Sífilis: la infección puede permanecer latente durante años en el organismo

La sífilis es una infección de transmisión sexual (ITS) causada por una bacteria, de fácil transmisión y que a menudo no manifiesta síntomas al principio. En todo el mundo, ha sido motivo de preocupación para varias autoridades de salud pública.

Causas de la sífilis

La infección está causada por la bacteria Treponema pallidum y tiene varias fases. Como la mayoría de las infecciones de transmisión sexual, la sífilis también se transmite por no utilizar el preservativo durante las relaciones sexuales.

Sin embargo, al ser altamente contagiosa, la sífilis sólo puede transmitirse por contacto de piel a piel.

Es una enfermedad presente en todo el mundo y de evolución crónica, que comienza con manifestaciones cutáneas y mucosas temporales, pero que puede dar lugar a una serie de complicaciones a lo largo del tiempo. Si no se trata en sus fases iniciales, la sífilis puede evolucionar hacia otros problemas de salud graves, que comprometen todo el organismo, pero principalmente los ojos, la piel, los huesos, el corazón, el cerebro y el sistema nervioso.

posible transmisión de Sífilis

Sífilis congénita

La sífilis congénita es el tipo de enfermedad que se transmite de la madre al niño todavía durante el embarazo. Si no se trata durante los cuidados prenatales, la sífilis congénita puede provocar varias complicaciones, como abortos, partos prematuros, malformaciones del feto, sordera, ceguera y discapacidad mental. Por eso, es importante hacer la prueba para detectar la sífilis durante el control prenatal y, cuando el resultado es positivo, tratar correctamente a la mujer y a su pareja sexual para evitar la transmisión vertical

En estos casos, el tratamiento se basa en la penicilina, indicada y aplicada por un profesional de la salud. El diagnóstico puede realizarse mediante exámenes de sangre, pero en algunos casos puede ser necesario un examen específico en el LCR, el líquido que baña las estructuras del sistema nervioso central.

Síntomas de la sífilis

Los síntomas iniciales de la sífilis incluyen lesiones duras -pero no siempre dolorosas- en los genitales, aunque también pueden aparecer en el ano, la piel, las encías, las palmas de las manos e incluso las plantas de los pies. Las lesiones pueden desaparecer en pocos días, sin embargo, la enfermedad continúa activa en el organismo, pudiendo causar otros síntomas como manchas rojizas en la piel y en las mucosas, además de alteraciones en el sistema nervioso.

También pueden aparecer nódulos en la ingle, que no presentan pus ni sangran. Sin embargo, con la desaparición de las manchas, que pueden identificarse mediante un examen clínico, sólo una prueba de laboratorio es capaz de identificar la enfermedad. Este diagnóstico se realiza mediante un examen serológico completo.

Etapas de la sífilis

Dado que los principales síntomas de las primeras fases de la sífilis tienden a desaparecer al cabo de un tiempo, es frecuente tener la falsa idea de que el problema se ha resuelto espontáneamente. Resulta que la sífilis es una enfermedad con diferentes estadios, y a veces la bacteria puede permanecer en estado latente en el organismo durante años y años.

En general, la enfermedad se divide en tres etapas: primaria, secundaria y terciaria. Las dos primeras etapas presentan las características más llamativas de la infección, cuando se observan los principales síntomas y también cuando hay más posibilidad de transmisión.

Tras el final de la segunda fase, la sífilis desaparece aparentemente durante un largo periodo de tiempo, permaneciendo en un estado de latencia dentro del organismo. Aunque no presenta síntomas, sigue siendo potencialmente transmisible. También puede ocurrir que la sífilis latente vuelva a presentar los síntomas típicos de la segunda fase de la enfermedad, y que no progrese necesariamente a la fase terciaria.

Cuando llega la tercera fase, sin embargo, comienza a afectar a varios órganos que, tomados por la bacteria, empiezan a inflamarse lenta y progresivamente, dando lugar a un cuadro grave que puede dejar secuelas irreversibles.

A continuación, conozca un poco más las principales características de cada etapa de la sífilis:

Sífilis primaria

  • La posibilidad de transmisión es mayor que en otras fases de la enfermedad;
  • Por lo general, aparece una única herida en el lugar por el que entraron las bacterias (pene, vulva, vagina, cuello uterino, ano, boca u otros lugares de la piel), que aparece entre 10 y 90 días después de la infección. No duele, no pica, no arde ni tiene pus, y puede ir acompañado de hinchazones (bultos) en la zona de la ingle;
  • Los análisis de sangre suelen ser negativos para la sífilis en esta fase. El diagnóstico debe realizarse mediante el examen directo del material obtenido por el raspado del lugar de la lesión en busca de Treponema (la bacteria que causa la enfermedad).

síntomas de Sífilis

Sífilis secundaria

  • La posibilidad de transmisión también es grande;
  • Los signos y síntomas pueden aparecer entre seis semanas y seis meses después de la aparición de la herida inicial;
  • Es habitual que aparezcan manchas en el cuerpo, incluidas las palmas de las manos y las plantas de los pies.

Sífilis latente

  • Fase asintomática que puede durar muchos años;
  • Sigue siendo potencialmente transmisible.

Sífilis terciaria

  • Puede aparecer de dos a 40 años después del inicio de la infección;
  • Pueden desarrollarse lesiones cutáneas, óseas, cardiovasculares y neurológicas que pueden provocar la muerte.

¿Por qué tratar la sífilis?

Los expertos subrayan la importancia de un tratamiento especializado, sin seguir las prescripciones de la carrera. Sin tratamiento, la sífilis puede evolucionar en varios órganos del cuerpo del individuo, en los que se manifiesta de diversas formas y que también pueden variar en gravedad.

lesiones por Sífilis

la sífilis no tratada puede provocar enfermedades graves como meningitis, isquemia cerebral, aneurisma (dilatación) de la arteria aorta, lesiones destructivas de la piel, los huesos y las vísceras internas e inflamación de las estructuras oculares, entre otras. La enfermedad activa también puede aumentar el riesgo de contraer el VIH y, en el caso de las mujeres, puede provocar complicaciones en el embarazo, como el aborto o la muerte fetal, o el nacimiento de niños con sífilis congénita.

¿Cómo protegerse?

Debido a que no existe una vacuna que proteja contra la sífilis, los expertos explican que la mejor manera de prevenir es utilizar preservativos desde el inicio de las relaciones sexuales. Es decir, empezar el acto sin preservativo e interrumpirlo a la mitad para ponerlo no sirve de nada, ya que la infección se puede transmitir por contacto con la piel.

zonas afectadas por Sífilis

Además, se recomienda realizar exámenes serológicos completos una vez cada seis meses para asegurarse.

 

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