Micosis sistémica: ¿qué es? Tratamiento, graves y más

En esta oportunidad estaremos abordando un tema sobre la micosis sistémica, una enfermedad seria pero poco común. Aquí sabrás qué es, cómo se trata, algunos datos sobre la del tipo grave serán añadidos y mucho más.

¿Qués es?

La micosis sistémica es una infección causada por un hongo que también lo sufren los animales o vegetales. Algunos casos de esta enfermedad infecciosa son específicamente afectaciones que se les llama oportunistas.

Las mismas logran prosperar y hacen frente debido a las defensas del sistema inmunológico de la persona afectada.Un vivo ejemplo de la micosis vendría siendo la del tipo genital, la cual es más frecuente de padecer.

También, está la histoplasmosis, la cual es un tipo de micosis sistémica que es causa un hongo dimorfo llamado histoplasma capsulatum.

En algunas personas que la padecen y los cuales son comprometidos inmunológicamente es producida un avance o evolución ininterrumpida de alguna enfermedad pulmonar y se disemina la piel y las meningues.

Cuando los niveles de linfocitos son menores a 150 células respectivamente, se da el advenimiento de las manifestaciones clínicas.

También está la coccidioidomicosis, la cual también es otro tipo de micosis sistémica que la causan dos hongos llamados coccidioides immitis y coccidioides posadasii. Esta se puede presentar difusa o diseminadamente en los pulmones. Ver artículo: Micosis pulmonar

Algunas veces se presenta con cierto tipo de manifestaciones en el sistema nervioso central, de manera fundamental en los huesos y en la piel.

Para añadir, decimos que también está la criptococcosis las es causa de múltiples especies de un hongo llamado “Cryptococcus pspecies complex, Cryptococcus neoformans y Cryptococcus gatii“.

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Estos hongos son los que constituyen los 5 serotipos que se identifican, es decir, A, B, C, D y  finalmente AD.

La infección Criptococcosis se considera de una manera oportuna muy frecuente en personas portadoras el VIH/sida, sin importar que estas personas se estén tratando antirretroviralmente.

Se deben realizar de manera específica ciertos estudios histopatológicos y algún cultivo con respecto a cualquier lesión sospechosa. Todo esto constituye un diagnóstico de la micosis sistémica en muchos pacientes contaminados por el VIH/sida.

Tratamiento de la micosis sistémica

Debido a que muy pocas distinciones, hallar productos con inhibición selectiva requiere de una investigación a la que se le aplique alta intensidad. Que se prolongue y que sobre todo sea cuidadosa.

No obstante, a medida que se identifica el avance de los estudios básicos, se es fácil la modificación de aquellos compuestos que ya sean provisto de mucha acción antimicótica para poder mejorar sus propiedades y que tengan una efectividad mejorada.

Asimismo, se pueden afirmar los múltiples los descubrimientos modernos que tienen revolución en el tratamiento de este tipo de micosis. Lo antes señalado apunta la necesidad de actualizar ciertos datos que se presentan en este mismo post.

Se sebe añadir la obligación de revisar las nuevas modificaciones de la terapia con anfotericina B, la cual es una posición que se ocupa actualmente por el ketoconazol. También hacen un aporte significativo los nuevos triazoles.

Por último, existe la posibilidad de que se ofrezca un tratamiento profiláctico a las personas que padecen micosis sistémica debido al riesgo de que la misma se convierta en una micosis oportunista como es el caso de las uñas. Ver artículo: Micosis en las Uñas

En el caso de la anfotericina B, ciertos avances en el conocimiento del uso del mismo de ha logrado producir a lo largo del desarrollo empírico de esta infección.

Con relación a la estructura de acción, bien sabemos que la adición de este precursor de la vitamina D a los cultivos frena de manera inmediata el crecimiento, desarrollo y progreso de los hongos.

Esto se debe a la interacción del mismo con el ergosterol de la membrana plasmática por lo que resulta es una reducción de la función de esta membrana como una barrera con pérdidas que constituyen las células.

Lo antes mencionado, incluye la intervención del potasio, el cual permite la acidificación del contenido citoplásmico (se vuelve ácida la sangre) lo que a su vez ocasiona la muerte del hongo.

Allí es donde se hace presente la pérdida de potasio por lo que se considera un efecto secundario que resulta o es producto del incremento en la permeabilidad de la membrana a los protones.

La anfotericina B se ha puesto en uso y administración desde el respectivo año 1956. Desde ese año se ha logrado mantener en primera plana cuando hablamos de un adecuado tratamiento para la micosis sistémica.

Efectivamente, la anfotericina B se activa contra una gran variedad de hongos que se encuentran aislados de los que padecen este tipo de micosis. Ellos logran el alcance de los órganos que comúnmente afectados

Aunado a ello, las dosis convencionales de este fármaco que puedan ser administradas son las encargadas de producir niveles sanguíneos y tisulares; ellos exceden el contenido inhibitorio y fungicida concentrado para que se vean afectados los hongos.

No obstante, la efectividad de éste fármaco es menos de lo que se espera. De hecho, algunos estudios recientes han revelado que ciertos tejidos cumplen con la función de ligarlo ávidamente por lo que la retiran de la circulación.

Gracias a ello, éste no tiene fácil acceso a determinados órganos. Por otra parte, la anfotericina B, en nuestros días es el único que tiene efectividad como tratamiento de la mucormicosis que también se le conoce como zigomicosis.

Dicha infección es causa de la intervención de diversos tipos de hongos que se localizan en la materia en descomposición. De igual forma, es preferible su uso en las endocarditis causadas por la candida y aspergillus.

También en algunas formas meníngeas que son causa de estos mismos hongos pero se les une el criptococo. También es útil en la candidiasis, aspergillosis, histopasmosis y criptococosis. Más aún cuando existe una inmunodepresión.

Una inmunodepresión, es un debilitamiento del sistema inmunitario, el cual adquiere la capacidad de combatir algunas infecciones y severas patologías.

Algunas veces es el producto de enfermedades como el SIDA o el linfoma o de efectos de fármacos contra el cáncer.Tiene alta toxicidad y se necesita aplicar por vía intravenosa lo cual es una desventaja de gran importancia.

Volviendo a lo antes mencionado, este fármaco el cual no resulta eficaz en muchos pacientes de micosis sistémica, no es benéfico aplicarlo. Seguidamente se añade que se ha hecho intentos de modificar este fármaco.

Para ello, se ha logrado internar de los liposomas; pequeñas vesículas que se componen de membranas fosfolipídicas dobles y tienen un comportamiento de carácter acuoso justo en el centro y un lipídico externo.

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Un liposoma es engolfada de manera ávida por los macrófagos. En especial, por los del bazo, hígado y la médula ósea. Ver artículo: Función del bazo

Estos se digieren en lisosomas secundarios cuya función es digerir las bacterias, por lo que permiten la salida de su contenido.

Debido a que los liposomas se descartan inmediatamente de la circulación, es probable que se disminuya la toxicidad de la droga. La ventaja es que su poder antimicótico no no se logra alterar.

Algunos tratamientos de la micosis sistemática son exitosos, de un 80 a un 85%, sobretodo en pacientes que son inmunocompetentes (es decir, que produce una respuesta inmunitaria normal) y que no sean diabéticos.

Aunado a ello, en aquellas personas que padecen micosis sistémica y también presentan un daño renal, lo más ideal es el uso de ketoconazol el cual ofrece muchas más ventajas que la anfotericina B pues no ha nefrotoxicidad. Ver artículo: Dolor en los Riñones.

A manera de resumen, el tratamiento de ketoconazol que se administra es muy recomendable para aquellos pacientes con una micosis sistémica crónica o aguda por lo que es moderadamente seria.

Todo ello a excepción de la enfermedad detonante. En la actualidad el ketoconazol es utilizado como una anotación confinante suministrados en dosis altas para aquellos tratamientos del tipo endocrinológicos.

Lo antes planteado también sucede y se evidencia en el cáncer de próstata de manera especial.

Con relación a la manera de actuar, cada uno de los azoles llevan a cabo una acción que produce inhibición en la síntesis del ergosterol de la membrana plasmática.

Esto mismo es lo que conlleva al acúmulo de compuestos intermediarios de 14-alfa-metillanosterol, por lo que ocasiona que la membrana plasmática posea poca selectividad y eficiencia en la transportación de metabolitos.

Tratamiento natural

Para la micosis sistémica, es ideal mantener un tratamiento por medio de nuestros recursos naturales, de manera eficaz, de acceso económico, y que no presente severos efectos secundarios.

Si usted siente la necesidad de llevar a cabo un tratamiento natural puesto que los medicamentos podrían perjudicar su estado general,  tiene opciones naturales, como el ajo, entre otros.

Esta enfermedad puede tratarse o atenuarse haciendo uso de ciertos ingredientes como por ejemplo el ajo, que al igual que el agua está en todo.

Puedes aplicarlo en las uñas con clorexidina o simplemente sumerge los pies en una cubeta de té de menta piperita. También se pudiera tratar la micosis con yogurt ya sea aplicandolo en la parte afectada.

Si se trata de una micosis genital en el caso de las mujeres, se introduce en la vagina, y en los hombres se unta en el pene. por lo que esta se humecta con las propiedades antifúngicas de este producto frenando el crecimiento de los hongos.

Tipos de micosis sistémica

Existen una gran variedad de micosis sistémica profunda que mayormente son causa de las fallas del sistema inmune en contribución con los hongos en distintas partes del cuerpo.

En las uñas

Los hongos en las uñas se les conoce mejor como una onicomicosis, la cual se refiere a una afección que vuelve a la uña amarilla, se deforma y se engrosa.

Éste hongo pudiera ser transmitido a zonas que circunvalan a la uña o a otras uñas de las manos o pies (frecuentemente). Su manera de tratar consiste en fármacos en tabletas, prescritos por algún dermatólogo experto.

Entre esos fármacos se ubican el Fluconazol o Itraconazol o simplemente se podría aplicar alguna pomada para este tipo de micosis como Loceryl, Niogermox o Lakesia.

Entre otras opciones podemos hacer uso de láser lo que logra eliminar el hongo de la micosis profunda por medio de los rayos infrarrojos que se emiten por el mismo.

El tratamiento para la micosis que se produce en la uña, se retrasa debido a que el hongo sólo se elimina por completo cuando en la uña va creciendo.

Por tal razón, el tratamiento se demora por lo general unos 6 meses en la micosis de las uñas de las manos y cuando mucho unos 12 meses en la micosis d las uñas de los pies.

Candidiasis

Esta constituye una infección que se origina por el hongo llamado Candida Albicans, se refiere a una micosis genital pero que en su mayoría también se manifiesta en la boca.

En las mujeres se manifiesta en la vagina la cual se hace común por motivo del incremento de la población del mismo hongo el cual normalmente se evidencia en la flora de la región íntima de la mujer.

La misma se presenta con frecuencia cuando existe un debilitamiento en el sistema inmunológico, por ejemplo en algunos casos de diabetes.

También cuando existe malos hábitos de higiene  o inclusive luego de un tratamiento proporcionado con antibióticos o corticoides.

En el caso de la candidiasis oral (en la boca) afecta mayormente a los bebés, se debe a su inmunidad que todavía tiene un bajo desarrollo. En los adultos es cuando el sistema inmune se debilita por gripes, enfermedades crónicas o VIH.

Su manera de tratar consiste en la aplicación de antifúngicos en forma de gel. También sirven en líquidos o enjuage bucal por al menos unos 7 días. En casos más serios, se puede hacer un antifúngico oral con Fluconazol según lo indique el médico, debiendo tener cuidado con los eventuales efectos adversos de este medicamento.

En el caso de la micosis genital es muy probable hacer uso de pomadas o comprimidos orales o uso local como el mismo fluconazol que obviamente tiene algunos efectos secundarios, el clotrimazol o el ketoconazol que también podría ser útil.

Pitiriasis versicolor

Esta se conoce mejor como el hongo de playa; es un tipo de micosis la cual se causa por una levadura llamada Malassezia furfur, que tiene una sustancia la cual impide que en la piel se produzca melanina.

Esto ocurre cuando la misma está expuesta al sol, así que en las partes de la piel en donde le localiza este hongo, la piel no logra broncearse. Por consiguiente, causa el surgimiento de pequeñas manchas blancas

Esta enfermedad de puede tratar realizando el uso de medicamentos como Fluconazol, que cumple el rol de antifúngico, el cual se aplica en la zona afectada con cremas, lociones, pomadas o simplemente aerosoles.

Lo antes señalado depende únicamente del grado de compromiso que la piel tenga. En caso de que este tipo de micosis vuelva a ocurrir  de manera inmediata luego del tratamiento, es importante recurrir a tu dermatólogo.

De esta manera, el especialista deberá prescribirte un tratamiento más delimitado.

Pie de atleta

Esta enfermedad se conoce mejor por tiña pedis, es otro tipo de micosis sistémica profunda la cual es causada por los hongos Trichophyton, Mycrocporon o Epidermophyton. Estos afectan de manera primordial en la planta del pie y entre los dedos.

Su tratamiento se basa por lo general en aplicar algunas cremas o pomadas antifúngicas, sin embargo, puede que los síntomas no mejoren con el simple uso de cremas de esta índole.

Por tanto, puede que sea necesario el hecho de que el médico prescriba algunos comprimidos antifúngicos como el Itraconazol , Fluconazol y en ocasiones la Terbinafina, unos 3 meses como máximo.

Tiña inguinal

También se le llama tiña crural. Es un tipo de micosis que se da por causa de un hongo llamado Tiñea cruris por lo que se hace común en los obesos, también en algunos atletas o en personas que llevan puesta ropa muy ceñida al cuerpo.

Esto se debe a la creación de un ambiente caliente y de mucha humedad, lo que hace favorable su desarrollo. Su tratamiento por lo general se basa en cremas o pomadas antifúngicas como clotrimazol o algunas veces econazol.

Tiña capitis

Esta enfermedad se conoce como Tiñea capitis. Es un tipo de micosis sistémica que pudiera ser provocado por múltiples hongos los cuales tienen la capacidad de provocar la caída del cabello. Es la psoriasis del cuero cabelludo.

Está se trata haciendo uso de champús o lociones con alquitrán o ácido salicílico o que esté hecho a base de propionato de clobetasol  por lo que pudiera estar asociado con algún antifúngico como el ketoconazol.

Tiña

Este tipo de micosis se conoce como tiñea corporis, la cual se puede desarrollar en selectivas zonas del cuerpo. Esta enfermedad resalta por un brote cutáneo enrojecido con una piel un poco más clara en la zona del medio.

La manera de llevar a cabo su tratamiento es que en gran parte de los casos, se realizan la aplicación de ciertas cremas y pomadas con propiedades antifúngicas.

Entre las mismas están el clotrimazol, el isoconazol o algunas veces la terbinafina. No obstante, si en algunos indicios y signos no se observa un determinado mejoramiento haciendo uso de las mismas, es posible que usted deba ir al médico.

En estos casos, hay un 90% de probabilidades  de que su médico le prescriba lo que se conoce como comprimidos antifúngicos; puede ser fluconazol o terbinafina.

Es ideal acompañar los tratamientos de cualquier tipo de micosis que se pueda padecer con los remedios caseros y naturales antes señalados. De esta manera se evidenciarán ciertos avances y su alivio se asegurará de inmediato.

Posibles causas de la Micosis Sistémica

Son los hongos los principales causantes responsables de la micosis sistémica profunda. No obstante, para que en esta patología se de su desarrollo, se precisa la reunión e integración de otras condiciones.

Lo antes señalado incluye la depresión del sistema inmunológico, posiblemente un entorno caliente y de abundante humedad y, aunado a ello, en la gran parte de los casos es por contagio.

Esta infección puede llegar a aparecer con mayor frecuencia justo después de la ingesta de algunos antibióticos los cuales presentan efectos secundarios en el organismo.

Esto se debe a que las bacterias que se presentan en la piel se reducen por lo que dejan que los hongos se multipliquen y propaguen.

Aunado a ello, el hecho de caminar con los pies descalzos en aquellos espacios públicos como la playa, algunas piscinas o baños, entre otros.

También, tener lesiones en las uñas, tomar duchas excesivas, tener mala circulación de la sangre, relaciones sexuales sin protección, sudoración excesiva, usar ropa muy ceñida al cuerpo  e ir a lugares húmedos y calientes con mucha frecuencia.

Todo lo antes mencionado contribuye al buen desarrollo de esta enfermedad la cual si no se trata a tiempo podría traer serias complicaciones.

Graves

En las micosis sistémicas de carácter severo, se ponen en manifiesto una gran variación del aspecto de un organismo a lo largo de las diversas fases de su ciclo biológico.

Todo ello sucede desde las formas sin la totalidad de los síntomas, hasta el surgimiento de las del tipo crónicas o letales. Estas van pasando por las que se cursan como un cuadro de gripe banal.

La forma más grave de la micosis sistémica es la histoplasmosis; la misma es una infección de carácter agudo, que la acompañan la histoplasmosis pulmonar crónica, que comprende adelgazamiento y tos con sangre.

Y por último está la histoplasmosis diseminada progresiva, la cual de no tratarse se asocia con una tasa de mortalidad > 90%. Muchas de las infecciones agudas no poseen síntomas por las cuales se evidencian.

La mayoría son leves y logran permanecer sin su respectivo diagnóstico. Las exteriorizaciones típicas en estos casos son la fiebre, la cefalea, tos constante.

También se evidencia dolor en el tórax y disnea, algunas veces malestar general y se haya un radiográfico de adenopatías hiliares que posean o no una o más zonas de neumonitis.

En algunas enfermedades que afectan a muchas personas se da a manifiesto un eritema nudoso, a veces multiforme y artritis.

En el caso de los niños, y en algunos adultos jóvenes, estas adenopatías hiliares son capaces de producir de manera temporal una compresión del bronquio del lóbulo medio derecho.

Puede hacer su advenimiento también una mediastinitis fibrosa la cual es consecuencia de una infección y por consiguiente surge la pericarditis subaguda cuya causa no es evidente.

Con respecto a los mecanismos mediastínicos se bloquean por causa de la fibrosis progresiva.

La misma, al paso de algunos años, podría llegar a producir cierta compresión de las venas pulmonares, la cava superior, las arterias pulmonares y por último el esófago.

La micosis sistémica aguda supone una infección de carácter primario por Histoplasma capsulatum; en ello se evidencia una infiltración multifocal de manera irregular con manifestaciones de sombras hiliares prominentes.

Esta enfermedad tiene una forma pulmonar crónica la cual resulta una infección oportunista la cual es similar clínicamente a la tuberculosis en los personas adultas. Esta no es comúnmente vista en niños.

Esta enfermedad está caracterizada por su inicio gradual de algunas semanas o hasta meses, con presencia de tos dada con expectoración hemoptoica que se hace cada vez más abundante.

En ella se evidencia la pérdida de peso y algunas veces, fiebre acompañada de un malestar general y sudoración excesiva nocturna.

Por otro lado, se añade que quien revela los infiltrados apicales fibrosonodulares ya sean unilaterales o bilaterales son las radiografías que se le puedan realizar al tórax.

Una tercera parte de los casos similares se logra estabilizar o mejorar, y el resto tiende a empeorar gradualmente, por lo que surge el advenimiento de las retracciones y cavidades en los lóbulos superiores.

Aparece el enfisema y las bullas por lo que se compromete las funciones del sistema respiratorio. Es allí donde la muerte sobreviene al cabo de unos cuantos meses o quizás años; esto se debe a la histoplasmosis o a la neumonía bacteriana infecciosa.

De manera diseminada, la histoplasmosis puede llegar a ser del todo aguda, subaguda o crónica por lo que tiende a confundirse con alguna tuberculosis miliar. Por lo general, y de  manera frecuente afecta a los niños lactantes e inmunodeprimidos.

De manera habitual, mientras se padece estas enfermedades se manifiesta la fiebre, en raras oportunidades diarrea, pérdida de peso, hepatoesplenomegalia, ciertas adenopatías, entre muchos otros.

En una cuarta parte de los pacientes, se ha logrado describir aproximadamente úlceras induradas que se localizan en la boca, en la lengua, raras veces en la nariz y en la laringe.

Endémicas

Las micosis sistémicas profundas del tipo endémico se detectan a partir de una modalidad de vigilancia la cual consiste en la proporción de positivos en ficha agrupada o numérica por semanas.

Es necesaria una ficha individual de cualquier caso positivo existente, lo cual es la derivación del cultivo puro y se requiere una muestra de suero del paciente.

En ella se hace frente a cualquier sospecha existente de la interrupción e incomunicación de algún hongo dimórfico (es decir, una especie determinada la cual puede presentarse bajo dos tipos o aspectos morfológicos diferentes).

También se percibe la imposibilidad de procesar este hongo dimórfico bajo las normas adecuadas de la bioseguridad, se logra la derivación inmediata del cultivo en algún laboratorio.

La periodicidad de llevarlo a cabo de esta manera supone un período semanal, es decir, se realizará por semana epidemiológica.

Su objetivo general es la determinación de la frecuencia temporal, la localización y la manera en que se distribuyen geográficamente los casos que han sido previamente estudiados y de los agentes etiológicos identificados.

Lo antes señalado, hace posible el seguimiento de los pacientes en todo tipo de tratamiento, ya sea con antibióticos o natural, o a través de pomadas

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