Neuropatía diabética: Cómo detectar las señales de alarma tempranas

La neuropatía diabética es la más común de las complicaciones crónicas, ya que afecta al 50% de las personas con esta condición. Aun así, puede prevenirse y el objetivo es saber descubrir las señales de alarma tempranas para la detección precoz de una de las complicaciones más temidas de la diabetes.

¿Qué es la neuropatía diabética?

Es una afección de las terminaciones nerviosas como resultado de una hiperglucemia (elevados niveles de glucosa en la sangre). Si se considera al nervio como un cable, el daño constante que produce la hiperglucemia sostenida se va comiendo el revestimiento del cable (la mielina) y esta desmielinización progresiva en algún momento produce síntomas similares a un cable pelado que genera descargas eléctricas.

diagnóstico de la Neuropatía diabética

El problema es que durante muchos años este trastorno es silente. En promedio, los síntomas comienzan de 10 a 20 años después del diagnóstico de diabetes. Y aproximadamente el 50% de las personas con diabetes finalmente desarrollarán daño neurológico.

Básicamente hay dos tipos generales de neuropatía diabética: una difusa (afecta a diferentes nervios) y una focal (afecta a un nervio específico).

Dentro de la neuropatía difusa hay una llamada periférica que afecta los nervios de las extremidades: los pies, las piernas, los brazos y las manos. Y hay otra llamada autonómica, que afecta los nervios que afecta los nervios que llegan a diferentes órganos: corazón, aparato digestivo, órganos sexuales, tracto urinario, etc.

Las neuropatías focales afectan los músculos faciales, los de la audición, la parte baja de la espalda y la pelvis, los muslos y el abdomen, etc.

El reconocimiento temprano y el manejo adecuado son importantes para descartar una neuropatía de origen no diabético, por ejemplo debido a la falta de vitaminas, anemia, etc., e instituir tratamientos específicos para aliviar los síntomas respectivos.

Neuropatía periférica

La neuropatía periférica más frecuente es aquella que afecta los miembros inferiores (también pueden ser los superiores), en forma simétrica. El paciente frecuentemente tiene dolor en los extremos distantes de sus miembros, como si tuviera unas botas o guantes que le aprietan. El dolor es quemante, ardiente, que aparece de noche y sobre todo cuando la persona comienza el reposo.

Puede acompañarse de pinchazos, hormigueos, entumecimiento, falsa percepción del frío o del calor y la sensación de caminar sobre algodones. En otras oportunidades puede aparecer hiperalgesia (exceso de dolor), es decir, dolor provocado por estímulos normalmente no dolorosos, como por ejemplo el roce de las sábanas.

Neuropatía periférica

Si estos síntomas aparecen, es fundamental consultar al médico, quien realizará un examen preciso para definir tres tipos de sensibilidad: táctil, utilizando un monofilamento (como un pelo con el que se va percibiendo si el paciente lo siente o no), termoalgésica para probar si el paciente siente el calor y el frío y palestésica o vibratoria, con un diapasón para ver si el paciente detecta las vibraciones.

También puede sentir disminución de la fuerza muscular, particularmente de los miembros inferiores y atrofia de los músculos, con falta de reflejos.

Los cambios de la temperatura de los pies, la dilatación de las venas dorsales del pie, la piel seca y el resquebrajamiento de las plantas de los pies (hiperqueratosis), son signos de neuropatía que un podólogo entrenado puede detectar.

Considerando que muchas veces el diagnóstico de la diabetes tipo 2 se realiza tardíamente y la enfermedad ya lleva varios años desarrollándose, es importante que desde el diagnóstico usted consulte al médico para que descarte una neuropatía.

En el caso de la diabetes tipo 1, deberán pasar al menos 5 años asociados a un muy mal control metabólico para evidencia algún grado de neuropatía.

Neuropatía autonómica

Puede ocurrir que desde hace un tiempo la persona sienta que no digiere bien la comida, que siempre tiene plenitud post – comida. O bien tiene diarreas durante la noche, incluso que durante la mañana orine mucha cantidad y en un lapso prolongado. Todos estos pueden ser síntomas de disautonomía, es decir, de neuropatía del sistema nervioso autónomo.  Este proceso ocurre después de años de tener diabetes y está asociado a un muy mal control.

La sensación de plenitud postprandial (luego de las comidas), que puede tener regurgitaciones y vómitos, también genera inestabilidad glucémica inexplicable o hipoglucemias sin otra causa. Este proceso que se llama gastroparesia diabética puede ser detectado por estudios que solicitará el médico y está presente en casi el 100% de los pacientes luego de 20 años de enfermedad.

También, como consecuencia de neuropatía, puede haber constipación, alternando a veces con diarrea.

Neuropatía Autónoma

Área genitourinaria

En este ámbito es importante hablar de la vejiga neurogénica y la disfunción sexual.

La vejiga neurogénica se caracteriza por la pérdida de sensación de distensión por disminución de sensibilidad. Por ello, la persona no orina mucho durante la noche y la primera micción matinal es de más de 400cc. Esto predispone a las infecciones urinarias recurrentes, lo que no es bueno para la protección renal que debe tener la persona con diabetes.

Por otro lado, la disfunción sexual es de las características clínicas más frecuentes de la neuropatía autonómica. Consiste en la alteración de la erección y de la eyaculación, haciendo que el individuo no pueda lograr ni mantener una erección que permita una cópula satisfactoria. Por supuesto, siempre es importante descartar otra causa, pero esta sería la más frecuente en los diabéticos de larga data sin control.

Área cardiovascular

El control anual con el cardiólogo siempre tendrá en cuenta evaluar una posible neuropatía, ya que es muy fácil de estudiar. Con el electrocardiograma se puede detectar la taquicardia de reposo (más de 100 latidos por minuto), que en ausencia de otras enfermedades (como hipertiroidismo, fiebre o insuficiencia cardiaca), se traduce en neuropatía autónoma cardíaca.

Las alteraciones de la presión arterial (que descienda bruscamente cuando uno cambia de posición, de acostado a sentado o parado), llamado hipotensión ortostática, es un claro síntoma de neuropatía. La persona puede tener mareos, fatiga, debilidad, visión borrosa y dolor de cuello.

Por ello, debido a que todos esos síntomas pueden presentarse por otras enfermedades, es importante consultar al médico para que evalúe las causas reales y, sobre todo, diagnostique la neuropatía.

Neuropatía focal

Dentro de las neuropatías localizadas, hay algunas (como el síndrome del túnel carpiano, neuropatías oculares o faciales) que son complicaciones comunes de la diabetes y son fácilmente reconocibles.

Pero hay otras, como las que producen dolor en el tronco, debajo de las costillas, que se manifiestan a veces como dolor agudo durante meses. Generalmente es unilateral, como si fuera una culebrilla y los síntomas en general se resuelven entre los cuatro y seis meses. Por eso es difícil de asociar así una neuropatía e implica que uno deambule por diferentes especialistas en busca de un diagnóstico.

dolores comunes con la Neuropatía Diabética

Llegar a tiempo

El diagnóstico es clínico y por síntomas. En ciertos casos se realiza un estudio llamado electromiograma para certificarlo. Y es importante volver a enfatizar la importancia de un diagnóstico precoz para implementar tempranamente el tratamiento farmacológico adecuado, en etapas en las que el daño del nervio todavía es potencialmente reversible. De esta manera, el pie diabético puede prevenirse y así trabajar en la educación y el cuidado.

Los especialistas no establecen diferencias con relación al tipo de diabetes (tipo 1 o 2); por eso destacan que el grado de control realizado durante la enfermedad es más importante que la antigüedad de la misma. La detección temprana (estudios de la sensibilidad vibratoria o la disminución de los reflejos, análisis de la velocidad de conducción sensitiva, etc.) y el adecuado control de la glucemia evitan su progresión. Es asombroso ver que, al mejorar los niveles de glucemia, disminuye el dolor.

Lo deseable

Los objetivos óptimos en lo que respecta a la Diabetes son:

  • Hemoglobina glicosilada menor a 7%.
  • Glucosa plasmática de ayuno menor a 110mg/di
  • Glucosa plasmática en cualquier momento del día menor a 140 mg/di.

En muchos casos, el agregado de insulina es necesario para mejorar los niveles de glucemia y los síntomas. Y en otros casos es imperativa la intensificación del tratamiento con insulina en múltiples dosis.

tratamiento de la Neuropatía diabética

Dentro de las opciones terapéuticas, el ácido tióctico (o alta lipoico) han demostrado su eficacia en numerosos estudios. Tiene un efecto antioxidante y neurotrófico (estimula en funcionamiento nervioso), con muy pocos efectos adversos.

En casos con muchos síntomas, se encuentra la necesidad de utilizar otros fármacos, como anticonvulsivantes, antidepresivos o tratamientos combinados. Y todavía no se han visto muchos resultados con complejos vitamínicos y antiinflamatorios.

El gran reto que tienen los médicos en los próximos años es la detección precoz de la diabetes para evitar el desarrollo de las complicaciones como la neuropatía. Pero otro reto aún más importante es la detección precoz que el propio paciente haga de sus complicaciones, para tratarlas y frenar su evolución. En ello reside el éxito.

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