melanoma.

No obstante, en caso de que el sangramiento sea un alerta de la formación de un tumor, es algo que puede ser tratado con cirugía tradicional, Cirugía con nitrógeno líquido, láser o cualquier otro método que el especialista considere efectivo.

Lunares sangrantes

En la boca

Se trata de un lunar, por lo general, de una coloración marrón o gris, que puede aparecer en el paladar, en el labio o las encías de una persona. También pueden presentar características como ser abultado, indoloro y no tienen medidas definidas.

Otra característica de este tipo de lunar, es que son considerados hereditarios, por lo que es relevante estar enterado si alguien de la familia lo ha tenido, así como también, está allí desde que nació. Sin embargo, por lo general, son por benignos, pero es aconsejable que al percatarse de tenerlo en la boca, debe ser revisado por un especialista.

En lo que se refiere a personas de piel oscura, es común localizar manchas en la encía, que no son más que alta concentración de pigmentos. Muy diferentes a las manchas que presentan los fumadores, que pueden resultar altamente cancerígenas.

Existe una gran variedad de trastornos bucales, que sería que pueden resultar muy peligrosas. Según las estadísticas, las lesiones malignas que surgen en la boca, tienen un alto índice de mortalidad. Por lo que es recomendable realizar una biopsia a la mayor brevedad si alguno de estos llega a aparecer.

Lunar en la boca

En la lengua

La lengua presenta en su superficie, pequeños abultamientos en la lengua que sirven para determinar los sabores de la comida. Por lo general, estos abultamientos son rojos y son tan pequeñas que no son fáciles de observar. No obstante, en algunos casos pueden perder color e inflamarse y notarse en la lengua como una serie de puntos negros en la lengua.

Un ejemplo de lunares en la lengua, es la que se conoce como lengua vellosa negro que se caracteriza por presentar muchos puntos negros en la parte de atrás y en la parte media de la lengua que por lo general, resultan inofensivos.

La principal razón de la aparición de estos puntos en la lengua es una deficiente higiene bucal. También, si la persona ha sido sometida a un tratamiento de antibióticos, los cambios en las levaduras o bacterias en la boca pueden ocasionar la aparición de estas manchas oscuras peludas.

Lunares en la lengua

En el pie

Los lunares o como bien se les conoce nevus melanocíticos, pueden ser marcas de nacimiento o simplemente ir apareciendo en los primeros 20 años de vida.

Por lo general, los lunares que aparecen en el pie son más vistos en personas que tienen muchos lunares o aquellas de tez oscura. Estos suelen ser de color café, tan pequeños como para medir 6 mm o un poco más grandes hasta llegar a centímetros, su forma es redonda u ovalada y con surcos en la superficie.

Este tipo de lunares en los pies se debe prestar igual atención que con cualquier otro,  y vigilar que no presenten cambios que puedan ser indicio de la presencia de un melanoma.

 Lunares
Lunar en el pie

En los genitales

Por lo general las personas tienen de 10 a 40 lunares en todo el cuerpo. Generalmente, esos lunares suelen ser inofensivos, pero existen casos no muy frecuentes, en los que se puede transformar en un melanoma maligno, el cual consiste en un cáncer agresivo. No es fácil detectar los posibles cambios que se presentan en este tipo de lunares debido a que se encuentra en una zona de difícil acceso, además de estar cubierta de pelos.

Los lunares en los genitales pueden ser extirpados, para prevenir que pudieran convertirse o producir un melanoma maligno. La extirpación de lunares se recomienda cuando:

  • Lunares con cambios que indican que son malignos.
  • Lunares que se inflaman con regularidad por la fricción con ropas o prendas.
  • Dificultad para notar los cambios.
  • Por razones estéticas.

En los testículos

En general los lunares que están en los testículos no son malignos. Solo se debe prestar atención a los cambios que pudieran presentar y muy especialmente si son abultados, las características que presentan. El cáncer en los testículos es fácil de detectar por las propias señales que además de ser tempranas, por lo general cuando se detectan no se ha esparcido.

Sin embargo es recomendable que los hombres se realicen un examen cada cierto tiempo, con el fin de poder verificar la salud de sus testículos.

Lunar en los genitales

En el glande

La falta de higiene personal  o la presencia de una infección, generalmente, candidiasis, pueden ser las principales causas de la aparición de lunares en el glande. No obstante, no siempre son indicativos de alguna enfermedad cancerígena o trastorno severo.

Además de la mala higiene o la candidiasis, los lunares en el glande pueden ser debidos a alergia, golpes o hematomas, el uso de antibióticos o antiinflamatorios, pápulas perladas, granos de Fordyce y sífilis.

En lo que se refiere a la higiene personal, los hombres que por lo general son sudorosos, deben bañarse por lo menos dos veces al día, con un jabón con pH neutro y agua tibia. Mientras que a la Candidiasis se debe tratar con pomadas antimicóticas, además de la higiene.

Sin embargo, se debe prestar atención a manchas que se aparezcan de repente y duren más de tres días, por lo que es recomendable acudir con el especialista, para la aplicación del tratamiento indicado además de la higiene que se debe tener en los genitales.

Lunares en el glande

Vulvares

La gran cantidad de lunares que por lo general, presenta el cuerpo humano, salen en la infancia y una de las zonas en las cuales pueden aparecer es en la vulva. Estos suelen ser benignos, pero en algunos casos, alguno puede presentar alteraciones que son causadas por un melanoma. Los lunares vulvares son muy raros, debido a que la mayoría de los lunares aparecen en áreas que son expuestas al sol.

Aunque no es común que los lunares se conviertan en melanomas, es recomendable estar atentas a los siguientes cambios:

  1. Cambio de tamaño.
  2. Alteración de la forma, textura o color.
  3. Hay resequedad y formación de escamas.
  4. Picazón.
  5. Sangramiento o secreción de pus.
Lunares vulvares

Lunares en la palma de la mano

Los lunares en la palma de la mano son como manchas de color marrón oscuro, cuyos lados no son definidos y las dimensiones  crecen con el paso del tiempo. No es raro detectar lesiones melanocíticas en la piel de la palma de la mano. Los nevus acrales se manifiestan diferentes a los de la piel en otras áreas.

Hay tres patrones para los lunares en la palma de las manos: patrón paralelo del surco, patrón en celosía y patrón fibrilar, de los cuales el más común es el paralelo del surco en el que se puede observar una coloración lineal paralela, acorde con los surcos de la piel.

El dermatoscopio ha resultado necesario para analizar los lunares en la palma de la mano, y determinar en lesiones dudosas, que tipo de tratamiento se debe aplicar, según el patrón que lo diagnostica.

En general, los lunares no molestan, por lo que crecen libremente hasta alcanzar una dimensión que da el alerta de peligro. Si estos lunares malignos no son atendidos a tiempo, se transforman en una úlcera, que sangra, duele y presenta mal olor. (Ver artículo de Melanoma Lentiginoso acral)

Lunares en la palma de la mano

En el cuero cabelludo

Es recomendable revisar el cuero cabelludo con regularidad, debido a que es, por lo general, el área que está más expuesta al sol y en donde no aplicamos protector solar cuando vamos a la playa. Es importante darnos cuenta cuando aparece un lunar en la piel que recubre la cabeza.

Aunque no siempre resultan lunares malignos, las estadísticas señalan que el 8% de todos los tipos de cáncer de piel, es a través del cuero cabelludo.

El cáncer de piel por medio del cuero cabelludo, se presenta tanto en hombres como en mujeres, aunque la incidencia es mayor en los hombres, debido a que el hombre, por lo general usa el pelo corto y tienen menos cabello que las mujeres.

Las personas de piel morena piensan que su piel es más resistente que la piel blanca a los rayos del sol, pero se ha comprobado que el sol en exceso es perjudicial para todos.

Lunar en el cuero cabelludo

En la espalda

Los Nevos Displásicos en la espalda, por lo general salen en la espalda, pero también se les localiza en el tórax, abdomen, glúteos, ingle, senos y cuero cabelludo.

Su apariencia es similar a un melanoma, pero no son cancerígenos. Presentan forma simétrica con bordes perfectamente definidos, de coloración marrón claro, rosada, etc., su tamaño no sobrepasa, generalmente, los 6 mm y se mantienen así, no presentan crecimiento alguno.

Su aspecto es plano, redondo u ovalado y rara vez presentan relieve. Se piensa que una persona no debería tener más de 100 lunares en todo el cuerpo, por lo que hay que estar atentos a la aparición de algún nuevo lunar. Un nevus displásico, no debe presentar dolor, ni picazón, sangrados o cualquier otro síntoma. Los lunares en la espalda son asintomáticos.

Tener más de once lunares en la espalda puede ser algo serio, pues el riesgo de la presencia de un melanoma es muy probable. A pesar de que solo un 40% de los melanomas surgen del crecimiento de un lunar, por ello es necesario saber la cantidad de lunares que hay en el cuerpo, para determinar los riesgos que se corren para tener cáncer de piel.

Un estudio del King’s College en Londres, demostró que tener más de once lunares en la espalda significa, que se tienen más de cien lunares en el cuerpo, lo que hace más factible la aparición de un cáncer de piel.

Lunares en la espalda

 Con dolor

Si un lunar que está desde hace tiempo, comienza a doler, además de cambiar de color y sangrar, puede ser una señal de que está comenzando un cáncer de piel o melanoma, por lo que hay que acudir de inmediato al especialista.

Cuando un lunar presenta diferencias entre un lado y otro, su tamaño excede lo que se conoce como un tamaño normal y sus bordes ya no están bien definidos, es un alerta sobre el inicio del cáncer de piel.

La recomendación general que se hace para la prevención de la aparición de nuevos lunares, y más aún, para que no se alteren los que ya están, es el uso de protector solar, especialmente cuando hay largas exposiciones al sol. También es conveniente el uso de prendas de vestir holgadas y de telas frescas, en tiempo de verano.

Lunares con dolor

En los senos

Los lunares en los senos podrían ser indicadores de cáncer de mama de una mujer y si son varios lunares, el riesgo es mayor. No obstante, no todas las mujeres que presentan uno o varios lunares en las mamas, son propensas al cáncer. Aunque las estadísticas afirman que las mujeres con más lunares fueron diagnosticadas con cáncer de mama, los expertos creen que el cáncer de mama no es por causa de más o menos lunares.

El cáncer de mama y los lunares se ven influenciados por los cambios hormonales que presentan las mujeres. Aquellas que tienen un nivel de estrógeno alto son más propensas al cáncer que las mujeres cuyo nivel de estrógeno es bajo. El estrógeno sirve para alimentar el crecimiento y la extensión de diferentes tumores de los senos. También hay evidencias de el estrógeno interviene en el desarrollo de los lunares.

“Los lunares pueden ser un indicador de una composición genética particular que predispone a las mujeres a ser susceptibles al cáncer”, dijo Barbara Fuhrman, quien escribió un interesante artículo de fondo al respecto.

Los lunares en los senos aparecen con frecuencia, en la mujer que acaba de dar a luz y se encuentra en la etapa de lactancia. Aunque se dice que los síntomas que surgen durante el embarazo, los lunares y las pecas vuelven a su color original, mientras la mujer está amamantando a su bebé, puede notar la aparición de nuevas pecas y lunares.

Lunares en los senos

Inflamados

Existe la posibilidad de que algunos lunares empiecen a producir cambios que deben tomarse como señales del inicio de un melanoma o cáncer de piel. Generalmente, los lunares son asintomáticos, es decir, que si alguno de ellos comienza a generar alguna incomodidad, es importante acudir al doctor para una revisión.

Cuando un lunar se inflama, por lo general produce dolor. Un lunar inflamado debe ser evaluado para determinar la causa de la inflamación.

No es común que un lunar se inflame, pues por lo general y como hemos mencionado, los lunares no duelen, ni pican, ni presentan otro tipo de síntomas. Un lunar inflamado puede significar el inicio de un cáncer en la piel y por lo tanto requiere ser examinado, por medio de una biopsia.

Los elementos considerados de riesgo para tener un melanoma son: tez clara, tener muchos lunares, tener un familiar que haya padecido un melanoma, además de tener antecedentes de quemaduras solares en la infancia. (Ver artículo de ¿Qué causa la lepra?)

Lunares inflamados

En el ano

Los lunares como es bien sabido, salen en todo el cuerpo y el ano no es un lugar exento de lunares. Al igual que los lunares en los genitales, los lunares en el ano, son inofensivos a menos que presenten cambios visibles, en cuanto a la forma, el color y síntomas como dolor, inflamación, irritación, etc.

Si se sospecha que un lunar es maligno, se debe extirpar y luego analizar, por medio de una biopsia. La piel que está alrededor del ano, se le conoce como área perianal, por lo general, los tumores que aparecen en esa zona, no representan peligro de cáncer de ano.

Para prevenir un melanoma, el especialista puede recomendar la extirpación del lunar en el ano.

La extirpación de lunares se recomienda cuando:

  • Lunares presentan alteraciones que señalan que son malignos.
  • Lunares que se inflaman con regularidad por la fricción con ropas o prendas de vestir.
  • Lunares que, por su ubicación, son difíciles de revisar.

Para extirpar un lunar en el ano se puede recurrir a una cirugía simple, la cual consiste en la aplicación de dos procedimientos tales como: cortar el lunar o cauterizarlo con un bisturí eléctrico.

Lunar en el ano

De agua

Según estudios y ensayos  hechas en Colorado, con niños de piel blanca entre uno y siete años de edad, se pudo comprobar que hay una estrecha relación entre el agua y el aumento de un 5% de lunares no mayores de 2 mm. Estos estudios fueron realizados en época de vacaciones, período en el cual, los niños pasan la mayor parte del tiempo en la playa o la piscina.

Es por ello que los especialistas que llevaron a cabo esta investigación, recomiendan a los padres, a escoger actividades en las cuales la exposición de la piel al sol y agua esté un poco más limitada.

Sin embargo, hay una diversidad de filtros solares, especialmente elaborados para los niños, cuyo factor de protección es bien elevado y protege casi totalmente del efecto del sol sobre la piel, siempre y cuando se aplique cada cierto tiempo.

Además de otros recursos como el uso de sombreros de playa, franelas especiales para la playa y la piscina, lentes para el sol y cualquier recurso que se presente, con la finalidad de que la protección sea la máxima y la exposición al sol no sea tan perjudicial para el niño.

Lunares causados por el agua

Infectados

Si un lunar presenta síntomas como picazón, irritación, enrojecimiento del área donde se encuentra y además segrega pus, estamos frente a un lunar infectado. Las causas pueden ser distintos tipos de gérmenes, bien sea bacterias o virus.

Una forma de determinar que un lunar está infectado es cuando se observa la formación de un grano sobre el lunar, que además presenta pus. Este tipo de lunar suele, además de picar e irritarse, segregar pus y en ocasiones con sangre.

Es recomendable acudir al especialista, al percibir cualquiera de los síntomas antes mencionados. La mejor manera de determinar una infección en un lunar, es además del examen físico, un análisis a una muestra tomada por un hisopo o a través de una biopsia.

De nacimiento

Un lunar de nacimiento, por lo general, es una mancha de color marrón claro, roja, entre otros. Se cree que los lunares de nacimiento se deben a:

  • Neurofibromatosis-1 (NF1): el cual consiste en una alteración genética hereditaria.
  • Comunes: la mayoría de los recién nacidos presentan al poco tiempo de nacer.
  • Manchas mongólicas: son frecuentes en personas con piel oscura.

Estos lunares de nacimiento presentan sus propias características en cuanto a la forma, color, tamaño y ubicación. Sin embargo pueden surgir complicaciones tales como cáncer de piel o trastornos psicológicos debido al aspecto, en algunos casos.

Lunares de nacimiento

Hereditarios

Las manchas o lunares de nacimiento, pueden ser hereditarios, pero eso no significa que todas las marcas de nacimiento lo son. Los lunares rojos que aparecen en personas que presentan antecedentes congénitos, son hereditarios.

A los lunares rojos, también se les conoce como lunares de sangre y por lo general son inofensivos, siempre y cuando no presenten alteraciones en su color, forma y tamaño. Sin embargo, no todos los lunares rojos son hereditarios, como por ejemplo cuando se trata de un angioma, estos suelen aparecer principalmente en personas de piel muy blanca y también en personas mayores de 60 años.

Seborreicos

Un melanoma seborreico puede aparecer debido a una diversidad de factores, entre los cuales el principal es el exceso de exposición a la luz solar.

Un melanoma seborreico puede extenderse a otras partes del cuerpo y llegar a ser mortal. Debido a su parecido con la queratosis seborreica, la cual consiste en una enfermedad no cancerosa, el melanoma puede pasar desapercibido y evitar que el cáncer de piel sea detectado a tiempo. (Ver artículos de Tratamiento para la dermatitis seborreica)

Lunares seborreicos

Los factores de riesgo para padecer de melanoma seborreico, además de la ya mencionada exceso de exposición solar, son:

  • Lunares en general.
  • Lunares atípicos.
  • Síndrome de nevus displásicos.
  • Nevos melanocíticos congénitos grandes.
  • Tez muy blanca, pecas, ojos claros y cabello claro.
  • Antecedentes familiares de melanoma.
  • Antecedente personal de melanoma u otro tipo de cáncer de piel.
  • Sistema inmune débil, causado por afecciones o tratamientos médicos.
  • Edad avanzada.

Planos

Los lunares por lo general son manchas o pequeños bultos que se forman en la piel. Son el resultado de la unión de las células que producen el color de la piel, que como se ha mencionado, son conocidas como melanocitos.

Los lunares se presentan en distintos colores y formas, y sus tonos en rosa, marrón, negros, azules, verdes, planos, abultados, circulares, entre otros. Los lunares planos son inofensivos, solo en casos extremos se convierten en cancerígenos.

Es necesario la auto exploración de este tipo de lunares, por lo menos cada tres meses, para determinar si ha habido algún cambio en el color, tamaño, forma o bien si presenta síntomas de sangrado, picazón o dolor.

Cabe destacar que le exposición a la radiación solar, la cual consiste en la distribución de rayos desde el infrarrojo hasta el ultravioleta, es la que incrementa la posibilidad de la aparición de lunares y malignización de los mismos.

Lunares y verrugas

Los lunares y las verrugas consisten en abultamientos de la piel que son muy parecidas. Por lo general, tanto los lunares como las verrugas, no presentan síntomas, sin embargo, cualquier cambio que se produzca en alguno de ellos, pueden ser señales de trastornos serios en la piel.

Los lunares como sabemos, son denominados por los especialistas como nevus melanocítico, mientras que a las afecciones producidas principalmente por virus del papiloma humano, se les denomina verrugas. Aunque existe un tipo de verruga que también se le conoce como acrocordón o fibroma cutáneo.

Los lunares son considerados como tumores de la piel benignos, los cuales son más comunes en personas de piel blanca que enlas de piel oscura.

Las verrugas por su parte, son lesiones en la piel producidas por el virus del papiloma humano, aunque por lo general, existe la tendencia de llamar verruga a los fibromas cutáneos o a un acrocordón.

Lunares y verrugas

El acrocordón es un tumor benigno, que crece parecido a un abultamiento que permanece unido a la piel, por una especie de tallo carnoso al que se le denomina pedúnculo. Un acrocordón puede ser liso o rugoso y por lo general, su coloración es similar a la piel que está a su alrededor.

Se localizan, generalmente en los pliegues de la piel y hay quienes piensan que algunos son productos de roce y fricción constante.

Los lunares son por lo general, de color café claro, negro o rojos, pero homogéneos, planos o levemente abultados, suaves al tacto, bordes definidos y de un tamaño aproximado de 6 mm. Las verrugas por su parte son lisas o rugosas, del mismo color de la piel de la persona que las posee, aunque las hay de color marrón grisáceo, abultadas, duras al tacto, pueden salir en racimos.

Lunares y embarazo

Los lunares pueden sufrir cambios durante el embarazo debido a los trastornos de sus hormonas durante esos nueve meses. El cuerpo de la mujer presenta numerosos vaivenes y hormonales, durante esos meses de gestación. El color natural de la piel y tiende a ponerse más oscura de lo normal, especialmente e algunas áreas como los pezones, genitales, etc.

De igual forma ocurre con los lunares, estos tienden a crecer y a oscurecerse y aunque pudiera ser solo un síntoma más del embarazo, es recomendable acudir al especialista para salir de dudas.

Aunque es bien sabido que los síntomas y cambios presentados durante el embarazo, desaparecen después del parto, hay ciertas recomendaciones que se deben seguir para prevenir la aparición de manchas o disimular las que ya aparecieron.

A pesar de que se asegura, que los síntomas que ocurren durante el embarazo después del parto, desaparecen, lo cierto es también pueden aparecer lunares durante el tiempo de la lactancia.

Lunares durante el embarazo

El abecedario de los lunares malignos

Los lunares son considerados tumores benignos de la piel, que empiezan a salir en los primeros años de la infancia y siguen apareciendo hasta cumplir aproximadamente 40 años.

Estos se desarrollan por el sol, pueden ser lunares malignos, que surgen de lesiones que ya están formadas. Son conocidos como melanomas, los cuales son, como hemos mencionado anteriormente un tipo cáncer de piel, que es muy agresivo, si no es detectado a tiempo, además de tener la apariencia muy parecida a un lunar benigno, de los que ya están desde la infancia.

Para hacer la diferencia entre un lunar que es benigno y otro que puede ser indicativo del inicio de un cáncer de piel, se ha desarrollado un método simple para examinar lunares que es conocido como el ABCDE de los lunares.

Como ya hemos mencionado, si un lunar presenta alteraciones en lo que se refiere a su color, tamaño, forma, además de causar dolor, picazón y hasta producir secreciones de pus, entre otras, es relevante que ese lunar sea revisado y sometido a una exhaustiva evaluación.

Síntomas y signos que pueden llegar a ser cáncer de piel.

De igual manera, los lunares que son grandes que están mucho tiempo expuestos al sol y presenta un perfil desigual y los bordes anormales, pueden ser considerados lunares malignos que pueden terminar en cáncer de piel.

Al igual que se mencionó anteriormente, aquí aplica el método del ABCDE de los lunares, que es para determinar si un lunar es benigno o maligno,sin embargo, es prudente reiterarlo dada su importancia para determinar su eventual malignidad, y pueda auto examinar sus lunares en un momento determinado:

  • A de Asimetría: Un lunar es benigno siempre y cuando presente una forma completamente simétrica, bien sea que ésta sea redonda u ovalada. Cualquier alteración debe llamar la atención pues, como hemos dicho, los cambios que se producen en los lunares, pueden ser muy perjudiciales para la piel.
  • B de Borde: Los bordes de los lunares benignos, siempre tienen que ser bien definidos, con su coloración y su delimitación, sin interrupciones ni signos que indiquen que está ocurriendo un cambio.
  • C de Color: Los lunares benignos, esos que comenzaron a aparecer desde la infancia hasta la adultez, no deben presentar ningún tipo de alteración en lo que se refiere a la coloración. De presentarse algún tipo de mancha de color marrón, roja, azul o negra en los lunares, hay que estar alerta, pues este cambio puede indicar el inicio de un melanoma.
  • E de Evolución: Un lunar debe mantener su forma, tamaño, color, textura, grosor y en general, las características adquiridas desde su aparición. En caso contrario, es importante consultar con el especialista.
Un lunar puede ser benigno o maligno

El deterioro que es ocasionado en la piel por los rayos naturales de radiación ultravioleta, es decir el sol o incluso por fuentes artificiales como por ejemplo, los solárium, es, en un período más o menos largo, una repercusión directa en la aparición del cáncer en la piel.

Es decir, que la exposición al sol de una persona, debe ser con la protección adecuada, utilizando todos los recursos, como medida de fotoprotección, que en la actualidad se ofrecen, muy especialmente, aquellas zonas en donde existen lesiones pigmentadas.

La mejor recomendación a seguir para exponerse al sol es guardar los horarios que los especialistas aconsejan. Es muy importante que se evite tomar el sol entre las 11 am y las 4 pm, pues se ha determinado que los rayos ultravioleta son más dañinos, durante ese horario.

En lo que se refiere al cuidado de los niños, existe una variedad de filtros solares, especialmente elaborados para ellos, además de otros recursos como el uso de sombreros, franelas especiales para la playa y la piscina, lentes para el sol y cualquier recurso que se presente, con la finalidad de que la protección sea la máxima y la exposición al sol no sea tan perjudicial para el niño.

Guía para cuidar tus lunares

Los lunares requieren una serie de cuidados, para evitar que se produzca una lesión maligna que termine en un melanoma, los cuales comienzan con la protección del sol, pues una de las principales causas que malignizan un lunar es precisamente la exposición al sol, como bien hemos repetido durante todo el post.

Prevenir la aparición de manchas y lunares, bien sea benignos así como melanomas, se enfoca principalmente, en la  protección frente al sol.

Pero según el doctor Alberto Saravia Zárate médico dermatólogo, afirma y enfatiza, que la aparición de manchas además del sol, pueden deberse a motivos de los cambios que se producen internamente en el organismo, como son los trastornos hormonales que se producen durante el tiempo del embarazo, así como en el período de la menopausia o el uso de anticonceptivos orales.

Cuidar los lunares

A continuación, ofrecemos una guía que será de gran utilidad para cuidar los lunares y por supuesto la aparición de pecas y manchas:

  • La mayor recomendación que hacen los especialistas es la de evitar la sobreexposición de la piel al sol, muy especialmente, en las horas en las cuales la radiación de los rayos ultravioleta es mucho más fuerte, que como ya se ha mencionado, es entre las once de la mañana y las cuatros de la tarde, pues es el horario durante el cual, el sol perjudica en mayor medida a la piel.
  • Otra recomendación que hacen los expertos, es el empleo de protectores con filtros solares o bloqueadores medicados, todos los días. Cabe recordar, que el protector solar o bloqueador debe ser aplicado varias veces al día, debido a que es sabido que el efecto protector solo dura un determinado tiempo. El protector debe tener la máxima protección, para que brinde el mejor resultado.
  • El sol no debe pegar directamente en la cara, por lo que la recomendación para la protección del rostro, de los ataques de los rayos del sol, es el uso de sombreros o incluso una gorra, con lo que se estaría protegiendo tanto el rostro, como el cuero cabelludo, el cual también se ve afectado por la aparición de lunares debido al sol.
  • Aunque nos hemos referido suficientemente al cuidado de los lunares específicamente, cabe destacar, que las manchas también requieren de un cuidado especial, para protegerlas del efecto de la luz solar. Esto consiste en la aplicación de aceite, sobre las manchas, para después que haya sido absorbido por la piel, aplicar el protector solar, para completar el procedimiento del cuidado de la piel de los rayos del sol.
  • Como última recomendación es bueno señalar, que los lunares aunque sean benignos y no presenten ningún tipo de síntoma que indique la posibilidad de convertirse en un melanoma, no deben rascarse, pues se podría ocasionar un daño a la piel.
El sol no debe pegar directamente en la cara
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